Está es la segunda historia que hará parte de una colección con un tema en particular.

Así que sin más que decir vamos a continuar. Espero disfruten la lectura.

Descargo de responsabilidad: Naruto no me pertenece, pertenece a su creador Masashi Kishimoto.

- No va a pasar nada 'ttebayo - Persona hablando

" Esto no puede ser real" Pensamientos

- Me las vas a pagar Naruto - Bijuu

Los secretos del Hokage

Capitulo 7: El pasado de los rubios: Parte II

El comentario de la rubia les dejo sorprendidos a todos, era lógico suponer que mantener su relación sería muy complicado, por muchos factores, pero, ¿tanto así tuvieron que padecer debido a las enormes diferencias entre ambos?, o es que acaso había algo mas en todo esto que le causara tal melancolía a la Senju y no solo a ella, al parecer para el rubio también y por el rostro complicado de Hinata, al parecer ella también sabía a que se refería.

- Durante los seis mese posteriores a nuestro matrimonio fuimos felices, no lo niego - la sonrisa cálida en el rostro de Tsunade era toda la confirmación que los demás necesitaban sobre lo mucho que se amaban y lo felices que fueron con su relación pese al hecho de que debió de llevarse como un secreto de estado, algo que la verdad demostraba el grado de compromiso de ambos a no separarse pues dudaban que alguno de ellos hubiese aguantado algo así.

"Ademas de descubrir en ese tiempo la chico libidinoso que es mi Naru-chan", aquello lo pensó al recordar como en esos seis meses hicieron muchas cosas indecibles, incluso en la oficina del Hokage donde la mujer sustituyo su vicio por el alcohol por otros vicios mas fuertes y degenerados victima de su propia lujuria y la de su marido, haciéndole agradecer su linaje y el del pequeño rubio que les permitía pasar horas follando si así lo deseaban.

- Debo suponer que las complicaciones vinieron con la deserción de Sasuke, ¿no es así? - las palabras de Shikamaru la sacaron de sus pensamientos para mirarlo y negó con su cabeza.

- En realidad no, al menos no del todo - eso confundió a los presentes sobre que ocurrió realmente, - si bien yo era feliz con mi relación, aun había ocasiones en las que las dudas me asaltaban - era justo como algunos pensaban, era inevitable que las diferencias causaran mella en alguna de las partes y le hicieran dudar, - la deserción de Sasuke solo ayudo a que esos temores míos se fortalecieran poco a poco al no tener a Naruto a mi lado por tres años - dijo con algo de pesar en su voz antes de suspirar para proceder a continuar con su historia.

Esta vez incluso Sakura se callo al ver que las acciones de su actual esposo en ese entonces causaron mas problemas de los que creyo inicialmente al punto de incluso generar problemas en una pareja recién casada.


Los tres años sin Naruto fueron difíciles para la rubia, principalmente porque nunca creyó llegar a enamorarse al punto donde sentía dependencia por su pareja y menos en un plazo de solo seis meses, eso aunado al hecho de que en el mismo lapso de tiempo su marido le había hecho una viciosa del sexo o quizás solo dejo salir a la ninfomana que llevaba dentro, como fuera entre la falta de los besos y caricias llenas de amor de Naruto y los fuertes pollazos que le daba a la rubia cada día en cada rincón que encontraban, la mujer estaba de los nervios.

Solia ir a casa en cuanto terminaba su jornada y masturbarse hasta quedarse dormida en un intento de acallar el calor de su cuerpo, todo sin lograrlo nunca en realidad, pero volver a dormir sola, sin sentir ese calor especial de su niño a su lado, le generaba un vació que ya ni siquiera el sake podía llenar.

Llego al punto en el que Tsunade ebria como estaba fue llevada a casa por Shizune y Anko a su casa y el como termino las cosas así nunca lo entendió realmente pero cuando despertó al día siguiente, la resaca fue la ultima de sus preocupaciones cuando se encontró con las dos mujeres desnudas a su lado.

Digamos que fue la ultima vez que intento apagar el dolor de su corazón con alcohol, al menos hasta ese punto de no saber ni lo que hacia ni lo que decía y agradeció que ninguna de las dos kunoichi estuviese por la labor de recordárselo.

Cuando llego el tercer año, Tsunade empezó a comportarse particularmente ansiosa, para ese momento su mente era un caos de inseguridades sobre como llevar su relación secreta, si Naruto la seguiría amando luego de ver a otras mujeres mas hermosas que ella, si, su inseguridad por su apariencia jamas se fue y sabiendo que viajaba con Jiraiya solo esperaba que no llevase a su nene a un prostíbulo de los que solía frecuentar ni tampoco lo llevase a ser su compañero de espionaje en las aguas termales.

Conforme pasaban los días la rubia estaba mas ansiosa, anhelando el momento en que su marido regresara y al mismo tiempo temiendo lo que pudiese ocurrir cuando estuvieran frente a frente y a solas.

Lo único que lograba distraerla era su cargo como Hokage al cual se avoco por completo esos años para intentar escapar de ese desagradable dolor y soledad que sentía en su corazón al no tener a su rubio en casa con ella, pero, había un ligero problema y es que al parecer el destino mismo no quería que dejara de pensar en su esposo cada maldito segundo y se lo recordaba de la manera mas particular que podía existir.

Konohamaru, el nieto de su sensei, el de todas las personas no le ayudaba en lo mas mínimo a sobrellevar su soledad, cuando se la pasaba metido en problemas en la torre Hokage por sus travesuras, travesuras que ella reconocía muy bien la firma oculta en ellas, la firma de su marido, quien se había convertido en el modelo a seguir del chico y eso solo le traía un desagradable sabor de boca a la rubia tetona pues era un constante recordatorio de que no estaba con ella.

Por eso cuando llego el día y vio a Naruto entrar por esa puerta, su corazón dio un vuelco al verlo, estaba mas grande, su rostro era mas definido, había dejado atrás todo rastro de ese niño con el que se caso y ahora era un joven apuesto y que mostraba en su mirada una madurez increíble pese a que podía decir que al mismo tiempo seguía siendo el mismo gennin revoltoso que se fue.

El que su corazón latiera tan rápido que sentía que se le iba a salir no era el mayor problema, no, el principal problema para ella es que ahora al tenerlo ahí fue como si su cuerpo reaccionara y de inmediato le recordara que llevaba tres años sin follar con su esposo y que era hora de compensar la espera y para ello pronto sintió como sus pantalones se humedecieron completamente producto de la humedad proveniente de su ansioso coño.

Cada segundo del tiempo en el que estuvieron hablando sobre el entrenamiento fue una tortura para Tsunade cuyos pensamientos derivaban en el deseo de que todos se fueran para que el y ella pudieran tener tiempo a solas, aunque el mismo pensamiento le generaba temor ante la posibilidad de que el chico ya no la amase como antes.

Agradeció el que se dirigieran luego al campo de entrenamiento para ver los resultados pues cuando se fueron todos incluyendo el rubio, sintió que el aire volvía a llenar sus pulmones y considero muy seriamente abrir sus piernas y masturbarse ahí en su silla solo para calmar un poco su propia necesidad luego de ver a su pareja, pero prefirió mantener la compostura y en cuanto se calmo lo suficiente fue al campo para ver como iba la evaluación del rubio.

De mas esta decir que quedo impresionada del gran progreso del chico en esos tres años y su corazón se lleno de alegría al ver lo mucho que se esforzó para mejorar, sin embargo cuando todo acabo ella decidió mantenerse profesional y dio su opinión antes de irse sin siquiera dedicarle una mirada al rubio para evitar desmoronarse ahí ante todos.

Regreso de inmediato a la torre para continuar su trabajo con la intención de tardar todo lo que pudiera su reencuentro a solas con el chico pues ahora mas que nunca sus miedos le estaban jugando una mala pasada, pero como siempre el destino parecía odiarla cuando el chico apareció en la torre abriendo la puerta de su oficina mientras mantenía en su rostro una expresión serena, seria y a ojos de la Senju molesta.

- N-Naruto, q-que haces aquí, deberías estar descansando luego de tu demostración de hace un rato - lo vio cerrar la puerta tras el y quedarse ahi parado un segundo antes de verlo suspirar y empezar a avanzar hacía ella, lo cual la puso muy nerviosa ya que aun ahora no decía nada.

"Tranquila Tsunade, todo estará bien, el te ama, no te va a dejar... pero si tan solo dijera algo me sentiría mas calmada, ríete de mi, sonríe, dime anciana si quieres pero di algo por favor" la mente de Tsunade estaba hecha un caos y cuando el paso del escritorio y se puso justo frente a ella que permanecía sentada sintió que su respiración se cortaba.

Lo vio parado frente a ella y por instinto se paro también, no permitiría que el la viera impotente aunque eso era justamente lo que le ocurría en este momento por su silencio y cuando lo vio levantar una mano inevitablemente cerro los ojos temerosa de lo que fuese a hacer, pero los abrió cuando sintió esa mano sobre una de sus mejillas, acunándola contra su palma de una manera tan cálida y cuando vio su rostro, ahí frente a ella, la expresión de seriedad se había ido y ahora la sustituía una expresión de cálida felicidad que solo le hizo aguar sus ojos.

- Estas mas hermosa que el día que me fui - esas palabras tan cargadas de afecto fueron todo lo que necesitaba para desmoronarse y ahí frente a el dejo escapar sus lagrimas antes de acercarse por completo a el en un abrazo cargado de toda su necesidad y miedo a que el la rechazara, - te extrañe Tsu-chan - esas palabras eran como bálsamo para su corazón.

- Yo también te extrañe Naru-chan - le dijo cuando finalmente se atrevió a verlo pese a que sus ojos estaban empapados en lagrimas y un segundo después sintió sus labios reclamados por los de su esposo y solo entonces, todos sus miedos y temores se fueron para ser sustituidos por la calidez de ese beso y los sentimientos que le transmitían.

El beso se profundizo cada vez mas haciéndolos olvidar que estaban en la oficina de la Hokage y no en su casa, pero no podían ni querían evitar besarse, llevaban tres años separados y para la rubia eso había sido demasiado tiempo, el problema fue cuando sintió la mano que no estaba contra su mejilla subir y agarrar uno de sus pechos y empezar a amasarlo haciéndole soltar un gemido ahogado que murió en los labios del rubio.

Se separo de el dejando tras de si un puente se saliva que unía sus bocas prueba del beso que acababan de darse y un halo de vapor símbolo de el aumento en la temperatura de sus cuerpos y cuando dirigió su vista al chico se encontró con una mirada cargada de deseo, deseo por ella y por nadie mas y aunque no lo sabía era una mirada que ella también poseía, pero alguien debía ser la voz de la razón y estaba segura de que su esposo no era una opción.

- Naruto, aquí no, alguien podría entrar y vernos - quería sonar firme, pero el hecho era que el beso que se dieron y el constante magreo sobre su pecho la estaban haciendo poco convincente.

Quería ser firme, necesitaba ser firme, por el, por ella, no podía dejar que su secreto se supiera, no aun y no cuando el chico apenas acababa de regresar, pero sus manos se sentían tan bien y sus labios deseaban conectarse de nuevo con los de el que le estaba constando horrores mantener la compostura y empeoro cuando lo vio sonreír de esa manera tan descarada que le colocaba cuando sabía que ella no podía resistirse y que solo la hacía calentarse mas, por lo que cuando se acerco a ella creyendo que quería otro beso solo un pensamiento corrió por su mente, "un rapidito debería estar bien" y con ello cerro sus ojos para esperar el beso que nunca llego cuando sintió sobre el lóbulo de su oído derecho la caliente respiración de su pareja.

- Estamos solos Tsu-chan, no hay nadie en la torre ya verifique - la forma sensual en la que se lo dijo mientras ahora con la mano que estaba en su mejilla libre la sujeto de la cintura y atrajo su cuerpo al de el lo que le permitió sentir la polla de su esposo dura como una roca y claro esta mucho mas grande que antes cortandole la respiración.

- P-pero alguien po-podría vernos desde afuera - dijo refiriéndose a los anbu que sabía que la vigilaban para su protección y a quienes eran los últimos a quienes quería darles un espectáculo aunque tal vez ya fuera tarde.

- Ya me encargue de eso también, puse un sello especial en la puerta, ahora no pueden ver lo que pasa aquí adentro, a sus ojos, estas sentada en tu escritorio totalmente centrada en tus papeles - entonces por eso fue que se tardo en moverse tras cerrar la puerta.

Estaba protegida, no había punto ciego en ese plan de su rubio, entonces, ¿de verdad estaba mal dejarse llevar por lo que toda ella quería?, por supuesto que no y con eso claro en su mente dejo de preocuparse y se dejo llevar por la pasión y el deseo por su esposo quien la recibió con gusto en sus brazos, mientras ella reclamaba sus labios con total deseo y abandono.

Se separo un momento de el para liberar el sello que escondía su anillo de bodas, ese que nunca dejaba su dedo y mostrárselo feliz a su rubio quien también libero el suyo mostrando su alianza a la rubia y en cuanto la revelación fue hecha, regresaron a besarse con la misma intensidad previa.

Pronto la ropa les estorbo y como era de esperarse se empezaron a desnudar, siendo Naruto el primero en perder toda su ropa a manos de su esposa la cual estaba ansiosa por verlo denudo, ver cuanto había cambiado su cuerpo en esos tres años, particularmente cierta zona que en el pasado no hizo mas que producirle placer con sus 7 pulgadas y por lo que sintió cuando se abrazaron mientras se besaban, estaba mas que segura de que esa verga que tanto la hizo correrse en el pasado había crecido grandiosamente en su nene.

Era curioso como pese a todo, aun ahora, para Tsunade, su esposo seguía siendo su nene, el niño de sus ojos, el mismo pequeño infante que conoció y que en solo una noche cambio su mundo por completo.

Sin embargo, en cuanto lo tuvo desnudo ante ella y vio su herramienta, no pudo evitar darse cuenta de que su nene había crecido para hacerse un magnifico hombre capas de hacerla feliz en muchos sentidos.

Después de todo, ahí frente a ella estaba un chico alto, con un abdomen perfectamente definido gracias al entrenamiento, brazos fuertes y marcados pero sin exagerar, piernas fuertes y resistentes, su rostro mucho mas definido y lo mas importante era lo que colgaba entre sus piernas, totalmente erecta, dura y que la saludaba luego de tres años de no verse.

Había crecido magníficamente y si ya en ese entonces le parecía increíble que tuviese esas 7 pulgadas, ahora ante la vista se sintió morir, sus piernas le fallaron un segundo y su coño se corrió solo ante la idea de que pronto tendría alojado en su interior esa enorme polla que estaba segura ya rebasaba las 16 pulgadas, tanta carne, tan gorda, tan dura y tan caliente, supo en ese momento que cuando esa polla la penetrara, su cuerpo seria esclavo de ese placer y ya nunca otro hombre la podría satisfacer, aunque claro esta, ella no tenía intenciones de entregarse a nadie mas que a su bebe.

Sus ojos no pudieron dejar de ver esa enormidad que el rubio llamaba pene y pronto su boca empezó a salivar de expectación y hambre, ansiosa por meter hasta el ultimo pedazo de carne de macho en su interior aun si eso significaba quedarse sin aliento y ahogarse y tan ensimismada se encontraba en sus pensamientos que se quedo pasmada mas tiempo del que ella creía y eso claro esta, el rubio lo noto haciendo que liberara una sonrisa zorruna.

- Ves algo que te guste Tsu-chan - la burla en su voz fue algo que no noto, pero agradeció que le hablara pues le permitió finalmente recuperar sus sentidos para poder verlo a la cara, aunque todo su cuerpo pedía que se desnudara y se enterrara en esa verga frente a ella, algo que se preparo para hacer cuando empezó a despojarse de su ropa o al menos esa era su intención, - No, no Tsu-chan, no me prives del placer de desnudarte yo mismo - fue todo lo que dijo mientras detenía las manos de la rubia de su cometido.

Los siguientes minutos fueron tortuosos para la rubia, Naruto estaba decidido a desnudarla si, pero al parecer su intención era degustar cada segundo del acto y por ende lo retrasaba todo lo que podía entre caricias, besos y un obsceno magreo sobre sus tetas, su culo o su coño, ademas de obviamente los pesos tan húmedos que se daban donde solo se separaban lo suficiente como para verse a los rostros mientras recuperaban aire sin dejar de mantener la conexión oral por medio de una morbosa, caliente y húmeda danza de sus lenguas al aire libre.

No había que malinterpretar las cosas, amaba cada segundo de esas atenciones tanto en su cuerpo como en sus labios, pero con cada segundo que pasaba su cuerpo se incendiaba mas y mas, quería tener esa polla metida en ella ya y Naruto aun continuaba solo tocándola con sus manos, elevando a cada segundo mas su calor y fuego interno.

Finalmente en medio de los besos la parte superior de su ropa cayo, su saco verde tan articular junto a su camisa de kimono gris que contenían sus enormes tetas se habían ido y frente a el quedaron sus enormes mamas totalmente expuestas, Tsunade no usaba sujetador, en primera porque no había uno de su talla y en segunda, porque su esposo le pidió en un momento dado que siempre dejara sus pechos libres para que el los pudiera tocar directamente en cualquier momento y ella como toda mujer enamorada lo complació incluso durante los tres años que no estuvo.

Estaba tan caliente que sus pezones estaban rígidos, dolorosamente rígidos y tan sensibles que incluso una respiración sobre ellos podría ser un delicioso martirio para ella, pero Naruto no tenía intención de dejar las cosas solo en un soplido y antes de darse cuenta la rubia, ya tenia sus pechos devorados por la hambrienta boca de su pareja quien los succionaba casi como si quisiera sacar leche de ellos y pronto esa idea se instalo en su mente, una donde ella amamantaba a Naruto y se prometió a si misma buscar la manera de cumplir esa fantasía, aunque por el momento se centraría en disfrutar la atención sobre sus pechos.

Mientras sus pechos eran asaltados, la rubia gemía y presionaba la cabeza de su esposo para que no dejara de chupar, las manos del rubio fueron bajando lenta pero constantemente por el cuerpo de Tsunade hasta alcanzar el inicio de sus pantalones jugando con ellos un segundo antes de separarse de los pechos de la rubia y con una sonrisa bajar de un solo empujón los mismos.

- ¡KYAA! - fue todo lo que pudo decir la rubia y se avergonzó por dejar salir tan vergonzoso sonido aunque para el rubio era tierno y con sus pantalones abajo noto como la rubia usaba unas bragas eróticas que el conocía bien, eran las mismas que uso el día que le propuso matrimonio y mas interesante aun, notaba un extraño cordel salir de entre los labios vaginales de su mujer.

Tsunade desde que empezó su matrimonio había prescindido de toda ropa interior que no fuera guarra o degenerada, el principal motivo era porque quería sentirse mas joven, una verdadera esposa enamorada, pero la realidad era que la idea de ver a Naruto chorreando saliva ante la vista de su mujer vestida en esos trozos de tela e hilos la calentaba demasiado y se acostumbro tanto a ese estilo de ropa interior que ya no usaba nada que no fuera de ese estilo y si no tenía en ese momento que ponerse prefería no usar nada bajo su ropa.

Fue solo mera casualidad el que precisamente decidiese usar ese día las mismas bragas que el día que le propuso matrimonio, fue algo que en el momento que ella las vio esa mañana le dijo que esas eran las que debía colocarse ese día, el problema fue que luego de colocárselas y verse al espejo se sintió tan caliente por los recuerdos no solo de su noche de compromiso, también de su noche de bodas donde uso el mismo conjunto y las muchas veces mas que las usaría en esos seis meses lo que la llevo a un estado de incandescencia difícil de soportar para la rubia y sabiendo el día que tenía por delante no podía dejar que su cuerpo la traicionara así.

No quiso quitarse las bragas por otras, su coño ya estaba encharcado, no tenía caso ensuciar otras bragas, pero no podía dejar que su excitación la venciera y por ello hizo lo único que podía hacer, aquello que llevaba haciendo esos tres años cada vez que el calor la superaba, abrió uno de los cajones del armario de su habitación y de el saco un juguete con cordel que serviría para satisfacer un poco su coño, lo suficiente para poder trabajar antes de regresar a casa y masturbarse como debía para acallar su cuerpo, lo coloco en su vagina, no sin soltar un par de gemidos en el proceso y luego se termino de vestir, poco sabía ella que ese día no necesitaría de juguetes o sus manos para satisfacerse.

Por eso en cuanto sintió a Naruto sujetar el cordel supo que en cuanto lo retirara se iba a correr y no se equivoco, pues un segundo después el rubio retiro con fuerza el intruso que osaba habitar en el espacio que le pertenecía única y exclusivamente a su polla haciendo que la sensación lanzara al precipicio orgásmico la rubia que no pudo evitar gemir de gozo.

Mientras el rubio observaba el juguete, un falo relativamente pequeño pero lo suficientemente grueso como para tapar el conducto vaginal y que ademas se retorcía lentamente muestra de que tenía función vibradora, sonrió al darse cuenta que no reconocía el juguete y eso que habían usado muchos en el pasado, dándole a entender que lo compro en esos tres años.

- Jooo, dime Tsunade, ¿tanto extrañabas mi polla que debiste conseguir algo así para que hurgara tu coñito durante el día? - claro esta que la pregunta cayo en oídos sordos pues la mujer apenas estaba recuperándose de su orgasmo y bueno, el tampoco es que esperara una respuesta.

