Capítulo 3
En el presente...
Veo a los meseros pasar de vez en vez viendo mi plato casi vacío, pero no dejo que lo retiren, solo quiero estar ahí un rato más y no me dejaran hacerlo si no estoy consumiendo. Doy vueltas a la copa de vino que apenas he probado y finjo mirar a la ventana como esperando a alguien
Miró con insistencia el piano abandonado a mitad del restaurante, mientras mi cabeza da vueltas repasando todas las escenas de hoy
Tener a Gray trabajando fuera de mi oficina fue más difícil de lo que creí. Me sorprendí a mi misma mirando su silueta a través de la puerta de vidrio todo el día. Ni siquiera pude terminar mis pendientes
– Disculpa preciosa ¿Me puedo sentar?
La voz me sorprende pero no lo demuestro, lo invito a sentarse.
– ¿Que hace una chica tan linda bebiendo sola a esta hora de la noche?
–La vida no es justa ¿verdad? – doy un sorbo prolongado a mi vino y finjo estar solo un poco borracha – Yo nunca seré rey y tú nunca verás la luz de otro día
Disparo haciendo una pistola con los dedos, el hombre frente a mi se rie y finge morir
–¿Que ocurre jefe? Viene a cerciorarse de que su empleada no falte mañana al trabajo – Lyon se sirve un poco de vino también y cruza la pierna justo como lo hago yo
–Tengo que cuidar a mi personal y si eso incluye escucharla recitar diálogos de Disney lo haré
Sube su copa a modo de brindis y ambos acabamos con todo el vino de un solo trago
–Tu prima me llamó, esta preocupada dice que no contestas sus llamadas
Es muy raro, no recuerdo haber escuchado sonar el teléfono, lo miró sin sacarlo de mi bolso, pero no hay llamadas perdidas solo un mensaje de Lucy
-Te pedí un uber. De nada
–Oh la batería murió – Digo restándole importancia pero sin perder el acento de borracha – Y tu obviamente sabias que yo estaba aquí
–Y en donde más
Hay cientos de lugares donde podría estar, pero claro Lyon sabría donde estoy sin importar donde me meta.
Lyon me sirve más vino y le doy otro trago largo
–¿Qué tal las cosas con Gray?
– Lleva un día, por el momento no ha cometido ningún error. Pero espera la semana es larga
Se ríe, sabe que de alguna manera durará más que el resto de mis asistentes
– Creo que deberíamos irnos ya – levanta las llaves de su coche y yo me remuevo coqueta
– Oh jefe, espero que no esté pensando en aprovecharse de esta pobre chica alcoholizada – Me cuelgo de su cuello y sonrió.
–Le pregunté al mesero antes de sentarme cuanto habías bebido. – Hago un puchero– No me habría quedado de saber que estabas borracha
Ríe y yo tomo mi bolso
–Pensabas abandonarme, eres una mala persona
Lyon saca un billete y se lo deja al mesero como propina, ¿sabrá qué le doy al restaurante mi tarjeta cuando llegó y que les tengo prohibido dejar que alguien me invite?
Claro que lo sabe
–Tu mi querida Juvia eres todo un caso– pasa su brazo por mi cuello y me lleva hacia la salida en dirección a su coche
Me gusta ver a la gente que nos mira así, piensa que somos novios y que hacemos una hermosa pareja. Es un gusto hasta macabro pensar que lo creen, pero lo que Lyon y yo tenemos es mucho más que eso. Es casi igualable a lo que alguna vez tuve con Gray
Me da una vuelta, abre la puerta del carro y besa mi mano
– Adelante Señorita
– Gracias caballero
Entro al carro sonriendo, estar con Lyon siempre me pone de buen humor
Siempre le he tenido cierta envidia, su auto es diferente al que tenia la ultima vez que salimos, es un último modelo super lujoso
Aunque no puedo ni recordar cuándo fue la última vez que salimos a divertirnos, podría haber sido hace más de un año
–Muy bien– dice tomando el lugar del conductor
–Seguimos el GPS por favor Señor
–Un Uber asi te saldria muy caro para que lo sepas
–¿Aceptas que te pague con cuerpo?- se ríe pero no contesta – No quiero ir a mi casa, ¿porque no vamos a tu departamento? no me molestaria si mañana amanezco en tu cama–
Se ríe tan fuerte que casi creo escuchar su risa de puerco. Se da un minuto para recobrar la pose y yo me pierdo mirando a la ventana
–Ya me vas a decir que ocurre – dice sin apartar la mirada del camino
–Nop – digo escuetamente y Lyon no me dice nada más
Lo miro esperando que me diga algo pero no lo hace, me doy un segundo para admirar su perfil, es guapo, me pregunto porque nunca perdí la cabeza por algún chico como él. Su mejilla derecha es casi perfecta, de no ser por una horrorosa cicatriz que se extiende hasta casi llegar a su oreja
Muchas veces me he preguntado porque no se la quita, si su padre es rico, podría tomar cualquier tratamiento que se requiera
También me preguntado si es mi culpa que aun la conserva, a veces pienso que si hubiera llegado antes ese día no tendría que cargar con esa cicatriz
Lyon frena lentamente, no me di cuenta de a donde se dirigia pero me alegra que no sea mi apartamento
–¡Que vista!
