Mi destino eres tú
Los personajes no me pertenecen son de la gran Rumiko Takahashi esto es sin fines de lucro solo diversión por y para los fans.
Historia de universo alterno, solo tomo prestado los personajes sus personalidades no necesariamente son iguales a la historia original. Clasificada para mayores de edad, puede contener violencia física o emocional, así como lenguaje soez o escenas eróticas.
¡Advertencia no apto para corazones sensibles!
Aceptando la invitación de Mundo Fanfics Inuyasha y Ranma, para este "mes del terror" he elegido "Leyenda Japonesa"
Disfruten esta oscura historia de amor…
—O—
Cuenta una leyenda que rodeados de frondosos árboles, se encontraba una pareja de enamorados que entrelazaban firmes sus manos. En la base del monte Fuji existe un bosque llamado Aokigahara, tristemente conocido como el lugar favorito de muchos japoneses que deciden acabar con sus vidas. En el interior de esta extensión reina el silencio absoluto, la oscuridad puede ser muy inquietante… el bosque es un mar de árboles tan profundo y es tan fácil perderse que los excursionistas que penetran en él, suelen dejar cintas de colores atadas a los árboles para facilitar el regreso de los suicidas arrepentidos.
Los enamorados se miran titubeantes, pronto llegará el atardecer y ninguno de los dos mueve un solo músculo. Ella está decidida a enfrentar los designios de su destino, él todavía tiene la esperanza de encontrar una salida, una luz, una última esperanza que les otorgue una vida larga y próspera. Sin embargo, bien sabe que es imposible, más todavía cuando ella acaba de ser dada en matrimonio a un príncipe ególatra que la espera cada noche para mancillar su espíritu y nada más.
—Regresemos —pide finalmente su oficial a cargo, su único amor, el guardia real de su corte llamado Ranma Saotome.
—Claro que no —contesta firmemente, Akane está con sus pies inmóviles y anclados al suelo.
—Mi princesa… —susurra suplicante.
—No hay otra salida —repone ella.
—Esperemos un poco más —solicita con sus ojos expectantes.
—¿Cuánto más soportarás que ese hombre me haga suya? —cuestiona sin rodeos la princesa.
En ese preciso instante Ranma suelta su mano, saca su espada y le da un corte al tronco de un viejo árbol. Se siente desesperado, ella tiene razón, no lo soporta, ni siquiera pensarlo y bien sabe que su amada ya fue de él…
—Esta noche, nos vamos —asegura tomándola por los hombros.
—Nos perseguirán y nos matarán —esa respuesta era la que siempre decía ella, cada vez que Ranma proponía irse lejos.
—Intentémoslo —ella le sonrió tan dulce que él lo detestó, su pequeña mano acarició su rostro.
Se acercó los suficiente como para besar la comisura de sus labios, él sin dudarlo tomó su boca para sí, entre ellos siempre era una despedida, un beso apasionado e impetuoso, sin reservas los llevaba a desatar sus deseos más profundos… sus cuerpos se expresaban cuánto se amaban, allí, bajo la sombra de un árbol se entregaban a las artes del amor en innumerables ocasiones hasta que el sol avisaba que se iba.
Solo así, la princesa soportaría una noche con su ahora esposo… y solo así él se embriagaba de ella para soportar aquella situación.
Esa tarde regresaron al palacio como tantas otras veces… nadie se enteró de su ausencia, nadie supo que pasó a solas tres horas con su guardia real, nadie sabía el amor tan profundo que los unía, nadie sabía sus planes, solo ellos.
No obstante, con el pasar de los días poder verse a solas se hacía imposible debido a las obligaciones de la princesa y a un rumor que llegó a oídos de su esposo.
¡Inaceptable! ¡Reprochable! ¡Muerte! Gritaba el consejero real, el príncipe bebía en su copa de oro el vino que el mismo Ranma había regalado a su majestad. Su buen amigo, su más leal servidor era el amante de su esposa y él, sería el hazmerreír de una nación entera.
—Tráela ante mí —ordenó el príncipe Shinnosuke.
Cuando los guardias llegaron a la habitación de la princesa, no la hallaron por ningún lugar…
El palacio real se encontraba en un caos total, todo mundo la buscaba desesperadamente por órdenes de su esposo el príncipe, también buscaban a su primer oficial, ninguno de los dos había sido visto y en consecuencia pensaron que estaban juntos… lo que ellos ignoraban es que él también la buscaba con todas sus fuerzas, el rumor se esparció como un agua cero de lluvia y rápidamente fue a rescatarla de su miseria.
Ranma sabía exactamente dónde encontrarla y se adentró en Aokigahara con la esperanza de encontrarla antes que los demás, mientras más incursionaba una espesa neblina le dificultaba la visibilidad, con el corazón latiendo desenfrenado frenó su andar para tomar un poco de aire. Apoyó sus manos sobre sus fuertes muslos mientras recuperaba el aliento, puesto que había dejado a su caballo a la entrada del bosque. Ciertamente sabía que no regresaría, cuando alzó la vista unos pequeños rayos de sol que se colaban entre las nubes le mostraron lo que tanto temía.
Su amada princesa yacía suspendida del árbol que los cobijó en innumerables veces, la capa de algodón de color negra que solía usar para pasar desapercibida a sus encuentros era usada como soga que envolvía su delicado cuello.
