Está es la segunda historia que hará parte de una colección con un tema en particular.

Así que sin más que decir vamos a continuar. Espero disfruten la lectura.

Descargo de responsabilidad: Naruto no me pertenece, pertenece a su creador Masashi Kishimoto.

- No va a pasar nada 'ttebayo - Persona hablando

" Esto no puede ser real" Pensamientos

- Me las vas a pagar Naruto - Bijuu

Los secretos del Hokage

Capitulo 11: Inicia el viaje

Las cosas continuaron avanzando al interior de la crecida familia y en la aldea en general, claro esta que para el hijo de Naruto fue una sorpresa el saber que su padre finalmente revelo su secreto para con Tsunade Okaa-san, pero no le molestaba, ante todo la familia es primero, eso era lo que le decía su padre siempre y la razón por la que en mas de una ocasión dejaba a sus clones haciendo el trabajo mientras el se quedaba en casa para estar con sus seres amados.

Sin embargo casi le da un infarto cuando su padre le revelo la otra sorpresa, ahora su padre volvía a ser un niño, eso era increible y mas cuando al notar sus facciones pudo ver la enorme similitud entre ambos, de mas esta decir que sus hermanas estaban encantadas pues ahora tenían un compañero de juegos de 'su edad' ya que Boruto le sacaba el cuerpo a los juegos de niñas de sus hermanas, cosa que mas de una vez acabo con peleas infantiles entre los dos hijos mayores del rubio, pero por el otro lado, si su Tou-chan ahora era un niño, el podía reemplazarlo en los odiosos juegos de sus hermanas y el quedaría libre, "tal vez esto no sea tan malo como después de todo", fue lo que pensó cuando le llego esta revelación.

Aunque no supo como reaccionar cuando una vez todo aclarado se sentaron a comer todos y vio a su madre besar a su padre en los labios ahora que estaba en su forma infantil, "no, tel vez es peor de lo que pensaba", esa acción le genero asco y el pensamiento de que muy pronto podría estar necesitando de ayuda psicológica para poder superar todo esto.

Claro esta que no fue el único en llevarse la sorpresa pues debían dejar en claro las cosas para todos los posibles involucrados para que no se llevaran una sorpresa mas innecesaria mas adelante y ante el rubio en su oficina estaba reportándose una de las personas a las que también se le revelo el secreto.

- Y ese es el reporte sobre la próxima ceremonia de graduación para los nuevos gennin - quien se presentaba ante el para informar sobre la próxima graduación shinobi de la academia era una chica rellenita vestida con un largo vestido naranja junto a una capa blanca que hacía juego, de cabello purpura corto con un extraño peinado en forma de cola de caballo hacia arriba.

- Gracias Anko, al parecer tendremos algunos buenos prospectos en esta nueva generación - si, no era otra que Anko quien sonreía ante su Hokage mientras daba su reporte, era raro verla como maestra y teóricamente no lo era, pero era la encargada de reunir la información sobre los estudiante próximos a graduarse para ir planeando como conformar sus equipos.

Curiosamente mientras la chica hablaba el rubio no la giro a ver ni una sola vez centrado en algunos papeles que estaba revisando, cosa que la hizo sentir desplazada y pronto empezó a hacer pucheros por la falta de atención de su líder.

- Moooo, al menos mírame si me vas a felicitar - se sorprendió cuando la escucho hacer berrinche y la miro como su regordete rostro empezaba a enrojecer y sus ojos parecía que en cualquier momento iban a derramar lagrimas, - hmm, al parecer no solo tu apariencia vuelve a ser la de un mocoso, también tu actitud vuelve a ser la de antes - si, Anko fue una de las personas a las que le revelaron esa parte también, si bien en el pasado trato de chantajearlo con lo de contarle a todos su secreto con Tsunade si no la alimentaba, ella era como de la familia ahora y Naruto tenía bien resuelto ese problema manipulador que era Anko en el pasado así que no había motivo por el cual no decirle, además, tarde o temprano ella lo descubriría, después de todo solía ir a su casa con frecuencia y entrar sin avisar, así que era mejor que lo supiera desde ya, aunque igual eso no evito que una gota de sudor por su arrebato.

- L-Lo siento, estaba mirando estas formas y... - dejo de hablar cuando la vio profundizar ese puchero y suspiro, a veces esa mujer podía ser un verdadero dolor de cabeza si se ponía en ese plan y por eso ya sabía lo que seguía de parte de la mujer.

- Entonces dame una recompensa, hice un buen trabajo después de todo - sus ojos brillaban en ese momento ante la posibilidad de un beneficio por su trabajo, aunque el rubio ni de lejos pensaba igual.

"¿Desde cuando se debe recompensar a alguien por hacer lo que se supone que es su trabajo?" pensó algo contrariado el rubio, mas al ver lo en serio que lo decía la mujer, pero sabía que si no la quería haciendo un berrinche de los suyos era mejor ceder, al menos en esto,- e-esta bien, y... ¿qué quieres? - de pronto la mirada de la jounin cambio y ya se imaginaba lo que pediría.

- Tu sabes lo que quiero - lo decía ansiosa, ya había pasado un tiempo desde que lo probo así que no podía ni quería esperar mas,cosa que el noto y lo hizo suspirar, en serio que podía ser caprichosa cuando se lo proponía.

- Muy bien, te invitare una cena en... - no llego a terminar su frase cuando la mujer estrello con fuerza sus manos en el escritorio sacandole un susto al rubio que casi hace que pierda el control del Henge con el que aparentaba continuar siendo un adulto y qu la viera con sorpresa cuando vio su filosa mirada con la que se dirigía a el.

- No es eso lo que quiero... me refiero a lo otro - en ese momento ella se sonrojo y el entendió por donde iba la cosa, cual era la recompensa que ella quería, pero para desgracia, por mucho que quisiera y si que quería, tal cosa no podía ser, al menos no por ahora.

- Lo siento, pero no puedo hacerlo, no por ahora al menos, se lo prometía Tsu-chan, que esperaría hasta nuestro aniversario - lo dijo con seriedad y convicción para dejar claro que no daría su brazo a torcer en ese asunto, aunque el resultado no se lo esperaba.

- ¡Que malo eres!, ¡me prometiste un premio y ese es el que quiero!, !no es justo!, !no es justo!, !no es justo! - ahora si estaba desconcertado, verla hacer un berrinche por esto era la gota que colmaba el vaso y no sabía como proceder.

Mas porque verla en esa forma haciendo un berrinche como ese, le resultaba hasta tierno, cosa que demostraba su sonrisa cálida mientras la veía continuar con su berrinche por no conseguir lo que quería, había cosas que no cambiaban y desde que soluciono su problema con Anko, esto era una constante con ella cada vez que el se negaba a algo que ella quería y que le funcionaba pues para hacer que parara terminaba cediendo, pero esta vez no.

- Lo siento, pero esta vez tus arrebatos no funcionaran, una promesa es una promesa - le dijo con seriedad haciéndola detenerse, pero no porque se rindiera y eso se dio cuenta el rubio cuando se percato de que estaba a nada de ponerse a llorar y gritar en su oficina, por lo cual se apresuro a contentarla con su propia promesa y un adelanto de la misma, - que te parece esto, viajaremos pronto para ir a cierto lugar para nuestro aniversario y vendrán Hinata y los niños también, si quieres puedes acompañarnos y si esperas hasta después de nuestro aniversario te daré una buena compensación por la espera justo como a ti te gusta - eso la calmo lo suficiente como para que la mujer lo mirara ilusionada.

- ¿Honto? - pregunto solo para asegurarse de que no escuchaba mal, cosa que cuando lo vio asentir solo la inundo de felicidad y sonrió soñadora ante las perspectivas que eso le ofrecía.

- Ahora, ¿que tal si te doy un adelanto? - eso le llamo la atención y se giro a verlo para saber cual era su propuesta y cuando lo vio a los ojos, sus piernas temblaron, su espina la recorrió una corriente eléctrica, sus pezones se endurecieron y su coño empezó a babear, todo porque ahora en aquellos ojos azules había un brillo mas dominante y asertivo que se dirigía solo a ella y la hizo tragar duro, - ¿no te gustaría beber algo de lechita Hebi-chan? - sabía a lo que se refería, pero se desconcertó, creía que no podía hacer eso, se lo acababa de decir y cuando el noto su duda decidió aclarárselo, - si es solo con la boca estará bien - y eso fue todo lo que necesito para que las dudas se fueran de su mente.

Sus ojos se ensombrecieron y empezó a caminar hacia el rubio, aunque se desconcertó cuando el alzo la mano ordenandole que se detuviera, cosa que le costaba pues ya quería llegar con el, mas cuando le vio esa sonrisa de prepotencia digna de un depredador, ahora si que le estaba costando horrores no tirarsele encima.

- No, no Hebi-chan, si quieres mi lechita, entonces debes dejarme ver a la verdadera Anko-chan... mi linda y obscena mascota - la mujer se sonrojo, amaba que le llamara así, mas porque eso la mojaba tanto que sus bragas acababan hechas un desastre húmedo, entonces solo asintió antes de juntar sus manos en un sello particular.

- ¡KAI! - al gritar eso, una nube de humo apareció tras una explosión que denotaba la liberación de un jutsu, uno que el conocía muy bien, de hecho ahora se veía forzado a usarlo el también, el Henge perfecto que le enseñara Tsunade en su momento y que de hecho sus esposas usaban también.

Cuando la nube de humo se disipo, frente a el estaba la verdadera Anko Mitarashi, la sexy y erótica Onee-san que conociera de niño, la misma que corto su mejilla con un kunai y que luego trato de chantajearlo con su relación con Tsunade, claro que ahora tenía ligeras diferencias, como el hecho de que su falda era mucho mas pequeña, a duras penas si cubría lo importante pero aun así le dejaba ver al rubio que la mujer de hecho no llevaba bragas, como se dijo antes, siempre acababa con las bragas hechas un desastre, por lo cual la chica raramente las usaba, el traje de malla que usaba era un poco mas poroso permitiendo ver que de hecho sus pechos eran aun mas grandes que antes y ademas tenían piercings en ambos pezones por no mencionar que justo donde empezaba la micro falda que llevaba en ese momento la kunoichi se alcanzaba a vislumbrar una extraña marca parecida a una especie de sello muy conocido para el rubio, después de todo el era el causante de que eso estuviera ahí, su gabardina café a duras penas si era capaz de esconder esos perforados manjares, pero quizás el cambió mas importante era que su figura si bien era igual de sexy que antaño, había adquirido algunas llantitas y rollitos de carne en sus caderas demostrando que había aumentado un poco de peso.

Esto ultimo era culpa del rubio el cual al verla así sonrió con suficiencia mientras su polla se ponía dura a mas no poder, pero fue justo ese detalle de su aspecto físico lo que le permitió domar a la mujer en su momento y acabar con sus chantajes hacia el, pero eso, era historia para otro momento.

