Capitulo de Lucy

Lucy...

Hace un mes...

Me siento furiosa, impotente, pero sobre todo muy asustada. No recuerdo mucho de la primera vez que secuestraron a Juvia, era muy joven en ese entonces y me mantuve al margen de la situación. Pero ahora es diferente, estoy muy ansiosa y Gray no me dice nada. Tal vez es cierto que no tiene la culpa

Veo a mi tía llorar, no estoy segura de que sea actuación, pero jamás la vi así antes, ni cuando el tío River murió. No puedo más pido un taxi para irme a casa

-Puedes quedarte aquí- la madre de Lyon me toma por sorpresa en el jardín -Libia dice que tiene que volver con su hijo, pero tu podrías quedarte en una de las habitaciones de arriba

-Es muy gentil, pero necesito estar sola-

-No es bueno estar solos en este momento, es fácil caer en desesperación- asiento suavemente pero no quiero quedarme, culpo a Gray, culpo a Lyon, pero sobre todo la culpo a ella y a su marido por toda esta situación.

-Enserio muchas gracias, pero quiero ir a casa- ella asiente y me acerco a la acera para esperar el taxi

Hace mucho frío, no sé dónde quedo mi abrigo, la calle desierta y a medio mojar por la lluvia es aún más lúgubre en esta situación, tengo miedo de estar sola, pero no hay nadie con quien quiera estar más que con Juvia. Subo al taxi y me acurrucó cerca de la puerta. No puedo dejar de pensar en ella ¿dónde estará? ¿Estará bien?

¿Seguirá viva?

El camino a casa se vuelve largo y tedioso. Lo peor es que no puedo dejar de temblar

Cuando llegó me paro un momento a observar la fachada del edificio. Juvia realmente ama este lugar, la primera vez que llegue a vivir con ella mencionó que parecía una estructura muy feliz, que daba la bienvenida, estaba tan contenta.

Yo solo creo que es la diferencia entre la casa donde vivimos y un lugar hecho para "ricos bastardos". Como puedo subo al elevador y me encaminó a la entrada del departamento

Entrada que está bloqueada por una cara muy familiar. Es Natsu que está tirado de borracho con una botella en la mano. Cuando me paro enfrente de él sube la cabeza solo un poco y pretende que vuelve a dormir

-Vamos no te quedes aquí- le digo sosteniendo su brazo para que se ponga de pie. Él no lo sabrá, pero estoy agradecida de no pasar sola esta noche

Me abraza y se deja arrastrar hasta mi cama, donde le empiezo a quitar la ropa

- ¿Cómo le fue a Juvia en su fiesta de compromiso?

Dice apenas entendible por el alcohol

-Mal. Escapó de la fiesta, fue a un restaurante y ahí la secuestraron- le digo con una voz fría que no sabía que tenía

Él se queda inmóvil esperando una explicación

Me sube la cara con cuidado y me acaricia con ternura. No quiero que lo haga porque estoy muy sensible ahora

- ¿Tu estas bien? -

No claro que no lo estoy, empiezo a llorar como una niña pequeña me abrazo a él como hacía mucho tiempo que no lo hacía, me acurruca en su pecho y me acomoda con cuidado en la cama, no me quito el vestido, ni el maquillaje y no noto el momento en que me quedo dormida

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En el pasado

El momento de mi vida en que me sentí más desesperada fue una vez cuando tenía 13 años y perdí el dinero que mi madre me había dado para comprar leche. Jugaba con el billete y se me soltó justo cuando pasaba por la alcantarilla, me rendí después de 2 horas de tratar sacarlo sin éxito, pero es que algo como eso solo podía pasarme a mí.

Si lo pienso bien ahora no parece la gran cosa, pero solo de recordarlo se me eriza la piel. Mi madre jamás fue una persona cariñosa, al menos no conmigo

Yo sabía que si le decía que había perdido dinero me molería a golpes como había pasado antes y tantas veces. Éramos pobres, no hay otra manera de llamarlo, éramos tan miserables que cada centavo era importante.

No tenía idea de que hacer o de dónde ir, Y ahí al pie del arrisco que daba al rio, solo parecía una excelente idea, lanzarme.

-Yo no me acercaría tanto si fuera tú, es una fea caída- Y fue cuando "él" apareció

-Supongo, pero no eres yo-

-Vamos Lucy solo bájate de ahí. Se una buena chica-

Natsu era mi compañero de clase desde primaria, jamás había hablado con él hasta ese momento, tal vez fue por eso por lo que me sorprendió tanto que entré todas las personas fuera él quien estuviera persuadiéndome de no saltar.

