- Moved las rocas. ¡Rápido! - gritaba Lyd
- ¿Y la entrada submarina? - preguntó Marie
- Me temo que esa habrá que defenderla. - dijo Gros
- Yo podría congelarla. Es agua estancada así que imagino que tardará bastante en volverse líquida. - sugirió Lefiya
- ¡Genial! ¡Hazlo! - dijo Lyd cogiendo a Marie en brazos para sacarla de allí
- ¿No podría cogerme Bell? - dijo la sirena de agua - Sus manos son suaves.
- ¿Insinúas que las mías no lo son? - dijo el hombre lagarto
Marie forzó el giro de la mano derecha del lagarto que la sujetaba, dejando al descubierto unas garras afiladas.
- ¡Era una broma... Mari-chi! - sonrió Lyd enseñando todos los dientes.
- ¡Wynn Fimbulvetr!
Lefiya terminó el encantamiento y toda la laguna cerrada que comunicaba con la cueva principal se congeló de inmediato.
- ¿No se quedará este sitio demasiado frío? - comentó Lili echando su aliento visible sobre sus manos y frotándolas unas con otras.
- Yo estoy bien - dijo Lyd
Lefiya miró al resto. La percepción de la temperatura no era igual para todos.
- ¡Oh! Esa otra piscina, no comunica con el otro lado, ¿verdad? - señaló Lefiya a otra piscina.
- No. - explicó la sirena -. Es el agua que se condensa o se filtra poco a poco por las paredes.
Lefiya volvió a conjurar
- ¡Fusillade Fallarica!
La otra piscina se puso a hervir y echar grandes cantidades de vapor.
- Hielo bloqueando, y sauna calentando. ¡Arreglado! - dijo la elfa con confianza
- No se si me convence. - comentó Lili viendo la enorme cantidad de vapor que se estaba montando por el intercambio de temperatura entre la zona fría y caliente separada por unas pocas decenas de metros.
- La cueva es grande... Vayamos más adentro. - dijo Lyd
- ¡Sondeo terminado! - comentó Ray - Las paredes son estériles en esta zona.
- ¡Despejado! - se oyó el grito de Bell más adentro en la cueva.
- ¡QUE EMPIECE LA FIESTA! - gritó Lyd
La expedición llegaba a su ecuador y este era el descanso que habían planeado. Podría decirse que había ido como la seda, aunque la realidad es que había ido normal, sin contratiempos excepcionales. Lo único que ocurría es que el grupo estaba demasiado capacitado para este nivel de la mazmorra.
La experiencia ganada por Bell se dejaba notar. No era un nivel 4 novato aún adaptándose, sino que estaba tan avanzado que casi rozaba el nivel 5. Además, sus estadísticas fuera de lo común acumuladas nivel tras nivel básicamente lo situaban al siguiente puesto.
Welf, con su espada inagotable, era como un mago de nivel 4. Necesitaba administrar correctamente su agotamiento mental, pero cuando cargaba era implacable.
Lili era la nueva presencia que marcaba la diferencia. Su recién adquirido nivel dos llevó a la mediana a nuevas cotas de reflejos y velocidad.
A eso había que añadir sus nuevas armas. Aunque el mérito era de Welf, como creador.
El primer nivel de mejora era debida a sus ballestas.
Y era complicado llamarlas así, porque era un diseño extraño. Más que ballestas se las podría llamar... ¿catapultas en miniatura? ¿Tirachinas?
No estaban basados en la tensión de un arco, sino en unas cuerdas elásticas, unas poleas, y unos sistemas de autogiro basados en piedras mágicas.
El nombre oficial de Welf para el invento era "Microcatapulta de saetas con autorrecarga mágica y cargador.". También tenía una abreviatura impronunciable que todo el mundo había olvidado.
En esencia, funcionaba como una ballesta, pero tenía varias ventajas.
Una... era lineal y ocupaba menos espacio. Por tanto era más cómoda de portar.
Dos... se auto-recargaba. Lili no necesitaba ya usar el otro brazo para volver a mover la cuerda al punto de fijación usando su fuerza física. Eso significaba que se cansaba menos, la saeta tenía más fuerza y además, junto a una simple cuerda terminada en un anillo servía de mecanismo disparador, podía disparar con un sólo brazo con un poco de habilidad. Lo que obviamente le llevó a construir dos. Uno para cada brazo de Lili, duplicando su potencia de fuego.
Y tres. Incluía un sistema de autocarga de hasta cinco disparos. Luego el cargador podía sacarse y reemplazarse, de forma más rápida, lo que permitía a Lili aumentar su velocidad considerablemente.
Welf era herrero, no inventor, así que esto había sido un reto enorme para él. Llevaba mucho tiempo trabajando en ello.
En realidad, no inventó nada nuevo como él mismo confesó. Sólo que nadie había juntado el conocimiento ya existente de forma adecuada. El lanzamiento por elasticidad como en el tirachinas eran tan viejo como la humanidad. Sólo necesitaba una mejora del mecanismo para adaptarlo a un lanzador.