- Jooo, ahí esta mi linda y obscena Anko-chan - la chica se sonrojo ansiosa de que le diera permiso de acercarse cosa que el noto y sonrió aun mas perversamente haciéndola mojar aun mas ansiosa de sus ordenes, - muy bien Hebi-chan, acercate para que tu amo te de lechita - Hebi-chan, ese era su sobrenombre de mascota y cuando se lo decía su coño chillaba de placer ansioso de ser usado, iba a empezar a caminar cuando lo escucho decir, - no, no Hebi-chan, las mascotas andas a cuatro patas ya deberías saberlo - se emociono ante su pedido, estaba siendo humillada por su amo en la oficina del líder de la aldea, era emocionante y depravado, justo lo que mas le gustaba y ansiosa acato la orden.

Posicionada en cuatro se empezó a acercar hacia su amo yendo detrás del escritorio, dándole una buena visión de su culo al rubio, no le gustaba que la gabardina que siempre usaba lo cubriera pero aun así le permitía ver lo suficiente de su forma para poder apreciar el carnoso culo que le pertenecía a el desde hacía años.

La chica se posiciono pronto en su posición, la cual era justo debajo del escritorio del Hokage y en cuanto el rubio volvió a su sitio sentado frente a ella, ni corta ni perezosa saco su enorme miembro de su encierro, empezando a babear al verlo así de grande, de verdad sintió hambre en ese momento y no de dangos precisamente.

- Ahora Hebi-chan, ¿qué te parece si por el resto de este día, te quedas ahí abajo encargándote con tu dulce boquita de mis necesidades? - el chico sonrio perversamente mientras que ella se emocionaba, ese era un magnifico adelanto, pasar todo el día satisfaciendo las necesidades carnales de su amo con su boca, solo una cosa podía hacer de ese depravado momento algo mejor.

- Puedo pedirle una sola cosa Naruto-sama - le llamo la atención, generalmente si le pedía aquello se aplicaba de inmediato, pero aun así le escucho, - quisiera chuparsela en su verdadera forma, por favor, deje que su sucia mascota chupe su polla viendo su forma de niño - si, esa mujer si que sabía sobre fetiches guarros, eso lo hizo sonreír y asintió accediendo a su petición liberando el Henge y mostrando su infantil aspecto contrastando con su varonil y enorme hombría emocionandola mas.

- Adelante Hebi-chan, sírvete, pero recuerda que si alguien viene deberé volver a aplicar el jutsu, nadie mas debe saber sobre esto - fue una simple aclaración pero ella asintió dando a entender que comprendía las condiciones y con ello empezo a jugar con la enorme barra de carne de su ahora mas que nunca joven amo.

Así se pasaría todo ese día donde la otrora orgullosa y sádica Anko Mitarashi se reducía placenteramente a la depravada mascota de un niño al cual sirvió con su boca bebiendo su semen todo el día, por no mencionar lo que paso cuando Tsunade y Hinata llegaron, esa fue su máxima felicidad por aquel día.


Mientras tanto en un lugar lejano, un pequeño contingente de personas se movía, evaluando diferentes posibilidades y opciones que tenían para proceder con su encargo, aunque ciertamente teniendo problemas para encontrar una soluciona adecuada.

- Este lugar ciertamente esta hecho un asco - una de las figuras hablaron, un tanto irritada por moverse entre lo que parecían ser escombros, escombros antiguos dado el deterioro de los mismos y el como la naturaleza parecía haber reclamado posesión sobre ellos.

- Nadie había pisado este lugar en décadas, no puedes esperar algo diferente - otra de las figuras estaba tratando de hacerle ver lo obvio de la condición del lugar, recibiendo un bufido de parte de la primera figura quien refunfuñaba para sus adentros.

- Eso no importa, el hecho es que no contamos con lo necesario para continuar con esto - dijo una tercera figura la cual veía algunos planos y mapas, aunque ciertamente en el caso de los últimos estaban algo desactualizados, pero era con lo mejor que contaban.

- ¿Entonces que hacemos ahora?, ¿nos detenemos?, ¿regresamos? - la primera figura hablo una vez mas, con cierto hastió en su voz al ver que parecían encontrarse en un camino sin salida.

- Supongo que esto retrasara los planes, hmmm, ciertamente es desafortunado - esta vez la segunda voz hablo con cierto deje de decepción pero manteniendo la serenidad en la actual situación, usando su mente analítica para considerar todas las opciones de las que disponían en su actual situación tan fuera de todos los cálculos de los posibles imprevistos.

- ¡Eso es todo lo que vas a decir!, ¿¡siquiera estas considerando el retraso que esto supone!? - una vez mas la primera voz hablo, harta ante lo que parecía ser la total falta de reacción de parte de su acompañante y al ver que esta vez parecía que ni siquiera le había hecho caso solo le altero aun mas cosa que se notaba en la forma en que sus cejas temblaban por la furia que sentía en ese momento.

- Joooo, cualquiera creería que tras tantos años ese carácter se habría calmado, pero supongo que ciertos hábitos nunca se olvidan, ¿verdad? - no pudo evitar burlarse al ver que pese a todo y lo mucho que se había calmado con los años, rastros de esa antigua personalidad suya seguía existiendo en su ser por mucho que hubiese cambiado.

Por su parte ante ese comentario solo le dedico una mirada que prometía dolor y muerte, aunque el sonrojo en sus mejillas debido a la vergüenza que le causaba el recuerdo de esa época de su vida donde los modales y el decoro no eran precisamente algo trascendental en su vida disminuía el efecto amenazante que quería dar, hecho que quedo en evidencia cuando veía como la sonrisa no desaparecía de sus labios y de hecho la tornaba mas burlona al ver que su objetivo principal de hacerle rabiar había sido completado.

- Como sea, en este punto creo que debemos de enviar un mensaje para informarle de los actuales inconvenientes en los que nos encontramos - la tercera voz empezaba a sonar cansada al ver a sus acompañantes pelear, en verdad se preguntaba si es que no podían llevarse bien o solo era el deseo de molestarse mutuamente lo que los impulsaba en ese tipo de confrontamientos ridículos, algo triste si consideraba que al menos uno de sus acompañantes era una persona madura curtida en el arte de la guerra y que fue en su momento un faro de luz que seguir para su pueblo y ahora, aquí estaba comportándose pero que un niño.

- ¿Por quién me tomas? ¿por esta cabeza hueca? - señalo a su compañera quien ahora si quería ver su sangre correr ante el insulto a su persona, - cuando llegamos hice un sondeo de la zona y note el trabajo que llevaría hacer todo esto, supuse que estaríamos cortos de material, solo que no esperaba que fuera a ser para tanto - sorprendió ver la previsión demostrada, aunque aun no sabían a donde quería llegar, - por eso la envié de regreso a casa, desde ahí podrá enviar el mensaje sobre el problema en el que nos encontramos - termino de decir mientras usaba una pose que demostraba el orgullo que sentía ante su rápido accionar.

- ¿Que no era mas fácil enviar el mensaje desde aquí? - pregunto la primera voz que ahora era identificada como una mujer con algo de incredulidad ante lo que ella consideraba una perdida de tiempo al mandar a su cuarta acompañante de vuelta a su tierra natal para enviar un mensaje, algo que la tercera y mas serena de las voces en el lugar debió explicarle.

- Se supone que ni siquiera debemos estar aquí, técnicamente este lugar ya no existe, podría haber revuelo si se llegan a percatar de actividad en el lugar, no debemos llamar mucho la atención y un mensaje enviado desde esta dirección levantaría muchas sospechas - explico con toda la paciencia que aun le quedaba para dar a entender el punto de la previsión tomada para enviar el mensaje, algo que la mujer entendió pues no replico tras la explicación dada.

- Hmm, idiota - claro esta que esa paz no duro mucho cuando la segunda presencia aprovecho el momento para sacar de quicio a su compañera mediante un insulto lanzado en un susurro intencionalmente dicho lo suficientemente fuerte como para que ella lo escuchara y que logro su objetivo cuando la mujer exploto de rabia.

- ¿¡tienes algo que decirme solterona!?, ¿¡de que te sirve actuar tan refinada y culta si con eso no consigues un hombre, eh!? - se quedo congelada ni bien escucho esa palabra, era un tabú para ella y por eso su compañera se la dijo, sabía como se ponía cuando alguien se refería a ella de esa manera y la reacción no tardo en llegar.

- ¿¡A quien llamas solterona!?, ¡tu cabello de menstruación! - hasta ahí llego todo rastro de refinación y decoro en la segunda voz que era también de una mujer, nadie le llamaba solterona y se salía con la suya y su compañera no era la excepción y se lo iba a dejar claro, - ¡creo que es hora de que alguien le enseñe buenos modales a esa puta boca tuya! - la afrenta como era de esperarse fue respondida de inmediato y sin vacilación por la otra mujer quien se acerco a ella sin miedo hasta chocar sus frentes empujándose entre ellas mientras empezaban a insultarse entre si.

Mientras tanto la tercera presencia solo veía a sus compañeras pelearse como niñas chiquitas cayendo fácilmente en la provocación de la otra cosa que pronto se transformo en una pelea entre ambas donde se estaban jalando los cabellos mientras no dejaban de insultarse.

Termino suspirando al ver un comportamiento tan infantil de su parte y se arrepintió de haberse quedado ahí con ellas, pero ya no se podía hacer nada al respecto, entonces mejor se dio la vuelta para ir a descansar mientras esas dos se peleaban, el descanso le vendría bien considerando lo que seguía.

- Cuando dejen de comportarse como niñas caprichosas, recuerden que tenemos trabajo que hacer aun, debemos prepararlo todo para cuando vuelvan y sus peleas no están ayudando en nada a ese proposito - no se retiro sin antes recordarles que cuando su amiga volviera traería no solo los materiales si no también manos extras y con eso dicho procedió a retirarse.

- ¡A quien estas llamando caprichosa, tu mujer sin emociones! - le gritaron al unisono mientras veían a la tercera fémina del grupo retirarse sin siquiera voltear a verlas mientras continuaban insultándola antes de volver a pelearse entre si cuando su amiga salió de su vista.

La mujer siguió su camino sin mirar atrás y con sus ojos cerrados, esto ultimo para tratar de calmarse y no ceder al deseo de volver y callar a ese par de preferencia usando los golpes para descargar adrenalina, pero ella era mejor que eso, "por favor no tardes en volver, no se cuanto tiempo mas soporte a este par de idiotas yo sola" se dijo mentalmente rogando por el regreso de la cuarta mujer del grupo, esto por dos razones, la primera, para tener alguien medianamente sensata con la cual hablar sin que las cosas terminaran en pelea y la segunda era mas personal.

Quería que regresara pronto pues ya suponía que cuando volviera traería con ella a alguien a quien se moría de ganas de volver a ver y ese pensamiento le saco un sonrojo, particularmente porque pronto su imaginación voló llevándola a un paisaje donde todo era color de rosa y ella estaba disfrutando demasiado de la compañía que tenía en ese momento, complaciendola en mas de una forma.

Si, mas le valía volver pronto o enloquecería por las ansias que empezaban a florecer en su ser o bien por el par de locas con las que estaba atrapada en ese lugar.