Pero si que tenía intención de castigar a su esposa por infiel aunque lo fuera simplemente con un juguete y antes de que ella pudiera recuperarse completamente se sintió de nuevo lanzada a ese mundo de placer cuando sintió la habida y hambrienta lengua de su marido enterrada todo lo profundo que era capaz en su coño encharcado haciendo que sus labios se torcieran en una sonrisa de placer absoluto mientras apretaba los perlados dientes, sus manos sujetaran con fuerza las doradas hebras en la cabeza de su esposo y sus ojos estaban en forma de corazón ante las sensaciones sobre su cuerpo.

Estaba demasiado sensible y no tardo mucho en correrse de nueva cuenta sobre la boca de su rubio amante que bebió cada gota de sus jugos con una sed propia de quien ha vagado por un desierto sin una gota de agua por días.

- Sabes aun mas deliciosa de lo que recuerdo Tsu-chan - fue lo que dijo en cuanto ella acabo de correrse y el se separo de ella para pararse y luego besarla dejándola saborear sus propios jugos de los labios de su esposo.

Pero ella también tenía sed y ahora era su turno de calmarla por lo que haciendo gala de su fuerza empujo a Naruto hasta el sofá de la oficina donde lo sentó y un segundo después se encontraba ella misma arrodillada en el suelo frente a el con su polla metida en su boca, sacándola solo el tiempo suficiente como para que su lengua recorriera toda la longitud a placer, reconociendo cada vena hinchada, cada protuberancia en la misma antes de volverla a meter en su boca.

"Aaaahhh, extrañaba este sabor, se ha hecho mas fuerte, mas delicioso, lo quiero en mi estomago" fue todo lo que podía pensar la rubia cegada por su lujuria inducida por la polla de su marido y con sus deseos claros empezó a ir cada vez mas profundo, no sin esfuerzo claro pues la polla ante ella era mas grande que la ultima vez que la vio, pero sabía que era cuestión de practica volver a tenerla alojada por completo en hasta su garganta y estaría mas que feliz de pasarse el resto de la semana practicando con el.

Continuaría con su mamada un buen rato hasta lograr una garganta profunda en toda regla no sin arcadas en el proceso, pero decidida a obtener la leche de su esposo en su estomago, por lo que cuando sintió a esa venosa barra de carne hincharse como augurio de que pronto se correría se empleo a fondo para lograr finalmente su cometido, admirándose en el proceso de la enorme resistencia de su rubio, "al parecer también mejoro su resistencia en otros aspectos" fue lo que pensó Tsunade mientras aceleraba sus atenciones orales, ansiosa de obtener su premio.

Sin embargo y para sorpresa de la rubia, el chico pronto la alejo de el dejándola sorprendida, contrariada y dolida por sentir que le negaba su ración de semen luego de tres años de no verse y pensaba reclamarle hasta que vio a su nene respirando fuerte y usando cada gramo de auto control para no correrse, no aun y eso la dejo confundida, podía ver el deseo de su pareja de correrse, de liberar hasta la ultima gota de su esencia, entonces, ¿porque no lo hacía?, ¿por que no la dejaba complacerlo?

- Llevo tres años aguantando las ganas de masturbarme Tsunade y es por eso que quiero que mi primer orgasmo luego de tanto tiempo sea en tu coño - sus palabras hicieron mella en su corazón, llevaba aguantando sus propios deseos todo ese tiempo, por ella, si aun quedaba alguna parte de ella que no amara a ese chico, saber la devoción que le tenía fue todo lo que necesitaba para amarlo aun mas, - ven aquí Tsu-chan, llevo mucho tiempo esperando esto y solo kami sabe cuanto tuve que esforzarme para no saltar encima tuyo y follarte nada mas te volví a ver - se sintió una mujer realizada si podía despertar tan bajas pasiones en un chico de su edad nada mas volverse a ver y siendo honesta consigo mima estaba segura de que si el la hubiese follado en ese momento no le hubiese importado que los demás vieran con tal de poder volver a sentir el amor de su marido llenar su cuerpo por completo.

Por ello, sonriente ante el pedido de su esposo se paro y con un sensual contoneo de sus caderas, se fue acercando a el, lenta y seductoramente, hasta subirse en el sofá con sus piernas a lado y lado de las de Naruto y con un beso profundo a los labios de su amado, enterrarse de una sola y violenta estocada hasta lo mas profundo de su ser la polla del rubio, la cual pudo sentir como expandía su necesitado coño y lo reformaba para que obtuviera su forma y solo su forma, haciéndola liberar un gemido ahogado y como no, un nuevo orgasmo ante la nueva y deliciosa intrusión en su cuerpo.

Follaban acompasados, tres años pasaron desde que se vieron y lo hicieron por ultima vez pero lo hacían como si lo hubiesen hecho tan solo esa mañana, conocían cada punto débil del otro, lo que les provocaba placer, la forma en que le gustaba al otro sentirse, las caricias, las palabras, los besos, cada parte de su cuerpo reaccionaba ante las ministraciones sobre ellos, era como si nunca se hubiesen separado salvo por un ligero detalle y era que sus cuerpos estaban al borde del precipicio, necesitados y ansiosos de aquello que el otro podía ofrecerles, después de todo fueron tres largos años en los que ninguno de los dos se vio y la necesidad por el otro no había sido satisfecha, así que esto era solo el preludio de tres años de sexo que debían recuperar.

Tsunade esta feliz, estaba en el cielo, en este momento sentía como la enorme polla de su esposo reformaba el interior de su coño e incluso sentía como su coño como si tuviese mente propia se removía alrededor del eje de su nene, como lo apretaba con la firme intención de no dejarlo ir nunca mas de su cálido interior y lo mas importante, sentía como esa monstruosamente grande verga presionaba su punto G y cada punto y zona erógena que pudiese haber en su vagina llevándola a un limite que no quería resistir por lo que tras un empellón mas de su parte en el cual se dejo caer con toda la fuerza que pudo reunir se corrió una vez mas pero esta vez sobre la barra de carne de su marido.

Por su parte Naruto estaba que se sentía morir, pues en cuanto se enterró por primera vez en su linda y tetona esposa estuvo a punto de correrse por lo apretada que se sentía, era casi como si lo estuviese haciendo con una virgen por la estrechez del canal, sabía que su pene había crecido mucho en esos tres años, pero nunca espero que gracias a eso pudiese sentir tamaño placer como el que sentía ahora y debió usar cada gramo de autocontrol para no correrse de inmediato y prolongar todo lo que pudiera el acto, sin embargo toda resistencia se acabo en cuanto sintió a la rubia Senju caer con fuerza sobre su eje, sintió como su punta apuñalaba la entrada de su matriz y un segundo después como las paredes de su vagina se apretaban con fuerza contra su eje, retorciéndose a su alrededor y fue mas de lo que pudo soportar, soltó un gemido casi animal y se corrió con fuerza directo en el útero de su mujer, su primera descarga en tres años y fue mejor de lo que pensó.

La Senju se sintió morir, podía sentir cada chorro de lefa derramarse en su interior, recordaba que el se corría mucho hace tres años, pero ahora, ahora sentía que era un puto grifo de semen descompuesto y que no dejaba de derramarse, se sentía tan caliente, tan pegajoso, tan espeso y tan bien que su rostro estaba en un rictus de placer mientras sus ojos se iban para atrás y su espalda se arqueaba grandemente sintiendo el placer que la embargaba y que se vio aumentado cuando el chico gracias a la posición actual de su mujer tuvo acceso total a sus voluminosos pechos los cuales empezó a chupar y morder haciendo que su orgasmo se prolongara mas de lo que creyó posible.

Continuaron en esa posición sobre el sofá hasta que finalmente terminaron de correrse luego de lo que les pareció una ínfima eternidad y en cuanto se vieron pudieron leerlo en los ojos de su pareja, aun no era suficiente, se besaron con pasión, abandono y amor y un beso jamas les supo tan bien, seguros de que sus actos no eran vistos ni oídos gracias al sello no contuvieron sus deseos en ningún momento y claro esta no dejaron ni un rincón de esa oficina sin usar impregnando sus paredes con el aroma a sexo y contaminando el aire con la dulce fragancia de su necesidad.

Se levantaron en su momento del sofá para seguir follando en otro lugar, tomando ahora una silla en el lugar en la cual Naruto dejo a la rubia Senju de espaldas a el con su hermoso culo contra el y tan desnuda como estaba la vista se le hizo erótica al verla ofrecerle su trasero con tal descaro por lo cual sin ninguna contemplación se enterró en su coño una vez mas.

Tsunade gimió de placer ante la sensación y pronto empezó a pedir mas, quería que fuera mas profundo, ella lo sabía, el aun no estaba por completo dentro de ella, era imposible que ya hubiera metido toda esa carne en su apretado coñito y la realidad era que no se sentiría satisfecha hasta que su interior fuese totalmente invadido por su amado.

Naruto por su parte estaba teniendo sus propias ideas mientras se enterraba en su esposa y una de ellas era compartida por su mujer, quería meterla por completo, se moría de ganas por hacerlo, pero ya tendría oportunidad mas adelante, ahora quería otra cosa pues teniendo a la siempre estoica Tsunade Senju tan sumisa ante el, no pudo evitar la idea de domarla, hacerla suya hasta lo mas profundo de sus entrañas y movido por la lujuria de esas ideas salio un segundo de la rubia para casi a la velocidad de un rayo sacar una cuerda de entre sus cosas y volver con la mujer que se sintió feliz cuando volvió a tener a su macho perforándola y con la cuerda en sus manos procedió a tomar las manos de Tsunade para llevarlas hacia atrás y asirse de ellas para ir mas profundo enviando una descarga de placer a su linda y tetona rubia.

Mientras tanto Tsunade solo podía gemir y sonreír estúpidamente por las acometidas de su esposo, mas cuando sus brazos fueron sujetados por el rubio y un segundo después las penetraciones a su vagina se hicieron mas profundas sacandole mas gemidos a la mujer cuyo coño ahora era un desastre húmedo y sin embargo aun con todo aquello, el chico le dio una sorpresa cuando un segundo después y sin saber como, se encontró con sus muñecas atadas a la espalda por una cuerda, misma que estaba segura fue la que saco el rubio en su pequeño escape de su interior.

Decir que para Naruto fue fácil lograr atar las manos de Tsunade sería una mentira pues entre su imposibilidad de dejar de sentir la deliciosa fricción en su polla y el balanceo tan obsceno del pecaminoso cuerpo de su esposa lograr tal hazaña fue a todas luces una odisea, pero bien valió la pena cuando vio el resultado frente a el.

Ahí frente a el se encontraba la Hokage misma, desnuda, atada de manos, recostada contra una misera silla, con su polla enterrada en su caliente coño y ella estaba meneando sus caderas ansiosa de que continuara follandola, eso despertó su lado mas salvaje y por primera vez agradeció las estupideces eróticas que su maestro le hizo leer en esos tres años como su corrector de los libros Icha Icha, pues en este momento le estaban dando muchas ideas para aplicar con su esposa, principalmente una que involucraba el carnoso culo de la rubia.

Lo siguiente que Tsunade sintió fue una bofetada sobre su nalga derecha y antes de poder siquiera entender que ocurrió paso a sentir una bofetada esta vez sobre su nalga izquierda, - ¡GYAAAA! - fue el gemido combinado con el grito que salio de sus labios al sentir las bofetadas que se repetían e intercalaban sobre cada una de sus mejillas por parte del rubio e increíblemente para ella, aquel trato lejos de molestarla solo la estaba calentando mas, al punto de sentir como las paredes de su coño se apretaban aun mas fuerte alrededor del pene de su marido el cual ante esa sensación empozo a moverse una vez mas, todo sin dejar de abofetear sus ahora enrojecidas mejillas, - Naaaruuuhoooo - su voz empezaba a cortarse y el placer le hacía hablar mal, pero ella estaba lejos del disgusto y por el contrario quería sentirse mas abusada por su macho.

- Eres tan sucia Tsu-chan - le dijo mientras continuaba castigando su trasero, combinando ahora una bofetada con una penetración, otra bofetada con una extracción y la rubia solo podía gemir con la lengua de fuera ante el placer, - tentar a tu esposo con ese obsceno culo tuyo, te mereces este castigo - si se sintió ofendida no lo demostró, por el contrario cada comentario solo la encendía mas.

- Shiii, shoy una mugher shushia - era díficil entenderla ahora que estaba tan sumida en el placer y mas difícil controlarse al verla tan entregada al mismo, - Naruho, pog favosh, cashtigha a eshta shorra Hokaghe - oírla hablar así de sucio fue mas de lo que pudo soportar el rubio que rápido decidió cumplir con el pedido de su mujer.

- ¡ORYAAAA! - fue su grito de guerra antes de enterrarse aun mas profundo y duro en la Senju que lo recibió con alegría y un segundo después continuar castigando su voluminoso trasero como tanto quería la rubia.

Continuarían en esa situación por al rededor de una hora donde la rubia había perdido ya la cuenta de cuantas veces se había corrido desde que empezaron el acto y no podría importarle menos en este momento, lo único que le importaba era el hecho de que su esposo aun no se corría y su coñito estaba sediento, quería mas leche y la quería ya.

Fue entonces que sintió la polla de su esposo hincharse por segunda vez en esa velada síntoma de que se correría muy pronto para alegría de la ya deshecha mujer que para ese momento su culo estaba marcado en rojo por las palas de su marido en cada mejilla y ahora el rubio la sostenía de sus brazos para arremeter mas fuerte contra ella, sentía que aun había polla fuera de ella, pero ya no le importaba mas, sabía que era cuestión de tiempo para saborearla al completo, ahora lo único que quería era sentir esa erupción de semen explotando en su matriz.

Del lado de Naruto ya no podía soportarlo mas, quería resistir aunque fuese unos segundos mas, pero la presión del coño de la rubia, lo morboso de la escena y la actual posición de la rubia donde se encontraba de rodillas sobre el cojín de la silla, con sus manos aun atadas a su espalda, su carnoso culo marcado en rojo con las palmas de sus manos, sus pechos descuidadamente recostados sobre el respaldo de la silla con el izquierdo presionado contra el mismo y el derecho si bien presionado, al mismo tiempo la mitad superior de el salia por encima del respaldo dejando visible el erecto y húmedo pezón, ademas del rostro de extremo placer desfigurando las finas facciones de la rubia, fue as de lo que se sintió capaz de soportar y finalmente se dejo ir, liberando todo lo contenido en lo profundo de la Senju que gimió de alegría al sentir finalmente el semen de su amado inundarla y con ello se corrió una vez mas acompañando a su esposo en su orgasmo.

Se quedaron en esa posición en lo que el orgasmo los invadía a ambos, donde el placer se dibujaba en las caras de ambos, pero el mayor poema al placer lo expresaba el de la rubia que debido a la enorme cantidad que estaba liberando esa polla pronto empezó a derramar un poco por la comisura de sus labios, no porque estuviese llena que lo estaba, sino por el hecho de que incluso ahora y aunque mas pausadamente, el rubio continua su mete saca en la chica haciendo que parte del preciado semen de su esposo se saliera de ella, chorreara por sus piernas y manchara la enhiesta verga que aun se alojaba en su interior.

En cuanto terminaron de correrse una vez mas se vieron e igual que antes notaron en los ojos del otro que aun no era suficiente, tenían tres años de no verse y no parecía que se fueran a saciar tan pronto, por lo cual el chico desato a la rubia y sin sacar su pene de ella la cargo para moverse de nuevo al sofa, necesitaba descansar y estaba seguro de que su mujer también.

Se sentó en el sofá tan pronto llego dejándose caer y llevándose con el a la rubia en el proceso haciendo que su polla se enterrara aun mas en la chica, la cual sentía como el duro ariete de su amante presionaba contra la entrada de su matriz ansioso de entrar en ella, la rubia se encontraba de espaldas a el, pero eso no impidió que en cuanto sintiera la necesidad girara su cabeza en su dirección para conectarse en un beso lascivo y amoroso al mismo tiempo y de por mientras el chico se dedicaba a follarla de nueva cuenta.

Sin embargo esta vez fue diferente pues pronto salio de ella, para desconcierto de la mujer pues no quería que se detuviera y podía ver en los ojos de Naruto que el tampoco lo deseaba.

- Tsu-chan, quiero probar todos tus agujeros hoy y creo que aun me falta uno por tomar - sus palabras estaban tan cargadas de lascivia que na corriente eléctrica cruzo el cuerpo de Tsunade y la hizo calentarse, en este momento ella no estaba dispuesta a negarle nada y si lo que el quería era perforarle el culo con esa enorme polla como cuando joven lo dejo desvirgarla, bueno entonces se aseguraría de que se corriera tanto y tan duro que sintiera que moría e iba al cielo por tanto placer.

- Adelante mi amor, sabes que mi cuerpo es tuyo para que hagas y dispongas de el a placer - estaba entregada y eso solo hizo que el chico la besara antes de alinear su polla contra su entrada trasera y en cuanto la puso en posición empezó a empujar sobre su pasaje anal, el cual sintió como se abría hambriento para recibir su polla, no lo recordaba tan apretado, pero por todos los cielos, ese placer era irresistible, tanto que se tomo su tiempo para saborear y disfrutar de enterrar centímetro a centímetro su pene en su ano, lo cual solo se tradujo en constantes jadeos de parte de la rubia que enloquecía por el tortuoso placer al que la sometía su rubio con su lento accionar, pero al mismo tiempo disfrutando de cada segundo que pasaba mientras esa barra de carne viril se enterraba en su trasero.

Cuando finalmente termino de entrar en ella, se detuvo un momento solo para disfrutar de la apretada y cálida sensación del trasero de Tsunade sobre el, envolviéndolo por completo, "ahora si, he regresado a casa", fue su pensamiento ahora que había tomado el ultimo de sus agujeros, ella era su hogar y poder sentirla por completo era su mayor placer, en cuanto se sintió satisfecho empezó a arremeter contra su culo, enviando de nueva cuenta a la rubia a ese mundo de éxtasis que solo podía sentir cuando era amada por completo por su esposo.

Tsunade por su parte estaba ebria de amor y de placer, sentir a su esposo tomar su culo y luego ese breve momento donde se pudo recrear en la sensación de estar estirada de su puerta anal, fue mas de lo que ella pudo manejar por lo cual en cuanto el rubio empezó a moverse, todo su mundo se puso blanco y lo único que importaba ya era que su Naruto estaba con ella y que aun ahora la seguía amando como antes o incluso mas.

Estuvieron media hora en aquella sodomía al recto de la rubia en la cual en un momento dado la mujer ya no soporto mas y empezó a masturbarse el coño y pellizcar su clítoris en busca de calmar a su hambriento coño ahora aque su esposo estaba ocupado en su entrada posterior, pero llego un punto en el que simplemente sus manos ya no eran suficientes para ella y se lo hizo saber.

- Naru-chan, mi coño... mi coño se siente muy solo... por favor folla mi coño también - la mujer pidió, casi rogó a su esposo, algo que lo sorprendió pues el estaba muy a gusto donde estaba y si bien volver a entrar en su coño le resultaba tentador, la idea de dejar su culo sin pintar su interior de blanco semen no le hacía gracia en lo mas mínimo, aun así quería complacer a su mujer y haría lo que ella le pidiera según su respuesta.

- Pero Tsu-chan, aun no me corro en tu culo y se que estas disfrutándolo mucho también - irónicamente, no dejo de perforar su trasero mientras le hablaba y la chica se le hacía un tanto difícil prestarle atención cuando su retaguardia se sentía tan bien, - entonces dime, ¿donde lo quieres mas?, ¿en tu coñito o en tu culo? - y tras decir aquello continuo sus arremetidas contra la mujer que solo gemía tratando de encontrar su voz para dar su respuesta.

"Eso es tan injusto", pensó la chica cuando la puso en esa posición donde debía elegir y si bien su coño gritaba por atención de su marido, el tenía razon, disfrutaba demasiado de su polla metida en su culo como para detenerse ahora, "yo puedo ser muy golosa mi amor", fue su pensamiento cuando una idea traviesa pero placentera llego a su mente.

- A-ambos - fue lo que dijo a duras penas por sus gemidos, pero fue lo suficientemente alto para que el rubio la escuchara y se detuviese sorprendido, algo que ella aprovecho para recuperar aliento y gritar su deseo esta vez, - ¡LO QUIERO EN AMBOS A LA VEZ!, ¡MI COÑO Y MI CULO! - grito sonrojada al notar lo vulgar del comentario y lo goloso que realmente era.

La sorpresa de Naruto pronto paso a diversión cuando empezó a follar de nuevo su culo antes de hablar con la mujer que una vez mas perdía su capacidad de hablar para ahogarse en sus gemidos de placer.

- Eres una zorra golosa Tsunade - y en ese momento agarro uno de sus rebotantes pechos desde atrás para apretarlos como si con ello le diera mas énfasis a su anterior declaración haciéndola gemir aun mas fuerte, - pero adoro complacerte en tus caprichos cariño - dijo sin dejar de mover sus caderas y un segundo después soltó su pecho para juntar sus manos en un sello muy característico.

- ¡KAGE BUSHIN NO JUTSU! - y en cuanto termino de decir aquello frente a la rubia ocurrió una explosión de humo que en cuanto se disipo revelo a un clon de sombra de Naruto, tan desnudo y erecto como el que ahora taladraba su conducto anal y sabiendo lo que venía sus labios se torcieron en una sonrisa lujuriosa y su coño se humedeció al extremo ante la expectativa.

