Hola a todos nuevamente, un par de avisos antes de continuar.

Esta historia esta terminada y la estaré actualizando diariamente.

Si quieren ver otros trabajos de esta celebración, en la página de FaceBook llamara Draco Malfoy Pasivote Muerde Almohadas esta publicada una lista con todos los trabajos. Esper que puedan darle amor a los demás.

Muchas gracias por leer y continuemos ahora sí.


Harry había escuchado toda la mañana la perorata de sus dos amigos. Hermione no paraba de decir que los tres deberían volver a Hogwarts a terminar, la importancia de la educación, cómo no podían colgarse de su fama y muchas cosas más.

Ron por su parte no paraba de decir que cualquier cosa que le pudieran enseñar en Hogwarts seguramente ya lo sabía, porque de hecho, pelearon una guerra cuando apenas y se habían vuelto adultos. "No hay absolutamente nada que te dé más crédito que una guerra" había dicho.

Harry por su parte no sabía qué hacer. Por una parte ser auror había sido un sueño que en parte era suyo y en parte había sido el objetivo de McGonagall cuando pasó el quinto año y Umbridge estaba ahí para ser una desgraciada. Le gustaba la idea de ser auror, después de todo, defensa contra las artes oscuras era lo que mejor se le daba y sentía que había aprendido más en su sexto año gracias al libro de Snape que en todos los años anteriores. Sin embargo, también lo llamaba mucho la idea de tener un año normal, como un estudiante normal, estudiando, pasándola con sus amigos, simplemente viviendo sin el temor de que un psicópata estuviera al acecho de él o de los suyos.

Dejo que Ron y Hermione siguieran peleando y salió hacia la estancia donde estaba el cuadro de Sirus, cerca de ese cuadro había otro que estaba vacío, era el de Snape, había mandado hacer dos cuadros, uno se colocó en la oficina del director de Hogwarts, justo como todos sus antecesores y el otro estaba en su casa, pero usualmente estaba vacío. Lo vio un par de veces, la primera cuando lo colgaron y la segunda cuando Sirius se quejó de él y Snape apareció para soltar veneno y luego irse.

No es que le molestara, después de todo, aun con todo lo que hizo su maestro, sabía que no tenían una buena relación ni antes y seguramente no ahora, el hombre, por muy valiente que fuera, fue un maldito con él y con muchos otros, arrastrando rencor y odio, al mismo tiempo que lealtad y amor, así como arrepentimiento. Harry realmente no quería juzgarlo, Snape al final sabía lo que había hecho y se pasó la vida tratando de redimirlo. El cuadro estaría ahí, si algún día decidía regresar, entonces sería bienvenido.

-Te ves mal, cachorro.

-Hola Sirius.

En realidad Harry no sabía cómo funcionaba la magia de los cuadros, cuando hablo por primera vez con Sirius de la pintura este parecía reconocerlo, saber quién fue y quienes fueron sus amigos., pero no se sentía del todo como él.

-Tengo un pequeño dilema.

-¿Y cuál sería?

-Volver a Hogwarts o ser auror.

-¿Ser auror? Esa es una gran noticia.

-Lo es.

-Pero no es lo que quieres.

-Realmente no lo sé.

-Harry, si no tomaste la oportunidad apenas se te presento ¿Realmente crees que es lo que más deseas? Te lo están dando, te están diciendo que puedes tomarlo sin problema, pero no estas saltando de alegría como deberías.

Harry no respondió, solo miro a Sirius largamente y luego hacia el jardín. La foto de sus padres reposaba en una mesita alta al lado de uno de los sillones y por primera vez se preguntó por qué no había mandado a hacer un cuadro de sus padres.

-Crees que no es lo que quiero entonces.

-Creo que no es lo que más quieres.

Sirius le sonrió afablemente, como diciéndole que no tenía nada de malo, que estaba bien.

-Podrías darte la oportunidad, estoy seguro que te esperaran, puede que incluso cambies de opinión, ya has luchado bastante, cachorro.

Él solo asintió y nuevamente deseo poder abrazarlo.

▬▬ «•❀•»▬▬

-Pero Harry…

Ron estaba sorprendido de que Harry hubiera llegado y dicho que quería ir a Hogwarts, como Hermione.