Habiendo pasado ya un mes desde el anuncio del Hokage que puso patas arriba a mas de uno al saber sobre la verdadera relación entre el y su otrora Hokage, las cosas se habían calmado mucho en la aldea, claro esta que aun a la rubia le costaba acostumbrarse a el exceso de amabilidad de los aldeanos al saber que ahora no solo era la legendaria Sannin, si no también la esposa del héroe de la hoja.

Por lo demás su vida era un sueño, ya no debía esconder el amor que le tenía al rubio, lo cual demostraba cuando salían en citas y se besaban en publico, algo que solía envidiar mucho de Hinata quien podía hacerlo sin problemas cuando quisiera, ademas, se estaba enamorando mas del rubio al recordar como es el de sobre protector cuando se trata de los embarazos, la cuidaba mucho y procuraba que no se esforzara aunque solo llevase poco mas de un mes en su estado actual, de hecho aun no se llegaba a notar señales de tal estado en su vientre pues el bebe aun estaba empezando a crecer.

Pero ver como ahora era la reina de casa, como no solo el rubio, también Hinata e incluso las niñas solían estarla cuidando y mimando, Boruto era un caso especial, solía estar mucho tiempo fuera de casa, pero cuando estaba, era casi como su guardián, incluso había peleado con su padre, cosa bastante normal entre ellos cuando peleaban por cualquier cosa, solo que esta vez debido a que el pequeño rubio no dejaba que su padre se pusiera a palabras de el, encimoso con su Okaa-san le sacaba una cálida sonrisa, eran una verdadera familia.

Hinata era una chica dulce, y al haber pasado ya por dos embarazos, digamos que solía darle muchos consejos olvidando que de las dos fue la rubia la primera en dar a luz, pero aun así, por su personalidad dulce y cálida, no podía evitar procurar a la rubia y en eso se apoyaba mucho en sus hijas quienes desde que empezaron a vivir juntas por fin, su vinculo como hermanas se acrecentaba a pasos acelerados, se podría decir que prácticamente una era la sombra de la otra, todo lo hacían juntas para horror de Kurama.

Si, el pobre zorro era ahora la mascota oficial de ese par de engendros como las llamaba cuando se ponían pesadas con el, porque si, cada vez que les apetecía solían pedirle a su padre que dejara salir a Kurama para jugar, cosa que se traducía en que querían usar al poderoso Kyubi como su muñeca para vestir y claro como Naruto era un padre demasiado consentidor, nunca les negó ese derecho de jugar con el biju cuando se lo pedían,por mucho que Kurama protestara y pataleara para no verse arrastrado a esa humillación, algo que a sus dos hermanos les causaba mucha gracia.

Sin embargo, para consuelo de Kurama, pronto logro no ser el único en manos de las aterradoras niñas, cuando logro convencerlas de que también jugaran con sus hermanos, - se deben de sentir excluidos - fue la excusa del biju para arrastrar a su tormento a sus burlones hermanos y funciono, las dos chicas pronto empezaron a pedir que los otros dos también salieran a jugar y para su horror la traición de su hermano rindió sus frutos, ahora ellos también sabían lo que era ser la mascota de las hijas del Uzumaki.

Sin embargo, para orgullo y molestia del zorro, el seguía siendo aun ahora, el favorito de las niñas para sus juegos, aunque le aliviaba saber que ahora esa carga no era solo suya, entretener a ese par de revoltosas era mas difícil que cualquier cosa que hubiesen experimentado, pero tenía sus momentos buenos, aunque jamas ninguno de ellos se atrevería a mencionarlo, después de todo, juraron nunca hablar de lo ocurrido con sus seis hermanos restantes, por seguridad y orgullo.

Mientras tanto en la oficina del Hokage, Naruto estaba atendiendo sus responsabilidades un día mas aunque ciertamente no es que estuviera muy centrado en las mismas, principalmente porque quería volver a casa pronto para estar con su familia y particularmente para cuidar de Tsunade ahora que estaba en embarazo de su segundo hijo, bueno, segundo para ella pues el rubio no era el segundo en realidad.

Si, Naruto era la versión masculina de una mamá gallina, sobreprotegiendo a Tsunade ahora que se encontraba en cinta, una actitud que ambas mujeres llegaban a reprocharle en algún momento pues solía exagerar en los cuidados para con la embarazada en turno, lo mismo fue con Hinata, casi no permitía que sus cremosos pies tocasen el suelo por temor a que se lastimara a si misma y al bebe, algo que aunque le encantaba a la ojiperla por tener siempre atento a ella a su esposo llegaba a ser asfixiante en ocasiones también y ahora era la rubia quien debía lidiar con ese lado del rubio una vez mas.

No importaba cuantas veces se lo dijeran, el chico simplemente no era capaz de dejar de comportarse así y era hasta cierto punto algo entendible, para un chico que nunca tuvo una familia, el querer procurar la que tenía ahora era algo de esperarse, aunque en ocasiones exagerara tal vez por su miedo a perderlos, aunque comparado a los embarazos previos en este estaba controlándose un poco mas, claro al menos hasta que el sexo hacía presencia y el volvía a ser ese macho pervertido y hábil en ahogarlas de placer.

Y hablando de eso, la otra razón por la que no podía concentrarse como debería, era por las atenciones que estaba recibiendo de cierta mujer y su lasciva y húmeda boca así como de su suave y extensa lengua bajo su escritorio de Hokage, podría soportarlo en condiciones normales, pero esta chica hoy si que se estaba aplicando en que su único propósito de ese día fuera ser su dispensador de leche masculina.

- Jo-der - estaba por correrse y aunque quisiera pensar que con eso sería suficiente para ambos, la realidad era muy diferente, esta era ya la cuarta descarga del día para la hermosa mujer bajo su mesa y no estaba ni cerca de estar realmente satisfecho y sabía que ella tampoco, al parecer su sed en estos últimos tiempos era insaciable.

"Cada vez es mas difícil cumplir esta promesa", el chico llevaba el ultimo mes solo recibiendo felaciones de sus mujeres, no es que no quisieran ellas hacer algo mas, pero el hizo una promesa y quería cumplirla, aunque actualmente era mas fácil decirlo que hacerlo y si las veía a ellas estaba mas que seguro que eran harina del mismo costal.

Al menos gracias a la mujer entre sus piernas en este momento, podía soportar medianamente la falta de actividad autoimpuesta, eso y que en casa a base de felaciones, cunnilingus y roces entre sus sexos podían soportar mejor la frustración por esta difícil sequía que ya quería que acabara, aunque claro esta, aun faltaba cerca de un mes para eso.

Decidió mejor centrarse en su trabajo, al menos tanto como pudiera, de lo contrario conforme continuara pensando en lo mucho que quería hacerlo, acabaría enloqueciendo, aunque como ya se dijo, la fémina bajo el escritorio no se lo estaba haciendo sencillo.

Entonces sintió la puerta abrirse y presuroso aunque con esfuerzo para moldear el chakra, levanto nuevamente el henge que lo hacía lucir en su forma adulta, si, estaba en su forma shota, con toda la presión y el estrés, además de la mujer bajo el mueble jugando con su miembro en un momento como este sentía innecesario el disfraz, pero ahora que alguien estaba por entrar, lo mejor era que lo usara o tendría que dar muchas e innecesarias explicaciones, cambiando su apariencia justo a tiempo antes de que la puerta se abriera finalmente.

- Naruto, llego un men... ¿acaso sucede algo? - quien entro en ese momento era Shizune al parecer con una noticia para su líder, aunque se detuvo de su anuncio cuando vio al rubio un tanto tenso.

- N-No, claro que n-no, ¿por qué crees eso Shizune Nee-chan? - por poco y se corre hace unos segundos cuando al hacer el jutsu sin querer se movió hacia el frente y acabo con su polla metida hasta el fondo de la garganta de la mujer y le costo horrores contenerse las ganas de liberar su simiente en ese momento, lo ultimo que necesitaba era que Shizune lo viera así ese día.

- Hmmm, te noto un tanto sudoroso y parece que estas un poco sonrojado, ¿no te estas enfermando o si? - la chica lo miro afiladamente, como sospechando algo y eso solo le hacía rogar al rubio que no fuera tras el escritorio o se metería en problemas, así que mejor darle una buena excusa para evitar tal escenario.

- B-Bueno, es mucho trabajo el de hoy y no puedo concentrarme pues estoy preocupado por Tsu-chan - fue lo mejor que se le ocurrio, esperaba que ella se lo creyera o en serio se metería en un muy buen lío.

- Naruto, en serio necesitas dejar de preocuparte tanto, Lady Tsunade es fuerte, es la mejor ninja medico del mundo - si, se lo trago, pero aun así, era mejor acabar con esto pronto antes de que la mujer bajo la mesa, la cual no se había detenido en ningún momento cometiera alguna indiscreción que los delatara, - ¿no crees que si algo le ocurriera al bebe o a ella no lo habría detectado ya? - se volvió a concentrar en atender a la mujer luego de su pequeña carrera mental por deshacerse pronto de la pelinegra antes de que lo descubriera.

- S-Supongo que tienes razón, quizás si estoy siendo muy intenso con esto - necesitaba sonar todo lo normal que podía, pese a que estaba a nada de soltar toda su carga en la húmeda boca femenina, - c-cambiando de tema... ¿venias a d-decirme algo? - necesitaba apresurarse, esa chica bajo la mesa pronto se volvería mas agresiva si no le daba lo que quería y entonces sería imposible esconder lo que hacía.

- ¿Hmm?, ¡Oh si!, llego este mensaje hace unos minutos, dirigido al Hokage y tras pasar los análisis respectivos no detectaron nada extraño, así que te lo traje de inmediato - entonces le entrego un rollo el cual Naruto no pudo evitar tomar con una mano temblorosa, - por cierto, no tienes porque usar el henge frente a mi, ¿recuerdas? - le dijo divertida eso ultimo, haciendo que el chico se diera una palmada mental por olvidarlo.

Ella ya sabía de su condición, el mismo se lo dijo, eran familia después de todo, así que con ella no tenía que esconder su condición actual, pero considerando todo lo que estaba pasando pues se le paso por alto ese detalle y luego con una sonrisa nerviosa libero la técnica para reaparecer ante Shizune en su forma de niño.

- ¿Hmm? - por un momento tras la liberación del jutsu del rubio, Shizune bajo su mirada intrigada por algo que llamo su atención, pero rápidamente lo desestimo, había algo mas que hacer después de todo, - por poco lo olvido, también llego una carta no dirigida para el Hokage pero si dirigida a ti - entonces del interior de su kimono saco la suso dicha carta, la forma en que se lo dijo era algo mas personal al parecer y en cuanto vio el sello supo que era.

- G-Gracias - le dijo tomando la carta entonces la chica con una sonrisa hizo una reverencia y procedió a retirarse para alivio del rubio que sintió que había esquivado un kunai con esto.