- ¿Te pongo nervioso?

-No sabes cuanto- dice extendiendo su mano hacia a mi- Créeme yo sé que lo es tener el peor sentimiento que existe-

- ¿Ira?, ¿envidia? ¿Deseos de matar? -

-Me refiero a desear tu propia muerte. Ese es el sentimiento más triste que hay. Lo peor es que si te dejas llevar por él no hay vuelta atrás-

-Tal como yo lo veo ahora es una solución muy atractiva-

-Si eso también lo he sentido, pero tal como lo veo yo, siempre hay otra salida-

Pensándolo bien, no tenía intenciones de suicidarme es ese momento, solo era una opción. Así que le dejé ser el héroe que rescató a la princesa en apuros.

Me tomo con ambas manos y me sonrío de una forma tan brillante y sincera, jamás había visto una sonrisa tan cálida

Esperaba que hablara conmigo que me dijera que quería saber porque estaba en ese arrisco, pero no lo hizo, a cambio de eso me llevo directo a la puerta de mi casa en silencio

Juvia decía que era en extremo fastidioso vivir enfrente del parque público, a menudo se rompían las ventanas con los balones que los niños lanzaban al jugar fútbol, para mí era divertido, todos sabían donde vivía y siempre era el punto de encuentro para los compañeros de la secundaria, los conociera o no.

Natsu me dejó ahí a mi suerte justo en las escaleras, rumbo a la mayor paliza de mi vida. ¿El lado bueno? Admiti que podría estar un poco enamorada de ese sujeto

Tener un crush era divertido, me encontré a mí misma observando a Natsu e imaginando conversaciones entre nosotros, de cualquier tema, seguramente nos gustaban más cosas en común de las que pensaba.

Pero estaba bien que no fuera real, estaba conforme con un amor no correspondido, porque era el tipo de amor que conocía

Desde que tengo memoria estoy segura de que mi madre nunca me ha querido, al principio traté de entenderla, me tuvo muy joven y mi padre había sido su novio poco tiempo

Yo fui la razón por la que tuvieron que casarse apresuradamente, fui una bendición por decirlo así. Al principio creí que pasaría, que si era obediente y le demostraba que podíamos ser una familia normal todo pasaría, pero no lo logré

Todo cambió cuando mi hermano Sting nació y noté realmente la diferencia. Mi madre lo protegía tanto, lo quería tanto, lo consentía tanto.

¿Y entonces que estaba mal conmigo? éramos hijos del mismo padre, parte del mismo sacrificio ¿porque había tanta diferencia en cómo nos trataba?

Parecía que cada pequeña cosa que yo hacía le molestaba y no dudaba en reprenderme por ello. Lo peor era cuando mi papá llegaba del trabajo, lo bombardeada con quejas y disgustos que yo ocasionaba, nunca entendí porque solo era así conmigo. Llego un día en que acepte que simplemente me odiaba y dejé de insistir, solo pensaba en ella como alguien más que vive en la misma casa que yo. Mi padre por otro lado era completamente indiferente.

Decidí entonces que no quería casarme, ni tener hijos, pero no tenía nada de malo tener un amor platónico ¿verdad?

La vida se empezó a hacer más ligera cuando conocí a Michelle, una chica delgada y pálida como yo, que tenía problemas en su familia como yo, y que estaba enamorada de Natsu igual que yo

Nuestra amistad se volvió algo especial, sentía por primera vez en la vida que tenía un cómplice, alguien que de verdad me entendía y con quien poder hablar de todo

Ambas sabíamos que nuestro amor platónico siempre sería eso, un simple amor de mentira. Natsu terminara con una chica de lindas curvas y ojos de color, esa descripción nunca se ajustó a ninguna de las dos.

Al menos por un momento imaginé que la vida no podía ser tan mala. Eso hasta que pasaba algo y de nuevo sentía la necesidad de estar frente a ese risco donde hable por primera vez con él

- ¿Otra vez aquí? -

- ¿Me estas siguiendo Natsu? - no me mira, solo se sienta a mi lado

-No te sientas especial, de hecho, este es mi lugar- luce triste, mira al horizonte y prende un cigarro

-Jamás te había visto fumar- digo realmente impactada, eso no puede ser legal o bueno para su salud

-Bueno de hecho apenas estoy aprendiendo- se empieza a ahogar con el humo. Yo comienzo a reír como tonta

