El Gaikage
Capitulo 14 Sasuke Uchiha
El emo vengador Uchiha estaba aún en coma en el laboratorio de Obito y con los ojos vendados pero en algún lado de su mente, algo estaba fuera de si. Sasuke estaba flotando en algún lado de su consciencia cuando apareció en un sitio muy particular.
—Sasuke, no deberías seguir haciendo esto—se veía a Mikoto Uchiha parada.
—¿Madre? ¿Qué haces aquí?—.
—Estás en las puertas de la vida y la muerte, tu cuerpo está sanando pero tu mente no está bien—declaró la mujer viendo el lugar.
—¿Qué es este sitio?—.
—Es el Purgatorio, el sitio donde los que han muerto van a cruzar al más allá, el Mundo Puro—.
—¿Hay vida más allá de la muerte? ¿Qué hay de Itachi? ¿Qué hay de mi padre?—.
—Ellos están bien, después de morir ya nada nos causa dolor—.
—¿Saben todo lo que he hecho?—quiso indagar el joven.
—Así es, te felicito. Acabas de matar al que más daño le hizo al clan despues de todo. Lo que no me cae en gracia es que quieras destruir todo lo que tu hermano quería proteger—.
—¡Konoha merece caer, ellos nos hicieron sufrir y deben pagar!—reclamó el sujeto pero Mikoto le metió un puñetazo en el estomago.
—¿Crees que Itachi tenía una oportunidad de matarme ese día? Aunque estaba retirada, no había perdido mi condición física, si tu padre y yo hubieramos querido tu hermano no habria tenido la oportunidad de pararnos—.
—¡Entonces porque no hicieron algo para detenerlo y dejar que Itachi cargara con la culpa! ¡¿Qué culpa tiene él?!—.
—Todo esto es por Naruto Uzumaki—sonrió Mikoto rodeando a su hijo.
—¿Qué? ¿Qué tiene que ver Naruto en esto?—.
—Cuando era más joven escuché algo de Kushina Uzumaki, la madre de Naruto. Algo sobre el Niño de la Profecía que sería quien trajera la paz o la destrucción a este mundo. Al principio pensé que era Minato Namikaze, el Cuarto Hokage. Sin embargo, cuando ellos murieron el día que el Zorro de las Nueve Colas atacó sentí que la profecía cambió. Dime una cosa, ¿Naruto es alumno de Jiraiya?—.
—Hmp, por lo que oi si lo es. ¿Qué tiene?—.
—Es sencillo, el Niño de la Profecía tendría que ser un futuro alumno del Sanin de los Sapos. Todo se está acomodando, tambien mi amiga Hanamei se dio cuenta. ¿Por qué crees que ibamos a dar ese Golpe de Estado?—.
—Ustedes estaban en desacuerdo con el trato que les daba la aldea, eso lo escuché—dijo Sasuke muy serio.
—Sí, pero si Fugaku aceptó la decisión de los radicales fue sencillamente por Naruto—reveló Mikoto al joven.
—Espera, ¿por qué querían a Naruto ustedes?—.
—Habian pocas personas que conocían la profecía, entre ellos el Tercer Hokage, Jiraiya y muy posiblemente Danzo. Las visiones de los sapos siempre se cumplen, quien tenga al Niño de la Profecía es quien decidirá el futuro del mundo. Sin embargo, Danzo estaba 10 pasos adelante y nos mandó a eliminar usando el patriotismo de Itachi en nuestra contra—suspiró Mikoto sentandose en una roca.
—¡¿Acaso no pensaste en que esto era muy arriesgado?!—reclamó Sasuke muy enojado.
—Lo dice el que entró a la Cumbre de los Kages, no tienes derecho en reclamarme—señaló la mujer sin reparo.
—¡¿Por qué le hicieron esto a Itachi?! ¡El no merecia esto!—.
—Sasuke, estás muy mal. Yo conozco muy bien a ustedes dos, por algo soy tu madre. Itachi era un patriota y nadie lo obligó a nada—le dejó en claro la madre.
—¡¿Por qué tenían que dejarme solo?! ¡Podías haberlo parado y convencerlo de detener esta masacre!—tomó de la blusa a su madre pero se veía que el emo estaba comenzando a llorar.
—Ya no había más que hacer, iban a matarme de todos modos. Tú eres más importante que todos los Uchiha juntos—le comenzó a acariciar la cabeza a su hijo.