-…¿Por qué? – Hermione quiso rodar los ojos pero se contuvo, Harry solo se encogió de hombros

-Realmente me gustaría intentarlo, ya sabes, ser un estudiante normal.

-Tú no eres normal Harry.

-Gracioso, lo sé, pero ese es el punto, no podía ser normal, no con Voldemort estando por ahí, pero ya no está, ya no tenemos que pelear.

Ron permaneció callado, como analizando lo que decía, era verdad, los tres habían luchado tanto, desde el primer año hasta la guerra, luego realmente no descansaron, los tres ayudaron con todo lo que podían para reformar el mundo mágico. Había sido un caos; aunque Ron disfrutaba la atención, la gente lo reconocía en las calles, le pedían autógrafos y fotos. No obstante al final se llegó a cansar un poco de esa atención, porque no era de personas que le importaran, como sus padres, como sus hermanos, como sus amigos. Suspiro hondamente y miro a Hermione y a Harry, que lo miraban expectante. Al final solo asintió.

-No tienes que ir si no quieres ¿Sabes?

-Lo sé Hermione, pero, también quiero estar con ustedes, y tiene razón, quizá podamos probar lo que es tener un año tranquilo. Para variar.

Los tres sonrieron. Hermione mando una carta anunciándole a la nueva directora de Hogwarts que los tres volverían.

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Los estudiantes de octavo año no tenían que usar el expreso de Hogwarts, podrían llegar a Hogsmade donde unos carruajes los estarían esperando. Los tres llegaron por medio de la aparición, no querían ser los últimos, por todo el alboroto que podía causar, así que llegaron antes del atardecer y fueron a La Cabeza de Puerco a esperar a que los carruajes llegaran.

Cuando Hermione sintió que ya era hora, los tres comenzaron a caminar hacia la salida del pueblo, solo para toparse con la gente que los detenía cada tres pasos, se aglomeraron a su alrededor pidiendo estrechar sus manos o hablar con ellos sin más. Harry había comenzado a sentirse atrapado y busco por todos lados una forma de salirse de ese remolino de gente, fue entonces cuando vio que un grupo de personas encapuchadas caminaba rápidamente hacia la salida del pueblo; Harry distinguió nítidamente el cabello rubio platinado de una de ellas. Draco Malfoy caminaba encorvado rápido y sin levantar la vista junto con otras cuatro personas, quienes seguramente también eran Slytherins.

Harry se preguntó cuántos de ellos regresarían a la escuela, la casa en general no había sufrido de bajas tan grandes como las otras, Harry sabía que varios slytherins habían regresado a pelear contra Voldemort y sus mortifagos, eso sin embargo, no los ponía en buena opinión, porque los mayores seguidores del señor oscuro fueron de esa casa y sus hijos, que siguieron sus pasos, también. Estaba consciente de que miembros de otras casas también estarían bajo ese estigma, porque sus padres o algún familiar fueron seguidores de Voldemort, pero sin duda sabía que la mayoría de la culpa recaería en la casa verde y plata.

Ron saco una bomba de polvo negro para ahuyentar a la gente y luego tomo de la mano a Harry y Hermione para salir de ahí, Hermione lanzo un encanto desilusionador y llegaron a los carruajes, justo para ver como uno de ellos ya se había puesto en marcha hacia la escuela.

Parece que no somos los únicos que llegaron antes.

Hermione subió sin más ceremonias y Harry se quedó observando un poco más el camino por el que ya se perdía el otro carruaje.

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McGonagall había previsto la mayoría de las cosas con su llegada, los del último curso llegarían antes y esperarían a la llagada de los demás estudiantes y finalmente los nuevos.

Hermione había expresado sus dudas sobre si vendrían nuevos estudiantes y cuantos regresarían, porque, después de todo, una guerra no es algo sin importancia que no cause miedo en las personas. Ginny había estado presumida diciendo que a ella la habían parado en callejón Diagon diciéndole que la hija de alguien estaba ansiosa por iniciar Hogwarst porque ella estaría ahí, que era su heroína, a Hermione, obviamente, no le había gustado esa insinuación.

Tenían entendido que, básicamente, tomarían las mismas clases que los de séptimo, la única razón por la que había un octavo año era porque muchos de ellos, sobre todo los nacidos muggles, no habían podido ingresar al mundo mágico siquiera.