-No lo hagas es malo para tu salud-

-Es curioso que me lo diga alguien a quien salve de suicidarse- me mira por fin, me siento intimidada

-Esa era mi solución definitiva, con el cigarro tienes que esperar muchos años para morir, para entonces ya ni recordarás el problema por el que iniciaste-

-Siempre vienen más. La vida está llena de problemas que te matan poco a poco, esto solo es para darle intensidad-

-Eres muy joven para creer que sabes de los problemas de la vida- le digo por fin quitándole el cigarro, no me importa que fume mientras el humo no me quite a mí la respiración

-Somos Lucy, somos muy jóvenes y aun así es duro creer que nuestros problemas no se pueden resolver más que con la muerte-

Tiene razón, a veces siento que exagero y que todo lo que sufro será insignificante en unos años, que volteare atrás y me reiré por comportarme como una niña caprichosa, para aclararlo aún hoy en día eso no ha pasado

-Mi padre está en la cárcel sabes. Hoy le dictaron sentencia- dice dejándome completamente sin aire, no sé qué decir, no sé a dónde ver

-Si, es incómodo de oír, pero realmente necesito alguien con quien hablar-

Lo tomo del hombro tratando de ser empática porque la verdad no puedo pronunciar palabra ¿cómo? ¿Cuándo? ¿Por qué?

-Lo atraparon robando en el transporte público. Estaba tan desesperado por dinero, tan ansioso de ser exitoso. Sabes mi mayor miedo es ese, desesperarme al punto de perderme a mí mismo.

Eso fue lo que le paso a él, perdió completamente el rumbo-

- ¿Era la primera vez que lo hacía? - él se ríe

-Es lo que esperarías oír ¿verdad? Que se acaba de quedar sin trabajo y la situación lo orilló a tomar una medida desesperada- prende otro cigarro -Pero no, el llevaba 2 años haciéndolo, al menos una vez a la semana.

Yo me enteré apenas, debí darme cuenta de que era demasiado milagroso que consiguiera un trabajo tan bueno, lo odio tanto al hijo de la gran...-

-NO! - le gritó con demasiada fuerza -Es tu papá cierto, no deberías hablar mal de el-

Él me sonríe, siento que se quiere burlarse de mí, pero no lo hace.

-Como sea, a veces siento que mi futuro ya está decidido y que no tengo otra opción que seguir sus pasos, que voy a perderme también- suspira y se da un momento para volver a sonreír

- ¿Qué hay de ti? Que te desespero tanto para sentir que querías, ya sabes...- mira hacia abajo mostrándome el río

Viéndolo bien es aterrador, en temporada de lluvias las aguas negras parecen viajar con tanta fuerza que te harán pedazos si las tocas.

-No fue una sola cosa, la situación en mi casa es complicada, mi madre realmente me odia, me cambiaría por un hámster, todo el tiempo se pelea con mi padre por dinero y ese día perdí un billete cuando iba a comprar leche-

- ¿Te golpeo? -

-Lo normal-

-No creo que sea normal que te golpeen, pero creo que sé a qué te refieres, mi madre me golpea a veces también-

-No es cierto eso que dijiste- le digo tomando su mano- No creo que tengamos que seguir los pasos de nuestros padres, ellos no pueden definir lo que somos- me doy cuenta de que llevo mucho tiempo tocando así que lo suelto -Sabes, yo decidí que jamás voy a tener hijos, es cruel traer niños al mundo cuando se es tan miserable, juro que nunca me voy a casar y menos por compromiso. Me niego-

Él se ríe de nuevo y recarga su cabeza en mi hombro

-Entonces yo prometo jamás seguir el camino fácil, juro que no seré egoísta, pero sobre todo prometo que si encuentro a una mujer que ame de verdad nunca la voy a hacer llorar-

No sé a qué se refiere con eso último, pero supongo que todos tenemos más de un problema del que no queremos hablar.

Alzo mi meñique a modo de promesa, una promesa con nosotros mismos, pero que compartimos para cumplirlo.

Nunca le dije a Michell que de vez en cuando veía a Natsu en el arrisco, esos momentos efímeros parecían ser vividos por otra persona que no era yo, con alguien que no era Natsu.

