Parte cinco
(final)
.
Día: 4310
Se me terminaron los muñecos de práctica en casa para golpear y aún desearía tener una docena más para calmar mi rabia.
La última vez que me sentí tan llena de furia fue hace más de diez años cuando Genma destruyó mis planes para recuperar a Ranma. Y es el mismo hombre quien logró ponerme en semejante estado emocional de nuevo.
No hice un acuerdo para mantener a Genma actuando de un modo decente durante su viaje, pero como deseo haberlo hecho. Así tendría una razón legítima para mutilar a esa basura humana.
Desearía no saber todo lo que los investigadores me revelaron sobre Genma, solo tomar un bote lleno de disolvente y arrancar de mis ojos los rostros de todas las mujeres que esa basura engañó. Quisiera ser sorda para no sentir las voces de todas las personas que estafó con negocios falsos. Pero incluso si quemase la pila de evidencias que yo misma pagué por encontrar los hechos no desaparecerían.
¿Cómo pudo retorcerse la astucia de Genma para regatear precios en infamia para robar ahorros de otras personas? ¿Cómo pudo el torpe esposo lleno de amor cambiar a una piltrafa de hombre que dejó tres mujeres embarazadas sin mirar atrás? ¿Dónde estaba el Genma Saotome de mis recuerdos?
Lo único que me permite no caer al pánico depresivo de años atrás es una serie de documentos que hice como puerta trasera en caso de que mi esposo se depravara. Pero es como un pequeño bote de hielo que no calmará la furia que siento. El hacha en mi mano me viene bien, ya que solo quiero destruir cosas.
Y a falta de muñecos de práctica algunos muebles de madera sirven igual de bien.
Cuando mis fuerzas se acaban abandono la pila de madera destrozada en busca de algo para quemarla. La hoguera se alimenta también de la antigua ropa de mi esposo, mi atuendo de novia y el contrato de Genma para hacer a Ranma un hombre entre los hombres.
Ni al fuego ni a mí nos importa mucho el material que arde, con tal de que se consuma sin forma de recuperarse. Tampoco tengo humor para sake o vino, de modo que hago una compra rápida en la tienda de conveniencia para traer cerveza. El fuego sigue ardiendo con buen ritmo mientras abro la primera lata.
Pero mi idea de embriagarme invoca sin querer a otro fantasma del pasado.
Sin nadie en la casa para contenerme o comportarme hago un extraño brindis entre lágrimas amargas.
—Debí largarme con Kaneda cuando pude o por lo menos tener varias rondas de buen sexo con él. Si tan solo lo hubiese sabido antes.
.
Por otro lado el expediente de Ranma está libre de la inmundicia de su padre, registros escolares por debajo del promedio y una visita al hospital por un brazo roto son todos los datos de interés. Ningún reporte por robo o delincuencia apareció en la búsqueda. Eso solo puede tener dos posibles causas: o Genma mantuvo a mi hijo totalmente enfocado en el arte alejándolo involuntariamente de sus costumbres o Ranma es mucho más diestro en cometer crímenes que su padre.
La única foto que conseguí es de mi hijo cuando tenía catorce o quince años. Pero ahora tengo una imagen más reciente para mi memoria. Tan solo es un rostro en una fotografía grupal, pero comparando ese rostro con algunas de mis fotos viejas puedo encontrar los rasgos que se me enseñó a buscar en mi profesión.
Encontrar a un dibujante con talento para extraer esa imagen está en la lista de pendientes. Mientras veo el pequeño diamante de imagen iluminado por el fuego no dejo de pensar en si mi niño es un buen hombre. No un hombre entre los hombres, tampoco un gran hombre. Solo un ser humano honorable y decente.
El descubrir el tipo de persona en la que se ha transformado mi hijo durante sus años lejos es lo único que me hace mantener mi conteo de días y me brinda un poco de esperanza en el desastre que fue ese viaje de entrenamiento.
Cuando las llamas se consumen también lo hace la parte de mi corazón que amaba a Genma.
Día: 4315
La rabia ardiente que sentía se ha calmado para transformarse en fría cólera. Genma volverá a ponerse al alcance de mi mano y cuando lo haga deseará no haberse corrompido. Porque he tenido tiempo de pensar mi venganza.
