Hola, es la primera vez que escribo aquí. Sé que quizá haya errores, pero me di cuenta que quería hacer esto del Flufftober, no uso corrector porque mi celular se pega y muere si lo uso y son las 4 de la mañana. Espero que les guste, No sé como funciona muy bien esto pero ajá, descubriré más cuando pueda.
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¿Vieron el nuevo capítulo de la nueva temporada? Ya, solo quiero sacar la emoción. Aclaro que no será continúo las historias. Es decir, quiero escribir de otros ships canon y no canon y será así por toda esta linda temporada. También, sé que llego tarde al mame pero me pondré al corriente.
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He visto que ponen eso de "Estos personajes no me pertenecen" así que: Estos personajes no me pertenecen, todo es con fines recreativos.
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Sin nada más que agregar pasen a verlo y pueden decirme si fallé en una palabrá xdxd.
Para Rin la entrada de otoño era demasiado divertida y eso era genial porque había iniciado hace tres semanas. Estos meses solo la hacía recordar lo hermoso que será ver las hojas caer. No puede compararlo con verano o primavera, pero sin duda no descarta esta estación; y más cuando despues viene la nieve blanca... Lo cierto es que, ni ella sabía cuando comenzó a amar ese color o la epoca, pero lo ama, quizá mucho. No lo termina de entender, pero es así.
Soltando un suspiro tomo su lápiz y comenzó a escribir las teorías que alguien había planteado en el pasado. No era su clase favorita, pero era sin duda algo que le gustaba de su carrera. Le parecia curioso como estudiaron a las personas y la influencia que tenían.
"Me pregunto si él creera lo mismo...", pensó.
Su sonrisa se expandió cuando comenzó a imaginar su conversación. Era muy curioso como él nunca expresaba algo, solo mantenia la mirada si alguien le hablaba y era algo que pocos se atrevian, incluyendola.
Solo le observaba a distancia cuando se encontraban en el mismo espacio. Él, por siempre estar en un libro y querer aislarse, no la miraba y menos sabía de su presencia. Sin embargo, ella siempre lo nota desde aquel día que le salvo de no asistir a la prueba de admisión universitaria. Ese día no le pudo agradecer, porque desaparecio así como vino, pero ahora tampoco podía. Sí, era la universidad y todos hablan con todos, pero ella simplemente no pudo al saber que ese misterioso hombre era un estudiante que cursaba para sacar su maestría en psicología clínica. Siempre ocupado, ¿como le podía sacar una conversación?
Su clase había terminado y faltaba una hora para la siguiente, así que sus pasos se dirigieron al "centro de reuniones", apodado por los estudiantes, para almorzar, ver algun compañero para pasar el rato o quizás ver al hombre de cabello blanco.
Volvió a plantearse la conversación precisa y sin errores sobre lo que le diría. No había falla, solo debía encontrarlo, pedirle un minuto de su tiempo y agradecerle por ayudarle a entrar a la universidad, a pesar que podía salir sancionado, pues ayudarla a escalar un muro no estaba nada permitido.
"Sin fallas, sin fallas, sin fallas", repitió en su cabeza.
Cuando llegó al lugar, la tristeza le pico. Nada, no estaba. No lo veía. Era un hombre ocupado, ¿qué esperaba?
"No te desanimes, Rin, lo verás y le diras lo agradecida que te encuentras", dialogó con ella. No obstante, ya estaba desanimada. Solo quería verlo y decirle esas palabras...
Giro sobre sus talones dispuesta a dirigirse a la biblioteca cuando, por andar en su dialogo interno, chocó con alguien, tirandole el café que la persona cargaba en mano. Rin juraría que todo el centro se calló y observó aquel acontecimiento. ¿Y por qué no? Era al hombre de cabello blanco a quien le sucedió eso, el que todos temían y nadie se atrevía a acercarse... menos tirarle el café.
Rin por fin levanto la mirada, lista para pedir varias disculpas, pero no salió cuando encontró esos ojos de color amarillo observandola con detenimiento, esperando lo que ella no pudo articular.
"No...".
Estaba irritado, un poco molesto por la incompetencia de la chica, pero no dijo nada. El hombre apartó la vista de los ojos marrones y siguió su camino. Sin embargo, Rin seguía allí, plantada y queriendose morir por su mala suerte.
El centro siguió hablando con normalidad luego de segundos, pero para Rin solo había silencio y el recuerdo de los ojos amarillos que hicieron contacto con los suyos.
