Está es la segunda historia que hará parte de una colección con un tema en particular.

Así que sin más que decir vamos a continuar. Espero disfruten la lectura.

Descargo de responsabilidad: Naruto no me pertenece, pertenece a su creador Masashi Kishimoto.

- No va a pasar nada 'ttebayo - Persona hablando

" Esto no puede ser real" Pensamientos

- Me las vas a pagar Naruto - Bijuu

Los secretos del Hokage

Capitulo 5: Tratamiento especial

Para nadie fue una sorpresa cuando al centro medico entro Lady Hinata, después de todo era de su esposo de quien estábamos hablando que ahora se encontraba internado y para nadie en la aldea era un secreto lo mucho que lo amaba ni lo mucho que se preocupaba por el pese a ser por derecho propio el hombre mas fuerte de la aldea.

Tampoco era sorpresa que en el lugar entrara también la mas grande ninja medio de las naciones elementales, es decir, quien mejor que ella para atender al Hokage en su actual situación donde la verdad nadie estaba del todo seguro que carajo había ocurrido y no habían encontrado nada extraño en su cuerpo mas allá de un cansancio extremo y unas extrañas fluctuaciones en su chakra, aunque dicho sea de paso su chakra siempre fue extraño, es decir como discernir entre el bijuu y el jinchuriki cuando ambos se compenetraban tan bien, aun así estaban seguros que lo que sea que fuese lo que le ocurría a su líder la Senju era la única capaz de descubrirlo y solucionarlo.

No, lo que sorprendió a todos era el hecho de que llegaran juntas, literalmente juntas y en ambos rostros una expresión de la mas genuina preocupación, algo normal e la esposa de Naruto, pero, ¿a que se debía la expresión en el rostro de la Senju? Los mas sensatos supusieron que era el cariño que siempre mostró la rubia por el ninja mas loco de la aldea, en ocasiones incluso la tachaban de ser la madre que nunca conoció, así que si lo analizaban desde ese angulo, era normal para una madre preocuparse por su niño no importa si en este momento ese niño tenia el poder suficiente como para barrer con el mundo el solo.

- ¿Cómo esta Naruto-kun?, ¿Qué le paso?, ¿es grave? - la ojiperla bombardeaba con preguntas al doctor de turno sin dar tiempo para responder una pregunta antes de estar formulando la siguiente, en cierta forma era tierno y por el otro lado era incomodo para el doctor, mas aun si considerábamos que a su lado estaba también la ninja medico esperando en silencio pero ansiosa las respuestas a las mismas preguntas, aunque claro alguien debía de ser la voz de la razón en esta situación.

- Hinata, relajate un poco y deja que el medico se explique... Entonces, ¿que es lo que saben? - si bien la rubia logro aplacar a su compañera en este momento el tono autoritario que usaba demostraba porque era una mujer de temer y algo le decía que la respuesta que le daría a la antigua Hokage no le iba a gustar en lo mas mínimo.

- B-bueno, la cosa es que... no sabemos que le pasa - fue lo que dijo con algo de temor el medico frente a ellas, especialmente porque frente a ella estaba la que era su idolo en materia de medicina ninja.

¡PAM!

No sabia que le daba mas miedo en este momento, la mirada de odio pura en los ojos marrones de la rubia, el que en este momento su puño estaba contra la pared donde había dejado un gran boquete y unas cuantas grietas o el Byakugan que ahora lo miraba con frialdad como si frente a esos ojos solo hubiese escoria que debía ser eliminada, por lo que solo trago duro a la espera de lo que fuese a pasar, rogándole a kami que solo no lo hicieran sufrir demasiado.

- Disculpa, creo que te entendí mal, ¿acaso dijiste que no sabias que le pasa a mi esposo? - si, en definitiva Lady Hinata daba mas miedo, esa voz de ultratumba que uso con el no auguraba nada bueno y casi podía jurar que tras ella veía a Shinigami preparado para reclamar su pobre y desdichada alma.

- L-la cosa es que e-es extraña su c-condición Lady Hinata - estaba usando toda su fuerza de voluntad y autocontrol para no desmayarse de miedo ante la aguda y aterradoramente mortal mirada de la mujer ante el y por lo que podía ver por los puños cerrados y dolorosamente apretados de la mujer estaba seguro era lo mismo con ella y no quería ni ver a la Senju pues podía sentir como sus nudillos tronaban en preparación para darle una paliza, así que mejor decidió continuar con su explicación, - fuera de su c-cansansio y fatiga, todos l-los exámenes f-fueron negativos, goza de p-pe-perfecta salud, no entendemos que fue lo que le paso y el no quiere hablar con nosotros - la ultima parte las relajo a la vez que las intrigo por lo que eso podía significar, aunque con Naruto, era difícil encontrar un gramo de normalidad en su vida.

- ¿Que se supone que significa eso?, aun el veneno mas efectivo y rápido del mundo dejaría un leve rastro que puede ser detectado si se analiza a tiempo, entonces ¿como es que no encontraron nada? - para la rubia era extraño por decir lo menos todo esto, como medico sabia de la imposibilidad de lo que decía el doctor, algo extraño esta pasando y que arda el infierno si creen que no lo descubriría aunque debiese buscar las respuestas bajo las rocas.

- C-como le dije Tsunade-sama, no encontramos nada el lord Hokage se niega a decirnos que paso, así que no sabemos como ayudarlo - escuchar eso la hizo enojar, una vez mas ese rubio actuaba como un perfecto idiota pasándose por el forro cualquier protocolo medico, ¿cuando entendería que hay cosas que el no pude ni debe hacer solo?

"Ese idiota me va a oír, no me importa quien es, ni su estado, si es necesario lo moleré a golpes hasta que decida hablar" estaba furiosa y su expresión facial la delataba y claro que ninguno de los médicos ni enfermeras del hospital de los alrededores quiso meterse en su camino, ademas la rubia hacia oídos sordos de todo y de todos, un claro ejemplo es que desde que empezó a dirigirse haca la habitación del rubio con claras intenciones hostiles la ojiperla estuvo tratando de hablarle sin mayor resultado que una rubia ignorándola por completo.

Entro muy a su estilo en la habitación, abriendo la puerta con tal violencia que era una suerte que en realidad la susodicha se mantuviese intacta en este momento y una vez entro exclamo a voz en grito, pues parecía ser la única forma en que el Hokage parecía entender, - ¡NARUTO!¡Ahora mismo me dirás por que carajos no quieres hablar o te juro que te saco la verdad a golpes, así que elige! - la rubia estaba decidida a hacer esto por las buenas o las malas pero esperaba que su clara amenaza fuera suficiente para persuadirle de colaborar.

Hinata la estuvo siguiendo todo el tiempo y una vez dentro de el cuarto se planto frente a ella en un desesperado intento por evitar que la Senju hiciera una locura, sin embargo, no fue hasta que reparo en el lugar que noto un hecho curioso. No eran las primeras en visitar al rubio amante del ramen en ese día y por el rostro serio de todos los presentes parecía que interrumpía en un momento delicado haciéndola sentirse cohibida y un tanto avergonzada por su arrebato.

- Hinata-chan, Baa-chan, me alegro que ya estén aquí, pensaba enviar a alguien por ustedes pero esto agiliza las cosas - dijo Naruto con una sonrisa cálida en su rostro, eso descoloco a la princesa de los Hyuga debido a que su esposo se veía bien a sus ojos ademas de que parecía estarla esperando, mientras que a la Senju le saco una vena en la sien, "increíble que después de tantos años y todo por lo que hemos pasado aun siga llamándome así el muy desgraciado", su pensamiento era lúgubre y peligroso, ahora mas que antes quería golpear al rubio, lo único que la detenía era que pese a su apariencia sabía que estaba convaleciente y debido a que su sonrisa rápidamente cambio por la expresión seria del principio.

- Lady Tsunade, Hinata, que bueno que están aquí, así al fin este idiota se dignara a hablar - una de las personas que se encontraban con el rubio era su asesor, consejero y amigo, Shikamaru Nara, el genio estratega se encontraba ahí y eso no podía ser bueno, eran amigos si, pero el tiempo que pasaban juntos no salia de su oficina y uno que otro día de copas, si estaba ahí era por una razón de peso y generalmente eso solo significaba que la situación era grave.

- Oye tenle mas respeto a tu líder, que soy el Hokage'ttebayo - la protesta del rubio cayo en oídos sordos pues el Nara lo ignoro olímpicamente, de hecho solo le dio una mirada de perfil antes de lanzar una sutil sonrisa a modo de burla contra su superior.

- Esto es tu culpa Naruto, no has querido hablar con nadie hasta que no estuviésemos todos aquí, así que ahora empieza a hablar - ahora era el turno de la voz femenina en el lugar, la compañera de equipo del rubio durante mucho tiempo, la esposa de Sasuke y una buena amiga aunque se habían distanciado de un tiempo para acá, Sakura Haruno, la alumna de Tsunade.

- Tu también Sakura, ¿es que nadie en esta sala respeta a su Hokage? - ahora el rubio estaba llorando cómicamente al ver que nadie parecía tenerle el respeto que se supone se merecía, aunque tristemente no es que pudiera esperar mucho de personas que lo conocieron como un idiota.

- U-umm, yo si te respeto Naruto-kun - el tímido comentario de la ojiperla que se acerco junto a su esposo fue seguido por un concierto de lloriqueos del rubio mientras la abrazaba agradeciéndole y diciéndole que la amaba mientras la chica palmeaba su cabeza con cariño y trataba de consolarlo, a ojos de sus amigos la escena era algo tierna pues demostraba el amor que se tenían ese par, pero para la Senju ese comportamiento del Uzumaki era patético, aunque ¿quien era ella para juzgarlo?, por supuesto ella no y menos si recordaba el delicado hecho de su etapa como bebedora y adicta al juego para escapar de sus problemas.

Sin embargo el momento no duro mucho y rápidamente el rubio se recompuso irguiéndose en su cama dándoles una mirada seria, ya que solo usaba cuando se trataba de asuntos de estado que debían tratarse con delicadeza y en los cuales el hombre frente a ellos necesitaba consejo o ayuda, - escuchen porque esto solo lo diré una vez, lo que les voy a decir no puede salir de estas paredes a no ser que yo diga lo contrario, ¿entendido? - el tono no daba lugar a replica por lo que todos incluso la furiosa Senju adoptaron una actitud mas seria en preparación de lo que vendría.

- Hace algunas semanas llego una información directa de Kirigakure respecto una situación delicada, por ahora mantuve esta información como secreto máximo y solo se la dije a ustedes siendo Sakura la excepción - tanto Hinata, Shikamaru y Tsunade asintieron en comprensión al tema que hablaba mientras Sakura empezaba a tragar duro en señal de ansiedad aunque le causaba curiosidad como es que su maestra estaba enterada de esto, - Ba-chan me dio buenos consejos cuando se lo consulte y justo como temíamos, las cosas eran mucho mas delicadas de lo que parecían en un principio - eso alarmo a todos en la sala, especialmente porque en ese momento la expresión del rubo se torno mucho mas sombría.

