Capítulo 9: Reiner Braun


Nota del autor: Perdonen tardar tanto, he tenido que dividir lo próximo que pasará en varias partes ya que era muy largo y desgraciadamente este capítulo no incluye nada sobre la misión de Pieck sino lo que está sucediendo en Marley, el siguiente capítulo sí tratará sobre Pieck, disculpen y gracias por leer!


22 de Noviembre. 13 de la tarde. Clínica Mental Lazos de Marley.

Porco estaba sentado en la sala de espera, con un ramo de flores blancas descansando en sus rodillas mientras se peinaba para atrás cuidadosamente, esperando su turno. Para él, estar allí era un día más. De repente, Porco se asustó al escuchar algo romperse en la habitación que tenía en frente, guardó su peine rápidamente y abrió la puerta.

Al entrar, vió a su amigo Reiner tirado boca abajo en el suelo, en una esquina de la habitación. El doctor y la enfermera no paraban de intentar sujetar el ancho aunque ahora delgado cuerpo de Reiner, el cuál tenía trozos de cristales en sus manos, gritando descontroladamente.

-¡Les estoy viendo ahora mismo, están delante de mí! Gritó Reiner apretando con fuerza sus manos para clavarse los cristales rotos del florero. Porco miró a su compañero en silencio con una mirada triste, y ayudó a contener a Reiner para que el doctor injectara a Reiner un calmante en el cuello.

Porco sacó a Reiner tiempo despúes, ahora calmado y en silla de ruedas, a uno de los patios de la clínica, y aparcó a Reiner en uno de los bancos de los pasillos exteriores, a ver como la nieve bañaba la pálida hierba del jardín exterior. Porco se sacó dos cigarros; el primero se puso uno en su boca y otro en la boca de Reiner, que tenía las vendas que envolvían sus manos temblorosas y humeantes, aún rojas por la sangre.

-¿Esta vez era Annie? ¿O Bertolt? -Preguntó Porco mirando a la nada-.

-Ambos. -Respondió Reiner-.

-No pasa nada. -Le aclaró rápidamente Porco, con el ceño fruncido-.

-¿Cómo le va a Pieck... en la misión...? ¿Está bien...? -Preguntó con dificultad Reiner por los calmantes que afectaban a su cuerpo-.

-Ha entrado en contacto con la Ackerman. Pero deberías preocuparte más por nosotros, el ejército de Oriente quiere sitiar el sur de Marley.

-Mikasa... Es... -Reiner recordó la mirada asesina de Mikasa, avanzando rápidamente con lanzas relámpagos en sus manos acercarse a toda velocidad hacia él-.

-Ella estará bien, Reiner. Estamos en contacto con ella y Yelena. Tú tienes que ponerte fuerte para que ambos podamos entrar en acción cuando nos den luz verde. Mi titán no puede contra el de Eren, debes ser tú quien se enfrente.

-Cada vez que cierro mis ojos veo ese lugar... Se me viene a la cabeza esas espadas... esas lanzas... el estruendo de los cañones disparándome... -Las manos de Reiner empezaron a temblar y su frente se humedeció de sudor-.

-Ellas dos se encargarán de los Ackerman. -Le dijo Porco cada vez con menos paciencia-. Tú y yo podemos con Eren en un enfrentamiento.

-No quiero luchar más... No quiero recordar nada más... -Dijo Reiner cabizbajo-.

-¡Reiner! ¡Es tu deber como hombre! ¡Te has convertido en un pusilánime! -Porco se puso en pie enfadado con su compañero, y le tiró el ramo de flores encima de él. ¡Debería devorarte alguien con más ímpetu!

-Porco, es suficiente. -Se escuchó una voz áspera de alguien que se acercaba a ellos. Era Zeke, con un largo abrigo, una mirada seria y un puro en la boca-.

-¿Ze...? -Porco guardó silencio e inclinó su cuerpo en reverencia a la sangre real de Zeke, pero Zeke pasó de largo y decidió pararse frente a Reiner-.

-Reiner. Eres uno de los cimientos armamentísticos de Marley. Pero también mereces ser feliz.-Zeke se sacó un pequeño recipiente de cristal con líquido transparente y sin etiquetas, Reiner levantó la mirada, confuso y cansado-.

-Es un derivado del medicamento que obtuvimos con el proyecto mental Ackerman. Aunque yo lo considero un avance del mismo. Reiner con esto, podrás olvidar de tu mente todo lo que te ha ocurrido estos años... -Zeke se arrodilló para ponerse a la misma altura que Reiner-. Seguirás siendo el mismo. Para todos. Pero será como volver a empezar para tu mente. No habrá recuerdos, no habrá pesadillas. Esto es lo que necesitas y esto es lo que hemos conseguido para ti. -Zeke dejó el pequeño recipiente en el bolsillo del pecho de Reiner, y se volvió a poner en pie-.

-Puedes volver a ser el héroe de Marley. Sólo piénsalo, ¿quieres? -Zeke se recolocó las gafas y le hizo una señal a Porco para que ambos abandonasen el lugar, mientras Reiner se quedaba ensimismado mirando la colilla del cigarro que tenía en su boca, ahora en el suelo aplastada por las botas de Zeke.

-Se ha convertido en un cobarde. No es justo que él siga teniendo un titán más poderoso que el mío... -Pensó a regañadientes Porco para sí mismo, apretando sus puños.