Parte cuatro

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Día: 1981

He permanecido escondida en mi casa el mayor tiempo posible. Cuando salgo fuera tengo la sensación de que todos me miran, que las palabras de los vecinos se volverán crueles burlas, que alguien me señalará revelando mi secreto. Pero los días pasan y lo único constante son las llamadas a mi puerta. Tengo pánico de lo que quiere Nodoka como mujer, porque choca violentamente con lo que desea Nodoka esposa y Nodoka madre. ¿Soy una esposa real?

Sé quién está al otro lado y no tengo idea de qué decir.

Durante el día mi mente no cesa de repetirme el beso, pero de noche no dejo de soñar con una carta llena de documentos de divorcio sobre la mesa.

¿Fallé como esposa? ¿Fallé como amiga? ¿Me sigo mintiendo a mi misma y finjo que eso nunca sucedió? ¿Debo mentirle a Kaneda? ¿Debo ir por ese aterrador camino junto a Kaneda o me mantengo esperando a mi familia?

No saldría de casa con semejante desastre en la cabeza, pero hoy es un día importante. Hoy es el día del examen de ingreso de Kaneda. No tengo el valor para hablar con él, pero soy la única persona que cree en su sueño. No tiene más familia y las otras personas en su vida no entienden su insistencia en ese ideal. Con eso en mente fui a la sede y esperé.

Mientras los aspirantes más jóvenes entran y sus familias aguardan. Tengo un momento de pánico al pensar en que Kaneda no llegará. Pero una sombra frente a mí me saca de las reflexiones y al levantar la mirada lo veo.

Enfundado en un impecable traje occidental negro, está mi amigo, sus ojos color plata me observan sin titubeos no dice nada, pero hace una respetuosa reverencia frente a mí. Le devuelvo el gesto de respeto de manera adecuada, como corresponde a Nodoka Saotome una mujer centrada y responsable y no como «Doka» la niña tonta y enamorada.

Doy media vuelta y me alejo con pasos suaves para llegar a mi auto antes de humillarme a mi misma y que vea cuan atractivo lo encuentro.

—Nodoka.

De inmediato doy la vuelta asombrada. Es la voz de Kaneda, pero no lo es. Tiene un tono grave y varonil que no le conocía. Y es con ese mismo timbre para hablar que agrega otra palabra.

—Gracias.

Y cuando dice eso mis rodillas casi se doblan. Porque no es Nodoka quien responde, es Doka quien le sonríe.

Al volver a casa, encuentro otra postal de Genma que me regresa a la realidad con crueldad, en ese momento solo puedo pensar en una persona que me puede ayudar en semejante caos sentimental.

Incluso si implica viajar al otro lado del mundo para encontrarla.

Día: 1983

Los arreglos para mi viaje fueron sorprendentemente suaves y rápidos. Mi renuncia fue entregada en la panadería sin problemas, con la excusa de una emergencia familiar en el extranjero. Honda-san parecía triste, pero no intentó preguntar nada.

El antiguo hogar de Kyone tenía sus propias salvaguardas para emergencias, con los pagos de renta dirigidos al banco directamente y siendo los Yamaeda un matrimonio estable no había sorpresas. Kansaki-san tenía las llaves de mi auto, ya que lo dejé a su cargo y para que lo use como quiera.

Y la residencia Saotome, quedaba al cuidado de mis vecinos más queridos.

Todo quedó en su sitio en un solo día. Pero tuve que esforzarme para no sentir la bilis en la garganta.

Quería amar a Kaneda, pero no debía tomar su amor porque eso sería la ruina social para los dos. Genma, aunque distante y deteriorado en mi mente seguía siendo una presencia importante en mi corazón. Ranma por su parte estaba esforzándose legítimamente para honrar el acuerdo.

Incluso si nunca tendré la intención de tomar su vida si falla, debo estar ahí para su regreso, para cultivar un amor con el hijo que fue arrancado de mi vida mucho tiempo atrás.

Cumplir mi promesa duele tanto porque quiero amar a un hombre que me ha sanado, pero que está prohibido para mí.

