Hola amigos ninja, mi nombre es Araki Yuzu, genin de profesión

Esta vez subo un one shot diferente y todo lo contrario al anterior corto que hice dando comienzo a la semana Naruhina, la cual como yo dije, subiría dos cortos cada día hasta el 10 que es el cumpleaños de nuestro actual Hokage como el shinobi número uno de la historia.

Esta vez será un AU donde tanto el rubio como la peliazul son niños, eso se me pasó en la cabeza mientras veía las escenas de cuando eran niños en The Last aparte de que me estaba comiendo un paquete de galletas y… Hasta las cosas simples son origen de ideas, ¿Saben?

Bueno, ya explicado esto, es hora de comenzar la semana Naruhina

Espero que lo disfruten

Yuzu y fuera

¡DATTEBAYO!

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Hinata Hyuga tenía solo cinco años cuando ingresó a su nueva clase en el Kindergarten de la aldea de la hoja. La pequeña en mención era muy tímida y no pensaba que encajaría en su nueva escuela.

"Papi estaba equivocado" pensó la peliazul mientras agarraba su pequeña bolsa de papel marrón con galletas con chispas de chocolate más cerca de ella "No haré muchos amigos"

De repente, alguien se topó con Hinata. Era un niño pequeño con ojos azul cielo y cabello rubio rebelde.

-¡Lo siento, de veras!- dijo el chico enérgicamente. Miró a la chica de ojos blancos- ¿Quién eres? Mi nombre es Naruto Uzumaki, ¿cuál es el tuyo?- Dijo Naruto rápidamente.

-H-hinata H-hyuga- dijo la niña con voz nerviosa mientras miraba hacia el suelo.

El pequeño rubio miró a la chica de manera extraña.

-¡Hablas gracioso! ¡Me gustas, Hinata, de veras!

La aludida miró al chico rubio con un ligero tinte rojo en sus mejillas.

-¿En serio?

Naruto asintió enérgicamente. Luego vio la bolsa de papel marrón.

-¿Qué es eso?- Señaló la bolsa.

-G-galletas. Mi mamá las hizo- Hinata abrió el mal y sacó una galleta con chispas de chocolate.

-¿Puedo tener uno? ¡Porfis!- Suplicó el ojiazul

La peliazul miró la galleta y luego al rubio.

-Ok…- Le entregó la galleta al chico

-¡Sí! ¡Eres mi nueva amiga!- Naruto le agarró del brazo mientras que en su rostro se notaba la total felicidad que lo invadía, por alguna razón los ojos azules del pequeño hechizaban a los grises de Hinata- ¡Vamos a jugar!

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10 AÑOS DESPUÉS…

Hinata Hyuga de quince años estaba sentada en un banco en el parque. Junto a ella había una bolsa de papel marrón con galletas de mantequilla de maní que había hecho en su casa. Esperaba ansiosamente a un amigo suyo.

-¡Oye! ¡Hinata!- Un hiperactivo rubio de quince años, de ojos azules, corría hacia la chica de ojos blancos.

-Naruto…- dijo la peliazul con un ligero rubor que desapareció rápidamente.

Cuando el rubio alcanzó a la chica de ojos blancos, sonrió con una sonrisa astuta.

-¿Cómo estás, Hinata?- Dijo el joven con esa manera siempre tan enérgica que se le caracterizaba.

-Bien. Hice algo para ti- La chica le entregó al muchacho la bolsa de papel marrón. El rubio la miró con ansiedad.

-Galletas…- Sacó una- Gracias, Hinata- Le dio un mordisco a la galleta y la miró durante un rato.

-¿Qué piensas? ¿Está bien?- Preguntó la peliazul, jugando con sus dedos. Ella no era exactamente la mejor cuando se trataba de cocinar

Naruto miró a Hinata, luego a la galleta, luego a Hinata de nuevo.

Acto seguido, la besó en los labios…

Cuando se apartó, la peliazul tenía un rubor rojo oscuro en su rostro.

-¡N-n-naruto! ¿Q- qué fue eso?

El aludido le sonrió a la chica.

-Quería ver qué sabía mejor, las galletas o la persona que las hizo. Aún no estoy muy seguro ,de veras- Le sonrió con picardía a la chica de ojos blancos- ¿Crees que podría tener otro sabor?

Los ojos de Hinata se agrandaron.

-¿Q-qué?

El rubio plantó otro beso rápido en sus labios. Cuando se apartó, la peliazul lo abrazó con fuerza como pudo.

-¿Hinata?- Naruto estaba confundido. La Hyuga plantó un beso en los labios del Uzumaki y se quedaron así por mucho tiempo. Cuando la peliazul lo soltó y se detuvo, El rubio preguntó- ¿Por qué hiciste eso?- Un rubor le estaba invadiendo el rostro

Hinata le sonrió.

-¿Quería ver a qué sabías?

Naruto de inmediato sonrió muy en grande.

-¿Quieres intentarlo de nuevo? Probablemente pueda darte un subidón de azúcar, de veras

La peliazul se rió y sin dudarlos los dos empezaron a besarse durante mucho, mucho tiempo.