Tal vez fue por eso por lo que tomó tan mal cuando ese día en el parque frente a mi casa, en pleno partido de fútbol Natsu me abrazará y me pidiera ser su novia

- ¿Y a ella que le importa? - Dice mi madre, la verdad no tengo idea de porque se lo conté

-Bueno Michelle es mi amiga y a ambas nos gustaba Natsu. Es normal que se sintiera traicionada-

-Que estupidez más grande, no debería importante su opinión. Bueno al final lo importante es que tienes novio. Me estaba preocupando lo marimacha que te estabas volviendo. Pero todo eso es por juntarte tanto con Juvia, será muy tu prima, pero te mete ideas raras en la cabeza. Espero que ahora si te comportes como una niña normal-

Su comentario me parece en absoluto desagradable pero no quiero pelear con ella. En general detesta a todo aquel que no sea pariente suyo y Juvia es mi prima por parte de mi padre.

-Natsu aún no es mi novio, no le conteste-

-Vez- dice sumamente enojada -Otra vez ese comportamiento anormal. Por fin un hombre se fija en ti, con todo y que eres tú, y todavía haces la difícil, enserio que si no te despabilas no podrás conseguir un esposo-

Casi me caigo de la silla, de que rayos está hablando

- ¿Que? -

-Vamos Lucy no te hagas la santa, estas a punto de cumplir 14 años, muy pronto entrarás en la competencia y si sigues con esas ideas raras, los hombres no se van a interesar en ti.

Tienes que interesarte más por arreglarte, por ser agradable y menos por el qué dirán tus "amiguitas"-

Ni siquiera sé que decir, no sé si estoy oyendo mal o mi madre acaba de enloquecer

- ¿De qué rayos estás hablando? -

-Voy a ser muy clara, en esta casa hace falta dinero y cada día que pasas en la escuela son gastos que se tienen que cubrir, lo cual es una estupidez porque te vas a casar y todo lo que gaste en tu educación será dinero perdido- pone su mano demandante frente a mi - Me harías un favor si te apresuras-

Quiero llorar, odio eso de mí. Quiero gritarle, quiero decirle algo inteligente, quiero que entienda que lo que acaba de decir es machista, asqueroso y discriminativo. Pero en lugar de eso solo lloro.

Buscaba un consejo para no lastimar a mi amiga y todo lo que conseguí fue salir regañada.

Estaba consciente de la opinión retrograda y antigua de mi madre, pero no esperaba esto, pensándolo bien ¿que podría esperar otra cosa de una mujer como ella?

En la noche cuando llega mi papá y mi madre le cuenta lo que pasó comienza la guerra campal

Al menos papá está de mi lado y no está de acuerdo con la idea de mi madre de casarme. Lo cual es un alivio porque soy muy joven para pensar en eso, o tal vez no, después de todo mi madre tenía 15 cuando me tuvo

Subo al techo y encuentro a Juvia llorando

- ¿Mala noche? - le pregunto antes de acercarme

-Pésima noche, pero no quiero hablar de eso- dice ofreciéndome un chicle de una caja casi destrozada - ¿Y tú?

-Terrible noche- hace espacio y le cuento de la propuesta de Natsu y de la situación con Michelle

-Es difícil, por un lado, Michelle es tu mejor amiga y por el otro ¿te gusta Natsu no? -

-Pues lo que se dice gustar, gustar pues creo que si- se ríe

-Pero siento que me traicionó a mí misma estaba decidida a no tener hijos y a no casarme, creo que la respuesta es simple y no debo andar con Natsu-

-Oye calmada- dice volviéndome a la realidad -No es como que se vayan a casar y no tienen que jurarse amor eterno. El hecho de que no quieras casarte no quiere decir que estés cerrada a las relaciones verdad, esta es una buena oportunidad para ti-

-Es posible-

Lo único bueno de esta situación es que empezaron las vacaciones y tengo un mes entero para pensarlo, creo que le estoy dando muchas vueltas a algo simple si solo pudiera hablar con Michelle todo se resolvería

Esa es la solución. Me levanto temprano en mi tercer día de vacaciones y llego a la casa de Michelle, es bonita. De hecho, es una casa muy Bonita, nada que ver con mi casa llena de vidrios rotos, no combina para nada con las casas de la calle y mucho menos con la zona en que vivimos. Es la primera vez que la visitó, me da un poco de pena aparecer así

Me acerco para tocar el timbre, pero antes de hacerlo un chico sale, entro en pánico así que me escondo en la esquina de la casa, creo que no alcanzo a verme

-Espera cariño olvidas tus rodilleras- una mujer sale, le da al chico una bolsa pequeña de plástico y luego le da un beso. El chico hace gestos, es obvio que es muy mayor para esas muestras de afecto

Es un poco repulsivo es la misma manera en que mi madre trata a Sting, como si fuera un bebé

Era otra de las cosas que Michelle y yo teníamos en común, nuestras madres idolatran a nuestros hermanos, me pregunto si es un problema con su generación o es el simple hecho de que son hombres y nosotras mujeres

Espero unos minutos después de que el chico se fue para acercarme y tocar.