La parte más aparatosa del problema es la deuda acumulada de Genma por no trabajar durante más de una década. Pero en su arrogancia el sujeto amontonó las facturas a su propio nombre creyendo que si él no pagaba los adeudos serían aplicables tanto a mí como a su hijo.
Con las mujeres no puedo hacer nada, cada una de ellas registró un bebé con su apellido propio, pero dejando una descripción muy clara del padre en sus denuncias lo que incluye el nombre de Genma Saotome como progenitor. Supongo que cada una de ellas tiene su propio plan para él cuando lo encuentren por lo que no interferiré.
No puedo sacar al sujeto del libro familiar o pedirle el divorcio sin ponerlo sobre aviso. Pero como propietaria del sello familiar y cabeza del clan sí puedo crear una rama secundaria de la familia y colocarlo ahí para que toda su inmundicia caiga solo sobre él. Un segundo Genma Saotome creado para los registros. La idea de un oportunista que usó el nombre para sus delitos.
Tengo que decirlo en voz alta para comenzar a ensayar la mentira:
—Mi esposo desapareció hace más de diez años, el impostor tomó su nombre, vida y heredero. Ese hombre no es mi Genma.
Por un largo tiempo me quedo pensando en las consecuencias de lo que voy a hacer. Y no siento remordimiento.
Día: 4318
—Hola, Kyone. ¿Te gustaría ayudarme a destruir a Genma? No, no estoy borracha y sí, tuviste razón sobré él todo el tiempo. Cuando termines tu baile de: «tenía razón» quiero que compres un pequeño lugar allá, una tumba. El lugar lo dejo a tu gusto solo asegúrate de usar el nombre de Genma en la placa y para la fecha de su «muerte» usa una de hace once años… No, no quiero una foto tuya bailando sobre la tumba… porque quiero que sea una actividad de hermanas.
Día: 4360
Ha costado más dinero del que imaginé, pero si las autoridades fallan, la trampa para mí «querido esposo» está lista. Kyone casi estaba gimiendo de excitación sexual cuando me compartió los detalles sobre la muerte de Genma, no puedo culparla. Ahora ambas lo odiamos con la misma pasión.
Día: 4382
Es un lunes por la mañana cuando llaman a mi puerta para Informarme que dos personas de apellido Saotome están en custodia por tratar de entrar en el país sin documentos legales. Me lleva más de dos intentos el poner la llave en el encendido de mi auto. Las manos me tiemblan por la anticipación, hoy es el día que he esperado por más de doce años. Genma no me importa en lo más mínimo, hoy es el día en que me encontraré con Ranma.
Mi concentración por Ranma es lo suficientemente grande como para que me olvide por completo de la otra causa por la que visitaba a la policía con tanta cautela. Casi di un salto de la silla cuando escuché su voz de nuevo.
—Gracias por su ayuda, Hibari-san. Yo atenderé a la ciudadana desde ahora.
.
Ya que el fantasma de un viejo sentimiento se removió en mi pecho cuando Kaneda Asakura me hizo una discreta reverencia para tomar el relevo de la mujer que me atendía. Él no perdió el tiempo para hablar.
—No es la forma en la que imaginé nuestro reencuentro. Pero la vida tiene un sentido del humor extraño.
—Muy raro diría yo. Casi como el mal argumento de una novela. Tiempo sin verte Kaneda-san.
—Trabajo con lo que tengo, no con lo que deseo. Sin embargo admito que es un gusto verte de nuevo, Nodoka-san.
.
.
Kaneda había cambiado desde nuestro último encuentro. Su mirada había perdido esa chispa juguetona de antes reemplazándola por algo mucho más serio y maduro.
Tampoco estaba presente esa ligera torpeza de antes, la persona frente a mi estaba en perfecto control de sus emociones. Y aunque lo deseaba mucho no hice las preguntas que tanto quería por su salud o bienestar. Kaneda por su parte tampoco salió del esquema de negocios.
.
—El día de ayer dos personas bajaron de un barco de pasajeros en el puerto de Kamaragashi. Un nombre robusto de entre treinta y cuarenta años de edad y un adolecente de cabello negro y complexión delgada de entre dieciseises y dieciocho años de edad. Ambas personas usaban uniformes de artes marciales, posiblemente karate o judo, pero no está clara la disciplina a la que pertenecen. Por la cantidad de gente que llega y se va del puerto ambos hubieran pasado inadvertidos de no ser por su conducta…
.