- Pro cierto, Naruto-kun - sin embargo la mujer pelinegra se detuvo frente a la puerta con la mano en el pomo para hablarle esta vez un tanto mas enojada y el que le agregara el honorifico al final de su nombre cuando rara vez lo hacía lo puso de inmediato nervioso, mas cuando giro su rostro para verlo y noto la mirada dura que le dedicaba, - dile a esa puta masoquista bajo la mesa, que la próxima vez se esfuerce en esconderse y no se deje llevar por su lujuria, no creo que quieras que los descubra alguien diferente, ¿verdad? - si, estaba jodido, lo había descubierto y ahora se lo estaba reprochando antes de finalmente salir por la puerta dando un ligero portazo tras de si.

- Je... jeje - no pudo mas que reír incomodo por saberse atrapado, aunque para la mujer bajo la mesa pareció poco importarle el insulto, si es que siquiera lo llegaba a considerar un insulto, - parece que Shizune nos atrapo Anko-chan... de nuevo - si, no era la primera vez que la azabache los atrapaba en esa oficina haciendo lo que no debía y a diferencia de cuando lo hacían Tsunade o Hinata o las dos al mismo tiempo, con Shizune siempre acababa reprendido, pues para la pelinegra, la oficina del Hokage era un lugar ceremonioso que demandaba respeto, no un cuarto para derramar su lujuria junto a sus mujeres, de por si Tsunade se había visto reducida a una niña chiquita al ser reprendidas por la pelinegra y se suponía que la rubia era su maestra, él poco podía hacer en esos casos y mucho menos Hinata.

Igual pese a todo la maestra de las serpientes poco y nada podía importarle lo ocurrido en ese momento, para ella solo existía la polla de su amo y la enorme sed por su semen que sentía en ese preciso instante y no tenía intención de atender cualquier cosa que no fuera saciar tal deseo por completo, por ello y ya no queriendo que el rubio le negara ni un segundo mas su lechoso premio decidió ponerse seria con una garganta profunda que por como sintió hincharse la polla del rubio, supo que era todo lo que necesitaba para finalmente hacerlo explotar.

- ¡HNNNNGGG! - el rubio debió usar todas sus fuerzas para no gritar, ciertamente Anko era bastante hábil con la boca y desde hace un mes cuando volvió a ser un niño, al parecer la chica había desarrollado un mayor y corrupto deseo por el, como si sentir que ahora era la propiedad de un niño la prendiera aun mas que antes, pero por ahora no pensaría en eso, estaba mas ocupado descargando todo su simiente hasta lo profundo del estomago de su lasciva y obscena mascota.

Se corrió y se corrió hasta casi ahogar a la mujer por la abundante corrida, porque si, Naruto siempre había sido de los que al momento del orgasmo tendía a liberar bastante de su esencia y ahora hecho un niño, eso parecía haberse agravado, como fuera, cualquiera pensaría que tras tan descomunal descarga de esperma en su boca la mujer estaría saciada, pero como ya se dijo, Anko tenía sed y no estaba en sus planes detenerse posiblemente hasta haber dejado secas las bolas de su amo, si, ciertamente el que ahora volviese a ser un niño la había seducido a un punto donde su depravación ya era incontenible.

Sabiendo que la la masoquista chica bajo la mesa no tenía intención de parar en un buen rato y considerando que ahora que se había corrido su mente estaba despejada, bien podía dejarla seguir jugueteando con su polla mientras el continuaba con su trabajo, ella podría seguir bebiendo el semen que tanto quería y el a su manera encontraría un alivio a su estrés que le permitiría centrarse mejor en lo ue tenía que hacer como Hokage, todos ganaban.

Aunque claro esta, le interesaba mucho los dos mensaje que le acababan de llegar, especialmente el que era para el y no para el Hokage, así que empezaría por ahí y continuaría con el resto del trabajo pendiente por ese día, ¿quien sabe?, aquellos mensajes podrían traer buenas noticias.

Sus suposiciones fueron medianamente correctas respecto a las dos misivas, cuando menos no eran malas noticias, pero una de ellas no era precisamente agradable tampoco, el mensaje para el Hokage como era de esperarse era para algunas reuniones con dirigentes de otras regiones e incluso una visita al daymio, algo que no e hacía precisamente gracia, tratar con esos prepotentes era insufrible y le exigía demasiado control de su parte, pero era necesario, una aldea sin alianzas y convenios con otras tierras no le era beneficioso a nadie.

Sin embargo, la carta dirigida a el, no era precisamente una buena noticia pues le planteaba un problema en sus planes personales, pero dicho problema no era algo que no pudieran solucionar juntos, entonces, ¿a que se debía la sonrisa en su rostro?, simple, esto solo presentaba una oportunidad para el y su familia, si partían ahora, no les tomaría mas de un mes llegar a destino y entonces podría celebrar su aniversario de boda con Tsunade en ese lugar, si, eso podría servir.

Claro esta debería de pasar primero por algunos lugares, solo para justificar esta salida, era ahí donde el llamado a negociaciones que había recibido le serían de utilidad, algunos de ellos quedaban de camino y serían la tapadera perfecta para sus intenciones.

Atendería a algunos de los interesados en realizar tratados con la hoja, resolverían los problemas que habían surgido en su plan en ese lugar y como bonus, podría celebrar su fecha especial con la rubia en un lugar diferente, único, al lado de toda su familia, como no estar feliz cuando la fortuna le sonreía tanto.

- Ne Anko-chan, en cuanto termines de beber, ve a casa y prepara las maletas... al parecer saldremos un poco antes de viaje - sabía que ella no le contestaría, al menos no verbalmente, siempre era lo mismo cuando ella estaba tan sumida en su lujuria, aun así, le basto sentirla vibrar de gusto para saber que lo había escuchado y que acataría la orden, pero por ahora, se concentraría en seguir ordeñando la leche de su bolas y el la dejaría continuar, es mas, quería que continuara, la emoción de lo que vendría lo puso particularmente duro y sentía como sus testículos empezaban a producir mucha mas esperma en preparación para este viaje, viaje que no creía soportar con su escroto sobrecargado, así que esperaba que su Hebi-chan se asegurara de aliviar ese prematuro dolor con su húmeda y caliente cavidad oral.


Nada mas regresar a casa y lo primero que se encontró fue a sus dos princesas tacleandolo mientras lo abrazaban y le daban la bienvenida a casa, eran muy expresivas en sus muestras de afecto hacía su padre, algo que en ocasiones le causaba mas de un dolor físico por la forma en la que le demostraban lo mucho que lo querían, pero no lo cambiaría por nada del mundo.

Tras los debidos saludos con sus hijas y los mimos sobre sus cabezas revolviendo sus cabellos se separaron aunque ambas niñas no se alejaron, por el contrario se quedaron ante el mirándolo con ojos de expectación cosa que lo intrigo, al menos hasta que se percato de lo que posiblemente deseaban sus hijas y sonrió.

- Areeeee, ¿acaso quieren que alguien salga a jugar con ustedes? - lo dijo de manera juguetona para sus hijas, aunque claro esta, escondía cierto tono burlón en el comentario, dirigido no a las niñas, si no a cierto biju en su interior que se estaba enojando pues capto las intenciones de su jinchuriki.

- No... te atrevas... ni a pensarlo - trato de demostrar su furia ante la idea que ya corría por la mente del rubio, pero como siempre, fue ignorado por el hombre quien en ese momento tenía ojos solo para sus hijas y sus deseos.

- Díganme mis amores, ¿quieren jugar con Kurama? - fue solo hacer esa pregunta y vio como los ojos de ambas niñas empezaron a brillar con emoción y ansias de que su padre concediera su deseo haciéndolo sonreír, en esas cosas eran muy transparentes y claro esta, el nunca les negaba nada, las tenía muy malcriadas y ahora que estaban juntas las consentía mas.

Empezó a hacer la secuencia de sellos mientras en su interior Kurama le aseguraba que si no se detenía se las iba a pagar, ademas de mas de un insulto a su persona, algo que agradecía las niñas no escucharan, ciertamente le sorprendía el gran compendio de insultos que resultaba saberse ese zorro, algunos que jamas escucho y otros que eran mas comunes, pero en ese momento parecía estar haciendo gala de todos sus conocimientos para insultarlo, sin saber que eso solo aumentaba el deseo del rubio de entregarlo a sus hijas para que lo torturaran, perdón, para que jugaran con el.

Y entonces, tras una nube de humo apareció Kurama en su forma chibi mientras un tic surgía en uno de sus ojos a la vez que pensaba en mil maneras de matar al rubio que ahora lo degradaba a la mascota del par de engendros que tenía por hijas y lo peor, su humillación se completaba con el rubio cargándolo debajo de sus pequeñas patitas haciéndolo sentir mas impotente, aunque a vista de las niñas se veía mas adorable así.

Fue nada mas verlo y ambas se sonrojaron, a sus ojos la forma chibi de Kurama era adorable, mejor que un peluche de hecho y vaya que ambas tenían varios, pero siempre preferían al biju el cual cuando vio como lo veían se aterro, la visión normal mostraría a dos niñas con sonrisas inocentes y ojos llenos de ilusión y emoción por tener al biju ante ellas para jugar, sin embargo la visión de Kurama eran dos monstruos cuyos ojos brillaban de rojo sangre y sus sonrisas eran retorcidas con dientes afilados que lo veían con la única intención de hacerlo sufrir.

Como fuera, la realidad es que las niñas estaban emocionadas y pronto empezaron a dar saltitos de emoción, - ¡YEEEYYYY! ¡Kurama esta aquí! - NAruto no podía hacer nada mas que sonreír, sus lindas princesas eran adorables y antes de darse cuenta Kurama ya no estaba en sus brazos si no en el de las niñas, las cuales se turnaban para abrazarlo como si fuera su mascota.

"Me las vas a pagar Naruto" era lo que pensaba el biju mientras ahora las niñas empezaban a pelearse entre ellas por mas tiempo con el biju y claro eso derivo en que ahora mientras Hitomi jalaba a Kurama de su cabeza, Himawari estaba tirando de su cola, de sus nueve colas de hecho, mientras se veían llorosas.

- Hitomi Onee-chan, yo también quiero jugar con Kuraama - Himawari decía con lagrimas en la comisura de sus ojos mientras jalaba mas fuerte de las colas del biju.

- Hima-can, solo déjame acariciarlo un poco mas, no seas egoísta - y aunque trataba de regañar a su hermanita, eso no evito que hiciera lo propio para quedarse con el biju un poco mas tirando de su cabeza.

"Si, en definitiva voy a matarte" pensaba mientras rogaba a su padre porque ese par de demonios no lo partieran a la mitad en su forcejeo, podría liberarse fácilmente eso era obvio, pero no sin hacerle daño a las niñas y aunque detestaba que lo usaran de juguete les tenía aprecio suficiente como para querer hacerles la mas mínima herida.

Ambas se vieron a los ojos llorosas un segundo antes de tirar aun mas duro del pobre biju antes de gritar al mismo tiempo, - ¡WATASHIII! - y tirar mas y mas de Kurama que ya tenía los ojos en blanco de tanto sentir a ese par tirar de sus extremos.

