Está es la segunda historia que hará parte de una colección con un tema en particular.
Así que sin más que decir vamos a continuar. Espero disfruten la lectura.
Descargo de responsabilidad: Naruto no me pertenece, pertenece a su creador Masashi Kishimoto.
- No va a pasar nada 'ttebayo - Persona hablando
" Esto no puede ser real" Pensamientos
- Me las vas a pagar Naruto - Bijuu
Los secretos del Hokage
Capitulo 10: Nueva vida
Amanecía en la aldea de Konoha y en cierto hogar tres personas empezaban a despertar luego de una noche de merecido descanso tras los ajetreos del anterior día.
La primera en despertar fue Tsunade quien en cuanto la luz toco sus ojos los abrió para mirar su entorno viendo con una sonrisa el espacio donde despertó, no es que fuera la primera vez que despertara ahí, pero si la primera en la que podía decir que despertaba en su hogar, porque si, desde el día anterior, esa casa ahora era su hogar tanto como de los que la ocupaban previamente y que le habían recibido con los brazos abiertos y ansiosos de finalmente reunirse para formar lo que eran realmente, una familia.
Fue entonces que aceptando su nueva realidad, tal vez con mas entusiasmo del que se esperaba, fijo su vista hacía abajo, mas concretamente a esa mata de cabellos dorados que se asomaba entre sus enormes pechos y entonces no pudo evitar sonreír con mayor intensidad ante el recuerdo con el que cerraron el día anterior en aquella casa.
Era curioso si lo pensaba, pero en este momento no era del todo descabellado para la hermosa rubia considerar que de alguna manera la vida le estaba dando una segunda oportunidad de vivir con su amado esposo una etapa de su vida que se perdió en su momento a causa de las diversas circunstancias que los envolvieran la primera vez.
Pero ahora, con esa nueva era de paz y con el nuevo estatus quo no solo en la casa si no en toda la aldea, podría dar rienda suelta a los deseos de su corazón, deseos que siempre pensó solo satisfaría en sueños, pero ahora eran una realidad y tenía muchos deseos que quería cumplir y que esta vez, se aseguraría de cumplir, incluyendo los mas recientes.
Con eso en mente no pudo evitar acurrucar mas el cuerpo de su esposo contra el, sentir sus pieles rozarse era algo que le encantaba, porque si, dormían desnudos, esa era su costumbre, sin embargo no podía acercarlo tanto como le gustaría por un simple detalle, no era la única en esa habitación que tenía esa particularidad de dormir abrazada a su esposo y con ello desvió la mirada de entre sus pechos para mirar directamente hacia el frente donde estaba la otra persona que completaba ese triangulo familiar que existía entre ellos.
Esa hermosa mujer frente a ella con quien había descubierto tener cierto gusto por las mujeres, claro que también tenía su parte la influencia del rubio, pero eso era otra historia, lo importante es que con esa mujer frente a ella habían creado una conexión, un lazo especial y que a sus ojos era irrompible, se apoyaban y protegían mutuamente, era su familia y como tal lo compartía todo con ella, era por eso que en ese momento al igual que ella, Hinata se encontraba acurrucada contra el rubio tan desnuda como ella y no le molestaba, aunque si le surgía una duda dada la posición de ambas.
Después de todo, al igual que ella se encontraba de costado, acurrucada como podía contra el cuerpo del rubio y dado que el rostro de ambas estaba a la misma altura, lo mas lógico es que al igual que ella, Hinata tuviese sus pechos sobre el rubio, mas concretamente sobre su cabeza y no es que eso fuera raro, de hecho hace mucho que Naruto demostró tener un gusto por los grandes pechos y por sentirlos contra su rostro, pero considerando que actualmente con su rejuvenecimiento su rostro literalmente podría quedar enterrado entre los pechos de ambas, ¿el rubio siquiera seguía respirando o tendría una dulce muerte asfixiado entre las enormes mamas de sus esposas?, eso era algo que no mentiría, le preocupo a la rubia cuando percibió ese hecho.
Justo cuando se disponía a revisar el estado de su esposo, sintió a la ojiperla removerse señal de que estaba despertando y por ello dejo de moverse y en cuanto la mujer ante ella abrió los ojos ella a como pudo dada la preocupación por el rubio forzó una sonrisa en su rostro para darle el saludo de buenos días a su hermana como la consideraba, los modales estaban primero después de todo, eso es algo que se encargaba de recordarle cada que podía a su hija y quedaría mal de ella no seguir sus propias pautas.
- O-Ohayo Hinata-chan - saludo en cuanto la chica abrio sus ojos completamente y la vio frotarse los ojos como un gato sacandole esta vez una sonrisa sincera al ver tan adorable comportamiento.
- Ohayogozaimasu Tsunade-chan - su voz suave y delicada mientras se despertaba por completo era como un coro celestial, resultaba placentero escucharlo, al menos así lo creía la Senju que ante la diversión de ver a Hinata portarse tan adorable pese a su desnudez le hizo olvidar el asunto mas apremiante, al menos hasta que la escucho preguntar, - ¿are?, ¿donde esta Naruto-kun? - y con esa simple pregunta de la ojiperla que buscaba aun aturdida a su esposo recordó la particular condición en la que se encontraba el rubio y las consecuencias de ello.
En ese momento y para desconcierto de la peliazul Tsunade se puso pálida mientras con una expresión un tanto descompuesta levantaba su mano Izquierda para con ella apuntar con su dedo hacia abajo, mas concretamente señalando bajo sus pechos por lo cual viendo en esa dirección noto la mata de cabello rubio que salía de entre el sándwich de pechos que formaban ambas mujeres y se extraño aun mas.
No entendía porque esa situación parecía incomodar tanto a la rubia, no era nada raro encontrarlo ahí, en mas de una ocasión luego de amarse con el rubio las dos a la vez, se acostaban a dormir abrazados y cuando despertaban el chico tenía su cabeza entre sus pechos, no era una situación que no hubiesen experimentado con anterioridad, por ello no entendía porque Tsunade parecía tan asustada, al menos hasta que sintió el cuerpo del rubio y noto su reducido tamaño comparado a como lo recordaba y entonces a su mente vinieron los sucesos del día anterior.
Mas concretamente el hecho de que por acción de tres biju su esposo había retomado su apariencia de niño, eso explicaría el porque de que su cuerpo se sintiera tan pequeño ahora, eso basto para que empezara a relacionar cosas incluyendo el pánico de la rubia.
En el pasado si, el rubio había dormido rodeado por los enormes pechos de sus mujeres, pero había un detalle particular en ese hecho el rubio era un hombre totalmente formado, por consiguiente pese a tener su rostro hundido entre sus pechos, aun así parte de su rostro quedaba descubierto permitiendole respirar, pero ahora, con su actual tamaño, su cabeza también debía hacerse reducido y no es que se jactara, pero en el departamento de pechos no tenía nada que envidiarle a Tsunade, entonces con ellas dos ahí, la posibilidad de que el rubio estuviera asfixiado por sus enormes y prominentes masa de carde delantera no era precisamente cero.
En cuanto llego a esa conclusión entendió el porque de que la rubia parecía estar tan estresada luego de su pregunta, no, quizás era mejor suponer que lo estaba incluso antes de eso, lo mas seguro es que lo estuviera desde que despertó y se percato de la situación.
Ante esto y ahora con la alarma destellando en sus perlados ojos vio a su hermana rubia en busca de ayuda y sin necesidad de hablar, en los ojos de la rubia encontró la respuesta, siendo lo primero retirarse de la zona para permitir la entrada de aire de nuevo a los pulmones del chico, eso suponiendo que aun respirara, por lo cual procedieron rápida pero cuidadosamente a separarse del aun esperaban que dormido rubio.
Verlo tan quieto empezó a alarmarlas, lo último que querían es que en serio lo hubiesen asfixiado con sus pechos y cuando la rubia se acerco para sentir su respiración, no percibió nada lo cual solo aumento el pánico de ambas, por lo cual rápidamente la rubia empezó a practicarle RCP con el fin de reanimarlo, todo mientras la ojiperla usaba las habilidades particulares de su doujutsu para examinar el cuerpo del rubio en busca de cualquier anomalía o punto de presión que pudiera ayudar, en ambos casos todos los intentos resultaron infructuosos llevándolas al borde del llanto al ver a su inmóvil marido.
Un ultimo intercambio labial para la entrada de oxigeno de parte de la Senju hacia su esposo y al retirarse ya se estaba lamentando el trágico final, - Naruto... - quiso decir mas, pero las palabras no salieron, de ninguna de las dos donde la ojiperla ya estaba incluso escondiendo su rostro con el fin de evitar que vieran sus lagrimas caer.
Era increíble, tantas situaciones de muerte que había atravesado el rubio y salido airoso de las mismas y solo vasto enterrar su rostro en medio de un par de prominentes escotes para matarlo, era risible para la rubia todo aquello y no sabía como sentirse en ese momento, sin embargo sus pensamientos se detuvieron cuando escucho un débil llamado.
- No te detengas, ya casi lo logras Tsu-chan - sintió el alma volverle al cuerpo cuando escucho al pequeño rubio hablar aun con sus ojos cerrados, para luego fruncir sus labios y estirarlos como buscando un nuevo beso de parte de la rubia, sintió alivio, al parecer no había sido mas que una broma de parte de su ahora joven esposo, un momento después entendió que el casi la mataba del susto por una de sus bromas de mal gusto y pronto todo el alivio se transformo en furia hacia el chico.
Para Naruto se le había hecho muy gracioso el hacerles creer que lo habían ahogado entre las tetas de ambas algo que era imposible pues tantos años de dormir entre esas enormes mamas e habían dado la experiencia necesaria como para saber como ocupar el espacio entre ellas sin cortar el suministro de oxigeno pero su naturaleza juguetona lo hizo considerar fastidiarlas un poco haciéndoles creer lo contrario, por eso no pudo resistirse a la broma, de hecho aun ahora mientras mantenía sus labios en busca de un beso por dentro se estaba desbaratando de la risa al imaginar el efecto de su broma sobre sus esposas, el único problema es que como aun tenía sus ojos cerrados no se percato de como ahora la rubia temblaba pero no de felicidad si no de furia mientras levantaba un puño con toda la intención de matar ahora si al rubio por hacerse el payaso con ellas.
- T-Tu... ¡BAKA! - lo siguiente que supo es que la rubia lo levanto y cuando abrió los ojos ante la sorpresa todo lo que alcanzo a ver fue el puño de Tsunade acercándose antes de salir volando hasta estrellarse con furia contra uno de los muros de su cuarto mientras sentía como si todos los huesos del cuerpo se le rompían por la combinación del impacto contra la pared y el mismísimo puñetazo que le dio la rubia.
Mientras el chico caía al piso luego de tamaño impacto en la cama la rubia respiraba con fuerza tratando de recuperar el control mientras su puño aun estaba extendido en la dirección hacía donde mandara previamente a su esposo y de hecho parecía salir humo sus nudillos, indicativo de la enorme fuerza que acababa de aplicar para golpearlo.
Naruto ahora en el suelo solo se quejaba de dolor por el golpe mientras mascullaba sobre la falta de sentido del humor de la rubia, es por eso que no se percato cuando una presencia se hizo a su lado y lo veía fijamente y cuando vio en esa dirección, resultaba ser que quien se acerco a el era Hinata quien lo veía con una de esas cálidas y hermosas sonrisas suyas.
Ella había visto la reacción de la rubia al percatarse de que el rubio solo estaba jugando y no pudo evitar sentir alivio al ver que sus temores no eran reales, de hecho estaba considerando muy seriamente hacerse una reducción de pechos para que algo así no volviera a pasar, menos mal que no había sido necesario llegar a esos extremos, sin embargo al ver tamaño impacto cualquier pensamiento que no fuera asegurarse de que el rubio seguía vivo dejaron su mente.
- Naruto-kun - lo llamo alegre al ver que una vez mas su esposo hacía gala de su enorme resistencia esta vez para sobrevivir al poderoso y asesino puño de la rubia Senju y ahora que sabía que estaba relativamente bien, podía pasar a otros asuntos.
