¡Playa y arenas!
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RinMakoto. Los chicos irían solos a la playa, pero parece alguien rajó con eso y Kudo fue el culpable y es que fue convencido de una buena forma por Tsubasa jaja. Esperanza debe aprovechar las oportunidades que se le den.
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El Redentor 777. Aunque lo mantuvieron oculto, de nada sirvió y ahora vamos a Okinawa, en el OVA que saquen espero ver un buen fan service de la playa, eso espero jaja y no, no habrá limitaciones, en especial con Kudo y Tsubasa si sabes a lo que me refiero jeje.
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Sin más, comencemos…
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Un viaje de unas pocas horas después, el grupo entero de Satogahama llegó a Okinawa para pasar bien unos cuantos días de la Golden Week.
- ¿Esto es Okinawa?
- Es más bello de lo que se mira en las fotos – dijo Claudia – al menos en los vídeos se mira que es lindo, pero verlo así personalmente, es otra cosa.
- Es increíble.
- Por allá está nuestro hotel – dijo Kudo señalando el edificio en el que estarían por la semana, por lo que, sin más, se fueron allá, aunque esta vez fueron puestos en habitaciones de dos personas cada una.
- ¿Cómo nos distribuiremos?
- Sencillo, como hay dos camas en cada habitación, solo vayan con su respectiva pareja a la habitación – dijo Tsubasa a lo que las demás la miraron algo sonrojada – mírenlo así, Kudo-kun y yo estaremos juntos, Tomocchi con Hibiki-kun, Waka-san con Jinguji-kun, Yuuki-chan con Haraguchi-kun, Akane-chan con su Senpai, Iwaki-Senpai con Kushida-Senpai, Asada-Senpai con Yasmina-kun, aunque Shinonome y Nakano dormirían en la misma habitación ya que no tienen pareja.
- Kurashiki-Senpai y Honjou-Senpai lo harían también – dijo Nozaki a un lado.
- Well Kurashiki-chan, we'll be roommates, take care of me – dijo la inglesa a lo que la peli roja solo se sonrojó.
- Podremos estar dos personas en una habitación ¿eh? – Claudia miró al hondureño el cual no sintió la mirada de la mexicana – oye Ramón…
- Compadre, estemos los dos juntos en el cuarto – dijo Joan a lo que el hondureño asintió dejando boquiabierto a su hermana.
- Pero nada homo.
- No, nada homo.
- Entonces Claudia-Senpai y Cortés-Senpai serán compañeras de cuartos.
- Qué más da – dijo Esperanza, aunque riendo por lo bajo por lo de su amiga la cual al parecer quería estar al lado del moreno centroamericano.
Cuando todos se fueron a sus habitaciones, acordaron estar en la playa para disfrutar el clima cálido de la isla japonesa.
- En el mar la vida es más sabrosa, en el mar te quiero mucho más, con el sol, la luna y las estrellas, en el mar, todo es inspiración – cantaban Joan y Ramón mirando el mar de Okinawa.
- No sé qué dicen, pero creo que las suyas por si acaso – dijo Yasmina.
- Dijimos que, si cual quieres tener metida, no sabía que te gustaban los dos – Ramón fue el que habló poniendo rojo al peli rosa.
- ¿Y las chicas? – en eso, las demás llegaban al sitio bastante lindas, cabe decir que los demás turistas veían a las beisbolistas las cuales eran una belleza total.
- Mamá, que lindas. ¡Hazme un hijo por favor! ¡Pégame, pero no me dejes!
- Parece que llaman mucho la atención – dijo Hibiki el cual estaba al lado de Tomoe.
- Por cierto, ¿y tu hermana? – Shinzuke miró a Joan el cual solo se hundió de hombros.
- Claud tarda a veces en cambiarse, por lo que al final puede que…
- ¡Ya llegué! – Claudia estaba llegando al sitio y los demás quedaron callados al verla. La morena estaba con un traje de baño negro el cual resaltaba más su figura, desde sus piernas, pechos y caderas - ¿Cómo me veo?
- Mamacita – susurró Yasmina recibiendo un golpe en la cabeza de parte de Aoi.
- Yuuki-chan, son más grandes que las tuyas – Tsubasa miró a su amiga la cual se sonrojó por eso.
- No importa Yuuki-san, me gustan tus pechos al final de todo – Souta fue el siguiente que habló y puso más roja a la rubia.
- Sin decir nada malo, tu hermana tiene buen cuerpo – dijo Akira al mexicano.