A la mesa de Griffindor llegaron Dean Thomas junto a Seamus, ambos los miraron y les dieron sonrisa a modo de saludos.

-Tiempo sin verlos, oímos que fueron a Australia.

-Sí, ¿Fueron de vacaciones?

Ambos chicos comenzaron una amena conversación, Harry dejo que su vista vagara por todo el gran comedor, el techo había vuelto a ser encantado para reflejar el cielo sobre él, pero había muchas cosas que se cambiaron, era un tanto más amplio, la piedra estaba más pulida y había columnas nuevas así como retratos, muchas pinturas se perdieron otras más tuvieron que ser restauradas: como la pintura que era la entrada a las cocinas, se había partido en dos y la pera dejo de reírse cuando le hacían cosquillas, ahora tenías que acariciarla suavemente para que te dejara entrar.

Finalmente su mirada se posó en la mesa de Slytherin, donde estaban varios de los que fueron sus compañeros. Tan solo tres de los presentes mantenían su cara en alto porque sabían que habían ayudado. Tracy Davies, Daphne Grengrass y Theodore Nott. Daphne había permanecido neutral, pero Tracy y Theo habían socorrido a los menores para sacarlos de la escuela, incluso los que no eran de su casa. Neville le conto que incluso vio como Theo cargaba a dos niños de primero para que no fueran aplastados por la multitud.

Por otro lado estaba Pansy, que trataba de parecer impasible, pero aun podías notar sus ojos vagar nerviosamente, como esperando un ataque, Blaise Zabini también parecía algo amedrentado, pero lucia más a la defensiva que Parkinson y también estaba Draco, que permanecía encorvado sin ver a nadie, solo jugando con sus manos. Harry sintió que se le iba el aliento.

Definitivamente se veía más recompuesto, pero por alguna razón había dejado de lado el cabello corto que siempre lucia y ahora lo tenía poco más debajo de los hombros, su mandíbula afilada no le quitaba sus rasgos masculinos, era Malfoy definitivamente, pero Harry no sabía porque, al mismo tiempo no lo era.

Poco menos de una hora después, donde Harry intercambio entre hablar en monosílabos con sus compañeros y mirar fijamente a Malfoy, los demás estudiantes entraron por las nuevas puertas del gran comedor. Pequeños niños que observaban todo el esplendor que tenía el reformado castillo y Harry sintió nostalgia, esos niños entraban a un castillo que, realmente esperaba, sería su segundo hogar, más limpio y con un futuro lleno de nuevas expectativas, como la integración de todos los humanos mágicos que entraran sin importar su procedencia.

Cuando la selección inicio, los niños parecían vibrar de emoción, sobre todo cuando alguno caía en las garras de Griffindor, sin embargo, todo se quedó callado cuando la primera niña fue seleccionada para Slytherin. La chica parecía aterrada desde el principio, camino lentamente hacia el banco y espero a que le pusieran el sombrero, cuando unos momentos después el sombrero seleccionador grito "Slytherin" la niña se puso pálida, miro a todos lados y no parecía dispuesta a levantarse. Ni siquiera los de su casa aplaudieron. Hermione miro a todos lados esperando una reacción y frunció el ceño cuando escucho los primeros murmullos. Harry entonces comenzó a aplaudir, Hermione le dio una mirada de confusión pero aun así lo siguió, luego Ron y finalmente todos estaban aplaudiendo con cautela. No soportando más el ambiente Harry se levantó y se dirigió a la pequeña. Porque definitivamente sabía lo que se sentía ser juzgado por una sola cosa.

-Hola

-Ho-la

-Bienvenida a Hogwarts

-…Gracias

-¿Sabes algo? Estas en la casa de personas astutas e inteligentes, pero también fuera la casa de una de las personas más valientes que conocí. – la niña de inmediato disparo su mirada hacia el por primera vez.

-¿Enserio?

-Enserio, así que espero que enorgullezcas a tu casa – Harry extendió la mano y fue estrechada por una más pequeña, temblorosa y fría y la llevo hacia donde los estudiantes de la casa de las serpientes estaban. Nadie dijo nada y McGonagall continuo con el sorteo.

Regreso a su mesa donde Hermione le miraba con orgullo y Ron con algo de burla.

-Así que año normal ¿Eh?

-Cierra la boca.

