Capítulo 46
La sirvienta corre para hablar cuando a mitad del vestíbulo se encuentran el señor Graham y él solo le dijo — ¡Está bien yo iré con ellos no le digas a mi madre!—
Y con estas palabras el joven castaño va detenido, custodiado por la guardia real directo a los tribunales donde será juzgado por los delitos; abuso de confianza, agresión y atentar el orden en un evento privado.
Terry no podía creer la mala suerte que lo seguía durante toda su vida uno minutos pasaron y llegaron a su destino, Terry conocía perfectamente el lugar sabía que una vez adentro lo que tenía que afrontar sería algo que cambiaría su vida por completo.
Rápidamente la guardia real ingresa a Terry a la cámara para comenzar el proceso.
Sin darse cuenta Terry ya se encontraba en audiencia por un viejo amigo de su padre miembro del parlamento quien redactaba los hechos por el cual era juzgado, él joven castaño conocía perfectamente el lugar donde se encontraba y los procedimientos, toda su infancia fue criado para estar en la Cámara de los Lores pero como el asunto no era referente a la corona se encontraba en la Cámara de los Comunes.
Terry conocía perfectamente la Cámara de los Comunes como la persona que estaba sentada al costado del miembro del parlamento solo pensaba «¡ Así que, era cierto la amenaza te he subestimado! » regreso de su pensamiento cuando escucho.
—¡Hay alguien en la Cámara que quiera hablar a favor del acusado!— dijo el amigo de su padre miembro del parlamento haciendo una pequeña pausa para cerrar el caso y dar la sentencia.
Al ver que nadie levantaba la voz comenzó hablar — Caballeros de la Cámara el señor Terrece G. Graham será condenado a — cuando se escuchó un fuerte grito en la cámara.
—¡Yo me pongo!, el señor Terrece G. Graham el día que se le acusa no se encontraba en sus cabales ese día antes de ir su evento privado se encontraba conmigo tomando unas copas de más ya conocemos de sobra a lo que el señor se dedica, es actor por lo tanto no hay que tomar muy seria su actitud — grito un señor de sangre noble, que hablo muy rápido justificado la conducta del actor, que hizo dudar a todos los miembros del parlamento.
Solo el joven castaño se quedó mirándolo a los ojos y preguntándose en su cabeza "¿Padre por qué haces esto? » regreso de sus pensamiento cuando escucho la voz masculina del parlamento.
—¡Duque Grandchester, agradecemos el punto a favor del acusado pero causo daño a un miembro de la nobleza !—
—Como he dicho, he dado mi palabra de los hechos y creo que es suficiente para liberarlo de los cargos — él Duque Grandchester quedo viendo fijamente a su antiguo amigo, por breves segundos los viejos amigos sin decir ninguna palabra solo entre ellos se comprendieron y por fin dio el veredicto.
— El señor Terrece G. Graham pagara una sanción a la casa Villaurrutia y solo dirá una disculpa al Marques Francisco de Villaurrutia — Al escuchar las estas palabras Terry sin medir las consecuencias grito.
—¡No, nunca jamás pediré disculpas por algo que no cometí!—
Pero al mismo tiempo se escuchó una voz femenina gritar —¡Terry no hagas esto yo pediré disculpas!—
El Duque Grandchester, Terry y todos los miembros de la cámara se quedaron muy sorprendidos por la inesperada entrada de Eleonor Becker todos observan muy claramente como la famosa actriz poco a poco se empezó inclinar para pedir perdón cuando se escuchó un fuerte grito—¡No, no madre no lo hagas está bien pido perdón me disculpo asumiré mi culpa! —
Todos voltean a ver el joven castaño como se arrodillo frente de todos y exclamo —¡Lo siento Francisco por todo, lo siento! —
Una vez terminado todo, solo 4 personas salen de la Cámara de los Comunes el joven masques de Villaurrutia saluda muy cortes mente al Duque Grandchester y a la Señora Eleonor Becker disculpándose por los inconvenientes causados una vez terminado las disculpas se aleja para ir directo a su castillo donde se encontraba su recién esposa que dejo muy preocupada.
