Aportación al fictober de este 2021. La lista base utilizada en este trabajo pertenece a la página Es de Fanfics. Pueden encontrarla en Facebook bajo el mismo nombre

Recopilación de Drabbles y Oneshots con las temáticas del Flufftober

Advertencias: Este escrito contiene, cambio de personalidad del personaje, universo alterno y personaje original. Además de spoilers del anime

Historia de índole romántico, si algo es de su desagrado por favor suspenda la lectura

También puede hallar fallas ortográficas

Pareja principal: Shirayuki x Zen

Disclaimer: Los personajes de Akagami no Shirayuki-hime, no me pertrnecen, son propiedad de la obra original de Sorata Akizuki.Todos los derechos reservados a sus respectivos autores e intérpretes.

Prohibida la copia, adaptación, traducción y manipulación de este escrito de manera parcial o total

JiyuuAkabane


Flufftober 1: Eye contact/Contacto visual


—Auch— Shirayuki se quejó tras haberse estrellado con algo duro. Llevaba tanta prisa mientras corría y cuidaba del frasco entre sus manos que no notó se la figura delante suyo —Perdón— se disculpó sin perder más tiempo reanudando la marcha. La herbalista Garak se enojaría si llegaba tarde con este medicamento

Esquivó a un par de personas más en su trayectoria antes de llegar a la sala herbal del Palacio —¡Aquí está!— anunció su llegada con estas palabras alzando su medicina

—Echa una mano, acaba de llegar un nuevo paciente— la jefa de la farmacia real se excusó, dejándole a su paciente quien no era otro que el hiperactivo segundo príncipe de Clarines. Zen

Por supuesto él no podía ser más feliz

Shirayuki asintió tomando su sitio en el taburete delante del muchacho. Tenía un golpe en el antebrazo que se estaba convirtiendo en una molestia para su trabajo de escritorio, además era la excusa perfecta para retrasar el papeleo algunas horas extra —¿Cómo te hiciste esto?— preguntó la pelirroja tocando ligeramente el hematoma en su piel con preocupación

—Entrenando— no le diría que en verdad fué por caerse de un árbol. Aguantando la mueca de dolor cuando lo presionaba usó su otra mano como un soporte para su mandíbula mientras la observaba. Si hubo un gran placer en esta vida, ese fué ver a la persona que amas preocupándose por tí

La joven herbalista se apresuró con el tratamiento, untando un linimiento para su dolor; dándole una sensación fresca muy cómoda. Luego procedió a vendarlo para evitar que la medicina se secara demasiado rápido

Durante todo el proceso, los ojos azules se fijaron en la expresión seria de ella. Al verla tan concentrada por su bien, se le llenó el corazón con un calorcito agradable, inclinándose un poco más para fijarse en sus tiernas facciones estuvo casi pegado a ella. Estaban tan, tan cerca

Hasta que...

Shirayuki levantó la cabeza. En ese instante sintió su coronilla estrellarse contra la barbilla masculina provocando un sonido particularmente fuerte. Tan doloroso —Auch— se quejaron al mismo tiempo, por segunda vez en el día. Luego se miraron a los ojos con bastantes emociones: sorpresa, vergüenza, dolor —Lo siento— volvieron a decir al unísono

De inmediato volvieron a guardar silencio viéndose una vez más. Hasta que la joven rompió en una risita contenida observando al suelo, por el contrario, fué Zen quien se preocupó —¿Estás bien? ¿No te duele?

—Estoy bien— respondió ella, aún resentía el golpe, pero no era nada grave —Creo que también tendré que tratar tu barbilla— habló apenada. Hasta hace un momento lo vió directamente a los ojos, más ahora parecía que no quisiera encontrarse con su mirada

Era mejor concentrarse en otra cosa

Con suavidad preparó un parche con linimiento, lo suficientemente grande para cubrir la zona afectada. Zen también estaba avergonzado porque fué el causante del accidente en primer lugar, dejó sus preguntas sobre un lado permitiendola atenderle. Luego de que su barbilla también fué tratada estiró su mano para mssajear su cabeza, justo donde recibió el golpe

Con esta acción ella nuevamente lo miró, sus irises azules chocaron con los verdes propios, como si ambos de dijeran «No pasa nada, estoy bien»

Durante un par de minutos se dedicó a amasar su cabeza con suavidad mientras se veían. Inevitablemente se imaginaron la escena en una vista lejana y comenzaron a reír felizmente. Era algo que no se podría olvidar nunca por más simple que fuera.

Para el momento en que Zen volvió a su escritorio, Mitsuhide casi se desmoronaba al verlo con un parche en el rostro —¿Qué te ocurrió Zen?— cuestionó sacudiendolo por los hombros

El albino evitó responder. Más no pudo contener una carcajada pura y alegre aunque Kiki lo viera como si estuviese loco, aunque Mitsuhide estuviera su punto del desmayo. A pesar de que le dolía la barbilla para abrir tanto la boca, se rió al contenido de su corazón

Fin.