El Gaikage

Capítulo 4 Secretos y confesiones

En cuanto a Naruto, comía ramen mientra gruñia y maldecia entre dientes sacando su instinto asesino que alejaba a los clientes de Ichiraku Ramen. En cuanto a Hinata, ella lo había acompañado pero veía con una gota de sudor en la nuca que a su amado no le había pasado el coraje por el evento de hace rato.

—Naruto, ¿Aún sigues enojado?—preguntó Hinata sabiendo la respuesta pero debía romper el hielo.

—¡Es que esa mujer me saca de mis casillas! ¡Ella no es nadie para meterse en mis asuntos!—.

—¿Trato preferencial?—preguntó Naruto sin saber de qué hablaban.

—Un trato familiar, ella no es tu amiga. Por ello, la asistente no tiene razón para ser suave contigo. No esperes a que ella actúe bien contigo por ser el héroe de Konoha, incluso a nosotros que somos los guardaespaldas nos hace la vida un infierno con sus entrenamientos—alegó la castaña de bollos con terror.

—A mi ya me cayó mal—.

—Por cierto, Hinata. Felicidades por tu ascenso a Jonin, brindo por tu logro—dijo Lee cambiando el tema.

—¿Hinata, a ti te ascendieron?—preguntó Naruto en shock.

—Si la asistente lo dijo poco antes de que fueras. Se nota que eres un buen amigo de Hinata. Celebramos por la heroína de Konoha—dijo Tenten alzando su botella de jugo.

—Espera, ¿en que momento lo dijo?—pidió saber el Uzumaki aún consternado.

—Naruto, ni siquiera pusiste atención. La asistente tiene razón: Solo piensas en ti mismo—.

—¿Saben que? Ya se me quitó el hambre, nos vemos después—se despidió Naruto y pagó su cuenta para irse a su casa.

—Justo como lo predijiste, Neji—comentó Lee asombrado.

—Naruto es un libro abierto. La verdad es que tenía ganas de hacerlo, todo por poner triste a mi prima—alegó el Hyuga bebiendo algo.

Naruto estaba un poco confundido por las declaraciones del Equipo Gai y la verdad es que se sentía bastante mal por Hinata. Aunque ella era una niña muy tímida, lo arriesgó todo por él y ni siquiera le había respondido de forma genuina en estos días.

—Bien hecho, Uzumaki. Lo arruinaste a lo grande—.

Jamás había visto que Hinata le hubiera respondido así de fría y con algo de rencor pero si fuera él estaría igual. ¿Acaso era el malo ahora? Ahora que el Sabio Pervertido estaba muerto no tenía a quién preguntarle sus dudas. Sakura de seguro no tenía tiempo y por un motivo ellos estaban tratando de alejarla de su presencia. Kakashi no parecía el indicado y eso que era su profesor.

En ese momento, se topó con Iruka sensei que estaba haciendo varias cosas y lo vio a lo lejos para saludarlo.

—¿De que querías hablar conmigo?—preguntó el sujeto curioso.

En ese instante, Naruto le contó todo lo que pasó en la tarde y el sensei de la Academia estaba un poco atónito por la reprimenda que este había sufrido aunque realmente nadie le había hecho algo así.

—¿Te sientes mal por Hinata?—preguntó el profesor ahora.

—No puedo evitar pensar que si fui muy grosero con ella. Después de todo, ella arriesgó mi vida por mi y ni siquiera le he hablado del tema. ¿Qué podría decirle?—.

—Hmmm, eso es muy difícil. No soy un experto pero claramente si le debes una buena disculpa. Recuerdo que cuando eran más pequeños Hinata siempre se te quedaba viendo a lo lejos—confesó el castaño.

—¿Ella hacia eso?—.

—¿Recuerdas una vez que te dejé la tarea de que escribieras con quien seria la persona que pasarías tu último día en el fin del mundo?—.

Naruto recordó una cierta actividad de la Academia cuando todos eran más pequeños y él no escribió nada ya que era un niño solitario.

—Sí, me acuerdo—.

—No me lo vas a creer, pero ella escribió que quería pasar ese último día a tu lado—.