- Ahora Tsu-chan, espero que estés lista, porque esto es lo que pediste - dijo el clon frente a ella agarrando su polla de la base y luego acercarse a ella con inusitada calma aumentando el deseo de la rubia.

- Ven mi amor, deja que tu sucia esposa satisfaga todas tus pollas - le dijo mientras ahora abría su coño invitando a la polla frente a ella a perforarla, algo que no tardo en ocurrir enviando una descarga a la rubia pues ahora podía sentir como su coño y su culo eran expandidos y desgarrados por las pollas de su marido y su clon.

La siguiente hora fue de la mujer siendo perforada en perfecta sincronía por ambas pollas, mientras la polla en su coño entraba, la que estaba en su culo salía y viceversa cuando era la de su culo la que entraba la de su coño era la que salía haciéndola enloquecer por tanto placer, placer que se vio completo cuando en un determinado momento sintió ambas pollas hincharse y un segundo después enterrarse simultanemanete en ella para derramar el caliente simiente del rubio en lo profundo de su ser.

Esta vez y debido a la abundante cantidad que se derramaba simultnemanete en ella pronto hubo un rio de semen saliendo tanto de su ano como de su coño y sin embargo el rostro de la rubia solo era de placer puro mientras sus piernas eran sujetadas por el rubio a sus espaldas y extendidas para dar un perfecto vistazo de su zona intima que ahora se encontraba usurpado por esa enorme polla y el semen que fluía de su interior, dándole un aspecto demasiado erótico a la mujer.

El clon despareció y un segundo después Naruto salio de su culo para dejarla a un lado de el mientras respiraba copiosamente para recuperarse del esfuerzo, aunque en cuanto la rubia vio su polla aun erecta y bañada en su semen y su jugos vaginales, su hambre la domino y un segundo después se encontraba con una de sus piernas extendida sobre el suelo, la otra doblada como apoyo sobre el sofá y su boca ocupada mamando la polla de su esposo, limpiándola de todos los restos de semen que en ella había, sus pechos contra la pierna de Naruto dandole una agradable sensación y mientras con una mano sujetaba la polla desde su base para poder chuparla con mas facilidad, con la otra sujetaba su nalga derecha la cual extendía para dejar a la vista el desastre que eran tanto su coño como su culo los cuales manaban leche a raudales y de los cuales pronto su culo se vio invadido por los dígitos de su esposo enviándole una descarga de placer a la rubia que la hizo aplicarse mas en la limpieza de su polla.

La rubia lo hacía con tanto amor que pese a lo obsceno de la escena, la realidad es que casi se podía sentir un aura rosa salir de la pareja y corazones flotar sobre la rubia, mas cuando sintió como el rubio acariciaba con su mano libre su cabeza como recompensandola por la mamada que le hacia.

- Ne Tsu-chan, ¿que te parece si continuamos en nuestra casa? - ese nuestra jamas le sonó tan bien como en ese momento y sin pensarlo se abalanzo sobre el rubio para besarlo con amor antes de separarse y haciendo gala de su fuerza ir por su ropa y la de su marido para vestirse rápidamente y salir en dirección a su hogar el cual una vez mas estaba completo.

Salieron de ahí procurando que nadie notara la presencia del rubio, algo fácil para el chico, mas cuando se había pasado buena parte de su infancia escapando y escondiéndose de los ninjas que lo perseguían luego de sus travesuras, así que el sigilo era lo suyo y cuando llegaron a casa, nada mas cerrar la puerta volvieron a entregarse a la pasión que los ahogaba.


- Luego de que volvió mis dudas se fueron por mucho tiempo, en esos momentos todo lo que me importaba era estar con mi Naru-chan - fue lo que dijo la Senju luego de contar mas o menos lo que fue su reencuentro, claro omitiendo algunas partes, partes que solo rememoraba en su ente, todas las veces que follaron en cuanto lugar encontraron y como crearon algunos nuevos solo para poder dar rienda suelta a su pasión.

- Oye, ya tengo 32, ¿podrías dejar de decirme de esa manera? - se quejo el rubio por el mote de la rubia hacía el, mas por vergüenza que porque realmente le molestara, mas considerando que el aun la llamaba Tsu-chan.

- Jiji, jamas, para mi siempre sera mi Naru-chan - lo dijo con una sonrisa y unos ojos llenos de amor hacia el, - como decía, luego de su regreso una ves mas me sentía feliz y aprovechaba cada momento del día que podía para pasarlo con el - dijo soñadora la mujer, "y follar como conejos también" pensó lo ultimo la rubia.

- Pero si era tan feliz, ¿qué fue lo que paso para que diga que no siempre fue fácil? - esta vez la pregunta venía de Tenten quien veía ilusionada lo que parecía una historia romántica perfecta entre los dos rubios y la desconcertaba lo que pudo haber hecho que las cosas no fueran siempre de la mejor manera.

En cuanto lanzo la pregunta todos vieron como Tsunade perdía su sonrisa para poner una expresión melancolica en su rostro, prueba de que lo que fuera que paso luego de su regreso no fue precisamente bonito para ella y por la expresión del rubio y de la ojiperla al parecer para ellos tampoco, aunque aun no comprendían donde encajaba Hinata en todo esto.

- La vida shinobi nunca es fácil y para un Jinchuriki es aun peor - dijo con pesar la rubia, algo con lo que todos se sintieron tensos al recordar cuando descubrieron el pasado solitario y triste de su amigo rubio, - por varios meses fuimos felices, nuestra relación avanzaba y ciertamente mis miedos se habían esfumado, pero no todo dura para siempre y en cuanto Akatsuki entro en escena, bueno... todo empezó a complicarse - dijo la rubia recordando lo que fue su pasado y recordándoselo también a muchos de ellos que debieron lidiar con sus miembros.

- Pero eso solo implica la guerra contra ellos, no entiendo como eso afectaba su relación con Naruto - esta vez fue Shikamaru quien hablo, pues no entendía que tenía que ver una cosa con la otra pese a ser alguien muy perceptivo.

- Es simple en realidad, con los eventos que ocurrieron y con la participación cada vez mas activa de mi Naru-chan en el conflicto, mis miedos regresaron y uno nuevo con ellos - dijo la rubia con pesar llamando la atención de todos respecto a ese nuevo miedo en ella, - ese miedo era perder a mi esposo, ya había perdido a muchos seres queridos antes y no quería perder uno mas, menos al dueño de mi corazón - dijo con un inusitado miedo al solo recordar tal posibilidad la rubia de ojos marrón claro.

- ¿Como empezaron los problemas entonces? - esta vez fue el turno de Lee de preguntar pues de repente había entendido la seriedad del momento y dejo sus payasadas de lado para escuchar a la que otrora fue su líder.

- En realidad todo empezó solo como discusiones simples que siempre acababan con nosotros reconciliándonos casi al instante - dijo con algo de diversion ante la incapacidad de los rubios de enojarse entre ellos por demasiado tiempo, - de hecho no fue hasta lo de Kakuzu y Hidan que las cosas empezaron a tornarse serias - la mención de ese par lleno de tristeza el corazón de algunos de ellos, especialmente en los ex integrantes del trió Ino-Shika-Cho por lo que aquello representaba.


Los siguientes meses fueron de felicidad, follaban a diario, salían a citas a escondidas usando un henge especial que la rubia le enseño a su esposo, volvían a follar, discutían sobre cosas intrascendentes, folllaban de reconciliación, si era una vida casi perfecta hasta que el problema de los Akatsuki ya se hizo imposible de ignorar, mas luego de que los dos supuestos inmortales mataran a uno de los shinobi de la hoja y se debió hacer una operación especial con sus mejores elementos incluyendo a Naruto para frustración de la rubia para darles caza.

Luego de la pelea contra esos dos donde finalmente fueron derrotados y Naruto salio lastimado gravemente por su propia técnica que Tsunade se vio histérica ante la posibilidad de perder a su amado y por ello se decidió a pasar todo el tiempo que pudiese con el en caso de una eventualidad poder protegerlo y ademas entrenarlo ella misma también.

Así pues se reunió con su amado en la habitación donde descansaba luego de su evaluación cuando regreso a la aldea y nada mas entrar aseguro la puerta y se abalanzo sobre el para besarlo y regañarlo a partes iguales por su imprudencia.

Estuvieron a punto de follar en ese cuarto del hospital, algo que a ambos se les hacía muy atractivo pero Tsunade fue quien detuvo tal posibilidad, no porque no quisiera pues si por ella fuera ya estaría desnuda y cabalgando a su esposo, pero ese día estaba particularmente atareada con los heridos de la batalla contra los Akatsuki y si se retrasaba mucho podrían venir a buscarla y no estaba muy por la labor de que la encontrasen cabalgando al rubio.

Se separo muy a su pesar del rubio que la veía con ojos de cachorro haciéndole dar un vuelco a su corazón, pero luego con un beso y un susurro se despidió de su amante.

- Te veré donde siempre esta noche para un entrenamiento especial - fue lo que le dijo de manera totalmente erótica antes de marcharse contoneando sus caderas todo lo obscenamente que pudo dejando tras de si a un rubio con una enorme y dolorosa erección ante la promesa de su mujer.

El lugar al que se refería era un cuarto especial y escondido que encontraron untos y que sacaron de todo registro para eliminar cualquier rastro de su existencia, convirtiéndolo en su lugar especial y secreto para follar, les gustaba, era espacioso, discreto, oculto y gracias a sus esfuerzos totalmente insonorizado para evitar a los curiosos que pudieran descubrirlos.

En cuanto cayo la noche, Naruto caminaba por las desoladas calles de la aldea con dirección a su obsceno destino y agradeció mentalmente el que estuvieran las calles tan desoladas en las noches pues así podía caminar sin preocupaciones de que alguien notase la furiosa y enorme erección que llevaba encima en ese momento, algo que de haber mas gente en el lugar seria incomodo por no difícil de ocultar dada la gran tienda de campaña que había en sus pantalones.

Se movió rápido y cuando finalmente llego a la puerta de su lugar secreto la toco ansioso, solo para ver como se abría y tras ella aparecía su sexy esposa, sonrojada, con sudor recorriendola, los labios pintados de un rojo intenso y con la lengua paseándose por sus carnosos labios.

- Llegas tarde Naruto - en cuanto el la vio sintió que su pantalón se tensaba aun mas por la imagen frente a el y no pudo hacer mas que sonrojarse, - Bueno ahora, vamos a pasar toda la noche trabajando en tu entrenamiento - fue lo que ella le dijo ansiosa de empezar.

Lo siguiente que paso es que ambos estaban ya en la cama y Naruto estaba con su rostro enterrado contra las enormes montañas de carne de su mujer, amasandolas con desespero a travez de su ropa para placer de Tsunade.

- Geez, aun no me he quitado la ropa y ya estas enganchado a mi - dijo como reproche pero sus gemidos no le ayudaban a ello, - sabes, no puedes tener la mente tan dispersa solo por un par de tetas, así es como acabas siendo derrotado - dijo con diversión al ver que no le hacía caso, - ¿te has estado entrenando para resistir tus impulsos no? - le dijo para atraer su atención sin lograrlo realmente.

- Ya lo se, pero tu no eres un enemigo, eres mi esposa - lo dijo mientras continuaba restregando su cara contra las tetas de la rubia la cual bajo sus manos contra la cintura del chico, - ademas no puedes pedirme que me contenga cuando lo hacemos todos los días y cada vez me vuelvo mas adicto a ti - aquello no sabía si debía avergonzarla, alegrarla o excitarla.

- Por eso necesito hacer esto - dijo mientras sujetaba los bordes de la camisa tipo kimono de Tsunade y de un fuerte tirón desnudaba sus pechos que solo se movieron de alegría ante su liberación, - de esa forma puedo tener mi mente mas clara en batalla - dijo sin dejar de ver los enormes pechos de la mujer.

Tsunade por su parte sus ojos estaban semi cerrados y nublados por la lujuria mientras su lengua se curvaba hacia arriba contra sus labios en una sonrisa lujuriosa y expectante.

- Ademas Tsu-chan, esto también te calienta , ¿no es así? - le dijo mientras la besaba y amasaba sus tetas directamente con sus calientes manos aumentando el placer de la rubia Senju.

El beso era lascivo y sus lenguas bailaban al centro de sus bocas, eso y el constante magreo de su marido contra sus voluminosas mamas solo le hacia gemir y que sus cejas se curvaran hacia abajo en una expresión de lujurioso placer mientras el beso continuaba.

- ¿De que estas hablando? - le dijo cuando se separaron sus bocas, - no hay forma de que me caliente por un entrenamien... - dejo de hablar para gemir en cuanto el rubio tomo sus dos pechos y mamo sus pezones simultáneamente enviándole una oleada de placer a su cuerpo.

- Mentirosa... cuando llegue, este cuarto ya estaba impregnado del aroma de tus necesidades de mujer - le dijo sin dejar de mamar sus pechos haciendo que la mente de la rubia se perdiera cada vez mas, - ademas cuando abriste la puerta pude notar tus obscenos pezones totalmente erectos, tu también deseabas esto - le dijo mientras chupaba aun mas fuerte para placer de ella mientras empezaba a retirarle la parte superior de su ropa por completo.

- Jooo, pensar que estarías así de sudada incluso en tus axilas - le dijo una vez le quito su abrigo verde notando la humedad del mismo, - supongo que llevar esto todo el día hace que al final acabe impregnado de tu sudor - lo dijo con burla pero al mismo tiempo con lujuria.

Lo siguiente que la rubia supo es que su torso ya se encontraba desnudo y mientras su esposo continuaba chupando sus tetas, una de sus manos levantaba su brazo revelando su axila sudada la cual desprendía un obsceno olor.

- Eres un... siempre te comportas igual - le dijo con reproche fingido, - me lames por todos lados hasta dejarme totalmente húmeda mi amor - el lo conocía, sabía como se comportaba y lo que le gustaba.

- Pero fuiste tu la que me enseño esto Tsu-chan - fue lo que dijo cuando acerco su rostro a la axila de la rubia y empezó a lamerlo como si probara el mas exquisito manjar, - solo una degenerada lo disfrutaria tanto y tu eres la mayor de las guarras mi Senju-Hime - quizo protestar hasta que cayo en como la llamo al final.

Lo vio desconcertada para diversión de el que se deleitaba con el desconcierto de su mujer.

- ¿Te sorprende?, durante mi viaje le pregunte al Ero-sennin mas sobre ti y me lo contó todo sobre tu familia - aquello la dejo congelada, eso significaba que el sabía que era la nieta del primero y mas aun, que su abuela era una Uzumaki, - Sabía que eras una depravada Tsu-chan, pero jamas creí que tanto al grado de casarte con tu primo - lo decía con burla sin dejar de lamerla y ahora ya no sabía que hacer la pobre mujer, - pero aun así te amo, creo que ahora mas que nunca - si eran primos, lejanos, pero primos y ahora su esposo lo sabía, que vivían un incestuoso matrimonio y por lo que sentía en su zona baja, a el le encantaba la idea.

- Me encanta que seas una degenerada Tsu-chan - le dijo ahora chupando su axila, - porque eres mi degenerada y solo mía - escucharlo tan posesivo a pesar de todo le llenaba el corazón, no lo iba a negar, no es que pudiera de todos modos, - ¡eres una mujer sudorosa, lasciva y pervertida! - eso debió de enojarla, pero viniendo de sus labios, todo lo que sentía era placer al ser llamada así.

Mientras tanto ella solo podía gemir, apretaba sus dientes mientras sentía al rubio chupar sus axilas mientras amasaba sus tetas y retorcía sus pezones, llevándola mas cerca del orgasmo con cada segundo que pasaba.

- Te aprovechaste de el amor de un chico inocente para satisfacerte y le enseñaste todos los secretos de tu cuerpo - la regañaba mientras continuaba su asalto contra ella, - geez, ahora soy un adicto a tu sudor, a tu calor, a tus jugos - escucharlo decir aquello la estaba enloqueciendo y la saliva empezó a correr por su labios cuesta abajo ya que no era capaz de cerrar la boca al gemir a cada instante.

- Nfufu, lo siento Naru-chan - lo decía con tal lascivia que era evidente que no lo sentía para nada, - soy una mujer guarra e incorregible, pero por favor no pares de lamer mis axilas - estaba ahogada en el placer, mas al verlo lamer y chupar con tal devoción su cuerpo.

- Tu, mujer pervertida - lo dijo cuando decidió morder ligeramente ese punto de la anatomía de la rubia que se contrajo en un orgasmo ante tal ataque, - correrte solo porque lamen tus axilas - ella no dijo nada, solo quería disfrutar de su boca y sus manos por completo, - eres mi linda y obscena esclava Tsu-chan - aquello le hizo recobrar algo el sentido y recordó que este era un juego de dos.

- Pequeño pervertido - le dijo mientras lo tomaba de la parte trasera de la camisa y lo arrojaba sobre la cama para luego sin dilación sentarse con su gordo, carnoso y exuberante trasero atrapado en esos ajustados pantalones sobre la cara de su esposo, - ¿quien es el esclavo de quien aquí? - le dijo mientras le restregaba su culo y su coño por la cara al rubio el cual sintió la fina tela del pantalón y lo trasparente del mismo que le permitía vislumbrar incluso su ano atrevas de la tela, ese lascivo pantalón que el mismo le regalo solo para este tipo de situaciones y claro esta también sintió la falta de ropa interior en la mujer.

La rubia pronto se encontró desabrochando la bragueta en los pantalones del rubio y soltando de su encierro la polla de su esposo que salto feliz de ser libre exhibiendo a ojos de la ojimarrón su enorme erección, "el joven pene de Naru-chan esta tan duro y gordo ya", fue todo lo que pensó nada mas verla para lego olfatear ese aroma tan viril que le encantaba.

- Me molestas tanto cuando tu estas así de duro - le dijo mientras besaba su polla con adoración por todos lados, por arriba, por abajo, en la base y en la punta, - mereces un castigo mi amor - y con eso dijo beso la húmeda punta de la polla del rubio, la lamió e incluso la sorbió un poco para placer de su marido, - date prisa y correte con mi boca - y luego de decir aquello se la metió hasta el fondo de su garganta para iniciar una húmeda, lasciva y desesperada mamada de su parte.

- ¿Que te parece?, ¿no quieres venirte ya? - fue lo que le dijo la rubia luego de haber estado un buen rato mamando esa enorme polla con sus carnosos labios, aunque la realidad es que si fuese por ella no le importaría quedarse mas tiempo mamando esa enorme verga.

- Ghhh, como siempre, Tsu-chan tu boca se siente tan caliente y húmeda - decía el rubio que cada vez tenía mas problemas para resistirse al deseo de correrse en su boca, - ¡No es justo! fue todo lo que pudo decir cuando sintió su inminente liberación.

Mientras tanto en cuanto la Senju sintio la polla hincharse se aplico aun mas y en cuanto sintió que se correría se metió la enorme barra de carne hasta el fondo de su garganta para beberse todo el semen de su esposo.

- ¡ME CORROOOO! - fue todo lo que pudo decir el rubio mientras de su verga chorro tras chorro de espeso esperma era liberado, mientras su mujer se lo bebía todo,llevándola al cielo pues sus ojos se giraron hacia atrás ante tal delicia lechosa que pese a sus intenciones dada la abundancia una buena parte acabo derramándose fuera de su boca.

Fue retirando su boca de la enorme polla lentamente, saboreando la sensación de la cabeza de la misma raspar contra su garganta de una manera tan deliciosa y se detuvo un segundo sobre la punta para sorber hasta la ultima gota que pudiese quedar en la uretra del rubio antes de liberar el miembro masculino con un sonoro 'POP' de su boca en cuanto la verga salio por completo aunque eso no evito que su lengua se mantuviera afuera tratando de prolongar la conexión entre ambos mas tiempo permitiendo ver su sin hueso manchada de cremoso y blanco semen.

"Geez, es increíble que a pesar de lo mucho que lo hacemos todo el día todos los días su semen siga tan espeso", pensó la rubia mientras mantenía la boca abierta recuperando el aliento y en el proceso sintiendo el semen en su lengua, en sus rojos labios y como se derramaba de los mismos, aquello junto a la expresión de lujuria en su rostro, sus ojos ensombrecidos de deseo y el vapor exhalado por la rubia debido a lo caliente que estaba era una escena demasiado erótica para resistirse, "de verdad que un Uzumaki tiene una cantidad ridículamente grande de estamina", pensó cuando noto el miembro aun erecto y ansioso de mas.

"Me he vuelto totalmente adicta a beber su esperma", fue lo que pensó mientras aun mantenía su gordo culo presionado contra el rostro de su esposo mientras cerraba su boca, bebía la leche en ella y con su mano izquierda se acariciaba su pecho izquierdo, " a este paso yo...", ya no pudo continuar pues pronto el chico ya no soporto mas estar inactivo por mucho que disfrutara la sensación de esas portentosas nalgas presionadas contra su cara y la empujo de el para hacerla caer en la cama.

- ¡KYAAAA! - fue todo lo que dijo cuando lo sintió empujarla debido a la sorpresa del acto mismo, se levanto para sentarse pese a que aun tenia semen en su boca que quería tragar y entonces sintió a su marido ponerse detrás de ella para abrazarla.

- Jeje, ahora es mi turno Tsu-chan - le dijo de una manera tan lasciva que sintió su coño retorcerse de anticipación y la hizo tragar mas duro el semen que aun quedaba en su boca cuando una vez mas el rubio prenso sus tetas con sus cálidas y callosas manos.

