El Gaikage
Capítulo 1 El grande y poderoso Gaikage entra en escena
El líder de Akatsuki Pain estaba atacando la aldea de la Hoja y Tsunade aún no había intervenido del todo. Ella estaba viendo que estrategia tomar aunque tenis en pésimo presentimiento ya que Kakashi Hatake fue asesinado hace unos minutos.
—¿Dónde está Danzo? Se le avisó que mandara hombres para defender el pueblo—pidió saber la Hokage.
—No se ha visto actividad de ellos—explicó Yugao.
—Ya veo cual es su plan. Maldita sea, Kakashi está muerto. ¡¿Quién es el Jonin más poderoso que no está en la aldea?!—preguntó la rubia con un pésimo presentimiento.
—Maito Gai—.
Tsunade quería morirse ya que analizó bien las cosas: Asuma estaba muerto, Kakashi también, Kurenai está embarazada y el resto del personal estaba malherido. Quizás Hiashi Hyuga sería buen candidato pero estaba influenciado por su clan y no era buena idea. Gai era un estúpido pero sin duda tenía honor y era el más responsable de todos a pesar de sus excentricidades.
—Consigan papel y tinta rápido, junto a un sello. ¡Ahora! Voy a escribir mi orden rápido—.
Al día siguiente, se inició la reparación de Konoha. Los muertos resucitaron por Nagato que usó su ojos de cebolla para expiar el pecado que hizo aunque Tsunade quedó en coma por usar demasiado chakra.
En cuanto a los ninjas, ellos celebraron una reunión de clanes juntos los altos cargos y el Señor Feudal del Fuego para determinar quién sería el Sexto Hokage ya que no parecía que fuera a despertar su Quinta Hokage.
—Nomino a Danzo Shimura como el Sexto Hokage—declaró uno de los ancianos de Konoha.
—¡De ninguna manera, es un peligro para la aldea!—se levantó Shikaku Nara.
Habían dos serios candidatos a Sexto Hokage los cuales eran Kakashi Hatake por el bando de la izquierda y Danzo Shimura por los de la derecha. El anciano vendado estaba a punto de usar su Kotoamatsukami para manipular al hombre más poderoso del País del Fuego cuando…
—Disculpen todos pero este es una orden directa de la Quinta Hokage que escribió antes de entrar en coma—.
Shizune estaba en el lugar de la reunión y quería aguantarse la risa ya que la propuesta de su maestra era arriesgada y estúpida aunque tenía sentido el objetivo real: Ganar tiempo.
—Mi maestra nominó con todas de la ley al Jonin más poderoso de la aldea: Maito Gai, la sublime Bestia Verde de Konoha—presentó la médico como lo hubiera hecho Naruto.
—¡Esa mujer está loca, nos va a llevar a la ruina!—exclamó Hotaru furiosa.
—¡Tienen idea de lo que eso nos va a costar!—balbuceó Homura en shock.
—Señor Feudal, considere eso. La Quinta Hokage ya está senil, no haga caso a este documento—le comentó Danzo con molestia.
—¿Qué tan poderoso es ese tal Maito Gai?—preguntó el gobernante interesado.
—Es tan poderoso que hizo correr al infame Itachi Uchiha y el temido espadachín de la Niebla Kisame Hoshigaki cuando se infiltraron en la aldea—comentó Shizune sonriente.
Shikaku siendo el hombre más inteligente de Konoha entendió la estrategia de Tsunade y le siguió el juego a Shizune porque en realidad Gai era competente cuando se lo proponía.
—Traigan el expediente de Maito Gai y que el señor Feudal vea sus logros. Están al mismo nivel que los del mismo Kakashi Hatake—comentó el Nara con una sonrisa diabólica.
Danzo por primera en mucho tiempo estaba sudando balas y es que no había considerado que ese zoquete fuera un buen candidato. Se le había olvidado deshacerse de él por si acaso y estaba pagando caro su error.
—Guau, esto me gusta. Decidido, a partir de ahora Maito Gai será coronado como el Sexto Hokage. Vamos a darle la noticia—.