Con seis estudiantes nuevos para Griffindor, seis para Ravenclaw, ocho para Hufflepuff y cinco para Slytherin, la Directora Mcgonagall dio la bienvenida a todos, esperando que sea un nuevo inicio para la sociedad mágica. Al finalizar el banquete aviones de papel llegaron a todos los que estarían en el extra oficial grupo de octavo año.

-¿Vamos a estar todos juntos? –susurro furiosamente Padma a Lavender que estaba igual de impresionada. Lavender tenía su cabello cubriéndole insistentemente el cuello y constantemente se aseguraba que ahí siguiera.

-¿Cómo que todos juntos? – Pregunto Harry, Hermione le señalo las instrucciones en el papel donde claramente decía que aquellos que habían regresado a concluir sus estudios estarían en la torre oeste del castillo, para que los demás integrantes de las casas no vieran afectada la distribución.

Finalmente todos comenzaron a caminar hacia la torre, los Hufflepuffs se les unieron de inmediato, los Ravenclaws estaban muy cerca pero los Slytherins, ellos parecían honestamente enfermos, al menos la mayoría.

La directora McGonagall estaba ahí para cuando llegaron a la puerta.

-Bienvenidos jóvenes, como sabrán, las circunstancia nos han orillado a esta estructura nueva, también se hizo para tratar de dar mayor convivencia y fraternidad entre ustedes, como tal serán el ejemplo a seguir de muchos otros, así que espero que den lo mejor de ustedes, Son la representación del pasado, pero sobre todo el futuro. Bueno, ahora del lado derecho irán las señoritas del lado izquierdo los varones. Buenas noches a todos y bienvenidos de nuevo.

Todos se vieron entre sí, inseguros de cómo proceder, la estancia era grande, más grande de lo que se veía por fuera, así que sin duda estaba ampliado mágicamente, había una gran chimenea que brindaba calor y dos grandes ventanales que daban vista hacia el lago y el bosque. Los colores eran una agradable combinación de las cuatro casas.

-Esto es raro –finalmente dijo Justin tomando asiento, Susan y Hanna lo siguieron.

-Dímelo a mí – Ernie casi empujo a Justin para que se sentara sobre él.

-Es que no somos tantos como antes- Padma tomo la mano de su hermana, Duncan, uno de los compañeros de Ravencaw había muerto en la batalla. Michael se dejó caer en otro de los sofás.

-¡Vaya! que comienzo tan alentador. Claro, ¡vamos a hablar de gente muerta! – Pansy puso sus brazos en jarras y miro de forma despectiva a todos.

-Cállate Parkinson. – fue una sorpresa que quien la callara fuera Blaise.

-Sí, cállate Pansy.- Daphne le tomo de la mano y camino hacia las habitaciones de las mujeres.

-No es que podamos negarlo, como si no paso – Michael respondió enfurruñado, Terry negó con la cabeza.

-Nadie lo va a negar, pero apuesto a que ellos están tan afectados como nosotros.

Nadie más dijo nada y todos fueron a sus habitaciones, entre el alboroto Harry no se dio cuenta de cuando Draco había desaparecido.

▬▬ «•❀•»▬▬

Las clases habían sido más o menos lo que esperaba, Slughorm dio un repaso los primeros días luego comenzó a guiar a todos en nuevas opciones. Con lo aprendido del libro, ya que lo había leído casi obsesivamente, Harry aun recordaba gran parte de los pasos a seguir y las recomendaciones que Snape había dejado en el gastado libro de pociones. Así que no era el mejor, pero definitivamente no era un desastre.

Esa era una de las pocas clases que tenía junto a Draco, que se mantenía taciturno y alejado, hacia sus pociones y Slughorn lo felicitaba a medias, centrando su atención en Hermione y Harry, al menos ahora recordaba bien el nombre de Ron.

Fuera de ello, Draco casi desaparecía, sabía que existían problemas entre las casas, más que nada con Slytherin, no le había pasado desapercibido que muchos de ellos andaban en grupos más grandes que antes. Había escuchado a Pansy despotricar contra un par de Ravenclaws que habían acorralado a una niña de primero de Slyherin "Que se metan con nosotros, esos idiotas, ¿Por qué una niña?" Harry le había dado la razón. ¿Por qué una niña inocente, porque perpetuar el odio? ¿No se daban cuenta que lo único que hacían era volver a lo mismo? hacer que los de la casa de las serpientes odien al resto del mundo porque el resto del mundo los odia.