Ante todo eso Naruto solo sonrió amargamente por el espectáculo de su biju en manos de sus hijas y los hermanos del zorro solo veían la escena con terror, agradeciendo no estar en la posición de su hermano en ese momento.

Si, sus hijas lo hacían todo juntas, pero cuando peleaban por alguna cosa siempre tendían a exagerar y en este momento esa exageración estaba pagandola el pobre biju, así que decidió intervenir antes de que algo peor pasara.

- Mah mah, tranquilas princesas, no me gusta que peleen - llamó su atención aunque eso no impidió que mantuvieran el firme agarre sobre Kurama que ya parecía estar inconsciente, entonces se le ocurrió una forma de acabar la pelea, solo esperaba que no se molestaran mucho por lo que iba a hacer, - no tienen que pelearse por Kurama cuando hay alguien mas con quien jugar - cuando escucharon decir eso soltaron a Kurama para ver a su padre con curiosidad dejando a un zorro tirado en el piso con sus ojos dando vueltas.

Claro esta que para dos seres el ultimo comentario no les hizo gracia y confirmaron sus sospechas cuando un segundo después se vieron sacados a la fuerza del interior del rubio para aparecer en una forma chibi ante las dos niñas que las veían con estrellas en los ojos, eso no era bueno, para ninguno de los dos, ya habían experimentado lo que era ser juguete de esas dos y no era divertido.

- ¡KAWAIIII! - sin embargo antes de poder hacer algo cada uno se vio en los brazos de una de las dos niñas que los abrazaban quizás con demasiada fuerza, aunque al menos ya no peleaban y antes de darse cuenta, las niñas agradecieron a su padre que aun en su forma adulta se agacho para recibir un beso en cada mejilla de parte de sus hijas las cuales seguido de eso se perdieron tras una pared llevándose cargado cada una a uno de los dos biju mientras que ahora con las paces hechas cada una tomaba una cola del aun inconsciente zorro y lo arrastraba por el suelo tras de si llevándoselo para jugar con el también.

Naruto solo vio la escena incomodo, sus hijas eran especiales no había duda de eso, suspiro aliviado de evitar una pelea entre ambas y entonces algo cansado finalmente libero el henge y regreso a su forma shota mientras frotaba su nuca con cansancio.

- Te he dicho muchas veces que las malcrías demasiado mi amor - entonces su atención se dirigió a la voz que acababa de oír, encontrándose con unas sonrojadas pero sonrientes Tsunade y Hinata.

- Bienvenido de vuelta Naruto-kun - esta vez fue Hinata quien hablo dándole la bienvenida a su esposo, auqneu mirandolo con adoración cosa que aumentaba su sonrojo y el brillo de emoción en sus ojos.

Era lo mismo cada día desde que volvió a ser un niño, ambas no podían verlo sin sonrojarse, según ellas porque se veía tan adorable y pequeñín, aunque cierta parte no concordaba con esa apariencia pero tampoco es que se quejaran, simplemente no soportaban la ternura que en su forma de shota desprendía y eso se reflejaba en sus sonrojos.

- Estoy en casa - les sonrió de vuelta mientras las miraba con amor, amaba a esas mujeres no había duda, - pero, no me sentiré en casa realmente, hasta que me den mi beso de bienvenida - ahora jugaba con ellas, haciéndolas sonrojar aun mas, aunque ninguna de las dos parecía precisamente reacia a conceder su deseo, muy por el contrario se veían mas bien ansiosas por hacerlo.

Entonces se acercaron a el que aun se encontraba en la entrada, se agacharon para quedar frente a el y l primera en besarlo fue Hinata que demostró lo ansiosa que estaba con la intensidad de ese beso, dejando que sus lenguas dancen mientras el sonrojo en su rostro aumentaba y sentía su cuerpo arder ante el contacto labial, todo ante una Tsunade que veía espectante y ansiosa de que fuera ya su turno, algo que parecía estar tardando demasiado para su gusto.

- Moooo, Hinata no lo acapares solo para ti, yo también quiero darle un beso - estaba haciendo un berrinche y no le importaba, ante su familia, especialmente ante esos dos ante ella, podía ser solo Tsunade, una mujer enamorada, no una sannin ni una antigua Hokage, solo Tsunade.

Entonces Hinata se retiro no sin antes dejar que sus bocas continuaran unidas un poco mas gracias a un puente de salva que los conectaba, antes de dar el espacio a su amiga que presurosa se lanzo a los brazos de su esposo para besarlo con pasión, quizás mas de la realmente necesaria para un beso de bienvenida, pero poco le importaba a ella y mucho menos a el.

Curiosamente y pese a que se quejo de que Hinata se tardo demasiado en e beso, la rubia casi parecía no querer soltar los labios del rubio, de hecho buscaba mas contacto, al punto que pronto una de sus manos empezó a migrar a zonas mas comprometedoras sin siquiera darse cuenta y que habría tenido éxito de no ser porque el rubio a regañadientes se separo lo suficiente aunque sin romper el contacto fuera de su labios para verla a sus ojos marrones que ahora lo veían con adoración.

- Te quejas de Hinata pero no eres muy diferente, de hecho creo que eres aun mas pervertida si quieres hacerlo en la entrada de la casa... eres una shotacon dattebayo - solo entonces y ante la mención de hacerlo en la entrada de la casa se dio cuenta de donde tenía la mano y lo fuerte que respiraba, por no mencionar la humedad entre sus piernas.

Se sentía descubierta y aunque no negaría o refutaría la declaración de su esposo sobre ser una shotacon, tampoco lo admitiría así de fácil, por eso desvió la mirada avergonzada de saberse descubierta, porque si, ella era una shotacon, pero solo para su marido, con el hombre que le devolvió la sonrisa y le permitió amar de nuevo.

Entonces sintió un abrazo de parte de su esposo, uno cálido que transmitía mucho, quiso quedarse así un poco mas y el se lo concedió antes de finalmente agregar, - ademas no tienes por que apresurarte Tsu-chan, tenemos toda la noche para nosotros después de todo - tras decir eso y aunque nunca se percato en que momento puso su mano ahí, sintió como el pellizcaba uno de sus pezones enviando una corriente eléctrica por su ser.

Como si fuera poco, la rubia jamas retiro su mano de la zona de la entrepierna de su esposo y por ende sintió como se ponía dura y la apretó para sentir aun mas su gran grosor aumentando el deseo en ella, solo para entonces espararse por completo de la mujer.

- Ahora, ¿que hay para la cena de hoy? huele delicioso Hinata, me muero por probar lo que prepararon - se fue hablando con Hinata como si nada aunque se veía como la ojiperla parecía tratar de frotar sus muslos entre si mientras caminaba, a ella también le calentó el intercambio que tuvo con su esposo y luego ver el de su amiga con el, aunque lo supo disimular muy bien mientras hablaba con el rubio.

Por su parte Tsunade se quedo ahí, absorta y sorprendida, si, en definitiva Naruto la había hecho una shotacon, no, la realidad es que ya lo era desde hace mucho cuando se caso con el siendo un niño, los eventos actuales solo despertaron esa parte dormida desde hace mucho en ella y esta vez si que le sacaría todo el provecho que no pudo en su momento, ese solo pensamiento hizo que ararse fuera difícil pues sentía sus piernas débiles ante el deseo que la consumía, pero esperaría a estar en su habitación.

Tal vez no tendrían sexo como deseaban pues se estaban reservando para su aniversario, pero eso no impediría que igual disfrutasen del cuerpo del otro, después de todo, habían mas formas de entregarse al placer en los brazos de su pareja sin llegar a la consumación sexual como tal y eso era algo que ellos estaban aprovechando mucho en estos días pues no soportaban mucho sin sentir las caricias del otro consecuencia de una vida sexual tan activa.

Después de eso la cena transcurrió todo lo normal que podía en el hogar de los cada vez mas en número Uzumaki, con las dos mujeres demostrando sus dotes en la cocina preparando un buen festín para su familia en el cual demostraban el amor que sentían por la misma, padre e hijo peleando sobre que platillo era mejor llegando a forcejear como tantas otras veces, aunque dada la actual situación del patriarca de la familia, esta disputa parecía mas la de dos hermanos que la de padre e hijo, mientras tanto las niñas comían felices, en ocasiones compartiendo mitad y mitad de sus platos cuando los preparaban de manera diferente, cosa que solo demostraba que habían heredado el apetito de su padre.

En cuanto a los tres biju, bueno, como ya había ocurrido en otras ocasiones en este momento se encontraban humillados pero cada vez mas acostumbrados, comiendo bajo la mesa en sus propios platos cual mascotas, en definitiva, esto se lo llevarían a la tumba, ni muertos permitirían que sus hermanos lo supieran o el poco orgullo que les quedaba desaparecería permanentemente.

Todo habría sido normal hasta que las dos matriarcas no pudieron resistir mas el impulso como esposas y entonces decidieron de una forma mas sana consentir a su esposo, lo cual se tradujo en que se acercaran a el luego de que terminara su pelea con su hijo y empezaran a alimentarlo en la boca mientras mantenían miradas soñadoras y sonrojos en sus mejillas.

- Aquí mi amor, di ahhhhh - dijo Tsunade mientras en sus palillos sostenía un trozo de cerdo asado para el rubio y lo veía ensoñada mientras su sonrisa aumentaba al ver al dueño de su corazón aceptar gustoso el ofrecimiento, si, en definitiva era una shotacon, no había otra manera de definir el hecho de que en este momento estuviera tan maravillada de ver a su esposo aceptar ser alimentado por ella, no era la primera vez que lo hacia y ciertamente siempre se sonrojaba y se sentía en una ensoñación cuando lo hacía, pero ahora, el impulso era aun mayor.

- Naruto-kun, ahhhhh - luego fue el turno de Hinata, quien siguiendo el ejemplo de la rubia ofreció a su esposo un trozo de anguila en salsa de soya ansiosa de que su marido la recibiera y cuando lo hizo sintió su corazón dar un vuelco, era demasiado adorable como para soportarlo y la sonrisa en sus labios junto al intenso tono rosa en su mejillas delataban su sentir.

Para ambas era demasiado, ambas lo habían conocido desde joven y si bien solo una de ellas lo había tratado mas íntimamente, la realidad es que para ambas, ese rubio frente a ellas que ahora sonreía mientras comía lo que le ofrecían era lo mas adorable que había, claro aparte de sus hijos, por eso cuando se vieron entre si, notaron como ambas tenían la misma intención y con un leve asentimiento de cabeza procedieron a realizar su deseo, cosa que sorprendió al mencionado rubio cuando ambas se le aceraron con miradas determinadas en sus ojos dejándolo curioso.

- Naru-chan/Naruto-kun... aaaahhhhh - entonces sonrojadas pero ansiosas, ambas expresaron su deseo, esta vez abriendo sus hermosos labios para con el simple gesto dejar claro que era lo que esperaban, querían que su esposo las alimentara a ellas ahora, cosa que tras la sorpresa inicial, el rubio sonriente complació su deseo.