—¿Por qué yo precisamente? ¡¿Qué tengo de especial que nadie más tenga?!—.
—Simple, tienes el alma de Indra dentro de ti—reveló ella muy sospechosa y le indicó a Sasuke que lo siguiera.
—¿Indra? ¿De qué estás hablando? No entiendo—.
—Hace casi 1000 años, el fundador del clan Uchiha nació bajo el nombre de Indra Otsutsuki. Se supone que reencarnaría cada cierto tiempo y llevaría el odio del clan hacia los Senjus y los Uzumaki por ser hijos de aquel que se lo quitó todo—empezó a relatar una historia ancestral.
—¿Qué te hace pensar que yo soy él?—.
—Cuando era una niña, recibí una profecía sobre mi futuro. Sabía que alguien de mi sangre me quitaria la vida pero dejaria atrás al que tendría el alma del patriarca Uchiha. Tu Sharingan es diferente al resto, uno exclusivo de Indra. Pude verlo desde que naciste aunque no lo habías activado—.
—No puedo creer tu historia, suena muy fantasiosa—.
—Créelo o no, el Tomoe Recto se encuentra dentro de ti. Tu chakra siempre fue más fuerte que el de cualquiera, más intenso. No podías morir ese día en la masacre. Tu destino no es destruir al mundo, sino ayudar al Niño de la Profecía—.
—¡¿Por qué tengo que ayudarlo?! ¡Lo que menos quiero es seguir teniendo algo que ver con él!—declaró el sujeto muy decidido a acabar sus lazos con el rubio.
—Ese odio no es común, el Niño de la Profecía es la reencarnación del hermano de Indra que odia. Estás destinado a luchar contra Naruto, al menos que rompas ese ciclo—se volteó ella muy seria.
—¿Ciclo de odio?—.
—No estás bien de la cabeza, este no es tu verdadero yo. El verdadero Sasuke no es un matón, ¿quieres eliminar a Konoha porque le hicieron daño a Itachi? Tu hermano no es un santo, siempre lo tuviste en un pedestal. Era bastante antisocial, solitario y no veía las cosas de otra manera más que por una filosofía patriótica. Konoha no se merecía a alguien como él, pero los verdaderos culpables no son su gente. A este paso te convertirás en Danzo Shimura, no… quizás mucho peor—.
El Uchiha joven quedó pasmado y Mikoto entendía el odio que tenía Sasuke por la aldea. No lo culpaba ya que en si esa aldea tenia motivos para ser destruida pero muchos ahí no eran culpables y no era la respuesta a esa situación.
—¿Sabes por qué quería el Golpe de Estado? No era por poder o el orgullo del clan, era para cambiar a la aldea—.
—¿La aldea? ¿Cómo?—.
—La Voluntad de Fuego se fue corrompiendo con el paso de los años. El Tercer Hokage no era un mal hombre, pero sus ideales torcieron el ideal original. Esta aldea no debía permitir que los jovenes sufrieran las desgracias de la guerra, vi morir a muchos niños en la guerra. Mientras el gobernante no cambie de ideal, los demás no lo harán. Sacrificarte por la aldea no está mal, pero se llevó demasiado al extremo y tu hermano pagó el precio por su idealismo. A veces se deben tomar decisiones duras para evitar que otros no se manchen las manos y a veces todos tendremos que salir afectados—.
—¿Cambiar todo el sistema desde adentro?—.
—Sabes una cosa, escuché por parte de alguien confiable que colocaron a quien menos creí que fuera Hokage. Es un imbecil completo pero creo que hará un mejor trabajo. Así se inician los cambios para bien—sonrió divertida Mikoto.
—Solo supe que pusieron a Maito Gai como Hokage, aun no me la creo—.
—Jaja, ¿Quién lo diria? Tu padre no llego a ser el lider y colocaron a la persona menos esperada. Lo mejor es que es una persona impredecible, si hubiera sido Hokage en nuestros días la masacre jamás se hubiera dado. Danzo esta maldiciendo en el infierno según escuché—.
La ironía del asunto es que el destino terminó matando a quienes dirigían la aldea bajo la Voluntad de Fuego corrompida o neutralizandolos para terminar en Maito Gai, el Sexto Hokage que tenía otra visión de la misma filosofía pero a la vez su asistente equilibraba con el realismo del mundo ninja sin hacer esa conspiración contra su lider.