- Una vez mas parece que un grupo trataba o trata, no lo se con seguridad, de capturar a los nueve biju - ante esto el ambiente se torno tenso, demasiado tenso, la ultima vez que algo así ocurrió se perdieron incontable vidas en una guerra que nadie quería volver a vivir.

- Pero, ¿a que te refieres con que no sabes si buscan o buscaban a los biju? - la pregunta de Shikamaru ciertamente tenia merito pues no tenia sentido y la falta de información en su negocio era un mal presagio.

Naruto suspiro y luego de asegurarse un sello de silencio procedió a contarle la parte mas preocupante de todo el asunto a las cuatro personas en el lugar, por lo cual las mismas prestaron suma atención y detalle a cada palabra salida de la boca del rubio.


- Ya veo, entonces una secta que buscaba el poder de los biju para sus propios propósitos - Shikamaru lo menciono con un aire casual e incluso un tanto despreocupado pero era pura apariencia pues por dentro la preocupación solo aumentaba, la ultima vez que se dio una guerra por los biju perdió a su padre, a su sensei y a algunos amigos, no quería pasar por esto de nuevo.

- Así es, pero como dije, lo que me preocupa ahora es saber si realmente cortamos con esa organización de raiz o hay mas fanáticos que los estén cazando - las palabras del rubio ciertamente eran preocupantes y demostraban que relajarse en este momento no era buena idea, - lo ultimo que necesitamos es que los provoquen y acaben destruyendo algo que justifique volver a encerrarlos - para el rubio, la libertad de los biju era importante, tanto como mantener a salvo todas las idas posibles evitando esta crisis que se abalanzaba de nuevo sobre el mundo

- ¿Entonces que sugieres hacer ahora Naruto-kun? - Hinata estaba preocupada, conocía a su marido y para el los nueve bijus eran familia y el no permitiría que le ocurriese algo a su familia, pero eso podría ponerlo en riesgo a el.

- Creo que lo que se debe hacer por ahora es prevenir a las otras aldeas, si envías un mensaje para que estén alerta de movimientos sospechosos tal vez podamos evitar que provoquen un desastre al buscar a los biju - la ultima de los Senju hablo en este caso como consejera del rubio, tantos años como jefe de estado de la aldea le había dado mucha experiencia de como tratar situaciones de este estilo para evitar altercados mayores y por la sonrisa y el asentimiento del hombre en la cama el agradecía su opinión.

- Es correcto, los aquí reunidos son a quienes les confió este secreto para que me ayuden con esto, aconsejándome o implementando un plan de acción para controlar esta situación antes de que nos explote en la cara - en cualquier otra circunstancia lo dicho por el rubio seria tomado como exageración, pero ahora y con la experiencia previa de una guerra por poder, - escuchen por ahora, Shikamaru, quiero que envíes el comunicado, diles a las aldeas que estén alertas, que se mantengan vigilando las zonas donde han tenido noticias de sus bijus, cualquier cosa extraña la notifiquen por favor y hazlo lo mas pronto posible - como única respuesta obtuvo u asentimiento de su mano derecha quien seguidamente se dirigió a la puerta donde espero por las ultimas instrucciones antes de que se retirara el sello y pudiese salir a cumplir con su orden.

- Sakura, necesito que te contactes con Sasuke, al ser un explorador el puede incursionar en lugares mas profundos, que recopile información de grupos extraños o cualquier cosa que pueda ser sospechosa de cazadores en busca de grandes cantidades de chakra, pero no le informes de la situación, no quiero fugas en este tema, ¿entendiste? - la pelirrosa solo asintió, no sabia porque no quería que le dijera de la situación de los biju a Sasuke, pero era una orden de su lider y debia cumplirla, - bien, es todo por ahora, pueden retirarse, Ba-chan quedate, quizás tu puedas descubrir que es lo que paso para que me desmayara - la rubia solo asintió y con ello Naruto retiro el sello de silencio para ver como sus dos amigos se marchaban a cumplir con sus ordenes quedando en la habitación solo con Hinata y Tsunade, donde la ultima la veía con cierta suspicacia en su mirada.

- Muy bien, habla, se que no nos dijiste todo lo que ocurrió y se que no es un tratamiento medico lo que buscas, así que que es lo que escondes - tan aguda como siempre, la Senju noto que lago faltaba en la historia del rubio, pero si no la compartió previamente, entonces es porque esa parte no quería que fuera de conocimiento ni siquiera de sus mas allegados amigos.

- Lo notaste, ¿eh? - la sonrisa cansada que le dedico denotaba que esperaba que no se dieran cuenta pero al parecer esa esperanza había muerto, - tienes razón, hay una parte que decidí no contarles a ellos, no me malentiendas, son confiables, pero las emociones podrían nublarles el juicio y en el caso de Sakura, es mi amiga pero cuando se trata de Sasuke no confió en ella y mucho menos en Sasuke si se trata de bijus - para las dos mujeres era comprensible, Sakura debido a la complicada relación que tenia con el ultimo Uchiha tendía a pasarse de bocona cuando lo tenia cerca y eso era un problema a veces y con Sasuke, bueno, ambas recordaban su intento de prácticamente encerrar a los bijus negandoles su libertad una vez acabo la guerra, no era precisamente confiable cuando había un biju de por medio.

- Muy bien lo entiendo, pero, ¿que es lo que estas escondiendo entonces? - la rubia se estaba empezando a alterar, que guardara una parte de la información no era buena señal y que en este momento tuviese un rostro tan frio e inexpresivo no ayudaba a quitarse esa horrible sensación de la boca del estomago.

"No se porque, pero siento que no me gustara lo que Naruto-kun tiene que decir, lo siento en mi corazón y eso me preocupa" la ojiperla no había hablado mucho desde que Naruto explico la situación, pero se mantuvo atenta a todo lo que ocurría y en silencio buscaba como apoyar a su pareja, sin embargo con la información oculta se sentía nerviosa, aun así tenía que ser fuerte por ella, por Naruto y por su familia, entonces se acerco al rubio y tomo una de sus manos la cual apretó gentilmente como señal de apoyo, algo que el agradeció con una sonrisa y afianzando el agarre el también, luego volvió a esa estoica expresión y procedió a decirles la parte faltante, solo esperaba que no fuera todo lo grave que ella presentía.


- ¡¿QUÉ ACASO ESTAS LOCO O QUE TE PASA?! - fue el grito que se escucho por todo el hospital seguido de un ruido seco como de un golpe contra una pared, de seguir así, el hospital podría derrumbarse ese día, aun así nadie se atrevía a entrar al cuarto de donde se originaba tanto escándalo, no eran tontos y valoraban demasiado sus vidas como para enfrentarse a la furiosa mujer que sabían estaba dentro.

Mientras en la habitación del rubio una mujer de cabello rubio en coletas luchaba con todas sus fuerzas por alcanzar al hombre postrado en cama para molerlo a golpes siendo lo único que evitaba que tuviera éxito la peliazul que usaba toda la fuerza de la que disponía para evitar una catástrofe reteniendo a la furiosa mujer, aunque mentiría si dijera que no estaba tentada a dejarla libre para que hiciera lo que quisiera con el rubio y luego ella terminar el trabajo, pero alguien debía ser la voz de la razón en este momento.

- Tsunade-chan, calmate por favor, estamos en un hospital, no te puedes alterar así - la verdad es que Hinata esperaba calmarla pronto porque dudaba que lograra resistir mucho mas los embates de la rubia y agradeció mentalmente cuando la rubia desistió de alcanzarlo para mirarla a ella ahora con una mirada molesta.

- Como puedes pedirme eso, ¿qué no escuchaste lo que hizo este idiota? - la rubia aun estaba furiosa, como culparla, saber que el rubio ahora tenia en su cuerpo a tres bijus no era para tomárselo a la ligera, que los trajera a la aldea era peligroso y si las demás aldeas se enteraban entonces las cosas se pondrían aun peor, pero no, al rubio no se le ocurrió eso al momento de como siempre ser un impulsivo cabeza hueca.

- Se que no es la mejor de sus ideas, pero aun así quien mejor para cuidarlos que Naruto-kun, el se lleva bien con los nueve y ellos le hacen caso, era nuestra mejor opción dada la situación - pero que mentira mas grande contaba la Hyuga y ella lo sabía, habían muchas otras opciones, incluyendo que ellos se escondieran o solo salieran de noche, lo que fuera, pero esto, ponía en riesgo la aldea y mas importante a sus ojos a su familia.

Y mientras tanto el rubio causante de tamaño alboroto, bueno, el en este momento se encontraba escondido bajo las blancas sabanas de su cama como si eso pudiera protegerlo, rogando que la ojiperla lograra calmar a la rubia o de lo contrario su fatiga sería el menor de sus problemas pues necesitaría cirugía para arreglar sus huesos rotos si la Senju lo alcanzaba y no fue hasta que dejo de percibir el peligro que se aventuro a asomarse fuera de las sabanas para ver lo que ocurría y de paso tratar de justificarse, aunque sentía que de hacerlo solo provocaría que la muerte viniera por el mas rápido, pero aun así el era un cabeza hueca y creyó que valía la pena el intento.

- V-vamos no es para tanto Baa-chan, ademas es solo temporal recuerdas, el objetivo es llevarlos a ese lugar - esperaba de todo corazón que eso la calmara, aunque no fue el resultado que obtuvo pues lo siguiente que sintió fue algo golpearle el rostro con fuerza y en cuanto se fijo en que lo había golpeado noto uno de los zapatos de la rubia, le había lanzado el zapato directo a la cara, pero al enfocar en su dirección mientras aun sostenía su cara por el dolor pudo apreciar que al parecer la Senju se había calmado al menos un poco.

Luego de ese golpe con el zapato y notando a la mujer mas calmada Hinata finalmente la soltó para ir a ver a su esposo quien aun se quejaba por el dolor del zapatazo que se llevo cortesía de la rubia en la habitación, sentándose a su lado inclinándose para revisar su rostro antes de darle la espalda para mantener un ojo sobre la Senju.

- En primer lugar deja de decirme así quieres y en segundo, tu plan es una estupidez no los puedes esconder ahí, ese no era el objetivo que teniamos y lo sabes - la mujer de ojos marrón claro estaba exaltada aun, pro al menos parecía irse calmando poco a poco, eso era buena señal, por lo que decidió continuar hablando para tratar de hacerle entender la situación.

- Se que no es el plan que teníamos, pero esto apenas si cambia realmente las cosas, solo tenemos que adaptarnos a la situación, ademas que mejor lugar para que se escondan que ahí, un lugar que se supone ya no existe - eso ultimo desarmo a la rubia, no había argumento contra esa lógica y aunque le pesaba sabía que el tenia razón, con los bijus en tierras conocidas tarde o temprano alguien los encontraría y trataría de usar su poder y eso era lo último que alguien en el ninkai quería ver de nuevo.