El mirador es mi lugar favorito de esta ciudad y él lo sabe. Saca un par de sobres con papilla de bebé sabor manzana de una bolsa en el asiento trasero y me da una.
–Como en los viejos tiempos
–Como en los viejos tiempos– confirma chocando su paquete con el mio y bebemos
–Sabes que no me molesta estar contigo cuando estás triste – dice intentando sacar algo de información – después de todo te debo la vida–
–Esa cuenta se saldó cuando conseguiste que tu padre me contrata aun cuando no tenía experiencia, no me debes nada–
–Ok entonces lo haces ver como si me debieras un favor- se acerca como si quisiera besarme, pero se que no va a hacerlo, aunque tampoco me molestaría
–Que insistente eres – dejo el sobre en el tablero y me hundo en mi silla - Mi madre me mandó un mensaje en la mañana -
Se que no es la razón principal para sentirme así, pero tampoco es una mentira
– ¿Qué quiere?– pregunta casi molesto
–Dinero, lo de siempre
–Ya veo
Terminamos nuestra papilla en silencio, se que Lyon quisiera hacer más por mi, aunque no sabe lo agradecida que estoy con él.
.
.
Tarde demasiado, Lyon me necesitaba y yo tardé demasiado en llegar, entre corriendo a la casa aun cuando la puerta estaba abierta y rota. Sin importarme si aún había alguien más ahí.
Subí directo al segundo piso y lo vi retorciéndose en el suelo, estaba sangrando, estaba llorando. Lo abrace y llore con él. Debía llamar a la policía y una ambulancia, pero me quede ahí llorando con él, lloré tan fuerte que hubo un momento en que no supe si era él o yo quien gritaba.
–Juvia... – Lyon me mueve con delicadeza cuando llegamos a mi apartamento – Despierta Juvia ya llegamos–
No me di cuenta en qué momento me quede dormida, miro mi reloj es más de media noche
–-Muchas gracias por traerme– me abre la puerta y me ayuda a salir como todo un caballero
–Es un placer –cierra y me lleva hasta la entrada – ¿quieres que suba contigo?
–No, está bien. Tu también tienes que dormir
Asiente y me abraza con fuerza a modo de despedida, siempre lo hace. Me hace una reverencia y vuelve a su auto.
Me siento adormilada y cansada, no debí dormirme en el auto de Lyon, tuve ese horrible sueño de nuevo, ese horrible recuerdo.
Subo en el ascensor y llego a mi piso casi arrastrándome, no me habia dado cuenta pero la puerta de mi apartamento está abierta y hay un hombre ahí.
–Vamos Lucy siempre es lo mismo, solo quiero que hablemos
–Ya te dije que no quiero hablar contigo
Lucy no me ve y cierra la puerta con furia, el hombre en la puerta parece contrariado, molesto y confundido. Lo que me faltaba. Saco mis llaves y me acerco lentamente
–Juvia, buenas noches no te había visto
–Hola Natsu– ni siquiera lo miro, paso derecho y meto la llave en la puerta
–Habla con Lucy por favor, tiene que escucharme– me toma del brazo casi suplicando pero no sedo
–Lo siento, sabes que no puedo entrometerme, lo prometí
Y casi con la misma furia cierro la puerta de nuevo. Natsu empieza a tocar nuevamente. Lucy está de espaldas viendo por la ventana, tiene los brazos cruzados y parece molesta
–Amm Natsu está tocando la puerta
–Lo escucho – dice sin voltear
–¿Qué ocurrió?
–Es complicado... ¿Que tal tu primer día trabajando con Gray?