-Sí? - Nuevamente sale la mujer, es idéntica a Michelle solo un poco más bajita y regordeta

-Soy Lucy amiga de Michelle, me quedé con uno de sus cuadernos y vengo a devolverlo-

Me mira con desconfianza, pero me deja pasar

Entro hasta la cocina y veo a Michelle pelando unas papas

- ¿Qué haces aquí? - dice muy molesta cuando me ve

-Necesitamos hablar - le digo sentándome a su lado. Tomo una papa también porque necesito que mis manos estén ocupadas

-Te escucho- dice enojada

-Yo no creí que esto pasaría, eres mi amiga y eres importante para mí. Si tú me lo pides yo le digo que "NO" a Natsu-

Deja caer sus manos con fuerza en la mesa, me asusta

- ¿Cres que soy capaz de pedirte algo como eso? - no sé qué contestar así que me quedo callada -No podría, estoy molesta porque nunca me lo mencionaste. Nunca tomé si quiera la posibilidad de que pudiera pasar. Pero descuida, aprenderé a vivir con ello-

No parece tan dispuesta como dice. Creo que debo dejarla sola y esperar a que se le pase.

Me retiro con sigilo sin pensar que sería la última vez que la vería

Michelle no regresa después de las vacaciones, pensaría que es mi culpa, pero los chismes de corredor dicen que su hermano fue gravemente herido en una pelea callejera. Supongo que tuvieron que mudarse por seguridad, eso no es tan raro si tomamos en cuenta el lugar donde vivimos

Así inició un nuevo año escolar, sin amiga, sin esperanza y sin saber qué respuesta darle a Natsu

Aún siento que en parte es mi culpa que Michelle no volviera, siento que traicionaría la breve amistad que tuvimos, pero si no está aquí no tiene ningún sentido sentirme mal

Después de 2 semanas de huir de Natsu por fin me ánimo a hacerle frente

-Oye...- le digo a mitad de la cancha de la escuela. El voltea y corre hacia mí

-Mi respuesta es "Si"- le digo con la cara completamente roja

-Entonces ¿sí? -

-Si...- pero no pasa nada, ninguno de los dos sabe qué hacer y el momento se vuelve incómodo -Bueno creo que volveré al salón de clases-

-Eh si... te veo luego- escucho sin voltear

Es tan raro, creí que me sentiría diferente cuando por fin tuviera novio, pero lo único que siento es que pasa el tiempo y ninguno de los dos hace el primer acercamiento, al menos en las últimas semanas el me perseguía mientras yo huía, ahora parece que ambos estamos huyendo.

Sabía que era una mala idea, ahora no sé qué hacer, jamás debí contestarle, debimos solo ser amigos y ya.

Una tarde después de una fuerte pelea con mi madre regreso por fin al arrisco, el lugar secreto que comparto con Natsu, no voy a mentir quería una excusa para regresar y esperaba verlo ahí.

Para mi buena suerte se encuentra ahí, fumando de nuevo

-Yo no me acercaría tanto si fuera tú, es una fea caída- le digo acercándome lentamente, el me mira y se ríe un poco

-Supongo, pero no eres yo- dice de vuelva, ahora soy yo la que ríe

- ¿Todo bien? - le digo tomando mi lugar a su lado

-Mi madre no la he está pasando nada bien- da un sorbo a su cigarro, parece que ha practicado -Tengo dos hermanos pequeños y toda esta situación la está sobrepasando. El dinero no alcanza para nada y estoy seguro de que el arrendador del cuarto en el que vivimos en cualquier momento nos echara-

-Quisiera poder ayudarte de alguna manera-

-Con que mi novia me escuche es más que suficiente- dice tomando mi mano, ahora parece que mi corazón está a punto de estallar

Pero esto era lo que quería realmente, me acerco y soy yo quien le da un beso, fue rápido e inesperado, pero para ser un primer beso está bien.

Natsu se ríe y deja caer su cabeza en mi hombro. Definitivamente está bien.

- ¿Dónde rayos estabas? - Juvia me mira desde la puerta de la casa y parece realmente enojada

-Amm Sali a caminar ¿Cuál es el problema? – me arrastra al otro lado del parque, alejado de la entrada de la casa, pero podemos ver perfectamente si alguien sale o entra

-Hoy mis amigas me contaron un chisme, algunas chicas de primero están planeando una pelea aquí en la cancha de futbol el viernes –

-Oh, lastima por las pobres tontas que van a pelearan-

-No lo entiendes, es a ti a quien esas chicas quieren golpear- me quedo en shock, ¿a mí?

