Como estudiante de medicina (aunque casi reprobada), Luna estaba segura que no se ponía nerviosa con muchas cosas.
Entonces, ¿por qué el simple hecho de que Senku tomara de su mismo vaso la ponía tan nerviosa? La verdad, la respuesta la conocía, le gustaba el científico, mucho, demasiado, hasta se lo dijo y le pidió ser su novio, y él aceptó, ¿no? ¿Eran novios aún? Luna no podía saberlo.
Senku al ver su rostro tan rojo y nervioso, arqueó una ceja, ¿cómo la ponía tan nerviosa un beso indirecto? Ni siquiera era un toque directo, solamente intercambiaban una cantidad diminuta de saliva que era casi imposible sentir. Aunque él no era del tipo romántico, sabía que no era normal que ella estuviera tan nerviosa. Viendo que seguía igual, decidió intentar aliviar la tensión.
"Así que, ¿ir a la luna eh?" Le preguntó un poco incómodo.
Luna tardó varios segundos en darse cuenta de que le estaba hablando a ella, la marea debajo de sus pies siendo un constante arrollo. "¡Ah! ¡Sí! Va a ser un gran viaje supongo." Su mirada decayó un poco al recordar el plan del reino científico.
Senku maldijo por lo bajo, mal tema para tocar, decidió cambiar la conversación un poco. "Sabes, a mi siempre me ha encantado la Luna." Pausó un poco. "El hecho de que esté tan lejos pero el ser humano pueda llegar a ella, es una señal de lo que la humanidad puede lograr."
"Y de lo que tú vas a lograr." Agregó Luna inmediatamente. "Eres una persona increíble Senku, estoy segura de que lograrás esto y mucho más."
"Al menos estaré pensando en ti todo el tiempo." Senku rio un poco al volver a ver el sonrojo de ella. "Es en serio, estoy en la Luna, pensando en Luna, ¿irónico,no?"
"S-sí, un poco jeje." Ella no podría estar más roja al ver que el científico volvía a tomar del mismo vaso que ella. ¿A caso no tenía una pizca de prudencia?
Al ver el rubor de Luna, Senku no pudo evitarlo y bajó un poco su cabeza para darle un pequeño beso en la mejilla, sus labios quedándose un segundo más de lo normal. Al levantarse, pensó que Luna estaba apunto de desmayarse, si es que era posible que una estudiante de medicina lo hiciera, Senku vio la escena con gracia y se despidió de ella para volver a su recámara, Luna ni siquiera escuchó su despedida cuando ya estaba corriendo a su cuarto, tapándose la cara con sus manos apenas su espalda tocó la cama.
Definitivamente iba a extrañar a Senku cuando se fuera a la Luna.
