Contenido: Drabble, yaoi, romance, fluff, etc. Parte de la serie #Flufftober2021 propuesto por la página "Es de fanfics".
Pareja: Midorima Shintarou x Takao Kazunari (MidoTaka)
Disclairmer:
Hikari: Día tres del flufftober y brincamos nuevamente de fandom. Sin mucho que decir más que Kuroko no basket no me pertenece, la obra original es de Tadatoshi Fujimaki, por lo que este fanfic es únicamente escrito por ocio y no tiene fines lucrativos.
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#Flufftober2021, 3 – Under the rain (bajo la lluvia)
-Vaya que problema…- soltó en un murmuro Takao mientras alzaba su vista hacia el cielo.- Está lloviendo.
-Eso es obvio, nanodayo.- contestó el peliverde a su lado, quien de forma casual sacó un paraguas de la maleta que colgaba por debajo de uno de sus hombros.
-¿¡Traes paraguas, Shin-chan?! ¡Pero si hoy no hubo pronóstico de lluvia!
-No seas idiota, Takao.- le dirigió una mirada fría mientras acomodaba sus lentes sobre el puente de su nariz.- Mi objeto de la suerte de hoy es justamente un paraguas. Oha-asa jamás se equivoca en este tipo de situaciones.- respondió, como si aquella explicación estuviese repleta de lógica, pero para más bajo, quien aún dudaba la mayoría del tiempo de la omnipresencia de Oha-asa, aún era solo una gran y casual coincidencia, como muchas otras, a favor de Midorima Shintaro.
-Sí, sí, claro. Como siempre, Oha-asa guiando tus días, Shin-chan.- un tic de molestia atacó la ceja izquierda de Midorima al percatarse del extremo sarcasmo impregnado en aquel absurdo comentario. De haber sido más impulsivo como Aomine o Kagami, habría empujado a su compañero al charco más cercano.
La lluvia provocaba un repetido y constante goteo sobre el asfalto. Probablemente eran los últimos alumnos dentro de la escuela, ya que siempre solían quedarse algunos minutos más después de que la práctica, luego de que el resto del equipo se fuera, y así practicar algunos tiros libres a solas.
Perdiendo la noción del tiempo es como habían terminado en aquella situación, por supuesto de no haber sido por sus creencias en el horóscopo, Midorima tampoco habría tenido razón para llevar en su maleta algo como un paraguas, pero al tenerlo, la verdad es que nada le impedía emprender su camino de regreso a casa.
Pero tampoco es que él fuese tan desalmado como para dejar a Takao completamente solo bajo la lluvia.
-Oye, Taka…- el joven a su lado comenzó a reír fuertemente, interrumpiendo al momento al peliverde.
-¿Eh? Ah lo siento, Shin-chan.- trataba de acallar sus risas, aunque era evidente que apenas si podía controlar de soltar algunas carcajadas.-Acabo de recordar algo gracioso.
-¿Algo gracioso?- preguntó, aun si su subconsciente le dictaba que hacerlo era mala idea.
-Bueno la primera vez que perdimos contra seirin… tú lloraste bajo la lluvia ¿verdad?
Fue en ese justo momento en que a Midorima le empezó a valer mierda lo que sucediera con Takao.
Aun si éste pareciera no terminar de darse a explicar, Midorima comenzó a caminar a paso firme, con su paraguas color verde protegiéndolo de las gotitas de agua.
-¿Shin-chan? ¡Oye espera!- gritó el de cabello azabache, sin el valor de alejarse del pequeño techo que lo cubría y extendiendo su brazo hacia su compañero.
-¡Hasta mañana, Takao!- se despidió de manera nada amistosa sin siquiera voltearlo a ver. Necesitaba olvidar los verdaderos deseos homicidas que brotaron su interior.
Sin importarle mojar su propio pantalón, Midorima se alejó a paso firme de la escuela, con dirección a la estación más cercana. ¿Se había burlado de él? ¡Eso era obvio! Para alguien como Takao Kazunari todo momento en que él pudiese mostrarse vulnerable se convertía en alguna burla hacia su persona.
