Capitulo 13. El parque acuático.

La mañana había comenzado con un abrazador sol desatando su furia sobre toda la ciudad. Y pocos lugares sufrían tanto como el dormitorio A. del internado U.A.

Alguien por favor, máteme, y mándeme al frío infierno. – fueron las palabras que gritó Kaminari mientras yacía recostado en el piso del dormitorio, y sentía como se cocía en sus propios jugos –

El infierno está en llamas, idiota. – le respondió Jirou, que usaba una toalla húmeda como método para lidiar con el asfixiante calor.

¡Aún así sería más fresco que aquí! – replicó Kaminari de manera brusca.

La parte más profunda si está congelada. – Yaoyorozu replicó - ¿Nadie leyó la divina comedia? Dante escribió que… – quiso continuar con su soliloquio, sin esperar la reacción de los demás

Moción para que Yao-Momo se calle. ¿Todos a favor? – vocifero Mina, quien se sentía menos que preparada para la innecesaria explicación de Momo, qué ciertamente, no le importaba a nadie.

-¡SÍ! – todos exclamaron al unísono.

Hace tanto calor que ni siquiera me puedo ofender por sus demostraciones palurdas. – respondió Yaoyorozu con irritación.

Paga al frasco de la intolerancia. – aulló kaminari.

Cierren la boca. – sentenció Jirou.

Lo que más me hace enojar es Todoroki. – habló Mina, intentando desviar la atención.

¿Yo? ¿Qué fue lo que hice? – respondió con desconcierto.

Hacen casi 40C y estás usando manga larga. El aire acondicionado no sirve, además estás bebiendo té. ¿Por qué demonios bebes té? – la voz de Mina chirriaba con su tono molesto.

Es bueno para relajarse, deberías tomar uno también. – contestó Todoroki de manera inocente.

¿Alguien podría golpearlo? – ladró Mina, mientras se retorcía en el sofá, sin fuerzas para levantarse.

Haz tu propio trabajo sucio. – chilló Mineta, quien estaba junto a Todoroki.

Esto es culpa de Midoriya. – alzó la Kaminari .

¿Mía? ¿Por qué? – respondió Midoriya, quién hasta ese momento únicamente había estado mirando su celular, sin prestar demasiada atención.

No sé. Eres el único que no se ha quejado de nada. Parece sospechoso. – sentenció Kaminari.

Todos los presentes redirigieron su mirada a Izuku, quién comenzó a sentir la presión de todos los ojos inquisitivos en el sitio.

-Ahora que lo pienso, es cierto. Estás más callado de lo normal desde antier. – dijo Mina.

-¿Tiene que ver tu drama amoroso? – dijo Mineta, desde el otro extremo del sillón.

-¿Qué? N-no es nada de eso. S-solo estoy ocupado con cosas. – respondió mientras escondía su mirada, y el rubor inundaba sus mejillas.

Negación – exclamaron todas las chicas al mismo tiempo.

Solo escoge. No importa que una sea bailailarina-scort-camgirl, y la otra una marimacho adicta al azúcar; tú ganas al final. – respondió Kaminari, mientras se levantaba del suelo.

Espera… ¿camgirl? – preguntó Mina con el cabello erizado.

Sí, Mineta encontró su transmisión el otro día.

¡Maldito traidor, te dije que lo guardaras en secreto! – Mineta se lanzó sobre Kaminari intentando estrangularlo con sus pequeñas manos, a la vez que este último lo mantenía en el aire, como un muñeco.

Mientras todo mundo estaba pendiente de la confrontación entre Minoru y Denki, Midoriya devolvió la vista a su teléfono, y releyó los últimos mensajes de texto que había recibido.

"Ya es tiempo de nuestra siguiente cita"

"Te veré en este sitio mañana a medio día Deku-lindo;* "

La situación no parecía ir a ningún lado desde su perspectiva. Ese último sueño con Uraraka se había sentido demasiado real para Él. Pasar de no haberla visto cómo nada más que una amiga, o inclusive su mejor amiga, a tener un sueño húmedo con ella, le hizo desenterrar muchas de las interrogantes que creía haber superado hasta ese momento. Y sin importar cuantas veces se replanteará las cosas en su cabeza, nunca sentía que estuviera llegando a ningún lado. Incluso llegó a considerar pedirle consejo a su madre en esta situación, pero lo descartó rápidamente. Conociéndola, bien podría darle un ataque, aunque no mencionara la forma en la que conoció a Toga; ni la razón por la que estaba prácticamente obligado a salir con ella, en al menos dos citas más.