—Naruto, el amar a una persona no es lo mismo que te guste el ramen. Son cosas demasiado distintas. ¿Qué es lo que sientes cuando Hinata esta cerca de ti?—pidió saber el maestro.

—¿Qué es lo que siento? Me siento muy raro, es un poco diferente al resto de las personas. Ahora que lo dice, ni siquiera sé qué decirle ahora. Me desespera a veces no poder hablarle ya que es bastante rara pero ella antes de que destruyeran la aldea jamás fue grosera conmigo—.

—Entonces en resumen, ella se te confesó y tú no le respondiste. Vas a tener que hablar de eso con ella del tema—le dijo seriamente Iruka.

—¿Qué le puedo decir? ¿Esto es muy sorpresivo? Ni siquiera estoy seguro que hacer—respondió el Uzumaki con mil cosas en la cabeza.

—Tienes tres caminos: Rechazarla por completo, tomarte tu tiempo para saber si te gusta o decirle lo mucho que la amas—.

—¡Aaaaah! ¡¿Qué se supone que haga?! ¡Ni siquiera sé cómo sentirme al respecto!—habló con terror el chico.

—Sí me permites darte un consejo, sería mejor que ambos se conocieran mejor. Tal vez iniciar como amigos para ver si de verdad te gusta como mujer para darle una respuesta apropiada a su confesión—.

—¿Amigos? Pero ya somos amigos—aclaró Naruto al respecto.

—¿La conoces lo suficiente? ¿Cuándo es su cumpleaños? ¿Cuál es su comida favorita? ¿Qué es lo que no me gusta?—le pregunto Iruka y Naruto no respondió—Ya ves a lo que me refiero. Si de verdad quieres conocerla, tienes que pasar tiempo con ella—.

—Entiendo, creo que me voy a retirar. Necesito pensar mejor las cosas—se despidió el rubio.

Para el pobre Uzumaki esto era demasiado y le dolía la cabeza pensar en ello. ¿Por qué estaba tan nervioso por hablar de esto con Hinata? Con Sakura esto no le había pasado y la invitaba a citas cada vez que podía. ¿Por qué se sentía muy distinto con ella?

Él mismo se conocía y Naruto no aguantó así que fue de inmediato a la casa de la princesa Hyuga a escondidas. No había ningún ninja en la aldea capaz de atrapar al Uzumaki en cuanto sea a colarse en algún lugar, excepto Iruka sensei.

Por su parte, Hinata se iba a dormir temprano ya que no estaba de buen humor por lo ocurrido en la tarde y se puso su pijama de conejo. Aunque ella se muriera de vergüenza, era un terrible gusto culposo infantil que no había podido desterrar todavía ya que su niñez fue muy mala por culpa de su padre.

En ese momento, se escuchó que alguien tocaba su ventana y ella vio con el Byakugan que era Naruto esperándola afuera. ¿Qué demonios estaba haciendo aquí? Hinata estaba confundida pero conociendolo tenía algún fuerte motivo para haberse colado a su casa, así que abrió la ventana.

—Hola Hina… ¿y esa pijama de conejo?—preguntó Naruto algo intrigado.

—¡Aaaaah, se me olvidó cambiarme!—cayó en cuenta la chica avergonzada.

—Te miras muy tierna, me recuerda a mi gorrito de dormir—sonrió divertido el chico.

—Sí, ya la vi—asintió la ojiperla recordando varias veces que lo ha espiado.

—¿Qué dijiste?—.

—¡Nada, nada! ¿Qué estás haciendo aquí a estas horas de la noche?—dijo la chica cambiando el tema rotundamente.

—Vine a hablar contigo sobre lo de la tarde. Quería disculparme contigo por actuar como un patán—dijo el rubio inclinando su cuerpo varias veces.

—No necesitas disculparte, yo…—.

—Tengo muchas cosas porque disculparme, por no ser un buen amigo para ti, por no felicitarte por tu ascenso, por no darte una respuesta a tu confesión, por ignorarte—empezó a enlistar el joven de forma hiperactiva.

—Naruto, no necesitas disculparte. Lo de la confesión fue algo que hice en un arrebato—intentó excusarse la peliazul.