En cuanto termino de tragar solo pudo exhalar con lujuria ante los toqueteos de su esposo a sus pechos, realmente le gustaban sus tetas y el que las masajeara mientras lamia su oreja la estaba poniendo a mil y lo demostraba con su sonrisa lasciva y su lengua de fuera mientras sus ojos se tornaban en dirección del rubio, todo mientras el chico no dejaba de manosearle las tetas de arriba a abajo, apretando sus carnosas tetas y retorciendo sus enhiestos pezones.

- E-espera... Naru-chan se mas gentil - se lo decía no porque no adorara que la magreara de esa manera, si no porque de continuar empezaria a correrse sin remedio demasiado pronto.

- Hehe, adoras que te lo haga fuerte, ¿verdad Tsunade? - le decía mientras aumentaba la velocidad y la fuerza con la que sus manos atendían las enormes mamas de su mujer que solo gemía sin control, - puedo ver fácilmente a través de ti mi Senju-Hime - dijo con burla al recordarle lo transparente que ella era a sus ojos en sus deseos.

Tsunade sonreía con lujuria mostrando sus blancas perlas mientras veía como su esposo desde su espalda mamaba de sus pechos y apretaba sus pezones, - Los estas estirando - fue lo que dijo feliz mientras sentía el placer quemando sus pechos.

- Voy a chupar tus pechos incluso desde atrás, nada me impedirá beber de ellos - dijo el rubio mientras aumentaba la fuerza de la succión de su boca sobre los enormes globos de carne de la rubia Senju.

De repente la Senju gimió con fuerza mientras se corría por los jugueteos de su rubio sobre sus pechos y para sorpresa del rubio, algo surgió de repente de ellos.

- ¿Leche? - dijo anonadado el chico, cuando vio aquellos pezones lactar por primera vez, - Tsu-chan acaso estas... - quiso continuar pero la chica lo vio con diversión dejándolo con las palabras a medias.

- Idiota, es solo una respuesta natural - eso lo sorprendió, porque hasta ahora no había lactado en realidad y ella vio su confusión así que decidió explicarse, - es una sorpresa que te tenía mi amor, estuve estudiando y experimentando con mis tetas y finalmente luego de muchos ensayos logre lactar, solo para tí - el amor con el que le decía que se había hecho mas obscena solo por el le dio un vuelco al corazón y le puso la polla mas dura, de verdad amaba a esa mujer mas de lo que se podría imaginar.

- Ya veo... en ese caso... - en ese momento el rubio se separo de sus pechos, la coloco en cuatro y finalmente se deshizo de esos molestos y ya empapados pantalones de la rubia, revelando su desnudo, empapado y oloroso coño, - es hora de ir con todo - anuncio con convicción mientras se colocaba tras ella también ya desnudo y enfilaba su polla contra su chorreante coño.

- Tu... espera - trato de protestar para que le diera tiempo a prepararse pero fue en vano cuando un segundo después sintió la polla de su amante clavarse hasta el fondo de su coño, - ¡Haaaaaaa! -fue todo lo que pudo decir o mas bien gritar cuando se sintió invadida tan de sorpresa por el caliente y duro ariete de su marido.

- Es como si un rio manara de tu coño - fue lo que dijo cuando sintió como el sexo de la rubia no dejaba de chorrear ante su intrusión, - pensar que llegaría el día en que te vería así de sumisa Tsunade - el que la llamara por su nombre completo solo la hacía sentir mas guarra a cada segundo.

"Esto no es bueno... mi cuerpo", pensó la rubia mientras miraba hacía atrás a su marido perforar su coño con fuerza mientras escuchaba los chapoteos propios de cada violenta penetración, "estoy enamorada, ya no puedo vivir sin el" fue lo que pensó finalmente mientras su boca estaba abierta, su saliva corría por su mentón y sus pechos se balanceaban en un obsceno movimiento con cada acometida del rubio.

- Oh si, Shizune nee-chan me dijo que tienes una foto mía escondida en tu oficina - dijo penetrándola mas duro, haciendo que su mente se empezara a poner en blanco, - me pregunto que hacías con una foto mía ahí, ¿acaso la usabas para masturbarte? - le dijo mientras continuaba perforando mas y mas profundo.

- Eso es... ¡haaaa! - no pudo decir mas cuando lo sintió alcanzar su útero y empezar a apuñalar la entrada del mismo, en ese punto se le hizo dificil pensar correctamente a la rubia tetona.

- Debes haberte masturbado mucho todos los días usando mi foto, ¿no es así Tsunade? - dijo el rubio mientras continuaba apuñalando la entrada uterina de la rubia que no podía hacer mas que gemir ante las acometidas y las burlas de su esposo.

- Idiota... ¡claro que no! - fue el reclamo de la rubia con la poca cordura de la que aun tenía aunque difícil de creer cuando su coño apretaba tanto, - ¿que clase de zorra degenerada crees que...? - no pudo terminar cuando sintió un fuerte estremecimiento en lo profundo de su matriz.

- Te imagino cada noche, en tu oficina... de cuclillas sobre mi foto, mostrándome tu obsceno chocho y chorreando con tus jugos mi imagen, gimiendo desesperada por mi polla - la descripción era tan grafica para Tsunade que no pudo evitar gemir con locura, - ansiando escuchar unas simples palabras... Te amo Tsunade - lo dijo mientras continuaba sus acometidas y ahora acariciaba sus pechos y su clítoris al mismo tiempo, lo dijo como un susurro de su caliente boca contra su oído y fue todo lo que necesito la mujer para sucumbir al placer y correrse con fuerza contra la enorme polla del rubio el cual también derramo su esencia en lo profundo de su útero derritiendo sus paredes por el incandescente placer.

La giro mientras ambos se corrían para esta vez verla directamente, a su rostro ahogado de placer y grito para que ella lo escuchara, - ¡me...corro de nuevo Tsu-chan! - y mientras su coño era rellenado cada vez mas con la caliente y espesa leche del rubio aumentando su placer y prolongando su propio orgasmo.

La saco del coño de Tsunade solo para que la chica jadeante y feliz viera como la polla de su esposo y su húmedo coño se mantenían unidos por un grueso y espeso hilo de fértil esperma que salía de la punta de su verga y acababa en el rio de semen que ahora manaba de su lascivo coño.

- Heehe, al parecer te sentiste tan bien que ya no puedes seguir reprochando Tsunade - le dijo mientras la veía exhalar halos de vapor obsceno mientras su erección seguía imbatible ansiosa de volver a enterrarse en ella, - entonces yo tenía razón, te masturbabas seguido con mi foto - le dijo con burla pero ella no decía nada, solo veía su polla dura ansiosa de volver a tenerla.

"Ahhh... demonios, a este paso yo..." sus pensamientos eran erráticos pero precisos y no se desviaban del hecho de que amaba a ese chico y lo caliente que le ponía que sin importar cuanto se corriera su esposo parecía nunca estar satisfecho, eso se lo demostraba esa poderosa erección frente a ella que estaba haciendo que su vientre se retorciera de anticipación, "acabare siendo su eterna esclava" y aunque lo pensó, la idea solo la calentaba, ser la esclava sexual de su amado rubio, so solo aumento el anhelo de su coño y el retorcimiento de su vientre en ansiosa espera de volver a probar su polla y su leche.

Sin embargo el rubio tenía otros planes los cuales incluían cambiar la posición con ella aun recostada sobre la cama pero ahora en un 69 con el rubi encima, dándole a cada uno una perfecta vista del sexo del otro.

- Naru-chan... no deberías molestar así a tu esposa - fue lo que dijo aunque le era dificil centrarse cuando ahora tenía la polla del rubio a escasos centimetros de su cara.

- Pero se que te gusta que juegue contigo - fue la replica del rubio y le molesto lo bien que la conocía, - y ahora te haré mi mujer de nuevo mi Senju-Hime - eso le sonó a gloria a la mujer pues implicaba mas sexo, mas orgasmos, mas amor con su esposo, - después de todo, debo asegurarme de que jamas olvides que eres mía y solo mía - adoraba la posesividad de su rubio, le llenaba el corazón y la invadía con una sensación de calidez por todo su cuerpo.

- Heee, pero pensé que también te gustaba Sakura - lo dijo mientras le chupaba las bolas al rubio, necesitaba asegurarse de que el chico no olvidaba que podía tener mas mujeres, no podía olvidar ella misma su condición y que había cosas que tarde o temprano su esposo querría y que ella no podía darle.

- En realidad, desde que era niño, siempre me han gustado las mujeres con mas curvas Tsu-chan - lo dijo recordando como de niño se la pasaba robando y viendo las revistas ecchi de las librerías para usar a las modelos pechugonas de la misma como inspiración de su Oiroke no Jutsu.

- Sakura-chan es muchas cosas pero... - no dijo nada mas luego de eso, no era necesario en realidad, Tsunade era plenamente consciente de la falta de sex appeal de la pelirrosa, - pero cuando te conocí Tsu-chan, cuando me diste ese beso, algo dentro de mi despertó y lo hizo contigo - menciono mientras recordaba a la rubia el día que se conocieron, como pese a todo exudaba erotismo de cada poro y como cuando lo besó aunque fuese en la frente, una corriente eléctrica lo atravesó.

- ¡Ahora eres todo en lo que puedo pensar! - dijo a voz en grito mientras volvía a ponerse en una posición en la cual la pudiese volver a penetrar y luego enterrarse en ella con fuerza mientras sus manos extendían sus piernas para ir mas profundo dentro de ella mientras la rubia sujetaba con fuerza con sus manos la almohada sobre la que reposaba su cabeza, - ¡tu cálida vagina... es increíble! - fue el grito del rubio en cuanto entro de nuevo en ella, el era tan adicto a ella, como ella lo era a el.

- Naru... to, no puedes, eso no... - escucharle decir todas esas cosas, le emocionaba demasiado, pero debía centrarse, tenía que hacerlo por el bien del rubio, - no puedes hacer eso... yo soy un vieja... - le era difícil ir contra su corazón, pero debía hacerlo, aunque no se lo ponía fácil si el la follaba de esa manera tan salvaje.

- No me importa en lo mas mínimo - fue lo que dijo antes de asaltar los labios de la rubia de esa manera que a ella tanto le gustaba y al mismo tiempo continuaba follandola con sus piernas alzadas, extendidas y contra su cabeza, - sabes que jamas me retracto de mi palabra - le dijo mientras sonreía con salvaje locura presa del placer que le proporcionaba las paredes vaginales de la Senju.

- ¡Ese es mi camino ninja! - fue su grito mientras una vez mas inseminaba el coño de Tsunade con su espesa leche de bebes, haciendo que la rubia solo se corriera una vez mas en esa noche.

- ¡HYAAAAA!, ¡AHAAAA!, ¡AAAAHHHH! - Tsunade solo podía gemir, presa de otro brutal orgasmo, mientras su pechos manaban leche, su boca se contorsionaba en una expresión de placentera felicidad, sus ojos lagrimeaban por tanto placer, sus manos abrazaban con fuerza la almohada tras su cabeza y su coño se sentía explotar por tanto semen dentro de el, al punto de derramar un poco mas fuera de su coño y sobre la verga de Naruto.

La rubia solo podía sonreír estúpidamente con la boca abierta mientras saliva salia de la comisura de sus labios y se derramaba por su mentón, sus ojos solo soltaban lagrimas de placer, sus brazos débiles contra la almohada a la que a duras penas si sujetada, una de sus piernas sujetadas por el rubio mientras su coño aun se corría y sus pezones no dejaban de lactar.

- ¡Tsu-chan!, ¡Te amo!, ¡se mi novia, mi esposa, mi amante para siempre! - declaro el rubio con impetu mientras una vez mas arremetía contra el destrozado coño de su mujer.

- No puedo... no puedo... - aun con la poca cordura que le quedaba trataba de no olvidar sus motivos, pero era tan difícil cuando podía sentir el amor de su rubio llenar cada parte de su cuerpo.

- Entonces, voy a grabar la sensación de mi cuerpo en ti Tsu-chan - dijo de una manera que le envió una descarga eléctrica por el dorso a la rubia ante las posibles implicaciones de aquellos, - de esa forma... seras mía para siempre -dijo aquello mientras con sus manos formaba un sello de manos que ella conocía muy bien y al siguiente instante, se encontró rodeada por cinco clones con sus enhiestas vergas apuntándole mientras el original continuaba enterrado muy profundo dentro de ella.

Se vio entonces rodeada de vergas, todas apuntando a su cara, ver esas maravillas erectas, gordas, pulsantes y ansiosas de jugar con ella, ademas de percibir el olor tan sucio de las mismas envió su mente a paseo y todo lo que quería era saciar esas pollas que la rodeaban y seducían.

- ¡IMPOSIBLE!... ¡ESTO ES INCREÍBLE!... - fue lo poco que podía decir la rubia, cuyo rostro era un poema en ese momento, sus cejas semi fruncidas, sus ojos dilatados y con la pupila en forma de corazón, su boca abierta y su lengua de fuera retorciéndose a lado y lado ansiosa de saborear tantas vergas, - ¡NO PUEDO MAS¡... ¡ME CORROOOOOO! - fue el delirante grito final de Tsunade cuando aquel morboso placer la supero.

Y como culparla si el Naruto original no había abandonado su vagina en ningún momento llenándola con mas y mas de su cálido y espeso esperma mientras su rostro era flanqueado por lado y lado por un pene de uno de sus clones los cuales presionaban sus lechosas y húmedas puntas contra sus mejillas mientras ella usaba sus manos para masturbarlos y otro de los clones aprovechaba el espacio que quedaba libre en su axila para restregar su polla en ella sintiendo como su axila se ensuciaba con su sudor y el pre semen del adolescente y los últimos dos clones, cada uno jugaba con uno de sus enormes pechos, paseando sus vergas por ellos o usando el canal que se formaba entre sus tetas y su vientre como vagina sustituta y follar de esa manera cada uno una de sus tetas.

La habitación apestaba a sexo, y los Narutos no dejaban de correrse sobre su cuerpo una y otra vez sin parar en ningún momento mas que para cambiar de posiciones entre ellos mientras el original reclamaba su vagina como suya una y otra vez sin derecho a replica alguna por parte de la rubia.

Su coño, sus tetas, su vientre, sus axilas, su cara y su pelo incluso su coño que recibía chorro y chorros de semen caliente y espeso a cada segundo, prácticamente no había lugar sobre su cuerpo en este momento que no estuviese siendo marcado por el semen del rubio y la mujer no podía hacer mas que gemir y correrse de la felicidad mientras su cuerpo era ultrajado por esas enormes vergas que jugaban con su cuerpo a placer y su rostro era la máxima demostración de lo mucho que lo disfrutaba pues estaba sonriente, con la boca abierta y la lengua de fuera, exponiendo desvergonzadamente su cuerpo para recibir todo aquel caliente liquido masculino que el rubio tenía intenciones de derramar sobre ella.

- No he acabado - le escucho decir en algún momento de la noche aunque le era difícil concentrarse en este momento donde su cerebro estaba hecho papilla básicamente y el estar rodeada de vergas frente a ella de nuevo y con su rostro cubierto de semen no la ayudaba a ser mas racional, - vamos a seguir toda la noche hasta que salga el sol, Tsu-chan - fue la promesa final de Naruto antes de arremeter de nuevo contra la destrozada rubia.

Fiel a su palabra, el rubio continuo violando el obsceno cuerpo de su esposa durante toda la noche y cada que un clon desaparecía dos mas lo reemplazaban, era increíble la estamina que mostraba el rubio en este momento.

Para cuando el sol entro por la ventana del lugar, Tsunade Senju estaba totalmente despatarrada en la cama, casi inconsciente por tantos orgasmos y rodeada de clones que se masturbaban a su alrededor para luego correrse sobre su cuerpo ahora bañado en semen, con su coño rezumando tanta leche viril y sus pezones enhiestos manando leche una vez mas totalmente feliz por la noche de placer vivida donde por ese breve instante olvido todas sus convicciones y se dedico a disfrutar de ser una mujer, la mujer de su esposo y nada mas.

- He usado todo el chakra... que tenía almacenado en mi cuerpo - fue lo que dijo el rubio mientras el y sus clones se volvían a correr bañando a la rubia en semen una vez mas, - ¿sabes lo que eso significa verdad?... ahora haremos un entrenamiento especial - dijo con burla y emoción en su voz el rubio.

Por su parte la mujer se estremeció pues sabía muy bien cual era ese entrenamiento especial y sabía lo mucho que podía tomar y lo mucho que lo iba a disfrutar, pronto su coño pese a que aun estaba manando semen de todas las descargas previas se encontró retorciéndose ansioso por volver a alojar la polla de su marido dentro, al parecer su lado Uzumaki era lo que la mantenía consciente en este punto y con la fuerza suficiente como para seguir un poco mas.

- Espero con ganas trabajar contigo... Tsunade -dijo finalmente a la pringosa rubia antes de volver a la acción sobre ella.

El rubio no soltó a la Senju por varias horas mas donde no dejo de usurpar cada agujero de su cuerpo enviando a la ojimarron al mundo del mas depravado placer que se pueda sentir una y otra vez.

Ese comportamiento se repetía una y otra vez bastante seguido donde se ahogaban de placer en el cuerpo del otro y por un tiempo fueron felices así, olvidando todo lo que el mundo allá afuera les tenía aguardando por ellos, pero claro, pronto se los recordaría de la peor forma posible, arrebatandole a una persona importante en la vida de ambos rubios, ese no era ni mas ni menos que Jiraiya, el maestro y compañero de Naruto y Tsunade respectivamente, algo que los devasto profundamente y que los llevo a la mas profunda depresión, esa noche luego de enterarse, fue la primera en mucho tiempo donde ambos se buscaron para sentirse protegidos, amados y por primera vez en mucho tiempo, también hicieron el amor sin ningún acto depravado, salvaje o degenerado, solo se amaron, necesitando sentirse el uno al otro, que estaban ahí en ese momento y que de verdad podían salir adelante pese a su tristeza, aunque cuando acabaron y el rubio se quedo dormido, Tsunade no pudo evitar verse embargada por sus miedos, miedos que pensó había desterrado de su mente hace mucho y que ahora volvían con mas fuerza, minando su confianza y su capacidad para continuar con su relación con el rubio.

Quiso, decir tantas cosas en ese momento, especialmente porque sería la ultima noche previa a su entrenamiento con los sapos en el modo sennin, quería despertarlo, revelare sus miedos y preocupaciones sobre el futuro de su relación y escuchar aun si fuese una mentira de parte de el, que todo estaría bien y que podrían salir adelante juntos, pero... no lo hizo, solo beso su mejilla y se acurruco contra el para usar su pecho como almohada y un segundo después se vio rodeada de sus brazos protectoramente antes de finalmente ceder ante el cansancio para dormir.


- De haber sabido que esa sería la ultima vez que conviviríamos como una pareja en un buen tiempo, le habría expresado mis dudas y temores - dijo una entristecida Tsunade al recordar la época mas dura de su matrimonio y como por su estupidez y temor casi lo arruina.

Eso desconcertó a todos cuando dijo aquello, les había dicho que ellos tenían una vida sexual muy activa pero ni por asomo les iba a contar la innumerable cantidad de guarrerias que ella y su esposo habían hecho, ese secreto le pertenecía a Naruto y sus mujeres y nadie mas debía ni tenía que saberlo.

- ¿Tsunade-sama pues que paso después de la muerte de Jiraiya-sama? - era la duda de todos aunque solo Ino fue capaz de hacer la pregunta pues todos tenían sentimientos encontrados al escuchar a la mujer frente a ellos.

- ¡INO!, ¿de verdad esa es la pregunta que quieres hacer? - fue el reproche esta vez de la rosada del grupo, que aunque igual sentía esa curiosidad había preguntas que la carcomían mas y de las cuales quería respuestas.

- ¿Haa?, ¿que acaso tu tienes una mejor? - fue toda la respuesta que recibió Sakura de su amiga luego de su reproche por una pregunta que a ojos de muchos era bastante valida.

- De hecho si la tengo - fiel a su forma de ser, Sakura no retrocedió ante la provocación de su amiga y aprovecho para saciar su duda, - Naruto, Tsunade-sensei dice que tu ya sabias por ese entonces que ella tenía linaje Uzumaki, ¿entonces ya sabias quien eras tu y tus padres? - a los demás le pareció una pregunta estúpida considerando la situación, aunque no dejaba de causarles curiosidad al mismo tiempo la respuesta.

- Respondiendo tu atrevida pregunta Sakura - la voz de Tsunade se torno un tanto dura al ver a la que fuera su estudiante tratando de meterse tanto en sus vidas personales, - No, no lo sabía, el solo le pregunto a su maestro por mi, apenas logramos convivir como marido y mujer, y poco fue lo que aprendimos antes de que se fuera en su viaje de entrenamiento, el solo quería saber mas de mi y el idiota de Jiraiya le dijo todo, pero se aseguro de mantener el pasado de Naru-chan en secreto - dijo ya suavizando su tono cuando acabo la explicación.

- Eso tiene sentido de hecho - fue la calmada voz de Shikamaru la que les llamo la atención a todos esta vez, - mi padre solía decirme que esa era información clasificada, se le revelaría a Naruto cuando fuera el momento indicado - fue lo que dijo el Nara recordando la pregunta que le hizo a su padre en ese entonces, luego de que el rubio les contara quien había sido su padre.