Casi sentí que mi garganta se cerraba ante la pausa de Kaneda por el presentimiento de actos criminales. Desde luego no me esperaba lo que añadió.
.
—Ambos sujetos estaban en una confrontación directa de artes marciales, teniendo poco o ningún respeto por la propiedad pública y las personas a su alrededor. Por los testimonios recogidos ambos tenían una acalorada discusión a gritos. Mientras el niño reclamaba para buscar un barco para: «volver a China» el adulto insistía en llevarlo lejos del puerto.
—¿El joven fue lastimado?
—En absoluto, aunque malhumorado no hizo nada para agravar su situación cuando nos presentamos y fue él quien nos dio los datos generales de ambos.
—¿Puedo ver al muchacho?
—No por el momento, inmigración nos está dando problemas y es por eso que le pedimos que viniera, debemos comprobar que ambos son ciudadanos japoneses. Con los documentos que nos proporcionó podrá llevarse al menor en un par de días. Pero es posible que lo vea mañana. En cuanto al adulto, el asunto es más complejo, ya que no nos trajo documentos que confirmen su identidad y encontramos algo de contrabando por lo que…
—No me importa lo que suceda con ese sujeto, mi prioridad es Ranma.
.
Y el acero es tal en mi voz que Kaneda se detiene completamente sorprendido. Pero para dejar claro que mi molestia se limita a Genma le agrego con mucho más calor en la voz.
.
—Gracias por informarme sobre mi hijo, mañana estaré aquí para verlo. Mi opinión de la policía y sus oficiales es la más alta. Es debido a su dedicación que podré ver a mi hijo tras tanto tiempo separados. Eso tiene un alto valor para mí.
—Estamos para servir.
—Gracias, Kaneda.
.
Y puedo ver que mis palabras rompen su máscara por un momento cuando su mirada vuelve a ser cálida.
El fantasma de lo que fue se remueve un momento de su sueño. Pero no puedo atenderlo como me gustaría en ese momento. Mañana veré a mi hijo de nuevo. Incluso si no es de la forma que hubiese querido nos conoceremos de nuevo.
Día: 1
Me encuentro a primera hora en las oficinas de naturalización e inmigración. Es un lugar gris y estéril en el que veo muchas miradas envejecidas por la tristeza y el dolor. Las palabras de Kaneda suenan en mi mente como una fina línea de guía para lo que haré.
.
—Pude hablar un poco con el muchacho. Es de modales bruscos pero tiene respeto por la autoridad. Está enfocado en salir para arreglar algún problema del que no quiere hablar, un problema que al parecer le causó su «padre idiota». Pero lo importante es que el chico afirma que no sabe nada sobre su madre. Tengo mucha experiencia con mentirosos por lo que te puedo asegurar que no está tratando de engañar a nadie. No tiene idea de que existes.
—Algo más para agradecerle a esa basura humana.
—Y también está eso, la actitud que tienes con tu esposo me preocupa. ¿Qué está pasando?
—Ese sujeto podrido no es mi esposo, no sé quién es, pero no es mi esposo.
.
Puedo ver que la mirada de Kaneda se afila de nuevo, pero no dice nada. Está tratando de unir piezas. Al final deja el asunto y solo agrega unas palabras de ánimo para mi encuentro.
.
Un joven fuerte y atractivo es lo primero que ven mis ojos al entrar en el pequeño cuarto de entrevistas. Cuando levanta la mirada encuentro los ojos de mi hijo perdido en ese muchacho. En cuanto me ve se calma un poco. Aprieto un poco los dientes y me preparo mentalmente para lo que viene.
.
—Buenos días, joven. Mi nombre es Nodoka y estoy aquí por petición de las autoridades para hablar con usted. No, no soy un policía, pero es muy posible que sea su tutor mientras la situación con su compañero de viaje y sus documentos se arreglan.
—Soy, Ranma Saotome. Siento las molestias. El viejo, nunca me dijo que necesitaba tener algún papel oficial o habría tratado de conseguirlo yo mismo.