—Pero yo ni siquiera te he dado una respuesta, ¿Qué clase de hombre soy?—.

—Ah, no es necesario de que me respondas a esa confesión—intentó aclarar la Hyuga.

—Hinata, tengo que hacerlo como se debe—.

—¿Me vas a rechazar, verdad? Ya sé que siempre te va a gustar Sakura, en ese momento solo quería sacarme de mi mente eso si llegaba a morir—declaró la mujer.

—Mira, mi respuesta que te voy a decir es que quiero que seamos amigos—respondió el Uzumaki serio.

—Entiendo—asintió resignada la Hyuga.

—Solo así podre darte una respuesta apropiada—.

—¿Espera, no entiendo?—dijo confundida la chica.

—No puedo dar una respuesta apropiada ahora mismo. Mis sentimientos están confundidos, no te conozco muy bien y eso es mi culpa. No me he dado el tiempo de llegar a convivir contigo ya que solo estoy pensando en Sakura o mi situación con Sasuke. Estoy muy halagado de saber que te gusto como hombre pero yo quiero darte mi respuesta en el mejor momento—declaró el Uzumaki más serio que nunca.

Hinata estaba con cara de póquer y no sabía que decir ante esto. Naruto estaba comprometido a darle una buena respuesta a su confesión y se veía muy maduro de su parte proponer que fueran despacio. Ella sonrió porque esto no era realmente un rechazo y quería darse a la tarea de acercarse más a su amado.

—Aceptó su proposición, señor Uzumaki. Desde ahora seremos buenos amigos pero olvídate que te llame Naruto por un tiempo, ese será su castigo—.

—Oye, vamos. No me gusta que me digas señor Uzumaki—.

—Aún no somos amigos cercanos, así que no insista más señor Uzumaki—declaró de forma juguetona la Hyuga.

—Bien, acepto el castigo—.

En ese momento, Naruto se puso a ver la habitación de Hinata y estaba viendo que lucía muy limpia.

—Nunca había estado en la habitación de una mujer, que bonita es tu casa—.

—No exagere señor Uzumaki, tuve que aceptar—dijo nerviosa la joven.

—Y sigues con lo de señor Uzumaki, eres incorregible—.

—Es tu castigo por ser malo—.

En ese momento, Naruto comenzó a hacerle cosquillas a la princesa Hyuga por llamarlo de forma demasiado respetuosa para su gusto y ella no pudo aguantar.

—¡Ya para, señor Uzumaki! ¡Soy muy cosquilluda!—.

—No hasta que me llames Naruto—.

Para la pésima suerte del chico, Hiashi Hyuga llegó y vio que el joven ninja estaba demasiado cerca de su hija con su pijama de conejito.

—¡Aléjate de mi hija, nadie es digno de ella!—exclamó Hiashi sacando la espada del clan de quien sabe donde.

—¡Fue un accidente, lo juro!—intentó decir Naruto espantado.

—Los accidentes no existen—sonrió Hinata algo nerviosa.

—¡¿Cuáles son tus intenciones con mi hija, Uzumaki?!—reclamó el líder Hyuga con un instinto asesino.

—¡Nada, solo somos...!—intentó decir el rubio pero fue interrumpido por Hinata.

—Naruto y yo somos novios a partir de ahora. Vino a responder mi confesión—declaró la peliazul de forma malvada.

—¡¿Qué tu hiciste que?!—vio Hiashi colérico al ninja.

—¡¿Mi hermano tiene novio?!—balbuceó Hanabi en shock.

—¡¿Cómo que lady Hinata tiene novio?!—se escuchó a Neji llegar para empeorar las cosas.

—¡Esto es un error, yo no soy…!—volvió a tratar de arreglar ese error el Uzumaki pero volvió a ser interrumpido.

—¡Ay, la juventud es tan maravillosa!—dijo el Gaikage llegando al lugar.

—¡¿Tú que haces aquí, Cejotas sensei?!—exclamó Naruto furioso.

—Escuché que te declaraste a la joven Hinata y me da gusto que dejen florecer su juventud—aclaró el cejudo.