- Hinata-chan - Naruto solo la llamo convaleciente esperando que al menos Hinata tuviese mejor sentido del humor y lo ayudara luego del arrebato de violencia de la rubia por su pequeña broma, de hecho verla sonreirle fue como un bálsamo que minimizaba su dolor, sin embargo pronto esa sensación de alivio cambio cuando empezó a sentir como de la hermosa peliazul un aura oscura y aterradora empezaba a surgir y que estaba dirigida solo a el haciéndolo tragar duro por el miedo.
- No deberías hacer bromas de mal gusto como esa - de pronto la mirada de Hinata se torno tétrica mientras lo veía acusatoriamente haciendo que su adolorido cuerpo temblara y no precisamente por el dolor si no mas bien por el miedo, miedo que se acrecentó cuando vio como las venas alrededor de sus ojos se resaltaron, claro indicativo de que la mujer acababa de activar su Byakugan y el sabía que eso no era bueno, después de todo ya tenía malas experiencias previas con el doujutsu de los Hyuga, - eres un niño malo y mereces un castigo - lo dijo tan fría que era difícil creer que la siempre tierna Hinata fuera capaz de causar escalofríos de ese tipo y un segundo después la chica decidió aplicar el castigo que solo los usuarios del puño suave podían aplicar.
- ¡GYAAAAAAA! - lo único que se escucho a los alrededores de la casa de la familia Uzumaki fue el grito como de un niño seguido de golpes y suplicas de perdón, quienes escucharon aquellos gritos solo pudieron rezar por la pobre victima que haya sido la victima de lo que sea que hubiera pasado rogando por su alma pues dudaban que quien fuera el pobre diablo saliera vivo de eso.
Luego de eso pasaron a darse un baño los tres juntos y en el lugar estaba el rubio aun mas magullado de lo que estaba cuando Tsunade lo golpeo, a veces olvidaba que así como eran hermosas, sus esposas podían ser muy aterradoras si se enojaban, debía tener cuidado de ahora en adelante, no fuera que la próxima vez acabara peor.
Sin embargo su enfado inicial debido a que había sido cruelmente maltratado por los amores de su vida fue reemplazado por una sonrisa cálida que luego se torno de satisfacción, eso debido a que sus mujeres al verlo tan enfurruñado se sintieron mal al propasarse en su castigo y a modo de compensación abrazaron su pequeño cuerpo para luego a base de mimos y besos en sus mejillas borrar su expresión y cambiarla por una mas feliz, al menos eso le dió calidez a su sonrisa.
La parte de la satisfacción se debía a lo que paso después, ahora tenía a Tsunade tras el lavando su cabello con mimo mientras le dejaba sentir sus enormes tetas contra sus hombros pues ahí había decidido dejarlas descansar para placer del chico que sentía esa blandita y cálida sensación alrededor de su cabeza mientras que Hinata estaba entre sus piernas moviendo su cabeza de arriba hacia abajo a lo largo de su enorme longitud, cosa que el chico agradeció no redujeran los biju dentro de el, aunque recordaba que incluso a esa edad ya se cargaba una buena herramienta, pero tenerla así de grande como ahora era aun mejor, como fuera, sentir los mimos y caricias de sus esposas sobre su cuerpo procurando su placer elimino todo rastro de dolor y enfado de su pequeño cuerpo y ahora solo quería disfrutar del baño al lado de sus mujeres.
- Are, parece que alguien ya no esta enfadado - fue lo que dijo Tsunade mientras terminaba de enjuagar el cabello del rubio con una sonrisa para después retirar sus pechos de los hombros del rubio y ahora pegar su mejilla contra la de el mientras hablaba, - pero espero que hayas aprendido a no darnos esos sustos de muerte Naru-chan, no nos gusta pensar que te perdemos - quería dejar claro eso, bueno mas claro que el día anterior en el hospital de la aldea, dejarle entender que ninguna de las dos era capaz ya de concebir una vida sin el en ella.
El chico por su parte entendió al sentir temblar un poco a Tsunade y a Hinata la cual paro su felación en cuanto la idea de perder a Naruto cruzo su mente, podía sentir su miedo y eso le hizo sentir mal ahora a el, prometiéndose no hacer otra broma, al menos no de ese tipo hacia sus mujeres, asintió mientras lo prometía y ante eso ambas mas relajadas sonrieron, bueno, Tsunade sonrió, Hinata prefirió continuar con o que hacía previamente y eso era bombear en su boca el mástil de su joven esposo.
- Bien, ya que lo entiendes, creo que mereces una recompensa por ser un buen niño ahora - Tsunade dijo eso con una sonrisa lasciva mientras restregaba su mejilla contra la de Naruto, antes de separarse de el solo lo suficiente como para que el pudiera verla al rostro y entonces reclamo sus labios en un beso profundo, salvaje, lascivo y amoroso.
Cuando el beso termino Tsunade sonrió ansiosa, era hora de empezar a cumplir sus fantasías con su esposo, empezando con una que nació en ella ni bien empezó a lactar hace años, quería amamantar a su esposo en su forma shota, desde que se casara con el y lo viera prendido a sus pechos chupando como buscando algo en esa época, siempre quiso darle de beber su leche materna y ahora que la vida le daba la oportunidad no pensaba desaprovecharla.
Manteniendo su coqueta sonrisa dejo que el rubio viera como manoseaba con sus propias manos sus tetas de arriba a abajo estimulándolas, especialmente sus pezones y en cuanto sintió que el vital liquido estaba por salir le ofreció sus pechos al ojiazul que ni corto ni perezoso y entendiendo lo que ella quería se prendió de ambos pezones a la vez y empezó a chupar sacandole un gemido que solo se profundizo en cuanto sintió la leche derramarse de sus cargadas tetas.
Se mantuvo así, con su boca chupando los pechos de la rubia mientras su polla era atendida por la peliazul a quien en un determinado momento en cuanto sintió su liberación cerca tomo la cabeza de la ojiperla para empezar a aumentar el ritmo a su entero placer hasta correrse en lo profundo de su garganta, para placer de Hinata que ni bien empezó a ser follada oralmente por su esposo llevo sus manos a su coño para jugar con el corriéndose con el chico a la vez.
Tsunade por su parte llevaba corriéndose desde hace ya un buen rato sin parar, el placer y la estimulación de cumplir una de sus mayores fantasías con su esposo fue mas de lo que se esperaba y por ello su cuerpo entro en éxtasis de inmediato, llevándola a un orgasmo tras otro solo por amamantar a su marido ahora que volvía a tener esa tierna edad de cuando lo conoció y accedió a ser su esposa, con eso en mente Tsunade entendió una cosa, esto era solo el principio, si, aun tenía muchas fantasías shotacon con su esposo que saciar y no tenía intención de parar hasta haberlas probado todas.
- Mooo, eso no es justo Tsu-chan, yo también quiero que Naruto me mime - ni bien Hinata se libero del agarre del rubio luego de que este terminara de correrse retiro su cabeza de la entrepierna del chico para ver con sus perlados ojos a una Tsunade ahogada en el placer de recibir los mimos de su esposo sobre sus pechos, algo que ella quería también e hizo saber.
Tsunade la vio sonriendo no con burla si no con placer, placer que se desbordaba de su cuerpo ahora que cumplía la primera de muchas fantasías y porque no decir con un toque de morbosa calidez al ver como Hinata le estaba haciendo un puchero en ese momento, cosa que sería adorable si no fuera porque de la comisura de sus labios vio bajar unos hilos del espeso semen de su esposo dándole un aspecto mas erótico, pero aun así le contesto a Hinata, todo mientras continuaba amamantando a su esposo.
- Fu fu, oh Hinata-chan, eres tan codiciosa - inicio con una pequeña burla a su hermana antes de continuar hablando cuando vio que su comentario tuvo el efecto deseado, hacerla enrojecer de vergüenza, - pero esta bien, cambiemos de lugar, después de todo yo también quiero mi nutritivo desayuno - no había que ser un genio para saber a que se refería con eso y entonces ambas féminas cambiaron de lugar, ahora Hinata tenía sus pechos estimulados al igual que su coño, cortesía de la traviesa manita del rubio, mientras Tsunade ni bien vio la imponente verga de su esposo se la metió hasta el fondo de la garganta en busca de su propia y particular ración de leche.
Continuaron con eso hasta que el chico se corrió una vez mas esta vez en la boca de Tsunade quien se corrió al sentir su estomago siendo inundado por el blanquecino líquido y no fue la única pues todo el rato Hinata no había parado de gemir y cuando finalmente se corrió casi que se desmaya ante la potencia de su último orgasmo.
Cuando se separaron Tsunade vio a los ojos del rubio y pudo notarlo, no estaba satisfecho, quería algo mas y ella sabía lo que quería, quería sus cuerpos ahí y ahora, pero eso no podía ser, de ceder a esa demanda por mucho que lo deseara, sus planes se arruinarían y eso, no lo iba a permitir.
- No no Naru-chan, el sexo esta prohibido hasta nuestro aniversario - decirlo no le gusto, ella era bastante activa en ese sector y sabía que su marido aun mas, pero era necesario hacerlo así y cuando vio que el se preparaba para protestar decidió explicar el porque de su resolución, - tengo un regalo de aniversario para ti mi amor, es algo muy especial que jamas pensé que podría darte, por eso quiero que sea en nuestro aniversario de bodas cuando te lo de, así sera algo especial que estoy segura ambos atesoraremos - al decir eso lo vio asentir para un segundo después ver el brillo de la mas infantil de las curiosidades en sus ojos azul profundo, sacando le una hermosa risa al ver que había cosas que no importaba cuanto tiempo pasara, simplemente no cambiaban y que rogaba que nunca lo hicieran.
Vio a Hinata después y con sus ojos pidió perdón por su egoísta pedido, encontrándose con una negación de parte de ella como diciéndole que no tenía que pedir disculpas, que la entendía de hecho, aunque eso no quito que por su culpa y de tan demandante petición, estaba negandole a su hermana su derecho natural a estar con su esposo, pero ya encontraría como compensarselo.
El único problema de todo eso era que simplemente los tres sabían que esta pequeña semi abstinencia iba a poner sus nervios a prueba, pues había un hecho que era innegable para los tres, disfrutaban mucho el sexo, se amaban y disfrutaban de demostrarlo con la máxima muestra de ese amor al entregarse a su pareja, tanto así que pasar demasiado tiempo sin las caricias del otro podía llegar a ser un verdadero martirio.
- Etto, si no podemos tener sexo, ¿eso incluye el sexo oral? - al escuchar la pregunta del rubio ambas se miraron sorprendidas, era curioso como el chico siempre mostraba una gran agudeza mental y perspicacia cuando se trataba de algo que de verdad le llamara la atención, pero esa podía ser su salvación para sobrellevar el calvario que sería no poder sentirse el uno a la otra hasta el día del aniversario de los rubios en un mes, todo gracias a ese pequeño vació legal.
Cuando ambas sonrieron dándole a entender que al aparecer esa regla de no sexo solo aplicaba a la unión de sus intimidades, para otro tipo de practicas estaba bastante mas que permitido al parecer y con eso claro el chico recupero el animo que sin que ellas supieran había perdido en parte, por eso las atrajo a ambas sorpresivamente para besarlas, un beso lleno de amor, que les decía que por su familia iría hasta las puertas del infierno y volvería a subir solo por su bienestar y felicidad.
Luego de eso continuaron con el baño entre besos, caricias y en el caso de Tsunade ahogándose aun mas el placer morboso de amamantar a su esposo en su forma de niño, mientras Hinata se encargaba de atender lo que parecía una perpetua erección con su boca, cosa que solo hacía que se ensuciaran mas rápido de lo que se limpiaban haciendo de ese placentero baño uno de los mas largos que habían compartido hasta la fecha y valla que habían compartido.
Naruto estaba en su oficina atendiendo como cada día sus deberes como Hokage mientras se quejaba mentalmente del enorme papeleo que había, lo odiaba, el era mas un hombre de familia, quería estar con ellos, mas ahora que estaba reunida bajo un mismo techo, pero era el Hokage y tenía que cumplir con su deber para con su pueblo.