—Es comprensible, pero los viajes fuera del país normalmente requieren de documentos como un pasaporte o visa para evitar este tipo de problemas.
—Hemos viajado por muchos lugares y nunca pasó esto.
—¿Nunca les pidieron documentos en los puertos o aduanas?
—No, nunca pasamos por esos lugares. Mi viejo siempre me dijo que viajar en autobús o avión era para los blandos mimados y que llegar con nuestros propios medios era parte del entrenamiento. ¡Creí que solo estaba siendo tacaño de nuevo! No sabía que estaba haciendo nada ilegal.
—¿De haberlo sabido antes hubieras viajado sin documentos?
—¡No!
.
Y es al escuchar sus palabras que una parte de mis miedos se calma. Ranma es tan transparente con sus emociones que puedo ver que no miente. Ese impulso por querer hacer las cosas de la forma correcta es la primera pieza de información que tengo sobre mi hijo.
Nuestra plática dura varias horas en las cuales descubro muchas cosas sobre Ranma. No puedo creer la parte en la que afirma que llegó a China nadando, pero sigo sin ver rastros de mentiras en sus palabras. Al final de nuestro tiempo juntos descubro a un muchacho endurecido por una vida difícil, se comporta como si su situación solo fuera una molestia más en una larga cadena de dificultades. Y también confirmo las palabras de Kaneda, Ranma no sabe de mi existencia. Genma no solo negó mi nombre o identidad, sino que omitió por completo la idea de una madre para Ranma.
Es casi al salir cuando un gruñido de estómago rompe la aparente indiferencia de Ranma a los problemas. Con una mirada avergonzada y un sonrojo gira la cabeza tratando de ignorar su hambre como si no existiese. Con un impulso sacó de la manga de mi kimono una barra de dulce que tenía para mí misma y se la ofrezco a Ranma, es un consuelo pobre, pero es lo único que puedo hacer por mi hijo en ese momento. Su mirada de gratitud me sacude por completo y antes de que me descomponga le prometo volver al día siguiente.
Día: 3
Mis planes para revelarme de la forma correcta a mi hijo están preparados. Todas las evidencias estarán en su lugar a tiempo. He dormido poco, pero es un esfuerzo que valdrá la pena.
.
—¡Regresó!
—Tal como prometí. ¿Por qué pareces sorprendido?
—Feh, es una vieja costumbre. Mientras viajamos conocí muchas personas amables, pero mi viejo siempre las hacía enojar por alguna razón.
—Yo no haré eso, Ranma. No te culparé por las acciones de otros. Además de eso debes saber que podrás dejar este lugar en un par de horas…
—¡Genial!
—Pero permaneceré como tu tutora mientras se arregla tu situación.
—¿Podré ir a China si tengo los documentos que quieren?
—Es posible, pero esas cosas toman un tiempo.
—Gezz, siempre hay una trampa en todo.
—No es un engaño. Podrías escapar en cuanto salgamos de este lugar, pero ahora que sabes que es un asunto ilegal ¿lo harías?
—No, pero mi viejo podría aparecer en cualquier momento y tratar de arrastrarme lejos.
—Tu compañero de viaje no vendrá por un tiempo. Tiene SERIOS problemas por algunas cosas robadas que encontraron en sus pertenencias. Podría pasar un tiempo en prisión.
—Estúpido viejo.
.
Mientras esperaba los procedimientos finales se escuchó una conmoción en el lugar. Varias personas gritaban sobre una bestia que entró en el edificio. Solo pude ver a un grupo de empleados arrastrando a un oso panda dormido dentro de un camión. El asunto es tan extraño que ni considero mencionárselo a Ranma aunque sí le comento del escape de su compañero de viaje.
La burocracia está en mi contra porque la salida de Ranma se retrasa hasta la mañana siguiente. Antes de salir me encuentro con Kaneda de nuevo.
.
—Supongo que sabes del escape de Genma.
—Sí, parece que ha desarrollado muchos «talentos» mientras estuvo lejos.
—¿Esa es la razón de tu cambio de actitud?
—Pedí a un grupo de investigadores privados que buscase información sobre mí «esposo» hace poco tiempo. Lo hice porque sus cartas dejaron de llegar y temí por su vida y la de Ranma. Descubrieron muchos hechos repugnantes sobre él.