En lo que eso se decidía todo, el cejotas sensei con sus alumnos recogían escombros y ayudaba en todo lo que podía ya que la aldea debía repararse lo más rápido que se pudiera. En sus actividades fue llamado por los ancianos de Konoha que lucían más nerviosos y enojados que de costumbre.
—¡¿Qué yo queeeeee?!—exclamó en shock el sujeto.
—Por los votos del consejo ninja y la aprobación del Señor Feudal del Fuego, Maito Gai es nombrado como el Sexto Hokage de Konoha—dijo Homura con un tic nervioso en el ojo.
—Su ascenso será notificado a todos y se le hará una ceremonia en cuanto reparen la aldea—.
—¡¿Yo Hokage?! ¡No es una broma!—siguió diciendo incrédulo el cejudo.
—¿Acaso somos de los que hacen bromas?—.
—Buen punto. Si me nombraron Hokage entonces haré todo lo que este a mi alcance para darlo todo por la aldea. ¡Mis llamas de la Juventud llenarán de orgullo a los aldeanos!—exclamó el sujeto eufórico.
—Ya valimos—murmuraron los ancianos.
Por su parte, el Equipo Gai estaba en los trabajos de reparación cuando vieron llegar a su excéntrico sensei con el sombrero Hokage y estos estaban alarmados.
—¡¿Qué es eso Gai sensei?!—balbuceó Tenten incrédula.
—Niños, escuchen con mucha atención. A partir de ahora, yo fui nombrado formalmente como el todopoderoso Sexto Hokage de Konoha. ¡Mis llamas de la Juventud impulsarán la aldea desde los escombros!—anunció su noticia el sujeto con su pose de chico bueno.
—¡Estamos perdidos!—exclamó el pobre Neji sudando balas.
—¡Voy a empacar mis cosas!—exageró Tenten
—¡Que bien, Gai es el mejor Hokage de todos los tiempos!—animó Lee sonriente como siempre.
—¿No podían haber puesto a alguien más? No sé, a Kakashi o quien sea. ¡Gai sensei a este paso nos va a obligar a usar esos estúpidos trajes!—reclamó la kunoichi aterrada.
—No se me había ocurrido pero es una excelente idea. Será ley los expandex verdes en la aldea—.
—¿Tenías que abrir la boca?—murmuró Neji molesto.
En las instalaciones de Raíz, Danzo Shimura estaba furioso, más que furioso estaba echando espuma por la boca porque jamás pensó que esa alcohólica con siliconas le jugara chueco. Proponer a ese zoquete fue un truco pretencioso para comprar el tiempo y se encargaría de boicotear eso. Iba a mandar a asesinarlo, aunque no iba a ser fácil ya que admitía que era muy fuerte para ser derrotado en batalla.
—Lord Danzo, ¿me mandó a llamar?—.
Frente a él tenía a una espía en ANBU que se infiltró para conocer varias de las jugadas de Tsunade y era la charada perfecta para acercarse al nuevo Hokage sin levantar sospecha.
—Agente Kame, tienes una misión por el bien de Konoha. Tienes que asesinar a Maito Gai—declaró el líder de Raíz.
—Afirmativo, lord Shimura—.
—Pero que parezca un accidente, no debo levantar sospecha—le advirtió el viejo serio.
—Entendido—.
Los días pasaron y la aldea tomaba forma con las reparaciones. Todos en Konoha se enteraron de que Gai sensei sería el Sexto Hokage y fue tanta la sorpresa que a Kurenai se le adelantó el parto y tuvo a su hija a la que llamó Mirai.
—No sé si mi hija viva en un futuro gobernado por Gai—murmuró exhausta la mujer con su hija en brazos.
—Descuida querida Kurenai, por la memoria de Asuma prometo que tu pequeñita será feliz en las llamas de la Juventud que tendrá. Incluso tengo su traje de bebé—declaró Gai que ahora cargaba en todos lados su sombrero.