- Sí, aunque lo que tiene de buen cuerpo, no lo tiene de cerebro – susurró el castaño, aunque fue escuchado por la Fábregas mayor.
- Que lindo tratas a tu hermana mayor Carlos, ¡qué lindo lo haces! – Claudia hundió la cabeza del castaño entre sus pechos mientras lo golpeaba un poco en la cabeza.
- Yo quiero ser Joan en estos momentos – volvió a decir el peli rosa para recibir otro golpe de parte de la peli morada de tercer año.
- Perdón por llegar tarde – Esperanza fue la última en llegar al lugar luciendo el traje de baño rojo que había comprado a lo que fue vista por muchas personas – lo siento, pero es que hace tiempo no lucía esto.
- S-Son igual de grandes – susurraron las chicas a excepción de Nozaki, las demás se miraron el pecho y solo entrecerraron la mirada.
- Vaya, vaya, parece que la españolita le gusta presumir cosas que al final de su vida solo se le caerán – dijo la inglesa.
- Tú no eres nadie para hablar, aunque a lo mejor es pura envidia que tienes mirando cómo es que las mías y las de Claudia son las más grandes de todo el grupo, incluso los tuyos – río la peli verde.
- Oye Carlos, ¿Cómo se ve Esperanza? – preguntó Claudia a su hermano menor el cual vio a su amiga de infancia española y realmente como pasó el otro día, Joan no podía despegar la vista de la morena la cual se acercó a él.
- Carlos… ¿Cómo luzco con esto?
- Esperanza… te ves muy sexy – el castaño se dio cuenta de lo que dijo – n-no es lo que quise decir, solamente te quería decir que te veías muy linda con eso, como has cambiado… d-digo, eso…
- G-Gracias Carlos, tu también te ves muy bien – la española solo veía de reojo a su amigo el cual llevaba solo un bañador de color verde dejando a resaltar su abdomen el cual gracias a los años de entrenamiento de béisbol desarrolló un buen físico.
- ¿Por qué las latinas son tan lindas? – susurró Yasmina recibiendo más golpes de parte de Aoi, no solo de ella, también Shinonome y Kurashiki las cuales le dieron varios golpes al peli rosa.
- Bueno, debe ser la educación o algo, por ejemplo, si te fijas en el cuerpo de la hermana de Joan puedes ver que tiene buena condición atlética, a lo mejor es porque jugó béisbol al igual que él – dijo Shinji al lado de Waka la cual lo apoyó.
- ¿Y a él porque no le dicen nada? – reclamó el peli rosa levantándose muy moreteado.
- Porque no es un comentario pervertido, es algo que puedes ver a simple vista – dijo Shinonome – Fábregas ha dicho que él y su hermana siempre han jugado béisbol por lo que por eso tienen sus cuerpos así de desarrollados.
- Lo mismo que nosotras Shinonome – Tsubasa se miró ella junto con Shinonome y Tsukumo las cuales eran las que más cuerpo deportivo tenían.
- Vamos a nadar entonces – con eso, las demás fueron al mar, aunque se llevaron con ellas a sus parejas, sin más, todos se pusieron a jugar.
- ¿Hacemos una competencia de nado Joan? – preguntó Ramón al mexicano – o como diría Darkar de Vete a la Versh. ¿o se te pinches abre?
- No se me abre amigo, acepto el reto – ambos se miraron de forma retadora apareciendo la bandera de México y Honduras detrás de ambos chicos.
- Parece que los chicos son muy competitivos – dijo Esperanza al lado de Claudia, ambas estando en una manta mirando a los dos chicos jugar – como ha cambiado Carlos.
- Lo sé, se ha vuelto más musculoso, más inteligente, realmente venía cambiado cuando volvió de Estados Unidos, pero dejando eso a un lado… - la morena de cabello negro miró fijo a su mejor amiga - ¿Cuándo le dirás tus sentimientos a Carlos?
- Y-Ya te dije que…
- Deja de decir eso, ya pasó una vez y créeme Esperanza, me molestó mucho cuando no tuviste el valor para decirle a Carlos sobre tus sentimientos cuando tuviste oportunidad, tuviste suerte de que Tsukumo no lo aceptara porque si lo hubiera hecho no me opondría a eso ya que quiero que Carlos sea feliz, pero de una vez te digo, deja de hacer eso y ¡díselo de una vez!