Con la doctora Noda fuera de mi vida, solo confío en Kyone lo suficiente como para darme la perspectiva que no tengo.

Salgo en silencio de mi casa como si fuese un ladrón indigno de estar en ella. No puedo permitirme más tiempo o en lugar de escapar DE Kaneda, escaparé CON Kaneda.

Pero de nuevo fallo en mis cálculos, cuando me encuentro con mi aterrador amor en el aeropuerto. Él no parece sorprendido.

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—¿Te vas?

—Es necesario. Podría ocurrir otro accidente como el de unos días atrás.

—Tú lo llamas accidente, yo prefiero llamarlo honestidad.

—Fue un arrebato de momento, una pérdida de control.

—Otra vez mintiendo. Sabes bien que ya no podíamos fingir más. Por lo menos yo ya no quiero hacerlo. Te amo Nodoka, no sé cuando sucedió pero lo hago.

—No puedo devolver tus sentimientos.

—Lo sé bien. Solo te pediré dos cosas antes de que te marches la primera es: que admitas, aquí y ahora lo que sientes por mí.

—Ya te dije que no puedo devolverte nada.

—Gezz, Doka. Yo no pedí eso de ti, lo que quiero escuchar son tus verdaderos sentimientos hacia mí. Necesito saber eso para no enloquecer.

—Si ese es tu deseo lo diré: en esa noche de lluvia y bajo aquel tejado yo te amé, Kaneda Asakura.

—Gracias.

—Eso no quiere decir que te siga amando a mi regreso es más, me esforzaré para olvidarte.

—Los hechos claros, eso es algo que amo de ti. Sí, en presente. Pero como dije no te pediré que renuncies a tu honor ni a la promesa hecha a tu hijo. Incluso si estoy seguro de que no cumplirías la parte del acuerdo si Ranma falla.

—No sabes eso, es un pacto de honor.

—Sí lo sé. Te conozco, Nodoka. Lo que me lleva a mi segunda petición: si al volver Genma Saotome demuestra no ser digno de tu devoto amor quiero tu permiso para cortejarte.

—Él es mi esposo.

—Y no te pido que lo dejes, si al volver decides que es merecedor de tu amor, que es la persona que una vez amaste incluso tras tanto tiempo separados, nunca sabrás de mí otra vez.

—Así será.

—En ese caso no pierdes nada y ganas una promesa de honor de mi parte. Pero si no es el caso quiero tu permiso para conocerte de nuevo y si no hemos cambiado tanto, tu permiso para galantearte.

—Si ya no te amaré ¿por que insistes?

—Porque sabes bien lo obstinado que soy cuando algo me importa o tal vez tus predicciones se cumplan o quizás yo mismo encuentre a alguien más. ¿Aceptas?

—…Acepto.

—En ese caso, buen viaje Nodoka. Adiós, mi amada y pacífica niña. (1)

—Adiós…«dulce y querido Kaneda.»


Día: ¿?

Ya no siento la necesidad de llevar un conteo de días desde hace un buen tiempo, probablemente más de un año. El correo redirigido de Genma llega de forma más lenta, pero sigue siendo constante. En cierta forma es tan innecesario como llevar un kimono en este país extranjero. Mi hermana y su familia me recibieron en su hogar sin reservas. Kyone estuvo de acuerdo con mi elección para poner distancia de Japón. Y dado que la pequeña Kyone es madre por segunda ocasión creo que aprecian la ayuda extra.

Día: ¿?

La barrera del idioma va cediendo poco a poco. Es una nación llena de maravillas por conocer. El béisbol es toda una institución aquí y lo disfruto mucho.

Día: ¿?

Mis ingresos como instructora de kendo son lo suficientemente buenos como para permitirme retomar un viejo capricho. Estudiar en una escuela de arte para aprender formalmente fotografía.

Día: ¿?