—¿Deseas presentar cargos? ¿Quieres iniciar una investigación?
—No. Ese hombre ha muerto para mí, por el momento quiero ver si su conducta ha dañado a mi hijo.
—Encontramos varias reliquias chinas en sus pertenencias y su escape solo aumentó sus problemas con la ley.
—Puedo traer algunas «pistas de sus otras actividades» en algunos días.
—Algunos compañeros visitarán tu casa por si el sujeto decide contactarse con Ranma.
—Avise a sus colegas que es un experto en combate por lo que deben llevar personal especializado. No subestimen a ese sujeto, aunque depravado es muy bueno en combate.
—Gracias.
—…
—¡Doka!... Tal vez, pase a saludar en algunos días… solo para asegurarme que todo está bien.
—Eso me gustaría, me gustaría mucho. Tal vez podríamos platicar de… los viejos tiempos Kaneda.
—Y quisiera conocer a Ranma si estás de acuerdo.
—Lo estoy.
.
Día: 4
Hoy es el día. Es el momento que he esperado por largo tiempo. Ranma parece sorprendido cuando coloco su mochila de viaje en mi auto, pero hace varios comentarios agradables sobre el color rojo. Nuestra primera parada es en un restaurante. Ranma hace valientes y patéticos intentos por ocultar su apetito, al final come con la ferocidad de un lobo, dejaré sus pésimos modales para otro momento. Calmar una necesidad tan básica para mi hijo es algo que he querido hacer desde el incidente con la barra de dulce.
.
Viajando con un muchacho mucho más dócil me dirijo hacia otra parte de la ciudad. Al bajar del auto estoy temblando tanto que Ranma se percata de inmediato.
—¿Se siente enferma, señora Nodoka?
—No, Ranma. Me encuentro bien.
—Está temblando.
—Es solo por la emoción, hoy me reuniré con una persona muy importante para mí. Alguien que he esperado conocer por muchos años.
.
En lugar de palabras, Ranma me ofrece su brazo para poder caminar. Nos dirigimos a un edificio bajo de diseño occidental, con jardines cuidados y una fuente justo antes de la entrada principal. Mi hijo parece un poco incómodo por el lugar, pero su agarre no pierde firmeza en ningún momento. Con un suspiro comienzo a hablar:
—Me he dedicado a muchas cosas en estos años, pero una de las actividades que aprendí a amar es la fotografía, Ranma. Hoy quiero que me acompañes a mirar algunas viejas fotos, casi todas son paisajes de lugares, pero otras son personas que quiero que veas.
—Bueno, pero yo no sé mucho de esas cosas.
—No te preocupes, explicaré todo lo que quieras saber.
.
El gesto de rascarse la nuca de Ranma en confusión es una costumbre que tenía la persona que una vez amé así que no me molesta verla de nuevo
La «exposición» es un pasillo bien iluminado con algunos bancos de madera para mirar los cuadros. Con voz firme comienzo el recorrido:
—Hace varios años una mujer practicante de Kendo conoció a un muchacho muy diestro en el combate. No tuvieron el mejor de los inicios porque ella no aceptaba la derrota y lo desafiaba constantemente. Pero con el tiempo pasaron menos tiempo peleando y más platicando de sus experiencias como artistas marciales.
Hasta que una tarde el muchacho le pidió salir en una cita… y ella dijo que sí.
.
Me señalo a mi misma y Ranma comprende sobre quién es el relato.
—Pasaron muchos meses y entre citas y combates la joven se enamoró del artista marcial. Y como muchas parejas decidieron casarse. Con grandes esfuerzos compraron una casa y la repararon para poder crear un hogar ahí. Con el tiempo la pareja fue aún más dichosa cuando un pequeño niño llegó a sus vidas. Un niño que amaba los dulces, las naranjas y entrenar como su padre. El nombre de ese niño es Ranma, Ranma Saotome.
.
Mi hijo permanece en silencio, pero está completamente concentrado en mis palabras.
—El padre de ese niño quería convertirlo en el mejor artista marcial de su época y se lo llevó un largo tiempo en un viaje de entrenamiento. El nombre del padre es Genma Saotome.
.
Ranma abre los ojos al reconocer a su padre en la vieja fotografía.