Pues bien, cosechas lo que siembras y ahora se quedaría completamente solo bajo esta horrible lluvia.
Lluvia que comenzaba a ser tormenta.
Los vientos soplaron con tal fuerza que aun con aquella protección, las gotas terminaron mojando levemente el pulcro uniforme de Midorima, haciéndole sentir un horrible escalofrío. Debía darse prisa si quería alcanzar algún transporte antes de que todo se detuviera debido al horrible cambio meteorológico.
Pero si eso era así…
-Tch, mierda…- se mordió la lengua antes de dar media vuelta y comenzar a correr presuroso de regreso a la escuela. Los vientos cada vez eran más fuertes, pero no se detuvo aun si las gotas comenzaban a mojar y nublar su vista tras sus anteojos. Tardó aún menos en llegar y dirigirse a la entrada del gimnasio, aunque la sorpresa lo inundó cuando notó la figura de su compañero aun esperando bajo ese techo, con la gran diferencia de ahora encontrarse completamente empapado.
-¿Pero qué rayos sucedió?- preguntó, asustando al pobre chico quien volteó presuroso al escuchar el gruñir de su voz.- Estas empapado.
-¡Shin-chan!- la molestia se desvaneció siendo sustituida por una especie de nerviosismo al percatarse de aquel inusual e incómodo brillo resurgiendo en las retinas oscuras de Takao.- Creí que habías regresado a casa.
-No soy tan descarado como para dejarte solo sabiendo que podrían suspender el servicio de transporte en cualquier momento.- queriendo parecer casual, Midorima inclinó la sombrilla levemente hacia el más bajo, quien aún seguía siendo víctima de la lluvia.- ¿Por qué mierda estás tan empapado?- repitió su pregunta.
-Después de que te fuiste me di cuenta que tal vez había dicho algo que se malentendiera.- Takao pasaba su mano por sobre su cabello mojado, dándole un perfil despreocupado mientras trataba de secarse aunque fuese un poco.- Así que intenté alcanzarse cubriéndome con mi chaqueta, pero realmente fue imposible con este clima.- Afortunadamente Takao miraba hacia abajo, exprimiendo el extremo de su camisa, ya que de haber visto hacia el rostro del ex miembro de la generación milagrosa, hubiese sido testigo de ver como las mejillas de éste se sonrojaban levemente mientras trataba de desviar la mirada, un tanto avergonzado.- Por eso me sorprendió que regresaras.
-Por Oha-asa, ¿qué clase de idiota trataría de seguir a alguien bajo esta lluvia? Eres bastante estúpido, nanodayo.- Midorima rebuscó otra vez entre su maleta, sacó una toalla limpia y se la extendió a su compañero.- al menos asegúrate de no pescar algún resfriado. Serias un problema para el resto del equipo.
-Vaya, Shin-chan preocupándose por mi.- la tomó antes de que Midorima se arrepintiera.- Muchas gracias.
-Andando, hay que llegar a la estación.- Midorima no empezó a caminar hasta que vio que Takao lo seguía su lado. El paraguas resultaba un poco estrecho para dos jóvenes de secundaria, pero aun así trató de inclinarlo lo mayor posible para que el pobre chico halcón no se mojara más de lo que ya estaba.-Entonces…- retomó la plática luego de algunos metros en silencio.- ¿Por qué te estabas riendo? ¿Malentendí algo?
Takao cubrió con la toalla la media sonrisa que se coló en su rostro.
-Es muy pronto para decírtelo, Shin-chan.- tuvo que reprimir otra risotada al ver como el más alto fruncía su ceño al no obtener la respuesta deseada. De haberlo hecho probablemente lo hubiese empujado hacia la lluvia.
"Porque, fue en aquel día de lluvia que me di cuenta de lo muy enamorado que estoy de ti, Shin-chan."
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Hikari: Hace muchísimo que no escribía para este fandom, fue como un balde de agua fresca. En fin, espero que les haya gustado y los veo mañana, en otro fandom, para este flufftober. ¡Bye bye-perowna!