- Claudia – la peli verde solo tragó saliva mientras se sonrojaba un poco – l-lo intentaré.
- No, no lo intentarás, lo harás, si él te acepta, no sabes lo feliz que seré por tenerte como cuñada, pero él si no te acepta como pareja, solo te queda seguir con tu vida y ser feliz por tu propia cuenta.
- Claudia… que sabías palabras me has dado.
- Es que repetí las palabras de cuando Lucía me dijo cuándo quería declarármele a Juan cuando me enamoré de él y…
- Déjame adivinar… te dejó ¿verdad?
- Me rechazó – la morena de cabello negro bajó la mirada – tal parece que varios chicos le metieron la idea de que podría morir conmigo si salía y de una vez m rechazó.
- Claudia… es que no eres una buena novia que digamos – río la española poniendo más deprimida a su mejor amiga.
Unos minutos después, Esperanza decidió ir a nadar al lado de Joan el cual había terminado su carrera con el hondureño.
- ¿Nadamos Carlos?
- Bien – con eso, ambos decidieron ir a un sitio más apartado en donde podrían estar juntos sin que nadie los interrumpiera, aunque esto fue más pedido por la española.
- Aquí nadie nos molestará, podré decláramele a Carlos sin problema alguno – pensaba la peli verde la cual solo veía de reojo a su amor platónico el cual se enteró de como su amiga de infancia estaba perdida en sus pensamientos.
- ¿Esperanza? ¿Estás bien? – Joan se acercó a la morena y puso su frente junto con la de la española la cual al darse cuenta y ver la cercanía de los labios del mexicano a los de ella la puso totalmente roja, aunque Joan solo se aseguraba de tomar su temperatura.
- ¿C-Carlos?
- Esperanza, pensé que te habías enfermado porque estabas muy perdida en tus pensamientos.
- S-Solo pensaba aun poco sobre el nado, solo eso – suspiró algo sonrojada la chica, aunque agradecida de que Joan no se diera cuenta de eso.
- Bueno, entonces vamos a nadar – con eso, la española solo se fue al mar junto con su amigo. Ambos se pusieron a jugar un poco, cabe decir que Claudia era la única que sabía que ambos habían decidido ir a un sitio apartado.
Los dos chicos comenzaron con lo típico de echarse agua mientras que seguían corriendo por la playa, riendo bastante en el proceso.
- ¿Recuerdas cuando fuimos a las playas de Baja California? – le preguntó la peli verde a lo que el castaño asintió.
- Sí, fue para mí décimo cumpleaños y realmente fue una visita que no olvidaré - río la chica – cuando estuve en España, para mis quince años fuimos a la playa de Murcia, aunque fue mejor porque allí se habla español a diferencia de varias regiones de España que tienen muchos idiomas propios.
- Por cierto, hay algo que me he estado preguntando desde que volvimos a encontrarnos Esperanza, cuando eras niña, nunca te escuché algo de valenciano – dijo extrañado el chico – ¿no se te olvidó?
- Mis padres siempre me enseñaron el idioma para que no se me olvidara, por lo que nunca lo olvidé – sonrió la chica, pero en eso, la peli verde tuvo una idea – o-oye Carlos, ¿tú no sabes nada sobre valenciano verdad?
- No, no tengo ni idea sobre el valenciano.
- Verás… - la española miró fijo a su amigo con un enorme sonrojo en su cara – Carlos, he estat enamorada de tu des que érem xiquets i vull que el teu sàpies els meus sentiments per tu (Carlos, he estado enamorada de ti desde que éramos niños y quiero que tu sepas mis sentimientos por ti).
- ¿Eh? ¿Qué dijiste?
- Que t'estime, et vull, i no com a amiga, et vull com a parella, vull que siguem nuvis, que ens casem i que ens anem a viure a València i que tinguem fills (Que te amo, te quiero, y no como amiga, te quiero como pareja, quiero que seamos novios, que nos casemos y que nos vayamos a vivir a Valencia y que tengamos hijos).
- Esperanza, no entiendo si me hablas en valenciano – decía el chico muy confundido – ¿Qué me has dicho?
- Ya lo dije, puede ser que te lo diga en español después, por el momento… - la chica solo miró a su amigo con una sonrisa – juguemos entonces.
- Esperanza – al ver a su amiga, el corazón del mexicano latió con fuerza y se sonrojó un poco por eso - ¿y eso que demonios fue? ¿Por qué me latió el corazón con Esperanza?
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Continuará…