En momentos así agradecía que como ninja debía tener habilidad con ambas manos, claro esta que tenía mayor dominio con una de las dos, pero para el caso actual, el control que tenía era mas que suficiente, por eso, con cada mano tomo un par de palillos y tomando algo de comida pronto la deposito al unisono en la boca de sus dos esposas que se mantenían ansiosas de que el chico las alimentara.

Fue nada mas sentir la comida en la boca y la euforia en sus sistemas casi que estalló, cerraron sus labios para saborear la comida mientras con una de sus manos cubrían sus bocas con vergüenza mientras masticaban, parecían dos princesas en ese momento y parecía que nada podría romper ese momento de ensoñación de los tres mayores donde disfrutaban de un acto tan simple como alimentarse entre si, al menos hasta que alguien decidió abrir la boca.

- No puedo creer que nuestras Okaa-san sean unas shotacon, no se como reaccionar a eso - la mueca del único hijo varón de Naruto denotaba el como de incomodo se sentía ante la escena protagonizada por su padres, no porque se demostraran amor, pues le hacía feliz que su padre amara a sus madres por igual y siempre las procurara, mas bien era el hecho de que sus madres se veían particularmente embelesadas ante la idea de que su esposo ahora fuera un niño posiblemente de su edad, al menos en apariencia.

En otras circunstancias, aquel comentario habría sido suficiente para romper con el encanto de su extraña pero romántica escena, sin embargo en este momento poco o nada les importo tal hecho por dos razones, el primero porque estaban totalmente absortos en ese mundo solo de los tres donde compartían como lo que eran, esposos que se amaban y se complementaban mas de lo que cualquiera podría llegar a creer y la segunda, no necesitaban encargarse del rubio impertinente que tenían por hijo, no cuando sentían ese instinto asesino que empezaba a dirigirse hacia el y que sabían cual era la fuente, dejarían que se encargaran de el mientras que ellos seguían disfrutando de su pequeño momento como amantes.

La escena de los adultos no solo los había embelesado a ellos, resultaba que también a sus hijas quienes veían maravilladas a sus padres amarse y compartir de tan romántica manera incluso algo tan simple como la cena, si, para Hitomi y Himawari, la escena de sus madres y su padre compartiendo tan lindo momento era digno de un cuento de hadas, donde las hermosas princesas tenían un intimo momento con su príncipe azul.

Por eso, cuando el tarado de su hermano arruino el momento para las dos niñas, en sus mentes solo había un pensamiento, lo harían sufrir, y pronto empezaron a elevar sus auras con un solo y simple mensaje para su tonto y bocon hermano, no correr o sufriría aun mas.

Por su parte el rubio en cuanto sintió ese instinto asesino empezó a sudar, lo conocía muy bien, después de todo, ya tuvo que lidiar en el pasado con eso, cuando se pasaba en sus bromas contra Hitomi o cuando rompió el peluche favorito de Himawari, debería estar acostumbrado a este punto si no fuera por un detalle, era la primera vez que sentía el deseo de lastimarlo de ambas a la vez y cuando giro en dirección a sus hermanas se puso pálido y su sangre se congelo, era como ver dos demonios sedientos de sangre y tras ellos al mismísimo Shinigami esperando para recoger su alma.

- Bo-ru-to - Hitomi hablo separando las silabas de su nombre mientras su voz se tornaba mas oscura y profunda, al tiempo que sus dedos tronaban conforme los cerraba en puños preparados para hundirse en la cara de su tonto hermano.

- Onii-chan - escuchar a Himawari lo puso aun mas nervioso, aunque en su caso no sabía que le daba mas miedo, el tono sombrío que uso para llamarlo, o el hecho de que una vez la vio, noto esa sonrisa tétrica con sus ojos serrados en una expresión perturbadoramente feliz, ademas del hecho de ver como las venas alrededor de sus ojos se hinchaban, clara señal de que acababa de activar su Byakugan.

Separadas daban miedo cuando se enojaban, pero juntas, sería un milagro si no necesitaba tratamiento medico para el final de la noche, así que con su supervivencia en juego hizo lo mas sensato que se le ocurrió, correr para salvaguardar su integridad física y emocional, correr como si su vida dependiera de ello, cosa que de hecho así era.

- ¡Vuelve aquí, cobarde! - gritaron al unisono el par de hermanas cuando vieron a su hermano salir corriendo del lugar para alejarse de ellas, solo para ser perseguida unos segundos después por sus hermanas quienes parecían bestias desbocadas con un único propósito que para horror del rubio no era otro que causarle tanto dolor como fuera humanamente posible.

- ¡Tou-chan!, ¡Kaa-chan!, ¡Okaa-san!, ¡AYUDAAAAAA! - no escucharon mas de sus hijos por un buen rato, aunque si escucharon el caos que causaban mientras perseguían al hijo varón de la familia, aunque poco les importo, de hecho ahora que estaban solos, se acurrucaron aun mas para compartir y disfrutar aun mas del momento.

Mientras tanto los biju bajo la mesa solo veían con curiosidad toda la interacción de los humanos, causando que en el caso de los dos nuevos inquilinos una gota de sudor surgiera en sus rostros ante los ridículo que era toda la actual situación.

- Ne Kurama, ¿acaso siempre es así con la familia de tu jinchuriki? - Kokuo no pudo evitar la pregunta, mas al ver como el zorro parecía no prestar atención y mejor continuando con su comida como si a su alrededor no pasara nada.

- Claro que no, hoy están bastante calmados de hecho - esa respuesta los sorprendió, si se supone que eso era estar calmados, entonces no querían ni imaginar como era cuando la casa se convertía en una verdadera algarabía, - pero es gracioso, mas allá de ser la mascota de ese par de mocosos, esta vida no es tan mala, de hecho llegas a disfrutarla - no podían creer las palabras de su hermano, no cuando siempre había sido tan quisquilloso, por no decir que orgulloso.

- Hermano, ¿no me digas que te has encariñado con ellos? - Isobu esta vez fue quien hablo sorprendido con las palabras de su hermano de nueve colas, jamas llego a pensar que el se calmaría a este punto, sabían que le tenía aprecio a su jinchuriki, pero jamas se imaginaron verlo disfrutando de una vida tan hogareña.

- ¿Tendría algo de malo acaso? - no confirmo ni negó nada, pero si leían entre lineas, era obvio cual era la respuesta, cosa que solo los dejo aun mas sorprendidos, - esta conversación jamas ocurrió - dijo finalmente con un tono tajante.

- No te preocupes Ku... - Kokuo no termino de hablar cuando oto la mirada de su hermano que era bastante amenazante y estaba dirigida a el, a ambos de hecho.

- No... dedicare mi vida a matarlos si llegan siquiera a mencionarlo, ¿esta claro? - era difícil entender a su hermano, pero el mensaje era claro, no quería que nadie supiera sobre ese lado suyo tan blando.

En ese momento entonces decidieron que las palabras eran innecesarias y por eso mejor asintieron lentamente para dejar claro que comprendían sus palabras y la amenaza de las mismas, sin embargo aun tenían un tema mas que tratar.

- Cambiando el tema, ¿cuando le diremos a Naruto y los demas sobre Matatabi? - Isobu pregunto esta vez con la intención de alivianar el tenso ambiente entre ellos, cosa que logro cuando esa tensión se disipo casi que al instante mientras Kurama lo veía.

- Mas tarde se lo comunicaremos, por ahora déjalos disfrutar de su irritante momento como pareja - su respuesta fue rápida pero suficiente para que sus hermanos asintieran en acuerdo a lo dicho por el biju de nueve colas, - ahora terminen de comer, ya que se molestaron en prepararnos una comida lo mínimo que podemos hacer es comerlo todo, ahora callen y coman - sonrieron en ese momento, a veces su hermano podía ser un tsundere completo, pero tenía razón, sería descortés responder tanta hospitalidad con desprecio, ademas la comida sabía deliciosa, así que siguieron el consejo del zorro y mejor se dedicaron a continuar con su comida en paz, toda la paz que se podía en ese manicomio que al parecer llegaba a ser en ocasiones la residencia Uzumaki.

Mientras tanto, los tres adultos continuaban dándose de comer en la boca, solo que con una variante, ahora la alimentación era de boca a boca, acto propuesto por el rubio en algún momento aprovechando la privacidad que les daba ahora la cacería de su hija por parte de sus hermanas y que fue correspondido gratamente por sus esposas, a veces el alimentándolas a ellas, a veces ellas alimentándolo a el o en otras ocasiones para fascinación y excitación del rubio ellas alimentándose entre si.

Si, en definitiva esa noche necesitarían desfogarse y mucho, aunque para su desgracia no como los tres querían, ahora mas que nunca esperaban que el aniversario de bodas de los rubios llegara rápido o de lo contrario no sabían si podrían soportarlo.


- Entonces así están las cosas - habiendo pasado el tiempo, ahora Naruto le contaba sobre los mensajes tanto oficial como personal que había recibido el día de hoy, todo mientras veía con una sonrisa a sus esposas acicalarse entre si, peinando sus cabelleras mientras lo veían a el, aunque era un tanto difícil centrarse cuando ellas estaban básicamente desnudas ante el y para ellas era igual pues el estaba desnudo y con una prominente erección ante ellas.

Luego de la cena, demasiado caliente por decirlo de algún modo, de la respectiva limpieza al acabar de comer, de que los tres biju regresaran al interior de Naruto y de claro revisar que sus pequeñas e inocentes princesitas no hubiesen matado a su hermano, cosa que de hecho fue mas difícil de lo que pensaron pues al parecer sus hermanas si que le habían dado una lección, ahora estaban ante el chico quien les informara de toda la situación con una expresión sería tras escucharlo.

- Ciertamente es algo sorpresivo, aunque el que llegaran al mismo tiempo nos da una buena cubierta - Tsunade mencionaba mientras cepillaba el sedoso cabello de Hinata quien solo asintió ante las palabras de la rubia.

- Lo se, de hecho pensé justamente lo mismo, si hago las visitas que están en el camino a nuestro destino no levantaremos sospechas - el rubio dejo claras sus intenciones aunque por lo que veía no era el único que había llegado a ese tipo de conclusión en base a la información con la que ahora contaban y eso solo le hizo sonreír, al parecer estaban bastante en sincronía incluso en pensamiento.

- ¿Entonces cuando partiremos? - ahora Hinata pregunto pues considerando las cosas, para que esto funcionara, tendrían que ejecutar el plan pronto, solo había que determinar que tan pronto sería realmente.

- A mas tardar, pasado mañana - tal noticia las congelo de inmediato, no se esperaban que fuera tan pronto, esperaban cuando menos una semana antes de partir, - si queremos cumplir el cronograma debemos salir cuanto antes - respondió en cuanto vio la sorpresa por la prontitud con la que saldrían de viaje aunque su respuesta pareció confundirlas aun mas.