- ¡SI COMO NO! - termino gritando luego de escuchar en su mente repetirse la ridiculez que le decían los ancianos cuando asumio el cargo, el protegería a su pueblo de eso no había duda, pero no sacrificaría a su familia por ellos, al final para un hombre que vivió y creció sin conocer el amor de una familia, su familia primaba por sobre todas las cosas, no les dejaría pasar por una suerte como la suya, nunca.
Por eso se separo un poco de su escritorio para poder levantarse de su silla y hacer lo que iba a hacer, sonrió con sorna al pensar en ello, esa técnica, puede que muchos dijeran que era una alternativa del Nidaime Hokage al Edo Tensei o lo que quisieran, pero el sabía la verdad, la razón por la que Tobirama creo ese jutsu, fue simple y llanamente para poder huir sin huir del esclavizante papeleo del puesto, con que otro propósito crearía una técnica que te permite hacer clones sólidos de ti mismo.
Recordaba cuando Tsunade le contó sobre ese lado oculto de Tobirama, el lado que quería negar pero que como su hermano Hashirama, también poseía, ambos eran unos vagos la mayor parte del tiempo, Tobirama se comportaba diferente cerca de su hermano solo para evitar que el idiota de su hermano descuidara todo el trabajo para irse a hacer de las suyas por ahí, pero en secreto el no era diferente.
Sacudió su cabeza ese no era el momento para estar pensando en eso, tenía planes y era hora de llevarlos a cabo, sin embargo antes de que pudiera usar el kage bunshin no jutsu la puerta de su oficina se abrió cortando con su estrategia de huida, para desgracia suya que empezó a llorar por dentro al ver su 'perfecto' plan irse al caño, al menos por ahora, se desharía de quien fuese que estaba por entrar tan rápido como le fuera posible y entonces si, haría lo que tenía planeado.
- ¿Are?, ¿Naruto, que ocurre? - quien entro no pudo evitar la pregunta cuando vio al rubio deprimido tras su escritorio mientras parecía lamentarse para luego hacer gestos raros y luego sonreír de una manera que no lo había hecho hace mucho, es decir, como un payaso sacandole entonces una gota de sudor mientras llamaba su atención haciéndole girar en su dirección para verse cara a cara.
- ¡Oh! eres tu Shizune Nee-chan - si, quien acababa de entrar y aunque no lo admitiera la ultima persona a la que quería que lo viera comportándose así, era Shizune, la mano derecha de Tsunade y ahora también su ayudante como en su momento lo fue con la rubia, una mujer a la que le tenía tanto cariño que aun ahora había ocasiones en que la seguía llamando como si fuese su hermana, - ¿que ocurre? - trato de desviar rápido la atención de su ultimo espectáculo en solitario dentro de su oficina.
- ¿Eh?, ¡ah si!, traigo algunos papeles para que firmes, algunas reformas mercantiles y una que otra misión que requiere aprobación - menciono aunque no le paso por desapercibido su intento de cambiar el tema, pero lo conocía y sea lo que sea que pasara por esa cabeza para su comportamiento previo, no era su asunto, el chico hace menos de 24 horas había revelado el secreto que por veinte años había guardado tan celosamente, su mente debía ser un lio en ese momento.
Mientras tanto nada mas escuchar que su Nee-chan venía a el con mas papeleo quiso llorar, eso era algo de no acabar, se maldecía por ser tan lento, si hubiese actuado mas rápido, en ese momento muy seguramente el ya estaría en casa con su familia mientras dejaba a su clon encargarse de los papeles, pero ya nada se podía hacer, ahora solo era cuestión de esperar a estar solo de nuevo y entonces si, pondría en marcha sus maquinaciones.
- Etto, ¿Naruto? - el llamado de Shizune una vez mas lo saco de sus lamentaciones para prestarle atención, mas cuando vio que su rostro se torno particularmente serio, - ¿podemos hablar por favor?, es... importante - el tono era un tanto preocupado, pero entendió que era de lo que quería hablar, no había otro motivo para que ella colocara ese tipo de expresión complicada en sus finas facciones a no ser que fueran por un conflicto entre aldeas ninja y de esos hace mucho que no tenían.
- Claro, aunque ya puedo suponer de que quieres hablar - dijo tomando una postura mas seria y volviendo a sentarse en su asiento para ver a la mujer que se sorprendió al saber que el chico ya sabía de que quería hablar, aunque tampoco es que fuera difícil intuirlo, desde la revelación en la aldea casi que no se hablaba de otra cosa que no fuera eso.
- ¿Estas seguro de que fue la mejor decisión revelarlo? - en cuanto tomo un respiro para ordenar sus ideas, decidió ir directo al punto, no tenía ningún sentido darle vueltas al asunto cuando ambos sabían el objetivo final de la discusión, - no reprocho el que lo hicieras, se que a Lady Tsunade nada la hará mas feliz que finalmente dejar de esconder su relación, pero me cuestiono si realmente era e mejor momento para hacerlo - se notaba la preocupación en su voz y no podía culparla, hablábamos de la ultima figura de familia que le quedaba en el mundo aunque no compartían lazos de sangre, era natural que se preocupara por ella pese a ser mas que consciente de que esa mujer era mas que autosuficiente a la hora de defenderse.
Naruto la miro serio un segundo, sopesando como hablar sin sonar que desestimaba sus preocupaciones y en cuanto sintió que tenía una respuesta adecuada finalmente suspiro antes de hablar, - independientemente de si era el momento o no, lo hecho, hecho esta - empezó aclarando ese detalle pues era necesario que se entendiera que sin importar que, el gato ya salio de la bolsa y no podían volver a meterlo y cuando ella asintió como si en realidad no se esperara nada diferente como comentario de apertura procedió a continuar hablando.
- La cuestión es que desde el día en que llegue de mi misión, la situación había llegado a un punto donde sostener nuestro secreto por mas tiempo habría sido ya imposible - eso la sorprendió, no entendía que estaba pasando y su única duda era ¿que había pasado en las 24 horas posteriores al regreso del rubio como para que lo impulsaran a revelar el secreto sobre su unión con la ultima de los Senju?
Entonces Naruto procedió a contarle a grandes rasgos lo que había ocurrido en esa habitación de hospital donde finalmente sus secreto se revelo aunque no de la manera que ninguno de ellos esperaba y que fue aun mas difícil de encubrir tras la llegada tan abrupta e imprevista de Hitomi al lugar, lo cual les llevo a verse en la necesidad de explicar mas de lo necesario solo para que se entendiera el pasado tras tal secreto.
Mientras lo escuchaba Shizune era un mar de emociones, desde la tristeza al saber que su maestra debió de hablar sobre un pasado no precisamente feliz hasta llegar a su vida al lado del joven rubio que le arrebato el corazón, felicidad por saber que el mayor deseo de la Senju se había cumplido al finalmente poder pasearse por las calles de la aldea como lo que era, la esposa de Naruto, sin tener que esconder tal hecho, luego estaba la rabia debido al comportamiento de Sakura, la quería de eso no había duda, pero en ocasiones ese temperamento explosivo y criticón que se cargaba la hacía difícil de soportar y luego claro esta, sentía la vergüenza de saber que fueron atrapados en un beso post coito, en verdad que le sorprendía la facilidad que tenían ese par de rubios para olvidarse e ocasiones de lo que los rodeaba para entregarse a la pasión y el deseo porque si, Naruto le explico que previo a ser descubiertos tuvieron sexo, ademas de un poco de depresión al saber que Hinata quien debió ser la mata de la cordura en ese momento se había dejado arrastrar por sus deseos a ese obsceno juego en el hospital.
Del otro lado Naruto al terminar de contarle lo que lo llevo a revelar su secreto se quedo viendo a la azabache ante el y no pudo evitar una sonrisa incomoda y amarga pues su Nee-chan estaba ante el con sus ojos cerrados mientras parecía meditar en sus palabras sin ser consciente o tal vez si de los extraños estos que hacía mientras lo procesaba todo, era fácil entender que en ese momento ella era un mar de emociones y cuando la vio sonrojarse supuso que eso se debía a lo que le dijo de que habían hecho el amor previo a ser descubiertos y aunque quisiera, pedir perdón a la pelinegra no serviría de nada, particularmente porque esa mujer ante el, en el pasado, en mas de una ocasión se encontró con una escena que parecía salida de los libros de Jiraiya, donde Tsunade y en ocasiones Hinata jugaban al paciente, la doctora y la enfermera o en ocasiones las pacientes eran ellas y el el doctor que debía darles una buena inyección, las reprimendas de parte de Shizune al ser atrapados eran por decirlo de forma amable, brutales y en mas de una ocasión los hizo sentirse como degenerados, mas porque ni bien el regaño terminaba y la morena se iba, no dudaban en continuar donde se quedaron.
- Ya veo - fue todo el comentario de la medica en cuanto termino de procesar todo lo que Naruto le había explicado previamente, aunque eso no evito que pese a todo, cuando abriera los ojos de nueva cuenta para verlo, sus mejillas aun se encontrasen teñidas de carmín producto del sonrojo, aunque lejos estaba el rubio de saber que ese sonrojo era, no solo por el tema de casi ser atrapados en el acto, si no por otro diverso tipo de factores y eventos que llegaron a su mente en ese momento tras saber que lo habían hecho en el hospital, algunos de esos factores la incluían a ella misma de hecho.
- No era como tenía planeado que ocurriera, pero era preferible que la información saliera de mi y no de terceros - no le faltaba razón en su argumento y ella lo sabía, aun si el forzara a los implicados a jurar hacía su Hokage que no dirían nada, sería cuestión de tiempo a que la información se filtrara, ya fuera porque inconscientemente abrieran la boca o porque fuera para ellos imposible actuar como si nada levantando sospechas, - ademas, se que no lo haría pero, haaa, tanto tu como yo sabemos que Ino goza de cierta fama de... metiche, eso podría acabar siendo demasiado perjudicial - tenía razón y ella lo sabía, Ino podía a veces ser demasiado curiosa por decirlo de algún modo y eso los podía meter en líos si en medio de su curiosidad los delatara inadvertidamente.
- Supongo que tienes razón en eso, al menos viniendo de ti, no dará a lugar a malentendidos o falsos rumores - suspiro aliviado al ver que al parecer Shizune estaba aceptando la situación y sus motivos, no es que pudiera cambiar algo de lo que ocurrió de todos modos, pero contar con su apoyo y comprensión en todo esto era mejor, sin embargo se extraño cuando la escucho reírse por lo bajo de manera discreta y al ver que ella había llamado su atención con su risita decidió explicar el motivo de la misma, - fu fu, supongo que si algo bueno puedes sacar de esto es que finalmente te quitaras cierto peso de encima - dijo como tratando de sonar cómplice con el aunque solo sonrió mas cuando vio la confusión en su rostro.
No era para menos, a sus ojos no tenía ningún problema que se hubiese resuelto con la revelación, mas allá de finalmente sentirse liberado al ya no tener que preocuparse de mantener ese secreto, era curioso si lo pensaba, pero podía entender ahora lo que debieron sentir todos aquellos que lo apreciaron a lo largo de su vida y que conocían su ascendencia y que aun así no tenían permitido decirle nada, llegaba a ser bastante mortificante no poder actuar como te gustaría debido a un secreto que te restringe, aun así y viendo que Naruto parecía no entender a que se refería, entonces decidió explicarse mejor.
- A lo que me refiero es que ahora que todos saben sobre tu relación con Lady Tsunade, Anko ha perdido todo poder para chantajearte - al decir eso no pudo evitar sonreír recordando como esa desvergonzada y maliciosa mujer había aprovechado la particular información para tener al rubio en sus manos y obligarlo a consentir su paladar con comidas exquisitas, todo mientras el rubio solo lloraba al ver como su dinero desaparecía solo por comprar el silencio de la pelimorada.
- En realidad me encargue de ese problema hace mucho - lo escucho decir de repente con sorna lo cual la sorprendió al tiempo que la confundió no sabia de donde salia esa seguridad respecto a la chantajista de Anko, si, el había resuelto el problema medianamente al encargarse de cocinar para la mujer con sus propias manos, pero igualmente eso implicaba un gasto particularmente alto dado que ella nunca se conformaba con algo menos que un plato de primer nivel.