El hombre cayó de rodillas al suelo mientras su corazón sangraba de dolor… golpeaba el suelo enloquecido y es que ese era su destino, el que habían planificado si todo salía mal pero ella no lo esperó… no lo hizo porque siempre supo que él tenía más posibilidades solo que con ella a cuestas.
El sonido galopante lo alertó, se puso de pie para blandir su espada por última vez… diez hombres junto a sus caballos le rodearon y entre ellos, el príncipe, quién veía con desprecio la triste y lamentable escena.
—¡Tú, traidor! —Exclamó furibundo el príncipe Shinnosuke— ¡Mátenlo! —ordenó.
Ranma no moriría a manos de esos bastardos, eso nunca, el primer oficial alzó su espada por última vez y dio muerte a cada uno de los hombres que servía a su príncipe o mejor dicho a su enemigo, cegado por el dolor ya no tenía nada que perder. Con sus manos manchadas por la sangre de quienes fueron sus compañeros de batalla, gritó con fervor al notar que el que quedaba vivo intentaba bajar el cuerpo de su amante.
—¡No la toques! No permitiré que lo hagas, aunque ya no esté entre nosotros —gruñó empuñando su afilada espada.
—¿Qué pretendes? ¿Matarme? Pronto llegarán mis hombres, morirás como un vil traidor —escupió lleno de sorna el príncipe.
—No le temo a la muerte, mucho menos a ti, mi único miedo era perderla… —señaló con mucho pesar.
Con eso en mente ambos hombres desencadenaron una batalla, espada con espada terminando muy heridos, sin embargo la experiencia del oficial le daba una ventaja sin igual y en un descuido al bajar la guardia, este atravesó la espalda de quien fuera el esposo de su amada Akane.
El cuerpo moribundo del príncipe Shinnosuke cayó de bruces al suelo, de su boca salían borbotones de sangre y allí a los pies de ese árbol murió.
Ranma Saotome fue uno de los oficiales con más batallas ganadas en esa época de dinastías, pero no pudo ganarle a la vida. Su destino era un amor prohibido, junto a la princesa Akane se amaron profundamente incontables veces pero no era su destino obtener una vida larga y próspera como tantas veces soñó.
Su cuerpo fue hallado junto a su amada Akane, porque vivir sin ella no era opción, huir tampoco, su corazón dio un último latido tomando la mano aun tibia de su amor. Allí respiró por última vez, deseando volver a encontrarla en alguna vida sin tantas dificultades, sin prohibición porque juntos eran su propio destino.
Desde entonces la gente curiosa que pasa por aquel árbol les canta una canción que quedó escrita en una piedra… dicen que esos versos fueron escritos por la mismísima princesa unos momentos antes de terminar con su vida.
"Tengo miedo de desaparecer
No digas adiós
Toma mi mano
Necesito que te quedes conmigo
Tu voz me llama desde algún lugar
Días largos y largos
Solo mírame, siéntelo
Mi destino eres tú"
Fin
Nota del autor
Estimado lector, si llegaste hasta aquí muchas gracias. Espero les haya gustado mi one shot de "Leyenda Japonesa" inspirada en este bosque Aokigahara, el bosque de los suicidios. Algunos creen que los orígenes de esta siniestra "fama" como lugar de suicidios se remontan al siglo XIX, cuando las familias pobres abandonaban a sus ancianos o familiares enfermos en el bosque para que murieran, practicando una forma de "eutanasia" que en japonés se llama ubasute. Aquí resulta difícil orientarse ante la imposibilidad de utilizar brújulas, GPS o teléfonos móviles. El rastro que dejan las personas que deciden morir aquí se ve incluso antes de adentrarse en sus profundidades. Desde automóviles olvidados en el aparcamiento del parque a sogas que aún cuelgan de los árboles o frascos de pastillas junto a los cuerpos y esqueletos que quedaron allí y aún siguen vestidos con sus ropas.
El bosque cuenta con un grupo de voluntarios que recorren sus caminos en busca de los cuerpos de las personas que decidieron acabar con su vida, aunque hay muchos que se dan por perdidos y pasan días, meses e incluso años antes de ser encontrados.No es raro hallar a los pies de los árboles flores y pequeños santuarios depositados por los familiares de los fallecidos en los lugares donde fueron encontrados sus cuerpos.
Regresando a la historia…
En épocas pasadas existieron muchos amores que nunca pudieron ver la luz, mi Akane era una princesa condenada a vivir una vida real e infeliz al lado de un príncipe ególatra que solo se satisfacía así mismo.
Mi pareja favorita se amó pero no pudo ir más allá… ella ya lo tenía decidido desde un principio, prefería la muerte que continuar junto a su esposo.
Ambos se fueron de esta vida… con minutos de diferencia y cómo los asiáticos creen en la reencarnación lo finalicé con ese pensamiento en Ranma, "Juntos en otra vida y sin prohibiciones"
Si te gustó, déjame tu fallow, tu preciado review, recomienda por favor estaré muy agradecida.
Desde Chile una fanática más de Ranma ½
Sweetsimphony._
Agradecimiento
A Mundo Fanfics Inuyasha y Ranma por promover e incentivar a los ficker a participar de sus divertidas dinámicas. Con mayor o menor experiencia sin discriminar gustos, todos siempre podemos mejorar.
Finalmente, seamos críticos constructivos y no derrumbemos los intentos y el esfuerzo de los más nuevos.
¡Arriba el fandom! Ranma ½