El hablaba de un cronograma, pero no estaban seguras de a que se estaba refiriendo, algo que al parecer plasmaron en sus rostros cuando el chico con una sonrisa las vio antes de contestar a la pregunta no hecha.

- Así es, si queremos llegar a ese lugar para celebrar nuestro aniversario de bodas Tsu-chan, tendremos que salir cuanto antes mejor - eso abrió grandemente los ojos de Tsunade pues no se esperaba que ya estuviese tan cerca su aniversario, ahora entendía porque el chico quería hacer las cosas así.

Por su parte Hinata estaba emocionada, el aniversario de bodas de su hermana, era un gran momento en la vida de una chica, ademas, su aniversario era solo unos días después del cumpleaños de Naruto, hecho que al parecer el rubio no recordaba, eso solo haría mejor la sorpresa y si lo que le dijo Tsunade era cierto, entonces podría darle eso como regalo de cumpleaños a su esposo y si era en ese lugar mucho mejor.

- Y-Ya veo - Tsunade estaba emocionada, por eso no podía articular bien sus palabras, pero la sonrisa soñadora que tenía en ese momento lo decía todo y al parecer ella no era la única emocionada en todo esto, eso dejaba ver el brillo en los ojos perlados de Hinata, - e-entonces creo que sera mejor que les diga a los niños que mañana partiremos de viaje... d-después de todo, dijiste que entre mas pronto mejor, ¿verdad? - estaba muy emocionada, mas de lo que era capaz de ocultar, es por eso que rápidamente salto de la cama y colocándose su kimono para estar en casa se preparo para salir en busca de sus hijos para informarles del inminente viaje.

- ¡Espérame Tsunade, te acompaño! - entonces Hinata llamo a la rubia para sorpresa suya y del chico y así como ella se coloco su kimono para acompañarla a informar a los niños antes de que cayesen profundamente dormidos, - ademas, hay algo que quiero decirte, un secreto de chicas - lo ultimo le causo curiosidad al rubio, especialmente por la forma juguetona en que lo dijo, pero claro esta, se quedaría con la duda cuando ellas salieron riendo de ahí.

Aun después de tantos años de casados, en ocasiones las mujeres demostraban seguir siendo un misterio para el, pero que importaba eso si a cambio podía verlas sonreír de esa manera, tan libre, tan hermosa y tan natural, valía la pena todo el esfuerzo.

- Naruto, hay algo de lo que tenemos que hablar - entonces se vio sacado de sus pensamientos cuando escucho la voz de Kurama en su cabeza y por el tono al parecer era algo importante lo que quería decirle.

- Muy bien te escucho - el rubio habló con el en su mente preparándose para lo que sea que tuviese que decir su amigo.

- Esto es algo que también deben escuchar tus mujeres, pero antes... ¿¡podrías hacer el favor de taparte!?, a diferencia de tus pervertidas parejas nosotros no tenemos por que verte desnudo a la hora de hablar - Naruto se sonrojo, tan acostumbrado a dormir desnudo con sus parejas, ni siquiera recordaba que lo estaba, ademas de eso, no es que se sintiera cómodo tampoco con la idea de que su biju ni sus hermanos le vieran erecto, entonces se cubrió con las sabanas, no era lo ideal pero cumpliría su función principal al menos, cubrirle aunque fuera un poco la entrepierna.

Entonces y solo entonces, cuando cubrió el área problemática fue que se comunico de nueva cuenta con el biju quien esta vez mas calmado le pidió que los liberara de su interior para poder hablar directamente con el y con las dos mujeres, cosa que el acepto y tras realizar la liberación los tres biju en su forma chibi a la cual se estaban acostumbrando a tener en esa casa, procedieron a esperar junto al rubio el regreso de ambas féminas.

La espera se sintió larga y durante ese tiempo hablaron de cosas intrascendentes ademas de decirle a Kokuo e Isobu el hecho del viaje y sus implicaciones, cosa que ambos asintieron de acuerdo con el rubio, entonces fue que las dos mujeres regresaron a la habitación.

- Fu fu fu, tienes razón Hinata sera una buena sor... ¿are? - lo que fuera a decir en ese momento se vio interrumpido por la sorpresa de ver en su habitación a su marido junto a los tres biju y al parecer las estaban esperando.

- Etto, ¿por que Kurama, Kokuo e Isobu están aquí? - Hinata no pudo evitar la curiosidad, era raro tener a un biju en su habitación, ¿pero a los tres al mismo tiempo?, debía de ser serio entonces.

- ¿Hmm? Oh bien, ya regresaron, entonces podemos comenzar - Kurama lo dijo como si nada, ignorando la pregunta de Hinata, aunque igual parecía tener intención de responderla solo que no de inmediato.

- Al parecer tienen algo que decirnos - explico el rubio cuando ellas entraron y por su rostro serio entendieron que era importante, - las estábamos esperando - con eso dicho las dos mujeres asintieron y se acercaron para sentarse en la cama para escuchar a los tres biju.

- Como ya saben Naruto tiene un plan para protegernos a todos los biju - el primero en hablar fue Isobu quien hizo énfasis en ese detalle antes de continuar con el punto importante detrás de toda esta reunión.

Las dos mujeres asintieron, como olvidarlo si cuando el les contó el plan las chicas, especialmente Tsunade casi lo muele a golpes por el miedo que le causó la idea de perder a su esposo por una de sus habituales locuras.

- Bueno, pues hemos estado contactando a algunos de nuestros hermanos para contarles sobre la situación y ver que les parece - esta vez Kokuo fue quien continuo con la explicación sobre lo que estaba ocurriendo.

Los tres se sorprendieron pues no se esperaban eso, pero recordaron que como bijus, estaban en la capacidad de comunicarse entre ellos en un nexo especial y por ende no era raro que se comunicaran entre si en este momento para informar de la situación.

- Entiendo, ¿y, que dijeron? - Naruto fue quien hablo y en su pregunta expreso la duda de los tres por lo cual en ese momento todos estaban a la espera expectantes de que fue lo que dijeron sus hermanos.

- Haaaa, esos idiotas, son demasiado testarudos para aceptar la ayuda de buenas a primeras - esta vez fue Kurama quien hablo, aunque ante sus palabras no pudieron mas que sonreír amargamente si consideraban que hablando de ser testarudos, Kurama se llevaba el premio, - sin embargo, no todo fue una perdida de tiempo, después de todo... - lo que fuera a decir, no pudo hacerlo cuando se le adelantaron.

- Matatabi aceptó - eso si los sorprendió, según Isobu, al parecer uno de ellos había aceptado, aunque sentían que eso no era todo, - hace algunas horas Matatabi se comunico con nosotros luego de considerar las opciones y accedió con e plan - para ser una buena noticia Isobu estaba un tanto tenso, ¿acaso había algo mas que no les estaba diciendo?

- Al parecer Matatabi tiene condiciones para aceptar - eso si que no lo esperaban, al parecer eso era lo que no tenía a los biju tranquilos y Kokuo fue quien se los terminó de explicar, - no nos dijo de que se trata, solo que nos vera cuando estemos en el límite, entonces nos dirá cuales son sus condiciones - tal parece que se quedarían con las dudas por ahora, aunque sería solo por poco tiempo y cuando se encontraran, sabrían que era lo que quería de ellos.

- Así es, según parece Matatabi estará moviéndose también, viajando en nuestra misma dirección - esta vez fue Kurama quien continuo, al parecer este viaje tendría mas de una sorpresa en el camino, para todos, - nos encontraremos eventualmente antes de partir a ese lugar - fue a declaración final del biju a lo cual los demás asintieron en señal de comprender lo que les acababan de decir, aunque igual estaban impactados.

Luego de eso los tres biju ya no vieron la necesidad de seguir ahí y entonces procedieron a regresar a su lugar aunque se aseguraron de cortar todas las conexiones al hacerlo, no eran tontos, sabía que lo mas seguro es que pese a lo que acababan de escuchar los tres humanos no dejaran sus planes de lado y no querían ver el espectáculo que vendría, así que mejor irse a dormir de inmediato y cortar todas las conexiones que pudieran hacerle ver tal cosa, solo por seguridad para preservar su paz personal.

Después de desaparecer, los tres se quedaron un momento mas en silencio procesando lo que acababa de ocurrir y la información que recibieron, pero cuando se vieron de nuevo sonrieron con confianza, fuera lo que fuera que fuese a ocurrir lo afrontarían juntos, para eso son una familia después de todo.

- Al parecer sera un viaje lleno de sorpresas, ¿verdad? - quien rompió la tensión fue la ojiperla quien sonrió tratando de relajar el ambiente, y funciono cuando los demás se rieron ligeramente ante su comentario contagiandola en el proceso.

Pero entonces las cosas dieron otro giro o mas bien regresaron al plan original cuando Tsunade en un acto rápido e inesperado tomo la sabana con la que su esposo se cubría y aprovechando que tenía la guardia baja tiro de ella para dejarlo desnudo una vez mas ante la mirada de sorpresa del rubio.

- Bueno, dejando todo eso de lado por el momento, creo que tenemos algo pendiente, ¿no es así Naruto? - mientras lo decía y con toda la sensualidad del caso, se retiro su kimono dejando que la tela del mismo acariciara sus curvas mientras descendía, cosa que fascino al chico quien no importaba cuantas veces hubiese visto su cuerpo desnudo, jamas se cansaba de el, - ¿que dices Hinata?, ¿acaso no nos merecemos una buena recompensa por ser tan buenas esposas? - lo dijo mientras se hacía tras la ojiperla para empezar a desnudarla, algo a lo que ella estuvo de acuerdo pues facilito la tarea.

Cuando ambas estuvieron de nuevo desnudas, no tardaron en meterse mano la una a la otra y besarse de manera lasciva ante el rubio, sabían lo mucho que le ponían estos actos y siendo honestas consigo mismas, a ellas también, el roce de sus pezones, sentir sus caderas al acariciarlas y el dulce sabor de sus salivas mezclándose, era algo a lo que no podían resistirse, mas cuando los efectos sobre sus anatomías eran tan evidentes.

Sus coñitos húmedos, sus pezones erectos y su ansiedad y calor en aumento ansiosas de mas, algo que Hinata pronto le dio a la rubia cuando empezó a succionar sus pezones, después de todo, en la rubia ese era uno de sus mayores puntos débiles, especialmente si como en ese momento, empezaba a lactar, algo que solo incrementaba su deseo de hacer lactar a Hinata para compartir con ella ese morboso placer.

Y que decir de su esposo, una sola mirada bastaba para notar su erección dura cual piedra, la cual en ese momento el rubio acariciaba con fuerza pues el acto de sus mujeres lo estaba poniendo cardíaco y ver como de la punta de su polla empezaba a manar el liquido preseminal fue todo lo que necesitaban para ir con el a reclamar su lechosa recompensa.

Primero usando sus bocas y pronto sus pechos, sabían cual era el limite y aunque no les hacía gracia tener que contenerse, sabían que la espera lo valía, aun así Tsunade dejo a Hinata encargándose sola del monstruo erecto que estaba entre sus pechos antes de subir hasta quedar cara a cara con el rubio y besarlo, beso que el correspondió gustoso.