El joven castaño ve a los ojos a su madre y dice—¿Por qué lo ibas hacer, delante de todos?—
—¡Por la misma razón que tú lo has hecho por mí, solo que yo daría todo lo que tengo incluso mi vida a para verte feliz! —
— ¡Madre!— dijo Terry al tiempo de abrazar muy fuerte a su madre y soltar unas lágrimas, él Duque Grandchester solo observaba la escena y sintió una gran culpa por separar la madre de su hijo ya hace muchos años.
Unos minutos pasan madre e hijo regresan a la residencia Becker, dejando al Duque Grandchester nuevamente solo para regresar a su castillo.
A unos kilómetros de la Cámara de los Comunes. La catedral de San Pablo.
Un joven elegante llega lo más rápido posible y pregunta — ¿Hermana he llegado lo más rápido, dígame que se lo ofrece?—
—¿Es usted el Señor Cornwall?— dijo la Hermana Teresa haciendo un leve saludos con la cabeza el joven rápidamente hace una breve reverencia y responde —Si hermana he llegado lo más rápido posible al recibir el telegrama—
— ¡Pase Señor Cornwall es por acá!— dijo la hermana Teresa al tiempo de ir enseñándole el camino para llegar a donde se encontraba la razón por la cual llego.
La hermana Teresa lo lleva atrás de la catedral donde se encontraban las habitaciones de las monjas y en una de ellas se detiene hace una breve pausa y antes de abrir la puerta dice—La Señora llego desde ayer en la tarde, se quedó en la capilla de la iglesia todo el tiempo cuando ya íbamos a cerrar la catedral nos dimos cuenta que deliraba mucho, solo decía que su mejor amiga ya no confía en ella y que su esposo le iba a quitar a su hijo cuando descubriera la verdad—
Archí solo escuchaba el relato de la hermana Teresa y pregunto—¿No entiendo hermana en el telegrama me dijeron que viniera lo mas rápido posible era muy urgente y usted me está hablando de una mujer, mi esposa se encuentra en América ?—
—Eso es lo que quereos averiguar si esta mujer está delirando o dice la verdad, solo se pasa diciendo el hombre de usted y pide que la perdone —
Con estas palabras la Hermana Teresa abreve poco a poco la puerta y el joven elegante observa como su esposa se encuentra templando y diciendo — Soy la señora Cornwall nunca te daré el divorcio, Archibald Cornwall nunca te daré el divorcio —
Archí cuando vio a su esposa en ese estado dijo —Hermana es mi esposa, puedo hablar un momento con ella a solas —
La hermana teresa se aleja y deja solos al Señor Cornwall y a la Señora Cornwall una vez que solo están ellos dos en la habitación Archí separa enfrente de Annie que se encontraba en una pequeña cama repitiendo una y otra vez la misma frase , respiro y dijo — ¿Annie por qué has venido, donde dejaste a mi hijo? —
Annie voltea a verlo y solo vuelve a decir la misma frase — Soy la señora Cornwall nunca te daré el divorcio, Archibald Cornwall nunca te daré el divorcio —
Archí al observar que no se encontraba en buen estado la toma de los brazos y vuelve a preguntar —¿ Annie por qué has venido donde dejaste a mi hijo?—
Pero ella no respondía solo lo vio a los ojos y comenzó a llorar y gritar más fuerte —¡ Jamás te daré el divorcio! —
Archí al ver su actitud de Annie se enojó tanto y se preocupó demasiado por su hijo, así que sin decir nada le soltó una fuerte cachetada que hizo que Annie digiera—¡mi hijo esta con mi madre pero jamás me lo quitaras! —
Archí arto de su actitud la tomó muy fuerte de los brazos y dijo —Vamos tenemos que irnos porque te voy a llevar con los doctores para que te examinen—
Con esas palabras Archí toma a su esposa y salen de la catedral de San Pablo para ir directo al hospital San Juan para realizarle todos los estudios necesarios.
Cuando llegaron al hospital Archí ingreso Annie para realizarle todos sus estudios, una vez solucionado el asunto Archí fue directo a la oficina de correos para enviar un telegrama urgente rumbo América.