- Se que no te agrada la idea, pero Naruto-kun tiene razón, es el mejor lugar para esconderlos de la ambición del hombre Tsunade - Hinata hablaba con propiedad y elocuencia y eso solo hacia que la rubia se exasperara mas pues no encontraba replica a ese pensamiento.

Tsunade se mantuvo en silencio un rato, por mas que pensaba no encontraba ninguna forma de refutar lo dicho por el rubio, pero aun así se negaba a aceptarlo tan fácil, dirigió su vista hacia la cama donde Naruto la veía expectante de su respuesta, aunque por su sonrisa y el silencio de ella suponía que sabia terminaría cediendo y eso la molestaba pues no quería ser tan transparente ante el rubio, del mismo modo fijo un momento su vista en la ojiperla que se había inclinado ligeramente en su dirección dándole la espalda a Naruto y la veía con una inocente curiosidad, ahora sabia de donde había sacado esa expresión Himawari-chan.

Suspiro derrotada pues no podía encontrar ninguna forma de apelar la decisión del rubio, aun así un pensamiento cruzo su mente, "no es justo" y con so finalmente cedió, pero antes de que pudiera dar su respuesta con el consentimiento de la misma para proceder un ruido llego a sus oídos, un sobresalto mezclado con un gemido y un chillido de sorpresa.

¡KYAAAAAA!

El origen del ruido, la ojiperla quien ahora tenia un lindo sonrojo mientras pellizcaba la mejilla del rubio y hacía un puchero adorable, se sintió fuera de lugar un segundo y al siguiente se enfureció cuando vio lo que pasada en cierta parte de la anatomía de la mujer frente a ella y que tenia mucho que ver con el rubio en la cama.

Ahí frente a ella, resulta que la mano de Naruto se encontraba pegada con vicio contra el carnoso culo de la peliazul mientras ella lo regañaba por ser tan pervertido y por hacerle soltar tan vergonzoso sonido por la sorpresa, lo peor era que en esa escena habían dos problemas obvios, el primero era que el rubio si bien hacia una mueca de dolor por su mejilla pinzada, aun así soltaba una ligera risita mientras continuaba magreando el culo de su mujer y el segundo y que mas le sorprendía era que pese a las protestas y regaños de Hinata, la chica no hacia el mas mínimo esfuerzo por retirar la mano de su marido de su trasero, de hecho si lo veía bien parecía disfrutarlo y el que sus pezones se alcanzaran a percibir sobre su ropa era prueba de ello, aunque pensándolo bien, porque la sorprendía esa actitud de la ojiperla, pocas personas sabían que bajo esa fachada de madre amorosa, mujer de alta sociedad, esposa devota y chica tímida se escondía una depravada de primer nivel y ella lo comprobó hace solo unas horas.

- Lo lamento Hinata-chan pero cuando te inclinaste me diste una vista tan perfecta de tu trasero carnoso que no lo pude evitar - fue en ese momento que la ojiperla reacciono como si saliera de un trance inducido por las caricias de su esposo y sonrojándose hasta el extremo se retiro de su lado tratando de cubrir con sus delicadas y pequeñas manos su prominente trasero, sacandole una risa al rubio ante el vergonzoso accionar de su mujer.

- N-Naruto-ku, pervertido - protesto la mujer, pero era difícil tomarla en cuenta si en su rostro había una sonrisa al decirlo, no mentiría, para la actual matriarca Uzumaki era motivo de felicidad saber que tras tantos años desde que iniciaron su relación su esposo aun la encontraba tan atractiva y capaz de despertar su libido.

Sin embargo pronto la chica ya no supo como reaccionar cuando se percato de un hecho interesante, el cual era la tienda de campaña que ahora las sabanas hacían entre las piernas de Naruto, una enorme tienda de campaña que la pelizaul sabía muy bien que escondía e inevitablemente su boca empezó a salivar de deseo.

Naruto por su parte logro ver como los ojos de su mujer se nublaban de deseo y el sutil movimiento de sus piernas frotándose entre si, llevaba ya un mes desde que tuvo algo de acción y con la solución frente a el no pensaba desaprovecharla por lo que no aguantando mas, decidió provocar a Hinata.

- Vaya, parece que mi mano no es lo único que quiere tocarte Hinata-chan, ¿dime no quieres saludar a mi amigo luego de no verlo por todo un mes? - su voz se había hecho ronca conforme hablaba, pero el objetivo se logro, con satisfacción vio a la ojiperla tragar con fuerza para luego como una autómata guiada por el deseo se fuera acercando a el.

Para el rubio fue una sorpresa que en verdad la peliazul aceptara su provocación a la primera, de hecho solo quería tantear el terreno para saber que tanto debería presionarla hasta hacerla ceder, pero que accediera a la primera solo significaba una cosa y solo una cosa, Hinata había entrado en ese mes en ese estado de hiper sexualidad en el que su cuerpo se calentaba mucho al punto de ser insoportable para ella el no poder correrse a gusto y se declaraba culpable pues fue el quien indujo en ella ese estado, aunque como culpar lo si su libido nunca parecía saciarse y en este momento se podría decir que el estaba en un estado similar pues la polla le dolía de lo dura que la tenia en este momento.

Hinata por su parte entrada en trance se subió a la cama como pudo y rápidamente retiró la sabana que cubría la hombría de su esposo y quedo maravillada en cuanto la vio, desnuda, grande, gorda, caliente y a sus fosas nasales llegaba el aroma a macho caliente y ansioso haciendo que se mareara y que cualquier posible resistencia que tratase de poner para no seguir en ese desapareciera dejando solo a la mujer que era y a sus instintos mas bajos tomando el control.

Su coño pronto se encontraba húmedo, podía sentirlo así como su ansioso palpitar rogando por ser llenado por la carne de su marido, hacerla gemir como puta en celo, si, en definitiva en este momento Hinata no era mas que una caliente mujer que estaba ansiosa de complacer a su hombre y que el la complaciera a ella y que el mundo arda si alguien trataba de detenerla.

Rápidamente saco su lengua y la empezó a pasar por toda la caliente longitud, sus papilas bailaban de alegría ante el sabor, un sabor que conocía muy bien y que no importaba cuanto probase jamas la cansaba, tenía sus ojos cerrados solo para poder concentrar mas su sentido del gusto y poder percibir con su lengua el sabor, la forma, incluso el mas mínimo indicio de que por la zona donde transitaba su lengua hubiese una vena hinchada por la irrigación de sangre al miembro masculino.

Naruto por su parte también estaba en su mundo, concentrado solo en el placer que esa húmeda lengua le producía mientras recorría su longitud y rogaba internamente tener la fuerza para no correrse al instante con la sensación que le producía Hinata, sin embargo en cuanto sintió como presionaba sus labios contra la punta, mando al carajo cualquier gramo de autocontrol que le quedaba y sujetando la cabeza de su esposa introdujo en su cavidad oral su longitud hasta la base, de golpe y sin consideración de ningún tipo hacia la mujer, decir que no estuvo a punto de correrse seria una mentira pues le costo toda su fuerza lograr resistir ese deseo.

Por su parte Hinata se sintió morir de placer cuando sintió la violenta intrusión, logro correrse aunque fuese un poco y eso solo alimento su deseo de continuar y darle mas placer a su marido y por añadidura a ella también, pero no quería solo sentir su boca invadida, necesitaba sentir ese placer en su zona baja también, así que sin reparo alguno y llevada por la lujuria, desplazo una de sus manos hacia su entrepierna y la deslizó por debajo de sus pantalones y sus bragas que sintió en exceso húmedas para empezar a provocarse placer a si misma enterrando sus dedos en su coño o pellizcando su clítoris ansiosa de sentir mas placer mientras continuaba con su trabajo oral para Naruto.

Si se miraba a los ojos de Naruto sus ojos estaban cegados por la lujuria y ahora se encontraban liberando un destello que en el campo de batalla seria señal de peligro o muerte, pero aquí y ahora le dedicaba esa mirada a su esposa y ese brillo la hacia sentir como una pobre presa asechada por el mas fiero depredador, mientras por su lado entre las pocas veces que la mujer le dirigía la mirada mientras seguía mamando de la barra de carne podía notarse sus ojos oscurecidos por el deseo, era una mirada que demandaba placer y el rubio valla que tenia intención de satisfacer ese deseo.

Ambos estaban tan sumidos en el placer que habían olvidado que no se encontraban solos en la habitación, por lo cual mientras que la pareja se sumía cada vez mas en el placer y la lujuria que al parecer los había estado tentando el último mes, la tercera persona que no era otra mas que Tsunade Senju, la cual soltando un suspiro se acerco a la puerta donde luego de algunas posiciones de manos coloco un sello que impidiera que nadie entrase en la habitación y de paso insonorizara por completo la misma y con eso hecho regreso a la cama desnudándose en el proceso salvo por un ligero detalle, en la habitación había una bata de doctor que la Senju había notado desde hace rato y que en su regreso con los amantes había tomado por lo que mientras retiraba hasta la ultima prenda de su cuerpo solo conservo la bata blanca la cual se coloco sobre su desnudo cuerpo y no se molesto en cerrar dejando un erótico canal de carne expuesta que permitía ver su coño húmedo y también una parte de sus obscenamente grandes pechos.

- Ejem, se que deben estar ansiosos pero que habría ocurrido si alguien entraba y los veía así - las palabras de la rubia llamaron la atención de la pareja al tiempo que los sacaba de su trance, pero contrario a lo que podía esperar Naruto no retiro sus manos de la cabeza de Hinata, ni Hinata no dejo de continuar con su trabajo sobre el eje de su esposo, sin embargo si basto para que le prestaran atención y en el caso de Naruto al ver a la Senju ataviada solo en esa bata sirvió para que su pene pulsara de expectación al tener a esa hermosa mujer vestida de esa manera.

- Ademas, Hinata-chan, ¿no te he dicho antes que es de mala educación no compartir con tus hermanas la felicidad? - eso hizo que la ojiperla finalmente se separara del miembro de Naruto para enojo de este, aunque a Hinata tampoco es que le hiciera mucha gracia pero la vergüenza de dejar salir su lado mas goloso le pudo mas y es que ciertamente cuando Hinata entraba en ese estado de placer tan alto se volvía caprichosa e incluso egoísta pues solo quería sentir el placer que solo el rubio podía darle.

- Jooo, ¿acaso Baa-chan esta celosa? - Naruto a propósito uso ese mote con ella pues sabía lo mucho que odiaba que la llamara así, solo quería provocarla, aunque no sabía la fiera que estaba despertando con sus juegos, - ¿seguramente quieres probar esto también verdad? - mientras preguntaba tomaba su polla desde la base y con movimientos lentos, tortuosos movía su mano lentamente arriba y abajo masturbándose para la rubia quien parecía ida observando el movimiento, aunque rápidamente se recompuso y con una sonrisa peligrosa se le acerco al rubio.