En ese instante, Kurenai quedó horrorizada al ver un mameluco parecido al traje juvenil de Gai y está definitivamente no se lo iba a poner.
—No gracias, quédatelo—.
—Te lo regalo, inspirará a tu hija a ser más juvenil—.
—Cambio de tema, ¡¿por qué cambiaste el color del sombrero Hokage?!—reclamó la pelinegra el asunto.
Es que el sombrero ahora tenía color verde en vez de rojo y la parte blanca fue reemplazada por partes naranjas.
—¡Ahora como el Hokage, la Voluntad de Fuego se verá fortalecida con las Llamas de la Juventud!–.
—Maldita sea, ya nos cargó el payaso—.
Se llevó a cabo una ceremonia formal para declaración y efectivamente Gai fue ascendido a Kage, contra todos los pronósticos y los aldeanos que lo conocían no estaban seguros que sería de ellos con el cejudo como su nuevo líder.
—¡Queridos aldeanos, me siento honrado de ser su nuevo Hokage! ¡A pesar de que estamos pasando una crisis, el ánimo no debe decaer! ¡La Voluntad de las Llamas de la Juventud encenderá nuestros corazones y Konoha se recuperará de esta tragedia! ¡No hubo muertos y eso nos debe alegrar, seremos los pilares de las nuevas generaciones y les enseñaremos lo que son Las Llamas de la Juventud!—fue su discurso del cejotas.
—¡Cambió el discurso que se le escribió!—exclamó Tenten en shock.
—Era obvio que no se le quedó—murmuró Neji irritado.
—¡Gai sensei, usted será el pilar de las nuevas generaciones!—animó Lee maravillado.
—¡Viva el Sexto Hokage!—dijeron todos en coro.
—¡No, desde ahora soy el gran Gaikage!—aclaró el cejotas con una risa fanfarrona.
—¡No invente títulos estúpidas sin permiso, Gai sensei!—lo regañó a lo lejos Tenten aunque no le hizo caso.
En fin, no hubo demasiada celebración ya que aún tenían que construir la aldea y reorganizar las cosas, además de que Akatsuki andaba aún haciendo de las suyas. En cuanto a Gai, lo primero que se reparó fue la Torre Hokage ya que era primordial que este hiciera el papeleo.
En cuanto a quienes lo ayudarían, Shizune renunció a su puesto ya que estaba supervisando los ninjas médicos y los heridos del ataque de Pain, por lo que el nuevo Hokage se quedó sin asistente. Shikamaru no aceptó el puesto ya que sería demasiado fastidioso tolerar al cejotas y nadie realmente deseaba aguantar sus excentricidades.
—Al fin conozco a mi nuevo rival: Papeleo—.
En la oficina, una torre de papeles que llegaba a los tres metros de solicitudes y el cejudo lo tomó como un nuevo desafío.
—¡Prometo que si no termino esto, daré 50 vueltas alrededor de la Torre Hokage con mis manos!—.
Justo cuando iba a empezar los vejetes entrometidos para a ubicar algo importante ya que debía haber alguien que asistiera a su líder.
—Buenos días, Sexto Hokage—saludó Hotaru seria como siempre.
—Señor doctor profesor Gaikage para ustedes—le dijo contundente el cejotas.
—Eh, si…—murmuró Homura con un tic en el ojo izquierdo—Nos tomamos la tarea de buscar a un asistente que le ayude con su trabajo. Le presentamos a la que se encargará de sus necesidades—.
A la oficina entró una mujer que parecía ser de la edad de Gai y la verdad era increíblemente hermosa siendo una belleza que no se le veía seguido en el país del Fuego ni en los Países Elementales. Su cabello era negro verduzo que por la parte de atrás era recogido por unas flores de color lila. Sus ojos eran rasgados de iris verde esmeralda, con un cuerpo que rivalizaba en sensualidad con las mujeres del clan Hyuga ya que tenía bastantes curvas, pechos copa C y un lindo trasero que era delineado por un hermoso vestido chino de color verde brillante con decorados de tortuga y líneas de color amarillo, y por la parte de abajo se dejaban ver unas piernas largas, sexys y fuertes a la vez, de doble tacón bajo en vez de las sandalias ninja tradicionales.
