El Gaikage

Capítulo 15 Isla Tortuga

Después de zarpar de la Isla del Remolino, llegaron al puerto de un pueblo para comprar provisiones y Naruto comenzó a salir a explorar el lugar con Hinata.

—¿Cómo te va con el Nueve Colas?—.

—Es un gruñón, no quiere hablarme y volvió adentro de mi cuerpo—.

—Ya saldrá, es muy timido—.

Hinata pensaba que Kurama no sabía como interactuar con Naruto y por ello se cubría con esa faceta de bestia gruñona. Después de eso, una mujer encapuchada se puso adelante y el rubio sintió las malas intenciones de esa persona, así que se puso delante de su novia.

—¿Qué es lo que quieres?—preguntó el rubio serio.

—Naruto Uzumaki, al fin te encontré—.

En ese instante, la encapuchada comenzó a batallar peligrosamente y Naruto se defendió muy rápidamente, mientras que Hinata reaccionó y la mandó a volar con la gravedad que le otorgaba el Tenseigan.

—¡No te metas, esto es entre Naruto y yo!—se oyó una voz femenina enojada.

—¿Eh?—.

La persona detrás de la capucha era una mujer sexy algo mayor a la pareja de cabello negro, fleco en la frente, un busto grande y ojos verdes, mientras que portaba una banda ninja de un pueblo desconocido.

—¿Qué es lo que buscas de Naruto? No te conocemos—dijo Hinata teniendo un muy mal presentimiento.

—Está bien, me presentaré. Mi nombre es Shizuka y soy la líder de la Aldea de Nadeshiko. Vengo a buscar a Naruto Uzumaki para cobrar la promesa que se le hizo a mi madre hace años—declaró la chica muy seria.

—¿Qué clase de promesa?—.

—Bien, creo que debes estar informado de esto así que te diré mi situación…—.

Tres doritos después…

—¡No, no, no, no god please, noooooo, noooooo!—rechazó tajantemente la Hyuga mientras abrazaba a su novio.

—Espera, ¿qué ese viejo pervertido hizo una promesa usandome de carne de cañón por sus mañas?—se veía furioso al rubio.

—Así es, vengo a cobrarme la deuda—.

—Lo siento, pero tengo novia—señaló el Uzumaki a la chica.

—Eso lo hace mejor, puedo compartir—dijo la amazona como si nada.

—¡Claro que no, me niego a esto!—se veía a Hinata casi a punto de ir a reventar a la chica frente a ella pero Naruto la sostenía.

—¡Vas a provocar un incidente internacional! ¡Nos van a matar por esto!—.

—¡No, tarde 17 años en llamar tu atención! ¡No pienso dejarte ir así nomás!—se sacudía la chica sin pensarlo.

La chica estaba muy enfadada y Shizuka no parecía tomarle mucha importancia ya que se veía muy confiada pero si esto no funcionaba tenía que negociar. Ante ello, se fueron a ver al Gaikage que escuchó de la situación y este miró a su asistente que tenía una jaqueca.

—Naruto, no te tomes esto a mal pero tu maestro es un imbecil y un irresponsable de lo peor—sacudia su cabeza la pobre mujer.

—No se preocupe, no la culpo de pensar así—suspiró el rubio.

—Mi pueblo se toma muy seriamente las promesas, no pienso irme con las manos vacías. Me cumplen mi promesa o me dan algo equivalente—se puso tajante la mujer.

—¿Algo equivalente?—miraron todos confundidos.

—Bueno, si. No solo busco que sea más fuerte que yo, si no es rival para Naruto deseo influencias, poder politico o posibilidades de que vaya a ser alguien muy importante. Lo elegiría a usted pero ya es muy viejo para mí—señaló Shizuka a Gai.

—¿Qué hay de Neji? Es joven y muy fuerte—le ofreció Lee pero fue apaleado por Karin.

—¡Tu callate!—.

—¿Qué tal Lee? Es bastante fuerte—ofreció Gai a la lider pero fue ahora apaleado por Ido Yakumo.

—Cuide sus palabras, lord Gaikage—hablaba en doble voz la Kurama.

—No estan mal pero no me convencen. Quiero algo más—.