- Así es, era algo para lo que mi Naru-chan aun no estaba listo - dijo viéndolo con amor en sus ojos, gesto que fue replicado por el rubio que le dio un silencioso gracias a su mujer por procurarlo de esa manera aun cuando el sabía ahora que ella se moría de ganas de decírselo en ese entonces, en cuanto a la pregunta de Ino - esta vez volvió a mirar a los chicos y su rostro se torno entre serio y triste.

Todos tragaron saliva con pesadez pues por la mirada de la rubia, la repuesta era mas difícil en si de lo que se esperaban y eso les hizo estar mas atento a lo que fuera que pudiera decir la princesa de las Babosas.

- Lo que paso es una palabra... Pain - fue todo lo que necesito decir para recordarles a aquellos que estuvieron en ese fatídico día en la aldea, el grado de destrucción que soporto la aldea, - su llegada fue lo que lo cambió todo, pues en ese momento mis miedos enloquecieron al ver la aldea ser reducida por ese hombre que incluso me dejo en coma - cuando menciono o último Sakura dio un ligero respingo de incomodidad pues fue luego de esa situación que ella se reencontraría con Sasuke mientras este peleaba contra Danzo y lo que siguió después.

- No es necesario decirles lo que paso en ese entonces, muchos de ustedes lo vivieron de primera mano, pero para mi, cuando desperté de mi coma, me sentí como antes de conocer a Naruto, inútil, cobarde, incapaz de proteger a los que amo y eso cambio todo - oirla era doloroso, ella la orgullosa Sannin, derrotada y con su corazón ensombrecido por la duda y el miedo.

- Fue una época dolorosa para ambos en realidad - ahora era Naruto el que hablaba y en sus ojos se veía el dolor también, - Tsunade y yo no nos reencontraríamos hasta pasado un tiempo, pero, cuando lo hicimos ya las cosas eran diferentes, pues mi Senju-Hime estaba presa de sus miedos y no quería dejarme ayudarla - eso les sorprendió pues al parecer su relación se fragmento mas de lo que se esperaban y ahora mas que nunca querían saber que era lo que pasó y como es que acabaron reconciliandose, mas aun, teniendo una hija, pues esa chica era linaje de ambos, algo en aquello no cuadraba.

- No tengo que mencionar que las cosas luego de lo de Pain solo se fueron a peor con el estallido de la cuarta gran guerra Shinobi - eso toco una fibra sensible de muchos al recordar a los seres amados que perdieron en la misma, - esa guerra solo alimento mas mis temores y luego de enfrentar a Madara y casi fallecer en sus manos, me dije a mi misma que había vivido mucho en una burbuja gracias a mi relación con Naru-chan y que de sobrevivir, no permitiría que olvidara de nuevo mis propias limitaciones en la misma - la habían escuchado ya en varias ocasiones hablar de sus limitaciones, pero no entendían a que se refería.

- Cuando la guerra acabo y finalmente volvimos a casa, bueno, la Tsunade que volvió era muy diferente a la Tsunade que yo conocía - dijo el rubio con una mirada triste al recordar esa época al lado de su mujer.

- Durante los años en los que estuve en la aldea previo a la guerra, me di cuenta de muchas cosas, en especifico que no era la única mujer cuyo corazón le pertenecía a Naruto - al decir aquello, todos voltearon a ver a Hinata, vamos que ella era demasiado obvia en ese sentido y muchos consideraban que solo le falto ponerse un letrero en el pecho que dijera 'amo a Naruto-kun' para intentar llamar su atención, mientras que la ojiperla se sentía cohibida por las miradas fijas de sus compañeros en ese momento.

- Cuando volví estaba muy perturbada por los acontecimientos recientes y eso lo refleje en mi relación con mi esposo - dijo la rubia para continuar su historia sin desaparecer de su rostro esa mirada de pesar, - me empece a alejar, dormíamos juntos al principio, pero solo eso, pronto empece a pedirle a Naruto distancia al punto de que el volvió a su departamento viejo y finalmente llego a un punto trascendental - lo ultimo los alarmo, todos creían que eso significaba una cosa y solo una cosa, se habían divorciado.

- Tsunade había perdido el brillo de sus ojos y de hecho ya no me aceptaba como antes, tenía miedo, lo podía notar y lo peor era que no me dejaba ayudarla pues no me decía que era lo que la tenía así - dijo el rubio para continuar la historia mientras la rubia se recuperaba un poco.

- Finalmente lleve las cosas hasta el limite y force a Naruto a empezar a buscar nuevas parejas - eso los descoloco a todos, de hecho se esperaban ya lo de un posible tiempo divorciados, pero aquello, se alejaba de toda posible teoría de sus partes, - no era capaz de divorciarme de el si es lo que creyeron, lo amaba con locura y aunque la idea reconozco que llego a cruzar mi mente, la sola idea de vivir sin el a mi lado de manera permanete me lastimaba - lo dijo con una sonrisa triste, algo a lo que todos les pareció conmovedor pues por la historia que habían escuchado de su parte sobre su matrimonio era evidente lo mucho que se amaban.

"Deberías socializar mas con otras chicas, estoy seguro de que hay al menos una que te ama de corazón, recuerda, lo prometiste Naru-chan, al estar en la ley de restauración deberás tener mas de una pareja", fue el recuerdo que cruzo la mente de la rubia de cuando ella lo llevo a buscar mas parejas pese a las replicas del rubio inicialmente a la idea de no poder estar solo con ella, ademas de los reproches del mismo por no decirle lo que le estaba pasando.

- Sabía que por ese entonces Naru-chan ya era famoso y muy popular, así que tuve que hacer un poco de trampa para que se encontrara con Hinata-chan e iniciaran su relación - menciono con diversión al recordar como solía desviar el camino de ambos para que chocaran entre si, como solía espantar a las fans del rubio para que el pudiera pasar tiempo a solas con la ojiperla, en fin, muchas cosas, - sabía que Naru-chan se enamoraría de ella, era una chica demasiado buena como para que el no lo hiciera y no me equivoque, aunque hizo falta sentir que podía perderla para que se diera cuenta de que la amaba - dijo ahora viendo a la segunda esposa de Naruto y al mencionado.

- Digamos que fue algo complicado al inicio, solíamos salir y todo pero siempre era como amigos, yo siempre pensaba en Tsunade y en que le pasaba, pero con el tiempo ella se gano un lugar en mi corazón al hacerme reír y distraer, olvidar mis problemas para solo pasar un rato con ella como dos chicos normales, bueno todo lo normales que se puede ser siendo Shinobis - fue algo que dijo con un todo rosa sobre sus mejillas, estaba avergonzado,pero al mismo tiempo feliz, - luego de lo de Toneri y que finamente quisimos dar ese paso,llego lo mas difícil... revelar mi situación y estado - dijo aquello con tension en su voz recordando o nervioso que se puso.

- Por ese entonces yo ya no era capaz de seguir siendo la Hokage y le había entregado el manto a Kakashi, así que me la asaba en mi casa la mayor parte del tiempo o de compras o simplemente caminando para despejar mi mente de mis cada vez mayores dudas - relato la mujer sobre su vida en ese momento mientras Naruto desarrollaba sus sentimientos por la ojiperla, - cuando el llego con Hinata frente a mi, supe que el había encontrado a su nueva compañera y aunque me alegre, la realidad es que lo que mas sentí fue una punzada en mi corazón, aun así debíamos explicarle la situación a Hinata-chan y eso fue lo que hicimos - termino de hablar la rubia dejando a todos mudos y curiosos sobre como procedería la suso dicha platica entre los tres.

- Debo de admitir que me sorprendí cuando me revelaron que estaban casado y me sentí morir pues creía que Naruto-kun solo se había estado burlando de mi... al menos hasta que escuche de su participación en aquella ley al ser el ultimo varón Uzumaki - si, para ese momento ya todos sabían de Naruto y su linaje y como era este el ultimo varón de tan orgulloso clan, así que escuchar que formaba parte de esa ley ya era de esperarse aunque jamas se hizo publico, - decir que me quede en shock sería quedarme corta, fue una espiral de emociones, estar feliz de finalmente estar con el hombre que amaba, saber que el estaba casado, perder las esperanzas de una vida juntos y luego tener nuevamente una oportunidad a su lado si era capaz de aceptar las condiciones que con ello venía - todos la vieron con sonrisas comprensivas, ella era una chica de corazón frágil y emocionalmente tranquila, todo aquello debió de ser muy duro para ella.

Fue entonces que todos esperaron saber que mas tenía que decir la chica sobre lo que paso en ese momento, aunque bien se los había dicho antes la ojiperla, - Lo he amado desde que tengo memoria, si tenía la oportunidad de estar con el no me importaba compartir - recordaron sus palabras y a convicción en las mismas, así que ya se imaginaban lo que había dicho.

- Como ya se deben de imaginar, al recuperar mi oportunidad con Naruto-kun decidí no desaprovecharla y para sorpresa de Tsunade-chan y Naruto-kun me incline ante ellos y me puse a su disposición para que me enseñaran a ser una buena esposa para Naruto-kun - al parecer ella se había arrojado mucho hacía adelante cuando acepto y no se equivocaban pues la Hyuga recordó su vergüenza cuando expreso su deseo de ser su esposa también, claro esta que me hicieron prometer no revelar ni su relación ni la condición de Naruto, a la luz de todos yo sería su única mujer, al menos por un tiempo - dijo la ojiperla finalmente cuando todo quedo aclarado.

"Hinata, solo te advierto que Naru-chan es una bestia libidinosa y que satisfacerlo no es fácil" fue el recuerdo que por alguna razón le llego a la muer de repente cuando se quedo a solas con la Senju quien le advirtió aquello, provocandole un fuerte sonrojo en ese entonces y uno mayor ahora al recordarlo pues si que tenía razón en esa parte, aunque no es que se quejara realmente.

- La entrada de Hinata a nuestras vidas fue una gran ayuda para nuestra propia relación, ahora con Naru-chan con Hinata, yo tenía mas tiempo para poner mis pensamientos en orden, pero... - se detuvo un segundo la rubia sumiéndose en sus recuerdos, "así esta bien, ella podrá darle lo que yo no" solían ser los pensamientos de Tsunade en ese entonces cuando escuchaba hablar de la magnifica pareja que resultaban ese par por parte de los aldeanos o cuando los veía caminar juntos de la mano, sonrojados y riéndose, - la realidad es que de pronto me sumí mas en mis miedos, ahora sentía que tarde o temprano Naru-chan se cansaría de mi y me dejaría, no me da gusto admitirlo pero caí en el alcohol tratando de ahogar mis penas y acallar esos gritos asustados ante esa idea, pero escuchar que el se casaría con ella aunque ya me lo esperaba solo agravo mi suituación y de pronto empece a poner mas distancia entre el y yo - dijo con melancolía haciendo sentir culpable a la ojiperla aunque la Senju la vio para negar con su cabeza dándole a entender que no era su culpa, todo estuvo en su cabeza al dejar que sus miedos la gobernaran.


Saber que se casaría fue mas de lo que la perturbada mente de la Senju pudo manejar y si bien trataba de fingir alegría en presencia de su marido, su corazón dolía pues pronto sentía ella sería relegada al no poder ser una esposa completa para el, al no poder darle algunas cosas que estaba segura Hinata si podría.

Pero conforme se acercaba el día de su boda, ella ya no soportaba mas el dolor y decidió pasarlo fuera con el fin de distraerse y poder despejar su mente, el la amaba, ella lo sabía, pero sus inseguridades le hacían dudar y minaban su propia confianza en poder mantener su matrimonio.

Ese día que debió ser como cualquier otro donde ella estaba huyendo de sus problemas, esta vez sería diferente y empezaría cuando vio a su amado rubio a lo lejos encontrándose con Kiba y Shino para hablar y movida por la curiosidad y un poco por la precaución de que su esposo hiciera alguna estupidez a pocos días de su matrimonio con la ojiperla.

- Hey, se siente como si no nos hubiéramos visto en años - fue lo que escucho del chico Inuzuka hacia el rubio, - como sea, ¿estas listo para el gran día? - hablaba de la boda, no debía de ser una genio para saberlo y aun así le causaba malestar.

- He he, sip - a veces su rubio podía ser tan imbécil, fue lo que acabo pensando la rubia al verlo actuar así de tonto.

- Eso es genial, pero, ¿que tal si antes de decirle adiós a tus días de soltero vienes con nosotros a divertirte en un bar? - dijo el Inuzuka con su habitual felicidad mientras sujetaba al rubio de la cabeza contra uno de sus brazos con diversión.

- Seguro, sera divertido salir con mis amigos - lo escucho decir y se molesto, tanto por lo de que creyeran que estaba soltero así como el hecho de que podría meterse en problemas si no se controlaba en su pequeña escapada con sus amigos y con eso en mente, decidió intervenir.

- No deberían ponerse así de locos pequeños revoltosos - fue la forma en que se presento ante el trió de chicos, vestida con su clásico traje y sus labios pitados mostrando una ligera sonrisa.

La vista era hermosa, al menos para el rubio pues si bien el y Tsunade ya no tenían tanto contacto como antes, verla aun así de arreglada y con sus deliciosos labios pintados con ese rojo carmín que lo enloquecía le demostraba que aun seguía pensando en el, especialmente cuando noto que sus pechos no traían sujetador debido a la obscena pero imperceptible protuberancia que hacían sus pezones contra la camisa de la mujer, - Tsu... ¡Baa-chan! - estuvo a punto de llamarla con su mote cariñoso para ella de lo embobado que lo dejo verla así de sexy, pero logro evitar tal tropiezo, algo que al parecer también calmo a la rubia que se dio cuenta de su pequeño desliz.

- ¿O prefieres que le avise a Hinata para que te ponga en cintura personalmente? - dijo colocando sus manos sobre su cintura mientras lo veía desafiante, aunque sus ojos le dijeron al rubio que sería ella quien lo castigaría si no se controlaba.

Al final Tsunade se unió a ellos como su 'invitada' en su visita al bar y bebió como si no hubiese mañana, principalmente para poder ignorar las miradas de su marido, lo veía en su ojos, tal vez no era como el quería, pero le alegraba poder volver a salir en una cita con ella y el saber que el chico consideraba aquella salida a embriagarse como una cita la incomodaba.

Siguieron hablando, riéndose y bebiendo hasta que cayo la noche en la aldea y fue hora de irse a sus casas, yéndose los rubios por un lado mientras Kiba y Shino se iban en dirección opuesta, - bueno, no vemos luego hombre - fue el comentario de despedida de Kiba antes de tomar camino de regreso a su hogar en compañía del callado Aburame.

- Si, nos veremos después - fue la confirmación y despedida del rubio que de inmediato se giro a ver a su amada rubia la cual ya se estaba intentando alejar de el, aunque con dificultad debido a su embriaguez, - Geeez, Tsu-chan, no puedo creer que hayas bebido tanto de nuevo - fue lo que le dijo a la rubia cuando la vio tambalearse de nuevo mientras intentaba caminar.

- Aquí, déjame ayudarte a volver a casa - le dijo mientras la tomaba de su brazo y lo colocaba tras su cuello para servirle de soporte a su mareada esposa, algo que la hizo tensarse pues en su estado no quería estar cerca del rubio.

- ¡Suéltame idiota! - lo dijo con molestia, aunque fingida pues sentirlo a su lado luego de tanto tiempo la hacía sentir bien, demasiado bien, - puedo caminar por mi misma, esto no se parece en nada a mi estando ebria - era tan ridículo su argumento que solo demostraba que de hecho si lo estaba y el que el se riera con diversión se lo confirmaba, pero necesitaba alejarlo antes de que de verdad su cuerpo y su corazón sucumbieran de nuevo ante el.

- Deberías ir a ver a Hinata, en lugar de de preocuparte por una vieja como yo - si, estaba celosa y su comentario despectivo sobre si misma solo se lo confirmaba al rubio y ella lo sabía.

- Oh, espera un segundo, no me digas que luego de todas las cosas que hemos vivido como pareja, estas celosa Tsu-chan - si, la descubrió, maldita sea la incapacidad de un borracho de mentir, pero ella tenía su orgullo y no pensaba dejarlo de lado, ni siquiera en estos momentos.

- ¡No seas estúpido!, se mejor que nadie que te no es tu primera esposa, pero debemos aparentar, por eso te digo que te enfoques en lo que es mas importante aho... - no logro continuar cuando sintió la mano derecha del rubio sujetar su cabeza para forzarla a verlo y un segundo después sus labios siendo reclamados por el chico.

Ahhh, cuanto extrañaba esos labios, que la besaran, que la alagaran, que la sedujeran y ahora, ahí estaban, besándola a la mitad de la calle en una hermosa y despejada noche de luna llena en Konoha donde cualquiera los podría ver.

Se dejo llevar hasta que recordó que podrían verlos y mas importante, sus miedos la abordaron en medio del beso, por lo cual se separo de el muy a su pesar, - Khh... ¡¿que crees que estas...?! - no pudo seguir cuando lo vio sonreir con vergüenza, por lo que mejor se dedico a asegurarse de que nadie los vio, alegrándose de que estaban en una calle totalmente sola y nadie los había visto.

- Bueno es la primera vez en mucho tiempo que tienes la guardia baja y ya sabes, no pude resistirlo - dijo mientras la sujetaba del brazo con su mano izquierda para que no se separara y con su mano derecha para que no pudiese alejar demasiado su cabeza de la de el, aunque no impidió que girara su rostro cuando la vergüenza la alcanzó tiñendo sus hermosas mejillas de un lindo tono carmín ya no producto de el exceso de copas previo.

- Sabes, aun sostengo lo que te dije cuando hacíamos el amor todos los días antes, que quiero estar contigo para siempre - le dijo serio, aunque con un sonrojo al recordar todas y cada una de las obscenidades que el y su rubia esposa habían hecho, - no necesitabas alejarte de mi durante todo este tiempo... -fue lo que le dijo con cierta molestia en su voz por los continuos rechazos del ultimo año por parte de la rubia.

- Para... no sabes quien podría pasar de repente y oírte - le dijo la rubia aunque mas como un acto desesperado para acallarlo pues la estaba avergonzando al decirle todo aquello y claro recordarle la vida llena de sexo que habían tenido hasta ese punto como marido y mujer.

El problema fue que el rubio le sonrió depredadoramente como si para el ese supuesto problema no fuera nada, - oh, en ese caso... - y antes de que siquiera fuera capaz de comprender lo que el rubio haría, lo vio como el manto de chakra de Kurama lo envolvía mientras la cargaba como una princesa y un segundo después ya se encontraban en la habitación de la casa de la rubia.

Naruto cayo en ella como si nada mientras aun cargaba a una sorprendida Tsunade que aun sin moverse de su posición en los brazos del rubio continuaba provocandolo pues en la susodicha caída, sus pechos rebotaron libremente dentro de su camisa dándole un magnifico espectáculo a su rubio esposo.

- Ese no sera un problema si continuamos aquí en nuestro hogar, ¿no e así? - le dijo mientras le sonreía con suficiencia al haber eliminado la posible única excusa que tenía Tsunade en este momento para mantenerse alejada de el.

Su cuerpo se estremecía, su corazón latía desbocado, pese a lo mucho que tratara, la realidad es que Naruto tenía un poder sobre ella y sus emociones que nadie mas había poseído nunca y eso la alteraba y lo peor es que estaba apunto de empeorar pues el rubio la deposito en la cama, se subió encima de ella y empezó a abordarla como una fiera desbocada y su primer objetivo fueron sus enormes tetas las cuales amaso sin contemplación alguna.

- Vamos, ¿extrañabas esto tanto como yo, no es así? - dijo sin dejar de amasarle las tetas de esa manera que la enloquecía tanto, - recuerda todas las ocasiones donde dejábamos de trabajar o hacer misiones y solo hacíamos el amor desde que nos levantábamos hasta que llegaba la media noche - le recordó como si necesitara tal cosa, cuando ella mejor que nadie lo tenía presente en su mente, esas interminables jornadas donde el aroma a sexo inundaba sus fosas nasales y le impedía pensar en cualquier cosa que no fuera entregarse a su amado esposo todo el día.

- Incluso están esos días geniales en los que nos desmayábamos de tanto coger y aun así seguíamos conectados - le avergonzaba todo aquello mas que nada porque eran de sus recuerdos mas preciados, donde incluso cuando ya no podían seguir se rehusaban a acabar con su intima conexión quedándose así hasta despertar para encontrarse aun unidos y entonces dar rienda suelta a la pasión una vez mas.

- ¡Idiota!, eso fue hace mucho y ya se acabo - dijo la rubia, mas para ella que para el, necesitaba convencerse de aquello, por su bien y el de su esposo, no darle falsas esperanzas de algo que irremediablemente ella no podía darle, - entonces, ¿por qué te pones así aho...? - no llego a terminar su pregunta pues el rubio se le acerco peligrosamente a su rostro permitiéndole ver ss ojos los cuales solo estaban cargados de dolor por la actitud de la rubia, causando que su propio corazón doliera mas de lo que ya lo hacía.

- Porque primero quiero saber... - la desesperación en su voz era notoria mientras le hablaba y su mente se estaba frustrando tanto por la cercanía del rostro del rubio así como el hecho de que no dejaba de manosear sus pechos mientras le hablaba, - ¡por que de repente dejaste de querer estar conmigo y te alejaste, Tsunade! -era un reproche y lo sentia en la forma en que dijo su nombre, pero no fue capaz de articular palabra en ese momento.