- Parece que alguien quiere morir este día - su voz sonaba aterradora pero al mismo tempo podía notarse la lujuria ganando terreno en su tono, - ¿cuantas veces tengo que decirte que no me digas de ese modo Naruto? - esta vez ya a su lado tomo la polla del rubio con una de sus suaves manos retirando la de el y procedió a apretar con fuerza mientras le preguntaba ganándose una mueca de dolor se su parte junto a una disculpa del rubio y con eso logrado soltó el agarre y procedió a darle un lento, rítmico y delicioso masaje en su endurecida polla sacandole a el un gemido de satisfacción y a ella una sonrisa de complicidad.

Por su parte Hinata estaba sonrojada, sabía muy bien de la fogosidad de la tetona rubia, pero no importaba cuanto la viera o la viviera en carne propia siempre le resultaba vergonzoso, al menos los primeros minutos antes de dejarse llevar por el placer y en este momento ver a esos dos en esa escena tan caliente donde ambos se veían con intensidad a los ojos mientras la rubia masturbaba a su esposo la estaba mojando y mucho.

Naruto a su vez, sintió que si la Senju quería jugar, entonces el atacaría a su zona mas sensible y la que mas adoraba de ella, por lo que raudo y veloz acerco su boca a sus pechos y empezó a chupar uno de sus pezones sacandole un gemido a la mujer en el proceso y que por un momento dejara su trabajo manual sobre su eje, algo que Hinata no desaprovecho pues aun sentía esa necesidad y hambre por la esencia del rubio y con eso nublando su mente rápidamente recupero su posición entre las piernas del rubio.

- Kyaaa, eres un tramposo Naruto, mis pechos son muy sensibles - aunque trataba de sonar enojada si se veía su rostro ella estaba tratando de esconder la obscena sonrisa que tenia deformando sus labios en una temblorosa mueca de placer mientras sus ojos parecían nublarse y pronto llevo sus manos hacia la cabeza del rubio para profundizar la sensación, aunque ciertamente extrañaba el sentimiento de la polla de Naruto en su mano pero en este momento parecía ser imposible acceder a ella, - supongo que Hinata-chan estaba realmente ansiosa, ¿sabes una cosa?, tan solo ayer ella y yo tuvimos una larga sesión de relajación, es decir, ella ya estaba al limite y en realidad yo también, eso es tu culpa y espero que tomes la responsabilidad - si, Tsunade sufría de lo mismo que Hinata y al igual que con ella la culpa era del pervertido rubio que ahora chupaba su erecto pezón, pero la realidad es que ella sabia suprimirlo mejor o cuando menos esconderlo lo suficiente como para que no fuera perceptible, algo en lo que había estado entrenando a la ojiperla aunque aun era muy transparente en ese sentido.

Claro esta que Naruto no le estaba prestando atención en lo mas mínimo, estaba mas interesado en dos cosas en este momento, la primera las enormes tetas que ahora se presionaban contra su rostro y el enorme placer que sentía en su miembro por la mamada de su mujer, aun así no era suficiente para el y pronto aunque con algo de esfuerzo se separo lo suficiente de los pechos de la rubia para soltar el pezón en su boca para consternación de la rubia, antes de que pasara a tomar ambos pechos, unirlos y esta vez llevarse ambos pezones a la boca para consternación y placer de la senju.

Aun así no era suficiente, es decir, Naruto no era de los que procuraran su propio placer solamente y quería complacer siempre a su pareja o en este caso a sus parejas, sabia por experiencia que para Tsunade no había nada mas sensible y erógeno que sus pechos y por ello que los chupara con delirio y abandono, pero no sentía fuera suficiente así que con su mano izquierda fue bajando por su plano vientre y alcanzo su objetivo, el chorreante coño de la rubia quien en cuanto sintió los dedos de Naruto entrar en ella empezó a gemir con fuerza y desesperación por el asalto a dos flancos de su amante.

Mientras tanto Hinata estaba en su mundo, sabia que Naruto podía tener gran resistencia si se lo proponía y eso solo la motivaba mas, pues aun no quería dejar de chupar la verga de su marido, pero claro tan ensimismada se encontraba que no se percataba de los juegos de los dos rubios, aun así para Naruto no pasaba desapercibido las atenciones de su esposa sobre su miembro y considero adecuada una retribución, la cual dio en forma de su mano derecha reptando por su espalda cubierta por su ropa hasta llegar a su trasero el cual luego de un momento amasándolo decidió meterse bajo sus pantalones y sus bragas y siguiendo con su camino llevo sus dedos hasta su coño el cual le tenia una sorpresa y no era que estuviese derritiéndose pues eso ya lo esperaba, lo que le sorprendió fueron los dedos de su esposa enterrados en su intimidad y sonriendo mentalmente decidió acompañar los finos dígitos de su mujer con los suyos propios en una danza llena de depravación en el interior del coño de la ojiperla quien se sintió morir un segundo ante la sensación y luego reinicio con mas brío sus atenciones sobre el miembro en su boca ahora si deseando con desesperación que la inundara con el espeso, cremoso y adictivo saber de su semen.

- Sabes, debería castigarte por decirme Baa-chan Naruto - con la poca cordura que le quedaba al ser presa de las succiones en sus pezones y el toqueteo de los dedos en su vagina trato de hablar, aunque ciertamente le costaba hacerlo sin tartamudear, pero no por nada era una afamada kunoichi, - pero estas convaleciente, así que te daré un tratamiento especial mi amor - sonrió con cariño en ese momento, cosa difícil pues el placer la estaba rebasando, pero eso basto para llamar la atención del rubio.

- Ahora, solo relajate y deja que tu obscena doctora personal y su desvergonzada asistente te cuiden como se debe - curiosamente cuando dijo la ultima parte Hinata se sintió aludida y por como acelero el paso, parecía estar de acuerdo con la propuesta de la Senju.

Por su parte Naruto se sintió mas caliente ante la perspectiva, después de todo su lívido estaba descontrolado y la oferta de Tsunade era demasiado tentadora para rechazarla, por lo que desconecto por completo su mente de todo aquello que no fuera el placer que sabía esas dos mujeres le darían a partir de aquí.

Tsunade por su parte al ver como Nartuo parecía ponerse mas ansioso tomo eso como la aceptación del rubio a su propuesta y con sus ojos ahora con un anhelo de mujer tomo la cabeza del rubio y lo obligo a separarse de sus pechos solo para encararla, - Naruto, sabes que te amo, así que no hagas estas cosas solo, somos un equipo recuerdalo - y con eso dicho la rubia finalmente sello sus labios contra los de el en un profundo y lleno de necesidad afectiva beso.

Del otro lado Hinata solo sintió como los dedos dentro de ella se movían mas frenéticos haciendo que inconscientemente los suyos se comportaran igual y pronto sintió la polla en su boca ensancharse sinónimo de que pronto se correría y ansiosa de que ocurriera acelero su mamada para hacerlo correr pronto.

No debió esperar mucho pues en un segundo sintió como los dedos invasores salían de su coño con rapidez para sentir apresuradamente la misma mano sobre su cabeza forzándola a tragar su polla hasta la base impidiendo que se retirara al momento de correrse, aunque claro esta esa nunca fue la intención de la matriarca Uzumaki quien no pudo evitar correrse dejando totalmente hecho un desastre sus pantalones por la abundante cantidad de jugos que derramo mientras sentía como la polla en su boca disparaba enormes chorros de leche espesa y caliente a lo mas profundo de su garganta.

Mientras Naruto se corría no dejaba de masturbar a Tsunade quien gemía ahogadamente pues todos sus gemidos y suspiros morían en la boca del rubio con quien mantenía el beso que paso de ser tierno y amoroso a una demostración de la lujuria mas absoluta pues sus lenguas batallaban la una con la otra derramando la saliva de sus bocas por la comisura de sus labios haciendo el beso cada vez mas obsceno y parecía que eso los emocionaba a ambos cada vez mas hasta que finalmente la Senju no lo soporto mas y acabo corriéndose con premura y abandono sobre la mano de su amante quien pese a nunca separar sus labios de los de la mujer se percibía una sutil sonrisa de satisfacción no solo por correrse si no por lograr hacer correr a sus mujeres.

Para cuando los tres terminaron de correrse se quedaron quietos un segundo disfrutando del placer pos orgásmico, luego del cual Hinata se retiro de la entrepierna del chico con su boca llena de leche inflando sus cachetes en una imagen tierna y obscena a la vez si es que eso era posible, mientras por el lado de Tsunade esta parecía no querer separarse de la boca del rubio pero en cuanto noto a la peliazul retirarse y ver su boca llena de la blanca sustancia con esfuerzo logro separarse de su amante aunque no sin dejar de por medio un hilo de saliva que conectaba sus bocas ademas de un halo de vapor que salia de sus bocas prueba fehaciente de que la temperatura dentro de ellos era por mucho, mayor que la de la habitación, dándole a esa ligera neblina de aliento un aspecto mucho mas morboso a ojos de los tres presentes.

- Are, Hinata-chan no seas egoísta y comparte un poco conmigo - y antes de que la ojiperla procesara lo que había escuchado de la rubia, sintió unos labios presionarse contra los suyos y una lengua pidiendo permiso para entrar en su boca, permiso que rápidamente le dio cegada por la lujuria y ahí, frente al rubio dueño de sus corazones, ambas mujeres comenzaron un ósculo por demás obsceno en el que las lenguas no bailaban, batallaban por obtener la mayor cantidad de la semilla del hombre con ellas, pero al mismo tiempo disfrutando del contacto tan intimo y dándole una visión al rubio que de haber tenido la polla flacida se la habría levantado de inmediato, pero no siendo ese el caso solo aumento la tortura de tener su verga enhiesta y palpitante ante tal espectáculo que solo agravo su situación en cuanto noto como en la batalla de bocas entre las dos mujeres su semen escapaba por la comisura de sus labios bajando por sus mentones y acabando en gotas que caían sobre los desnudos pechos de la rubia y sobre la ropa de la peliazul.

Ambas continuaron con el obsceno beso en lo que al rubio le pareció una eternidad y cuando por fin se separaron vio como por un segundo un puente viscoso unía las lenguas de ambas aunque le era difícil saber si dicho puente era saliva o su simiente, aunque poco le importaba eso pues en ese momento ambas se giraron hacia el para verlo con sus mejillas infladas debido a que ambas ahora tenían una parte de su blanca esencia en sus bocas y con una sonrisa para deleite del chico las vio cerrar los ojos para empezar a tragar con morboso placer el semen en sus bocas, si, en definitiva ese par de diosas lo iban a matar por la sobre excitación.

En cuanto terminaron de tragar, ambas abrieron sus bocas y dejaron salir sus lenguas de una manera por demás obscena mientras le mostraban el interior de sus bocas a modo de comprobar que no quedara ni un resquicio de su leche, que de verdad la habían bebido toda y al ver sus bocas impolutas la insana necesidad de volver a pintarlas de blanco llego a el, aunque también sentía la necesidad de pintar de blanco su otra boca, una mas humana, caliente y estrecha.

