Con el permiso de Paty Andrew inspirada en su hermoso fanart. está historia dedicada a una amiga muy querida que sabe dar motivación a nuestras ideas, ya sabes que eres tú y varias más lo saben.los Personajes no son míos pertenecen a sus creadoras Keiko Nagita y Yumiko Igarashi.

LA PORRISTA Y EL JUGADOR DE BÁSQUET

¡Por fin la universidad!; elegí entrar en la mejor y lo logré, llegué aquí por 2 razones mi buen promedio académico y mi excelente desarrolló en el juego de básquet, no es por presumir pero soy el mejor en las dos áreas, no he tenido mucha vida social, bueno más bien nada de vida social para poder alcanzar está meta intermedia en mi vida. Me gusta el deporte pero sé que no será para siempre así que estudió arduamente una carrera empresarial para no complicarme la vida en el futuro, y tener anécdotas universitarias de mi desempeño deportivo, una gran vitrina con trofeos todo perfectamente planeado y entonces la vi, tan menuda con su alborotada cabellera rubia, animando con gritos a todo pulmón, sus saltos celebrando cada anotación haciendo piruetas en los intermedios, algo había en ella qué cada movimiento despertaba en mí una rara sensación de querer correr a su lado, siempre estaba buscando la manera de acercarme a ella de intercambiar algunas palabras, pero apenas iba acercándome ella se retiraba, realmente me estaba sacando de mis cabales esta muchacha ¿qué se creía? ¿qué era la más bonita? no, no lo era ¿qué era la más proporcionada? tampoco lo era, desde el día que llegue la mayoría de chicas trataron de acercarse y llamar mi atención, chicas de todos tamaños y no me refiero a la estatura, para que me engañó solamente a ella deseaba abrazar y sentir por un buen rato, lo peor de todo es que me ignoraba totalmenteme quería por lo menos saber porque no aceptaba hablar conmigo, no recordaba haberle hecho algo para este trato.

Ahí estaba yo en cada juego únicamente pendiente de verla hacer sus saltos con cada punto a favor, pendiente de que nadie se acercara a tratar de conquistarla mientras ella únicamente me ignoraba, era hermoso ver en el intermedio cuando ella era arrojada y la volvían atrapar sus hermosas piernas, su pequeña cintura, el short bajo la faldilla marcando su redondo trasero, jamás me había sentido así por una chica tenía algo que me atraía, en cambio para ella era invisible, debía encontrar la manera de acorralada hasta que me dijera porque me evitaba, parecía un pedacito de miel amarilla al que rodeaban un montón de inútiles abejorros, me daba tanta rabia nadie más que yo para estar a su lado lo peor es que empezaba afectar mi juego y mi estudio pensando en ella.

Se dio la oportunidad de viajar a la universidad de otro estado para eliminatorias universitarias del país, en un autobús iban las porristas, fotógrafos, una coordinadora, en el otro los jugadores, entrenador, el director además de otros invitados, fue un juego excelente ganamos con varios puntos de ventaja, nuestros adversarios nos invitaron a un buffet de celebración demostrando ser excelentes deportistas, se realizó en la explanada anexa a la universidad, fue la mejor convivencia con rivales que hemos tenido, a lo lejos veía lo que parecía ser un juego entre un invitado del director y mi linda porrista, me di cuenta que la manera de sujetar su brazo no era un juego llevándola tras vallas de altos matorrales que bordean la explanada, mire alrededor nadie se dio por enterado, en ese momento la coordinadora de las porristas tenía la atención de todos en un juego en el área de las mesas, sin pensarlo más fui rumbo al lugar que los había visto cortando por un hueco cercano a mi, el sonido de la música para el juego era muy fuerte impidiendo que cualquiera retirado de allí escuchará cualquier grito, como el que alcance a escuchar corriendo para encontrar al tipo tratando de desnudarla mientras la sometía sentado en sus piernas y sujetando sus manos tendida boca abajo, la ira me dio una velocidad que no me conocía lo tome por los hombros arrojándolo a un lado, me senté sobre él dándole puñetazos en el estómago y puntos clave a pesar de mi coraje no debía dejar rastros de los golpes, así me había enseñado uno de mis entrenadores debido a los constantes acosos por malos deportistas.

Mi pequeña porrista ya estaba parada a un lado de mí cuando pidió que me hiciera un lado tomando fuerza le dio una tremenda patada en la entrepierna que lo dejó doblado del dolor, me levanté preguntándole si estaba bien me dijo que solo su orgullo estaba mal por ser tan tonta, fue la coordinadora la que le dijo que se acercara a ese hombre porque tenía algo bueno que proponerle cuando inesperadamente la sujetó del brazo y jalo atrás de los matorrales, se disculpó conmigo porque se daba cuenta de las mentiras que le había estado diciendo Eliza su coordinadora, le había dicho que yo era su novio pero que era muy coqueto y no deseaba meterse en problemas, la invité a caminar para poder recuperar un poco de calma después del incidente, el ruido de la música se fue haciendo lejano le dije cuánto me atraía, me dijo que igual no le era indiferente, sin poder esperar más la bese correspondiendo a mi beso sin limitación fue muy impetuosa con sus besos invadiendo mi boca,

· Me gustaste desde que te vi si no te permiti acercarte fue por Eliza que me hizo creer que eras su novio, pero por mí desde el primer día te hubiera tomado del brazo e invitado una soda.

· Yo todo este tiempo me he sentido atraído hacia ti, así que desde este momento podríamos brincarnos el paso de ser amigos para ser novios.