-Pero, pero ¿Por qué? yo no conozco a nadie de ese grado-

-Tu no, pero parece que un grupo de chicas enamoradas de Natsu piensa que por tu culpa ha estado desanimado, ha perdido 2 partidos de futbol desde que se te declaro y parece que toda la escuela sabe de eso- pero eso no es mi culpa, del todo, creo -Lucy tienes que despabilar parece que andas por la escuela como zombi, yo no puedo ayudarte. Muy pronto saldré de secundaria y no puedo arriesgarme a perder mi "carta de buena conducta" no podré ir a la preparatoria si me la niegan-

-No te podría pedir eso, una de tercero contra unas pobres chicas de primero no es buena idea verdad. No te preocupes yo veré como salgo de esto- ella me mira con desconfianza, es cierto que suelo ser distraída pero jamás me había pasado algo como esto

Es más ¿Cómo que club de fans de Natsu? Es un playboy o algo parecido.

Ahora estar en la escuela es mucho más difícil ya que por alguna razón Natsu y yo no podemos actuar de manera natural, o al menos como lo hacemos cuando nos encontramos en el arrisco y por el otro lado hay un montón de peleoneras que me quieren ver sangrar.

Veo a Natsu a lo lejos, creo que tengo que hablar con él para terminar con esta situación.

- ¿A dónde crees que vas niña? – tres chicas de primero me impiden seguir de mi camino, cada grado tiene un uniforme diferente por eso lo sé, pero no parecen más jóvenes que yo, son altas y robustas. Me dan algo de miedo, yo soy pequeña y delgada eso es muy injusto con este tamaño hasta intentar intimidarlas daría risa

-Amm ¿las conozco? – intento cambiar de dirección, pero me rodean como en una emboscada.

-Aun no, pero nos vas a conocer- dice la chica más alta

-Yo opino que ni a ella ni a nadie le interesa conocerlas- Juvia llega en mi auxilio, aunque dijo que no lo haría. Solo tiene que ponerse delante para que las tres chicas se dispersen

Eso fue intenso

- ¿Estas bien? - me pregunta, pero yo no estoy segura. Solo asiento y regreso mi mirada al objetivo principal

Me acerco a Natsu y el me nota, se queda parado esperando mi llegada, el mundo alrededor parece detenerse y todos voltean a vernos mientras más cerca estamos

-Natsu- le digo con una voz extrañamente temblorosa

- ¿Sí? –

-Yo enserio creo que esto no va a funcionar- todos murmuran y me juzgan mientas Natsu me mira como si no hubiera escuchado lo que dije. Sonríe como hacia días que no lo hacía y pone una mano en nuca

-Si, la verdad yo también lo había pensado-

Y estaba hecho, oficialmente ya no tenía como novio al increíble Natsu eso tenía que alejar a las tontas chicas de primero y esperaba que el resto dejara de prestarme atención en consecuencia

Todo se había acabado entre nosotros, o al menos eso pensé, hasta que ese mismo día por la tarde nos encontramos de nuevo en el arrisco y nos besamos por más de una hora

-Debistes ver a esas chicas, eran enormes, creí que me colgarían de un árbol- Natsu solo me ve como si fuera una niña pequeña y se ríe

- ¿Por qué a veces haces eso? –

- ¿Qué cosa? –

-Bueno a veces tienes errores de pronunciación, lo cual es raro porque tienes un excelente vocabulario, los profesores de español siempre te lo dicen-

-Oh bueno eso es porque mi madre no tiene buena pronunciación, ella es de provincia originalmente hablaba náhuatl entonces se le dificulta el español, mi hermano y yo hablamos así de vez en cuando-

-Eso es interesante- se acerca más y mi cara ahora es roja- Tal vez alguna vez me pueda enseñar algo de su dialecto-

Eso me hace reír, dudo que mi madre se preste para eso y me niego a presentarle a Natsu, pero no se lo diré por el momento.

No estaba muy segura de cuál era la relación que tenía con Natsu, si no era su novia para mi estaba bien, pero no quería perder el tiempo que pasaba con el fuera del ojo público, nadie lo sabía, ni siquiera me atreví a contárselo a Juvia, seguramente no estaría de acuerdo.