Izuku se quedó ahí sentado, analizando su siguiente movimiento. La chica no había seleccionado aquel lugar al azar. Era impulsiva, pero ninguno de sus revoltosos cabellos era de tonta. Tenía algo planeado, pero no se le ocurría el qué. Evitarlo era imposible. Midoriya comenzó a repasar sus ideas una y otra vez, al mismo tiempo que las escupía por lo bajo de manera inteligible para los demás. Sin darse cuenta aquel habito tenía cierto tiempo ya sin aflorar; sin embargo, era parte fundamental de su ser.

Aun así, un par de palabras consiguieron encontrar su camino hasta los oídos de Mina, y retumbaron en su conciencia.

"Parque acuático"

¡Tú, repite eso! – gritó de forma autoritaria.

¿Qué? – Midoriya salió de su transe.

¡Repite lo del parque acuático!

Los otros presentes interrumpieron lo que sea que estuviesen haciendo, y voltearon directamente a Midoriya; buscando una confirmación sobre aquello de que estaba hablando la chica de pelo entintado.

Yo… Es… Yo voy a ir al parque acuático.

Todos recibieron la información de Midoriya a su propia manera. Mientras unos parecían haber sido goleados por la obviedad, otros no parecían demasiado impactados por la idea.

¿Por qué habíamos pensado en eso desde el principio? – dijo Jiro, quien realmente parecía decepcionada de si misma por no tener algo en cuenta un hecho tan simple.

La alberca está vacía desde que empezaron las vacaciones… Supongo que nos desacostumbramos a pensar en el mundo exterior. – respondió Todoroki con su estoica forma de hablar.

En realidad, no estaría mal. La temperatura no va bajar hasta que se meta el sol. – añadió Mina. Quien se erizó ante la idea.

¡Yo apoyo con toda sinceridad! – Gritó Mineta.

Repugnante – Sentenciaron todas las chicas contra Minoru.

Entonces es unánime. Le llamare a los demás para que nos alcancen – Kaminari comenzó teclear con entusiasmo en su teléfono.

Izuku simplemente se quedó en silencio mientras veía a sus compañeros apoderarse de sus palabras. Cosa que lo entusiasmó bastante. Inclusive cuando Momo, y Jiro le preguntaron si estaba bien que todo mundo se uniera a sus planes particulares. Obviamente respondió de manera positiva; ya que tener a sus amigos junto a él podrá ayudarle con Toga de alguna manera. Cuando menos teniendo una salida; ya había funcionado hasta cierto punto una vez, no había razón para que no ayudara por una segunda.

Todo mundo se dispersó del lugar y fueron corriendo para prepararse. Como siempre; Yaoyorozu hizo gala de sus poderes de organización para asignar tareas a cada uno, y así llevarlo todo de una manera más eficiente. Incluso aquellos que no se encontraban en los dormitorios en aquel momento; recibieron encargos provisionales, si es que decidían unírseles. Izuku fue el único exento de alguna de ellas, debido por supuesto a que él ya estaba preparado para salir, simplemente todo mundo se le uniría después. Tomó su mochila salió del lugar para ir directo a encontrarse con Toga.

El principio de su trayecto fue tranquilo, ya que Midoriya solo estaba concentrado en sus propios pensamientos, hasta que una presencia se acercó durante ese momento, justo antes de entrar en la terminal del tren.

¡No vayas tan rápido! ¡Espérame! – la distintiva voz de Mineta se hizo presente. El hombrecillo se había preparado en tiempo record, y decidió darle alcance a su amigo – no me hagas esto, sabes que no puedo alcanzarte tan fácil – dijo entre profundos jadeos.

Oh, ¿qué haces aquí? Creí que todos vendrían después de arreglar todo. – Midoriya preguntó con cierta confusión, pues no veía como esto encajaría el esquema de las cosas planteado por Momo hacía tan solo unos cuantos minutos.

Jiro y Mina me sacaron a patadas. Según ellas "no soy más que una chinche libidinosa" – pronunció intentando imitar la forma de hablar de Jirou. – así que hice todo lo que pude para alcanzarte. Y no fue sencillo; menos teniendo que cargar esta cosa. – le mostró a Midoriya una pequeña hielera que se notaba llena, por el esfuerzo que se le veía hacer.

¿Y por qué la trajiste? – pregunto Midoriya.

¿Bromeas? Chicas sudadas en traje de baño desesperadas por algo refrescante, y yo voy a estar ahí. Listo para satisfacer sus necesidades. – un brillo le inundó la mirada a Mineta.