- Ya sabes la respuesta, ¿no es así? - si la sabía esperaba que se la dijera a ella, pues solo estaba dando excusas y ella lo sabía y estaba segura de que el rubio también, - ¡no hay manera de que la gente no se oponga a que alguien que se casó con un Hokage anterior, se convierta en uno el mismo! - su excusa era ridícula, pero fue lo único que pudo pensar mientras el rubio empezaba a desnudarla corriendo ligeramente las tiras de su camisa tipo Kimono que cubrían sus voluminosos pechos.

- No puedo ser la causa de que arruines tu sueño de volverte Hokage - ya no sabía que decir, se negaba a decirle el verdadero motivo y le aterraba que el lo descubriera, - y menos solo para poder seguir disfrutando de mi maldita lujuria - se preguntaba a si misma que clase de estupideces estaba diciendo, esto no era solo lujuria, era amor, pero ella había sufrido mucho antes por amor como para permitir volver a hacerlo.

Por su parte Naruto se estaba enojando ante lo que decía la rubia, aun así no tenía intención de detenerse, la haría entender cuanto la amaba, aunque tuviese que romper su mente a pollazos para que finalmente le entrara en su cabezota lo que sentía por ella.

- ¡Así que detente ya por favor! - ahora estaba desesperada, su fuerza hace mucho la había abandonado y el rubio lo aprovecho para sujetar sus manos con la suya derecha mientras veía como sus tetas estaban a punto de quedar libres de su camisa la cual solo era sujetada por sus pezones enhiestos y lo peor, la mano izquierda del rubio empezaba a tocar su coño a través de la ropa la cual debido a que usaba ese obsceno estilo de pantalones que su esposo le regalo, permitía ver la forma completa de su lascivo coño sobre la tela y claro esta, la falta de bragas de la rubia, cosa que si la avergonzó.

- ¿Vas a casarte con Hinata pronto, no es así? - era una jugada sucia, pero estaba desesperada, - ya no me necesitas mas... - no pudo continuar pues victima de su desesperación dijo algo que en realidad no sentía, le había dicho a su amado que la dejara y tan pronto fue consciente de esas palabras, se maldijo por no pensar antes de hablar y temió que el rubio cumpliera su pedido.

- Tsu-chan, ¿enserió piensas que una mierda de excusa como esa... - la pausa solo calo en su corazón al darse cuenta de que su triste intento de justificación no había servido de nada, - me haría querer abandonarte? - ahí estaba, esas simples palabras le decían que aun si debía ir en contra de media aldea, no renunciaría a su sueño y mas importante aun, no renunciaría a ella.

- Te lo dije cientos de veces, ¿o no?, nunca retrocederé a mi palabra... - le dijo mientras soltaba su coño y llevaba su mano contra su Kimono para retirarlo y finalmente liberar sus tetas, - ¡porque ese es mi camino ninja! - y con aquella afirmación finalmente desnudo el pecho de la rubia la cual ante su acción no hizo mas que respingar mientras sus tetas saltaban alegres de ser libres de su encierro.

- Esp... ¡pero Naruto, tu...! - quería protestar, pero el rubio había soltado sus manos para usar la mano derecha para amasar sus ahora libres y desnudas tetas mientras la izquierda la usaba para retirar su ya empapado pantalón y exponer su encharcada condición de mujer.

- No debes preocuparte por nada - lo decía ansioso y con una sonrisa mientras continuaba desnudandola y ella pese a todo lo dejaba hacer, no sabía si era que no podía o no quería detenerlo, - ¡yo definitivamente soy capaz de encontrar la manera de hacer a Hinata y a ti, las chicas mas felices del mundo entero, Tsu-chan! - su declaración tenía tal convicción y ella sabía por experiencia propia que todo lo que el rubio se proponía lo lograba, después de todo, la hizo su esposa, a ella, de todas las mujeres, la eligió a ella.

Tan sumida quedo en el calor de esas palabras, que no se percato de que ahora estaba totalmente desnuda y de que de hecho el rubio estab con su rostro entre sus piernas mirando su empapado coño con adoración, para un segundo después empezar a chupar todos los jugos que de el brotaban con desesperada necesidad y hambre, algo que sin duda envió oleadas de placer por el cuerpo de la Senju luego de mas de un año desde que dejo de tener este tipo de contacto con su marido.

- ¡Idiota...! - fue todo lo que dijo mientras no podía evitar gemir ante sus habiles lengua y labios sobre su coño, - ¡eso sonó como como un dialogo de una de la sucias novelas de Jiraiya... nhhh! - no pudo seguir cuando sintió la lengua ir todo lo profundo que podía por su interior, revolviendole las ideas en el proceso.

- Que importa Tsu-chan - lo dijo con gracia mientras continuaba chupando su coño enviándole mas y mas oleadas de placer a la rubia, - de cualquier forma, voy a demostrarte que te sigo amando tanto como el día en que decidiste alejarte de mi - eso era una promesa de que no la soltaría hasta que se desmayara y que incluso así tal vez continuaría follandola si se le daba la gana.

- Nhhg... no quiero escucharte decir algo así mientras estas lamiéndome, ton... to - no podía evitar gemir, una vez mas luego de tanto tiempo, volvía a sentir las caricias de su esposo y solo eso le importaba, ya mañana podía volver a alejarse, pero por hoy, solo quería sentir a su esposo amarla aunque fuera un momento.

- Lo siento Tsu-chan, pero, ¡simplemente no puedo contenerme! - le dijo mientras aun ahora adoraba a su coño con su lengua, algo que la estaba llevando al borde lentamente y el lo sabía, - hay tanto de esta deliciosa y apetitosa miel escurriendo de entre tus piernas - le dijo como si fuera algo muy obvio causando vergüenza a la Senju.

- A decir verdad, a pesar de todo lo que dijiste - se notaba la burla en su voz, odiaba cuando lo hacía porque significaba que el tenía el control, - parece que estabas muriendo de ganas por hacerlo, Tsu-chan - lo dijo mientras continuaba lamiéndola y haciendo referencia al desastre húmedo que era su entrepierna en este momento.

- Eso es... nhhg - quería protestar, pero como hacerlo cuando sentía tanto placer atravesándola, - Solo estoy algo sensible, ya paso un tiempo después de todo - su justificación no era la mejor, pero no carecía de verdad y ella lo sabía muy bien, su intención de alejarse le había privado de su esposo en muchas maneras y en el ámbito sexual si que había hecho mella.

- ¡UUGYYAAAAAA! - fue todo lo que la rubia fue capaz de pronunciar cuando su esposo, tan bromista como siempre, había decidido besar y luego chupar con fuerza y vilipendio su clítoris, una zona que el sabía era súper sensible en ella.

- Entonces eso significa que no me has estado engañando desde que me apartaste de tu cama - lo dijo con felicidad mientras con sus dedos expandía el empapado coño de la rubia examinando por dentro, tanto que si se pudiese ver desde el interior de su coño, podría verse claramente el azulado ojo de Tornar inspeccionar cada rincón, cada arruga y protuberancia de ese coño que el reclamaba como su propiedad y solo suya.

- ¡Oye! no porque me aleje deje de ser tu esposa - el tono de reproche y ofensa era palpable, pero ella tenía su orgullo como mujer así que le fue inevitable alabarse a si misma, - aun así una mujer tan increíble como yo, pudo conseguir todos los amantes que quisiera si así lo hubiese deseado, ¡idiota! - sin embargo la verdad es que dudaba que cualquiera de esos supuestos amantes hubieran sido capaces de satisfacerla como el rubio.

- Oh, ¿de verdad? - no sabía porque, pero la forma en que lo dijo la asusto, de una manera en exceso placentera, - entonces solo debo de trabajar el doble de duro... para recordarte que ese sexy y desvergonzado cuerpo tuyo tiene dueño y ese, ¡soy yo y solo yo! - lo dijo antes de arremeter contra la rubia con su boca empezando un furioso baile sobre su ya sobre excitado coño, en que momento se había desnudado no lo sabía y la verdad no le podía importar menos a la rubia.

La acción fue el final de Tsunade quien ante los constantes jugueteos del rubio, ahora se encontraba con su espalda presionada contra la cama, sus caderas levantadas y sus piernas en escuadra en perfecto angulo de 90 grados ofreciéndole su coño a su esposo mientras sus manos sujetaban con fuerza las sabanas de la cama y su rostro se contorsionaba en la mueca del mas depravado de los placeres prueba inequívoca de su actual y poderoso orgasmo a manos de la boca de su esposo.

Cuando termino de correrse cayo totalmente desecha sobre la cama, pero su esposo no tenía intención de detenerse aun y continuo lamiendo su ahora espasmódico coño agregando esta vez el hecho de que subió sus manos hasta alcanzar sus pechos, los cuales empezó a masajear de inmediato.

- Wow, aun se siente como si se fueran a derretir entre mis dedos en cualquier segundo - dijo el ojiazul refiriéndose a sus enormes pechos los cuales sujetaba desde abajo con ambas manos y veía como sus dedos se hundían en la deliciosa, carnosa, lechosa y caliente carne de sus tetas, - en serio extrañaba estos enormes y deliciosos pechos - continuo el rubio con su monologo mientras apretaba de manera descarada las enormes mamas de la rubia la cual para su vergüenza y su placer sus pechos respondieron empezando a manar leche de sus pezones.

Para Tsunade las cosas no podrían ser peor, el chico estaba amasando sus tetas, exprimiéndolas, sentía como la carne de sus mamas se derramaba por entre los dedos de su esposo, ademas, debido a la forma en la que sujetaba sus pechos, podía ver claramente como sus pezones estaban dolorosamente erectos y el momento en que esa sobrecarga de placer hizo que su cuerpo la traicionase cuando sus pezones empezaron a lactar, ansiosos de que el rubio bebiera su leche.

- No es que las enormes tetas de Hinata no sean geniales también - escucharlo nombrar a la ojiperla la puso celosa, le estaba haciendo el amor a ella en este momento, no tenía que pensar en nadie mas que en ella, - pero, aun no se comparan en nada a estos - la forma en que lo dijo parecía que significaba que la chica Hyuga tenía potencial para ser igual de pechugona que ella, con el tiempo claro esta.

No pudo pensar claramente en ese momento pues antes de formular cualquier duda o incluso pensamiento, finalmente sus pezones fueron atendidos por la ávida boca del rubio que empezó a chuparlos como si no hubiese un mañana, logrando solamente que sus pechos produjesen aun mas leche.

La rubia ya estaba en su limite de nuevo y no ayudaba el que ahora el chico se dedicara a con su boca y su lengua jugar con uno de sus pechos, mientras que con su mano izquierda se estaba encargando de pellizcar y retorcer su pezón derecho, - suficiente... ya para de molestarme así - fue su replica que claro esta cayo en oídos sordos pues su pareja continuo sus ministraciones enloqueciendola cada vez mas por el placer.

- Haha, sabes que adoro cuando tus pezones se ponen así de duros, ¿no es así, Tsu-chan? - el se estaba burlando de ella mientras juntaba ambos pezones con sus manos frente a su boca para empezar a morderlos, succionarlos, lamerlos y pellizcarlos, haciendo que la rubia necesite de todo su autocontrol para evitar correrse, - vamos, no importa cuantas mentiras me quieras decir, al final tu sucio cuerpo siempre sera honesto conmigo, así que solo relajate y disfrútalo - odiaba lo fácil que el tenía el control sobre ella, esto no debía ser así, a este paso ella acabaría revelándole la verdad y entonces, ella temía que el chico la pudiera dejar, pero no podía detenerlo, extrañaba esto, lo extrañaba a el y el amor en el que la ahogo hasta embriagarla y hacerla adicta.

- Heee, ademas tus axilas ya desprenden ese lujurioso y obsceno aroma y están tan húmedas también - se avergonzó al verlo describir de forma tan guarra su condición, pero no es que estuviera equivocado realmente, - extrañaba esto, de verdad extrañaba esto, nadie puede producir un olor tan maduro, dulce y obsceno en sus axilas como el de mi princesa Tsunade - le dijo mientras ahora su rostro se encontraba enterrado en una de sus axilas, lamiéndola y olfateándola mientras con su mano izquierda cruzaba sus pechos presionándolos hasta que su mano alcanzaba su otra axila sobre la cual aplicaba delicadas pero sucias caricias.

Si, ella era consciente del lascivo cuerpo que tenía y quien era el culpable de que fuera así, era el mismo rubio que ahora la molestaba, que la olía, que la lamía y por lo mas sagrado, como disfrutaba de cada segundo de ello pese a que no quería demostrárselo.

- Aun amas cuando te lamo en esta parte, ¿no es así Tsu-chan? - quería decirle que no, pero su rostro estaba contorsionado y el rastro de saliva que corría por su mentón la delataban, eso aunado al hecho de que su axila estaba particularmente húmeda ahora y sus pezones no dejaban de manar leche, - de hecho, aun recuerdo cuando dejaste crecer tu bello púbico en tus axilas, el aroma tan depravado que producías - se burlaba de ella y lo sabía, pero en el tiempo que llevaban de casados y antes de que ella decidiera alejarse, habían probado de todo en el ámbito sexual, incluso cedió a las pervertidas demandas de su esposo de dejar crecer bello púbico en su cuerpo para producir un aroma mas obsceno para su esposo y al parecer el también tenía muy presente ese pasado tan delicioso que tuvieron juntos.

- Yo... ¡solo hice aquello porque tu no dejabas de insistir en eso!... Nhhgg - quiso recordarle de quien era la culpa, pero en realidad solo trataba de ignorar el hecho de lo mucho que lo disfruto también, aun así no pudo seguir cuando un gemido salio de su boca por el asedio sobre su cuerpo por parte del rubio.

- ¡No quiero escuchar excusas como esa de la depravada mujer que me indujo a lamer sus axilas en primer lugar! - el lo estaba disfrutando, le encantaba molestarla en el sexo y lo peor era que tenía razón, fue ella quien le pidió la primera vez que lamiera sus axilas sin saber lo que eso desencadenaría y ahora mucho tiempo después, aquí estaba ella, con su esposo lamiendo una vez mas su sudorosa axila.

- Ademas, veo tan claro como el agua como aun chorreas por todos lados como perra en celo y como empezaste a temblar de placer cuando empece a lamerte - oh si, le encantaba que le hablara sucio, mas si era para reafirmar una verdad tan clara como esa, la hacía derretirse de placer y el lo sabía muy bien, que no dejara de lamerla mientras hablaba solo elevaba su excitación cada vez mas.

- Vamos, solo déjame recordarle a tu útero... lo mucho que te amo - la tomo desprevenida, ahogada en las sensaciones de la húmeda lengua del rubio sobre sus axilas y por ello no se percato de el momento en que se puso tras ella y enfilo su enorme polla contra su coño para ensartarla de un golpe y correrse dentro de ella de inmediato, al parecer estaba ansioso y ella no lo noto hasta que el la penetro mientras aun continuaba atendiendo a una de sus axilas con su caliente sin hueso.

- No... p-por favor, sa-sacala Naru-chan - el tono desesperado y roto de la mujer lo sorprendió, creía que todo iba bien, la mujer frente a el, estaba hirviendo de deseo, lo sentía en su polla, pero estaba llorando, ¿que había hecho mal?

- T-Tsunade, lo.. lo lamento, n-no quería hacerte daño - era increíble como incluso ahora, el rbio seguía pensando en ella al punto de creer que le había lastimado cuando la realidad es que se corrio en cuanto sintio el semen de su esposo inundar su utero, ¿como no amarlo si el se portaba así con ella?

"Tal vez, si se lo digo él lo pueda entender" fue su pensamiento cuando lo vio tan preocupado, no era justo, ni con él ni con ella mantener más tiempo ese secreto, era hora de decirle la verdad, solo esperaba que sus miedos estuviesen infundados y cuando el supiera sus motivos, no la odiara ni se alejara de él, - Ne Naru-chan... ¿sabes por qué te quise inscribir en esa ley cuando acepte ser tu esposa? - eso lo sorprendió, sabía a qué ley se refería, la restauración de clanes, en ese entonces no entendía que ocurría.

De hecho, en ese entonces no sabía siquiera porque lo incluiría cuando él no pertenecía a un clan, le llevo un viaje con el Ero-Sennin y su encuentro con su madre saber que de hecho si tenía un clan, uno que lo relacionaba mucho más de lo que creía con su esposa y que además era uno de los más poderosos, con su propio país independiente y todo, entonces entendió porque lo admitirían en esa ley, pero siempre persistió el por qué su esposa lo metió en la misma y al arecer finalmente lo iba a saber.

- La razón es simple en realidad - dijo la Senju al ver el silencio de su esposo y tomándolo como una invitación a hablar continuo, - no quería privarte de formar una familia - lo dijo rápidamente, aunque debido a que cerró los ojos no llego a ver la confusión en sus ojos.

- Hmm, así que de eso se trataba - fue lo que dijo el zorro en el interior de Naruto al captar a que se refería la mujer de su amigo, pero al sentir la confusión de su Jinchuriki solo se sintió exasperado por lo denso que podía ser en ocasiones el rubio, - idiota - fue lo que dijo antes de cerrar sus ojos una vez más, no sin dejar de escuchar la conversación y buscar cómo ayudar a la rubia.

- ¿De qué hablas Tsu-chan?, nosotros somos una familia, nos amamos y ahora que el mundo está en paz podemos tener hijos si es lo que deseamos - dijo confundido el rubio sin percatarse que esa última parte era la que más lastimaba a la rubia Senju.

- Ese es el problema Naruto, yo... yo... ¡yo no puedo darte hijos! - termino gritándolo luego de su pequeño momento de vacilación, dejando de piedra a su marido ante tal revelación pues no entendía como eso era posible, - recuerda que pese a mi apariencia, esto no es más que un Henge, ya soy muy mayor y si no fuera suficiente, en mi juventud forcé mucho mi cuerpo, lo lleve al límite muchas veces y use jutsus que no estaba completos sobre mi misma - dijo al recordar el triste y doloroso pasado que tenía antes, durante y después de la guerra ninja donde lo perdió todo.

- P-pero no lo entiendo, yo... - no pudo continuar cuando Tsunade puso un dedo sobre sus labios para que no la interrumpiera, así que decidió callar y dejar que continuara entonces.

- Toda esa carga termino por pasarme factura Naru-chan, mi cuerpo lo resintió en muchas formas - no quiso decirle cuales eran algunas de las mismas pues recordaba el efecto devastador que tuvo sobre su cuerpo y la razón por la cual usaba ese Henge permanentemente, - una de sus consecuencias fue que quede estéril, incapaz de engendrar vida nuevamente - sin embargo, el merecía saber al menos la parte que le afectaba a él y a lo que estaba segura eran sus mayores anhelos.

Saber que como lo imaginaba, el rubio ya tenía planeado formar una familia y tener hijos, le alegro el incluirlo en esa ley, así podría tenerlos con otra mujer y aun así podrían estar juntos, no le importaba compartirlo, de hecho considerando lo mucho que hicieron desde su boda, agradecía que finalmente el encontrara una segunda esposa, no sabía cuánto resistiría antes de que el rubio la rompiera si seguía sola, como fuera, el hecho es que sintió que tomó la mejor decisión, pero escucharlo que de hecho él quería hijos con ella, eso la devasto, pues debido a su infertilidad, acababa de matar ese sueño, tanto para el como para ella, porque si, ella en muchas ocasiones había soñado con una vida donde el rubio y ella eran felices y tenían muchos hijos, de hecho y por algún curioso motivo cada vez que tenía ese tipo de sueños, el número de hijos aumentaba y ella siempre estaba embarazada.

- E-entonces, ¿por eso te alejaste de mi este último año? - eso la sorprendió, pero suponía que era una pregunta lógica dado su comportamiento con él en el año sucesivo.

- Si, tiene mucho que ver con eso - eso desconcertó al rubio pues al parecer no era el único motivo, - la realidad es que luego de lo de Pain, cuando desperté de mi coma, me di cuenta de que el tiempo era inmisericorde y que irremediablemente nuestra diferencia de edad sería un problema en algún momento - se refería al hecho de que ella se iría primero si todo seguía un orden natural y lo último que quería era que el rubio se sumiera en el dolor por su culpa.

- Luego estallo la guerra y bueno... - la guerra no hace tanto de lo que termino y si bien había paz ahora, la realidad era que aún quedaban secuelas de la misma, - cuando pelee contra Madara y perdí, creí que ese era mi fin, más considerando que acabe partida a la mitad por ese loco, fue entonces que entendí que mi momento había pasado, yo soy feliz a tu lado, pero aquello que solo una mujer puede darle a un hombre yo ya no era capaz de hacerlo y que era injusto atarte a mi cuando tarde o temprano tú me pedirías algo que jamás podría concederte, pero era demasiado egoísta para dejarte ir, por eso te inscribí en esa ley y te pedí que empezaras a buscar a una segunda esposa, así cuando llegara el momento, podrías tener hijos, aunque no salió como quería pues el dolor me embargaba y la idea de que jamás pudiera concebir se hacía cada vez más pesada, más dolorosa y creí que alejarme sería lo mejor, al menos hasta que reordenara mis ideas y sosegara mi corazón - termino finalmente la rubia, temiendo ahora lo que pudiese decir su amado ojiazul.

- Ya veo, bueno, sé que podría arrepentirme de esto, pero supongo que puedo ayudarla - dijo en su espacio mental el Biju mas fuerte mientras se preparaba para actuar, - solo espero que Naruto no rompa su conexión con ella o eso lo hará mas difícil, de hecho, si libera su esencia en ella será más rápido - ajeno a los pensamientos y acciones de Kurama se encontraba el rubio, procesando lo que acababa de escuchar.

