¡Hola! ¿Cómo van? ¿Ya se vacunaron? a mí me falta la segunda dosis

Paso por aquí para traerles este nuevo cap e invitarlos a leer mi adaptación de la serie de Marvel "Falcón y El Soldado de Invierno" con el título "¡Te Tengo!" Ayer subí el primer cap de los diez que tiene en total y espero que le guste. La historia se concentra en la relación de ambos personajes durante la serie. Subiré los cap los fines de semanas, así que espero su apoyo. Sin más ¡A leer!

Blaise miro su celular y respiro hondo. Hizo una seña y subió al avión. Era obvio que lo había plantado. Le dio la nueva dirección al piloto y ocupo su asiento. Los motores se prendieron y el avión empezó a moverse. El moreno veía por la ventanilla. Había decidido cambiar su destino, ya no tenía sentido viajar al primero él solo. Tal vez había ido demasiado rápido con el pelirrojo y lo había asustado. Tal vez… El avión se detuvo de golpe

¿Qué pasa? - exigió molesto yendo a la cabina

Lo siento señor - dijo el piloto - pero…

La policía del aeropuerto llego hasta la pista y rodeo el taxi que estaba frente al avión

No somos terroristas - decía el taxi desesperado mientras lo bajaban a empujones

Baje - dijo uno de los guardias jalando al pasajero fuera de la movilidad

Escúcheme por favor - decía el pasajero desesperado

Todo lo que digan será usado en su contra en una corte - decía el guardia

No es lo que… - decía el chofer

El señor es mi invitado - dijo Blaise bajando la escalinata y una sonrisa se extendió por el rostro de Arthur

Señor Zabini… - iba a refutar el guardia

Yo me hago responsable de cualquier problema - dijo este y se paró frente a Arthur - Longbotton llama a Severus, que se asegure que el señor… - y miro al taxista

Hagrid - dijo este - Rubeus Hagrid

Que el señor Hagrid ni siquiera pise la comisaria - dijo Blaise y saco unos billetes para entregárselo - espero que esto cubra las molestias

Por supuesto señor - dijo Frank

Gracias - dijo Hagrid sonriendo

No es nada al lado del valor que tiene para mí la persona a la que transporto - dijo Blaise sin despegar la vista de su empleado que se sonrojo

Lamen… - se iba a explicar Arthur

Durante el viaje me cuentas - interrumpió su jefe sonriendo mientras le cedía el paso y el pelirrojo empezó a subir la escalinata mientras la miraba sorprendido - al destino inicial

Si señor - dijo el piloto mientras la pareja pasaba por su lado

Estoy emocionado - dijo Arthur - nunca he ido a Newcastle.

No vamos a Newcastle, hermoso - dijo Blaise haciendo un gesto de pena - prometo que en otra ocasión lo haremos

Pero el congreso es allá - dijo Arthur sorprendido

El congreso si - dijo Blaise - pero no el castillo de mi princesa, al menos no en el que pasara este fin de semana

¿castillo? - dijo el pelirrojo sonriendo

Minutos después el avión se ponía en marcha hacia un destino completamente desconocido para Arthur. Miraba con fascinación todo a su alrededor mientras contaba detalladamente como prácticamente se había fugado de Molly para quedar varado en un atolladero vehicular que por poco y no lo deja viajar. El taxista había tenido que hacer auténticos malabares para llegar a su destino

Te estoy aburriendo - dijo Arthur

Nada de eso - dijo Blaise - Nada de ti me aburriría jamás

Si no vamos a Newcastle - dijo el pelirrojo - ¿Dónde vamos?

A cumplir una de tus fantasías - dijo Blaise con naturalidad y Arthur lo miro sorprendido - todo a su debido tiempo hermoso. Ahora necesito que me digas si te gustaría ir un paso más allá en nuestra relación

¿Te refieres a…? - dijo Arthur intrigado

Si - dijo Blaise y los ojos del pelirrojo brillaron mientras sonreía - ¿estás listo?

Pero… ¿Cómo será? - pregunto Arthur nervioso de pronto

Quiero cumplir tu fantasía - dijo Blaise

¿Mi fantas…? - repitió Arthur intrigado - ¡oh! ¿te refieres a…?

Exacto princesa - dijo Blaise - esa fantasía - y sonrió - para eso necesito que te quites la ropa

¿aquí? - dijo Arthur levantando una ceja

¿Graciosito no? - dijo su jefe

¿Acaso quieres un stripper? - dijo el pelirrojo con voz provocativa

Uno que no esconda ni un milímetro de piel - dijo Blaise

Pero tú ya lo has visto todo - dijo Arthur

Exacto - dijo Blaise - y como ya se lo que me produce, quiero repetir esa experiencia, pero que ahora seas tú mismo el que se quite la ropa para mí. Mira que te tengo otro regalo

¿otro? - dijo Arthur sorprendido

Otro - dijo Blaise - así que… - y activo la música ambiente - quítatelo todo

Arthur lanzo una carcajada y se puso de pie. Nunca había bailado para nadie pero se sentía tan seguro con ese hombre que no midió consecuencias. Blaise no podía dejar de mirar los movimientos suaves, delicados al son de la música que iba abriendo los botones de la camisa. Ver la mirada hambrienta del pelinegro prendió algo en él que lo empujo a quitarse la camisa sin dejar de sonreír. Sabía que no tenía el físico más trabajado del mundo, e incluso estaba pasado en varios kilos, pero eso parecía no importarle a Blaise que parecía que en cualquier momento se lanzaría sobre él para tirarlo al piso y poseerlo en ese mismo lugar