–Es complicado – digo y me dirijo a mi cuarto – Pero gracias por lo de Lyon.
Cierro y pongo el seguro, me quedo ahí un momento tratando de escuchar. Lucy cede y abre la puerta ante la insistencia de Natsu. No hablan pero escucho la puerta de su cuarto cerrándose.
De algún modo lo sabia. Tomo mi celular y texteo tan rápido como puedo
-¿Es enserio?
Lanzo el teléfono a la cama y comienzo a desvestirme. Estoy frustrada de nuevo, Lucy se siente con el derecho de reprocharme todo lo que hago y ella hace esto.
Hay días como hoy que siento que he vivido demasiado, solo quiero dormir y despertar sabiendo que toda mi vida no fue más que una pesadilla
Mi celular empieza a parpadear. Espero que sea Lucy diciendo que se arrepintió y que sacara a Natsu del departamento, pero no es ella
-Lamento la hora pero quería saber si estás bien. Te fuiste sin avisar
El mensaje de Gray me llega como una cubeta de agua fría. Cómo es que siempre logra aparecer en el peor momento
-Todo bien, tenia que ir al departamento de ventas antes de salir
Lanzo de nuevo el celular, ¿por qué le doy explicaciones?
-Oh está bien. Realmente te estaba esperando para hablar contigo.
-¿Que pasa?
Espero que me responda pero en lugar de mandar un texto veo su número en mi pantalla. Esta marcando ¿por qué está marcando?
–Hola
–Lo siento, es que te quería proponer irnos juntos al trabajo, podría cooperar con la mitad de la gasolina y nos pondremos al día con los chismes ¿que dices?
De inmediato me arrepiento de haber contestado, esto sera incomodo.
–En realidad Gray, ya no vivo en la casa de mis padres
–¿Donde vives ahora? ¿Es muy lejos?
–En un departamento en el centro
–Y si te desvias un poco ¿no podrías pasar por mi?
–La verdad es que no tengo coche– creo que la noticia lo sorprendió más de lo que esperaba
–¿Enserio? La jefa del departamento de relaciones públicas no tiene coche. Sabes que no tienes que mentirme, si simplemente no quieres pasar por mi dímelo
–No tengo porque mentirte
Escucho la puerta de Lucy abriéndose. Espero que sea Natsu que ya se va
–Dame un segundo– digo y dejo el celular en la cama
Abro lentamente la puerta y veo a Natsu en la cocina, genial no tiene playera, abre el refrigerador y se toma mi yogur, excelente tampoco trae pantalones. Esa niña me va a escuchar en la mañana. Natsu regresa al cuarto de Lucy y yo a mi llamada
–Hola
–¿Que traes puesto?
Esas respuestas, son precisamente esas respuestas las que nos trajeron hasta donde estamos ¿verdad? Porque los hoyuelos de sus mejillas no tienen nada que ver, ni su piel pálida y suave
–Perdón era una broma– dice al escuchar que no respondo nada
–Nos vemos mañana
Cuelgo antes de dejarlo decir otra cosa y me meto en la cama. Por suerte el sueño no se ha ido y lo dejo que me invada por completo
En el pasado...
–¿Y qué vas a dibujar después?
Pongo los ojos en blanco, es la tercera vez que Gray me pregunta lo mismo hoy y la tercera vez que no le pienso contestar.
Resultó que ambos vivimos muy cerca, todos en la prepa tomamos el transporte que nos lleva a donde salen los autobuses que nos llevan a casa, tomamos el mismo autobús y se baja apenas dos paradas antes que yo. Una hora entera diaria en que intenta que nos hagamos amigos
–Sabes averigue de técnicas de dibujo y creo que deberias intentar hacer cosas originales y no solo copiar diseños de internet
–Aja
Contestó sin intenciones de prestarle atención, aunque si me sorprende que haya investigado de dibujo solo para hablar conmigo. Es tan obstinado, normalmente todos se alejan cuando hago ese tipo de groserías, él se está esforzando más de lo necesario
–¿Te piensas dedicar a esto profesionalmente?
Se me sale una pequeña risa. Este chico es muy soñador.
–Los artistas requieren tiempo, dedicación y una técnica propia para ganar dinero con esto
–¿Y no te gustaria?