Por su parte el rubio estaba congelado, increíblemente durante todo ese tiempo su polla no perdió su erección ni salió del interior de Tsunade, pero no se había movido ni un poco y ahora sus ojos estaban ensombrecidos ante la revelación que había tenido, "¡¿qué clase de estupidez es esa?!", pensó finalmente antes de furioso arremeter contra la rubia que se sorprendió con el accionar del chico el cual empezó a follarla con más fuerza esta vez como si as lograse hacerla entender.

- Solo espera un... ¡NHHAAAAA! - la rubia se sorprendió de lo asertivo que estaba siendo el chico, de hecho no era esto lo que esperaba y trato de retomar la seriedad aunque sin mucho éxito pues se estaba ahogando, de nuevo, en el placer que solo su esposo era capaz de darle, - para, detente ya, lo digo en serio... - el problema era que pese a que quería sonar seria, sus gemidos no ayudaban y como culparla si ahora el chico estaba martillando con vilipendio hasta lo profundo de su útero mientras sostenía uno de sus brazos en alto y volvía a lamer su axila, embargándola de una sobredosis de placer.

- Es en serio... se supone que yo solo debería asistir a tu boda... ghhn - se suponía que ella se mantendría alejada hasta después de la boda donde hablarían largo y tendido los tres, pero ahí estaba ella, siendo brutalmente follada por el rubio, mientras sus ojos se nublaban de placer, su boca se mantenía abierta mientras saliva caía de sus labios rojo carmín y su lengua húmeda colgaba de su boca.

- ¡NO, NO, NO!, ¡NOOOO! - era lo único que decía el chico que no dejaba de asaltar el coño de la rubia, además de claro, correrse una y otra vez en su interior para placer de ambos y diversión de cierto tercero que veía lo fácil que estaba siendo su trabajo gracias a ese par de libidinosos perros en celo, - fuiste una niña mala Tsu-chan y llevaste esto demasiado lejos, ¿de verdad crees que te dejaría por algo así?, necesitas un castigo - y luego de decirlo, se corrió de nuevo en ella, podía durar más, pero en esta ocasión no le interesaba, la iba a llenar tanto que aun si no podía quedar en cinta, la cantidad derramada en su vientre le hiciera parecer que sí.

Continuo follandola con todas sus fuerzas y corriéndose una y otra vez dentro de ella, - vamos, solo admítelo - le dijo mientras continuaba follandola con locura enviando la mente de la rubia cada vez más al fondo de la locura.

Por su parte la rubia a duras penas si podía recordar su nombre de tanto que se estaba corriendo y al mismo tiempo de tanto semen vertido en su interior y la más clara prueba era esa sonrisita de placer que tenía en sus labios mientras apretaba sus dientes con fuerza, sus ojos hacia arriba casi blancos, sus cejas arqueadas y la saliva corriendo de su boca y como si fuera poco, con su mano izquierda manoseaba su pecho izquierdo ordeñando su pezón, con su mano derecha agarraba su culo de una manera obscena y para colmo esa lengua húmeda y viscosa no dejaba de lamer su axila derecha bebiéndose hasta la última gota de su sudor, ese depravado rubio conocía todos sus puntos débiles, ella se los había enseñado y ahora se aprovechaba de ello para correrse tanto como quisiera en su interior.

- Mentiste completamente sobre que podrías engañarme si quisieras... tu cuerpo disfruta demasiado de mis caricias como para querer las de alguien más - ella a duras penas podía creerlo, ese chico seguía sometiéndola aun ahora y no quería evitarlo, las sensaciones sobre su axila, la presión sobre su coño y la inundación en su útero eran demasiado para ella, sus ojos se entrecerraron mientras su boca aún abierta no dejaba de jadear, su lengua seguía colgando y la saliva no dejaba de correr, ella era suya, siempre lo fue y siempre lo sería, - también olvidaras esa tontería de alejarte, yo te amo tal como eres ya sea que puedas o no darme hijos - sus palabras se grababan a fuego en su cabeza, ella era de él, estarían juntos siempre y el nunca dejaría de amarla sin importar si era o no capaz de darle linaje.

- Maldición, por perder a tu hermano y a tu ex novio, ya te diste por vencida y crees que no lo vales, que eres una vieja - la estaba regañando mientras en esta ocasión la tenía en cuatro patas follandola desde atrás, mientras sus manos ahora se enterraban en su carnoso trasero para asirse más fuerte a ella durante las penetraciones, - te frustraste y creíste que no merecías amor cuando desde nuestra primera vez no has dejado de ahogarte en mi amor - le recrimino y le hizo ver al mismo tiempo la realidad de su situación, la verdad de su vida.

- Sé que no hay manera de que tú te alejes de mí solo por tus miedos, me amas tanto como yo a ti -era tan injusto, decirle cosas así estando tan vulnerable y con su mente tan comprometida por tantos orgasmos, incluyendo el actual donde la expresión de su rostro era de pura sorpresa al sentir como la polla de su marido apuñalaba de nuevo la entrada de su útero justo antes de correrse en lo profundo de ella y llevándola al orgasmo en el proceso.

- Así que deja de mentir ya, tu misma me lo dijiste miles de veces antes, ¿no es así? que no hay nada mas en este mundo - dijo el rubio mientras continuaba follando a la rubia con fuerza para placer de la Senju cuyas tetas no dejaban de rebotar por las fuertes acometidas mientras continuaba gimiendo y disfrutando del obsceno chapoteo de su coño y los azotes sobre su trasero producto del choque de la pelvis de su rubio contra ella, - que ningún otro chico podría enamorarte, porque para ti solo existía yo y solo podías amarme a mi - era posesivo, se dio cuenta de ello hace mucho y ahora parecía estar muy empeñado en grabar esas palabras como su credo, su mantra, su ley y lo estaba logrando.

- ¡Para! - aun así la mujer necesitaba un descanso o no soportaría y trato de hacérselo saber a su amado, - mi interior se va a rompe... ¡NHHHHOOO! - sin embargo sus palabras caían en oídos sordos y una vez mas se estaba corriendo por la polla del rubio.

Cuantas veces se había corrido en lo que iba de la noche, de hecho y si lo pensaba, cuanto tiempo había pasado ya desde que el chico la volvió a hacer su mujer luego de un año, no lo sabía y la verdad hace mucho que dejo de importarle.

- Nnhaaa... eso es, ¡Ahhh! - se le acababa la capacidad de hablar sin gemir o incluso correrse, el no dejaba de atacar sus puntos débiles y no fue hasta entonces que sintió que el estaba haciendo trampa pues podía sentir su chakra fluir hacia ella enviándole una cálida sensación desde su útero que solo aumentaba su ya de por si sensible cuerpo.

"¡Es inútil!, cada vez que Naruto empuja, siento su chakra yendo mas y mas profundo dentro de mi", pensó la pobre mujer al sentir esa pequeña pero deliciosa trampa de su esposo, una que ella se maldecía haberle enseñado y que ahora le cobraba factura y su rostro lo demostraba cuando su rostro ahora era de una mujer bien follada y satisfecha, "¿como lo hizo?... ¿de que estoy hablando? por supuesto que lo se" su mente ya estaba hecha puré, ella lo sabía estaba totalmente feliz, ya no le importaba nada solo poder estar así con su rubio, para siempre.

"Siempre supe que Naruto jamas me dejaría ir y nadie podría alejarme de el sin pelear" sus pensamientos eran claros, ella siempre le perteneció a su rubio y eso nunca iba a cambiar, - Me... ¡NHOOOHH! - ni siquiera pudo hablar bien pues una vez mas se estaba corriendo mientras sentía una nueva descarga de semen de parte de su amante.

- Hey Naruto, dile a tu mujer que retire su Henge, estoy seguro de que le encantara la sorpresa que le espera - fue lo que dijo Kurama luego de que el chico terminara de correrse por enésima vez en su mujer llamándole la atención y de paso despertando su propia curiosidad.

- Ne Tsu-chan, ¿puedes retirar tu Henge para mi? -nada mas decir esas palabras y la vida volvió a la rubia que lo miro aterrorizada, no quería que la viera así, tan destruida por sus excesos, se estaba sintiendo demasiado bien, ¿por qué tenía que arruinarlo de esa manera?, - Kurama me lo pidió dijo que te tenía una sorpresa y la verdad me causa curiosidad - le dijo a su mujer cuando vio el miedo y el reproche en sus ojos por arruinar su momento, pero escuchar sobre el biju le llamo la atención y le causo también curiosidad obre a que se refería la chica.

- N-no quiero hacerlo, no quiero que me veas así - le dijo con un dolor palpable en su voz y eso basto para que el chico desestimara su curiosidad en pro del bienestar de su esposa.

- Tch, no hice esto para que se ponga en ese plan, ¡Naruto, solo pídeselo, créeme le va a gustar! - dijo ahora un poco fastidiado y ofendido, pero el rubio aun se sentía renuente, sin embargo, confiaba en su biju y sabía que lo que sea que haya hecho no podía ser malo, menos hacía su mujer a la cual el zorro sabía que amaba tanto.

- V-vamos Tsunade, hazlo por mi, no importa que, yo te seguiré amando, solo quiero verte como eres realmente - la rubia tenía miedo, pero las palabras de su esposo la calmaban, al menos un poco, pero el miedo persistía, no quería hacerlo pues no quería que el se alejara, pero si de verdad quería cultivar una mejor relación con el chico, era hora de dejar los secretos entre ellos de una vez por todas.

- E-esta bien, solo... solo prométeme que no dejaras de amarme luego de verme - dijo vulnerable y luego de verlo asentir, tomo un ultimo respiro e hizo un sello de manos para retirar la ilusión que la protegía para finalmente revelarse tal cual es a su esposo.

Cuando termino coloco de nuevo sus manos sobre la cama y escondió su rostro pues tenía miedo de lo que pudiese ver si miraba a los ojos al rubio, sin embargo le causo curiosidad que la polla de su esposo no perdió ni un ápice de dureza, de hecho sentía que se ponía mas dura y grande, haciéndola horrorizarse ante las ideas que se le venían a la mente sobre los gustos de su Naru-chan.

- Etto, Tsu-chan, ¿por qué no has retirado el Henge todavía? - la pregunta de su esposo la sorprendió, ¿por qué le decía eso?, ya se lo había retirado, ¿qué acaso no era evidente por el cambio tan drástico en su cuerpo y lo marchito y arrugado de su piel?

- Y-ya lo retire Naru-chan, ¿qué no te das cuenta? - creía que quizás se estaba burlando o quizás mintiendo para hacerla sentir mejor, por lo cual se negaba a verlo o siquiera a abrir los ojos para verse a si misma.

- Pero... yo te veo igual a como eres siempre - aquello si la sorprendió y finalmente abrió sus ojos, se levanto todo lo que pudo considerando que aun estaba ensartada en la polla de su esposo y lo que vio la sorprendió.

Su cuerpo, no se veía marchito, su piel era tan sedosa, no, era incluso mas sedosa que antes, sus pechos se sentían incluso mas firmes, mas levantados y mas grandes, sus caderas mas estrechas, mas apretadas, su trasero mas carnoso, en fin, cada parte de ella exudaba feminidad, erotismo y fertilidad, esto la estaba confundiendo y no era la única pues tras ella el rubio trataba de entender que pasa mientras veía a su mujer revisarse a si misma pasando sus manos por su cuerpo el cual encontraba aun mas apetitoso que antes y le estaba poniendo el pene como un mástil.

- Espero que lo disfruten ustedes dos, considérenlo un regalo - le dijo mentalmente su Biju a Naruto dejándolo sorprendido y queriendo saber que fue lo que su biju había hecho, - si quieres saberlo para explicarle, aproveche que estaban copulando para filtrar mi chakra hacia tu mujer y remediar todos los estragos que causo lo que sea que haya hecho en el pasado y también rejuvenecí su organismo manteniendo la apariencia que usa con su Henge, supongo que sería un problema si de repente esa mujer aparece transformada en una adolescente, porque en este punto, su edad no dista mucho de la tuya Naruto - escuchar todo aquello lo sorprendió pero pronto le agradeció a su Biju llorando mientras en su paisaje mental abrazaba su pata, algo que incomodo al zorro que empezó a agitar su pata para que lo soltara sin lograrlo al estar el rubio sujetado a el cual garrapata.

En cuanto salio de su escape mental, el rubio rápidamente le contó lo que le dijo el Biju haciendo que la rubia temblara de la emoción, ya no necesitaba su Henge, este era ahora su cuerpo verdadero, no pudo evitar unas lagrimas antes de besar a su esposo y agradecerle a su Biju por tan noble gesto.

- Hmm, solo una cosa mas pues estoy seguro de lo que pasara ahora - fue lo que dijo el zorro antes de irse a dormir pues estaba seguro que en cuanto cortara la comunicación con el chico ellos continuarían copulando aun mas, - ahora ella es tan fértil como tu otra mujer, así que ella puede quedar embarazada con igual facilidad - y con eso dicho corto la comunicación dejando al rubio perplejo antes de contarle a la rubia la cual ahora se sentía en un sueño, uno del que no quería despertar y lo beso mas fuerte sumiéndose en ese sentimiento de amor, al menos hasta que sintió la polla enterrada en ella, ansiosa y pulsante.

- ¿que te parece si continuamos con lo nuestro? - eso la sorprendió, ¿qué acaso aun no tenía suficiente ese rubio?, - ahora ya no hay problemas, ¿verdad Tsu-chan?, ahora podemos tener hijos si eso queremos - no estaba diciendo lo que ella creía que estaba diciendo, ¿o si?, pero antes de preguntarle el la coloco de nuevo en cuatro e hizo un sello de manos que ella conocía muy bien y ante la perspectiva, su cuerpo no pudo hacer mas que temblar.

"Creo que fue mala idea volver a estar juntos antes de su boda..." no pudo pensar mas cuando se vio rodeada de una nube de humo la cual tras desaparecer revelo a un pequeño contingente de clones de su rubio esposo, todos con sus pollas igual de duras, preparados para jugar con su cuerpo.

- Eres mía Tsu-chan, esa siempre sera nuestra realidad, hoy y para siempre, ¿no es así? - le dijo demandante mientras frente a ella colocaba una de las pollas de sus clones poniendo en trance a la mujer ante el lascivo olor que de ella manaba y que inevitablemente un segundo después se encontró pasando su lengua por ese enorme eje con gula.

- Eso eshhhh - ya no pudo soportar mas, su boca se hizo agua y un segundo después se enterró la verga del clon hasta la base, ansiosa de beber todo el semen que tuviese a bien darle aquella polla venosa.

- Thu ganash... me asherque a thi agora porquhe te eshtrañaha, no hay nadhie mash pahra mihg - lo dijo mientras era follada tanto en su coño como en su boca, aprovechando para hablar solo cuando le permitía sacarla para lamerla y su voz nunca se sintió mas estúpida y tampoco le importo nunca menos que ahora, solo quería seguir follando con su esposo con este nuevo y fértil cuerpo suyo, - sholo qhuiero que thu me amesh, tu y nadieh mash - se acabaron las pretensiones, las mentiras, ahora era libre de sus miedos gracias a Kurama y su esposo, no desaprovecharía la oportunidad.

"Lo siento Hinata", pensó la chica mientras volcara a ser follada con fuerza por sus dos agujeros, "pero ya no quiero estar lejos de el mas tiempo" finalmente había aceptado y si, se sentía mal por ser una zorra adultera con el rubio a pocos días de la boda de la ojiperla, pero ya no podía resistir mas.

- Naruto tus pollas, hmmm - le costaba hablar pues no quería separarse del pene del rubio y estar rodeada de tantas a la vez era mas de lo que podía soportar, - voy a shuparlas todas, lash limpiare todash para Hinataaa, ¿no esh ashí Narutooo? - era una excusa patética, pero que importaba, este era su momento y lo iba a disfrutar completamente.

- Tu lo dijiste Tsu-chan - dijo mientras empezaba a ir mas profundo contra los agujeros de su coño y su boca al mismo tiempo ansioso de correrse en ella, - estaba planeando seguir follandote por el resto de la noche hasta quedar seco - eso sonaba tan bien en la mente de la rubia que sus agujeros empezaron a apretar mas fuerte las pollas en su interior, las cuales empezaban a correrse con abundancia para su placer.

- Después de todo, quiero grabar mi esencia, mi marca tanto dentro como fuera de ti - fue lo que dijo mientra la polla en su coño salía un momento dejando ver un rio de semen salir de ella y gracias a que ahora estaba libre de la polla en su boca pudo girar su rostro lo suficiente para ver como una nueva polla se acercaba enfilándose hacia su culo, - ¡para que así no vuelvas a pensar que estaría mejor si te vas de mi lado o una estupidez de ese estilo! - le dijo también como una advertencia, una que ya no necesitaba pues no tenía esa intención.

Antes de darse cuenta el Naruto original se había re acomodado bajo ella viéndose al rostro en este momento y lo siguiente que sintió fue dos pollas clavándose una en su coño y otra en su culo con gran fuerza, reclamando sus agujeros como suyos y haciéndola correr de nuevo por tan violenta intrusión.

- ¿NHHHGHHGGHG? -fue el pobre balbuceo de la mujer cuando sintió la intrusión mientras su rostro una vez mas expresaba todo el placer que sentía.

- Maldición Tsu-chan, tu ano se siente de maravilla también - fue todo lo que dijo mientras iniciaba las acometidas haciendo el espectáculo de sus enormes tetas balanceándose aun mas obsceno, - puedo sentir como me aprietas tan fuerte y no solo a la entrada, también todo el interior de tus intestinos - la descripción tan grafica la estaba llevando al limite.

Aunque claro esta, no es que estuviera tan alejado pues una vista del interior de la rubia hubiese permitido ver como tanto su coño como su culo apretaban las vergas que alojaban como si no quisieran dejarlas ir, ansiosos y desesperados porque aquellas barras de carne caliente se derramaran hasta lo profundo de su ser.

- Ademas todos esos jugos lo ponen tan húmedo y pegajoso - era obvio que el rubio o tenía intención de parar en sus comentarios lo cual la ponía mas apretada, lo cual solo aumentaba su placer y el del hombre o los hombres que la tomaban, - debí saber que nadie aparte de mi princesa de las babosas podría hacerme sentir algo así de intenso - no sabía si la alagaba o se burlaba de ella y no le importaba, el placer era mucho como para formular un pensamiento coherente en este momento.

- Bien pensado, jefe - ahora era el clon quien hablaba al ver al original y a otro clon perforando a la mujer que solo podía gemir mientras el placer la doblegaba, - ella aun ama que la destroce por delante y por detrás al mismo tiempo, ¿no es así Tsu-chan? - esta vez hablo el original para todos, especialmente la ansiosa mujer.

- E-eshpera, nghhh - necesitaba pararlo, estaba enloqueciendo, era demasiado placer y su cuerpo ahora era aun mas sensible, - siento como si mi interior se estuviera revolviendo - cosa que no se alejaba de la realidad pues las acometidas de ambos penes en lo profundo de sus agujeros la estaba dejando hecha un lio.

- Te hare correr hasta que no puedas hacer mas que chillar como una bestia salvaje - esta vez fue uno de los clones, mas precisamente el que estaba frente a ella quien le hizo aquella promesa justo antes de meter su pene en la boca de la rubia, la cual desconecto de la realidad en ese momento, básicamente porque mientras ella era follada ese clon había estado masturbándose y no se detuvo hasta que se sintió a punto de correr para luego volver a meter su polla en su boca, por lo cual, ahora la mujer se encontraba ahí frente a tres Naruto, los cuales se estaban corriendo al mismo tiempo en su boca, coño y culo enviándola al mundo del placer una vez mas mientras su propio orgasmo aletargaba sus neuronas.

Claro esta que la cosa no acabo ahí y ella lo sabía cuando mas y mas clones de sombra del rubio se empezaron a arremolinar a su alrededor exhibiendo sus erectas pollas para ella.

No importaba a donde mirara, había una polla esperándola y junto a las dos pollas que aun perforaban sus agujeros bajos la chica no era capaz de nada mas que gemir, agarrar y sacudir los penes que le ofrecían los rubios y permitir que uno tras otro se corriera sobre su cuerpo, bañando su cremosa piel en irónicamente, mas crema espesa y caliente.

- Hehe, parece que finalmente logré hacer que recuerdes lo mucho que me amas y lo mucho que yo te amo a ti Tsu-chan - dijo Naruto mientras veía a su mujer hecha un caos orgásmico mientras sentía a su clon salirse del culo de la rubia mientras el continuaba derramando su crema de bebes en lo profundo del ya inundado de leche útero de la Senju.

El problema era que aun habían muchos Narutos queriendo jugar con ella y ya que el coño parecía ser propiedad única y exclusiva del original, pronto su ano se vio una vez mas expandido por la polla de un nuevo clon que había estado esperando su turno.

- Eres tan malo Naru-chan, no dejas de correrte y tanto de tu semen me esta derritiendo el cerebro - dijo la rubia mientras sentía como se reiniciaban las acometidas contra sus agujeros haciéndole gemir, le sorprendía realmente el hecho de que no estaba afónica aun de tanto gritar, gemir y chillar.