- Mmmmm, parece que el sabor no se ha dañado, de hecho, creo que ahora sabe incluso mejor - no sabía como reaccionar a las palabras de la medica tetona, lo que decía era muy obsceno, pero que lo dijera como si se tratara de un examen medico lo estaba poniendo cardíaco, le gustaban los juegos de rol y con Tsunade ser su lascivo paciente lo ponía muy duro, - ¿que opinas Hinata-chan?, ¿crees que este bien de salud como dice? - ahora si que estaba luchando por no saltarles encima, que ahora incluyera en ese juego a Hinata solo lo hacía mejor y mas difícil controlarse, pero aguardo expectante a la respuesta de la ojiperla.

- No estoy segura Tsunade-sensei - por un momento se quedo de piedra, Hinata estaba jugando, adoptando su papel en la treta de la rubia, sabía que la peliazul era juguetona, se lo había demostrado mucha veces en el pasado y en cuanto abrió los ojos y lo vio, sintió que su pene jamas volvería a estar flácido, sus ojos, eso hermosos y aperlados ojos, ahora estaban cegados por la lujuria y lo veían como si fuera la ultima gota de agua en el desierto, estaba hambrienta y sabía muy bien que cuando ponía esa mirada, Hinata era a falta de una mejor definición una completa puta en celo.

- El sabor y la consistencia estaban muy bien, pero sentí un alza en la temperatura en el paciente sensei - al escuchar eso Tsunade no pudo hacer mas que sonreír, adoraba cuando Hinata tiraba por la borda esa actitud recatada y tímida y daba paso a la caliente mujer que llevaba dentro, era cuando mas se divertían los tres, pero retomando su papel asintió en comprensión a lo dicho por la peliazul.

- Ya veo, ya veo, bueno eso es preocupante - luego de decir eso, una vez mas se acerco al rostro del rubio y uego de un profundo beso bajo hasta estar cara a cara con la polla de su macho para luego volver a hablar, - no podemos dejar que nuestro paciente sufra de un alza en la temperatura, así que creo que debo asegurarme de que la temperatura corporal sea la correcta - el rubio no entendió a que se refería en ese momento pero la dejo hacer, ansioso de que lo que tuviera en mente su rubia amante solo le trajera oleadas del mas puro placer.

- Entonces usare mi termómetro especial para averiguarlo, es muy sensible y me dirá si la temperatura es correcta y debe usarse en la zona de mayor irrigación de sangre en este momento - una vez dicho eso lo miro un segundo y con un guiño de su ojo procedió con su plan el cual no era otro que enterrar su polla en sus gigantescas mamas para hacerle un paizuri en toda regla y se sintió morir al sentir su eje rodeado de la caliente, blanda, carnosa y firme sensación de los pechos de la Senju.

Mientras esto ocurría Hinata solo veía el espectáculo y contrario a lo que se creería a la mujer no le producía celos la escena protagonizada por los rubios, por el contrario le generaba morbo y ahora mas que nunca el deseo y lujuria que durante el ultimo mes había tratado de mantener a raya tomo el control de su cuerpo, por lo cual rauda y veloz empezó a desnudarse para quedar en igualdad de condiciones que la rubia Senju, cuando llego a su ropa interior o al menos las bragas pues no se había puesto sujetador noto una gran humedad en las mismas y al retirarlas sintió la mirada del rubio mientras era atendido por Tsunade, quiso saber que le llamaba tanto la atención y al fijar su mirada en la misma dirección noto que lo que el veía era la cascada de flujos que bajaban por sus piernas y a eso se sumaba que al retirarse las bragas un fino hilo de humedad las conectaba con su coño para vergüenza de la mujer.

Para este momento la habitación olía por completo a sexo alterando los sentidos de los tres ocupantes enviándolos al mundo del éxtasis y el placer donde nada mas que el contacto entre sus cuerpos importaba y para cuando Hinata se desnudo por completo se quedo un segundo de pie en su lugar dejando que la mirada del rubio le diera un buen repaso a su exquisito cuerpo, pese al tiempo su cuerpo se conservaba bien, pechos grandes y firmes que parecían desafiar la gravedad, un culo carnoso y jugoso que incitaba a tocarlo, una cintura estrecha, unas caderas anchas demostrando aun su condición de mujer fértil y un vientre que pese a dar a luz dos hijos aun se conservaba bastante plano, claro con una ligera curva que solo la hacia mas deseable y en cuanto vio al rubio relamerse los labios supo que le gustaba lo que veía y con una sonrisa se acerco de nuevo a la cama donde la Senju ahora no solo le daba un paizuri al rubio si no que también lo acompañaba de una felacion tan obscena que podía escuchar los sonidos de la succión y la humedad por la saliva y el presemen que se mezclaban en su boca.

- Sensei, ¿cual es si veredicto sobre la temperatura del paciente? - aunque llamo a la rubia la realidad es que no obtuvo respuesta, la Senju estaba obnubilada en su labor, y cuando la miro a los ojos, Hinata pudo ver como esos ojos marrón se encontraban ensombrecidos por el deso y las ganas de que el rubio objeto de sus atenciones le inundara la boca de fresco semen.

Aun así, viendo el deseo en los ojos de su compañera y muy a regañadientes la rubia libero a su delicioso prisionero de su húmeda celda para hablar con a ojiperla, aunque en ningún momento dejo de practicarle el paizuri a su hombre, pues lo quería tener ansioso y al borde del orgasmo constantemente, aunque para eso ella mejor que nadie sabia que faltaba mucho, después de todo si algo caracterizaba al rubio era su infernal aguante en la cama.

- Parece tener la temperatura un poco elevada, pero nada de que preocuparse Hinata-chan - le contesto aunque sin verla, solo veía la punta del pene en sus enormes pechos entrar y salir de los mismos en un saludo morboso y demasiado incitante como para dejar de verlo, - aun así, creo que para mejores resultados de análisis lo mejor sera que entre ambas le hagamos un chequeo completo - la mujer ya no resistía, el paizuri ya no era suficiente y dudaba que pudiera aguantar mas las demandas de su caliente y encharcado coño que imploraban la atención de su hombre.

- ¿Entonces como procedemos sensei? - esa era la pregunta de la ojiperla aunque la realidad era que era mas que consciente de que era lo que seguía y su coño sintió que saltaba de alegría por lo que venía.

- Bueno, aun debo terminar mi control sobre la temperatura del paciente, así que por que mientras tanto no te encargas de darle una buena dosis de suero oral con alto contenido de nutrientes para que se valla recuperado de su fatiga - la orden era clara y por demás estaba decir que la cumpliría con placer y a cabalidad , por lo que parándose sobre la cama, se acerco hasta la cabecera de la misma donde coloco una pierna a cada lado de la cabeza del rubio dándole total acceso a su empapado coño, mientras por su parte la rubia deshacía el paizuri para luego de retirarse la bata poder perfilar su cuerpo de una manera que dejaba mas que clara cual era la intención de la rubia en ese momento pues ahora el gran miembro del rubio estaba dándole un superficial beso al empapado coño de la tetona rubia, aun así, para la peliazul solo importaba su 'tarea' y nada le impediría cumplirla.

- Ya oíste a sensei Naruto-kun, debes nutrirte bien para recuperar tus fuerzas, así que por favor bebe todo el suero que quieras que yo siempre te daré mas - Hinata estaba muy compenetrada con su papel de enfermera, algo que le gustaba al rubio y que solo ensancho su sonrisa cuando vio la mano derecha de su esposa abrir sus labios vaginales para darle una perfecta y profunda vista de su chorreante coño el cual ella quería que el devorara y en ese momento Naruto sentía hambre, mucha, mucha hambre.

Sin esperar mas tiempo Naruto clavo su boca contra el anhelante coño de su mujer la cual al sentir el contacto no pudo evitar gemir de placer, cosa que aumento cuando sintió la lengua del rubio penetrar su cavidad todo lo profundo que el musculo le permitiera, no fue sino hasta ese momento que Hinata se permitió ver hacia atrás a la rubia para saber que hacía aunque en ese momento poco lo importara realmente pues lo único que tenía prioridad para ella en ese momento era que Naruto bebiera el fruto de su excitación, el deseo y el amor que le tenia.

Por su lado y mientras la ojiperla seducía con sus dulces y obscenas palabras a su esposo la rubia se había concetrado en permitir un suave y rítmico juego entre su sexo y el del rubio donde todo lo que hacía era restregar la punta de ese pene contra sus labios vaginales bañando el miembro masculino en sus abundantes jugos, lubricandolo, haciendo que ansiara finalmente entrar en ella y cuando sintió a la pelizaul gemir de placer supo que era el momento, ese simple y ahogado gemido fue como el pistoletazo que estaba esperando y sin mas se dejo caer sobre la verga grande, caliente y venosa que había bajo ella y gimiendo a cada segundo mientras sentía como ese enorme palo de carne expandía sus paredes cada vez mas.

La rubia no lo soportaba, ya no quería seguir separada de el, había soportado mucho tiempo pero con la reciente aventura del rubio se negaba a prolongar esto mas, no quería perderlo y ya no pensaba esconderse mas, por lo que en cuanto sintió la polla besar su entrada uterina se abandono a si misma al placer y empezó a moverse con desenfreno y descontrol, quería montar ese pene para siempre, exprimir hasta la ultima gota de semen que quisiera darle así como tantas veces lo hizo en el pasado y no se detendría hasta lograrlo.

Pronto la habitación se lleno de un concierto de gemidos femeninos de las dos mujeres que a su modo no soportaban mas no estar con el, ahora solo eran animales en celo despreocupados de cualquier cosa que no fuese copular hasta el cansancio, no hacían oídos a nada, ni siquiera a la pequeña voz en su cabeza que les recordaba que ambas podían quedar embarazadas si se descuidaban, no, en ese preciso momento lo único que importaba era sentir como el rubio dueño de sus corazones las amaba y no se detendrían hasta estar ebrias de amor.

Por su parte Naruto se sentía en el cielo mismo, si por cada estupidez que cometía y que lo llevara al hospital siempre las cosas acabarían así, entonces quizás debía empezar a buscar mas el peligro, aunque dudaba que a ellas les hiciera gracia, como fuese, en este momento el solo se preocuparía de disfrutar de la experiencia y mas importante aun, darles el mayor placer del que fuera capaz a sus mujeres, pues ese era y siempre habría de ser su mayor placer.

No sabia que era mas delicioso, el poder devorar los jugos de Hinata que eran siempre tan dulces pese a todos esos años o la incomprensiblemente apretada vagina de Tsunade que casi parecía querer arrancarle el pene si se le ocurría siquiera por un momento sacarlo de ella, al final y pensándolo mejor, porque debía decidir, ambas a su manera eran las mejores y la combinación de ambas lo estaba poniendo cardíaco, así que por que elegir cuando se tiene lo mejor de ambos mundos.