Las serpientes permanecían al margen, casi como si quisieran esfumarse en el fondo, pero no podían, porque todos eran más que conscientes de su presencia, Harry había notado que incluso los alumnos que intentaban conversar con ellos eran alejados de los Slytherin sin importar el grado.

-No creo que podamos hacer nada, la gente es cautelosa.

-Hermione, los están aislando a propósito, aun a aquellos que no tuvieron nada que ver con la guerra.

-Claro, porque no estuvieron.

-Como la mayoría de los niños, porque no tenían nada que ver ahí.

-Harry…

Ron se calló porque en ese momento la puerta se abrió y dejo pasar a todos los slytherins.

-Te juro que si se vuelven a tratar de propasar los voy a hechizar hasta el olvido.

-Pansy no podemos hacer eso.

-¡Por Circe que no! ¡Ese imbécil me llamo puta!

Todos se quedaron callados en el momento que vieron al trio dorado cerca de la chimenea.

-¿Quién te llamo así?

Pansy rodo los ojos y bufo – Tranquila Granger, no le hicimos nada.

-Parkinson, eso es una agresión.

-¿De verdad? ¿Eso crees? ¿Crees que no nos hemos dado cuenta? ¿Qué no vemos como todos se apiñan para dejarnos fuera o para atacarnos? Como si nos importara, pueden quedarse juntos y ser patéticos insufribles, queremos dejarlos en paz tanto como ellos, el problema es que cuando nadie ve todos nos maldicen, nos hechizan, nos mandan encantamiento para hacernos la vida imposible, y lo peor de todo es que no podemos defendernos, porque si lo hacemos ¡Oh pobres niños, fueron atacados por unos traidores y sucios slytherins! – Pansy piso fuerte hacia una de las habitaciones.

-Déjalo Granger, no es tu problema.

-Soy una prefecta.

Daphne enarco de manera elegante una de sus cejas, barrio con la mirada a Hermione de una forma que podría considerarse grosera y Ron lo tomo así porque se levantó dispuesto a enfrentarlos.

-Dile a tu novio que se calme, pero ese es el punto, no me conoces, no sabes como soy, sin embargo creyó que te estoy atacando y salto de inmediato, eso multiplícalo por todos los estudiantes de Hogwarts, tal vez eso te dé una idea.

Zabini la tomo de la mano y ambos fueron seguidos por el resto de las serpientes.

Hermione se sentó lentamente jalando a Ron con ella.

-Pero que…

-Ellos tienen un punto.

-¿Cuál es el punto? Todos sabemos que siempre han sido una panda de viciosos clasistas.

-Porque nadie les da la oportunidad de demostrar lo contrario – dijo Harry, no había aparatado la mirada del pasillo por donde habían desparecido sus compañeros -. Todos los juzgan sin más, nunca trate a Grengrass en verdad, pero ella nunca fue déspota conmigo.

-Hermione se peleó con Bulstroide en segundo.

-Ernie me acuso de haber petrificado a Justin en segundo, la mayoría creyó que había puesto mi nombre en el cáliz y que había mentido sobre el regreso de Voldemort, incluso los de nuestra propia casa me dieron la espalda… ¿Cuál es la diferencia? Había mortifagos que venían de Ravenclaw, como Barty Crouch, traidores como Peter Pettigrew, quienes se volvieron a la luz como Sirius, ¡¿Cuál es la maldita diferencia?!

Harry se levantó furioso y salió de la sala común, camino por los pasillos observando como casi todos estaban tranquilos, disfrutando del espacio, pero lugares donde podías encontrar a los slytherins antes ahora estaban ocupados por alguien más, no había ni una sola capa verde y negra a la vista, los habían marginado completamente, ni siquiera los de primero estaban por ahí, descubriendo el castillo. El extraño equilibrio que estaba antes había desaparecido y parecía que todos estaban empeñados en pretender que la casa de Salazar Slytherin no existía ni ninguno de sus integrantes.

Pretender que algo no existe no hace que desaparezca.

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Hermione y Ron entraron a una de las nuevas salas de estudio, McGonagall y Hermione se habían empeñado en hacer lugares donde se congregaran los estudiantes a parte del gran comedor, Flitwick había ayudado en el diseño alentado por las posibilidades.