Justamente Naruto puso a trabajar su cerebro y por primera vez comenzó a planear una jugada que dejaría a Shikamaru como un novato. Se puso a pensar en sus conocidos y recapituló: Shino y Kiba no era buenos partidos definitivamente, Chouji y Shikamaru menos. Realmente no había nadie en la aldea que fuera muy fuerte, politicamente influyente y atractivo, asi que pensó en alguien de otro lugar y dio en el clavo.

—¡Claro! ¿Cómo no lo pensé antes?—llegó el Uzumaki a una epifanía.

—¿Qué pasa, Naruto?—preguntó Hinata dudosa.

—¿Qué tal si convencemos a Gaara de que se case con ella?—propuso el joven a todos.

—¿El Kazekage? No es mala idea pero no se si acepte—.

—¡Claro que va a aceptar, es soltero, lider de su aldea, muy fuerte y bien parecido!—.

—¿El Quinto Kazekage? He escuchado sobre él, ¿no me estas estafando como lo hizo Jiraiya con mi madre?—le advirtió la amazona muy severa.

—Seguro que sí, cuando la guerra termine te lo voy a presentar—.

—Hmmmmm, acepto pero iré con ustedes. No voy a aceptar un no por respuesta, si el Kazekage es como lo describes retiro la demanda de que te cases conmigo—declaró la mujer seria.

—Es un trato—.

Y así una nueva tripulante se unió a la cruzada para el pesar del grupo y la sexy lider de las amazonas se embarcó en el viaje a Kumo con el fin de resguardar a Naruto.

—Entonces hay una nueva guerra ninja por un lunático que quiere conquistar el mundo y el Kazekage es el Comandante Supremo. Guau, es mejor partido de lo que pensé—.

—Así es, yo como el gran Gaikage estoy protegiendo a Naruto de Akatsuki y pondré mi vida en ello—seguía narrando el cejudo a la amazona.

—Más bien parece que intentaran deshacerse de usted—respondió Shizuka curiosa.

—Ahora que despertó la Quinta Hokage tenemos un pleito sobre quien gobernará la aldea. No importa, eso lo resolveremos cuando termine esto—comentó la asistente.

—Como sea—.

La lider de Nadeshiko consideraba a este grupo de lo más extraño. Para empezar habia oido de que colocaron a un imbecil como lider de la aldea de Konoha y efectivamente lo era, pero al parecer nadie de ellos se quejaba.

—¿En serio respetas a este tipo como su lider?—preguntó Shizuka a Neji.

—Es un gran idiota pero no lo subestimes, es muy fuerte—le advirtió el Hyuga que aprendió por las malas esa lección.

Justo en ese instante, un enorme tentaculo apareció y atacó el barco, comenzando a hundirlo pero Shizuka fue la primera en reaccionar y saltó.

—¡Arte Sabio: Estilo Nadeshiko!—.

Una poderosa patada sacó al tentaculo de ahí y Naruto fue el primero en notar los ojos de la chica: Pigmentos negros y ojos amarillentos con pupila anfibia, los signos del Modo Sabio perfecto.

—¡¿Cómo es que conoces el Modo Sabio?!—.

—Mi contrato son los sapos caldera, ellos me lo enseñaron—.

—¿Sapos caldera?—.

En ese instante, otro tentaculo atacó y esta vez un calamar gigante apareció pero otra criatura lo atacó para alejarlo del barco.

—¡Vuela como mariposa, pica como abeja!—se oyó una voz cercana.

Kurama despertó en el interior de Naruto y salió para ver quien era la criatura, a lo que vio algo irritado por lo que encontró.

—Así que el 8 Colas apareció—declaró Kurama serio.

—¿El 8 Colas?—voltearon a ver todos sorprendidos.

—¡Oye, cabeza de res! ¡No hagas tanto alboroto que quiero dormir!—le regañó Kurama enojado.

—Esa voz tan irritada solo puede ser de una persona, hace años que no te veía hermanito—se volteó a ver el toro pulpo.

—¡¿Hermanos?!—exclamaron todos los que desconocían la historia.

—Ah si, recuerdo que la princesa Kaguya nos dijo que su hijo creó a los Bijus. Entonces son como hermanos de creación—les comentó Hinata para que entendieran la situación.

—¿Hat chan? Es raro que quieras hablar. Si es el 9 Colas—miró Bee al zorro pequeño.

Así Killer Bee entro en acción y se les contó a todos de que la resistencia estaría en la Isla Tortuga. Sin embargo, Naruto no dejó de tener una pésima sensación.

—¿Por qué me siento tan raro?—.