—Buenos días, lord Gaikage. Mi nombre es Xuan Wu, es un honor servir a alguien de su jerarquía—se inclinó la mujer de forma devota.
—¿Ese nombre? ¿Eres del barrio de la Tortuga?—preguntó Gai curioso.
—Así es, tiene un buen conocimiento de ello—.
—Allí se asienta el clan Lee. Viví allí en mi niñez—.
—Ella será su nueva asistente y estará disponible para usted las 24 horas del día—comentó Homura serio.
—¡Eso es increíble, tendré más apoyo para darles juventud a esta aldea decaída por el dolor!—exasperó el cejudo.
—Cómo usted diga, lord Gaikage—.
Los ancianos se retiraron y el Gaikage vio que su nueva asistente estaba parada sin moverse como si fuera una especie de robot, mirándolo fijamente.
—¿Por qué no te mueves?—preguntó el sujeto confuso.
—No me muevo hasta que me de una orden, lo que sea yo lo haré. Por eso soy la herramienta del líder de esta aldea—aclaró la ninja de Raíz.
—Ya que insistes, quiero curry de la vida. Con este papeleo no puedo comer, así que quiero que lo consigas—le pidió sonriente el Kage.
—A la orden, mi señor—.
Ella se fue de allí y a los pocos minutos entraron los alumnos del Gaikage viendo como su sensei se dedicaba a hacer su papeleo.
—¡Piensa Gai, piensa Maito!—exclamó con exageración el sujeto.
—¿Qué hace sensei?—preguntó Neji curioso.
—¡¿Qué falta de respeto es esa?! ¡Soy el Gaikage para ti!—declaró el Kage severamente.
—¡Ya deje de decir esas cosas raras!—.
—Ahora puedo presumir que soy el estudiante de un Kage poderoso—lloró Lee admirado.
En ese momento, entro Xuan Wu con una bolsa y caminando de forma tan sexy que los chicos al verla se quedaron pasmados. Lee y Neji se sonrojaron en exceso y Tenten estuvo a un paso de volverse lesbiana.
—Lord Gaikage, aquí tiene su desayuno. ¿Desea que se lo de en la boca?—preguntó ella de manera tan apagada que de alguna forma era muy sexual.
Los estudiantes de Gai vieron como ella dejaba expuesta sus piernas y al recargar su cuerpo en el escritorio resultaba bastante su lindo trasero de forma que hizo sangrar a los tres por la nariz.
—¡Aaaaah, me robó mi heterosexualidad por un instante!—gritó Tenten rodando en el suelo.
—Mis queridos estudiantes, les presente a mi nueva asistente Xuan Wu—dijo el Kage orgulloso.
—¿Estudiantes? Es un gusto conocer a los alumnos del gran Gaikage—se inclino ella para saludarlos.
—Ese nombre es de mi barrio, ¿verdad Tenten?—mencionó Lee notando ese detalle.
—Oh si, yo vengo del barrio del dragón. Soy Tenten—.
—Rock Lee, señorita—.
—Neji Hyuga—.
—Un gusto, estaré siempre al servicio del Gaikage, así que estaré siempre cerca al menos que tenga una orden que implique dejarlo por un momento—declaró la mujer de forma apagada como siempre.
—¿Entonces no va a necesitar nuestra ayuda?—preguntó Lee si dejar de ver los pechos que resultaba del escote de la nueva asistente.
—Ahora que lo pienso. ¡Desde ahora en adelante los nombro como mis nuevos ANBU!—declaró el Kage serio.
—¡¿Nos va a dar un ascenso?!—balbuceó Tenten.
—Queridos estudiantes, como necesito tenerlos cerca quiero que sean la guardia personal de mi confianza. Por ello, serán ustedes mis ojos y protección como el Gaikage que soy—alegó el sujeto.