Aunque si lo pensaba bien, luego de un tiempo sus constantes visitas a la casa del rubio para exigir su pago diario dejaron de ser tan frecuentes, si, aun solía ir a su casa, pero cuando aparecía esa actitud prepotente de un principio hace mucho que se había ido y siempre se pregunto que fue lo que ocurrió, porque debió de ser algo bastante fuerte para que de un momento a otro pareciese que el control de la situación cambió de manos y no creía que fuera solo debido a los kilitos de mas que se gano la pelimorada por exagerar con su gula.
- De hecho Tsunade y Hinata también sacaron provecho de la situación - en este caso le sorprendió la diversión con la que contó eso el rubio, así como el hecho de que fuera lo que fuera que había pasado, las dos esposas del rubio habían participado y por la mirada que llegaba a ella proveniente de Naruto, se atrevería a decir que no solo participaron y sacaron provecho, si no que también disfrutaron de cada segundo de eso.
Decidió mejor no seguir por esa linea de pensamientos, simple y llanamente porque cada vez que dejaba que su curiosidad la doblegara, eso terminaba con ella descubriendo el lado mas oscuro así como el menos conocido de quien fuera su maestra y modelo a seguir, lado que cuando estaba cerca del rubio parecía tomar el control.
- Y-Ya veo - no pudo evitar responder con cierta incomodidad, especialmente porque dada su curiosidad científica, había una parte de si misma que no podía dejar de especular sobre que demonios fue lo que el rubio había hecho para lograr cortar de raíz el problema que era las manipulaciones de Anko dada su privilegiada posición de poder al conocer su secreto, así que mejor cambio de tema, uno un tanto mas serio, - entonces, ¿que es lo que harás ahora? - decidió preguntar, pues necesitaba saber que era lo que haría para saber como poder ayudarlo a el y a la que ella consideraba su familia, la única que tenía.
- Nada ha cambiado, tal vez mi relación con Tsu-chan debió revelarse antes de lo planeado, pero no era algo para lo que no estuviera preparado desde el principio y lo sabes - lo dijo con convicción solo para agregar seguridad a sus palabras, pero ella sabía que no mentía, había discutido con ellos en mas de una ocasión todos los posibles escenarios que podrían darse tras la revelación, desde el mas positivo hasta el peor de ellos y se habían establecido todos los protocolos y medidas para cada uno de ellos, así que en ese sentido no había nada que temer, - si te refieres a lo demás, eso se quedara como un secreto, no soy el único implicado y mientras esos secretos no quieran ser revelados, yo no soy nadie como para ir en contra, por el contrario te agradecería que en ese ámbito continuemos fingiendo que tales secretos no existen Shizune Nee-chan - había un tono de peligro en su voz, no dirigido a ella, mas bien una forma de dejar en claro que esos secretos que aun no veían la luz se debían quedar así, por el bien de todos y ella sabía que esa era la mejor opción, por lo cual asintió obteniendo una sonrisa del rubio relajando el ambiente tan pesado que se estaba empezando a formar.
El Hokage se sentía mal, tener que hacerla cargar con tantos secretos suyos, claro esta que ella nunca se quejo, siempre dijo que el era su familia tanto como la rubia Senju y que de hecho le alegraba que le tuviese la suficiente confianza como para apoyarse en ella para soportar la carga de tantos misterios, aunque claro, aun le faltaba uno mas que conocer, uno que era total y completa responsabilidad de tres biju irresponsables que no consideraron hablar con el antes de ejecutar su estúpido plan.
Si, Shizune aun no sabía que Naruto había regresado a su forma de infante en la que lo conoció, de hecho hasta donde ella sabía el seguía siendo el mismo hombre que viera los ultimo años, maduro, alto, centrado, aunque claro esta, eso no era mas que el producto del Henge que ya parecía haberse hecho parte de la familia Uzumaki, curioso, jamas creyó que el jutsu usado en el pasado por su rubia esposa terminaría siendo de utilidad para mas de un miembro de su gran familia, pero volviendo al punto, en ese momento ante la morena, lo que había no era mas que la ilusión del Henge que le permitía mantener a ojos del espectador su apariencia adulta, lo tenía desde que salio de su casa esa mañana tras desayunar con sus esposas y sus hijas, era lo mejor, suficiente había sido con la revelación sobre que tenía mas de una esposa como para que a menos de 24 horas de esa revelación les diera otra donde resultaba que también había vuelto a ser un niño.
Se sentía mal, no lo negaría, Shizune era de confianza y ocultarle esto no era algo que le hiciera gracia, pero no podía decírselo, no aun, este como muchos otros era uno de sus secretos y no podía permitir que nadie fuera de su familia se enterara, así que hasta esa noche, su siempre diligente Shizune Nee-chan seguiría en la ignorancia de su rejuvenecimiento extremo.
Luego de eso la mujer se quedo un rato mas para lamento del rubio quien quería huir rápidamente de ahí, explicándole algunos de los documentos, dando detalles de reformas, planes, misiones y demás, antes de finalmente retirarse de la oficina deseándole un buen día a su líder y dándole ánimos para que continuara con el buen trabajo que estaba haciendo.
Ni bien salio de su oficina, Naruto casi se pone a bailar de gusto al estar solo de nuevo y con la oportunidad de llevar finalmente a cabo su plan, no tardo ni un segundo en ejecutarlo, no quería tentar a su suerte y que alguien mas entrara a la oficina antes de que el pudiera hacer el remplazo que tenía en mente, por eso con rapidez realizo el característico sello de manos, - ¡KAGE BUNSHIN NO JUTSU! - lo dijo tal vez con demasiada alegría y en cuanto el clon estuvo formado no pudo evitar sonreír, a ojos de terceros el seguiría estando ahí, mientras su verdadero yo estaba donde mas quería estar, al lado de su amada familia.
- Ya sabes que hacer - le dijo ansioso a su clon, el cual sin decir nada solo asintió antes de tomar su posición mientras el rubio original se deslizaba hacia la ventana para abrirla y sentir el magnifico aire veraniego golpearlo antes de sonreír y rápidamente salir de la oficina y la torre del Hokage para disfrutar de su libertad al lado de aquellos que mas le importaban en el mundo.
En el mercado de la ciudad, una hermosa rubia caminaba mirando entre los diferentes productos, considerando cuales llevar para la cena de aquella noche, era increíble, pero la realidad para ella era que jamas se imagino que un día, una afamada y poderosa kunoichi como ella se encontraría comportándose como una esposa devota, una ama de casa y lo mas increíble que le gustaría tanto esa sensación de que al terminar de hacer sus compras, regresaría a una casa donde le esperaba su familia.
Para Tsunade el rubio marco un antes y después en su vida, gracias a el dejo de pensar que la mala suerte la perseguía, finalmente sintió que tenía un lugar en el mundo y que irónicamente ese lugar sería al lado del hiperactivo numero uno, ninja cabeza hueca, que a su lado encontraría esa felicidad que pensó jamas recuperaría y mas aun, que con el formaría una familia, una muy loca y extraña familia, pero seria propia y eso llenaba su corazón.
La epitome de su felicidad actual llego el día anterior cuando aunque no era como lo tenían planeado, su esposo finalmente había revelado su relación, la había presentado por lo que era, su esposa, suya y de nadie mas y contrario a lo que se imagino, la revelación fue bastante bien recibida por el pueblo, ahora podía moverse entre los suyos sin esconder esa parte de su vida, podía finalmente presentarse como la esposa del hombre que finalmente conquisto su malherido corazón y le devolvió la sonrisa.
Claro que esto no era en su totalidad un lecho de flores y eso era justo lo que vivía en ese momento mientras buscaba entre las tiendas los ingredientes para la cena y era algo que se repetía una y otra vez cuando entraba a uno de los establecimientos comerciales.
- Oh, bienvenida Lady Tsunade, es un honor que nos visite la esposa de Lord Hokage - la atendió el hombre que era el dueño del lugar con una sonrisa, sonrisa que ella correspondió aunque con un poco de incomodidad.
No la malentiendan, que la reconocieran como la esposa de Naruto le encantaba, de hecho henchía su pecho de orgullo de poder presentarse como tal, pero el problema estaba en que solían ponerse pesados en cuanto a la atención, manteniéndose cerca, recomendandole los mejores productos, ofreciéndole un sin fin de cosas mientras la trataban con quizás demasiado respeto y admiración.
No era ajena a ese tipo de comportamiento, en el pasado también lo recibió ya sea porque la veían como la princesa de los Senju o mas recientemente como la Hokage, pero nunca se habían puesto tan pesados como ahora y debía suponer que se debía al hecho de que a ojos de la aldea, ella era como una celebridad y ahora resultaba que estaba casada con la actual y mas famosa celebridad del ninkai, porque si, Naruto era conocido en todo el mundo y temido como el mas poderoso de los shinobi vivos, por no mencionar que fue quien sin jamas renunciar a su camino logro detener una guerra contra una diosa, básicamente un héroe en todo sentido.
Y al tener esa idea formada en sus mentes, sin importar cuanto tratara de que fuera de otra manera y valla que lo había intentado, al final siempre acababan tratándola como si ante ellos estuviese el mismo daimyo, incomodandola pues no era ese tipo de atención la que quería recibir.
- Oh esa berenjena no esta muy fresca, de hecho acaba de llegar un cargamento de verduras frescas, permitame traerlas para usted - regreso su atención al vendedor cuando el hablo mal de su propio producto y antes de poder decirle algo, el hombre ya estuviese atrás del establecimiento buscando los productos que le ofreciera sacandole una gota de sudor al ver la diligencia del hombre por agradar a su cliente, aunque estaba muy segura que tenía mucho que ver el que en este caso, su cliente era la princesa de los Senju así como la esposa del Nanadaime Hokage.
"Ahora entiendo porque Hinata a veces es tan reacia a hacer las compras" pensó la rubia mientras consideraba a su hermana, con la personalidad tan naturalmente dulce de la ojiperla, este tipo de asedios podía ser un verdadero problema al no ser capaz de detener a los vendedores solo por no querer ser grosera y no dudaba de que eso era algo que algunos aprovechaban para venderle mas de lo que ella necesitaba o siquiera quería.
De hecho si lo pensaba bien, eso explicaría porque en algunas ocasiones cuando la chica volvía a casa luego de las compras esta se encontraba con sus ojos casi que en espiral, mareada y extrañamente con mas compras de lo que originalmente había ido a hacer.
Debió aguantar a aquel vendedor usando cada gramo de paciencia que hubiese en su cuerpo, cosa difícil porque su insistencia estaba empezando a sacarle una vena en la frente aun cuando ella claramente le decía que no estaba interesado, finalmente cuando salio de esa tienda suspiro aliviada, eso fue mas aterrador de lo que se esperaba, había que ver la insistencia del vendedor, aunque igual admiraba su capacidad para no darse por vencido fácilmente a la hora de vender sus productos.
Sacudió su cabeza mientras una sonrisa burlona aparecía en su rostro, eso no era algo que debiera preocuparle, por ahora solo debía centrarse en comprar lo que faltaba, hoy Boruto regresaría de su misión, entonces su familia estaría completa, su primera cena en familia, la idea la hizo sonreír soñadora y la animo a conseguir todos los ingredientes que quería usar por lo cual continuo su pequeña odisea en el distrito comercial preparada mentalmente para continuar recibiendo lo que había sido los nuevos saludos gracias a su nuevo estatus.
- Buenos días Lady Uzumaki - fue el comentario de una mujer de edad avanzada que pasaba por la calle en la que se movía en ese momento, - ooooh, Uzumaki ojou-sama se ve radiante hoy - esta vez fue un hombre también con una vida de experiencias reflejada en su apariencia quien la elogio mientras continuaba buscando los ingredientes que buscaba, - fu fu fu, Uzumaki-dono, ¿acaso hoy tiene una cena romántica con su esposo?, recuerde, la mejor manera de ganarse el corazón de su hombre es por su estomago - esta vez una mujer de apariencia madura fue quien hablaba con ella mientras trataba de al parecer aconsejarla sacandole una sonrisa a la rubia al considerar a su glotón, en mas de un sentido, esposo.