¿Quieres ayuda con ella? – se ofreció Midoriya.

Claro. Yo me encargaré del regreso. – Mineta entregó la caja a Izuku, y ambos retomaron el camino.

Oye Midoriya te tengo una pregunta. – dijo Minoru después de unos minutos transcurridos en silencio.

¿Qué sucede? – respondió Izuku.

Esto de salir al mundo exterior no es lo tuyo. ¿De dónde sacaste la idea? – p

Regunto a la manera de un detective, incluyendo la mirada sostenida.

De hecho, no fue mi idea. – respondió con un poco de cansancio en la voz – fue Toga la que me invitó.

Oh, vaya. Ya veo. ¿Y qué tienes pensado con ella?

¿Qué quieres decir? – la pregunta le tomó con la guardia baja. No era común que Mineta se interesara en la vida de otros, al menos no en la de los hombres.

Ella no es lo que yo diría "tu tipo". Sin ofender. Creo que encajas más con alguien igual de nerd que tú. Supongo que te veo más con alguien cómo. Mei es más parecida a ti, o la otra chica rubia, Melissa. – estas palabras plasmaron una expresión de absoluto horror en el rostro de Midoriya.

¡No! ¡Melissa es mi prima! – respondió completamente horrorizado ante la idea planteada por Minoru.

Es prima política, ¿no? – sentenció el pequeño Mineta.

S-sí, pero sigue sin estar bien. – Midoriya podía sentir el sudor frío recorriendo su espalda.

No es de lo que estoy hablando. Lo que tenemos entre manos, o lo que tú tienes entre las piernas; es un clásico caso de "Homo Erectus"

¿Uh? – escupió Midoriya sin pensar.

Que hay dos mujeres a las que te quieres coger, pero no puedes elegir entre ellas. – dijo con solemnidad, he intentando imitar el tono de Aizawa. – rayos, se supone que eres listo. Pero retomando lo que estaba diciendo. En estos casos, la solución casi siempre suele ser aquel viejo refrán al que mi abuelo le dio uso siempre que pudo, viejo maldito. "Ante la duda, la más tetuda", sólo que en tu caso no estoy seguro de que funcione. Tanto la rubia perturbadora, cómo Uraraka tienen una ordinaria copa C. No está mal… pero no es impresionante.

¿Cómo sabes eso? – el rostro de Deku de verdad mostró un tímido interés por aquella información.

No subestimes mi poder. – dijo con sorna – puedo estimar un par de tetas a 50 metros con un margen de error de 7 milímetros.

¿En serio? – contesto con gran incredulidad.

Claro. De hecho, si te interesa; el orden descendente en nuestro grupo sería: Momo, Mina, Hagakure, Uraraka, Tsuyu, y Jirou. ¿Quieres las cifras?

No… no creo.

99-101, depende de la hora del día, y lo que haya desayunado, 90, 85, 82, 81, y 0. Pero Jirou es voluptuosa en su corazón. Ahora, si lo que quieres es equilibrarlo… – antes de que pudiera continuar con su exposición, fue 0abruptamente interrumpido.

¿No crees que deberíamos continuar con lo que hablábamos? – en realidad Midoriya no estaba particularmente interesado en retomar el hilo, pero era mucho mejor que dejar a Mineta soltarse.

Tú mandas. Bueno, después de esta desviación… No están mal, pero si me lo preguntas; Ochaco obtiene más puntos por su trasero. Firme, y con forma de corazón. Sin embargo, la otra chica tiene unas lindas piernas, y bonito cuello.

¿Cuello? – se cuestionó Midoriya en voz alta.

El potencial erótico de los cuellos está subestimado. – sentenció Mineta con confianza. – y una cosa más. Sé que todo esto que te digo se escucha superficial. ¿Por qué hacerle caso al enano que ni siquiera ha besado a una chica a los 20 años? – el tono de voz de Mineta cambió a uno más serio después de esas palabras. – pues no tienes que hacerlo. Te estoy diciendo lo que yo veo, y lo que yo haría, pero tú no eres yo. Si solo una te pone como para partir sandías, tómalo en cuenta, pero si no te ofrece nada fuera de eso no creo que valga la pena. Aun así; se supone que somos adultos, y si quieres coger con las dos, está bien… pero tendrás que decirles, a nadie le gusta ser el otro lado en el netorare.