Y así paso el tiempo, mis encuentros clandestinos se volvieron regulares lo cual fue bueno para mi cuando Juvia se marchó a la preparatoria, me sentía muy sola y nuestro horario no nos permitía vernos para hablar en absoluto, tal vez excepto por las noches en las que llorábamos en el tejado

Lo que tenía con Natsu jamás pasaron de ser simples besos, que encerraban tanta dulzura como no sabía que podía recibir. Las chicas de mi edad empezaban a probar el sexo, yo tenía muy claro que no quería hacerlo jamás, o al menos no por el momento y agradecí inmensamente porque Natsu lo entendió.

La casa en la que vivíamos era herencia de mis abuelos paternos y se dividía en 3 grandes departamentos, en la planta baja vivía Juvia con sus padres, su madre al haber sido la hija mayor tuvo la oportunidad de elegir el lugar más grande, en el segundo piso vivía mi familia, mi padre era el hijo mediano y en el último piso vivía el tercer hijo, un tío soltero que veíamos una vez al mes y que rara vez estaba en casa

Cuando Natsu y yo cumplimos un año desde la primera vez que hablamos en el arrisco decidí que lo llevaría a conocer la casa, no quería que conociera a mi madre así que les pedí a Juvia que me permitiera recibirlo en su casa y fue la mejor decisión, hasta parecíamos una pareja verdadera

El único problema fue que tuve que explicarle a Juvia y a sus padres mi situación con Natsu, realmente lo tomaron muy bien

Y paso 1 año más…

Nuestra convivencia en la escuela nunca fue buena así que separarnos al ir a la preparatoria no fue completamente terrible. Natsu solía pasar mucho tiempo en casa conmigo, bueno en casa de Juvia, pero conmigo

Para ese entonces Gray también pasaba mucho tiempo ahí, después del secuestro parecía que todo se había solucionado y que para ambas el futuro parecía brillante en temas del amor. Los dos eran muy buenos amigos y entre los cuatro la vida era más amena. Me agradaba Gray parecía muy bueno para Juvia que jamás había tenido un interés amoroso

Hasta que aquello sucedió…

Fue un día de diciembre, hacia mucho frio así que esperaba que pasamos una buena tarde de películas, Juvia y Gray estaban frente al televisor con una manta y una bandeja de palomitas, yo esperaba a Natsu con una cobija para nosotros y papas fritas, pero no llego.

Me preocupe así que fui a buscarlo al arrisco, para mi mala suerte no estaba ahí, pensándolo bien jamás me dijo donde vivía, lo deje entrar a mi vida, pero él no me ha dejado entrar a la suya, por un momento me sentí realmente mal en ese sentido. Pero no debería verdad, después de todo yo era la que estaba bien sin títulos y sin verdadero compromiso.

Comencé a caminar por las calles mientras pensaba, me prometí a mí misma que no cuestionaría nuestra relación así no sería tan malo si terminábamos alguna vez, pero ahora la idea me parecía terrible. Froté mis manos en busca de algo de calor y entonces lo vi.

Estaba tirado en una esquina, de inmediato fui a auxiliarlo ¿lo habían asaltado? ¿se metió en algún problema?

-Natsu, Natsu ¿estas bien? – no me respondió, pero se dejó alzar por mí.

-Lucy eres tan linda, ¿ya te lo había dicho? – no entendía porque se estaba poniendo coqueto, era algo extraño.

- ¿Acaso estás ebrio? – mi inocencia aun creía que había hecho medianamente aceptable, pero no era así, su nariz estaba llena de algo blanco, en cuanto lo note hice todo lo posible por borrar las evidencias

Lo limpie completamente y lo lleve al sillón de Juvia, al día siguiente ya no estaba ahí

A pesar de haberlo regañado por eso trate de tomarlo como algo pasajero, después de todo los problemas en su casa nunca desaparecieron y él se sentía presionado, pero sus escapadas se volvieron extrañamente recurrentes

De un momento a otro nuestros encuentros se acabaron, Natsu dejo de ir al arrisco y poco a poco me hice a la idea de que lo nuestro había terminado y que aún peor, que había roto la promesa.

Pensaba que en cualquier momento me iba a enterar de que estaba en problemas o en la cárcel, pensaba que su mayor miedo se volvería realidad y con eso el mío también.

