Capítulo 8: La nueva vida de Pieck

-Yelena. Quiero que me hables del experimento Ackerman. -Le dijo Pieck aún cabizbaja y con su pelo tapando sus ojos-.

-Es información confidencial. -Le respondió firmemente Yelena antes de sorber su café, sin mirar a Pieck-.

-No me importa. Quiero que me lo digas. -Pieck levantó la mirada furiosa a Yelena y con los puños cerrados, pero Yelena ni se inmutó.

-Estamos en una misión, Pieck, una bastante peligrosa. Marley vería lógico que una soldado como tú no volviese con vida de una misión como esta... -Yelena volvió a sorber café.- Y vuelve a colocarte los pendientes. Estás aquí para que Zeke recopile información.

Yelena se alejó tranquilamente, sin darse cuenta que los puños cerrados de Pieck estaban temblando de furia.

22 de Noviembre. 12 de la mañana. Dormitorios estudiantiles de la Universidad Militar Shiganshina.

Pieck caminó por un estrecho pasillo con una gran mochila colgando a su espalda, y mirando un papel arrugado que le dio la profesora Yelena con el número de la habitación que le había asignado la Universidad Militar de Shiganshina.

-Piso 2, habitación 5. -Leyó Pieck con voz baja y la cabeza inclinada antes de armarse de valor y abrir la puerta del que sería su dormitorio durante este mes.

La habitación era amplia, de paredes de madera, un calendario, un par de roperos y 3 camas individuales con sus respectivas mesillas, en una de ellas había una chica con pantalón corto de pijama y sujetador que se asustó al ver abrirse la puerta.

-¡¿Quién eres?! -Le gritó la chica en pijama tapándose con la manta de su cama rápidamente. Pieck aprovechó los primeros segundos para ver el precioso cuerpo de la chica de pelo rojizo y ojos de color ambar.

-Perdona, soy tu nueva compañera de habitación, me llamo Pieck Finger. -Le sonrió Pieck-.

-Ah, ya veo. Hace mucho que no tengo una nueva compañera, ¡soy Petra Ral! -Petra extendió sus puños hacia arriba y la sábana cayó al suelo dejando al descubierto el pijama corto de conejitos que llevaba. Pieck se quedó mirando el cuerpo de Petra en silencio un segundo.

-¿No se supone que tenemos clase de táctica armamentística en 15 minutos? ¿Por qué sigue en pijama? -Le riñó Pieck.

-Es que... Solo voy a las clases del profesor Levi, el resto de clases me aburren... pero supongo que al ser nueva te dará timidez, cierto? Te acompañaré. Cierra la puerta por fa. -Le dijo Petra ahora más calmada. Pieck la obedeció-.

Petra se quitó la parte de arriba del pijama, dejando sus pechos, pequeños, redondos y relucientes al descubierto, y su corto pantalón dejando sus bragas blancas de seda al descubierto, y fue a su armario dando saltitos a colocarse sus pantalones grises, su brusa rojiza y sus botas.

-Oye, ¿estás bien? -Le preguntó Petra envolviendo su fino cuello por una bufanda blanca-. Estás sudando.

-Sí... Hace... Calor aquí... -Le dijo Pieck tímidamente cabizbaja y con su cara completamente roja-.

Las chicas pasearon juntas sobre la nieve hasta el edificio de clases teóricas y llegaron las primeras a clase. Mientras Pieck miraba a todos lados curiosa, Petra no paraba de reírse y de saludar a todo el que se cruzaba, ya que no se acordaba de casi nadie y conocer gente le alegraba.

Petra y Pieck se sentaron al lado de la ventana, las mesas iban de 3 en 3 formando 3 filas y un total de 27 asientos. Petra le decía cosas a Pieck pero Pieck la ignoraba ya que no paró de buscar con la mirada el asiento que usa Mikasa.

-Hola. -Le dijo un chico rubio a Petra antes de sentarse al lado de ella. Petra le abrazó-. Hace meses que no volvías a clase, la gente decía que te devoró un titán. -Le respondió el chico-.

-Es que esta chica es nueva. -Señaló Petra a Pieck, que estaba ensimismada en sus pensamientos-.

-¡Hola! Soy Armin Arlert. -Le dió la mano a Pieck-. Tienes muchas ojeras, ¿Petra no te dejó dormir?

-¡Pieck! Cuando haya exámenes teóricos cópiate de Armin, es el que más notas saca siempre. -Petra agarró el brazo de Pieck con fuerza ya que estaba cada vez más emocionada por la situación. Pieck la sonrió algo nerviosa-.

-Oigan, ¿saben algo de Mikasa Ackerman? ¿Es también buena en las notas? -Preguntó Pieck con su marcado acento andaluz-.

-¡Claro! Soy buen amigo de ella. -Aclaró Armin-. Está todo su tiempo libre entrenando, es bastante popular ya que ha logrado matar a varios titanes.

-Buenos días. -Se escuchó una voz fina por la puerta. Era Mikasa, mirando firme, con una fina camisa blanca, una bufanda roja y vaqueros oscuros apretados-.

-¡Ehhhh Mikasa! ¡Estamos hablando de ti por aquí! -Le gritó Petra saludándola desde la otra punta de clase. Pieck abrió su mochila y tapó la cabeza de Petra corriendo para que dejase de gritar-.

Pieck se pasó toda la clase ensimismada en sus pensamientos; el experimento Ackerman, la sociedad de Paradis, su propia misión de infiltración, Yelena... y, sobre todo, en Mikasa, que la observaba de cuando en cuando mientras ella simplemente atendía desde la primera fila. Petra se quedó dormida en la mesa y Armin tomó apuntes tanto en su cuaderno como en el de Petra-.

El timbre sonó y Mikasa no tardó en recoger sus cosas e irse a entrenar, Pieck volvió a la realidad tras irse ella, y miró sorprendida a Armin, que le estaba mirando con una sonrisa diabólica.

-Pieck... No has dejado de mirar a Mikasa en toda la hora... ¿Es que te gusta...? -Le preguntó Armín a Pieck que se quedó con los ojos muy abiertos y completamente roja-. Te conseguiré una cita con ella.