- Entonces solo deja que se derrita Tsu-chan - le dijo el rubio, cual de todos no importaba, ella tenía mejores cosas que hacer, como por ejemplo chupar tres pollas que ahora se presentaban ansiosas ante su hambrienta boca, intercalando para dejar que una polla follara sus tetas mientras la chupaba y las otras dos se dedicaba a masturbarlas con sus suaves y delicadas manos, - te prometo que ya no necesitaras pensar en nada mas que nosotros y nuestra familia de ahora en adelante - ahora entendía a que se refería antes y siendo sincera consigo misma, la idea de avocarse a ser una esposa devota y una madre amorosa le encantaba, adiós vida ninja, hola vida de mujer.

- Bien, pero espero que cumplas tu palabra - quería sonar retadora, pero no es que pudiera verse de esa manera cuando su voz sonaba tan lasciva, sus tetas estaban saltando mientras lactaba, sus manos tenían agarradas un par de pollas masturbandolas y su coño continuaba siendo perforado por su esposo, su clon en su culo hace mucho que se había retirado y ya solo quedaban unos cuantos mas esperando su turno, algo que ella podía atender con sus manos.

- Por supuesto que lo haré - dijo el rubio mientras continuaba las arremetidas llenando cada vez mas su coño con todo su semen y claro esta, continuando haciéndola correr por tanto placer.

- Desde hoy en adelante, todos los días te llenare el útero con mi semen - era una extraña promesa, pero que a la rubia le supo a gloria, todo mientras se deleitaba ante las acometidas de su esposo y sus clones sobre su lascivo cuerpo, - y no parare hasta que te sientas a punto de estallar - cada palabra se grababa a fuego en ella y ya no podía esperar a que empezara a cumplir su promesa, porque lo conocía lo suficiente para saber que lo haría y si era como pensaba, entonces, Hinata recibiría una dosis igual muy pronto.

- Bien, entonces no peleare mas... no quiero nada mas que a ti - dijo la rubia, la cual en este momento era sacudida por todo el placer, sus tetas rebotaban sin control, su saliva no dejaba de regarse y sus ojos hace mucho que sus pupilas habían adoptado la forma de un corazón, - no quiero nada mas que ahogarme en amor contigo, por siempre y para siempre, Narutoooo - dijo mientras se corría de nuevo mientras meneaba un nuevo par de pollas con sus manos.

- Así es Tsu-chan, no tienes porque estar sola nunca mas - era hora de dejar de lado los miedos y vivir como lo que son una vez mas, - ¡voy a embarazarte con mi hijo y volveras a ser mi esposa tambieeeeen! - aquello fue la epitome del placer para la rubia, saber que ahora su macho la quería preñar, ahora que de verdad podía darle hijos, no se detendría hasta darle todos los hijos que el quisiera tener con ella y lo conocía lo suficiente para saber que su rubio quería una familia numerosa.

El chico se corrió una vez mas, lo sintió en el fondo de su útero, su ya mas que lleno útero y eso fue algo que su cuerpo no pudo soportar, por lo cual se corrió con el una vez mas.

- ¡Me corro, me corro, me corro, me corro, me corrooooooo! - fue todo lo que podía decir y repetir en ese momento la mujer que tenia sus ojos abiertos de par en par ante este brutal orgasmo, mientras todas las pollas a su alrededor se corrían sobre ella llenándola de pegajosa esencia viril.

Para el final solo quedaron ella y el rubio original el cual permanecía enterrado en lo profundo de ella y continuaba empujando, todos los clones se habían desvanecido una vez satisfechos con su trabajo para con la tetona mujer.

Fue entonces que algo insólito ocurrió, algo que no tenía por que sentir, pero aun así la rubia Senju logro sentir y la estaba enloqueciendo pero de buena forma pues la estaba haciendo feliz la sola idea de que de verdad estuviese ocurriendo.

- Nhhooooohh, lo puedo sentir, una alteración en mi chakraaaa - dijo la mujer emocionada viendo su vientre mientras su rostro era un poema a la depravación por esa combinación de lagrimas de placer, mocos, saliva, sudor y semen, mientras que en su matriz aquello que creyó jamas podría volver a hacer estaba ocurriendo de nuevo, - es un huevo, ¡estoy ovulandooooo! - y tenía razón, justo en ese momento uno de sus rejuvenecidos y fértiles ovarios estaba liberando un ovulo perfectamente sano y fértil para que se sumergiera en ese mar de semen que había ahora en su útero y que de hecho empezaba a llenar incluso sus trompas de falopio.

De pronto la rubia estallo en un poderoso orgasmo, no lo podía creer siquiera, ella, se estaba corriendo, corriéndose con tanta fuerza solo ante la idea de que justo en ese momento estaba siendo impregnada por la gigantesca polla de su esposo el cual se corría también en este momento, acompañándola en su orgasmo con una buena dosis de chorros y chorros de caliente y fértil esperma, fue mas de lo que podía soportar, cruzo las piernas tras las caderas de su rubio como si quisiera evitar que retrocediera aunque fuera un poco mientras se corría, lo quería todo adentro, quería asegurar su impregnación, como si todo el semen que ya había en su útero no fuera suficiente, su cabeza se fue hacia atrás contra la almohada mientras su lengua húmeda solo jugaba con el aire pues no podía regresar al interior de su boca, la saliva estaba manchando toda su boca y su mentón, el sudor la recorría completa, su tetas que dada la posición del rubio eran aplastadas por los antebrazos de su esposo sintieron el orgasmo de su dueña también y la acompañaron disparando leche de sus pezones con fuerza aumentando el placer de ella y el hambre de el y claro esta que su coño estaba hecho un desastre, se corría con fuerza, de hecho toda la zona pélvica de la rubia estaba completamente manchada con sus jugos y el semen de su esposo haciendo de la mujer poco menos que un baño de carne para las necesidades del ojiazul.

- ¡Voy a vaciar hasta la ultima gota de semen en mis bolas directamente en tu útero Tsu-chan! - lo decía con tal convicción que la hizo estremecer, aunque claro para este momento la pobre rubia no sabía ya ni donde estaba y su coño ultrajado ahora era un mosaico de semen y jugos vaginales que se mezclaban de forma obscena y que hacían mas morboso el sonido de chapoteo cada vez que su marido se enterraba en ella.

- ¡Así que queda embarazada! - lo dijo como una orden, una que estaba mas que encantada de cumplir pues lo deseaba también, - ¡queda embarazada con mi hijoooo! - curiosamente mientras lo decía y continuaba con sus violentas acometidas contra el coño de su mujer, las mismas eran tan fuertes que ella no podía soportarlo y terminaba cagando el semen que estaba en su culo haciendo la vista de su zona baja un poema a la lujuria y la depravación.

Podía sentir los potentes chorros de lefa caliente estrellarse en las paredes de su útero, llenando mas y mas su matriz y mas importante, sentía los espermatozoides de su esposo correr presurosos a la conquista de su primer ovulo en décadas.

- El chakra que fluye en mi útero esta cambiando de nuevoooo - lo decía con tanta felicidad que era como si lo cantara para su esposo que sonrió al verla así de feliz ante lo que estaba ocurriendo, - esta soy yo quedando embarazada, estoy seguraaaaa - lo decía con convicción y como no creerle a la mas grande medica ninja en el mundo cuando te dice que esta siendo impregnada.

Y en realidad no mentía pues mientras todo ello ocurría afuera, en su interior, los espermatozoides del rubio Uzumaki había alcanzado el ovulo de la rubia Senju y las cabezas de los mismos empezaban el lento proceso de lograr fecundar ese huevo.

- Eso es genial, pero no te preocupes Tsu-can, esto esta lejos de acabar - le dijo el rubio a su esposa la cual seguía penetrando pues su lujuria por ella estaba lejos de estar saciada, - al menos hasta que nuestro hijo se empiece a desarrollar, continuare follándote y amándote todo el tiempo - escucharlo decir aquello le gusto y por primera vez deseo que ese bebe en su interior se tomara todo el tiempo del mundo en crecer para que así su madre pudiera seguir follando de esa manera con su esposo.

De verdad que le encanto la idea, aunque no respondió pues su mente hace mucho que estaba hecha papilla y ahora no era mas que una masa de carne orgásmica en los brazos del rubio cuya expresión no dejaba de ser un rictus de placer por tanto sexo que había tenido en esa noche.

Pasarían los siguientes ocho mese recuperando el amor que habían perdido gracias a las inseguridades de la rubia, esta de mas decir que la rubia se masturbo como loca los días que Naruto estuvo en su luna de miel con Hinata, imaginando como le destruía el coño a esa chica tan tierna y haciéndola una viciosa de su polla justo como lo era ella y cuando volvió ella no se separo de el ni el de ella, los tres eran felices pese a todo y pronto Tsunade no fue la única en quedar embarazada.

- Nhhh, me corro, me corro de nuevooo - fue lo que le dijo el rubio en el oído como un erótico susurro a la rubia que recibía con gusto la leche de su esposo, ahora mas que nunca pues luego de ocho meses su estomago estaba hinchado y pronto daría a luz al que esperaba fuera el primero de muchos hijos con el rubio y que mayor alegría podía sentir al saber que este primer hijo era de hecho una niña.

En esos ocho meses el cuerpo de la rubia cambio mucho, algo obvio dada su condición de gravidez, pero a su esposo parecía no haberle reducido en lo mas mínimo su deseo por ella, su vientre hinchado de embarazada de ocho meses, sus piernas ahora mas carnosas y sus tetas increíblemente mas grandes y cargadas de leche materna que debía ser para su hija pero que su padre encontraba demasiado adictiva como para pasar un día sin beberla directamente de sus jarras.

No era el único cambio, a nivel hormonal la mujer se hizo mas sensible, mas egoísta y mas lujuriosa y claro esta también se había hecho mas depravada, pues había dejado que el vello púbico en sus axilas y su coño crecieran dándole un aspecto erótico que desprendía un aroma tan intoxicante a hembra en celo que en ocasiones el rubio actuaba mas como un animal que un hombre luego de captar ese aroma de la rubia.

Que mayor prueba de ello que ahora donde el rubio era aplastado por el obsceno y embarazado cuerpo de la rubia, su coño encharcado de jugos y semen que bañaban los rubios cabellos sobre su vientre, una de sus manos agarrando una de las fuertes piernas de la mujer mientras la otra entrelazaba sus dedos contra los de ella, su largo cabello rubio totalemten suelto, libre y salvaje, sus velludas axilas sudadas impregnando el aroma de la habitación con un lascivo olor y sus gordas y gigantescas tetas no paraban de lactar mientras su rubio la follaba, todo mientras se daban un buen morreo de lengua al aire libre para placer de ambos.

- Oh... el bebe pateo de nuevo - dijo con felicidad la rubia cuando se sentó sobre la polla de su esposo el cual ahora acariciaba su prominente vientre con una mano mientras su otra mano presionaba uno de sus pechos haciéndolo lactar aun mas fuerte.

- Cielos Tsu-chan, no quieres dejar de hacerlo a pesar de que pronto estarás dando a luz - lo decía con burla claro, pero la realidad era que el tampoco estaba muy dispuesto a detenerse y la prueba era que se estaba corriendo dentro de ella mientras la regañaba.

- Pero nuestro bebe también se divierte, ¿no es así? - sonaba morboso como lo decía pero ella era su madre, podía sentir como su bebe se emocionaba al sentir lo mucho que su padre amaba a su madre.

- Realmente eres una mami pervertida - dijo con diversión el rubio mientras no dejaba de correrse dentro de su embarazada esposa y la veía feliz y sudada, con su cabello húmedo pegado contra su cuerpo y una parte del mismo pegado contra sus gordas y lechosas tetas.

- Ademas nada me relaja tanto como tener un gran momento teniendo sexo contigo - esta vez la rubia lo dijo mientras empezaba a cabalgar la polla de su esposo mientras le daba la espalda embriagándose en la sensación que la inundaba mientras ese gordo pene expandía sus paredes vaginales.

- Me alegro por ti Tsu-chan - fue lo que dijo el rubio justo antes de llevar la mano en su vientre al pecho libre de la rubia para empezar a acariciarlos ambos mientras su mujer lo cabalgaba con placer haciendo que derramara cada vez mas la leche de sus tetas al presionarlas y moverlas de un lado a otro.

- Ya que debo de volver al trabajo pronto, entonces esta sera la ultima carga por ahora - el chico ahora hacía mas misiones o incluso como hoy, daba clases en la academia, todo para poder complacer y procurar a sus dos embarazadas esposas, así que pese a que se quería quedar y seguir follando a la rubia, tendría que esperar, al menos por ahora.

- No hay forma - dijo con reproche al saber que tendría que esperar para recibir mas, pero entonces el placer la embargo, - me corro de nuev... hhhnnn - fue todo lo que alcanzo a decir mientras se corría por la acción en su coño y la presión en sus tetas, el embarazo si que la había hecho de orgasmo fácil.

- Haaaa... increiii...ble - fue todo lo que dijo la rubia mientras se corría y sentía como su esposo se corría en ella liberando toda su carga en su interior, lo peor era que mientras ambos se corrían, su esposo estaba con su rostro enterrado en una de sus velludas axilas olfateando su obsceno olor sudoroso mientras ella estaba con una lasciva sonrisa orgásmica, su lengua de fuera y solo uno de sus ojos abiertos mientras con el mismo veía como sus tetas chorreaban leche a manos del rubio y su abultado vientre era ensuciado con el semen que escapaba de su relleno coño.

- Oh por cierto - le dijo en un susurro mientras mordía su oreja de manera juguetona haciéndola sentir increíble, - le dije a Hinata que esta semana seria para los tres para lo que quisieran - era una oferta tentadora y ella empezó a imaginar un sin fin de guarrerias realizadas por los tres, - así que en cuanto termine este trabajo, el resto del tiempo lo pasare solo con ustedes dos Tsunade - le dijo con coquetería mientras continuaba mordiendo y estirando el lóbulo de su oreja.

- Aaahhhnn eso es maravilloso... - dijo ante tal promesa de parte de su rubio amante y ansiosa porque ya empezara su tiempo juntos, - geez, ¿por qué se me ocurrió que podía alejarme de ti?... CARIÑO - fue el reproche final de la chica recordando su actuar de hace casi un año con su esposo, pero ahora estaba feliz, tendría un hijo con el y no podía estar mas enamorada, sus ojos llorosos con la pupila en forma de corazón era la máxima prueba.

- Hasta mi regreso puedes jugar con Hinata-chan, después de todo, parece que ya no puede soportar mas - dijo mientras veía junto a su rubia esposa a la embarazada ojiperla masturbarse con furia en el piso que estaba encharcado de sus jugos y semen mientras continuaba viendo a la pareja de degenerados rubios follar esperando ansiosa que volviese a ser su turno mientras sus ojos también tenían forma de corazón y sus tetas lactaban ansiosas de ser masajeadas.


- Como ven, no fue hasta mucho tiempo después que finalmente las cosas entre nosotros fueron felices - dijo la rubia ahora feliz al llegar a una etapa mas feliz de su vida, - es irónico que se necesitara una guerra y estar ambos al borde de la muerte para dejar todos nuestros miedos de lado y finalmente ser un verdadero matrimonio - dijo con gracia ante su situación y como llego hasta la misma.

Lo único que nunca les diría y que se llevaría a la tumba, era ese pequeño detalle de que el rubio logro quitarle sus miedos follandola hasta que casi la hace papilla.

Aun así giro su cabeza para mirar a las dos personas con las que formaba su familia ademas de su hija, el camino fue muy loco y también muy guarro, pero había disfrutado cada segundo del mismo, habían muchas cosas que experimentaron, pero claro esta eso no tenía por que saberlo ninguno de esos chicos que los descubrieron.

Sonrió dulcemente justo antes de que sus ojos se nublaran de lujuria mientras veía a su rubio antes de guiñarle el ojo, al aparecer, ahora que las cosas estaban claras, finalmente tendría su lugar al lado de Naruto como su esposa, había esperado este momento mucho tiempo y finalmente llego la hora.

-CONTINUARA-


Carajo, 30,000 palabras en este capitulo, es un récord, el capitulo mas largo de entre todas mis historias hasta ahora, espero que lo disfrutaran leerlo tanto como yo al escribirlo, ahora si se les hizo muy largo me disculpo pero necesitaba que esta etapa de la vida de los rubios fuera si o si en un solo capitulo, espero que el drama se haya hecho palpable en medio de tanta depravación de parte de ambos protagonistas.

Como sea, ya saben, cualquier comentario, queja, reclamo, alago o lo que sea déjenmelo en los reviews que son mi salario por el tempo invertido en la creación de estas historias.

Por cierto y como un aparte, para aquellos que sigan mi historia de DxD, sepan que esta pronto a acabarse pero no se preocupen tengo mas historias preparadas para ustedes, pero como son muchas y no se con cual iniciar, he dejado una encuesta en mi perfil para que voten por cual les gustaría que saliera primero, en el próximo capitulo de Temporada de Celo les daré un breve resumen de que va cada historia. Ahora si, vamos con los reviews del capitulo anterior

mikashi

Gracias y por cierto, lamento no responder tu comentario antes pero se me paso por alto.

Elchabon

Me alegra que te gustara y espero que este también lo disfrutaras.

Esa era la intención con la hija de Tsunade y Naruto, ademas de que no tiene pelos en la lengua.

Es curioso como casi nadie toca esa parte cuando la realidad es que tiene mucho potencial, es decir, es un chico marginado que todo lo que busca es aceptación y amor.

Claro esta nunca llegaron a hacer los papeles, después de todo era la Hokage y el aun era visto como el demonio, eso no hubiese acabado bien si lo hacía de forma legal y publica, aun así fueron una feliz y linda familia.

Espero que este capitulo te haya gustado también, trate de hacer dramático el capitulo pese a todo el sexo, espero me haya quedado bien.

Ambos sufrieron mucho en el pasado, ya les tocaba ser felices y que mejor que serlo en los brazos del otro, aunque claro no les duro mucho la felicidad gracias a Sasuke y su hambre de poder.

Bueno, me halagas y recibo el alago con gusto. Te agradezco el cumplido.

Imagina cuanto le costo lograr mantener tal secreto 20 años, pero ya se acabaron las pretensiones, es hora de ver el mundo arder cuando se enteren de la verdad en la aldea.

Creo que sería un poco de todo, su sensei sedujo a su hijo, se lo follo, se caso con el, tuvo hijos con el, va arder de los celos, aunque si serían celos de madre ocelos de mujer esa es la cuestión.

Trato de responder todos los comentarios te lo aseguro.

Espero disfrutaras este capitulo.

Saludos.

El angel de la oscuridad

Se puede y se debe considerar shotacon, vamos que su relación inicia cuando Naruto tenía 12 y se consuma al cumplir los 13. la idea es esa, hacer interesante la propuesta.

REX3810

Me alegra que te gustara el capítulo.

Quienes estarán en el harem son sorpresa, ademas de que debo de darles una forma de participar sin alterar los eventos canos... mucho, así que por ahora deberás esperar para conocer tu respuesta.

chisa192811

No quería misterios sobre lo que seria estos capítulos, el misterio esta en lo que ocurre en los mismos, lo de la adopción aunque informal si fue algo inesperado que me llego de golpe, así que dije ¿por qué no?, haría mas interesante la interacción de ambos rubios.

Si, Sakura sigue siendo una histérica gritona, eso jamas va a cambiar, considerando el tamaño de Naruto si se la follara y no estoy diciendo que lo hará, pues si, gritaría aun mas fuerte al sentir como la desgarra por dentro. Si bueno, tampoco es que Sakura se ayude mucho para evitar que la llamen así considerando el conjunto de todo lo que es el aspecto físico de la rosada.

Ese era el juego que quería establecer, como los planes siempre van cambiando conforme la vida avanza, aunque si, que a rubia primero lo quiera proteger y luego ella misma es la que se lo estrena es irónico en el mejor de los casos. Fue solo un sueño y nada mas, aquí como en el canon el no sabe de su linaje hasta poco antes de la guerra, pero no, no fue inducido por Kurama, fue simplemente su subconsciente actuando ante el dolor que sintió estando solo tanto tiempo y que ahora tenia una 'madre', era solo su miedo a que ella se fuera también.

Si, ojala todos la llevaran, pero si su propio equipo jamas la llevaba, que se puede esperar de los demás que rara vez lo ven. La idea era que poco a poco fueran cayendo en el deseo y la lujuria, el verse desnudos tarde o temprano haría efecto sobre ambos y como bien dices, como para no jalarsela cuando todas las noches tenía una vista perfecta de uno de los legendarios culos de Konoha, era cuestión de tiempo en realidad. Ellos poco a poco iban cediendo y empezando a enviciarse del cuerpo del otro, el que Tsunade empezara a desear una rica ración de leche fresca de su nene todas las mañanas como desayuno era la prueba.

Bueno me reserve esos eventos lemon para mas adelante, pero si deje que vieran algunos apartes, ahora espero que te gustaran los lemon hard de este capitulo así como el drama y por cierto, gracias por el cumplido sobre mis lemon. Bueno, Naruto siempre ha sido impulsivo e impredecible, así que eso de que le pida matrimonio así de repente, es de hecho algo muy propio de el, en cuanto a la noche de bodas y la de guarrerias que debieron hacer, mas adelante Tsunade lo recordara y créelo, va a ser una oda a la lujuria de una MILF tetona y un lindo, tierno y profanable rubio de 13 y solo por curiosidad, ¿también te interesa la luna de miel?

Aquí esta que paso despues, la intriga es parte del encanto obviamente y aun falta una parte, así que aun queda por saber cosas. Me alegra que te gustara y espero que este tambien.