—¡Váyase de aquí, está complicando las cosas!—.

—Por cierto, vine a informarle a lord Hiashi sobre el hecho de que Hinata es ahora una Jonin de Konoha—agregó el castaño.

Los Hyuga excepto Neji miraban incrédulos al excéntrico Hokage pero vieron que no era una broma y esa no sería la última noticia que daría el sujeto.

—Señorita Hyuga, te recuerdo que a partir de ahora estarás a cargo de la educación especial para el el señor Uzumaki. Después de todo deberá estar a la altura de un Jonin—alegó el sujeto.

—Encantada, lord Gaikage—aceptó gustosa la peliazul.

—¡Me niego, hay más candidatos para ese puesto! ¡Mi hija no debe juntarse con la chusma!—reclamó Hiashi furioso.

—¡¿A quien le llama chusma?!—respondió Naruto furioso.

—La señorita Hinata es la más indicada, nadie le tendrá más paciencia que ella y no acepto reclamos. Nos vemos—se despidió el Gaikage.

—Ya vio, "suegrito". Voy a estar con su hija mucho tiempo y no puede hacer algo para evitarlo—se burló Naruto sonriente.

—¡Ahora si estas muerto!—.

Neji, Hanabi y Hinata veían al líder del clan correteando a Naruto por todo el lugar y este apenas tenía una leve ventaja estando a pocos centímetros del filo de la espada Hyuga.

—No, mi hermana no va a tener novio—hizo berrinche la castaña.

—Es inútil, es algo que no se puede evitar—alegó Neji resignado.

Al día siguiente, Hiashi fue a poner su queja en la oficina del Gaikage por ese plan tan ridículo de hacer que su hija le diera clases particulares a Naruto Uzumaki.

—¡Me niego rotundamente a esto! Si más bien recuerdo, es el estudiante del Sanin más pervertido de todos. No quiero imaginarme lo que le va a hacer a mi hija—.

En ese instante, llegó la asistente del Gaikage y había escuchado la conversación o al menos la preocupación del líder Hyuga así que cerró con llave la puerta y puso sellos de silencio ya que ella iba a exponer los puntos que este debía saber.

—Lord Hyuga, necesito que usted esté enterado de la iniciativa Primera Dama de Konoha—le dijo Xuan seria.

—¿Primera Dama de Konoha?—.

—Cómo sabrá, los Kages pueden elegir entre tener cónyuges o no. Sin embargo, es sabido que el clan del cónyuge obtiene más poder de voto en el consejo—.

—¿Eso que tiene que ver con mi hija?—.

—Mi sucesor sin duda va a ser Naruto Uzumaki, usted debe saber mejor que nadie que en un futuro él será el Hokage. La gente lo va a aceptar sin duda pero le falta ese algo para terminar de afianzar el puesto—declaró Gai al respecto.

Hiashi entendió muy rápido lo que el Hokage estaba diciendo y debía reconocer que era un plan muy brillante pero muy frío a la vez ya que eso era un matrimonio político al que no quería exponer a su hija.

—Aquí todos sabemos de los sentimientos de su hija al joven Uzumaki. No sería técnicamente un matrimonio político ya que sería por su voluntad. Necesitamos de su cooperación para que esto funcione—dijo la asistente.

—Es cierto que el joven Naruto necesita de un clan como el mio para respaldar su candidatura. ¿Por qué pensaron en mi hija y no en alguien más?—pidió saber el castaño.

—No hay nadie más adecuado que Hinata y usted lo sabe. Son fuertes los rumores acerca de lo sucedido con ella en la invasión de Pain—.

—Ya los he oído y no me agradan nada—alegó el castaño molesto.

—¿Qué piensa de esto?—.

—La idea es demasiado tentadora pero no me gusta el hecho de que usen a mi hija como moneda de cambio. Además aun no me agrada nada Naruto—.

—Solo piénselo, la señorita Hyuga tiene gran potencial como primera dama de la aldea. Es carismática y se ve que ama al jinchuriki del Nueve Colas, todos aquí salen ganando—.

—Hmp, mi respuesta es no. Me largo de aquí—dijo al final Hiashi y dejó solos a los dos.