Mi cumpleaños ya no es más un asunto solitario o culposo. Ahora lo disfruto tanto como la navidad. Kyone no deja de burlarse por mi pequeña decepción al descubrir que el hombre vestido de rojo no vivía en la luna sino en el polo norte. El hecho de que me llevó tres navidades descubrirlo es lo que la tiene tan divertida. No me importan «los hechos» para mí siempre será más romántico imaginarlo repartiendo regalos desde su base lunar.

Día: ¿?

Atrás quedaron las exposiciones escolares apoyadas por amigos y familia, como prueba final para graduarme como fotógrafa debo crear mi propia colección en una galería formal. Desde luego que será algo modesto, pero nuestros proyectos estarán a la vista de críticos y extraños. Tengo un ligero ataque de pánico por no tener ni idea de un tema para desarrollar.

Día: ¿?

Ya no tengo mi querido auto, pero he decidido hacer un pequeño recorrido por el país para «inspirarme». Mi primer destino será el famoso desierto.

Día: ¿?

Me mudé a un pequeño lugar a las afueras de la ciudad, necesito mi propio espacio y el cuarto oscuro no es apropiado para niños pequeños.

Día: ¿?

Mi nombre artístico es una pequeña broma personal: Do-Ken. La idea surgió del comentario de mi profesor sobre ser el único espadachín fotógrafo del país. En todo caso la colección del desierto no fue tan destrozada por los críticos de arte.

Día: ¿?

Esa mujer en el balcón me recordaba mucho a mi misma en los primeros días tras la partida de Genma que la retraté por instinto. Al revelar la fotografía he quedado sorprendida. Captura el momento perfecto en el que sus ojos se encuentran con el pequeño niño. He tenido mucha suerte.

Día: ¿?

El precio del alquiler sube y con la sala de entrenamiento cerrada debo buscar nuevas fuentes de ingresos.

Día: ¿?

Mi retrato de «la dama en el balcón» fue añadido a una galería por un capricho. Pero la guerra de precios por comprarlo no es ningún accidente. Al final de la subasta gané suficiente dinero para olvidarme del alquiler por un largo tiempo. La entrevista que siguió a la venta de mi obra no fue tan buena, el reportero tenía un fuerte aliento a cebolla lo que causó un marcado ceño de enojo en mi rostro.

Día: ¿?

No sé si reír o lamentarme por mi suerte, mi hermana ha rodado en el suelo de risa ante mi retrato en la revista. Parece que estoy haciendo un puchero ante la lente, pero el redactor lo hace ver como si fuera una especie de tigresa exótica.

Los extranjeros sin duda están locos.

Día: ¿?

Las postales de Genma han dejado de llegar. Mi errante esposo ha sido regular en sus informes. Sin embargo tiene un retraso de dos meses. En casi once años nunca se ha demorado más de un mes. Esperaré un poco más pero eso no me agrada.

Día: ¿?

Debo regresar a casa.

Día: 4015

Aunque en mi tiempo fuera no llevé un conteo detallado han pasado más de cinco años desde que dejé mi país. Eso suma más de dos mil días de experiencias buenas y malas. Incluso si me encuentro con lo peor al volver no estaré desamparada.

Mi ropa occidental es observada con curiosidad cuando me aproximo a mi antiguo hogar. No he llevado el tradicional kimono salvo en algunas ocasiones especiales.

Al cruzar la puerta descubro con deleite que el lugar está en buena forma, pero necesitado de una buena limpieza. Un buen uniforme de trabajo será más adecuado para lo que me espera.

Día: 4030

La reconexión de la electricidad fue una sorpresa, casi me había acostumbrado a la luz de las velas. Mañana será un buen día para hacer una pequeña reunión con los vecinos en casa. He mencionado en varias ocasiones mi partida para estudiar en el extranjero con poco éxito. Algunos de mis trabajos ganadores y el viejo material de promoción ayudarán a disipar rumores.

Día: 4037

La reunión que he organizado tuvo resultados mixtos, por un lado tengo varias familias abiertamente orgullosas de «mi célebre» carrera de fotógrafa. Por otro están varias mujeres que mencionaron casualmente una empresa dedicada a falsificar fama. Mi risa desconcertó a ese grupo de detractoras.