Arrojo la camisa hacia el hombre que enseguida se la llevó al rostro y aspiro como si fuera el mejor de todos los perfumes sin dejar de ver como esas manos se deslizaban hacia la pretina del pantalón para abrirla y dejarlo caer libremente para continuar con su prenda íntima. Giro y siguió moviéndose al son de la música. Levanto los brazos y los unió sobre su cabeza para medio sentarse en cuclillas y luego ponerse de pie nuevamente, mientras tarareaba la canción de Britney Spears "Baby, One More Time". Se inclinó sin doblar las rodillas y toco el suelo con sus manos mientras su cabeza colgaba entre sus piernas. Blaise solo se saboreaba como si estuviera frente a su postre favorito

El pelirrojo se incorporó y lo miro de frente moviendo los hombros sin dejar de sonreír e imitando los pasos de la cantante. Se tiró al suelo boca abajo y levantándolas caderas, con un movimiento mecanizado levanto el hombro derecho para luego flexionar el codo y apoyar la palma de la mano sobre el suelo, luego levanto el hombro izquierdo, flexiono el codo y apoyo la palma de la mano. Levanto las caderas y bajo el pecho. Daleo la cabeza y se lamio el labio superior y se mordió el inferior. Subía, bajaba las caderas, todo al ritmo de la música. ¿Dónde un hombre como aquel había aprendido a moverse de esa manera?

De pronto la canción se detuvo, él levanto las caderas y hecho la cabeza hacia atrás. Era todo un espectáculo. Todo en él era una invitación a ser poseído por un hombre. Su cuerpo exigía a gritos ser poseído por un hombre como si no hubiera un mañana. Pero sabía que si cedía a su impulso asustaría al pelirrojo y se echaría para atrás

Se paró detrás de su empleado y le jalo los cabellos para que dalearle la cabeza hacia un lado, lamio esa piel blanquecina y sintió como el hombre de abajo se estremecía

Si vieras lo hermoso que te ves así - le susurró al oído - esperando, paciente, obediente a que te haga mío. A que saque a flote tu verdadero yo

Hazlo - suplico Arthur dejándose llevar por el placer - por favor. Tómame.

Pase lo que pase no te muevas - ordeno Blaise

Weasley sintió como algo delgado se colaba entre sus nalgas, por instinto contrajo sus glúteos pero el intruso seguía su camino. Gemidos se escapaban de sus labios. El intruso se ensancho, salía y entraba. Dolía más que nada, pero era precisamente ese dolor el que lo estaba llevando a las puertas del paraíso. Algo golpeo sus glúteos causándole escozor. Un nuevo golpe enterró un poco más lo que le habían metido y un nuevo gemido se le escapo. Ese algo se ensancho un poco más

Mordidas en sus glúteos ascendieron por su espalda hasta su cuello. Su cabello fue jalado hacia atrás y una bofetada cruzo su rostro tirándolo al suelo.

Vístete - ordeno el millonario arrojándole algo que no era su ropa - con eso. Te espero adelante

¿estas molesto? - pregunto por la repentina molestia de su jefe más que por el objeto que tenía en su trasero - ¿hice algo mal?

Es que… me confundes - dijo el hombre - eres… Arthur me encantas. Me gustas pero…

¿Pero? - pregunto este asustado

Eres tan dulce, tan… eres como una copa de cristal que si la tocas se rompe - dijo Blaise - y yo quiero conservarte para siempre. Así. Intacto. Conmigo

¿Pero? - pregunto el pelirrojo más asustado

Pero despiertas en mí un deseo que me asusta - dijo el hombre - un deseo que va más allá de lo que hasta ahora… sueño experimentar cosas contigo que…

¿Y cuál es el problema? - pregunto Arthur - yo también quiero

Princesa - dijo Blaise acariciándole el rostro -, si te pones ese vestido cumpliré la fantasía que tienes. Cederé a mis impulsos y te tomare de tal forma… - y lo beso dulcemente para luego apoyar su frente en la del pelirrojo cerrando los ojos - el problema es que correré el riesgo de que no me quieras volver a ver nunca más en tu vida. Te mostrare mi verdadero rostro y estoy casi seguro que te perderé. Estoy entre suplicarte que te pongas ese vestido y pedirle al piloto que regresemos a Londres en este momento

Blaise - susurro algo asustado

Si te quitas el dilatador que te puse - dijo Blaise - y te pones tu ropa, lo entenderé y lo respetare. Te esperare y si ese momento no llega jamás… nada cambiara. Seguirás siendo mi princesa. Pero… - e inhalo profundo - si dejas el plugin y te pones el vestido… cuando este avión aterrice…

¿Qué quieres tú? - pregunto el pelirrojo

Te quiero a ti, en todo el sentido de la palabra - dijo el empresario antes de darle media vuelta e ir a la cabina

Arthur cerró los ojos mientras sentía que su corazón se iba desbocar en su pecho. Si se ponía ese vestido no habría vuelta atrás. Sería su mujer en todo el sentido de la palabra. Sería tomado tal como había soñado por años, pero ¿y si en el momento exacto descubría que no podría con ello? Le estaba dando a elegir si ese día quería ser violado y marcado para siempre, o seguir siendo tratado como una dama y hacerlo con dulzura y delicadeza

Abrió los ojos de pronto. La decisión estaba tomada