Las palabras se habían atorado en la garganta de Midoriya que no podía hacer nada más que mirar a su amigo, que ahora portaba un aura como la que nunca había visto antes en Él. Mei, y Bakugo le habían brindado ayuda a sus muy peculiares maneras, y Mineta intentaba hacer lo mismo con la suya. Era poco ortodoxa, pero autentica. Se daría tiempo para pensar con detenimiento en ella después; pues ahora ya se encontraba en un tiempo en el que no había tiempo para reflexionar. Súbitamente, el viento comenzó a soplar de manera tempestuosa al punto que ni Midoriya, ni Mineta pudieron mantener ambos ojos abiertos. Y tan pronto como llego aquella ráfaga la misma se fue casi cual presagio.

¡Ahí estás! – resonó un chillido en el aire.

Un escalofrío recorrió a Midoriya, desde la base de la espalda hasta la nuca, y se extendió por el resto de su ser, hasta que sintió un cálido tacto en la piel, que era acompañado por un gran peso que caía sobre su espalda.

Izuku se precipitó hacía adelante, salvándose por poco de perder los dientes, pues uno de los brazos que lo habían hecho casi caer hacía el frente, ahora lo sujetaba con gran firmeza, evitando su caída. Al mirar hacia arriba constató una amplia sonrisa, que después de todo este tiempo le era familiar, y la devolvió con gusto.

¡Eri! – dejó salir Midoriya en forma eufórica.

Ante sus ojos, Izuku vio pasar la imagen de la que alguna vez fue la pequeña niña de grandes ojos tristes, a una señorita de radiante presencia en toda regla.

Perdón, me emocioné mucho al verte – dijo Eri mientras lo ayudaba a ponerse de pie.

Parece que no dejas de crecer cada vez que te veo. ¿Estás aquí sola? Creí que Aizawa estaba al otro lado del país.

Lo está, me estoy quedando con Mirio hasta que regrese. El va a venir por mí. – en ese momento fue que Eri notó a Mineta, quién le hacía un gesto guiñando un ojo, y a la vez se encontraba opacado por la figura de Midoriya. – Hola – saludó secamente, y sin intentar disimular cualquier gesto de desagrado hacía su persona. – Vine con mis amigos de la escuela, pero llegué temprano. ¿Y tú? ¿Dónde están los demás?

-Ah…Bueno… Es – balbuceo torpemente intentando responder de una manera acorde para la jovencita.

Lo que pasa es que nuestro querido Midoriya tiene una cita. ¿Lo puedes creer? El sucio la acaba de conocer y ya quiere verla en traje de baño. – dijo Mineta quién hacía un acto de parecer genuinamente indignado al respecto.

¡No digas eso! - respondió de manera torpe y con el rostro pintándose de rojo poco a poco.

La… ¿La acabas de conocer? – dijo Eri de manera detenida, cómo si acabarán de romperle sus sueños y esperanzas. – No me agrada – la joven chica cambio su semblante a uno enfurruñado.

¿Qué? ¿Por qué? – escupió Midoriya de manera incrédula.

Se supone que Uraraka y tú eran la mamá y el papá. Siempre fue así cuando jugábamos. Estuve esperando por años a qué alguno hiciera un movimiento, y ahora esto. ¿Tienes idea en cuanto me esforcé en mi esquema de la Felicidad? ¡Esto no encaja! – La actitud de Eri se había vuelto hosca y su semblante se había deformado en uno más parecido al de Aizawa.

Esto… yo… no esperaba esto. – dijo Midoriya encogiéndose sobre si mismo.

Ya somos dos. Pero no es demasiado tarde, aún podemos solucionarlo. – la jovencita se plantó firmemente en el piso y dio una viva prueba de sus influencias cercanas, siendo una versión pequeña de Nejire cuando hacía sus pucheros. – esto es lo que vas a hacer. En cuanto llegue esa bruja vas a decirle: "No quiero volverte a ver, desaparece de mi vida, y déjame ser feliz". ¿Entendiste? – las palabras de Eri parecieron caer en saco vacío, ya que Izuku quedó inmóvil y perdido.

Fue en aquel momento que el pulso de Midoriya se disparó, y su mirada se fijó en la distancia, junto a la ausencia total de su mente ya que una figura comenzaba a divisarse a lo lejos.

Creo que lo rompiste – dijo Mineta. Que también veía a Eri abstraída por aquella silueta qué comenzaba a ser reconocible. – santa virgen de las putas. – exclamó al darse cuenta de quién era.

Toga mantenía esa caminata grácil, cómo si el simple hecho de existir fuera una danza para ella, y la calle nada más que un escenario donde toda la atención se centraba en su persona. Inclusive a la distancia sus ojos predadores eran capaces de paralizar a su objetivo; ya que, con ese simple intercambio de miradas, Deku se había petrificado por completo, al igual que sus dos pequeños acompañantes.