—Ja, olvidé decirte. Mi habilidad es la Detección de los Sentimientos Negativos, ¿puedes notar de donde viene?—.

Naruto vio la espada de Killer Bee y recordó perfectamente de quien era, a lo que dio aviso a la asistente en silencio para no ser tomados por sorpresa.

—Hmp, esa es la Samehada sin duda. ¿Sientes algo malo dentro de ella? Es una habilidad muy útil, tengo entendido que Kisame fue asesinado hace poco según los informes de los Kages. No se me haría raro que fuera una farsa—.

El viento de Hirudona atravesó el bosque y el lugar fue sacudido por unos instantes hasta que pasó la tempestad. Cuando lo pusieron para interrogarlo y se adentraron en su mente, el hombre tiburón se suicidó para no revelar la información y de paso uno de los tiburones se llevó la información de la ubicación.

—Ese sujeto al final nos ganó—comentó Gai muy serio.

—Sí, pero no sabe nada de lo que pasó en el Remolino. Tenemos muchas cartas de triunfo—le recordó la asistente.

—Kisame Hoshikagi, voy a recordar ese nombre siempre—.

—¿Por qué?—.

—Aunque es de los malos, dio su vida por sus aliados. Eso de es ninjas reales, al menos se merece mi respeto—.

—Entiendo—.

Justo en ese instante, los espasmos de la Septima Puerta aparecieron y el Gaikage sufrió de un horrible dolor en todos sus musculos.

—¡Gai sensei!—salió Lee para auxiliarlo pero era inutil.

—Tenemos que llevarlo con un Ninja Medico—.

Sin embargo, Naruto teniendo un presentimiento tenía el Modo Sabio de los Seis Caminos activo y puso una mano en su pecho dejandole un sello especial que le quitó todo el dolor pero el hombre estaba dormido.

—Naruto, ¿qué le hiciste a Gai sensei?—preguntó Neji consternado.

—La verdad no lo sé, fue algo instintivo—admitió el Uzumaki.

—Ese Senjutsu, es potente. ¿Qué clase de Modo Sabio es este?—se preguntó Shizuka que sentía como si la energía del planeta estuviera concentrada en el rubio.

—Es complicado de explicar—.

—¿Un sello?—analizó Tenten lo que le puso Naruto a su maestro y tenía la forma de un rombo, muy similar al de Tsunade en la frente.

—La verdad no sé lo que hice, pero creo que tengo idea de que es—se rascó la cabeza el chico.

Naruto aún no controlaba bien sus impulsos con el Senjutsu de los Seis Caminos y Kurama entendía bien que pasaba pero no dijo nada ya que no era tiempo de eso.

—¡¿Pero que es esto?!—.

—¿Hinata, que ocurre?—quiso saber Karin algo espantada.

—Puedo ver que el ADN de Gai sensei está mutando, cada error genetico se está reparando y sus celulas se modifican de manera veloz. ¿Naruto, qué fue lo que hiciste?—.

—¡No sé muy bien, fue instintivo!—.

Unas horas después, Gai despertó y no se sentía mal. Al contrario, se sentía con mayor energía que antes y todos estaban preocupados por los efectos secundarios de lo que sea que le hizo Naruto.

—Gai sensei, ¿se siente bien?—preguntó Lee muy preocupado.

—Me siento de maravilla, mi querido estudiante. Es hora de salir a correr en esta hermosa isla—.

Apenas dio un paso y sintio algo muy raro ya que miraba más nitido y sus reflejos aumentaron en sobremanera. ¿Por qué todos se veian tan definidos? ¿Había crecido un poco?

—Gai sensei, mejor debería descansar un poco—le sugirió Tenten más preocupada.

—Ya les dije, me siento muy bien—se levantó el hombre y apenas dio un paso cuando se sintió muy ligero a pesar de llevar esas mallas pesadas.

—¿Alguien tiene el presentimiento de que algo malo va a pasar?—se preguntó Yakumo muy alerta.

—¡Juventud!—.

El sujeto salió corriendo y nadie podía alcanzarlo ya que iba muy rápido, incluso para estándares humanos sin el uso de chakra. ¿Qué estaba pasando con el Gaikage?

—Naruto, ¿qué es exactamente lo que le pusiste a Gai sensei?—preguntó Hinata muy seria.

