#Flufftober2021 #EsDeFanfics y #BestFiction #Día3

Disclaimer: Los personajes de Inuyasha son propiedad de Rumiko Takahashi.

Advertencia de OCC; no es amenaza, es promesa 😉

Bajo la lluvia

Esto ocurre hace años, tiempo antes que Kagome y Bankotsu se conocieran. Cuando el destino de ambos se veía interferido por sentimientos confusos que tenían que aclararse. Cuando dos amigos supieron que su destino no era estar juntos.

—¿Vas a querer que te dé tu espacio? —la pregunta quedó al aire, haciendo que la garganta de Kagome se cerrara. Sentía que las lágrimas le llenaban los ojos y que su corazón palpitaba a más velocidad de o que le habría gustado.

—Yo…—dijo ella con voz baja—. Yo no quiero perderte.

—No lo harás, Kagome —dijo el tratando de consolarla—. Pero, tal vez necesites el espacio para no salir lastimada. Y, cuando tengas tus sentimientos en orden, podemos volver a ser amigos.

—No, no Inuyasha. Si me gustas, pero eso no significa que no podamos…

—Algún día saldré con alguien —dijo él, tajante —. Y ese día no quisiera lastimarte más de lo que te lastimo en este momento.

—Tu… jamás me viste de otra manera.

—No, lo siento.

—Entiendo —dijo Kagome con las lágrimas cayendo de su rostro —. Tomaré ese espacio, si tanto insistes.

—Siempre serás mi mejor amiga—dijo Inuyasha, casi llorando junto con ella. Pero tenía que ser consiente de los sentimientos de su amiga; no actuar cómo si nada pasara—. Cuando estés lista, llámame.

—Lo haré— dijo Kagome tomando su mochila y saliendo de aquel salón en él que había confesado su amor.


Kagome jamás sabría que fue lo que más le dolió; si el rechazo de sus sentimientos o el tener que alejarse de su mejor amigo. Las lágrimas caían casi todos los días cuando pensaba en él. Cada que veía algo que lo recordaba tenía el impulso de querer llamarlo, de mandarle un mensaje o de salir corriendo a buscarlo… Pero no lo hizo.

Algo le decía que el tenía razón. Tal vez eso era lo mejor que tener a la fruta prohibida frente a ella todo el tiempo. Tan cerca de ella y que no lo pudiera tener. Al menos así era cómo se sentía antes de confesarle sus sentimientos, tanto era el desespero que sentía que no pudo evitar decirle todo, aquella tarde.

Un día simplemente le llegó la noticia. Él salía con alguien.

"¿Ya planeaba ser novio de alguien en ese entonces?", pensó dolida.

Habían pasado tres meses desde que ella le dijo lo que sentía, y él ahora tenía pareja. Por un momento sintió odiarlo. Estaba confundida del por qué no podría pasar algo entre ellos, si se llevaban tan bien. Si eran tan parecidos. Al menos eso creyó, hasta que ese día lluvioso los vio.

Pensó que su corazón se rompería, pero no lo sintió así. Jamás había visto a Inuyasha con una sonrisa tan radiante, cómo la que le veía con ella. La chica era hermosa, y por la manera en la que sus ojos lo veían, podía saber que también lo amaba.

"Bien por ellos", pensó tranquila. Mientras sentía cómo las gotas de lluvia comenzaban a fortalecerse y empaparle la ropa. Kagome sonrió y sintió que el gran peso que traía cargado desde hace algunos meses comenzaba a menguar. Tal vez ya era momento, sacó su celular y decidió enviar el mensaje:

Hola Inu, creo que estoy lista.

¿Quieren ir a cenar? Me encantaría conocer a tu novia.

Quiero que disfruten de mis historias como yo lo hago con muchas de las de ustedes. Dejen sus sugerencias en sus comentarios.

Muchas gracias.