Capítulo 49
—¡Sí, hay que darnos prisa antes que salga a su paseo!—
La joven guía de turistas iba hablando si era amigo del señor William o si era algún familiar también le comento se iba a quedar un tiempo en São Paulo pero el joven castaño solo le respondía con una sonrisa, durante el camino ella se dio cuenta que el joven castaño era igual que el señor William, ambos cuando llegaron eran sumamente serios no hablaban así que en esta ocasión ya no se le hizo tan extraño como en la primera ocasión.
Sin darse cuenta el joven castaño llego a su destino, dúrate todo el camino se encontraba pensado en que decir o en como reaccionaria Albert al verlo que no presto atención de ninguna palabra que la joven le decía solo respondió a una sola y dijo —Gracias —
—Si aquí es, aquí vive el señor William —
—Gracias por guiarme — dijo el joven castaño observando una pequeñita casita parecía un poco descuidada y por un minuto pensó « la joven se habrá equivocado de persona, no creo que Albert acepte un lugar como este, él tiene mucho dinero para vivir en un lugar como este » y regreso de su pensamiento cuando escucho voz de la joven guía decir —el señor William muy pronto saldrá a su paseo es mejor que se apuré a tocar la puerta —
— ¡Sí, gracias! —el joven castaño dijo al tiempo de tomar un fuerte suspiro y camino directo a la pequeña casita y toco la puerta toc, toc —Adelante —
El joven castaño abre la puerta y observa a un joven rubio sentado en una pequeña mesita junto a un pequeño niño sentado en sus piernas cómodamente desayunando, ambos jóvenes se quedaron viendo fijamente el uno al otro sin decir ninguna palabra, hasta que estucharon la voz del pequeño que dijo —¿papa Albert quién es?—
—Vamos Frank juega un poco con tu pelota en un momento nos vamos— dijo Albert al tiempo que baja el pequeño de sus piernas y el pequeño niño correo con sus pequeños pasitos a buscar su pelota cuando observa Albert que el pequeño comienza a jugar regresa su mirada para observar el joven castaño parado en la puerta y pregunto— ¿Qué haces aquí Terry?—
El joven castaño por un momento se quedó como estatua observando al pequeño niño y regreso cuando volvió escuchar — ¿Qué haces aquí Terry?—
—Ese niño, ese niño es casi igual a…— y fue interrumpido por el joven rubio—El pequeño se parecido a su madre —
— Se todo Albert, no me vengas decir que se parece a su madre—
— ¿Y según tu que es lo que sabes?— dijo Albert al tiempo de ponerse de pie y verlo directo a los ojos, Terry tomo un fuerte suspiro y respondió —Sé que la madre es Lady Tiffany Villaurrutia —y fue interrumpido —Todos saben que su madre a si se llama —
— Si pero lo que no saben es que yo soy el padre, cuando me contaron que tenía un hijo no lo creí pero ahora que lo estoy viendo sé que es mi hijo —
—Si le contaron o no eso no cambia nada, el niño está conmigo y no pienso dártelo —
—Albert solo había venido para conocer al niño y comprobar—
—Comprobar que, según tu que querías comprobar— dijo Albert con un dejo de burla soltando una pequeña risa y prosiguió —Claro, querías ver si tienes o no un hijo, pero sabes una cosa eso no camia nada, el pequeño ahora está bajo mi protección y yo me encargaré de él—
—Albert escucha quiero conocer al pequeño—
—Y para que lo quieres conocer si ya te dije que él estará a mi lado —
— Albert, es cierto desde que me dijeron que tenía un hijo lo quería conocer —
— ¡Claro lo querías conocer para saber si era tu hijo o no! — Dijo Albert molesto y prosiguió—Y ahora que lo conoces, y ya descubriste que es tu hijo pero sabes una cosa eso para mí no tiene ninguna importancia él estará mi lado y así se quedara — y al terminar de decir estas palabras camina unos pasos y tomo de la mano al pequeño y dijo — bueno ya conociste al pequeño ahora te puedes ir, tengo un paseo pendiente —
—Espera Albert no te vayas tenemos que hablar —dijo Terry caminando muy rápido y pararse aun lado del pequeño niño.