Si tan solo supieran…

Día: 4039

No quería visitar la estación de policía por muchas razones, pero al final debo tener un punto de partida para comenzar a buscar. De nada sirvieron mis explicaciones sobre un pacto de honor con mi esposo. Al no poder mostrar el documento (por evidente sentido común) mi petición quedó registrada como: abandono de hogar.

En este momento no me importa cómo se vea para otros, sino la búsqueda en sí.

Cualquier pista sobre Genma y Ranma será valiosa.

Día: 4041

El matrimonio Yamaeda estaba muy sorprendido por mi visita. Han mantenido la propiedad de una forma digna, pero con todo y mi promesa para no cambiar nuestro acuerdo los noté tensos. Casi al final de nuestra reunión la pareja mostró ser un frente común para preguntarme si consideraría venderles la propiedad.

Un tanto sorprendida por su oferta me comprometí a pensarlo y responder en algunos días. Puedo ver que han convertido ese lugar en su hogar, pero deseaba que fuese un lugar para mi hijo algún día.

Día: 4041

Las postales de mi esposo siguen sin llegar y por lo que se me ha dicho las autoridades consideran mi pedido de búsqueda como «baja prioridad» por lo que no avanzará con la velocidad que deseo. Tengo otras opciones como contratar un investigador privado o incluso tratar de encontrar al antiguo compañero de entrenamiento de Genma. No tengo muchas esperanzas con el otro experto de combate, ya que mi esposo nunca lo contactó mientras estaba en casa, tal vez ya no sean buenos amigos o tomaron rumbos tan diferentes que son dos extraños.

Al final he decidido usar los servicios de dos agencias privadas en mi búsqueda. Para comprobar su competencia les he dado una búsqueda falsa. Unas viejas fotografías de mi hermana y el rumor de no haberla visto desde su boda.

Con eso descubriré cuál de las empresas es más competente.

Día: 4060

Al final decidí vender la propiedad de Kyone. Mis ahorros son amplios, pero no sé cuánto costará la búsqueda de mi familia. Fue triste el descubrir que mi otro tesoro no ha llevado una buena vida en este tiempo. Kansaki-san ha deteriorado mucho el auto que le confié. Sin tener humor para escuchar sus excusas le pedí las llaves de inmediato. No fue muy amable de mi parte dejarla en el estacionamiento, pero ahora el auto es de nueva cuenta mío y no suyo.

Costará más dinero poner a mi auto en forma.

Día: 4082

Ninguna de mis opciones de búsqueda tiene resultados para mí, lo que me da un estimado de lo lento que puede ser la investigación real. Como imaginarme escenarios de muerte está comenzando a afectarme buscaré pistas por mi propia cuenta. Genma me contó sobre un lugar que era casi un paso obligado para cualquier artista marcial en entrenamiento. Me cuesta casi dos días de viaje, pero por fin llego a Kibune.

Día: 4089

Kibune resulta ser más una atracción turística que un lugar de entrenamiento. Si no veo indicios de cualquier artista marcial pronto dejaré de buscar en este lugar.

Día: 4105

Al parecer existen dos Kibunes en el mismo territorio. El vistoso centro de turismo y el menos llamativo sitio de descanso para quienes se dirigen hacia la montaña. Los dos expertos en Judo que encontré afirman que es un lugar favorecido para entrenar. Subir por mi cuenta a la montaña para buscar peleadores es poco práctico.

Debo encontrar una forma para estar en el área de manera regular.

Día: 4112

La primera agencia de detectives que contraté ha mostrado ser un completo fraude. Con el descaro de un mal mentiroso el «encargado de mi caso» me mostró pruebas de que mi «perdida hermana» está en Saporo trabajando como camarera.

Incluso me mostraron dos fotografías como prueba de su «éxito». Para un ojo poco entrenado pueden parecer buenas pruebas, pero yo puedo detectar las falsificaciones. Admito que encontraron a una mujer aceptablemente parecida, a Kyone, sin embargo puedo ver los retoques del aficionado inmediatamente.