Pasaría cerca de una hora donde los tres no paraban de follar e irónicamente durante ese tiempo las únicas que se corrían eran las dos mujeres, Hinata en la hambrienta boca del rubio quien entre mas bebía de ella mas fuerte succionaba en busca de cada vez mas, curiosamente hace mucho que Hinata ya no se sostenía en sus piernas, no podría aunque quisiera pues las sentía hechas gelatina, lo único que evitaba que el rubio dejara de beber de la peliazul era el mismo que había usado sus brazos en una prensa sobre la cintura de la ojiperla para mantener su coño pegado a su boca y Tsunade la verdad era que sentía su coño destrozado de tantas acometidas, pero aun así no quería parar, tenia todo un mes de sexo que recuperar, eso eran miles de orgasmos a la semana y su coño los quería todos en este preciso momento y a cada nuevo orgasmo sus caderas se volvían mas demandantes con la verga que cabalgaban, su útero ardía de deseo de ser pintada con la blanca esencia de su macho y no se detendría hasta lograrlo aunque su vida se le fuera en el proceso.

- Naruto, tu semen, dame tu semen por favor - la suplica de Tsunade llevaba un toque de desespero en su tono, ansiaba sentirlo venirse dentro de ella y ya no soportaba mas esa necesidad que solo se acrecentó cuando sintió el pene dentro de ella hincharse, señal inequívoca de que su macho estaba por correrse y ella como buena hembra no desperdiciaría ese regalo, - correte mi amor, lo recibiré todo en mi interior gustosa y me correré contigo cuando pintes mi matriz de blanco con tu semilla - su declaración solo hizo que el orgasmo del rubio se acelerara, sin embargo la ojimarron se preguntaba si seria capaz de cumplir su promesa y correrse con el, es decir, estaba haciendo un esfuerzo titánico para no correrse ahí mismo antes de que el lo hiciera.

- Naruto-kun, yo también me voy a correr, quiero correrme en tu boca, quiero que bebas mis jugos que son la muestra de lo mucho que te amo - por su parte Hinata ya no resistía mas, llevaba un rato tratando de evitar correrse para acumular un gran orgasmo que hiciera de ella esa mujer que era incluso capaz de orinarse de placer solo para que su amante rubio se bebiera su sabor y ya no podía aguantar mas, - me correré en tu boca Naruto y a cambio quiero que luego ti¿u te corras en la mía, en esa viscosa y apretada boca que ansiosa te espera con los labios abiertos y que ahora tu devoras tan ávidamente - era cara su declaración de intenciones, no se sentiría feliz hasta no tenerlo dentro de ellas, aun si eso significaba morir por una sobredosis de placer.

Mas temprano que tarde ese volcán de depravación en el que los tres se encontraban finalmente hizo erupción causando una reacción en cadena cuando el rubio no resistió mas y finalmente se corrió en el interior de la tetona rubia quien al sentir los fuertes lechazos en lo profundo de su matriz no se contuvo mas y se dejo ir en un orgasmo potente que expulso sus jugos a presión de su coño creando un espectáculo y un desastre sobre el abdomen del hombre quien a su vez y presa de su propio y copioso orgasmo inconscientemente apretó con sus dientes el clítoris de la ojiperla causando que le atravesara una corriente eléctrica que subió hasta alojarse en lo profundo de su matriz provocando el tan ansiado e intenso orgasmo que llevaba reteniendo un rato corriéndose con la suficiente fuerza como para lavar el rostro del rubio por completo en sus flujos.

Estuvieron en eso unos minutos que parecieron eternos por lo duro y continuo que se corrieron, hasta que finalmente y luego de unos segundos en los que ninguno se movió un centímetro, los tres se desplomaron sobre la cama exhaustos pero satisfechos al menos de momento, la polla de Naruto salio del coño de Tsunade del cual unos segundos después un rio de blanco semen manaba de ella mientras su cuerpo aun convulsionaba y su rostro era de una estúpida felicidad.

Del mismo modo Hinata yacía respirando agitada pero plenamente feliz mientras sentía aun ese dulce ardor producto de su ultimo orgasmo pero sintiéndose vacía al ya no tener la sin hueso de Naruto escarbando en ella y ahora su matriz quería otro tipo de sensación de llenado, una que ella misma le había pedido a su esposo minutos antes de correrse y que tenía plena intención de llevar a cabo, aunque primero tendría que volver a sentir su cuerpo.

Por su parte Naruto estaba feliz y al mismo tiempo sereno, el orgasmo que había tenido había sido brutal y devastador, pero gracias a su condición como jinchuriki, la fatiga se había desvanecido rápidamente y debido a su genética como Uzumaki, se sentía lejos de estar satisfecho, quizás si tenia su miembro un tanto mas flácido pero nada que ver a las dos mujeres desnudas con el no arreglara, especialmente cuando se fijo en el rio de semen que salia de la rubia y el constante palpitar del coño de la peliazul recordandole lo que ella tanto quería y que el no se molestaría en complacerla.

Luego de unos minutos en los que se recuperaron luego de la intensa batalla carnal que habían tenido los tres se recompusieron y sin decir palabra alguna, solo viéndose a los ojos, quedo claro que para ninguno de los tres había sido suficiente, querían mas y no pararían hasta sentirse satisfechos completamente.

Ahora las posiciones eran diferentes, Hinata se estaba acomodando sobre la aun erecta polla de su marido mientras que una feliz Tsunade se acomodaba a un lado de Naruto viéndolo con ojos de amor que luego se sustituyeron por unos llenos de deseo y ganas de seguir con su juego, aunque claro esta por ahora Tsunade no necesitaba atenciones en su coño, no, eso sería para mas adelante en cuanto terminara de recuperarse para lo que sabia que inevitablemente vendría, así que mirándolo un segundo procedió a besarlo para luego continuar con sus planes.

- He terminado de revisar tu temperatura y no creo que este alta, muy por el contrario, de hecho creo que tienes la temperatura ideal, aunque siempre es bueno tener una segunda opinión, ¿no es así Hinata? - pregunto aun en su papel de doctora a la mujer que ya estaba dirigiendo la polla de su macho hacia su hambriento coño cuando fue sacada de su trance por la rubia a la que vio y un segundo después le sonrió con lascivia.

- Me fio de su veredicto sensei, pero tiene razón no esta de mas una segunda opinión - con voz cargada de deseo respondió a su hermana y un segundo después de responder sin ningún reparo ni delicadeza se ensarto la polla hasta el final de su coño sintiendo la punta besar su entrada uterina y de paso tratar de traspasarla, idea que la estaba calentando solo de imaginarla.

Rápidamente la ojiperla empezó a cabalgarlo, ansiosa de sentir esa deliciosa fricción contra las paredes de su vagina, al mismo tiempo que el hambre de su matriz por la semilla de su esposo se acrecentaba a un punto que era incluso enloquecedor para la chica, gemía sin control y por primera vez en ese día sintió celos, celos de Tsunade, pero no porque hubiese estado con el rubio, no, sus celos eran derivados de su hambre de macho, sus celos estaban fundamentados en el hecho de que ella logro ver el rio de semen que salia de la entrepierna de la rubia y que ella quería que ese rio saliera de si misma, ahora movida por su deseo, su hambre y sus celos de mujer estaba cabalgando duro, intenso y constantemente apretando la verga de su esposo con la intensión de conseguir una cantidad igual o incluso mayor de su simiente derramada en su matriz.

Mientras que la ojiperla cabalgaba a su macho con desesperación y ansia de su semilla, el mismo se encontraba ocupado en otras lides en ese momento, mas concretamente devorando la boca de su tetona amante quien a los segundos de hacer la pregunta y obtener su respuesta casi con necesidad reclamo los labios del rubio en un beso de los que tanto le gustaban, amorosos, llenos de pasión y muy, muy obscenos, su lengua y la del rubio bailaban entre ellas de manera lasciva y al aire libre, el rostro de Tsunade era un poema, estaba por completo ahogada en la lujuria y el amor que sentía por ese hombre, no le importaba nada mas en ese momento que el morboso beso que se daban, la saliva corría una vez mas fuera de su boca y el aliento de ambos se mezclaba en un halo de vapor debido a la alta temperatura que alcanzaban guiados por su necesidad por el otro.

Los ojos de Tsunade tenían sus pupilas en forma de corazón y su mente estaba hecha un lio, luego de tantos orgasmos, besos lascivos y el torrente de semen que aun sentía salir de su intimidad cualquier pensamiento ajeno a estar con el rubio carecía de importancia o le significaba relevancia alguna, sin embargo había una zona de su cuerpo que pedía las atenciones del rubio con desesperación y era la misma zona que Naruto había chupado primero, así que decidió darse ese placer y a la vez seguir jugando.

- Naruto, mi amor, ya has recibido una buena dosis de nutrientes de Hinata-chan, pero ahora es momento de que te tomes tu medicina para que puedas recuperar mas rápido tu vitalidad - luego de decir eso, la rubia solo se levanto un poco, lo suficiente como para dejar sus enormes pechos justo frente al rostro del rubio quien miro sorprendido la escena y como no estarlo si ante el estaban esos enormes pechos de gran areola y erectos pezones con una característica especial.

Ahí frente al rubio, estaban las enormes tetas lactantes de la Senju, un rio de la mas fresca leche materna salía de sus enhiestos pezones, desde que momento había empezado la Senju a lactar era un misterio, pero eso poco le importaba, ahora se encontraba con la garganta seca por el espectáculo y con su mente inundada con miles de pensamientos que le transmitían un solo sentir y ese era chupar esas enormes jarras, ordeñar esas gordas y lechosas tetas hasta dejarlas secas como muchas veces en el pasado lo había hecho.

- Entonces, ¿que esperas cariño?, si no bebes tu medicina no te recuperaras pronto - la rubia Senju lo veía ahí, hipnotizado por el espectáculo morboso y vergonzoso de sus pechos lactando que no pudo resistir y lo llamo para que hiciera lo que sabia estaba ansioso de hacer, le daba permiso, aunque la realidad era que no lo necesitaba, desde hace mucho que cada parte de su cuerpo le pertenecía a el y solo a el.

- ¡Ugyaaaa! - fue el grito ahogado de la rubia una vez sintió sobre uno de sus pezones la ansiosa boca de su macho, podía sentirlo como succionaba casi con vilipendio contra su pecho, como ansioso ordeñaba su leche en una gula desbordada mientras ella solo podía gemir sin poder pensar correctamente, sin embargo se desconcertó cuando dejo de sentir su pecho ser succionado y cuando vio en dirección del rubio para saber que ocurría, el mas puro de los placeres le recorrió la espalda pues podía ver como el rubio ahora parecía una bestia sedienta de placer y tenía pensado saciarlo con sus voluminosas mamas.

Ese placer se multiplico en cuanto lo sintió tomar su pecho desatendido y juntarlos, mas concretamente unir sus pezones de tal manera que fuese mas fácil devorarlos al mismo tiempo en su habida boca y en cuanto la Senju se percato de su intención una mezcla de ansia y miedo la domino, ansia de que el rubio la ordeñase de una vez y que no se detuviera hasta que sus pechos no fuesen capaces de producir mas leche y miedo porque sus pechos siempre habían sido muy sensibles y en su estado de lactancia actual la sensibilidad se había incrementado, si su rubio amante los succionaba a la par, bebiéndose la leche de ambos a la vez, estaba mas que segura de que se desmayaría por sobredosis de placer.

