Miro su reloj de pulsera y apuro el tranco. Ya era tarde y la supervisora se lo recordó al entrar a los vestidores

Otra vez tarde Prewett - dijo Poppy Pomfrey, mujer de estatura media y buen carácter hasta que tocaba tratar con Molly

El metro estaba lleno - dijo esta

A mí no me interesan tus excusas - interrumpió la señora Pomfrey - ese es tu problema. El mío es que se haga el trabajo. Hoy enceraras en vestíbulo

Pero la maquina esta fregada - dijo Molly

Entonces te tocara hacerlo a mano, y rápido. Ya tenemos que abrir - dijo la señora Pomfrey tronando los dedos antes de irse

Encerar el vestíbulo de la tienda de eventos de Madame Malkin le solía tomar todo el día en circunstancias normales, pero a mano era una verdadera tortura.

Ya iba llegar la hora del almuerzo y ella no había terminado ni la mitad. Pomfrey había pasado hacia un rato y le había dicho que no almorzaría mientras no terminase. Estaba de rodillas puliendo cuando un par de zapatos negros taco agujas se detuvieron frente a ella

Disculpe señora, pase por favor - dijo ella haciéndose a un lado

¿Molly? - pregunto una voz que no escuchaba casi cuarenta años pero que recordaba perfectamente - ¿Molly Prewett? - y ella levanto la vista y volvió a ver esos ojos azules que la atormentaban hacia tantos años

Arthur - susurro ella poniéndose de pie. El hombre vestía unos pantalones celeste cielo de tela raso con un saco a juego. Sus labios estaban pintados suavemente de rosa y su cabello en corte bajo

Señor Zabini - dijo la voz de Minerva McGonagall acercándose de prisa - que honor tenerlo en nuestro local. Tome asiento por favor. Tú - dijo a una de las asesoras - ve a avisarle a la señora Malkin que el señor Zabini ya está aquí - y la chica corrió a obedecer - Prewett trae té y galletas. Pero muévete, mujer. No podemos hacer esperar al señor Zabini

No se moleste - dijo Arthur apenado mirando de reojo a su ex mujer - estoy bien así

Atenderlo es un placer señor - dijo sonriendo -. Por cierto muchas felicidades por el aniversario

Muchas gracias - dijo Arthur sonriendo

Las revistas no hablan de otra cosa que del aniversario de su tienda de antigüedades - dijo Minerva

Bueno, son treinta y cinco años - dijo Arthur - hemos logrado hacer muy buenos contactos. Obviamente entre los más importantes esta eventos Malkin

Nos honra - dijo Minerva

Señor Zabini - dijo la dueña del local - es un placer volverlo a ver ¿ya le ofrecieron algo de tomar?

La oficina de Madame Malkin era amplia y decorado de blanco completamente. Solo los clientes exclusivos entraban en ella

Permiso - dijo Molly llegando con una charola - sírvanse por favor

Gracias - dijo Arthur apenado

¿Ya ha pensado en algo? - dijo Madame Malkin

Bueno - dijo Arthur - me gustaría algo parecido a lo que hizo para mi aniversario de boda, pero más sobrio

Le entiendo - dijo la mujer recibiendo su taza

Permiso - dijo Molly retirándose lo más de prisa que pudo y Arthur la miro de reojo

La reunión entre la Madame Malkin y Arthur Zabini duro aproximadamente una hora. Por ratos Molly podía escuchar la conversación. Al parecer era un cliente habitual, y por lo que había aprendido en los tres meses que llevaba trabajando en el lugar, solo la alta sociedad británica asistía a ese lugar.