Con un negro humor decido llevar la trampa hacia mi territorio mintiendo con templado descaro.

La promesa de más dinero transforma al aspirante de farsante en un tonto maleable y no me resulta difícil atraparlo con mis propias mentiras.

Con toda la evidencia en las manos llevo mi queja ante las autoridades. Los oficiales me miran con respeto cuando termino de presentar mis pruebas. Para mañana en lugar de una crédula ama de casa el grupo de criminales se encontrará con muchos oficiales llenos de preguntas.

Mi alegría se desvanece esa noche al cenar. Fue un callejón sin salida y mañana debo visitar a la segunda agencia que contraté.

Antes de dormir hago mis oraciones modificadas por la salud de mi esposo e hijo.

Día: 4113

La segunda agencia me sorprendió de manera positiva. Mientras que ambos lugares eran similares en cuanto a limpieza y diseño, las oficinas de los investigadores en el piso superior eran de una naturaleza muy diferente. Fui llevada directamente a una pequeña oficina bien iluminada en donde me aguardaba una mujer mayor sentada en un escritorio. Su semblante estricto me agradó. Y al terminar de hablar me agradó todavía más.


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—Las peticiones de nuestros clientes pueden ser inusuales Saotome-san, pero debo admitir que es la primera vez que nuestra empresa se ve sometida a un examen por parte de una clienta.

—Me temo que no sé a lo que se refiere.

—Muy bien, seguiremos el juego un poco más en beneficio de su satisfacción. Nuestras investigaciones revelaron el paradero de su hermana.

Fue agradable mirar algunas imágenes de Kyone y su familia. Imágenes reales y recientes.

—Es mi hermana sin duda.

—Y sabemos que ya conocía su lugar de residencia desde el principio.

—Efectivamente.

—Somos conscientes de que existen muchos charlatanes en nuestra línea de trabajo, pero nuestro tiempo y recursos deberán ser pagados.

—Nunca tuve la intención de negarme a pagar. He confirmado la seriedad de sus servicios y como bien menciona han aprobado mi evaluación.

—Me complace saber eso. ¿Debería esperar más trabajo de su parte?

—Sí. Todavía revisaré los datos más finos en casa, pero solicitaré de sus servicios de inmediato.

Día: 4228

La idea de tomar un trabajo peculiar me trae viejos recuerdos. Encontré un restaurante que literalmente se encuentra en el paso hacia la montaña en Kibune, el lugar se llama Kawadoka y tiene la peculiaridad de que el área para las mesas de los clientes se encuentra literalmente en una plataforma de madera sobre el río.

He pasado casi una hora negociando con el dueño del lugar. La vacante que tenía era para un lavaplatos lo que no es indigno, pero estar dentro del lugar me aísla para buscar personas que sepan de mi familia. Al final fue necesario ofrecerle trabajar con una tercera parte del salario regular para que me aceptara como mesera.

Mis planes tienen un brusco cambio cuando al llegar a casa esa noche encuentro una postal de Genma en el buzón. Los sellos me dicen que fue enviada hace tres semanas desde China. Al buscar en varios mapas el lugar exacto del lugar de la misiva descubro que es una provincia que está muy profundo en el país.

Un alivio combinado me llega con las noticias, por un lado me calma mucho el saber que siguen con su viaje, aunque no comprendo la razón de ir a un lugar tan rebuscado.

Los servicios que contraté no pueden detenerse y no me devolverán mi dinero.

Día: 4233

He logrado cambiar los términos de mi servicio de búsqueda a investigación sobre mi esposo e hijo. Genma se negó a enviarme fotografías de mi Ranma sin importar cuantas veces se las pedí. Si la agencia puede darme algunas imágenes recientes de mi familia será ganancia suficiente.

Por otro lado añadí un extra para que busquen cualquier compañía femenina con mi esposo.