—Lo siento mucho Terry pero esta vez no te saldrás con la tuya, su madre me lo dejo a mí y yo le prometí cuidarlo así que ya te puedes ir con tu esposa — dijo Albert al tiempo de cargar al pequeño Frank y caminar a la puerta pero justo antes de salir escucho —¡No tengo esposa y creo que jamás la tendré, Candy no me ama!—
Cuando Albert escucho lo que le dijo Terry sintió como su cuerpo está al borde de estallar si no fuera sido por el pequeño Frank que estaba en sus brazos era capaz de soltarle un tremendo golpe a Terry por el hecho de pensar que lastimo a Candy por algunas de sus idioteces que siempre hace y solo dijo—Y crees que voy a sentir lastima por ti, tú no eres el único que ha sufrido y no pienses que puedes llegar de un día para otro para que te entrega a mi pequeño Frank, si Candy cancelo a boda será por alguna razón —
—Sí y esa razón eres tú, ella te ama—
Al escuchar las palabras de Terry, Albert sintió como un gran temblor dentro de su corazón por una parte se alegró y por otra parte sintió una terrible tristeza por el simple hecho de pensar en ella sentía que algo en él le faltaba y lo único que su corazón y su mente sentían era salir de ese lugar y dejar de pensar en ella y eso fue lo que hizo salió sin mirar atrás cargando al pequeño Frank.
Terry solo observa como Albert sale de la pequeña casita cagando al pequeño con una gran sonrisa, vio como el pequeño voltea su mirada para verlo rápidamente el pequeño levanta su manita y con suaves movimientos le dice adiós.
Terry sintió una gran estocada en el corazón solo pensaba «será que siempre estaré solo, cuando llegue lo único que quería era que ese niño no fuera mío y ahora que lo he visto siento que me arrancar el corazón » regreso de su pensamientos cuando sintió unas lágrimas correr por sus mejillas, antes de que otras personas llegaran decidió limpiarse sus lágrimas y salir de esa pequeña casa con el propósito de regresar otro día para hablar más tranquilamente con Albert.
Cuando Terry salió de la pequeña casita escucho una voz femenina que dijo—Joven si hablo con su amigo— Terry voltea y ve a la joven guía de turistas solo le dijo —Sí — al tiempo de inclinar un poco su cabeza como en señal de despedida.
Yarah observa al joven castaño como se aleja por el camino hasta que se pierde del hermoso paisaje la joven muy intrigada entra a su casa pensando «quien será, es muy guapo pero a mí me gusta más el señor William » regreso de su pensamiento cuando escucho la voz de su madre — Yarah deja de estar observando al señor William ya te he dicho que nunca se fijara en ti —
— Madre usted siempre me dices que él no se fiara en mi pero yo sé que si algún día —
—Algún día que, deja de soñar —
—Sabes madre el día de hoy un joven castaño muy apuesto lo estaba buscando, durante unos minutos hablo con el señor William y luego ambos salieron sumamente cayados —
—Deja de meterte en su vida del señor William —
—Por qué, por qué siempre me dices lo mismo— grito muy fuete Yarah al tiempo de salir corriendo de su casa para ir a buscar al señor William, durante unas horas lo anduvo buscando pero en esta ocasión no lo encontró busco por todos los lugares que a él paseaba pero no lo encontró, al paso del tiempo se dio por vencida y decido regresar a su casa.
Las horas pasaban y la joven Yarah se empezaba a preocupar ya casi iba a oscurecer y el señor William no aparecía solo se asomaba por la ventana para ver si regresaba o no, cuando a lo lejos por fin ve como él y su pequeño hijo regresaban un poco más tranquila se recuesta para dormir y pensando «mañana, mañana le diré mis sentimientos » y con estos pensamientos la joven guía se queda dormida.
En la mañana siguiente Yarah se levanta un poco más animada con toda la intención de hablar, se arregla lo mejor posible cuando ella siente que ya está lista para hablar con el señor William sale de su casa y observa como de nuevo el joven castaño está parado enfrente de la casa del señor William.
Yarah observa como el joven castaño entra a la casa, al paso de unos minutos el joven castaño sale muy serio, por una extraña razón decidió que ese no era el momento para hablar con él así que decidió esperar para el día siguiente.
En la mañana siguiente Yarah se arregla lo mejor posible cuando sale de nuevo observa al joven castaño sin comprender que estaba pasando se volvió a repetir todo, por una extraña razón Yarah pensaba que eso no era normal desde que el joven castaño encontró al señor William, iba dos veces al día una en la mañana y otro en la tarde.