–No tengo tanto tiempo, aún no se a que me voy a dedicar pero definitivamente no será esto
–Yo seré ingeniero químico–dice pasándome una bolsa de papas. Tomo solo una para que me deje de molestar, detesta cuando no aceptas algo que te invita de comer – Y modificaré el virus de la rabia–
–¿Para que?
–Desatar el Apocalipsis zombie
Casi me atragantó
–¿Qué?
–Interesante ¿no? – dice casi con orgullo – Estoy seguro que puedo hacerlo y por fin crear zombies de verdad
Los otros pasajeros parecen incómodos y por primera vez desde que lo conozco siento que me divierto a horrores
–Creo que es un poco inconveniente– le digo tratando de sonar seria –¿Podrían ser de esos zombies lentos y tontos? Solo tengo un bat de béisbol y no soy buena corriendo
–Es buen momento para que consigas armas de fuego– ahora hay muchos pasajeros que descaradamente nos miran con horror– Te puedo enseñar a usar la ametralladora–
–Me parece bien ¿Cuando me la podrias conseguir?
–Mañana te la llevo a la escuela
–Perfecto
Baja del autobús y yo me quedo ahí riendo como una loca.
Llego a mi casa unos minutos después, creo que hacerme amiga de ese chico no es tan mala idea
Abro la puerta lentamente, detesto tener el turno de la tarde, llegó muy tarde a casa, a esta hora mi padre ya está ahogado de borracho en el sillon.
Todas las luces de la planta baja están apagadas y soy sumamente cuidadosa para no despertarlo. Llegó al cuarto de mi madre es la única despierta a esta hora, está planchando la ropa de trabajo de mi padre
–Ya llegue
–¿Como te fue?– ni siquiera me mira, dudo que se diera cuenta si le respondo o no. Alterna su mirada entre su plancha y la televisión
–¿Para que planchas eso? – digo tirandome en su cama – River es intendente, dudo que haga la diferencia si está planchada su ropa o no
–Ya sabes que tu papá es muy pulcro, no importa si su trabajo lo pide o no el siempre esta arreglado y limpio
–A mira – espero que me diga algo más que me pregunte si ya comí o si tengo tarea, pero hace años que no le importa
–Bueno me voy a dormir – paso a ver a mi hermano antes de irme, él va a la escuela en las mañanas así que cuando yo despierto ya se fue y cuando regreso ya está dormido. Extraño jugar con él
Entró a mi habitación y reviso mi celular. Tengo un mensaje de Gray
-¿Podrías dibujar esto para mi?
Descargo la imagen adjunta en el mensaje y es un zombie. Me hace reir
Tengo un mensaje más
-¿Y cuando crees que podamos vernos? Podria pagarte lo que quieras
No quiero contestar ese mensaje. Dejó el teléfono de lado y me pongo a dibujar el pedido de Gray
.
Estoy en el baño de la escuela vomitando todo lo que hay en mi estómago, detesto desperdiciar comida pero el desayuno es lo único que comparto con mi madre.
Suelo llegar temprano a clases así puedo pasar al baño y dibujar un rato antes de empezar las clases
Cuando salgo Gray está ahí cruzado de brazos. No pronuncio palabras, pero levanto la mano a modo de saludo
–Ven
Me toma de la mano y me arrastra hasta la parte en construcción de la escuela, ahí rara vez hay alguien, solo las parejas calientes que van a besarse
–¿Sherry lo sabe?
Me dice acorralandome en una pared sin terminar
–No se a que te refieres
–¡Eres anoréxica!
Me acusa de frente, nunca jamás nadie había cuestionado mis decisiones, ni siquiera mis padres. Qué derecho tiene de decirme eso, no me conoce, no sabe quién soy.
Logro zafarme y saco el dibujo de mi mochila. Se lo lanzo y salgo corriendo
Llego al salón de clases y ya hay algunas personas, por suerte nadie que tenga que saludar
Saco mi celular y contesto el mensaje ignorado
-Hoy me queda bien ¿pasas por mi después de la escuela?
Guardo el celular y veo entrar a Gray. Parece molesto pero no me importa, al final parece que no seremos amigos
Hola hola simples mortales mundanos. Santo Deux resucitado tanto tiempo sin escribir ya lo extrañaba. Voy a terminar todas mis historias inconclusas antes de retirarme de este sitio para siempre. Si ya con tan poco tiempo y yo trabajando al 100% a pesar de la pandemia no me da para hacer nada más, pero en fin
Espero lo disfruten y dejen comentarios mortales, Recuerden que de su amor vivo :3