· estoy de acuerdo.

la abrace siendo ahora yo el que la besaba con ella se puede aprender mucho de besos, inesperadamente mi cuerpo reacciona, al tenerla abrazada tan pegada ella se dio cuenta del despertar de mi entrepierna, pero eso no la hizo apartarse por el contrario se abrazó más a mí haciendo ligeros movimientos a los lados, era enloquecedor sentir como invadía mi boca y se movía levemente haciendo que mi miembro se moviera al compás de su cuerpo, se nublaba mi mente me encendía el cuerpo comencé acariciar su espalda bajando hasta esas redondas protuberancias que solo veía de lejos, la tome por sus nalgas y la subí a mí altura ella me rodeo con sus piernas me besaba la cara, el mentón, mordisqueaba el cuello,

mis piernas empezaron a protestar por estar de pie hincándome en el pasto sin soltarla ella metió las manos bajo mi chaqueta levantando mi playera acariciaba mi abdomen, esto era más lo que podía aguantar deslice mis manos al igual bajo su blusa y acariciaba su espalda y su vientre comencé a subir su blusa a lo cual ella no puso resistencia la comencé a desnudar viendo su hermoso busto y sus pezones alzados hacia mí duros, besables, ella se paró y comencé a bajar su falda acariciando sus piernas besaba su cadera ella acariciaba mi cabeza, me retiré la chaqueta la playera el pantalón ella se acercó y tomó mi boxer sacó la punta de mi miembro prisionero dejándolo libre mientras bajaba mi boxer abría los ojos incrédula, abría la boca subiendo su mirada hacia mí preguntando que si era real yo solo me encogí de hombros qué podía hacer, le pregunté que si era un problema, ella mordiéndose el labio inferior dijo que para nada, lo que hizo fue inesperado para mí pues realmente yo no tenía ninguna experiencia sexual que no fuera la intelectual y manual está sería mi primera vez en físico , terminó de sacarme la ropa y hábilmente tomó mi pene con su boca succionaba con la mano lo movía, empecé a sospechar qué probablemente no era su primera vez.

Realmente se deleitaba de mi miembro pasando su lengua hacia arriba y hacia abajo volviéndolo a succionar lo restregaba en su cara, entre sus senos, yo estaba de pie pero inevitablemente mis piernas comenzaban a flaquear, ella con una mano tomaba mis testículos mientras movía mi pene con la otra y succionaba lo más que podía hasta donde alcanzaba su boca desde la punta de mi pene, se sonrío maliciosa al verme que estaba rojo y sudando tratando de encontrar un punto de apoyo, me dijo que lo mejor sería acostarnos sobre nuestras ropas ya comenzaban a verse las sombras de la noche que se acercaba, se sentó sobre mis testículos tomando mis manos los puso sobre sus senos y las movía yo solamente los estrujaba ella guiaba el movimiento, sentía cómo su pelvis se movía sobre mis testículos y se inclinó oprimiendo mi miembro con su cuerpo desnudo mientras pasaba su lengua por mis pezones.

Jamás imaginé que tenía sensibilidad en los pezones sentí su lengua caliente sobre ellos bajo con su y lengua a lo largo de mi vientre, la sentía en mi pubis tan cerca de mi ingle y se paró pidiendo estirará mis brazos hacia ella, se sostuvo de ellos mientras bajaba sobre mi erección poco a poco sus gemidos provocaban qué me pusiera más duro, ella se sostenía de mis brazos y yo alcanzaba a pellizcar uno de sus pezones me miró pícara diciendo -Ya estás aprendiendo - al terminar de bajar sus manos las estrujaba sobre mi vientre adaptándose al tamaño, solamente hacia leves movimientos de retorcerse, poco a poco se empezó a mover yo jamás había experimentado tanto placer sentía mi miembro metido en una especie de almohadillas calientes que me apretaban, era maravilloso comencé a moverme a su ritmo tomando sus caderas le ayudaba a subir y bajar giraba despacio la cabeza hacia los lados como si estuviera poseída aumentamos el ritmo acompasados gracias a mis manos, ella empezó a decir más recio, más recio, no podía reprimir más así que termine, ella dijo que estaba bien pero esperaba que me recuperará pronto para seguir, lo hicimos otras dos veces cuando menos esperamos ya las sombras de la noche nos habían alcanzado sin darnos cuenta, rápidamente nos vestimos y corrimos al lugar de los autobuses pero ya no estaban, se olvidaron de nosotros, fuimos a informar a los encargados que aún no terminaban de marcharse de la escuela uno se ofreció para llevarnos alcanzar nuestro transporte, pregunto dónde estábamos para no darnos cuenta de la salida, solo paseando dijimos, a los pocos minutos vimos los autobuses que se habían detenido cuando notaron nuestra ausencia, fue por Eliza que buscaba a Candy cuando su amigo le dijo lo que pasó y con quién se fue.

La lleve conmigo en el transporte de los jugadores que ya era indistinto había intercambio entre los dos por eso no se dieron cuenta que faltabamos, cada uno creía que estábamos en el otro.

La rabia de Eliza era mucha pues por más que había hecho acercamientos con Albert nunca la tomó en cuenta observando solo a Candy, por eso trato de evitar su encuentro ahora la rubia se desquitaba cruelmente por haberla enviado con su hermano después se enteró, al oído para que nadie más que ella escuchará le dijo.

· Gracias Eliza, me diste la oportunidad de darle su primer aporreada al más enorme elemento de nuestro equipo y animar con mis porras a mi novio.

Señalaba a Albert sosteniendo una regla en la mano la cual acariciaba y besaba de manera provocativa cada vez que la veía.

Fin