—En realidad es algo de nepotismo pero una promoción no me cae mal. Puedo presumir ante el clan de ello—murmuró Neji viendo las cosas de otro modo.
—Sí lo desea, lord Gaikage. Mientra usted está en la oficina, puede darles algo de entrenamiento para que sean ANBU. No por nada estuve en ese lugar bastante tiempo—se ofreció la mujer tratando de ganarse la confianza del Hokage para su misión.
—Eso suena bien. Es más, quiero ver tu nivel. Soy muy curioso con el nivel de ninjas poderosos para la superación personal—.
—Cómo usted quiera, señor Gaikage—asintió la asistente.
La asistente se quedó ahí parada un buen tiempo como decía su formación como ANBU Raíz y analizaba como era su objetivo. Era increíblemente lento de mente, como un niño, además de que adoraba el curry.
—Ya terminé el papeleo, ¡hora de mis ejercicios como Gaikage!—.
La ANBU se quedó mirando raro como es que hacía flexiones con sus brazos en vez de sus piernas y ella hizo lo mismo de forma que parecía una artista china que hacía flexiones.
—¿Por qué hace esto?—preguntó la asistente.
—Así que tienes fuerza en esos brazos. Esto es para ejercitar estos brazos entumecidos y no perder condición física—explicó el cejudo.
—No entiendo, pero se ve entretenido—.
—Un dos, un dos, un dos, lo haces bien querida asistente—animó el sujeto.
—No me siento juvenil, no siento realmente nada. Excepto que mis brazos se están durmiendo—.
—Mantén el ánimo, vas a acostumbrarte—.
Después de un rato, la mujer estiraba los brazos y la verdad es que era un ejercicio extraño aunque a la larga daba buenos resultados.
—Listo, hoy fue un buen día. Como Hokage iré a dar unas vueltas a mi querido pueblo para mantener mi juventud—.
La asistente lo siguió y empezaron a ver como estaba Konoha como pueblo. Aún estaba en vías de construcción ya que el daño a la aldea fue demasiado grave y aún así el Hokage jamás perdía esa sonrisa de fe.
Según Danzo, el nuevo Hokage era un imbecil que iba a llevar a la ruina a la aldea aunque apenas ha pasado un día para dar un veredicto.
—¡Cejotas sensei!—.
—Oh, sí es el Héroe de la Aldea. Naruto, ¿Cómo has estado?—saludó el cejudo.
—Listo para ayudar a la aldea—.
—Mantén ese ánimo, joven Naruto—alzó el pulgar el Hokage.
—Guau, ¿y ella quien es?—preguntó Naruto viendo a la hermosa mujer a lado de Gai.
—Ella es Xuan Wu, mi súper asistente juvenil—.
—Mucho gusto, me tengo que ir—se despidió el Uzumaki viendo que podía hacer por su aldea.
La mujer reconoció ese nombre a la primera y es que Danzo estaba interesado en controlar al jinchuriki de la aldea como un arma. Sin embargo, esa no era su misión y tenía que cumplir su meta.
—Vamos, querida Xuan Wu. ¡Tenemos que ayudar al prójimo el día de hoy!—.
La verdad es que si había bastante que hacer en la aldea y la mujer veía como es que aquel Kage estaba haciendo todo junto a sus aldeanos en vez de quedarse en la oficina.
—No tiene que hacer esto, lord Hokage—intentó replicar un aldeano.
—Soy el Gaikage y como tal debo estar compartiendo la carga con mis aldeanos que protejo. Denme lo más pesado—alegó el sujeto sonriente.
—Eso es demasiado peso—intentó decir Xuan.
—Me sirve como entrenamiento—.
La verdad es que para alguien sin emociones como ella era difícil descifrar a alguien tan misterioso y caótico como lo era Maito Gai. Era literalmente lo opuesto a trabajar con Danzo Shimura y es que ni de chiste su jefe real haría algo así.
—Vamos Xuan, ayúdame con algo. La gente de Konoha nos necesita—le comentó el Kage animado.
—Cómo usted diga, Gaikage—.