- E-espera Naruto, n-no lo hagas con ambos al mismo t-¡Gyaaaa! - no pudo terminar de suplicar pues el rubio no la escucho y decidió atacar de una vez por todas sus erectos, carnosos y lactantes objetivos llenándola de mas placer del que podía soportar aunque tampoco es que se quejara, ahora su rostro estaba deformado en una mueca del mas puro placer orgásmico, porque si, la rubia se estaba corriendo constantemente por las atenciones sobre sus sensibles pechos por parte del rubio quien no dejaba de ordeñarla y beber de sus llenas jarras.

Para ese momento cualquier rastro de cordura se había esfumado, solo quedaba la mas depravada y desvergonzada lujuria en esa habitación, todo olía a sexo y las chicas no paraban de gemir ansiosas de mas, por su parte el rubio estaba obnubilado, la sensación apretada sobre su polla y su boca llena de la mas deliciosa leche de hembra que podía beber le habían quitado todo su raciocinio si es que aun le quedaba alguno desde que empezaron su faena que aun ahora estaba lejos de terminar.

Sin embargo sus cuerpos eran otro cantar, Tsunade estaba al borde del desmayo por todo el placer que recibían sus pechos que se traducía en un orgasmo fuerte y continuo o mas correctamente una secuencia consecutiva de orgasmos que se encadenaban uno tras otro y tenían su coño hecho un desastre pues ya no era solo semen lo que manaba de ella sino sus propios jugos que caían sin control en la cama mientras ella solo presionaba la cabeza del rubio para que no se separara un milímetro de ella y sus pechos y al mismo tiempo acariciaba su cabeza con la mas infinita ternura como una madre amorosa acariciaría a su bebe mientras lo amamanta.

Hinata era un caso similar, sus caderas estaban agotadas, se había corrido infinidad de veces mas sobre la polla que la ultrajaba y aun así se rehusaba a detenerse hasta no conseguir su ansiado premio de su pareja, una vez mas eran los celos los que la dominaban diciéndole que no era justo que la degenerada rubia frente a ella lograse recibir todo ese semen en su coño y ella no, así que no se detendría hasta que lo hiciera, aunque claro esta, para este momento su coño estaba destruido por la polla de su marido como todas las veces en el pasado donde lo habían hecho.

Por ultimo estaba Naruto el cual ya no podía resistir mas esa sobredosis de placer, su polla se estaba hinchando de nuevo síntoma de que se correría pronto y la leche de Tsunade solo estaba actuando como un fuerte afrodisíaco sobre el, no ayudaba que en su boca aun habían resquicios del sabor de Hinata, haciendo que el sabor global en este momento fuera tan morboso a sus ojos pues era casi como beber de ambas al mismo tiempo, aunque claro esta, quizás mas adelante se aseguraría de beber de ambas al tiempo, ya fuera su leche o los jugos de sus coños.

Luego de una hora mas desde que iniciaron esta nueva postura el rubio se corrió por tercera vez ese día inundando copiosamente el coño de su mujer mientras mordía con fuerza los pezones en su boca causando que ambas mujeres se corrieran de nueva cuenta y con gran fuerza ante las sensaciones que cada una percibía en sus cuerpos y al igual que la ultima vez, los tres se quedaron un instante totalmente quietos gozando, ahogándose en la sensación que ese último orgasmo les producía.

Las dos mujeres cayeron rendidas luego de ese orgasmo, pero había un problema, el rubio estaba ahí sentado sin moverse, con la mirada escondida por la sombra de su cabello, totalmente inmóvil, casi parecía haberse desmayado o al menos así lo creían las preocupadas mujeres, no porque se desmayara, mas bien porque pese a todo aun querían mas y no creían poder soportar la necesidad hasta que el rubio despertara.

Sin embargo toda preocupación desapareció de sus rostro cuando Naruto levanto la mirada y su preocupación se transformo en el mas obsceno y lascivo miedo, pues sus ojos aun eran los de una bestia, estaban rasgados, igual a como lo estaban cuando entraba en su modo biju, pero conservaban su color azul que tanto les encantaba y fue entonces que entendieron que el rubio podía estar aun mas ansioso que ellas y que quizás para cuando todo terminase quienes necesitarían ser internadas en el hospital serían ellas.

- ¿No creerán que ya acabamos o si? - luego de esa pregunta el chico se levanto de la cama y las vio como un depredador a su presa, algo que las emociono a ambas y que con sonrisas en sus rostros y sin pudor algunos movieron sus cuerpos de manera erótica para el, rozando sus cuerpos una a la otra a propósito para que el se deleitara con el espectáculo y luego se dejaron caer de espaldas una al lado de la otra para con miradas cargadas de amor y lujuria dirigidas al rubio abrieran sus piernas mostrando sus aun lechosos coños y extendieron sus brazos en una mas que clara invitación de parte de ambas a tomarlas.

- Naruto/Naruto-kun, por favor ven y tómanos hasta que tu corazón este saciado - era increíble la sincronía con la que ambas mujeres dijeron esas palabras formando un coro perfecto que lo hizo sonreír pero al mismo tiempo lo preocupo.

Frente al rubio estaban sus dos amantes, ambas ansiosas y predispuestas a complacerlo, pero cual elegir, con quien empezar, ambas se veían demasiado apetitosas ahí recostadas en su cama de hospital desnudas y esperándolo, no quería elegir, quería hacerlo con ambas a la vez y por ello decidió jugar su ultima carta, acabaría realmente exhausto pero bien valdría la pena, por lo cual llevo sus manos frente a su pecho y realizo una posición de manos mas que conocida para ambas mujeres que sabían lo que seguiría a continuación haciendo a sus cuerpos temblar de anticipación.

- ¡KAGE BUSHIN NO JUTSU! - y con eso dicho una nube de humo cubrió la habitación la cual tras desaparecer dejo ver en la sala a un total de 20 Narutos todos igual de desnudos, erectos y con esa mirada de depredador dirigirles toda su atención, - ¡prepárense, porque a partir de ahora no nos detendremos sin importar que! - todos los rubios dijerón a la vez, en un coro de sincronía perfecta que envió un dulce escalofrió por la espalda de las mujeres que lejos de amedrentarse solo sonrieron con mas lujuria los incitaron a destrozarlas en esa cama, algo a lo que ninguno de los rubios se negó.

Las siguientes horas fue un evento de depravación total en el que ambas mujeres eran penetradas por sus bocas, vaginas y anos, ademas de que sus manos y pies eran usados para masturbar las pollas restantes y quienes no podían tener una de estas partes tomaban sus mechones de cabello para envolver su polla en ellos y masturbarse con su sedoso cabello hasta correrse intercalando posiciones de tal manera que cada Naruto pudiese probar cada parte del cuerpo de ambas mujeres quienes estaban totalmente sumidas en el placer, especialmente ahora que ambas estaban siendo ordeñadas de sus pechos que sin importar que continuaban lactando para placer de todos en esa sala.

- Dime Kurama, ¿tu Jinchuriki siempre fue así de pervertido o esto es cosa tuya? - fue la pregunta de Isobu ante todo lo que había visto y que no creía que fuera siquiera posible y aunque su pregunta también era compartida por Kokuo, la realidad era que en su caso no podía siquiera articular palabra ante el asombro que experimentaba.

- Mejor callate idiota y duerme porque créeme que esos humanos no se pararan en un buen rato y no creo que seas un mirón para estarlos espiando - fue toda la respuesta de Kurama que se acostaba de nuevo con la intención de dormir y desconectar de todo lo que pasaba afuera en este momento, algo en lo que Kokuo rápidamente lo apoyo y luego de unos segundos Isobu también.


Habría caído la noche en la aldea para cuando Naruto, Hinata y Tsunade finalmente se detuvieron completamente satisfechos y con sus corazones felices luego de la alocada sesión que habían tenido luego de un mes.

En la habitación ya con todos los sellos retirados se encontraba tres personas ya vestidas, todas totalmente exhaustas pero realmente felices y satisfechas, el rubio estaba con una sonrisa que no se le borraba con nada mientras que las dos mujeres aunque también sonreían lo hacían de manera mas discreta, sin embargo sus pieles se veían brillantes, perfectas, suaves tersas, aunque considerando que durante las ultimas horas estuvieron recibiendo semen tanto dentro como fuera de sus cuerpos era algo muy normal el que sus pieles ahora parecieran las de unas jovencitas.

Había sido una orgía en toda regla, Naruto y sus clones las estuvieron usando como one-hole durante horas y agradecían mentalmente los tres el sello que la Senju había colocado cuando todo inicio, de lo contrario muchos de los pacientes del hospital habrían muerto por hemorragia nasal y otros cuantos habrían acabado desmayados y la verdad es que no sabían como lidiarían con la vergüenza si eso ocurría.

También agradecían el que en todo ese tiempo nadie trato de entrar, igual el sello les habría advertido pero ahogados en la lujuria como lo estaban en ese momento muy posiblemente no habrán hecho caso a la advertencia hasta muy tarde, claro esta que a todo eso contribuía que algunos de sus amigos estaban de misión, otros tantos atendiendo los encargos de su líder y otros cuantos tenían trabajos en la aldea, negocios que no podían dejar solo así para ir a ver al rubio, por lo cual eso ayudaba y en el caso de los médicos y enfermeras del hospital, bueno, ninguno quería entrar a la sala mientras Tsunade estuviese ahí por dos razones, la primera es que ella era la mejor y mas grande ninja medico de todas y si ella se encargaba de la situación de su Hokage pues no veían necesidad de entrometerse, poco sabían que la Senju realmente se encargo de la situación con el rubio de mas maneras de las que seria profesional mencionar y la segunda razón y quizás la mas importante, ella les daba miedo, si, cuando llego y hablo con el medico que estaba atendiendo al rubio la vieron enfurecer y todos sabían que la Senju podía ser muy explosiva así que mientras ella estuviera en esa habitación, preferían mantenerse a raya y conservar la vida.

- Bueno, creo que ahora si es necesario que descanses Naruto, pese a todo lo ocurrido creo que estas bien, mas allá de tu fatiga por el estrés de soportar todo ese chakra y claro esta la fatiga en la que somos culpables de aumentar, no encuentro que tu imprudencia haya causado algún problema en tu cuerpo - ahora la rubia hablaba como toda una profesional de la rama medica aliviando a la ojiperla aunque avergonzandola también al recordarle las ultimas horas.

- Te lo dije Tsu-chan, todo esta bajo control, ten mas fe en mi - el diminutivo que el rubio uso con ella la desarmo, le encantaba que le hablara de manera tan cariñosa, intima y personal, pero al mismo tiempo le hizo temblar y para desconcierto del rubio la Senju empezó a derramar lagrimas de frustración.