Escuchar que la llamaran Lady Uzumaki de alguna manera le henchía el pecho de orgullo, era la clara prueba de que la reconocían como lo que era, la esposa de Naruto y eso le daba una felicidad difícil de describir en palabras, sin embargo el que se pusieran tan aduladores ahora hacia ella era algo que ciertamente le costaba adaptarse, ni siquiera cuando era la Hokage debió enfrentarse a algo así, tal vez porque estaba avalada como la máxima autoridad de la aldea y eso le daba cierta protección hacia el agasajo excesivo.
Tal vez olvidando quien fue en el pasado, supusieron que la mejor manera de lograr algunos favores y concesiones de parte de su líder, la mejor manera de lograrlo era por medio de alabanzas a sus mujeres, pero ella fue una Hokage, tal vez no por tanto tiempo como otros tantos en su puesto, pero si estuvo el suficiente como para conocer e identificar todo tipo de artimañas en pro de un objetivo egoísta y lucrativo, por eso que no cayera en esos juegos y sabía que Hinata pese a sus modos tan delicados, tampoco se dejaría arrastrar en eso, aun así no es como si pudiera acostumbrarse a algo así, cosa que empeoraba ahora que sabían sobre su mas que estrecha y cercana relación con su actual jefe de estado.
Decidió no darle vueltas al asunto a algo que a sus ojos resultaba tan intrascendente, ella estaba preparada para lidiar con ese problema e ignorarlo de paso, por lo cual estaba mas centrada en continuar su pequeña empresa por los ingredientes de la cena de esa noche, quería que fuera un verdadero banquete, uno digno de una celebración como el que la familia estaba ahora mas unida que nunca, ademas de oficializar por completo este su segundo embarazo.
Fue por ese estado de total concentración y determinación en cumplir su objetivo que no se percato de la figura tras ella que se acercaba en su dirección mientras la rubia se inclinaba para ver algunos de los vegetales ante ella para elegir cual llevar y se sorprendió cuando la suso dicha figura finalmente se hizo notar cerca suyo.
- Es bueno verla Tsunade-sama, ¿o prefiere que ahora le diga Lady Uzumaki? - se sorprendió ante la voz, de hecho alcanzo a dar un adorable saltito por el susto de la inesperada aparición, saltito que le dio gusto a mas de un hombre cuando vieron esos enormes pechos rebotar ante la acción de su dueña, causando mas de una hemorragia nasal por la sublime vista.
En cuanto se recupero de la sorpresa inicial, se giro para encontrarse con la persona que e había hablado, persona que ella conocía bien y que en ese momento le estaba sonriendo cálidamente aunque con cierto aire burlón en ese momento.
Su largo cabello negro que incluso parecía algo desordenado, su delgado y atlético cuerpo pese al paso de los años, el carmín de sus labios, un gusto por pintárselos que no había perdido nunca y quizás su mas particular rasgo, el que era mas característico de su ser, esos hermosos ojos color carmesí con un anillo negro sobre su iris, no se trataba de nadie menos que Kurenai Yuhi, quien pese a jamas consumar un matrimonio con Asuma, ahora se presentaba por el apellido de su difunta pareja como Kurenai Sarutobi.
Contrario a lo que muchos creían resultaba que Kurenai no había descuidado su apariencia jamas, tal vez por un poco de vanidad, pero muy pocos sabían lo que se escondía detrás, pues incluso ahora, la mayoría de la aldea a verla, veían a una ex kunoichi a quien el tiempo le había hecho efecto sobre sus finas y delicadas facciones al punto de vérsela envejecida de manera radical.
Muy pocos sabían que no era mas que una fachada creada por la mujer usando lo que mejor sabía hacer, un poderoso genjutsu aplicado sobre ella de una manera tan imperceptible que a simple vista era indetectable, según sus propias palabras, el que se hubiese retirado de la fuerza shinobi de la hoja no significaba que ella dejaría de practicar su arte, uno que le resultaba aterradoramente fácil de ejecutar, incluso en niveles profundos.
Pocos sabían de su verdadera apariencia actual, siendo Tsunade una de las poca personas entre ellos en saberlo, junto a Hinata, Shikamaru, Anko, Yugao y para sorpresa de muchos el mismo Naruto, quien convertido en un sensor por excelencia y con ayuda de Kurama no le tomo mas que unos pocos segundos detectar el genjutsu que alteraba la forma física en la que los demás la percibían.
De hecho era asombroso el como parecía que el tiempo en realidad no había corrido realmente en ella, si, se notaba un halo de madurez en sus facciones pero seguía ostentando esa hermosura con la que muchos la conocieron en sus años mozos, su piel tersa, suave y brillante, ese pelo negro azabache tan sedoso, largo, brillante y bien cuidado, esos labios carnosos que siempre lucían ese tono carmín de su labial, hasta para ella en ocasiones le surgía la necesidad de sentirlos y besarlos, de hecho sus ojos aun conservaban esa vivacidad y brillo característico de una chica juguetona y el que continuara pintando sus ojos de ese tono violeta tan atractivo de siempre no ayudaba a cambiar esa opinión, sus piernas largas y esbeltas, algo que Tsunade sabía muy bien pues era a ella a quien la ojirroja acudía si requería de algún examen medico, caderas anchas y cintura estrecha, difícil de imaginar de una mujer que ha dado a luz aunque quien eran ella o Hinata para juzgarla en eso y sus pechos incluso mas llenos de lo que lo fueron en su juventud.
Muchas veces le pregunto el porque de que ejecutara ese jutsu ilusorio a lo que la respuesta que finalmente y ante tanta insistencia termino dándole fue que ella ya no se sentía atraída por la idea de mantener esa aura de Onee-san sexy que ostentara años atrás, algo que ella mejor que nadie comprendía, no por nada también uso artes ninja para alterar la forma en que la veía el mundo cuando no se sentía segura de si misma por eso cuando finalmente ella le respondió dejo de insistir en ello.
Le sonrió de vuelta a la mujer mientras ella se acercaba esta vez para saludar como correspondía, como dos viejas amigas, sin formalidades de por medio.
- Así que Uzumaki, ¿eh?, en cierta forma no dejas muy de lado tu núcleo familiar - fue lo que le dijo cuando se terminaron de saludar, mencionando ese hecho en particular, pues no era desconocido para Kurenai y para otros jounin que Tsunade Senju ahora Uzumaki, de hecho tenía en sus venas corriendo sangre Uzumaki por su ascendencia hasta la esposa del shodaime Hokage, Mito Uzumaki, su abuela.
- Si, es un tanto raro, pero Sigo siendo la misma de Siempre, solo que ahora siento incluso mas propio mi apellido Uzumaki de lo que jamas lo sentí antes - no mentía en eso, para ella solo había pasado de llevar uno de sus apellidos por otro, a sus ojos ella no era Tsunade Senju y tampoco era Tsunade Uzumaki, era en realidad Tsunade Senju Uzumaki, por ascendencia y por matrimonio y se enorgullecía de ambos casos.
- Fu fu, sus planes se adelantaron al parecer - si, Kurenai sabía sobre la relación entre Naruto y Tsunade, ellos se lo dijeron, un intercambio de secretos para un pacto de silencio mutuo a cambio de ellos jamas revelar nada sobre su genjutsu, - aunque ciertamente no me esperaba que de hecho ya estuviesen casados - claro esta que nunca le dijeron toda la verdad, hasta donde la experta en genjutsu sabía, los dos rubios sostenían una relación secreta de amantes desde hacía años, una relación que Hinata conocía y para sorpresa de su antigua maestra, aprobaba, por no decir que también disfrutaba, así que saber que de hecho ese par fueran esposos fue algo sorprendente para ella, - ¿ahora puedes decirme como fue que paso todo? - nunca le dieron información completa, pero en consideración de que ahora no tenía sentido continuar ocultándolo, podía pedir la información que llenaría los espacios que obviamente habían en la historia que en su día le dijeron.
Tsunade por su parte solo, solo suspiro, aunque era entendible, ella se suponía sabía su secreto y ahora se enteraba que solo conocía parte de la verdad, así que asintió mientras sonreía cansinamente, nunca creyó que debería contar la misma historia dos veces seguidas en un periodo de tiempo tan corto.
- Es una historia larga Kurenai, pero creo que mereces saber la verdad por cargar con una verdad a medias todo este tiempo - le dijo mientras la veía fija y cálidamente ella era de confianza, habían experimentado todo tipo de cosas en el pasado y en cierta forma se entendían pues conocían el dolor de la perdida de un ser amado producto de la guerra, por no mencionar uno que otro intercambio que las unió mas como amigas, - veras, todo comenzó... - y así empezó su relato, una historia que le encantaba pues era el relato de toda una relación que debió pasar por muchos altibajos para llegar a ser lo que era hoy en día.
Durante la siguiente hora, mientras la ojirroja acompañaba a la rubia en sus compras y le ayudaba a elegir los víveres, Tsunade le contó todo como antes lo hiciera con los chicos que les descubrieron omitiendo en parte las escenas mas picosas de su vida amorosa al lado de su esposo y obviamente de Hinata, aunque eso no evito que Kurenai se sonrojara en algunos momentos por la inferencia de sus comentarios, mientras que en otros momentos no pudo evitar derramar lagrimas al saber del dolor que paso su ahora amiga en su relación y para cuando termino de escucharla la sonrisa estaba en su rostro, sonrisa de felicidad de saber que al final todo salió bien para ambos rubios.
- Esa es toda la historia - termino de contar, esta vez con una sonrisa radiante y sintiendo el cosquilleo en su corazón, ese que siempre sentía cuando estaba en brazos de su adorado rubio, siendo mimado por el hasta el cansancio.
- Ya veo, eso explica mucho, especialmente el extraño comportamiento de Anko cerca de el - era algo que no pudo dejar pasar la pelinegra de todo lo dicho por Tsunade, después de todo se trataba de su amiga pelimorada y la conocía lo suficiente para saber que iría hasta esos extremos aunque no se imagino que las cosas acabaran así, - por otra parte, entonces esa discípula tuya si era tu hija después de todo, no puedo creer que me engañaras haciéndome creer de verdad que era una especie de pariente muy lejano - si, escondieron la relación con Hitomi para no levantar sospechas y dado que no era raro una similitud física entre miembros de una misma familia, nadie cuestionaría nunca la existencia de un pariente lejano que compartiera aunque fuera poco la sangre Senju con Tsunade, mas cuando la niña era casi una copia al carbón de su madre salvo por las puntas rojas de su cabello.
- Si, es mi mas grande tesoro, la mas grande prueba del amor que Naru-chan y yo nos tenemos - no pudo evitar sonreír con calidez al mencionar a su hija, ese pedacito de cielo que terminaba de llenar su vida de felicidad, bueno, ella y su futuro hermanito o hermanita que crecía en ese momento en el vientre de Tsunade, - y hablando de hijas, ¿como esta Mirai? - esta vez cambio de tema y centro las cosas en la mujer que la acompañaba, suficiente había hablado de ella, ahora quería saber sobre su amiga.
- Que puedo decir, esa chica me llena de orgullo, es una esplendida kunoichi y una gran mujer - podía notarse el orgullo en sus palabras, se había abocado en su hija hace mucho y su esfuerzo y sacrificio había dado sus frutos pues su hija era una digna sucesora de su madre como mujer y como shinobi, - aunque por ahora esta lejos en medio de una misión, calculo que volverá en aproximadamente una semana - continuo explicando la orgullosa pelinegra mientras continuaban con las compras.
Continuarían así, hablando de una cosa o de otra, hablando de sus vidas, de sus familias y de muchas otras cosas que eran un secreto para los demás pero que eran aquello que las unía como mujeres, como amigas y como confidentes, solo cuando las compras estaban hechas y las dos mujeres debieron de separarse, solo entonces la platica acabo entre ellas.
- Me alegro verte Kurenai, pero es hora de que vuelva a casa, tengo mucho que hacer para la cena de esta noche - le dijo la rubia, era hora e regresar a casa, su hijo volvería hoy, porque si, también era su hijo, uno muy rebelde pero su hijo tanto como Hitomi era hija de Hinata, eso ademas de dejar en claro para todos los miembros de su amada familia el nuevo orden que regía en la ahora ampliada familia Uzumaki.
- Te entiendo y me alegro verte también, nos veremos después entonces - se despidió la pelinegra de ojos rojos también antes de cada uno tomar un camino diferente para llegar a sus respectivos hogares.