—Me doy por satisfecha, al final del día hubo un Golpe de Estado idealista. ¿Quién diría que las Llamas de la Juventud sería la que terminara vencedora? El señor Maito Dai estaría orgulloso de esto—rio Mikoto recordando al Eterno Genin.
En otro lado, Gai estornudó mientras veía una sala llena de artilugios entre cosas mientras que los fantasmas guiaban a los demás a través del lugar.
—Lástima que no esté el Hokage actual, con esto podríamos reafirmar la alianza entre la Nueva Konoha y el Nuevo Remolino—comentó Mito sobre el asunto.
—En realidad Gai sensei es el Sexto Hokage—señaló Lee a su maestro que se sacaba un moco.
—¡¿Gai es el nuevo Hokage?! ¡Konoha ya valió!—empezó a gritar Kushina del horror.
—¿Eh, qué pasa?—volteó a ver el sujeto con cara de idiota.
—Nada, mi señor. No les haga caso—se veía a la asistente consintiéndolo.
—Oigan, ¿por cierto? ¿Ella quien es? No la recuerdo de su generación—señaló Kushina sorprendida.
—Bueno, es la novia de Gai—explicó Neji a los fantasmas.
—¡¿Gai tiene novia?! ¡Y esta tan buena que hasta yo le pondría casa! ¡¿Cómo le hizo?!—siguió exclamando la pelirroja fantasma.
—Nadie lo sabe—dijeron los jovenes presentes.
—Esa niña tiene chakra de serpiente en su cuerpo, no sé a quien me recuerda—se preguntó Mito.
—Ahora que lo pienso, ella me recuerda a alguien—pensó Kushina algo sospechosa.
Luego de eso, Naruto y Hinata despertaron y contaron todos los detalles de la Princesa Kaguya del Bambú y confirmaron varios detalles.
—Así que si descendemos de la Princesa Kaguya, una más a la lista—dijo Honoka feliz.
—¿Qué fue lo que les hizo esa tal Kaguya?—preguntó Xuan muy seria.
—Nos dijo que era una sorpresa, pero nos dijo que nuestras habilidades naturales estarian en su pico—se rascó la cabeza Naruto.
—¡Byakugan!—.
—¡Ojo de Karura!—.
Neji y Karin usaron sus habilidades y vieron algo aterrador: El chakra de esos dos era de calidad pura y densa, como si algo lo refinó al punto máximo.
—Su chakra cambió mucho, yo también puedo sentirlo—notó Honoka el enorme cambio.
—Si dijo que cambiaron sus habilidades naturales, entonces probemos afuera del recinto—sugirió la asistente.
Todos asintieron y lo primero era Hinata que tenía que ver el Byakugan. Al principio era el ojo blanco estandar pero aun así podía ver mucho más allá de lo normal, que la dejó perpleja.
—Intenta con el Tenseigan—le pidió Honoka a la chica.
De inmediato Hinata concentró su chakra en los ojos pero cuando llegó al Tenseigan, notó que esto no era todo y siguió concentrando más chakra en los ojos.
—¿Sigue concentrando más chakra? Vas a tensar tu Byakugan—le advirtió preocupado Neji pero se calló al ver algo muy insolito.
—¡¿Pero que es esto?!—dijo Naruto en shock.
—Miro muy bien, aunque se siente raro. ¿Se ve bien mi Tenseigan?—preguntó la chica curiosa.
—Esos no son Tenseigan definitivamente—.
—¡¿Le pasa algo a mis ojos?!—.
Hinata fue a ver su reflejo en el agua y miró que el mismo Tenseigan evolucionó a algo más poderoso inclusive pero cada ojo era distinto al otro. Uno era dorado con una especie de rueda de Dharma y el otro era similar al Tenseigan pero tenía más detalles en su diseño y su esclerótica estaba oscurecida.
—Ok, esto es nuevo. No parece nada de lo que hayamos visto—notó Nagato que el ojo de la chica era muy diferente al resto de los doujutsus.
—¿Esta es la máxima evolución del Byakugan?—se preguntó Neji sin creerlo.
—Muy posiblemente—.
—¡Ahora sigo yo!—exclamó Naruto impresionado y lo primero que se le ocurrió fue usar el Modo Sabio pero se topó con una sorpresa.
—Naruto, ya no tienes pigmentos—señaló Hinata ese detalle.