Paso mucho tiempo y un día de agosto me mandó un mensaje. Que terrible costumbre la mía de no cambiar los números de celular, me citó en el arrisco una ultima vez

-Lucy lo siento mucho- dijo sin darme tiempo ni de sentarme, yo no respondí -siento mucho haberte fallado como lo hice y lamento llamarte ahora pero no tengo a nadie más a quien recurrir-

Lo mire intensamente, de alguna manera sabia que no solo se había traicionado a sí mismo, también me traiciono a mi

-Embarace a una chica, su padre me amenazo. Me tengo que casar con ella- aun después de esa confesión no respondí, quería reírme hasta querer explotar en lágrimas. Era una enorme ironía y quise alejarme, pero simplemente no pude.

Por el bien de su bebé y de su creciente relación intente mantenerme al margen, pero siempre volvía a mi como un fantasma a atormentarme. A recordarme que un pequeño desvío o error pueden arruinar mi vida.

Lo lleve a rehabilitación, durante seis meses mientras nacía su bebé, realmente nunca supe porque hizo lo que hizo, jamás se lo pregunte, pero me di cuenta de lo mucho que necesitaba ayuda y por un momento accedí a ser quien se la diera, al final el fue incapaz de dejarme ir y yo a él.

Irónicamente mi madre nunca se enteró de la existencia de Natsu, me aleje de mi familia poco a poco y la relación se fracturo de tal manera que deje de tener cabida en la casa, sobre todo cuando Sting cayo en el mismo error y tuvo que llevar a su novia embarazada a vivir con mis padres

Fue entonces cuando Juvia me invito a vivir con ella justo cuando estaba en el tercer semestre de la carrera, pero las cosas no habían cambiado mucho para entonces, por el contrario, las visitas de Natsu aumentaron sin importar cuanto me esforcé en soltarlo, sin importar cuanto quise ignorarlo, nunca pasa. Lo único que me enorgullece de mi es que jamás en todos estos años me entregue a él, aun con todas las oportunidades que tuvimos para hacerlo.

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En el presente…

- ¿Estas despierta? – me dice desde la ventana, abro los ojos con dificultad ¿estaba haciendo guardia?

-Me duele mucho la cabeza. ¿Qué estás viendo? - me acerco lentamente hay una patrulla enfrente del edificio

-Hay un policía en la puerta también-

Aun es de noche, me inquieto por la presencia de los policías hasta que veo un mensaje de Lyon en mi celular.

Te mande un par de policías, por si alguien trata de comunicarse contigo y para que te sientas más tranquila

-Los mando Lyon- le digo tirándome en la cama, soy un asco mi maquillaje esta todo corrido y mi vestido esta arrugado

Me pongo la pijama consciente de que Natsu no me ha quitado la vista de encima

-Deberías comunicarte con Lissana, sabes que ella odia que te escapes así- Natsu resopla, la convivencia con la madre de su hija es cada vez peor.

-Bueno al menos deberías llamar a Natsumi, es pequeña pero seguro se da cuenta de lo que pasa entre ustedes-

-Natsumi tiene 8 años está más que consciente de lo que pasa entre nosotros-

-Debe odiarme-

-Lissana se a encargado de que así sea, no quiero ni contarte como se refiere a ti en casa- Natsu regresa a mi lado en la cama, sabe que odio que se acerque demasiado así que mantiene su distancia

- ¿Por qué lo haces tan difícil para ella y para todos? ¿Qué hacías aquí otra vez? –

-No tengo una excusa diferente, cuando siento que estoy flaqueando verte es lo único que me devuelve a la tierra, es lo único que me hace entrar en razón

Verte terminando una carrera, verte viviendo en un lugar tan lujoso. Me hace recordar que mi vida es así porque yo lo elegí, debí seguir tus pasos y tal vez ahora estaríamos juntos. – me toma de la mano

-Tal vez yo tendría una carrera también y la esperanza de un futuro brillante, pero lo arruine- hago que me suelte lentamente, carraspea la garganta y voltea la cabeza para no verme

-No te voy a dejar sola, por lo que hemos vivido estaré contigo hasta que encuentren a Juvia, estoy seguro de que la encontraran y te juro que cuando ella regrese a esta casa yo me iré, jamás te volveré a molestar-

Lo miro buscando en él sinceridad, jamás prometió alejarse antes, no se si es real lo que me esta prometiendo pero se me estruja el corazón de pensarlo


Hola hola simples mortales, cuanto tiempo verdad jaja. Lo siento en realidad estaba muy revuelta porque ya son los últimos capítulos y las ideas llegaban sin cesar, espero mañana subir otro capitulo siguiendo con Juvia y por fin sabrán lo que decía la dichosa carta

Por el momento déjenme comentarios mortales, recuerden que de su amor vivo :3