—Es un tsundere, va a terminar aceptando—mencionó Xuan sonriente y acomodando unas cosas.

—¿Por qué lo dices?—preguntó Gai confundido.

—Un líder de clan debe verse neutral ante todo, es algo que debe tratarse bajo las aguas. A pesar de ser un líder, aún es un padre y debe ver por su cuenta si le conviene Naruto para su hija—.

—Entiendo, pasemos a otro asunto. Ya terminé el papeleo, ¿alguna cosa que hacer?—.

—Como el líder de la aldea, debe estudiar sobre los secretos que esta tiene—declaró la asistente.

—¿Secretos? ¿No fue destruido todo por el ataque de Pain?—.

—No, hay bunkers preparados para estos casos fuera de la aldea. He estado muy de cerca con los asuntos más oscuros de esta aldea, no le caería mal una revisada a estas cosas—.

El sitio era grande y tenía bastantes rollos bien acomodados y llenos de polvo. Lee y Tenten tenía un pergamino que databa de hace muchos años y trataba del Segundo Hokage que tenía algo interesante.

—¡¿Qué es esto?!—balbuceó la castaña de bollos en shock.

—¿Qué sucede?—.

—Esto es sacado de Icha Icha Paradise—decñaro sonrojado Lee.

—Deja ver...—leyó el Kage pero luego abrió los ojos por lo que vio—Esto no me lo esperaba—.

—¿Por qué se sorprendieron?—pidió saber Neji y le pasaron el pergamino para luego quedar en shock por la noticia.

—Veamos... Ah, ¿así que lo que las sospechas de Danzo es cierta?—.

Los presentes veían fotos del Segundo Hokage frecuentando una casa de citas muy cara en un lado de Konoha que solo estaba abierto por las noches. En una de las fotos estaba una rubia que compartía una cierta similitud al Jutsu Sexy de Naruto pero sin las marcas y sus facciones eran más delicadas.

—Creo que no quería saber de esto—murmuró Neji algo espantado.

—Según esto dice que era una de las favoritas de Tobirama Senju. Que curioso que alguien como él frecuentara estos lugares—menciono Xuan.

—¿Y esta carta?—miró Gai un apartado.

La foto tenía a una bella pelirroja de corte chico de ojos verdes esmeralda sosteniendo a un bebé de cabello blanco y algunas marcas rojas en la cara. En ese instante, comenzaron a leer la nota que tenía como destinatario al albino.

Querido Tobi:

Te mando esta foto para que conozcas a tu hijo. Sé que la villa corre peligro de una guerra pero quisiera que alguna vez fueras a conocerlo. Su nombre es Jiraiya y es igual de lindo que tú.

Ven pronto, me llenaría de felicidad que vinieras. Te ama, Akane.

PD: Mina está buscando apoyo económico por lo de su hijo.

Luego de ver los secretos de Tobirama Senju, siguieron con los demás y vieron que al parecer Hashirama Senju gastaba bastante dinero de la aldea en bonsais y tenía un horrible vicio con las apuestas aún peor que Tsunade.

—Guau, eso sí le llamo tener pésima suerte con el poker—alegó Neji viendo los reportes.

—No dice algo que nus pueda ser de utilidad—.

—Ah, nop—.

En ese momento, Gai encontró otro pergamino y vio que Tsunade ya había escrito algunas cosas aquí como que usaba la fortuna de la aldea para pagar sus deudas enormes con las apuestas, algo similar como su abuelo pero habían más cosas, otros reportes de reporteros.

—Oh, mira. Ese es mi reporte—dijo Xuan contemplado su letra.

—Ah, ¿hiciste algún reporte?—.

—A veces sellaba mi memoria para que esto no cayera en secretos de la aldea y Danzo quería usar esto para chantajear a la Quinta Hokage pero no halló una buena oportunidad—.

—No entiendo esta letra—mencionó Lee viendo esto.

—Es letra encriptada, solo es entendible a quien sepa el código o aplicar chakra de personas autorizadas. Listo, ahora pueden leer—.