Al entrar notaron que en una esquina estaban Daphne, Pansy y Theo, no parecían estar realmente haciendo algo, solo estar ahí, sobre todo Parkinson quien pasaba las hojas de su libro de manera distraída.

-¿Hermione? Hermione ¿Qué haces?

-Harry tiene razón, cómo esperamos que cambien si no los dejamos cambiar.

Ron siguió a la peli castaña hasta donde estaban los tres slytherins que se pusieron totalmente alerta cuando estuvieron cerca.

-¿Qué? –gruño Pansy.

-Nada, sólo quería saber si podemos sentarnos aquí…con ustedes…Yo emm, supe que estabas teniendo algunos problemas con Estudios Muggles, y bueno, si quieres, puedo asesorarte.

Los tres parecían sorprendidos por aquello, Daphne hizo un ruidito con la garganta y Theo extendió mano señalando los lugares que estaban libres, Hermione sonrió y se sentó y luego miro a Ron hasta que él también se sentó a su lado.

-La verdad creí que nos dirían que nos fuéramos.

-Se llama supervivencia Granger, si quieres pasearte con nosotros entonces significa que los demás nos dejaran en paz, lo cual creo, es tu propósito – Theo arqueo la ceja pero no dejo de sonreír afablemente, aquello hizo estallar los murmullos a su alrededor.

-Sí, ayer…bueno, estuvimos conversando y…

-Si hacen algo estúpido los maldeciré- murmuro Ron amenazantemente.

-Tranquilo Weasley, creo que todos ganamos con su acto de benevolencia.

-No necesitamos caridad Daphne, podemos arreglárnoslas suficientemente bien.

-No me importa, Pansy, puede que tú sí, eres una bruja brillante, pero no todos pueden defenderse todo el tiempo, va a ser un martirio para el resto de nuestra casa, sobre todo para los más pequeños. Así que si tenemos que usar al famoso trio dorado lo haremos.

-¡¿Usarnos?!

-Tranquilo Ron.

-Pero Hermione.

-Ese es el punto. No vamos a ser realmente amigos, pero piensa en lo que dijo Harry, lo que están diciendo ellos, los niños son los que seguirán sufriendo si no hacemos un acto de reconciliación, para que nada de lo que ya paso vuelve a suceder.

Ron observo a su novia intensamente, entendiendo que no solo se refería a lo que había estado pasando en ese año, sino a todo lo demás, a lo que causo la guerra, precisamente la división de los magos.

-Sabía que Potter tenía algo que ver.

-No es algo que sorprenda.

Daphne y Theo sonrieron mientras Pansy se masajeaba las cienes,

-Muy bien, si van a hacer esto bien podemos tomarte la palabra, ¿Qué rayos en un microondas?

Hermione le dio una mirada seria a Pansy, aun así tomo un libro y pergamino para explicarles.

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Harry llego a su nueva sala común y vio a Hermione leyendo en uno de los grandes sillones, se sentó y de inmediato puso su cabeza en el regazo de su amiga. Ella no pareció inmutarse en lo absoluto y comenzó a acariciar su cabello.

-¿Qué pasa?

-Los he visto con Daphne y Pansy…Theo me saludo afuera de la biblioteca. Fue extraño.

Hermione le sonrió, aun así le dio una mirada de disculpa.

-No me había dado cuenta, Harry, entiendo ahora a lo que te refieres.

-Está bien.

-Creo que más bien no me había querido dar cuenta, ¿Sabes? Era más fácil,

Hermione suspiro y le mando una mirada a Harry aun si este no estaba mirándola.

-¿Dónde está Ron?

-Fue a jugar quidditch, estuvo buscándote pero creo que no te encontraron ¿Dónde estabas?