- No lo entiendes, ¿verdad Naruto? - eso lo descoloco, a que se estaba refiriendo la Senju con eso que le decía era algo que no lograba comprender del todo y ella lo noto por lo que continuó hablando, - ya he perdido a mucha gente importante en mi vida en el pasado, no quiero perderte a ti también y el que seas tan imprudente en tus decisiones me asusta - ahora lo entendía todo, la mujer frente a el estaba sufriendo por su estupidez y eso lo hacía sentir culpable, por lo que trato de tomar su mano para calmarla, gesto al que ella se negó retirando la suya propia bruscamente.

- Tsunade, se que lo que Naruto-kun fue arriesgado, pero trata de entenderlo, las opciones eran pocas y el riesgo demasiado, tal vez no fue el mejor plan de acción, pero creo que lo que hizo fue lo correcto - esta vez quien abogaba en defensa del rubio era la ojiperla quien también se notaba preocupada, pero trataba de ponerse del lado de su marido, aunque si estaba enojada con el por su insensatez.

- ¡No lo defiendas Hinata!, se porque lo hizo y entiendo que lo hiciera, pero, ¿no entiendo por qué es que tiene que hacerlo el solo? - la rubia se quebraba cada vez mas, ni comparación con la mujer que hace unos minutos no paraba de gemir su nombre y decirle que lo amaba mientras sonreía para el, - nos tienes a nosotras, ¿por qué insistes en hacer estas cosas por tu cuenta y sin ayuda de nadie? - finalmente exploto y se recostó contra el mientras golpeaba su pecho suavemente en señal de protesta.

Por su parte el rubio no sabía que mas hacer así que hizo lo único que podía hacer en este momento, abrazo con una de sus manos a la rubia mientras con la otra acariciaba su cabeza en un intento por calmarla, cosa que luego de unos minutos pareció funcionar cuando los sollozos de la mujer fueron a menos.

- Naruto, no tienes que hacerlo todo tu solo, cuentas con nosotras que te apoyamos - una vez mas hablo la Senju mientras se apartaba de el y lo veía suplicante a sus ojos, - prométeme que no volverás a hacer una locura así, no quiero perderte, no soportaría perderte, por favor, no me dejes sola - para el rubio la suplica de su mujer le parecía tierna pero a la vez muy sería pues era al lamento de una mujer que había pasado por muchas perdidas en el pasado y no quería una mas en su vida.

- No puedo prometerte que no haré alguna locura en el futuro Tsunade - cuando dijo eso pudo ver el dolor en los ojos de la rubia, pero antes de que mal entendiera sus palabras continuo hablándole, - pero si puedo prometerte esto, no me apartare de tu lado jamas, somos un equipo desde hace mucho, somos familia y yo protejo a mi familia con todo lo que tengo, así que si temes por mi, acompáñame la próxima vez, acompáñenme las dos - esta vez se dirigió también a la peliazul que se encontraba llorando también por las palabras de su esposo y cuando el le extendió las manos, una para cada una, esta vez ninguna de las dos se negó a aceptarla y limpiando sus lagrimas sujetaron las manos de Naruto mientras una cálida sonrisa se formaba en los tres.

Luego de eso, halo a la ojiperla en un beso demandante pero que al mismo tiempo transmitía seguridad y un sinfín de promesas para el futuro, promesas que Hinata sabía que mientras fueran de Naruto el cumpliría a cabalidad, dándole seguridad ante lo que vendría mas adelante.

Luego de terminado el beso con la ojiperla se separo de ella lo suficiente como para ver ahora a la rubia quien entendió que quería que se acercara también y le diera un beso a lo que ya mas repuesta y sonriendo cumplió su pedido y cuando se hubo sentado junto a el en la cama se le acurruco antes de hablar.

- Eres un tonto, pero aun así no puedo evitar amarte con locura mi amor - y dicho eso lo beso con total abandono buscando la calma en los labios del rubio para jubilo de la peliazul al ver la reconciliación entre ambos amantes, aunque claro no esperaba que la mano que aun rodeaba su cintura ahora bajara a su trasero para amasarlo mientras aun continuaba besando a la rubia Senju.

El problema es que olvidaron en donde estaban por ahogarse en ese sentimiento de amor y paz que los rodeaba que no se percataron cuando la puerta se abrió y por la cual entraron varios de sus amigos para ver al rubio luego de finalmente terminar sus actividades del día y ahí en ese lugar Chouji, Kiba, Shino, Sai, Rock Lee, Shikamaru, Sakura y muchos otros fueron testigos del momento intimo entre los rubios mientras una ojiperla los veía sonrientes como si no le importara lo que ocurria frente a sus ojos.

- ¡¿QUE DEMONIOS PASA AQUÍ?! - quien finalmente salio del shock y saco a los demás del mismo con su grito fue la pelirrosa quien ahora los apuntaba indignada con la situación, - ¡Naruto, ¿acaso eres tan pervertido para serle infiel a Hinata en sus narices y con mi sensei? - continuo indignada Sakura mientras se preparaba para moler a golpes al rubio por su atrevimiento.

Sin embargo los tres implicados se miraron confundidos entre ellos un segundo para luego sonreír al entender lo que ocurria y llegar a una decision conjunta, luego con calma se giraron hacia el grupo para explicar las cosas, pero fueron interrumpidos por una voz femenina e infantil que entro a la habitación gritando.

- ¡Ka-chan, ¿es cierto que Tou-chan esta muriendo?! - todos solo trataban de no caer noqueados ante la sorpresa, cuando vieron a una linda niña de ojos azul cielo y cabello rubio con ciertos toques de rojo en las puntas y marcas muy distintivas en sus mejillas correr hacia la Senju y abrazarla mientras lloraba y la llamaba repetidamente mama dejándolos cada vez mas confundidos.

- Hitomi-chan no te preocupes, oto-san no morirá, solo esta cansado - para mayor sorpresa de todos la que respondió fue Hinata quien se veía bastante tranquila con todo esto como si ya supiera todo y no le importara.

- ¡Hinata oka-san! - ahora si no sabían como reaccionar luego de escuchar a la llorosa niña referirse a la ojiperla como madre y luego verla correr hacía sus brazos para ser recibida con amor y ser consolada por la mujer como si fuera su madre de verdad, - ¡no quiero que Tou-chan muera y nos deje a Ka-chan y a mi solas! - si, en definitiva debían estar soñando porque todo esto era demasiado raro.

- No te preocupes Hitomi-chan, Naruto-kun es muy fuerte y no morirá fácilmente así que calmate, es mas, ¿que tal si al salir de aquí vamos a que veas a tus hermanos?, estoy segura que a Hima-chan le encantara que la visites - esto tenia que ser una broma, que alguien les explique que esta pasando por que no estaban entendiendo nada.

- ¡Si, quiero ir a jugar con Hima-tan! - ahora la chica estaba mas animada y se comportaba muy parecida a Naruto cuando joven para cada vez mayor asombro de los presentes ajenos a toda esta situación.

- ¡¿ALGUIEN PUEDE EXPLICAR QUE ESTA PASANDO AQUÍ POR FAVOR?! - Sakura grito desesperada al no recibir respuesta de lo que estaba ocurriendo en ese lugar donde de un momento a otro el querer saber como seguía el rubio todos se llevan tantas sorpresas al tiempo.

Mientras Hinata jugaba un poco con la pequeña rubia, Naruto se preparaba para hablar, sabía que tarde o temprano tendría que soltar la sopa, aunque ciertamente nunca se imagino que sería en circunstancias tan caóticas, aun así tomo todo el valor que pudo y luego de una inspiración se preparo para contarlo todo aunque no contaba con que la rubia se le adelantara.

- Sakura, creo que lo mas evidente es que Hitomi es mi hija y de Naruto, en cuanto al beso pues... - en ese momento Tsunade hizo una pausa para tomar valor, el cual recibió cuando sintió la mano de Naruto tomar delicadamente la suya en señal de apoyo y al girarse a verlo lo encontró sonriendole calidamente para luego asentir en afirmación para que continuara, así que sonriendole de vuelta se giro de nuevo al grupo encabezado por la neurótica kunoichi de cabello rosa y continuar, - bueno, ¿que tiene de malo besar a tu esposo? - y con eso se callo dejando que lo procesaran mientras sonreía con ternura como si al decirlo su corazón se llenara de una felicidad incontenible, aunque la realidad es que era así como se sentía.

"Ah bueno eso tenia sentido, es decir los esposos siempre se besan entonces... un momento, ¿acaso Lady Tsunade dijo que era la esposa de Naruto?, ¿pero entonces que pasaba con Hinata?" esos eran los pensamientos de todos luego de la revelación de la antigua Hokage, nada tenia sentido y cuando finalmente lograron articular palabra lo único que salio fue un rotundo y al unisono grito.

- ¡¿QUEEEEEEEE?! - seguido del desmayo de algunos de los presentes ante la revelación.

-CONTINUARA-


¿A que no se esperaban la sorpresa del final en este capitulo sobre la relación real entre Tsunade y Naruto ni lo de su hija?, no se preocupen, en los siguientes capítulos explicare de que va esta sorpresa que les tenía.

En segunda esta el escenario cuasi porno que acabe plasmando entre el rubio y sus ahora dos esposas, espero que les haya gustado y ya saben cualquier cosa, si les gusto, si no les gusto, que hay para mejorar, comentenlo en los reviews que son mi pago por escribir y me animan a seguir.

No siendo mas, nos vemos en el próximo capitulo que es el de Pussy Slayer y sin mas que decir, ahora los reviews del capitulo pasado.

Reviews

Elchabon

Gracias, me alegra que te guste la historia. Como ves, trato de que la historia tenga una buena trama y no solo lemon. Bueno aquí esta el nuevo capitulo que espero si haya sido una buena sorpresa, ¿que tan acertadas estaban tus teorías? Bueno aun faltan unas cuantas sorpresas, pero como te darás cuenta ya apareció una rubia en escena y de que manera.

chisa192811

Bueno se tardo un poco mas, pero ahora para compensar un lemon doble con dos de las mas hermosas mujeres de Naruto, Hinata y Tsunade, bueno espero no decepcionarte ya que el primer lemon no tiene ni por asomo a Ino o a la MILF Uzumaki de Kushina, de Sakura no esperes mucho la verdad. Supongo que es porque en las otras abordo el tema del lemon mas rápido, pero quise darme mi tiempo con esta, aunque espero haber compensado de buena manera la espera por los lemon y desde aquí los lemon estarán mas presente, no siempre pero si mas presentes.

Ya veremos, ya veremos, no puedo revelar el rumbo tan rápido o perdería toda la gracia.

Edtru23

Aunque te respondí en su momento por mensaje privado igual te lo recuerdo aquí, al menos por ahora lo que hemos visto es que si, efectivamente Hinata y Tsunade le han dado un 'tratamiento especial' al rubio, respecto a las demás, bueno tendrás que seguir esperando para ver que tan bien encaminado estabas respecto a su papel en todo esto, aunque claro esta no es precisamente como enfermeras que van a participar, suponiendo que lo hagan.