Los días pasaron, Yarah solo observaba por su ventana como el joven castaño entra y sale de la casa del señor William y después de la visita ambos hombres salían sumamente serios.
Hasta que un día Yarah estaba esperando que el joven castaño llegara a la misma hora, pero por una extraña razón ese día no apareció, así que ella decido arreglarse lo mejor posible para ir hablar con el señor William y cuando salió se llevó una gran sorpresa.
Ahora el joven castaño venía acompañado de una hermosa joven rubia de ojos verdes y un señor mayor con porte muy elegante que hizo estremecer profundamente a Yarah al tiempo que ve, como todos entran a la casa.
Unas dos horas antes de la visita. Hotel Tangará.
Un joven castaño se encuentra en el vestíbulo listo para salir como todos los días cuando a unos metros ve como un señor mayor baja de un carruaje, luego extiende su mano para que una hermosa joven rubia baje cuando los ve, el joven castaño entro en shock ya no sabía que iba a pasar ¿Cómo es que Candy y su Padre llegaron juntos?, ¿ cómo fue eso posible?, ¿acaso también buscaban Albert? todas esas preguntas pasaron en su cabeza y regreso del estado de shock cuando la voz de Candy dijo —Hola Terry ¿Cómo estás? —
—Mmm bien ¿Y ustedes que hacen aquí? — Respondió Terry muy sorprendido al verlos, pero antes que Candy contestara, el Duque respondió —venimos por la misa razón que tú has venido, Terrence —
—Así que vienen hablar con Albert —dijo Terry muy tristemente al tiempo de bajar su mirada y pensar muy rápido « así que lo amas demasiado que has venido para estar con él» regreso de su pensamiento cuando escucho —Terry a dónde vas —
— ¡Voy a la casa de Albert! — Al escuchar las palabras de Terry el corazón de Candy salto de emoción y exclamó—¡ Vamos contigo!—
Terry solo movió un poco la cabeza señal de aceptación y el duque dijo —Si, te acompañamos pero primero nos registramos en el hotel y luego salimos—
Y eso fue lo que hizo el duque, ingreso al hotel para hablar con el administrador, mientras el duque solicitaba las habitaciones los jóvenes que se encontraban en el vestíbulo se quedaron por un momento callados sin poder decir nada.
Candy miraba a Terry muy triste y por tal motivo ella fue la primera en hablar —Terry lamento mucho romper nuestro compromiso pero no era justo para ti, que yo me casaba contigo amando a — de inmediato fue interrumpida por Terry—No es necesario que me lo vuelvas a decir comprendo perfectamente la situación —
—Gracias Terry, gracias por tu comprensión— cuando Candy termino la frase, Terry sintió como una estaca clavada en su corazón, tomo un fuerte suspiro y respondió—Candy ya no te preocupes más —
—Ya termine de registraros, ahora te acompañamos — dijo el Duque mirando fijamente a su hijo, él solo movió su cabeza en señal de aceptación y todos comenzaron a caminar ya que Terry les comento que donde se encontraba Albert era muy estrecho.
Unos minutos pasaron y a lo lejos observaron casas muy pequeñas, Terry les comenta que en una de esas casas Albert se encuentra, Candy sentía como su corazón latía cada vez y más fuerte por el simple hecho de pensar que por fin estaría en los fuertes brazos de su amado.
Con este pensamiento sin darse cuenta ya estaban parados enfrente de la casa, Terry toco la puerta toc, toc y un voz masculina escucharon todos que dijo —Adelante —
Terry abrió la puerta, como ya conocía la rutina de Albert, sabía que él ya se encontraba listo para salir con el pequeño Frank, las primeras vece que lo iba a buscar Albert sentía que Terry solo quería llévaselo para hacer una familia con Candy pero al paso de los días Albert cambio de opinión.
Así que poco a poco ambos jóvenes comenzaban a llevare un poco mejor, no era como en el pasado pero los dos caballeros tenían algo en común y era el bienestar del pequeño Frank, con las visitas de Terry el pequeño poco a poco comenzó a sentirse cómodo a su lado y había ocasiones que Albert dejaba que Terry jugara con él.