El pelirrojo se veía tranquilo, en paz consigo mismo. Por los diarios supo que se había casado con el dueño de las empresas Zabini poco después de su divorcio. Había sido un escándalo pero con el tiempo habían pasado a ser solo un matrimonio más de la alta sociedad Londinense. Sabía que tenían hijos, pero no cuantos. Eran bastante reservado en cuanto a su vida privada

Cuando Arthur se puso de pie, Madame Malkin lo acompaño en persona hasta la puerta principal, y noto como Arthur hacia un ligero asentimiento en su dirección. No pudo evitar que una lágrima se le escapara mientras viejos sentimientos guardados en el baúl más olvidado de su corazón le recordaban que seguían dentro de ella y tal vez nunca se irían, porque el amor es así. Siempre termina lastimando a quien le da cobijo en el alma. Y la suya le pertenecería siempre a Arthur Weasley, ahora Zabini.

Dos días después estaba limpiando las mesas del fondo cuando Minerva le dijo que la necesitaban en el área de té. Allí solo iban los clientes más exclusivos como…

Lily Evans, una pelirroja con quien había hecho buenas migas en cuanto había entrado a trabajar allí, le había dicho que los Zabini eran clientes muy habítales. Eran una pareja muy enamorada y hasta daba envidia ver cómo se miraban el uno al otro. Le dijo que no sería raro que un día de esos fueran juntos a supervisar los preparativos de la fiesta

Movió la cabeza negativamente. Mejor no pensar en él. Llego al lugar y golpeo suavemente. Alguien desde dio permiso para entrar

Permiso - dijo Molly entrando y cerrando la puerta tras de sí. Vio a alguien parado detrás de las cortinas del balcón - disculpe, me mandaron llamar

Pasa - dijo la persona del balcón

Arth… - dijo Molly sorprendida - señor Zabini

Solo Arthur por favor - dijo este invitándola a sentarse

No es correcto - dijo la mujer

Por favor - suplico el hombre y ambos se sentaron mientras Arthur le entregaba una taza de café y tomaba él otra - fue una sorpresa volverte a verte

También para mí - dijo ella - te vez bien

Gracias - contesto sonriendo

Te casaste con él - dijo Molly y Arthur solo respiró hondo - ¿sabe que…?

Entre nosotros no hay secretos - dijo Arthur - ¿Qué… cómo estás? ¿también te volviste a casar?

Si - respondió Molly - hace años, pero… tampoco funciono

Lo siento - dijo Arthur

Creo que el problema soy yo - dijo con una sonrisa triste

¿Hijos? - pregunto Arthur

No - fue toda la respuesta que recibió - ¿Tú…?

Tengo… siete - dijo el hombre

¿tú… te…bueno…? - pregunto Molly haciendo gestos nerviosos

Seis veces en realidad - contesto Arthur sonriendo - tuve gemelos

¿y… a... tu… marido…? - pregunto intrigada

A mi marido tuve que ponerle un alto o tendríamos como veinte - y los dos rieron - ¿quieres conocerlos?

¿puedo? - pregunto sorprendida y lo vio sacar su celular de su bolso. No pudo evitar sonreír

¿Qué pasa? - dijo Arthur sonriendo

Te pareces a tu mamá - dijo Molly

Blaise me lo dice seguido - dijo Arthur - pero según él soy más sexi - y Molly tuvo que morderse la lengua para no decirle que no había punto de comparación - mira él es Billy. Tiene 38 años. Es ingeniero en informática. Es jefe de seguridad tecnológica en el banco de Zúrich. Está casado con Remus Lupin, un profesor de historia de Arte. Tienen cuatro hijos. Teddy, Victoria, Dominique y Louis

¿Un gestante? - preguntó sorprendida

Tres son mis hijos son gestantes - dijo Arthur - los otros se casaron con uno. Blaise les enseño a respetarnos mucho

Se ve que es alto - dijo Molly

Lo son. Él es Charlie - dijo Arthur - tiene 36 años. Es zoólogo en una reserva rumana. Está casado con Neville Longbotton. Neville es bioquímico. Tienen solo al pequeño Algie, pero quieren la parejita. Le sigue Percy, tiene 32 años. Es gestante como yo. Percy es la mano derecha del primer ministro - y Molly alzo la cejas - se casó con Oliver Wood