Twice había hecho su magia una vez más, haciéndole un vestido de playa blanco que hacía resaltar con su traje de baño debajo, y para cubrirse del sol un sombrero de paja de ala ancha, además de también haber trenzado su cabello, cosa que le daba una contrastante apariencia angelical.

Hola, Deku-lindo. – saludó con una suave voz a la vez que se acercó hasta Midoriya para plantar un pequeño beso en sus labios. – hola también – Se dirigió a Mineta y Eri.

Al igual que Midoriya quedaron paralizados, sin embargo, se debía al embelesamiento causado por la presencia cuasi celestial que desprendía Toga. Himiko quedó mirando a Midoriya esperando algo que él no pareciera comprender, hasta que observó los rostros de sus acompañantes y su cerebro finalmente pareció reconectarse.

¡Oh! L-lo siento. Ya conoces a Mineta, y ella es Eri, la hija de mi asesor en la escuela, cómo mi hermanita.

Hola, mucho g... En conocerte. - mustió Eri, mientras extendía su mano a medias y le dedicaba una mirada juzgadora a Toga, quién percibió la hostilidad proveniente de la chica de cabello platinado a la que le tomó la mano con una firme suavidad.

Igualmente - respondió con una sonrisa discreta.

Sí, una linda reunión. Me gustan tus sandalias - dijo casi gritando Mineta, debido a que él sí pudo percibir la hostilidad pasiva de ambas chicas.

Puedo pisarte con ellas, si puedes pagarlo. - sentenció Himiko dedicándole una mirada perversa al pequeño Mineta. - ¿te parece bien?

Por hoy paso. Oye, Eri. - desviando el tema lo mejor que pudo, Minoru tomó a la jovencita por la muñeca y la arrastró fuera del lugar tan rápido cómo le fue posible, -voy a necesitar tu ayuda. Estos tipos nunca me dejan subir al tobogán más grande. Necesito que los distraigas mientras me escabullo por atrás. - mientras mangoneaba a la pobre Eri, para sus adentros Minoru solo podía pensar en una cosa. - "Maldita sea, Midoriya. Debes casarte con esa mujer y preñarla tan pronto sea posible, no puedo asegurarte que voy a contener por siempre."

Una vez que la pareja observara a Eri y Mineta empequeñecerse a la distancia hasta desaparecer por completo, Himiko finalmente se dirigió a Midoriya con su estrafalaria normalidad.

¿Y bien? ¿No tienes algo qué decirme? - bufó Toga, su rostro dejaba ver una clara indignación.

¿Qué cosa? - respondió Midoriya un tanto confundido.

No lo sé. Algo cómo: ¡Que linda te ves! ¡Me encanta tu vestido! ¡adoro lo que le hiciste a tu cabello! ¡Quiero arrancarte todo y cogerte mientras empujo tu cabeza bajo el agua! Aceptaría incluso que sólo me tomaras por la cintura y me agarraras el trasero. - chilló acortando la distancia entre ellos y plantando su rostro travieso a pocos centímetros de distancia.

¡Yo no puedo hacer eso! - su rostro comenzó a hervir de vergüenza.

Te doy permiso, no te preocupes por eso. - procedió rodear a Izuku con sus brazos a la altura de la cadera, para súbitamente meter sus manos dentro de su traje de baño y estrujar con toda su fuerza, encarnando sus uñas inclusive. - algo como esto, ¿entiendes? - remarcó de la manera más seductora que pudo.

Sí, entiendo. - respondió Deku, qué al ser tomado con la guardia baja dejó caer la hielera que olvidó devolver a Mineta, provocando que su contenido se terminara desperdigado por el suelo. Revelando que poco había para refrescarse dentro de ella, pues todo tipo de artículos lascivos se vislumbraban decorando los adoquines del suelo ahora. Midoriya dirigió una avergonzada mirada lentamente hacía Toga; quién se relamía los labios para terminar en una perversa sonrisa de complicidad.

Tenía planeado dejar todo eso para el tercer acto, aunque empezar por el postre tampoco está mal. - susurró Himiko que a su vez daba un nuevo apretón a las nalgas de Izuku.


Lamento haber tardado tanto, pero descubrí que me volvieron a plagiar y eso me desmotivó mucho. Este será el último capítulo por un tiempo, pues quiero escribir otras cosas qué estén más al día con el manga.Gracias por dejarme robar su tiempo.