Aun había mucho que hacer antes de que llegara la noche y Tsunade ya estaba nerviosa, quería que todo saliera perfecto.
Al interior de uno de los bares de la aldea un grupo de mujeres se encontraba bebiendo y hablando, bueno, lo correcto sería decir que estaban interrogando a una de ellas, la cual ante la insistencia y tonalidad de algunas de dichas preguntas se encontraba roja de la vergüenza, mas aun si se consideraba que a su lado estaba su hermana menor, escuchando el tipo de preguntas tan directas que le hacía una de ellas en ese momento.
- ¡Ino, ya déjala en paz!, ademas eso no es de tu incumbencia - quien reprendía a voz en grito a la rubia por sus inusuales preguntas no era otra que Sakura que pese al tono enfadado de su voz, sus mejillas se teñían de rojo también, aunque era difícil saber si se debía a la vergüenza o al alcohol.
- Vamos Sakura, no seas mojigata, ademas no me digas que no te pica la curiosidad también - decía una alegre rubia mientras veía a su amiga con picarda, cosa que funciono pues en cuanto le dijo aquello, la pelirrosa se quedo sin palabras para negar tal aseveración de parte de la Yamanaka y mejor se sentó sintiéndose derrotada al no tener como desmentirla, - fu fu fu, entonces, Hinata... ¿que tan bueno es Naruto en la cama? - si, esa era la pregunta que llevaba haciéndole desde hace rato a la ojiperla mayor manteniendola sonrojada, por no mencionar que incomoda.
- Etto... yo... - ni siquiera sabía como responder sin revelar mucho y a la vez dando suficiente información como para que cambiaran de asunto, aunque sabía que si les daba pie las cosas solo empeorarían y no quería hablar de su vida sexual con ellas, por mucho que las quisiera eso no era algo con lo que se sintiera cómoda hablando.
- Vamos Onee-chan, yo también quiero saber - luego estaba Hanabi, quien se suponía debería ayudarla a salir de ese problema y que en su lugar solo la hostigaba mas mientras sonreía, pocos lo sabían, pero Hanabi tenía un extraño fetiche por hacer sonrojar a su hermana y no desaprovechaba oportunidad para hacerlo, de los mayores sonrojos que le causo fue cuando la sorprendió desde su espalda para agarrarle los pechos y amasarlos descaradamente haciéndola gemir, lo peor, lo hizo frente a Naruto.
Pero eso era lo de menos en ese momento, ella sabía por que su linda Imouto le estaba preguntando eso, quería avergonzarla y en su mirada estaba claro el porque, después de todo Hanabi ya conocía la respuesta a esa pregunta que Ino le hacía, no por nada en una de sus visitas sorpresa a la residencia Uzumaki, la menor de las hermanas Hyuga se llevo la enorme sorpresa de ver a su hermana cabalgando a su esposo en el sofá de la sala con demasiado brío para una mujer que toda su vida se caracterizo por ser demasiado tímida.
Lo que paso después, fue en el mejor de los casos extraño e incomprensible como se dio tal desarrollo de eventos, lo único que sabía era que después de ese día, su hermanita aprovechaba para molestarla cada que se le presentaba la ocasión y usaba como referencia ese día en particular y por lo visto este caso no sería diferente a los demás.
- Vamos Hinata, tienes que admitir que para que Naruto tenga dos esposas y ambas se vean tan felices, en la cama debe de cumplir mas que de forma sobresaliente - Ino se la estaba pasando bomba con ese interrogatorio sobre la vida sexual de su amiga y aunque las demás no decían nada debido a la vergüenza, también era cierto que no dejaban de estar atentas a la respuesta que podría darles la mujer.
Hinata quería que se la tragara la tierra, no quería responder, no se sentía en capacidad de responder sin desmayarse por la excesiva vergüenza que la invadía y el que Hanabi bajo la meza escribiera sobre su muslo con su dedo un sin fin de frases vergonzosas no la ayudaba a centrarse, después de todo Hinata era de muslos sensibles.
- Y q-que hay de ti Ino, ¿acaso Sai te complace como hombre? - no era su mejor defensa, pero considerando la vergüenza, su timidez y el hecho de que Hanabi estaba moestandola acariciando sus muslos, fue lo mejor que se e pudo ocurrir aunque con eso sonara como una niña chiquita que no tiene mayor argumento pero esperaba que bastara para hacerle entender lo incomodo que resultaba contestar algo así.
Por un momento pareció que su pequeña treta funciono pues así como Ino se quedo un momento callada por la sorpresa, también las miradas dejaron de estar centradas en ella y pensó que saldría de esto limpia, solo que olvido que Ino en algunas cuestiones era muy directa y bueno, el recato a veces no era su fuerte, de otra forma en mas de una ocasión la rubia no le hab´ría restregado en la cara a Sakura su falta de carne erótica mientras se agarraba sus propios pechos.
- Hmm, no me quejo, a veces debo de enseñarle algunas cosas, pero no esta mal - hasta ahí llego su esperanza, Ino no tuvo ningún pudor para revelar esa parte de su vida, aunque se sentía mal por el pelinegro esposo de la Yamanaka, la forma en que lo decía no alababa sus dotes en la cama, pero al menos no lo ridiculizaba como un mal amante, - ahora que lo pienso, Sai me dijo una vez que Naruto no estaba muy bien dotado según lo que vio en su primera misión juntos mientras estaban en las termales - lo dijo de forma casual como si fuera algo sin importancia, aunque causo sonrojos mas intensos en muchas chicas y en el caso de Sakura que ya conocía sobre ese evento, de alguna manera le hizo sentir pena por la ojiperla.
Para Hinata quien pese a todo siempre defendía a su familia, ese comentario de Ino la enojo aunque se escondía bastante bien ese sentimiento ante el bochorno y el sonrojo que presentaba, por otro lado, Sai nunca se caracterizo por ser precisamente perceptivo o bueno para decir las cosas, aun recordaba que según Naruto, el idiota de Sai ni bien empezó a conocer a los chicos de su generación empezó a insultarlos a todos, salvo a Ino y eso porque venía con la experiencia previa de ser apaleado por Sakura por insultarla, así que su palabra en esos temas no era precisamente de fiar y del otro lado ella misma había visto el tamaño del paquete de su esposo y estaba lejos de ser poco dotado, mas bien era el caso contrario.
- En realidad esta muy bien dotado - lo dijo para si misma y en un susurro movida por el enojo de sentir que la rubia estaba menospreciando a su esposo, el único problema es que pese a que lo dijo tan débilmente, olvido que estaba entre kunoichis, mujeres que con su entrenamiento ninja tenían sentidos muy superiores a la media y dada la cercanía entre todas debido al reducido espacio en el que estaban sentadas, incluso el mas débil de los susurros podía ser captado por sus mejorados oídos.
Tarde se dio cuenta de ese hecho y lo hizo cuando todo quedo en silencio y su hermana pellizco su muslo para que la vera y ella con su cabeza le dijera lo que debía mirar, cosa que al hacerlo y ver en dirección a las demás chicas se topo con un paisaje de mujeres sonrojadas y en algunos casos incluso hilos de sangre saliendo de la nariz de algunas de ellas, se extraño en un principio hasta que entendió que ellas lograron escuchar su comentario personal haciéndola avergonzarse mas por su falta de autocontrol y no mejoro cuando enfoco su vista en Ino que la veía coqueta y un tanto burlona, dándole a entender que había logrado que la ojiperla cayera en su juego.
Un juego que ella le propuso al hablar mal de su esposo con un comentario que la rubia desde un principio sabía que tenía poco merito viniendo de alguien que durante la mayor parte de su vida ni siquiera tenía noción de lo que eran las relaciones interpersonales, pero que le valdrían para conseguir lo que quería, que en este caso era que Hinata hablara.
Se sintió tan tonta, una kunoichi entrenada como ella y haber caído de todas maneras en una treta tan simple como esa de parte de su amiga, lo lamentaba profundamente y con la siguiente pregunta lanzada por Ino, lo termino lamentando aun mas.
- Jooo, entonces la tiene grande, ¿ de que tamaño?, ¿ como la de un caballo? ¿o tal vez incluso mas grande? - se quería morir, eso no se lo iba a responder jamas, no podría con la vergüenza que le supondría responder eso, así que ya se podía ir olvidando de sacarle mas información, el único problema es que en este punto, su silencio era peor que una respuesta directa para la rubia quien continuo avergonzandola con sus comentarios, - eeehhh, ¿entonces si la tiene así de grande?, moooo que suerte tienes Hinata - en este momento no sabía donde esconderse.
Al parecer su falta de respuestas a las cuestiones de Ino era como darle la razón a sus maquinaciones, al menos así parecía estárselo expresando la rubia, pero no sabía que hacer, buena mentirosa nunca fue, decirle la verdad sería peor pues daría pie a mas preguntas y su único recurso, el silencio, parecía ser una confirmación de cuanta teoría loca pasara por la mente de su amiga, estaba acorralada y lo sabía.
- Bueno una vez que fui a la casa de Onee-chan pude ver... - Hanabi estaba risueña mientras empezaba con lo que parecía ser el salvamento a su hermana, al menos hasta que ella vio el brillo burlón en sus perlados ojos y supo que era lo que pensaba contar, por lo cual rápidamente le tapo la boca para evitar que la pusiera en vergüenza, suficiente con que ella la viera así, no necesitaba que las demás lo supieran también.
- ¡Ha-Hanabi-chan, no es necesario que digas nada de eso! - estaba avergonzada y su arrebato para taparle la boca a su hermana solo causo curiosidad en las demás haciendo que Hinata solo se sintiera peor, mas avergonzada y porque no decirlo, incluso humillada, su hermana aun ahora seguía teniendo ese gusto por burlarse de ella y parecía estársela pasando de maravilla haciéndolo hoy.
"Y pensar que este día empezó tan bien, ¿por qué me deje arrastrar a esto?", la pobre lloraba en su mente al ver como acabo esta supuesta reunión de amigas que al final no era mas que un interrogatorio contra ella al parecer y en comparación con eso, su día empezó tan bien, pues luego de asearse los tres juntos bajaron a preparar el desayuno y mientras hablaban de todo un poco, resulto con todos de acuerdo en una gran cena para darle la bienvenida a Boruto, ademas de dejar claros muchos aspectos de su nueva vida.
Luego estaba la llegada de sus dos princesas con un Kurama que se quejaba y retorcía que venía en los brazos de Himawari, la charla que sostuvieron luego de que las dos niñas subieran aunque protestando a bañarse, donde ante el tema de la nueva virginidad de su esposo y su deseo de sostenerla hasta el aniversario de los rubios, Kurama le revelo tal noticia, "- no veo el problema, si de verdad no son capaces de aguantar hasta la fecha designada entonces bien podríamos devolverle esa condición una senda vez, aunque no mas de eso, su cuerpo aun no se adapta a tal carga de chakra, sobreexigirlo para estar cambiando un aspecto de su ser tan constantemente podría ser mas perjudicial que beneficioso -", ahora sabía que el chico podía perder su virginidad y recuperarla por efecto de los biju al menos una vez mas, algo que nada mas lo escucho removió algo dentro de ella.
Si, estaba empezando a entender el porque de esa obsesión shotacon de Tsunade con su rubio esposo y aunque siempre trataba de autoconvencerse de que no era una degenerada, cosas como estas era lo que siempre le demostraba lo contrario, mas por la conversación que sostuvo con Tsunade luego de que Naruto usando el henge para verse como un adulto, saliera de casa directo a cumplir sus deberes como Hokage.
Estaba avergonzada de lo que hablaron, así como muy feliz, felicidad que le causo mas de una vergüenza ante sus hijas cuando no pudo dejar de sonreír soñadora ante ellas después de esa charla con su hermana rubia, por suerte Tsunade la saco de esos líos y luego de que la rubia saliera en busca de los ingredientes para la cena de esa noche, apareciera su hermana Hanabi invitándola a una reunión de mujeres con las amigas de la mayor, si tan solo se hubiera percatado de la trampa tras esa invitación, ahora no estaría metida en este problema tan grande.