He escuchado ese nombre - dijo Molly pensativa

Es el preparador físico del Tottenham - dijo Arthur - tiene dos niños. Lucy y Arthur. Ellos son Fred y George, mis gemelos de 30 años. Son unos bromistas… tienen una tienda de bromas en línea muy exitosa. Fred está casado con Harry Riddle Potter, si, ese Harry Riddle

Tienes muy buenos contactos - dijo Molly - ¡cómo no los confundes! - mirando la foto

No tienes idea los horrores que me cuesta no hacerlo - dijo Arthur y ambos sonrieron - Harry y Fred tienen tres hijos, James, Lily y Albus. George se casó con Theo Nott, el dueño de las tiendas Nott. Solo tienen una hija, mi Roxane. Tiene el mismo carácter de George

No debe ser fácil estar casado con un policía - dijo Molly

Ni ser el padre de uno - dijo Arthur y Molly miro sorprendida a su ex marido - El policía de la familia es Ron, mi otro hijo gestante. Tiene 28 años y trabaja con Harry en la Scottlan Yeard. Está casado con el cirujano Draco Malfoy. tienen tres hijos. Scorpius, Rose y Hugo. Son un encanto. Nada que el carácter de su padre

¿No te cae bien? - pregunto intrigada

Es… especial - dijo Arthur - pero ama a mi Ron con locura, y es eso lo que importa. Es médico pediatra. Tiene uno de los consultorios más importantes del Reino Unido

¿Y ellas? - dijo Molly señalando a una pelirroja abrazada a otra chica

Ella es Ginny - dijo Arthur sonriendo - la menor de mis hijos y la niña de los ojos de Blaise. Los quiere a todos, pero como es la única mujer… tiene 27 añitos y ella es su esposa Pansy Parkinson. Ginny es futbolista profesional en el Manchester City y Pansy es ejecutiva en las empresas de su familia

¿Tu marido la dejo…? - pregunto sorprendida

Blaise apoya en todo a sus hijos - dijo Arthur sonriendo con una dulzura que le dieron celos a Molly - y sus nietos…, lo son todo para él

Tienes… una linda familia. Felicidades - dijo la mujer y Arthur sonrió -. No debió ser fácil ver a tus padres…

Al principio no - dijo Arthur bebiendo café - pero Blaise tiene una posición social más alta. Y la gente entre quedar bien con ellos y con nosotros… mis hijos como que no se llevaban muy bien con ellos, pero…

¿Me amaste alguna vez? - pregunto Molly después de un momento de silencio

Lo intente con el alma - dijo Arthur con voz triste -, pero el día que me dijiste que sin importar como lo hiciera, te tenía que dar la vida que la esposa de un Weasley merecía… No tienes idea lo que provocaste esa noche

¿no entiendo? - dijo Molly sorprendida

Blaise había comprado la deuda de la casa - dijo el hombre - y me estaba chantajeando para que pasara una noche con él

¡Arthur! - exclamo aterrada

La noche que se suponía…, tu entiendes, estaba aterrado - dijo este pensativo - y mi miedo de estar por primera vez con un hombre sin saber cómo funcionaba realmente mi cuerpo me hizo decirle lo que era

¿te maltrato? - pregunto ella

Basto con decir que era un gestante - dijo el pelirrojo - para que antes sus ojos me convirtiera en el ser…

Se enamoró - concluyo Molly y los ojos de Arthur brillaron como dos luceros

Conversaron un rato sin que nadie los molestara, ventajas de estar con el esposo de unos hombres más poderosos de Londres. Arthur le conto que se había graduado como arqueólogo. Y se había hecho cargo de varios museos, y ahora era dueño de una casa de antigüedades. Molly lo miraba y solo podía pensar en lo mucho que había menospreciado a ese increíble hombre.