Harry no contesto, solo suspiro hondamente, los últimos días había estado distraído, por decir lo menos, le llegaba un aroma que le atraía, pero no podía identificar de qué, primero había pensado que alguien había querido darle amortentia, pero los hechizos de detección no arrojaron nada. Cuando más lo sentía era cuando estaba en clase de pociones, pero los vapores lo disminuían radicalmente, luego podía sentirlo en la sala común, pero siempre era un halo, un rastro de alguien que ya no estaba ahí, y no quería andar olfateando a todos. Se estaba estresando, eso aunado a que no había visto a Draco pese a que era su vecino de habitación, no sabía dónde se metía y no quería ver el mapa del merodeador. La primera vez que lo intento vio que de hecho había zonas que se veían diferentes, cambiando como lo había hecho el terreno, incluso agregando las nuevas habitaciones y estancias. Había querido preguntarle a Sirius, pero se la pasaba en el retrato de Remus que estaba en la casa de Andrómeda, así que aunque hubiese ido a Grimmauld no lo había encontrado para preguntarle.

No pensaba que Draco estuviera haciendo algo malo, no después de todo, pero de alguna manera le preocupaba, todas las historias que había escuchado sobre como acosaban a los Slytherin le hacía pensar que alguien lo acorralaría y lo haría sufrir. Lo peor de todo es que sentía que Draco no se defendería, no sabía que le daba esa sensación, pero era un presentimiento que no lo dejaba en paz.

-Por ahí.

Su amiga le dio un golpe en la cabeza haciéndolo reír, hasta ahora no había nadie que lo hubiera enfrentado directamente y dudaba que alguien lo hiciera.

-¿Qué hay chicos?

-Hola Neville.

-¿Quieren jugar gobstones?

-Seguro.

Harry se reincorporo y se sentó en el suelo frente a Neville que comenzó a sacar todas las piezas, Hermione agito su varita haciendo un escudo por si a Harry le escupían ese raro líquido.

▬▬ «•❀•»▬▬

Harry había escapado de un grupo de niñas que comenzaron a gritar y a seguirlo nada más verlo salir del aula de transfiguración, había usado todos los pasadizos de los que se acordaba y uno nuevo que encontró por casualidad hasta llegar al cuarto piso, a uno de los pasillos más solitarios que había visto hasta ahora. Se disponía a irse cuando escucho susurros, voces que sonaban emocionadas y luego un par de gemidos, lo primero que pensó es que una pareja estaba ahí, sin embargo los gemidos se oían angustiados, así que se acercó.

Cuando llegó a una esquina vio a Draco siendo rodeado por un trio de chicos, dos Griffindors y un Ravenclaw.

-Se los advierto.

-¿Tú nos adviertes? ¿Quieres otro maleficio, Malfoy? Esta vez en tu bonita cara para que te calles.

Harry vio que Malfoy estaba con la manga de la túnica rasgada y húmeda. Los pensamientos de aquel maleficio que Harry le lanzo cuando estaban en el baño llegaron a su mente de inmediato. No pudo divagar más cuando vio, con horror, como uno de ellos se abalanzaba contra Malfoy pero lejos de golpearlo lo azoto contra la pared y su cara se perdió en la curvatura del cuello del rubio. Malfoy grito y trato de golpear antes de que otro de los chicos lanzara un encantamiento que lo sujeto de las manos, Harry realmente no se dio cuenta en que momento salió y dejo salir su magia, ni siquiera había sacado su varia cuando mando a volar a uno de los atacantes del rubio, se giró inmediatamente hacia el otro que retrocedía asustado, pero no lo miraba a él, no, miraba a Draco, de alguna forma había roto el hechizo y ahora estaba levantando al que lo había atacado físicamente, por el cuello , ahorcándolo.

Los ojos de Malfoy mostraban furia y un rasgo animal que Harry no supo identificar, el ceño fruncido y el cabello revuelto, se veía como un cazador.

-Malfoy…suéltalo – pidió Harry acercándose lentamente, cuando los ojos del rubio se enfocaron en él, el otro chico aprovecho para huir- . No quieres hacer esto, Malfoy, suéltalo.

Y Draco lo soltó, aunque no como Harry esperaba, lo aventó contra uno de las ventanas. Harry agito su varita para evitar que el chico cayera atronadoramente contra el suelo.

-Arresto Momento

Las personas abajo gritaron y Harry se volvió hacia la bestia furiosa que era Malfoy, este no había apartado la mirada de Harry, sus rasgos aún se veían animales, lo acechaba, como esperando el momento para atacarlo. Harry solo pudo ver como Malfoy se lamia los labios antes de abalanzarse contra él.

▬▬ «•❀•»▬▬ Fin capítulo 2

Eso es todo por hoy, muchas gracias y nos vemos pronto.