—Y no solo eso, puedo entrar en un instante, como me costaba entrar. Me pregunto si puedo usar el poder del Nueve Colas. Hmmmmm, parece que el sello sigue ahí—suspiró el joven a lo bajo.
En el interior de Naruto, se veía a Kurama sorprendido de que una mujer pelirroja de ojos azules sin pupila estaba en su espacio mental y venía en son de paz pero también usaría la fuerza.
—El Biju de las Nueve Colas, no había tenido el honor de conocerte—saludó la mujer.
—Tu chakra, ¿quién demonios eres?—.
—En teoría soy tu madre, todos los Bijus son mis hijos—se sentó ella mirando al zorro.
—Eres el Diez Colas, eso es imposible. El viejo te selló en la Luna y de ese chakra creó a los Bijus—se acercó peligrosamente Kurama en la jaula.
—Hagoromo es mi hijo tambien, después de todo yo lo parí. Hay una parte de la historia que desconoces—.
—¿Piensas que te voy a creer?—dijo el zorro con malicia.
—Lo sé, lo sé. No tengo pruebas más que mi palabra. Deja que te cuente mi versión de la historia y te daré el lujo de que tengas tu opinión—.
En resumen, la princesa Kaguya le contó lo que paso entre ella y la Kaguya alienigena, el como se enamoró de un humano y como es que engendró a los gemelos Hagoromo y Hamura, además de lo que llevó a esos dos a sellarla.
—¿Dices que venimos en teoria del espacio y hay más como nosotros en el universo? ¿Por qué confias tanto en ese idiota de Naruto?—.
—Porque es el niño que Hagoromo les predijo que llegaría y cambiaría todas las reglas del mundo. Ya habrás notado que modifiqué su cuerpo, solo falta que tu decidas ayudarlo a cambiar a la humanidad—le sonrió ella.
—¡Jajajaja! ¿Crees que solo una persona es capaz de cambiar a la humanidad así? Los humanos están destinados a cargar con el odio—dijo más agresivo el zorro.
—¿Entonces estás dudando de lo que Hagoromo les predijo?—se acercó Kaguya al Biju y este no respondió—Es cierto que el odio es un sentimiento universal y siempre estara en conflicto con el amor. Es la naturaleza de todos los seres vivos. Sin embargo, no es excusa para ser un imbecil y arruinarle la vida a alguien que no tuvo la culpa de ser tu carcelero. Es cierto que Mito y Kushina no fueron muy buenas contigo, pero puedes cambiar la opinión de Naruto sobre los Bijus. Él no es rencoroso y sabrá entender lo que se siente ser encerrado y odiado, después de todo sus vidas estarán siempre entrelazadas—.
Kaguya desapareció y Kurama se quedó enojado acostado como siempre pero no pudo evitar pensar en sus palabras y en las del viejo sabio. ¿Se podía cambiar este mundo lleno de odio? ¿Era Naruto ese niño que Hagoromo predijo su llegada?
—¿Espera, que pasa?—.
Kurama desapareció de ahí y apareció fuera de Naruto en una versión chibi y de bolsillo, quedando todos en shock ante la sorpresa del asunto.
—¡Aaaaaah, duele, duele!—exclamó Naruto siendo mordido por el zorro.
—¿Ese es el temible zorro que destruyó la aldea?—dijo Tenten incredula.
—Sí, pero jamás lo había visto así de chiquito—se rascó la cabeza Kushina y Mito no dijo nada de esto.
Después de sacar a Kurama del brazo de Naruto, los expertos en sellos revisaron el estado de abdomen de Naruto y encontraron un montón de cambios en este, tanto que era tan avanzado que llevaria años descifrar la nomenclatura.
—¿Pasa algo?—preguntó Gai que no entendía nada del asunto.
—Este sello es una obra de arte, es muy complejo y tiene un montón de secretos que nos tomaría años descifrar el codigo que usa. La Princesa Kaguya es una genio—admitió celosa Mito Uzumaki y todos los Uzumaki expertos en el tema.
En realidad, la princesa Kaguya desarrolló en sello en conjunto con Shiori Uzumaki en algún punto de la historia y modificaron hasta el maximo la funcion del sello karma alienigena hasta llegar a este resultado.
—Hmp, novatos. Yo ya le entendí como funciona—se jactó Kurama de los presentes.