Rato después la llamaron un momento Molly, y Arthur se acercó a la ventana. Sentía pena por Molly y lo mal que le había ido en la vida, pero se consoló pensando que peor le habría ido si él se hubiese quedado con él.

De pronto escucho un flash detrás de él y volcó sorprendido

Hermosa princesa - dijo Blaise haciendo una venia que lo hizo sonreír - tenga piedad de este simple vasallo y concédale una pieza

¿Cuál vasallo? - dijo Arthur - yo solo veo a mi príncipe azul

¿Cuál príncipe? - dijo Blaise fingiendo molestia mientras miraba a todos lados - ¡yo llegue primero!

Te amo - dijo Arthur mientras Blaise tomaba su cintura

Jamás más de lo que yo te amo - dijo Blaise mientras bailaban por todo el salón

En ese instante el tiempo se detuvo para ambos. Solo tenían ojos para contemplar extasiados a la persona amada. Era su propio cuento de hadas el que estaban viviendo, uno que había empezado hacia casi cuarenta años y duraría hasta después de la muerte

Hacen una pareja muy hermosa y están tan enamorados- dijo alguien con un suspiro rompiendo el momento

Perdón - dijo Blaise deteniendo el baile con música imaginaria mientras Arthur se sonrojaba

Yo solo vine por esto - dijo una de las asistentes de Madame Malkin - mil disculpas. Sigan. En verdad hacen una linda pareja. Permiso - y se va deprisa

Yo también… me tengo… - dijo Molly

Cariño, te presento a Molly Prewett - dijo Arthur

Un placer - dijo Blaise dándole la mano - Blaise Zabini

El gusto es mío - dijo Molly

Princesa… - dijo Blaise y Molly se sorprendió

Blaise me llama así desde que nos conocimos - aclaro Arthur y Molly se esforzó por sonreír - ¿Qué me decías?

Se te olvido tu agenda electrónica en casa - dijo Blaise entregándole el aparato

Que cabeza la mía - dijo Arthur - justo hoy que tengo la reunión con los Snape

Severus te está dando problemas ¿no? - pregunto Blaise

Severus es una blanca paloma - dijo Arthur guardando el aparato en su bolso - el problema es Sirius, su esposo. Ese hombre es… - y Blaise sonrió - ¿nos vamos?

Claro - dijo Blaise

Molly… - dijo Arthur mirándola - yo…

Eso ya es historia - dijo la mujer -. Estamos en paz

Cuídate - dijo Arthur tomando a Blaise de la mano

Señora Prewett… - dijo Blaise y se encaminaron a la puerta conversando de la hora a la que se verían para cenar en su restaurante favorito

Señor Zabini - dijo Molly y la pareja volcó a mirar - ¿me… podría… hacer… un favor?

Si esta en mis manos… - dijo Blaise

Siga haciéndolo inmensamente feliz - dijo Molly con la voz quebrada - Arthur… el señor Arthur solo merece ser amado. Yo no lo entendí a tiempo y he tenido que pasar mi vida llorando aquel error. Le suplico, que usted que si lo entendió, nunca lo olvide

Nunca lo hare - dijo Blaise mirando a su pareja -. Este hombre es mi mundo entero - y Arthur se sonrojo - que tenga buen día - y salieron del lugar

Molly los siguió a una distancia prudente. Vio como Blaise acompañaba a Arthur hasta su automóvil e hizo una venia que hizo reír al pelirrojo. Le acaricio el rostro. Arthur sonrió y se dieron un beso suave. Arthur subió a su automóvil y se fue. Blaise hizo lo propio en sentido contrario.

Un suspiro se escapó de sus labios. Ya había sufrido varias veces la crueldad del amor en propia carne, pero nunca como el hecho de haber vuelto a ver al gran amor de su vida feliz del brazo de alguien más, y que ni siquiera se hubiera dado cuenta que ella lo seguía amando, hasta que ella mismo se lo dijo, pero su única respuesta fue la sonrisa enamorada a otro y la espalda hacia ella...

FIN