Día: 4235

Las autoridades me tienen una desagradable sorpresa al visitarlas. El gobierno Chino tiene una alerta contra mi esposo e hijo por entrar de manera ilegal a su nación. El reporte no contiene imágenes sin embargo coincide con mi descripción de Genma. Lo único que calma mis miedos es la diferencia de fechas entre mi postal y el reporte de China. Mi familia está en una parte muy profunda de la nación extranjera aparentemente a salvo.

Desafortunadamente mi petición añade cautela con las autoridades de mi propio país. Genma y Ranma deberán salir de China sin ser detectados y entrar en Japón de la misma manera.

Día: 4260

Mi reunión de reencuentro en el dojo Shidou es cálida y amable. Solo reconozco a un par de estudiantes actuales, pero el verlos transformados en luchadores competentes es una visión agradable. Con agrado los acompaño durante el entrenamiento. Sin embargo es en la fase de combates que me encuentro con un evento inesperado. Mi oponente tiene el equipo de combate completo por lo cual no puedo saber si es un estudiante conocido o uno nuevo. El hermano de Satoru, Masaru Shidou tiene una curiosa sonrisa en el rostro, pero no dice nada.

Tras varios minutos de combate el respeto por mi rival sube mucho, no puedo conectar un solo golpe en su defensa, casi parece que trato de golpear a un fantasma. Pero es cuando mi oponente pasa a la ofensiva que veo su enorme talento. Con la agilidad de una serpiente se abre paso en mi defensa y logra un golpe limpio contra mí, terminando el combate.

Y es al retirarnos las caretas de protección que mis ojos se abren de sorpresa al encontrar una cabellera roja peinada en una trenza. Una hermosa jovencita me mira con ojos luminosos y una gran sonrisa. Me quedo inmóvil y muda por la sorpresa, pero ella no y corre de inmediato para atraparme en un cálido abrazo.


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—Hikaru…

—Hola, tía Nodoka. Ha pasado mucho tiempo.

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La hija más joven del clan Shidou ha crecido para transformarse en una bella flor de fuego.

Día: 4307

Por fin he establecido una especie de rutina en mi vida nuevamente. El entrenamiento matutino y mi renovada amistad con el clan Shidou traen mucha alegría a mi vida. Por otro lado el nuevo desafío para encontrar un buen empleo para mi profesión en mi propio país me mantiene en movimiento. Mi agente en América insiste en que use mi nombre artístico para abrirme puertas sin embargo no soy conocida en Japón por lo que no creo que sea un empeño útil.

[—Y es por ese motivo precisamente que debes armar una nueva exposición en la capital, todos allá necesitan conocer a la peligrosa Do-ken.]

[—Lo pensaré, Randal-san.]

[—Y mientras te decides reuniré algunas de tus piezas más fuertes para una exposición adecuada, pero debes tener una o dos sorpresas nuevas para esa colección. Bye, bye.]

Al colgar el teléfono no puedo evitar suspirar. Do-ken es una faceta que chocaría mucho contra la imagen de «menuda ama de casa» que quiero cultivar aquí. Por un extraño capricho decido llamar a la agencia de investigadores y descubrir que ya tienen información para darme, con cierto temor me dirijo a un templo para orar. Mis plegarias son un poco confusas quiero saber, pero tengo cierta ansiedad por las revelaciones.

Casi al final del día llamo a la agencia de investigadores, pero la rutina cambia a un pequeño sobresalto de emoción al y descubrir que ya tienen información para darme. Con cierto temor me dirijo a un templo para orar. Mis plegarias son un poco confusas quiero saber, pero tengo cierta ansiedad por las revelaciones.

Pronto sabré sobre Genma y Ranma.

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Continuará...

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Notas: (1) Nodoka significa tranquila o pacífica, por otro lado Saotome puede significar niña que siembra arroz. De ahí el «apodo» de Kaneda.

Por un "casual" accidente la matriarca Saotome sabrá sobre su familia viajante incluso antes de que ellos lleguen al hogar Tendo.

La tormenta se aproxima de nueva cuenta.

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El final llega en la siguiente parte.