Al poco tiempo de terminar en la oficina de correos va directo al puerto donde solicita informes, un trabajador lo atiende unos minutos pasan y le informa que el Señor William Albert Andrew, no está en sus registros de viaje, informan que es posible que viajo con otro nombre o que busco otra forma de viajar pero en sus libros de registro no aparece.
Archí se encontraba al borde del colapso todo su día fue extremadamente agitado, primero Candy viaja, segundo Annie quien sabe que le paso, tercero ahora si no sabía dónde se encontraba su tío, tomo un fuerte suspiro y rogándole a Dios y a sus seres más queridos que estaban en los cielos dijo— Anthony y Alistair por favor cuiden a mi hijo, Albert y Candy—
Una vez terminando sus deseos que sus seres queridos se encuentren bien, se da media vuelta y regresa a la mansión, rogando al cielo que la mañana siguiente fuera un mejor día.
En la mañana siguiente residencia Becker.
En el descacho un joven castaño da vueltas en medio del despacho hasta que escuchar un sonido toc, toc, — Adelante—
— ¿Pero mira nada más como estas?—
— ¡Madre en este momento sabes que no estoy de humor para nada!—
— Ya fuiste a ver a Candy, saliste muy temprano para hablar con ella—dijo su madre al tiempo de tomar asiento y seguir observando a su hijo como giraba en círculos.
— Si madre fui, un sirviente me recibió pero me comento que Candy ya no está en Inglaterra que también su patrón está muy preocupado por ella—
— ¿Y qué vas hacer, sabes que el único que te puede ayudar es tu padre? —
— No Madre no insistas con eso —
—Aun así Terry ayer no te dije nada por todo lo sucedido, pero hoy me vas a escuchar, tu padre intercedió por ti —
— ¡Yo no se lo pedí!— dijo Terry ya molesto por las palabras de su madre.
— ¡Tu no pero yo sí!, mande un telegrama para notificar todo lo ocurrido y después yo fui por la tardanza— dijo la actriz al tiempo de ponerse de pie y ver a su hijo directo a los ojos, el solo respondió — Está bien hablare con el, pero no en éste momento primero voy arreglar todo en el teatro para poder viajar y descubrí la verdad, tengo que ver al niño —
Con este pensamiento Terry comienza a trabajar y su madre al verlo un poco más sereno dejo de preocuparse.
A unos kilómetros de la residencia Becker. Mansión Andrew.
En el despacho un joven elegante comienza a buscar inicios de donde viajo su tío, al ver en qué estado se encontraba su esposa los doctores dijeron que necesitarían más días para saber qué es lo que tenía.
Archí decidió que lo mejor era esperar los resultados del hospital y mientras eso pasaba iba a buscar donde viajo su tío.
Los días pasaron muy rápido en Inglaterra todos los días era exactamente igual en la Mansión Andrew hasta que un día tocaron la puerta y un sirviente entra al despacho dejando un telegrama proveniente de América que decía :
Querido Archí,
Hable con George para mandarte este mensaje y no te preocupes por mí, en este momento voy rumbo a Lakewood para regresar lo más rápido a Inglaterra.
P.D. Annie se encuentra en Inglaterra cuídala no está bien de salud, no te preocupes por el pequeño Alistair George se encarga de él cuídate.
En otro lado del continente América.
Una joven rubia baja de un tren y corre a la mansión de Lakewood por un atajo que perfectamente conocía desde niña, unos minutos pasan y en su mirada ya se observa la hermosa mansión que ya queda a tan solo unos pocos pasos entra lo más rápido por el porta de las rosas y va directo a la mansión.
La joven rubia llega muy agitada por el recorrido tomo un fuerte suspiro y grito — Dorotty, Dorotty ¿Dónde estás? —
— Buen día señorita Candice estoy a sus órdenes — dijo la sirvienta saliendo de la cocina un tanto asombrada por la llegada de Candy.