—¡¿Desde cuando eres experto en sellos, zorro?!—reclamó Mito enojada.
—Estuve años y años encerrado en tres Uzumaki, tuve tiempo de sobra para aprender todo lo que ustedes saben—.
En ese momento, Naruto que aun seguía en Modo Sabio de los Seis Caminos se quedaba mirando su sello y comenzó a comprenderlo de inmediato. Aunque él no era un maestro de sellos, podía comprenderlos con mucha facilidad y en poco tiempo. Una de las habilidades poco conocidas de este Modo Sabio tan unico es que el usuario tenía una comprensión de todas las cosas dependiendo de su nivel de poder y eso ayudaba en este instante.
—Parece que el niño ya le entendió también—admitió Kurama que estaba orgulloso pero no lo iba a decir.
—¿Naruto, le estás entendiendo?—preguntó Hinata curiosa.
—Este sello tiene todo Fuinjutsu posible reunido en hiraganas y kanjis microscopicos, todo el conocimiento está reunido aquí. Cuando la guerra termine voy a desentrañar bien todo esto—.
El rubio volvió a la normalidad y vio a Kurama que ni siquiera se dignó en saludarlo a pesar de todo. ¿Qué estaba pasando con el zorro malvado?
—Señor zorro, ¿le gustaría un poco de kitsune udon?—le ofreció Hinata algo de comida que sacó de un pergamino.
—¡No soy tu mascota, humana grosera!—reclamó el Biju pero el aroma del udon era su favorito y de mala gana lo tomó.
—¡¿Por qué estás alimentando al Nueve Colas?!—exclamó Mito en shock.
—Ay, no tiene nada de malo. Mírenlo, además es tan bonito—empezó a apachurrar la peliazul movida por su amor a los animales.
Naruto sonrió porque su novia le acababa de recordar algo muy importante: No debes etiquetar a nadie sin antes conocer su trasfondo.
—¡Señor Nueve Colas! Tengo el uniforme especial para usted—sacó Gai de la nada un expandex verde con la imagen suya en el pecho y hasta el mismo Kurama estaba en shock por esto.
—¡¿Acaso quieres que nos maten?!—reclamó Tenten a su sensei.
—Oh, eso es una brillante estrategia. Es mejor tener al enemigo como aliado en un tratado de paz—dijo la asistente en un tono de fe en su lider.
—¡Deje de justificar sus estupideces!—.
—¡Gai sensei, usted siempre está 10 pasos delante de todos, por eso es el Gaikage!—lloró Lee ante eso.
—¡Tú callate y deja de alabar a Gai sensei!—.
El zorro estaba furioso pero no dijo nada y se dedicó a dormir una de sus clásicas siestas mientras que se planteaban que iban a hacer.
—Creo que ya es hora de irnos, nos van a regañar si Naruto no llega a Kumo—comentó Neji sobre el tema.
—¿Van a ir a Kumo? No te van a dejar salir de ahí jamás—comentó Kushina muy preocupada.
—¿Crees que Naruto pueda ser detenido a estas alturas?—comentó Mito analizando el nivel del joven.
—Eso sí—.
—Ya es hora de irnos—asintió Gai y Honoka tuvo que estar de acuerdo.
—Lo siento pero mi trabajo aquí terminó, a partir de ahora estarán por su cuenta. Hay mucho en juego, confio en ustedes—se despidió Honoka de los viajeros.
—¿Por qué no viene con nosotros?—.
—Como dije, tengo varias cosas que hacer. Llegaré a Konoha terminando la guerra—.
—Abuela Honoka, gracias por todo—asintió Hinata muy agradecida.
—Esto no lo olvidaremos, gracias—dijo Gai muy serio y educado.
—Eres excéntrico y el peor prospecto para Hokage sin duda. Por eso serás la transición perfecta hacia el futuro—sonrió la anciana Uzumaki.
—No sé si me está halagando o no—.
—Naruto, esta no será la ultima vez que nos veamos. Sé de la situación de tu padre, estaremos solicitando que lo liberen del shinigami—le comunicó Kushina a su hijo.
—Eso es bueno, saludalo de mi parte—se despidió la pelirroja.
—Sé feliz, come bien, cuida mucho de Hinata y no tengas vicios. Espero que lo recuerdes bien—abrazó Kushina a su hijo de forma conmovedora.