Albert pensó que ese día iba ser exactamente igual cuando lo vio pasar por la puerta pero a los pocos minutos entro el padre de Terry y por ultimo Candy, sin saber qué es lo que estaba pasando lo único que él dijo fue— El niño se quedara conmigo—
— Albert tengo algo muy importante que decirte —dijo Candy al tiempo de dar unos pasos acercándose
—Hola Candy como estas, buen día Duque de Grandchester el día de hoy ya estamos de salida —dijo Albert al tiempo de tomar al pequeño Frank en sus brazos.
— Albert escúchame por favor es muy importante — dijo Candy parada enfrente de él.
—Candy a que has venido, para que quieres hablar conmigo si fuiste tu quien me dijo que nunca más me querías ver, lo siento mucho Candy pero creo que no es el momento de hablar—
Terry al ver como le estaba hablando Albert a Candy quería interrumpir pero cuando está apunto de hablar el Duque le toco el hombro y le hizo una señal con la cabeza para que no interrumpiera cuando escucho la voz de Candy que dijo—Albert te amo, sé que el pequeño Frank no es tu hijo sé que solo estabas cuidando de ellos —
—Basta Candy te he dicho que este no es el momento para hablar, si sabes o no la verdad ya no tiene importancia él está bajo mi responsabilidad— dijo Albert con gran enojo por el hecho de recordar como ella lo hecho de su vida sin ninguna consideración.
—Precisamente Albert su madre te lo dejo a ti, por saber que ibas hacer todo lo correcto para él y lo correcto es que este con su padre, sabes muy bien cuanto había querido conocer a mi familia tener un padre o una madre pero el destino nunca quiso que fuera así pero el pequeño tiene a su verdadero padre y solo Terry lo quiere conocer —
—Así que fuiste a traer a Candy para que te devolviera al niño— de inmediato una gran grito escucho —Terry no dijo nada, él no me pido nada para hablar contigo, pero sabes que tengo la razón — al terminar soltó unas pequeñas lagrimas que hizo pensar Albert si lo que él estaba haciendo era lo correcto o no, si cuando el pequeño creciera le podría reclamar el no estar con su verdadero padre así que dijo— Frank escúchame bien, sabes que no soy tu padre pero si tú quieres te puedes quedar conmigo o quieres conocer al señor Terry —
—A los dos a los dos— dijo el pequeño niño de aproximadamente un año y medio dando pequeños brinquitos, cuando Albert vio a reacción del pequeño sintió una gran tristeza en el fondo de su corazón y pensó « por qué todas las personas que amo se alejan de mi por qué » regreso de su pensamiento cuando el pequeño saltaba un poco más fuerte y escucho de nuevo —A los dos a los dos—
Albert tomo un fuerte suspiro, le dio un tierno beso en la cabeza del pequeño niño y dijo —Frank escúchame te quedaras con el joven Terry en lo que atenderé unos negocios y después iré a verte— el pequeño solo sonreí y extendió sus pequeños bracitos al joven castaño que estaba a unos pasos de Albert.
Cuando Albert observo como el pequeño se quería ir con Terry se lo entrego y solo le dijo—cuídalo—al terminar esta palabra no soporto ver al pequeño Frank y a Candy juntos, sintió como las personas lo dejaban siempre, así que salió corriendo de la pequeña casa sin mirar atrás.
Cuando ve Candy como Albert se aleja de ella, sin pensarlo dos beses Candy sale corriendo para alcanzarlo, pero el corrió cada vez y más fuerte que cuando Candy ya casi no lo alcanzaba a ver grito —Te amo Bert, te amo por favor detente—
Albert escucho el gran grito de Candy y de repente se quedó parado en medio de la selva pensado « escuche mal» y regreso de su pensamiento cundo volvió escuchar —Te amo Bert, te amo por favor detente—
Albert miro atrás y vio como venía corriendo Candy se dio media vuelta, miro de frente a Candy que ya estaba a unos pocos pasos enfrente de él y observa como Candy lo ve directo a los ojos y le dice —No hay un solo día que no piense en ti, tu eres la luz en mi camino la fuerza que necesito eres todo para mi señor William Albert Andrew me harías el honor de ser mi esposo — Candy dijo al tiempo de ponerse de rodillas y sacar de la bolsa de su vestido la cajita que Albert le regalo con los anillos.
Continuará…
P.D. El siguiente capítulo es el final…gracias y saludos.