—¿Cómo explicarlo? ¿Recuerdas el sello que nos puso la abuela Kaguya cuando nos pasó chakra? Le entendí más o menos que hizo y lo intenté en Gai sensei. No fue lo que esperaba, pensaba ayudarlo a sanar sus heridas con ese sello pero lo afecté mucho—.

—Yo creo entender que pasó en base al testimonio que Neji y Hinata dieron hace rato—se paró la asistente a decirles que estaba ocurriendo.

—¿Qué pasa con Gai sensei?—.

—Lo que hizo Naruto es algo que la ciencia o el mismo chakra aún no ha conseguido: El ninja perfecto. El joven Uzumaki implantó un sello que aceleró la evolución genética de nuestro Gaikage y la llevó al limite. ¿Cómo podríamos decirle? Lo convirtió en un metahumano—.

—¿Metahumano?—dijeron todos sin familiarizarse con el termino.

—Un ser humano más allá de lo ordinario, creo que el termino correcto es que Gai ese convirtió en el pináculo de la evolución de la especie humana—explicó a detalle la realidad pero cuando todos voltearon vieron que Gai se tropezó con una piedra.

—Para mi sigue siendo el mismo idiota de siempre—volteó a ver Tenten sin convencerse.

—Nunca dije que se haría más inteligente, solo es genéticamente y corporalmente superior al ninja civil promedio—.

En ese instante, Naruto entró en Modo Sabio de los Seis Caminos y a la primera que tocó es a la asistente y ella asintió para ver que pasaba con ese sello extraño. Esta sintió como es que algo en su cuerpo comenzó a cambiar y mejor se sentó.

—¿Se siente bien?—.

—Esto va a tardar un poco, sugiero que todos menos Hinata se sometan a esto—.

—¿Y por qué yo no?—preguntó la peliazul confundida.

—Si la princesa Kaguya te hizo algo, es muy seguro que ya eres una metahumana Hyuga. Por algo tus ojos mutaron así—.

—Eso no lo discuto—.

El proceso duró una hora y durante ese tiempo Killer Bee que tambien fue sometido a eso, se llevó a Naruto a una prueba para controlar a su Biju.

—¿Hinata, estás preocupada?—.

—Un poco—.

—No te preocupes, él estará bien—le aseguró Karin.

—Espero que no te moleste esperar, señorita Shizuka. Vamos a tardar un poco con Naruto en su prueba—comentó la asistente a solas con la líder.

—No importa, parece que mi viaje resultó muy productivo. Estoy sintiendo que me volví más poderosa—notó Shizuka su cambio.

—Quiero preguntarte algo, ¿eres la hija de Jiraiya?—le lanzó la pregunta incomoda la mujer.

—¿Qué le hace pensar eso de mi? No tengo algo que ver con él—dijo la amazona seria.

—No soy ingenua, tienes sapos y el Modo Sabio, según vienes a cobrarte una deuda y estabas muy insistente con ello. Además, pude notar que ese color de cabello no es real, tengo un buen olfato—le aclaró ella muy seria.

—Tsk, eres una entrometida—admitió ella su metida de pata y dejó caer su jutsu de aceite negro en el cabello para denotar que la mitad era blanca, como cierta obsesionada con los dálmatas.

—¿Por qué estabas obsesionada con casarte con Naruto?—.

—Bien, lo admito. Es porque quería conocer más a mi padre, supe que él entrenó a su discipulo como su hijo y me quería sentir más cerca de él—.

—¿Por qué no le revelaste antes tu identidad?—.

—Mi padre era un viajero y mi madre no me dejaba salir de la isla hasta cierta edad. Hasta ahora pude salir con la excusa de conseguir marido aunque ya era muy tarde—.

—Hmmmm, Naruto te va a decir mil maravillas de su sensei. Yo te diré la verdad, era un irresponsable de lo peor. El niño Uzumaki ha cargado con muchas de sus faltas toda su vida. No sé si hubiera sido un buen padre para ti, probablemente si, no podría asegurarlo. Sin embargo, no te recomiendo que te desvivas por alguien que no conociste—.

—Lo entiendo, no podría quitarle el novio a esa chica. Por más que quiera, ella parece quererlo más de lo que yo lo haria. Es muy guapo y es un buen prospecto pero llegué muy tarde. Que mal—suspiró ella algo cansada de esto y miró al cielo.

—Que gracioso, somos las hijas de dos Sanin. Falta una hija perdida de esa vieja gorda de Tsunade y seríamos los nuevos Sanin—.