- Detecto un aroma particular en tu polla hoy Naruto - fue lo que dijo cuando se separaron del beso, no esperaba respuesta del rubio pues se notaba que estaba ahogándose en el placer ante las habilidades orales de la peliazul y no la necesitaba pues ya sabía la respuesta en realidad, era un aroma que ella conocía muy bien, - creo que tendré que hablar muy seriamente con esa zorra sumisa y recordarle que no abuse de su suerte - dijo sonriendo con sadismo ante la idea de castigar a Anko por estar ordeñando en demasía últimamente a su esposo, pero eso ya sería para después.

Ahora solo importaba lo que estaban haciendo y necesitaría toda su capacidad mental para no sucumbir a su propio deseo, bueno, no sucumbir mas allá de cierto punto en realidad.

De verdad, quería que ya llegara su fecha especial, no sabía cuanto mas su útero resistiera sin sentir los dulces besos que le daba la polla de su hombre o los lechosos regalos con los que siempre la visitaba.

Aunque ahora, tendría que esperar a que la golosa de Hinata soltara su polla, la conocía muy bien y una vez que entraba en ese trance, no pararía hasta que sus papilas estuvieran sobre saturadas con el sabor de Naruto, aunque como culparla cuando a ella misma le encantaba esa misma sensación, pero con su coño ardiendo como estaba, no sabía si sería capaz de aguantar hasta que la ojiperla obtuviera su recompensa por un buen trabajo.

Era una suerte los sellos de silencio en la habitación, esta sería una noche muy ruidosa y lo ultimo que querían era traumar a sus hijos con sus gritos de placer.


Mientras tanto muy lejos de ahí, mientras observaba sentada la luz proveniente de las estrellas en el cielo despejado una figura extraña no pudo evitar pensar en lo que planeaba hacer muy pronto.

Posiblemente era una locura, incluso era factible que tacharan aquello como una imposibilidad, pero si había una oportunidad de lograrlo bien valía la pena el intento.

Ademas si eran ellos, estaba mas que claro que encontrarían una forma de cumplir su deseo y eso bastaba, tenía que bastar y si no, bueno, siempre podía obligar a ese bruto egolatra y testarudo que tenía por hermano a ayudarla a convencerlo.

- Pronto nos volveremos a ver, te lo aseguro - tras decir aquello la figura se levando revelando sus dos colas antes de empezar a moverse, tenía aun un largo tramo que recorrer para alcanzar el punto de encuentro y si todo salía bien, pronto esa soledad que ni siquiera pensó llegaría a sentir, se acabaría finalmente.

Si, definitivamente, el viaje que se avecinaba traería unas cuantas sorpresas para mas de uno, ademas de revelar unos cuantos secretos que aun en sus narices, ni siquiera ese jinchuriki rubio había sido capaz de descubrir y que daría un vuelco a su vida tal como la conocía.

-CONTINUARA-


Listo un capitulo mas de la historia, con la cual damos inicio a un nuevo arco, esta vez como se habrán dado cuenta ocurrirá fuera de Konoha para variar y creo que ya iba siendo como hora, ¿no les parece?

Ahora bien, como se pudo notar, se revelaron un par de cosas en esta nueva entrega, tres figuras que hacen acto de aparición por primera vez, donde creen que están actualmente ademas de la mención de una cuarta que salió previamente con su propia misión, eso sin contar el hecho de que al parecer un biju mas a accedido a este plan misterioso de Naruto, aunque claro esta tiene sus condiciones para aceptar, solo les diré que con este evento, vienen un par de sorpresas bastante interesantes.

Ademas, en este capitulo doy un primer vistazo a cuales son mis planes para Anko, no solo para eliminar lo que creo que fue uno de los peores errores que cometieron con respecto al personaje si no para ir demarcando cual es la relación de esta despampanante mujer con el rubio Hokage, pero ya ahondare en eso mas adelante, ¿que les pareció mi idea para la sexy Anko Mitarashi? y por si fuera poco, también con este capitulo inicia el viaje de la familia Uzumaki de cara al aniversario de bodas de los dos rubios que como ven tiene un previo con el cumpleaños del chico que al parecer Hinata ya tiene planes para eso, la única duda que tengo es si dejar que Boruto les acompañe o no, siento que a diferencia de las dos niñas, con el rubio menor no hay necesidad de que haga presencia en el viaje, no se, es mi opinión, pero me gustaría saber que les parece tal cosa.

Ahora si, como ya saben, cualquier comentario, queja, reclamo, alago o lo que sea déjenmelo en los reviews que son mi salario por el tempo invertido en la creación de estas historias.

Ahora si, vamos con los reviews del capitulo anterior

Reviews:

cefiro101

La cuestión de Hanabi por ahora sera un misterio, pero tengo un par de ideas para con ella.

Shizune y Kurenai tienen su truco cada una, de por si ya viste que el chiste de verse demacrada es solo un genjutsu de la ojirroja para pasar desapercibida y Shizune, bueno a saber cuantas cosas les ayuda a tapar a los Uzumaki, sera interesante te lo aseguro, respecto a Anko, aqui corrijo ese error o por lo menos le doy un vistazo a su realidad, pero ahondare en eso mas adelante.

¿En serio quieres que sea tipo oni-chichi con sus dos princesas? que enfermo estas Wayne, eso no va a pasar y con respecto a Sarada, esa chica no me llama la atención para nada, sin ofender, pero creo que básicamente la crearon para dar un poco de fanservice a los que quieren una relación NaruSasu o algo por el estilo.

Shion, bueno sera un secreto mas, oye que el titulo debería de decirte ya que no voy a soltar todo de buenas a primeras, ¿qué chiste tendría eso realmente?

Re Lovely Lover

Because yes, it is a good resource. It's Naruto, and that's his characteristic technique, why not exploit that idea. If in the end ten clones transmit their experience to the original, doesn't that mean that he was the one who fucked them? a crude excuse, but not lacking in truth.

Fernando Murillo

Si, la estoy subiendo a wattpad también, claro esta que la historia es originaria de aquí pero no quiero que en plagiopad alguien mas me la robe, trato de que todo tenga sentido,por eso conté el paseo de Tsunade y Naruto y en cuanto a no contar la parte de la revelación a Boruto, lo sentí innecesario, digo, ya sabemos que le va a dar un patatús, hay cosas mas interesantes para contar que la reacción del rubio menor.

A muchos si no es que a todos les gusto Temporada de Celo, creo que fue un buen trabajo aunque lo diga yo mismo, lo del tiempo en que se mueve el epilogo, bueno, aun me estoy pensando si hacer un segundo epilogo mas adelante en el tiempo para cerrar unos cuantos hechos que creo que quedaron sin resolver.

Sin mas que decir tampoco, gracias, me alegra que te gustase el capitulo y espero que este te guste aun mas.

TheKingLeonidas

Tengo mis planes para ambas, pero no te puedo decir nada sobre ninguna de las dos, si se unen al harem o si es otra cosa, lo siento, pero arruinaría la magia.

edtru23

Que tal, me alegra que te este gustando, esa es la idea principal, que guste y sobre el tema de mas chicas, bueno no te puedo decir mucho, aunque como veras, Naruto tiene sus lazos con algunas de ellas, como lo fue el caso de Anko, así que te esperan unas cuantas sorpresas por delante, créelo. Hay mas de un truco que me tengo reservado bajo la manga y si, es esencialmente para las mujeres sin compromisos, de lo contrario si uno a una que tenga novio o de plano este casada no faltara quien tarde o temprano me pida que una a Sakura y eso si, ni a patadas.

Bueno aquí la continuación que como vez, va revelando nuevos misterios y secretos. Permiteme estrechar tu mano buen hombre pues has demostrado ser un hombre de cultura, un shota casado con unas buenas MILFs, ya quisiera mas de uno tener una suerte de esas, XD.

Atento

DjGuilox-018

Elchabon

En primer lugar no problemo, admito que me dio un bajón tan poco apoyo en el capitulo pasado, pero a lo hecho pecho y pa delante. Bueno me halaga el que vuelvas a leer la historia desde sus inicios, sea verdad o no, realmente me siento halagado.

En segundo, mi intención es llevarla hasta terminar, así que no te preocupes que aunque sea de forma lenta, la historia continuara y me alegra que te gustara el capitulo pasado así como espero que disfrutes de este. Si, quien no querría despertar así, abrazado de dos MILFs calientes y pechugonas, si mueres asfixiado sera una dulce muerte, XD.

Bueno, es hermano de Hashirama, por mucho que finja ser serio e imperturbable quise darle un lado oculto que encajara mas con lo que era su hermano para no hacerlo tan frígido rayando un tanto en lo prepotente.

Lo de Shizune no tienes ni idea, lo único es que como te habrás dado cuenta le cubre las espaldas a mas de uno en la familia de su señora, a saber que tanto estará guardando realmente.

Kurenai tiene sus motivos, ademas no es que este interesada en volver al ruedo y ciertamente esa apariencia de hermana sexy no le ayudaría en eso, aunque tiene truco, como muchas otras cosas en la historia si ya te has dado cuenta.

No se si llego a pensar eso, es Hinata después de todo y salvo cuando deja salir a la chica lasciva que lleva adentro sigue siendo esa linda e inocente chica que todos llegamos a conocer.

Ino ahora sabe cosas que no debería, a saber que puede hacer con eso y en cuanto a Hanabi, bueno solo digamos que es evidente que ella lleva el amor de hermanas muy lejos.

Lo del susurro de Hanabi, por ahora es un secreto y en cuanto a lo de Ino y su plan, ni te lo imaginas. O puede que quiera el súper combo, coma salchicha y le damos pescado, que traducido quiere decir un trío con su hermana y su marido.

Gracias, me alegra que te gustara el capitulo y espero este lo disfrutes igual.

Cuidate y saludos.

MISA47

Pues mejorar si mejoraran, que tantas locuras traerán esas mejoras eso es lo interesante, respecto a la cuestión de Hanabi e Ino, eso es secreto, pero como te habrás dado cuenta entre las hermanas Hyuga hay lazos mucho mas estrechos de los que te imaginas, que tiene eso que ver con la familia Uzumaki es algo que tendrás que esperar para ver, respecto a Ino, mis labios están cerrados..

honter11

Quería que la relación de esos tres quedara bien cimentada por eso la historia del pasado de los rubios para encajar en esto, en cuanto a lo que paso cuando Ino quiso hablar de mas pues, es Hinata y si bien en la cama se desata, sigue siendo esa chica tierna y tímida para todo lo demás y vergüenza le sobra si alguien mas trata de hablar sobre su intimidad, Ino, tengo algo así como un plan con ella, pero no ocurrirá hasta después del viaje, respecto al trió que propones, si es una historia aparte, como ya te habrás dado cuenta no la haría así nada mas, le debería de dar un trasfondo para que ocurra en primer lugar, ya veré si me animo a escribir ese trío con la pechugona de Hinata y la quizás un tanto libertina de Ino.