.
—El nombre la esposa de Genma Saotome y madre de Ranma Saotome… es Nodoka.
.
La mirada de asombro de mi hijo aumenta cuando llegamos a la última imagen. Una vieja fotografía familiar en la que aparecen tres personas sonrientes. Me coloco junto al cuadro para decir una frase que he esperado decir por años.
.
—Yo soy Nodoka Saotome. Tu madre.
.
Ranma permanece inmóvil frente a mí. Por un largo tiempo nada pasa, hasta que con una voz pequeña, casi temerosa mi hijo habla.
.
—Ma… ¿Mamá?
.
Y esa es la palabra que esperé escuchar por mucho tiempo. Ya no me importan las formalidades ni la apariencia, tengo la sonrisa más grande de mi vida en el rostro mientras mis lágrimas de dicha se deslizan por mis mejillas.
—Sí, Ranma soy mamá.
De forma torpe mi hijo avanza con los brazos extendidos mientras sus ojos se empañan de lágrimas prisioneras.
—Tengo una mamá. Eres mi mamá.
Yo no puedo esperar más, no quiero esperar más, así que corro hacia él para abrazarlo.
—¡Ranma!
Él me sujeta con la misma dicha y hambre de amor que yo tengo mientras dice una sola palabra:
—Mamá…
.
Esa noche mientras comparto mi primera cena en familia, Ranma parece nervioso. Tal vez sea por el destino de su padre o por cientos de preguntas que tenemos por responder, pero por primera vez no tengo prisa. No seré ingenua pensando que nuestro encuentro unirá nuestras vidas de inmediato, sin embargo ahora seremos una familia de nuevo y enfrentaremos los problemas que lleguen como una. Ranma me mira y parece llegar a alguna especie de acuerdo propio cuando comienza a hablar.
—Debo decirte algo, Ma´. Algo que me pasó en mi viaje a China y por lo que quiero regresar allá. El viejo nos llevó a un lugar de entrenamiento llamado Jusenkyo, lo que no sabíamos al llegar es que…
.
.
.
.
—¡Mamá! Rayos, no pensé que se desmayaría.
.
—FIN—
Notas: Ni toda la preparación del mundo sirve contra la magia de Jusenkyo je, je.
Es la misma fotografía que le muestra Genma a su hijo en el anime solo que Nodoka la amplía para un mejor efecto.
Decidí terminar aquí, ya que esta es la historia de Nodoka y no de Ranma. Tenía escritas varias escenas que no pudieron entrar aquí como un combate de Nodoka vs Genma, un Ranma vs Hikaru y la búsqueda de Soun de su amigo en el hogar Saotome (de una forma inversa a la forma en la que Nodoka va al hogar Tendo).
El contrato con Genma es historia, ya que la persona con quien se creó no existe para Nodoka. Nada de hombre entre los hombres, solo un ser humano honorable y decente. Y pese a su costumbre de pie en la boca ya sabemos cómo le fue a Ranma en dicha prueba de su madre. La promesa para unir las escuelas de combate puede ocurrir, pero será bajo circunstancias muy diferentes.
Se han contado muchas formas en las que Genma enfrenta las consecuencias de sus acciones, iniciando por el divorcio, las amazonas o enfrentar al mismo Ranma. Mi idea de duplicar el nombre es en cierta forma un caso de piedad que "sale de control" ese Genma es el responsable de los crímenes y no el esposo de Nodoka.
El dueto Saotome pudo pasar sin problemas, pero su disputa de artes marciales y el hecho de que ya los estaban buscando por culpa de Nodoka los atrapó de forma involuntaria. Además del hecho de que dudo seriamente que ambos tengan algún documento de identidad reciente en sus pertenencias.
Por otro lado, si un panda aparece de forma extraña en una aduana su destino es asunto de los refugios animales… sin importar cuanto gruña el oso en cuestión y, ya que no tiene habilidad con los letreros será un viaje incómodo para dicho oso. Además de que un oso inusualmente listo podría ser muy interesante para los hombres de ciencia. Los misterios que oculta una mente casi humana en un animal son tan atractivos que es difícil resistirse al impulso de revisar a detalle dicho cerebro.
Una posibilidad.
Hasta la próxima.