—Dudo que los tenga, mi madre la odiaba con toda el alma—.

—¿Por qué?—.

—Mi madre le gustaba a Jiraiya pero este jamás se liberó de su obsesión por esa mujer. Dime una cosa, ¿fueron algo esos dos?—quiso saber la amazona.

—No, lo friendzoneó según tengo entendido. Nunca pudo hacer que ella cambiara de opinión—.

—Ay, que mal. Así que mi madre cometió un grave error en dejarlo ir de su compromiso—.

—Es una pena, al menos no murió virgen. Se metía en cada cabaret—.

—Un Sabio Pervertido, le queda el nombre. Naruto le atinó a ese apodo—.

—¿Piensas seguir con esto del marido?—.

—Claro que sí, no quiero repetir la historia de mi madre. Si me gusta alguien que esté disponible, no lo voy a dejar ir—.

—Eso, no lo dejes ir. A mí me funcionó—.

En otro lado, Gaara estornudó y por un extraño motivo sintió un escalofrio en la espalda ya que algo le iba a ocurrir pero no tenía que era.

—¿Estas nervioso por la guerra?—preguntó Temari por curiosidad.

—No, es otra cosa. No lo sé, se siente como si tuviera que cuidarme de alguien que va a dañar mi entrepierna—.

Ya más entrada la noche, Neji miraba al cielo estrellado y sabía que pronto tendrian que ir a la guerra pero fue interrumpido por Karin que quería pasar tiempo a solas con él.

—¿Crees que podamos ganar?—.

—Naruto nos va a sacar de este apuro, yo me preocuparía más en ver donde vamos a vivir después de regresar a la aldea—.

—No luces nerviosa—comentó el castaño serio.

—No, mi vida fue un asco antes de conocerte. Ya estoy acostumbrada, lo que siento es motivación para que mi vida sea mejor en el futuro—.

En ese instante, el Hyuga notó que el sello de la frente de Karin era blanco y no purpura como antes, por lo que le preguntó que le pasó y esta le explicó.

—Dijo Hinata que ese era el sello que nos puso Naruto pero en mi caso seria permanente debido a que no tengo mucho arsenal ofensivo y además sé manejar mejor los sellos—explicó la Uzumaki.

—¿Qué puedes hacer con eso?—.

—Si te lo dijera, perdería el factor sorpresa—.

La sonrisa traviesa de la ninja daba pauta a que definitivamente algo se traía entre manos y de verdad podría cambiar el destino de la guerra. Mientras tanto, Yakumo estaba feliz de que su mal condición física estaba corregida y ahora su Kekkei Genkai era mucho más estable que antes.

—Apenas he tenido mi primera misión y partiremos a la guerra—comentó la chica algo nerviosa.

—Vamos a salir de esto, de mi cuenta corre que esto terminará rapido—dijo confiado Lee.

—Me comentó Hinata que iría al Equipo 8 para ocupar el lugar de Kurenai sensei. Espero que sea lo mejor—.

—Te irá bien, Kiba y Shino son buenas personas—.

—Lee, cuando termine la guerra quiero salir contigo—se confesó ella.

—¿De verdad?—.

—Sí, quiero mostrarte que soy una buena novia—sonrió la castaña y en un parpadeo cambió su cabello a blanco.

—¿Ido?—.

—Yo tambien te amo, si le das amor a Yakumo me lo darás a mi. Yo te he amado tanto desde que ella se fijó en ti—le comentó la parte maligna mientras le daba un beso en la mejilla y cambió a Yakumo.

—¿Qué se siente tener dos personalidades?—.

—Es como ser un jinchuriki, lo de Naruto me hizo comprender mucho más mi Kekkei Genkai. No te preocupes por mi, la otra chica te quiere tanto como yo—.

En otro lado, Tenten estaba estudiando los Ninjutsus Espacio-Tiempo de la aldea del Remolino y ya les había entendido, para así ejecutar el jutsu que hizo famoso a Minato y Tobirama. Antes no habría sido efectivo ya que carecía de buenos reflejos pero el truco tramposo de Naruto le cayó como anillo al dedo.

Aunque el entrenamiento con Gai sensei fue muy bueno, su habilidad para el Fuinjutsu no estaba desarrollada de forma adecuada ya que no habían expertos en el tema excepto Tsunade y Jiraiya. La primera estaba ocupada en Sakura y su deber, mientras que el segundo entrenaba a Naruto. Por fortuna, los fantasmas Uzumaki le dieron un curso intensivo acerca de sellos, sobre todo del tipo Ninjutsu Espacio-Tiempo debido a que era su especialidad.