En ese momento, todos quedaron en shock al leer un secreto vergonzoso de Tsunade que hizo que Tenten se quedara azul ya que era una fan de ella y esto le hizo cambiar de opinión.

—¡¿Qué carajos?!—balbuceó la rubia.

—Sí, ya recordé. Danzo me pidió espiar a lady Tsunade un tiempo y me encontré con algo curioso. Cuando nadie estaba, la Hokage abusaba de su asistente Shizune—.

—¡No me creo ese reporte! Tsunade no es así—murmuró Tenten consternada.

—En realidad, mi padre comentaba que en la antigüedad esto era muy común antes de que las aldeas se hicieran. Pobre Shizune, le aplicaron la pedofilia maestro-alumno—alegó Gai.

—Hmmm, esto también sucede en el clan Hyuga pero es un secreto a voces, más con la rama secundaria. No me sorprende—.

—¿Por qué Shizune?—.

—Es la imagen viva de su novio muerto, supongo que en esa época estaba más afectada psicológicamente. No me sorprendería si sigue haciendo eso con ella, dudo que Sakura haya sido víctima, su personalidad no es compatible con eso—.

—Que horror que se haga esto en la aldea—suspiró la chica.

—Esto se ve menos cada día, pero si ocurre mucho bajo las aguas. Por ejemplo, una Genin que desea más favores de su sensei y este tenga fetiches poco adecuados sin respetar el honor ninja—.

En fin, habían más secretos de la aldea que fueron encontrándose pero hubo dos que llamaron su atención: La Masacre Uchiha y la identidad de los padres de Naruto.

—Oh, me lleva la... Que raro que Danzo no me halla pedido hacer esa masacre. La habría hecho sin muchos problemas—declaró Xuan seria.

—¿En serio?—balbuceó el cejudo mayor.

—No me temblaba la mano para ese entonces. Pero aniquilar a un clan no es fácil, dudo que Itachi lo haya hecho solo en una noche. Alguien más ayudó—.

La aldea tenía también sus secretos oscuros que hacía pensar que urgía varías reformas en la estructura y educación de las siguientes generaciones para que esto no vuelva a ocurrir.

Pasando a otro tema, el hecho de que el Cuarto Hokage era el padre de Naruto fue una sorpresa pero de la madre Gai ya se lo imaginaba ya que él mismo la conoció.

—Así que ella es su madre, necesito hablar con Kakashi acerca de esto. ¿Por qué el Tercer Hokage no dijo algo de esto antes?—se preguntó el Gaikage.

—Supongo que para no llamar la atención pero a estas alturas esa prohibición ya es inútil—.

—Por favor, busquen todos los registros de Kushina Uzumaki en el lugar para conocer más acerca de lo ocurrido con ella. Su información de seguro era clasificada—declaró la asistente teniendo un mal presentimiento.

Con la información reunida, el Kage daría a conocer una información bien detallada acerca de quien era en realidad los padres de Naruto a su servidor con el fin de que este estuviese enterado.

Luego de leer los secretos de la aldea, el Gaikage recibió un mensaje que tenía como motivo citar al líder de la aldea a una Cumbre de Kages en el País del Hierro por petición del Raikage ya que su hermano Killer Bee fue secuestrado por Sasuke.

—Estamos jodidos—declaró Inoichi.

—Vamos, tranquilo. Me voy a lucir en la reunión, mi juventud calmará los ánimos de los Kages en turno—.

—Eso es lo que me temo, vas a causar un desastre—suspiró Hiashi serio.

—Ya estuvo que iremos a una guerra ninja—suspiró Chouza.

—Sí lo que quieren es guerra, mi juventud evitará a toda costa que el nombre de nuestra aldeas quede mal—.

—Ya lo hicimos cuando Tsunade te declaró Hokage—murmuró Shikaku.

—¿Tsunade no se ha recuperado?—preguntó Danzo a los presentes.

—No, sigue en coma—.

—No tenemos otra opción, asegúrense de asesorar bien al Hokage. Me retiro—.

¿Qué pasará en la Reunión de los Cinco Kages? ¿Naruto se enterará de su patrimonio? ¿Estas leyendo esto como un comercial?

To be continued…