- Mooo, Hinata no seas así, dame detalles, ¿es gorda?, ¿venosa?, ¿la punta se parece a un hongo? - no sabía ni siquiera que decirle, ¿de donde estaba sacando esas preguntas?, le aterraba la posibilidad de que a esa rubia le gustara la literatura erótica, eso solo la ponía en problemas pues significaba que tenía mucho material para preguntarle y cada vez se sentía mas cohibida a responder.
- ¡I-Ino, ya es suficiente, eso no es algo que te deba importar! - por suerte Sakura salio en su rescate para aplacar a la rubia, aunque todo lo que se gano fue una mueca de disgusto de parte de la mujer antes de sonreír de nuevo, esta vez con un tanto mas de maldad para dirigirse entonces a la rosada del grupo, que ante la mirada que le dedicaba trago duro, algo le decía que se iba a arrepentir.
- Mooo, no eres divertida Sakura, no es mi culpa que no tengas acción porque tu esposo nunca esta en la aldea - y ahí estaba, era increíble, pero incuso luego de tantos años, Ino sabía como golpearla animicamente con muy poco esfuerzo de su parte y claro, la pelirrosa era demasiado orgullosa como para permitir tamaño insulto hacia ella por lo cual pensaba replicar, el único problema es que la rubia se le adelanto, - ¿o acaso este arrebato de decencia tuyo es debido a que Sasuke-kun es el que no esta tan bien dotado y no quieres arruinar tu imagen mental de semental que tienes de el? - se enrojeció ante el ultimo y quizas mas mordaz de todos los comentarios hechos por la Yamanaka hasta el momento, era dificil saber si era debido a la vergüenza, a la furia o a algo mas y ya que Sakura prefirió callar y sentarse para no darle alas a esa boquifloja.
Tras eso se genero un tenso silencio entre las ahí presentes pues no sabían como continuar la conversación dado que si bien Sakura decidió callar, en este momento veía con claras y hostiles intenciones a la rubia que fiel a su carácter competitivo con la mujer de cabellera rosada no le aparto la mirada en ningún momento, de hecho se la sostuvo en una clara batalla de voluntades que si bien era una guerra silenciosa, igual incomodaba a todas las demás presentes, solo que no en el mismo sentido de la conversación previa donde el objetivo primario era la mayor de las hermanas Hyuga ahí presente.
- C-como sea yo quisiera preguntarte algo Hinata - la encargada de romper esa tensión o por lo menos desviar la atención de las dos mujeres que aun se veían como cuando eran jóvenes fue Tenten quien aun se notaba en su rostro la incomodidad, cosa que rato de quitar bebiendo su trago antes de finalmente preguntar aquello que le carcomía por dentro, - ¿de verdad no te moleta nada de esto?, digo, aun ahora me cuesta creer que te tomaras tan bien el hecho de tener que compartir al chico que has amado toda tu vida - su pregunta tuvo efecto inmediato, pues salvo las dos chicas que no apartaban la vista una de la otra, las demás centraron de nuevo su atención en Hinata, pasando a ignorar a las dos peleoneras que parecían estar en otro mundo.
- Claro que no, como dije antes, soy muy feliz y no me importa compartirlo - había un sonrojo en las mejillas de la ojiperla, pero a diferencia de antes, ahora era uno cálido, que reflejaba el amor que sentía por su familia, no solo la que compartía su sangre si no, toda en general, - no negare que en un principio fue difícil, es decir, ambas queríamos su atención solo para nosotras, pero con el tiempo, la convivencia y el que Naruto nos amaba en igual medida a las dos poco a poco fuimos compenetrandonos como familia - lo decía feliz, recordando todo lo vivido para llegar hasta donde estaban.
"También ayudo todas esas noches que compartimos la cama juntos", esa parte solo se quedo en sus pensamientos, no podía decirles que parte de que aprendieran a compartir y llevarse bien entre si, fue por las largas sesiones en la cama donde ambas mujeres eran amadas a la vez por su esposo y entre ellas, de hecho fue esas experiencias las que las hicieron bisexuales encontrando en el cuerpo de la otra el consuelo cuando su esposo no estaba, cosa que si lo pensaba, a no ser que fuera estrictamente necesario que estuviese presente, Naruto siempre estaba cerca, como fuera, el sonrojo de recordar todo tipo de actos desvergonzados realizados entre ellas en esa etapa donde aun no se sentían cómodas con la situación fue difícil de ocultar, de hecho le costaba mirarlas mientras recordaba eso y por ello termino desviando la mirada, aunque ellas no lo notaron.
Por su parte las demás no podían mas que admirar a la chica, era por definición una mujer perseverante, no pudieron evitar sonreirle con calidez pues ciertamente se merecía esa felicidad que tenía ahora, había sufrido mucho en el pasado y ciertamente nunca renunció a la posibilidad de que un día el rubio la notara, esta era la justa recompensa para ella, de hecho quien mas le admiraba era Hanabi quien veía en su hermana a un modelo a seguir y por eso en sus ojos había un brillo de admiración particular.
- Ciertamente es digno de admirar Hinata, ante tanta adversidad has logrado sobresalir y alcanzar la felicidad - esta vez fue el turno de una mujer que si bien pertenecía a la aldea, inicialmente fue una extranjera y una que en su momento incluso conspiro contra la aldea en la que ahora residía, esta era Temari, quien veía maravillada a la mujer, de su marido había escuchado en su momento los problemas de su generación y siempre encontró cierta particular empatía por la chica de ojos perlados por el entorno en el que creció, por lo cual saber lo que escondía le tomo por sorpresa, pero si eso la hacía feliz, quien era ella para juzgarla.
- Si, no fue fácil, pero no me arrepiento de la decisión que tome, ahora siento que tengo mas de lo que alguna vez quise en la vida y que todos los problemas por los que pase, bien valieron la pena - Hinata sonreía genuinamente mientras decía eso y con esas palabras las demás no podían estar mas de acuerdo, de verdad que se alegraban por la chica y la que mas lo demostró que su propia hermana quien la abrazo con cariño, demostrando que cualquier problema que existiera en el núcleo familiar en el pasado, hace mucho que había desaparecido.
De hecho para ese momento tanto Ino como Sakura habían terminado su guerra de miradas por lo cual pudieron escuchar la ultima parte de la platica entre las mujeres, especialmente las ultimas palabras de la ojiperla, palabras que de alguna manera les llegaron a ambas, aunque no en la misma manera.
Sakura evaluó su vida y como finalmente obtuvo lo que quería, al chico por el que prácticamente babeaba desde niña y aunque era feliz, nunca pudo logar dejar de sentir en ocasiones que pese a todo, su vida no estaba completa, en ocasiones ahora que lo pensaba, le faltaba ese algo que al parecer tenía Hinata que le daría la completa felicidad, pero no entendía o siquiera sabía que era aquello.
Ino por su parte no podía evitar de reprocharse por su juventud, una que desperdiciara tras un chico que desde el principio nunca le iba a corresponder, cuantas amigas perdió por su pequeña obsesión, nunca lo admitió, pero el que Sasuke desertara fue lo mejor que le paso, pudo enfocarse en lo que valía la pena y conforme creció se fue dando cuenta de que su supuesto enamoramiento hacia el ultimo Uchiha no era mas que una obsesión y cuando finalmente dejo esa etapa de lado, finalmente pudo mejorar, incluso encontró pareja, aunque en ocasiones se preguntaba si eligió bien.
Sin que nadie la viera, pues a su modo todas estaban sumidas en sus pensamientos dándose cuenta de todo por lo que habían pasado para llegar a donde estaban, Ino miro por un segundo en dirección de Hinata y una peculiar idea se formo en su mente, una que le hizo sumirse en un nuevo tipo de pensamientos con una sonrisa algo inquietante mientras maquinaba su plan para con Hinata.
Y en el caso de las hermanas, bueno, ellas aun continuaban abrazándose mientras que Hanabi le decía algunas palabras al oído de Hinata, cosa que si hubiesen estado atentas, habrían notado el fuerte sonrojo que se había formado en las mejillas de la mayor y explicar a que se debía era algo incluso peor que decirles sobre su intimidad con su esposo y con Tsunade.
- C-creo que se esta haciendo tarde y prometí ayudar a Tsu-chan con la cena - la ojiperla estaba ansiosa por salir de ahí, suficiente lio había sido hasta el momento, no quería tentar mas su suerte, es por eso que no se percato de como llamo a la rubia, aunque por otro lado, en este punto que importaba que supieran que la llamaba tan cariñosamente, eran familia después de todo y se querían.
- Es cierto, hoy regresa Boruto-kun de su misión - esta vez la que hablo fue Hanabi mientras se separaba de su hermana para sonreirle, esta vez con cariño y apoyando su decisión de partir, algo que su hermana agradeció.
Tras eso ambas partieron del bar dejando atras a un grupo de chicas pensativas, unas mas que otras y dirigirse a sus respectivos domicilios, por lo cual en la puerta del establecimiento se despidieron.
- Entonces yo me voy, Tsu-chan y yo tenemos mucho que preparar para esta noche - dijo risueña la ojiperla mayor a su hermana quien asintió también sonriente.
- Hum, entonces yo también partiré de vuelta al complejo Hyuga, nos veremos después Onee-chan y... no olvides lo que te dije - la ultima parte la dijo burlona antes de salir corriendo dejando a su hermana sonrojada y estática en la calle, antes de que finalmente sacudiera su cabeza, tenía mucho que hacer como para dejarse llevar por las bromas de su hermana.
Con eso claro, la ojiperla finalmente emprendió camino de vuelta a casa a preparar todo para la cena junto a la rubia.
Para cuando había caído la noche, la cena estaba lista, las dos mujeres de la casa terminaban de darle los últimos toques a los alimentos mientras eran ayudadas a su manera por el pequeño rubio que era su esposo, a ojos de cualquier otro eso parecería la escena de una madre cocinando y su hijo quien era su ayudante de cocina, era el mismo ambiente familiar aunque las connotaciones de la relación distaran de ese tópico.
Resulto curioso para ambas mujeres las cuales de hecho llegaron a la par a la residencia de la familia y que cuando llegaron a casa escucharon risas provenientes de su interior, risas que pronto descubrieron su motivo cuando vieron a las niñas jugando con su padre, cosa que les sorprendió pues se suponía que el estaba trabajando y se preocuparon al pensar que el rubio estaba escapando de sus deberes, al menos hasta que el chico les dijo que tenía todo cubierto al dejar a un clon en la oficina para atender los asuntos de estado mientras el venía a casa.
Mientras trabajaban en la cocina, no pudieron evitar por un momento distraerse viendo a través de la ventana que conectaba la cocina con el comedor y la sala, en donde en esta última vieron una escena que les saco una sonrisa y derretía sus corazones, enamorándolas mas y confirmando que habían tomado la mejor de las decisiones al entregarle su corazón al rubio.
Esa escena era la de sus dos hijas, jugando con su padre, mientras todos sonreían, ver a sus hijas así de felices, compartiendo con su padre, era algo que no tenía precio, aunque claro, el Naruto con ellas era solo un clon hecho por el rubio que en este momento las ayudaba en la cocina, pero a sus hijas parecía no importarles, solo querían que su progenitor jugara con ellas y Naruto su gran debilidad, nunca era capaz de decirles que no.
Claro esta, para el rubio no todo era tan fácil, no lo decía por estar jugando con sus hijas, de hecho le encantaba pasar tiempo con sus hijos, era de los pocos placeres que se podía permitir con su familia, jugar con ellas, verlas crecer, así que eso no era un problema para el, no, el problema era el idiota al que le mantenía el hocico cerrado mientras el resto de su pequeño cuerpo se retorcía entre sus brazos.
Si, se trataba de la forma chibi de Kurama, Naruto había prolongado el castigo a su biju por mas de 24 horas, tiempo en el que sus hijas lo habían usado como su mascota, peluche, juguete y demás, humillando al poderoso biju, al menos así lo sentía el y lo peor, buena parte de esas 24 horas, el mismo Naruto había sido el propiciador de su humillación al proveer de los medios a sus hijas para degradar su estatus.