Ese momento enterneció a todos y Neji comenzó a llorar pero inesperadamente a su lado había un plato de cebollas moradas picadas.
—¡¿Oigan, quien dejó aquí las cebollas?!—.
Así la amarga despedida llegó y se embarcaron hacia Kumo pero antes de eso, una legendaria amazona kunoichi los esperaba en la siguiente parada por culpa de un incidente de Jiraiya que iba a afectar a Naruto y a Hinata Celostina no le iba a gustar.
Dias después, Sasuke despertó de su coma y recuperado, pero al verse en un espejo después de levantarse, notó que sus ojos era rojos por completo, anillados y con 9 tomoes en cada uno.
—¡¿Pero qué demonios me hizo esa mujer?!—se preguntó el Uchiha alterado.
Esto no era el Mangekyo Sharingan Eterno que se suponía que obtendria sino que era el afamado Rinnegan pero este era muy diferente de lo que se describe. En ese momento, comenzó a recordar algo de la platica que tuvo con esa mujer rara.
Flashback
Sasuke estaba tomado de las manos con la misteriosa Princesa Kaguya del Bambú y le estaba comentando del origen de Sharingan y sus raices con el Shinju.
—El Sharingan y el Rinnegan son un mismo ojo, todo parte del Rinne Sharingan que es originario del Shinju—le comenzó a relatar la historia del ojo.
—¿Por qué me está dando más poder? Mi único deseo es destruir Konoha—.
—A mi no me engañas, puedes engañar a todos e incluso a ti mismo pero yo puedo leer tu alma. Indra ya está cansado de seguir luchando y tú quieres que alguien te saqué de esta desesperación. ¿Sabes por qué deseas luchar contra Naruto Uzumaki? Sabes que él puede sacarte de ese infierno oscuro y tu odio está luchando contra tu raciocinio para seguir con el control—le dijo bastante seria la matriarca.
—Suenas como mi madre—se enojó Sasuke.
—Soy la madre de los clanes más importantes, conozco bien el odio. ¿Crees que destruir la aldea te hará sentir mejor? Ahora es el momento para que en el futuro no existan más niños como tú o Naruto Uzumaki—.
Flashback fin
Sasuke no estaba del todo satisfecho con las charlas que había tenido acerca de su resolución y quería más respuesta y varios puntos de vista antes de cambiar su opinión.
—Entonces tendré que ir tras ese miserable—murmuró el Uchiha muy pensativo.
La meta de Sasuke era ir a preguntarle a la única persona que tendría un punto neutral con respecto a la aldea y quizas entendería bien su situación: Orochimaru. Sonaba como una locura pero era su mejor opción ahora y además ese miserable de Madara se las iba a pagar ya que se enteró de otra verdad.
Flashback
Mikoto estaba presente cuando Sasuke estaba recibiendo el chakra de Kaguya cuando recordó algo que su hijo no estaba enterado de la masacre y se lo iba a confirmar.
—Por cierto, Sasuke. No se si te lo contaron pero había alguien más involucrado en el Golpe de Estado—.
—¿Alguien más?—volteó a ver el joven.
—Verás, había una facción extremista en los cabecillas de la rebelión que recibían información de un enmascarado que se hacía llamar Madara Uchiha, nuestro ancestro. No me tragué el cuento de que era él pero estoy muy segura que tuvo algo que ver en que tu hermano y Danzo se enteraran de nuestros planes—reveló la mujer.
Flashback fin
El emo vengador ya había unido cabos y si eso era verdad entonces ese miserable usó a todos como sus titeres, incluso a él. Si esto era verdad, la masacre sirvió para deshacerse de alguien con un Sharingan poderoso que lo detuviera y así debilitar a Konoha. Esa era una muy buena jugada y aunque no excluía la culpa a los ancianos de Konoha de sus actos, el misterioso enmascarado era alguien que no había pagado sus crimenes.
—Voy a matar a ese miserable y a hacer que me mire a los ojos—prometió el chico su juramento.
Justo en ese instante entró Zetsu Blanco que tenía la misión de cuidar a Sasuke y no dejar que se fuera sin su supervisión. No duró para el arranque y fue la primera victima del nuevo poder del Uchiha mientras se iba de ahí.
—Madre, lo siento mucho. Tendré que ensuciarme las manos por esta vez, si encuentro lo que yo quiero me voy a detener—fue lo ultimo que este dijo antes de irse.