—¿Te parece bien que yo herede los sellos Uzumaki? Tú eres la que será esposa de Naruto—.

—No soy buena en sellos, ya tengo mis ojos—.

—Entiendo, confieso que si los aprendí pero no era capaz de ejecutarlos por sus requerimientos ridiculos. De no ser por Naruto hubiera quedado estancada—comentó Tenten sobre el tema.

—¿Entonces te vas a decidir por el Ninjutsu Espacio-Tiempo?—.

—Y los sellos que yo pueda ejecutar, solo pude ensayar a prisas con el jutsu del Cuarto Hokage y los que aprendí en Konoha. Parece que fue bueno aprender detalles del Edo Tensei—.

—¿Espera, aprendiste a hacer ese jutsu horroroso?—dijo sorprendida la ojiperla.

—Sí, aunque creo que me saldrían de baja calidad y no me atrevo a ejecutarlo. Sin embargo, conozco como cancelarlo y la manera de como liberar a un invocado. La señora Kushina me dijo como hacerlo—.

—Por curiosidad, ¿qué se tiene que hacer?—.

—Mira, el invocado que hacer los sellos de cancelación en vez del invocador y así este se saldrá de su control—.

—Osea que si obligo a un muerto a hacer esos sellos especificos, el control mental se cancela por completo—.

—Asi es y el invocado no se irá jamás del mundo hasta que alguien tome el control de nuevo y lo obligue a irse—le explicó a detalle la chica.

—Que conveniente—.

Justo en ese momento, a la peliazul se le prendió el foco y se llevó casi arrastrando a Tenten ya que no había tiempo y es que solo había una persona que era capaz de dar un buen punto de vista. Dos minutos después, estaba la asistente del Gaikage escuchando los datos del Edo Tensei y una debilidad muy terrible que este jutsu tenía.

—Hmmmmm, ya entiendo. Si se logra quitar el control de algún resucitado de ese miserable 4 ojos sería muy bueno, podríamos voltear la guerra a nuestro favor—decía pensativa la mujer.

—¿Cómo podriamos hacer esto?—.

—Según entiendo, el Edo Tensei requiere talismanes de sello de marioneta que suprime el libre albeldrio. Es el mismo mecanismo que un Genjutsu pero de forma más constante, así que es más que posible destruir el vinculo con dos cosas: Un contrasello de manipulación corporal, un Genjutsu muy potente que manipule al resucitado o un jutsu que manipule como titere al oponente. Eso debe obligar al zombie a liberarse de su invocador—teorizó la asistente.

—Un contrasello de marioneta es posible para mi. Por el lado de los Genjutsus tenemos a Yakumo, ella es la mejor en el area. ¿Alguien tiene algún jutsu que manipule cuerpos?—.

—¿Qué tal esto?—sacó Hinata unas barras negras de la nada.

—¿Y eso?—.

—Descubrí que puedo hacer las barras que hacía Pain. Según el señor Nagato podía manipular los cuerpos con estos receptores aunque estas son más avanzadas—explicó la Hyuga.

—Eso sirve bastante, no podremos liberar a todos porque varios del ejercito zombie son malvados. Si ven a un antiguo aliado es objetivo primario—.

—Oigan, ¿qué pasa si encontramos a Kabuto?—.

—Se le hace lo mismo: Un potente Genjutsu, un sello de marioneta o enterrarle esas barras. Eso provocará que se vayan los resucitados—.

—El problema va a ser encontrarlo, está bien oculto ese miserable—suspiró Tenten.

—Olvidas que soy una buena sensor por el Byakugan y el Modo Sabio. Si capturamos a uno de los revividos, solo me basta tocarlo para detectar la ubicación del chakra de Kabuto—explicó Hinata muy sonriente.

—Niñas, por eso es que estoy muy orgullosa de ustedes. Acaban de ahorrarnos muchos días de guerra—sonrió Xuan muy feliz de que tuvo un buen ojo en elegirlas.

Luego de llegar a esa conclusión, se les comunicó al resto del personal sobre la estrategia con la que iban a liberar a los Edo Tensei de una vez por todas y así terminar la guerra que azotaba actualmente.