Y aunque quería matarlo, no podía, tenía todas las de perder, por tres factores principales, el primero, le caía bien, le tenía aprecio y contrario al inicio de su relación ahora no se veía capaz de hacerle daño, no a niveles perjudiciales al menos, la segunda razón, porque si lo lastimaba de verdad, entonces tendría que enfrentar a las dos brujas que tenía por esposas y a otras cuantas mas como sus hijas.
Pero el motivo principal, la razón por la que debía contener todos sus deseos de causarle tanto dolor como fuera humanamente posible, era que el muy desgraciado tenía un segur contra el, gracias a que estuvo en las manos de las hijas de su jinchuriki todo este tiempo, se había visto vestido con un sin fin de vestidos humillantes, mientras era apapachado por las dos niñas, lo ultimo no era un problema, nunca lo admitiría pero esas caricias de parte de las dos infantes le gustaban, no, el problema era que el desgraciado del rubio aprovecho que estaba en tan desventajosa posición en brazos de las niñas para sacar fotos de el en tan vergonzosa situación y no dudaba que a partir de ese momento usaría las suso dichas fotos para una extorsión en su contra.
Lo tenía atado de manos, es por eso que estaba furioso con su amigo humano y de inmediato cuando se sintió libre del control de las niñas miro a Naruto con furia y abrió la boca con un solo propósito, lanzar una letanía de insultos contra su portador, cosa de la que el rubio se dio cuenta y rápidamente actuó atrapando a Kurama y cerrando su enorme boca para evitar que sus hijas escucharan un lenguaje así de ofensivo, ese era el gran problema, pues ante tan inesperado acto, Kurama pronto empezó a patalear para liberarse.
Fuera de eso, el rubio disfrutaba de la compañía tanto de sus esposa como de sus hijas mientras esperaban que todos estuvieran en casa para poder comenzar, tanto la cena como a explicar la actual situación en la familia, incluyendo el actual estado del patriarca del clan Uzumaki.
Finalmente y luego de un rato mas, todo estaba listo, la cena estaba preparada, los miembros de la familia estaban presentes en su mayoría y ahora solo esperaban la llegada del ultimo miembro de la familia, el segundo hijo de Naruto que pese a que según la información de su clon disipado ya había llegado a la aldea y se había reportado junto a su equipo ante el, pero que le había dicho que no regresaría a casa aun, pues quería reunirse primero con sus amigos, cosa que acepto.
En ese momento Naruto tenía puesto una vez mas el henge que lo hacía ver como un adulto, querían minimizar el impacto que suponía su actual estado si primero preparaban el terreno para esa revelación, no consideraban buena idea que nada mas entrar y se encontrara con a versión infantil del rubio.
Kurama finalmente luego de levantarsele su castigo regreso al interior de Naruto donde no quiso hablar con sus hermanos, a los cuales amenazo de muerte conforme abrieran la boca y dijeran algo, aunque eso no impidió el fastidio que sintió al verlos esforzarse por no reírse al ver a su hermano reducido a la mascota de dos revoltosas niñas, sin embargo luego de un rato y antes de que Kurama se fuera a dormir en un intento de ignorar a sus burlones hermanos decidió darles un ultimo comunicado.
- Si de verdad vamos a continuar con esto, entonces ya va siendo hora de que nos pongamos en contacto con nuestros demás hermanos para hablar sobre el tema - no dijo nada mas, tampoco era necesario en realidad, estaban de acuerdo con el, ahora que todo empezaba tomar curso, era hora de empezar a contactar a los demás bijus y ponerlos en contexto de la situación y el plan del rubio para su seguridad, solo esperaban que estuviesen de acuerdo, como fuera, para ese momento Kurama ya estaba durmiendo dándole la espalda a los dos bijus restantes que solo lo veían rodando sus ojos al ver su actitud tan infantil.
Entonces finalmente la puerta se abrió llamando la atención de todos los presentes en la casa que sonrieron cuando llego a sus oidos la voz del miembro faltante.
- !Tou-chan, Kaa-san, Himawari, estoy en casa¡ - finalmente Boruto llegaba a su casa, pero aun sin saber la sorpresa que le esperaba, por eso en cuanto entro en la sala de la residencia se quedo estatico ante la escena ante el, toda su familia reunida, eso no era normal, bueno al menos no era común, por lo cual estaba un tanto desconcertado, mas al ver a Tsunade Okaa-san ahí y a su irritante Onee-chan también con sonrisas demasiado felices, - ¿are? - fue todo lo que salio de su boca al ver tan peculiar escena.
- Bienvenido Boruto, tenemos mucho de lo que hablar - fue Hinata quien le hablo colocándose a su lado soriendole, si, al parecer mucho había cambiado durante el tiempo que no estuvo en casa.
-CONTINUARA-
Listo un capitulo mas, como ven ya empiezan a aparecer mas personajes, nuevas situaciones y demás, deje algunas intrigas regadas a lo largo del capitulo que iré explicando con el tiempo, aun así me gustaría escuchar sus teorías de lo que creen que esta pasando.
Como tal ya si bien este capitulo aun no expande mucho respecto a lo que fue el anterior, es el preludio a lo que viene, a partir de aquí la historia empieza expandirse y algunas revelaciones empezaran a darse, sin embargo van a ir progresando poco a poco para no forzar las cosas, así que por ahora solo les queda especular sobre todos los agujeros que aun se sostienen.
Para los que siguen mis otras historias, incluyendo la recientemente concluida historia de DxD "Temporada de celo", sepan que ya esta en reacción el primer capitulo de la siguiente historia para ese titulo que los que votaron ya sabrán cual es, aunque no sabría decir cuando estará lista para publicar, mas porque primero quiero acabar el siguiente capitulo de Pussy Slayer que bastante he tardado en actualizarla, aun así espero contar con su apoyo en los reviews de esta y todas las demás historias que publique.
Ahora si, como ya saben, cualquier comentario, queja, reclamo, alago o lo que sea déjenmelo en los reviews que son mi salario por el tempo invertido en la creación de estas historias.
Ahora si, vamos con los reviews del capitulo anterior
Reviews:
Naruhina 123
Maybe, maybe, you will must wait to find out
Fanime18
Me alegra que te gustara y esa era la idea con la parte de Kurama, hacer reír, de hecho yo me divertí escribiéndolo, la parte yuri, le estoy agarrando gusto a imaginármelas a ambas retozando en la cama haciendo el delicioso de papaya, XD, ahora imaginate si le montan ese espectáculo a su esposo, no las deja dormir en toda la noche y tal vez parte del día siguiente, sin sonar muy pro-Naruto, pero Kushina le pertenece a el y solo a el en esos casos, con otro hombre ni a patadas, menos si como dije, es una versión forzada del escritor metiéndose en la ecuación para poder disfrutar de esa madurita de cabello rojo, aunque bien lo dijiste, de darse la oportunidad quien no lo haría con una de esas chicas, en mi caso creo que empezaría con Akeno, dime sádico pero creo que empezaría haciéndola mi devota mascota y que luego ella me ayude con las demás, XD, por cierto y para tu deleite, si, ya salio traducido el volumen 12 de Shinmai, puro ero del hard, digno de esa serie, me encanto ver a Chisato siendo impregnada y luego ver la depravación de Mio hecha una total y completa puta devota a su Onii-chan en cuanto a donde puedes descargarlo, te recomiendo lo busque en Akat-Novels, ellos la tienen traducida para tu deleite, pero vas a necesitar muchas toallitas húmedas, no para lo que te imaginas, es para limpiarte la sangre de la nariz.
En el tema de la apuesta, hasta ahí no dices nada, solo que usa clones, pero no hay propiamente dicho un premio, castigo o lo que sea que estén apostando si solo dices, que se use el tema de los clones. ¿En el anime Naruto se folla en orgía con clones a Tsunade? carajo, ¿como me perdí ese capitulo? XD, aunque si, Tsunade va luego de su linda Okaa-san creo que Naruto se tomaría muy en serio lo de restaurar su clan.
chisa782911
Llevabas tiempo sin lograrlo, ¿verdad? pero la tercera es la vencida creo, por cierto me alegro que te gustara el capitulo, quería que fuera entretenido, explicativo y un tanto familiar, vamos que no todo sea lemon, aunque creo que eso no le molestaría a nadie, XD.
No se si tanto una premonición, creo que mas bien es un recuerdo de su pasado, pero creo que es obvio que Tsunade planea hacer que sea una realidad y Kurama, bueno, el ya tiene suficientes problemas.
La parte de Hinata y Tsunade, creo que es obvio que el lazo entre ellas es profundo, hermanas por decirlo así, igual lo consolidare mas adelante para dar a entender su realidad, veo que quieres ver a ese par de pechugonas lactar pero a la de ya y debo admitir que la idea de ambas amamantando a Naruto es bastante seductora, ahora solo debo ver como hacer que Tsunade convierta a Hinata en una lactante natural como ella, ¿tal vez muchos masajes yuri a sus pechos? y si, Hinata sabe identificar muy bien la diferencia entre leche materna y leche de polla, ahora la pregunta es, ¿cuanta a bebido para saber diferenciarlas?
Pues considerando que sus dos mamis son unas pechugonas, Hima-chan debe preguntarse si tendrá magumbos iguales. Si, Hitomi tiene una herencia genética también envidiable, entonces ella y su hermanita van a ser unas bellezas pechugonas, de eso no te quepa duda y si Sakura las ve mas desarrolladas le va a dar un ataque, en cuanto a Sarada, si, ella existe, solo que aun no aparece, en cuanto a la rivalidad, me gusta la idea, creo que Hitomi sería una buena antítesis a la hija de Sakura.
Referente a lo de Ino como chismosa, digamos que en mi caso es tomando un poco la personalidad curiosa de la chica cosa que es canon, con un poco de su estilo un tanto entrometido, pero el motivo principal, es que tengo planes para ella y necesito que este en ese plan de metiche para que funcione y no te equivocas, tampoco es que confié mucho en Sakura, pero quien si con una mujer cuya actitud parece ser tan voluble.
Obvio tenía que dejar en claro como se lo tomaron todos, aunque creo que nadie se esperaba que se lo tomaran tan bien, pero la mezcla de tantas desgracias que llevaban ya, el ataque de Suna, el ataque de Pain, la cuarta guerra ninja, entre otros, ademas de que se trataba de su héroe, eso es una extraña combinación que hace que algo como eso no sea tan difícil de asimilar o aceptar, aunque si, es algo muy loco.
Esa reacción creo que dado que son mas inocentes, no sera muy difícil de imaginar, mas allá de que ahora tienen a alguien de su estatura para jugar, que sea su padre es un añadido que hace las cosas mas especiales para ellas. La intención desde el principio era aniñar a Naruto, pero necesitaba una causa probable que fuera factible, por eso lo di como una explicación a las dos mas alteradas que eran Tsunade y Hinata, tomando un poco de los elementos que se dan en el canon y otros tantos imaginados sobre las habilidades de los biju para dar forma a la explicación para que como dices no fuera un porque si y ya.
Si, creo que Tsunade aun no supera su etapa shotacon y ahora que lo tiene a perpetuidad como shota, su condición se va a agravar, en su mente ya debe estar formándose la idea de que esta embarazada de un shota. Lo de Yagura lo saque un tanto del canon, ya que el chico se veía muy joven pese a que era mayor, así que jugué con la naturaleza animal de Isobu, es decir, una tortuga para alterar el concepto de tiempo biológico.
En otras circunstancias las tacharían de corruptoras de menores, pero en estas circunstancias particulares y dado el mundo en el que viven no es raro, por no mencionar que si alguien corrompe a alguien es Naruto a sus esposas y no al revés. Me causa curiosidad, ¿cual es tu teoría sobre lo que esta pensando Tsunade en este momento? Valla sospechas las que tienes, es bastante explicita esa v.
Si bueno, se lo busco, no debió ser el único pero es al que mas conocen las niñas, entonces me pareció divertido intentarlo, ademas de que obviamente, no es la primera ni sera la ultima vez en la que Kurama acabe como la mascota de las pequeñas Uzumaki, así que las risas no faltaran.
Respecto a tu pregunta, este capitulo te lo respondió, aunque no esperes verlo mucho en escena, aun me cuesta soportarlo luego del desastre en el que lo transformaron en su serie individual y realmente no tengo muchos planes para el.