— Dorotty te acuerdas la última vez te vi, me diste un cofre donde lo dejaste—
—En un momento se lo entrego — dijo Dorotty al tiempo de dar media vuelta y entra al despacho, unos minutos pasaron que para Candy fueron eternos cuando volvió a ver a Dorotty con el cofre como el primer día que se lo entrego solo fue que en esta ocasión corrió Candy para tomarlo y solo dijo—Gracias Dorotty, me tengo que ir, voy a tomar el caballo de Albert — y con estas palabras la joven rubia sale corriendo de nuevo dejando a una sirviente un tanto confundida.
En esta ocasión monta al pura sangre con mucho cuidado y va directo hablar con sus dos madres que tiene algo muy importante que decirles.
Unos minutos pasan cuando por fin llega al hogar de pony, con mucho cuidado baja del pura sangre y entra muy rápido a su hogar donde sube las escaleras y toca una pequeña puerta que le dice — Señorita Pony—
—¡Mi niña has regresado de nuevo a casa!—dijo la señorita pony soltando unas lágrimas.
—Señorita Pony no se levante de la cama solo he venido para que me dé su bendición por que hoy mismo me tengo que ir de nuevo a Chicago y luego voy a buscar mi camino junto a la persona que amo —
—¡Si, mi niña ve a buscar tu felicidad!— y con estas palabras la señorita pony le otorga su bendición le da un fuerte abrazo de madre a hija y un tierno beso Candy sintió como su alma se separaba pero ella sabía que es lo tenía que hacer, así que solo se quedaron callas un tempo y luego Candy va a buscar a la hermana María.
Baja por las escaleras y se dirige a su antigua habitación donde toma un pequeño paquete de cartas que tenía aguardadas debajo de su cama, las toma y cuando se para de la cama ve una silueta perfectamente bien conocida enfrente de ella y solo dijo—Herma María he venido a despedirme —
— Si, mi niña sé que esta vez es para siempre—dijo la hermana María soltado unas lágrimas al tiempo de abrazar muy fuerte a Candy y desearle mucha suerte en su viaje, Candy muy triste dijo— Lo siento mucho hermana María pero usted tiene razón, cuando lo perdí sentí morirme y cada día sin él a mi lado siento que me falta mi corazón y mi alma, porque mi alma y mi corazón solo le pertenecen a él—
—Si mi niña corre ve a buscar tu alma y tu corazón porque solo cuando estés con él, te sentirás completa— con estas palabras la joven rubia sale del hogar de pony lo más rápido con la bendición de sus dos madres.
Con mucho cuidado monta el pura sangre para despedirse de otros amigos, al paso de unos minutos se detiene al caballo enfrente de una pequeña clínica baja del caballo y entra a la clínica donde un Doctor muy feliz se encuentra en su pequeña recepción jugando ajedrez el solo rascándose la cabeza por estar pensando en su nueva jugada Candy no soporto más y comenzó a reír muy fuerte que hizo que el doctor volteara a verla y dijo—¡Candy estas de vuelta!—
—Solo he venido a despedirme tengo que ir a buscar Albert —
—Me parece perfecto y cuando lo encuentre dile que sin él, el ajedrez no es muy divertido—
—Si yo le mandare sus saludos Dr. Martin tengo que pedirle un favor —
—¡Si dime Candy que se te ofrece!— dijo el Doctor con un dejo de curiosidad.
—Me permite cambiarme en unos de sus consultorios tengo que ir a visitar aun conocido que me dan dicho que siempre se encuentra por estos alrededores —
—¡Si Adelante! — dijo el Doctor pensando « ¿por qué, se quera cambiar?»
La joven rubia ingresa a un consultorio, se cambia de ropa a una más formal y sale con un hermoso vestido negro que hizo que el Dr. Martin le digiera un pequeño comentario —Si vas a buscar Albert con ese vestido te aseguro que no te dejara— termino la frase y ambos comenzaron a reír un poco luego recordó Candy el asunto que tenía que hacer se despidió del Doctor Martin y solo le dejo dicho que cuidara el caballo de Albert en lo que ella regresaba.
Candy va directo al pequeño pueblo donde se encuentra el panteón y observa a lo lejos un joven castaño rojizo parado enfrente de una lápida el joven no se da cuenta hasta que escucha una voz femenina decir su nombre el voltea y…
Continuara…