La autocarga no era más que una versión adaptada y en miniatura del mecanismo que se había inventado para hacer funcionar los elevadores mágicos, como los que usaban en Babel.
El cargador era un invento que estaba perdido en un archivo, que Tsubaki encontró y enseñó a Welf. Fue el detonante de la invención de las "microcatapultas", que Lili bautizó como "Ballestas Welf". Nombre que todos excepto su inventor adoptaron con agrado.
Tuvo que hablar con gente mejor que él, exprimirse el coco, hacer bastantes pruebas, etc. hasta dar con un primer prototipo que realmente consideró funcional y aceptable.
Pero la verdadera joya del aumento de capacidad de Lili era el fruto de su herrería.
Las saetas mágicas.
El concepto era muy viejo, pero había sido desechado por infructuoso. El problema de crear puntas de flecha o saetas mágicas es que el poder de estas, o se disipa durante el lanzamiento, por lo que es como una flecha incendiaria convencional o algo de poder similar... poco funcional, o bien se protegía tanto el efecto que no llegaba a activarse.
El gran reto era buscar el equilibrio. Lograr una punta de flecha que descargue su poder en unas condiciones muy concretas, como un segundo tras el impacto y de la forma más inmediata posible, maximizando el daño.
Y si eso ya era un reto casi imposible, había que lograr convertirlo en un proceso de fabricación sencillo que permitiera crear muchas puntas a la vez. Crear un número de flechas o saetas considerable sin invertir una cantidad absurda de horas de trabajo que lo hicieran económicamente inviable.
Y Welf lo había logrado. En un sólo día. Su orgullo estaba por las nubes.
Y Lili en la gloria, que sentía como si hubiera dado dos saltos de nivel a la vez.
Para terminar, el grupo había sustituido a Aisha por Lefiya. Si se trataba de cuerpo a cuerpo, Lefiya era inferior a la amazona. No tanto como creyeron en un principio. La elfa estaba desentrenada en ese tipo de combate y era claro que sus capacidades eran menores. Pero su nivel cuatro, aún siendo maga, seguía sintiéndose superior a la capacidad de Ouka.
Pero cuando Lefiya pasaba de ataque físico a ataque mágico, los enemigos no tenían ninguna oportunidad.
En realidad, ella misma había bajado el listón, pues la mayor parte de veces había usado su "Arcs Ray" contra enemigos especialmente complicados.
Bajo el consejo de Lili, la elfa no usaba su hechizo de fuego de forma ofensiva ya que una mala calibración en este lugar con demasiado hielo, podía desencadenar avalanchas sin querer.
Para ataques de fuego ya tenían a Welf, e incluso él debía hacer sus ataques con cuidado, preferentemente en las zonas secas.
En su lugar, las pocas veces que habían necesitado un hechizo de área, había usado el ataque de hielo de Riveria con éxito abrumador.
En una ocasión, cuando sufrieron una oleada en masa, un "irregular" colectivo y la situación se volvió un poco más complicada, Haruhime usó su impulso de nivel sobre ella. El resultado fue devastador, y arrasó con toda la oleada de un sólo golpe. El aprieto duró lo que tardaron en tomar la decisión de apoyar a Lefiya y esta en conjurar el hechizo.
Probablemente un equipo formado únicamente por estas personas, Bell, Welf y Lefiya podían trabajar en este nivel sin dificultades si no se presentaba una amenaza excepcional.
Agregando la protección y planificación de Lili, la curación de Cassandra, y el impulso de nivel de Haruhime, se convertían en un grupo perfectamente dotado para la supervivencia.
Por lo que con la ayuda de los demás, era trabajar sobre seguro. En realidad, el grupo estrella se autolimitaba en sus capacidades para dejar a todos los compañeros participar.
Gracias a eso, habían realizado una exploración profunda y tranquila del lugar, logrando muchos items valiosos.
Tantos que el peso comenzaba a resultar una carga excesiva para el grupo, acercándose a su límite razonable cuando aún estaban en la mitad de su misión.
Pero Lili lo había planificado al milímetro, y los Xenos se iban a convertir en una pieza fundamental de una expedición brillante sin tener que participar directamente.
Por el momento, gracias a ellos disfrutaban de una zona de descanso de alta seguridad casi comparable con Rivira. Eso en una expedición en la mazmorra, evitando tener que ir y volver ocho plantas, era un auténtico lujo.
- Reconozco, Lili, que cuando nos dijiste que los Xenos nos permitirían descansar en una zona segura me imaginé otra cosa. - comentó Ouka
- ¿Te parece ostentoso? - preguntó el hombre lagarto metiéndose en la conversación de los aventureros
No... No era lo que sentía Ouka. Como les pasaba a todos por primera vez, estar rodeado de monstruos, por más que supiera que eran amigables, activaba todas sus alarmas mentales.
- Más bien... extraño. - respondió intentando ser diplomático
- ¡Por supuesto! ¿Sabes que Xenos significa extraño? ¡Bienvenido al ambiente Xenos!
Ouka, Chigusa y Daphne se encontraban cohibidos por la presencia de los monstruos, como unos adolescentes en una fiesta de adultos.
Cassandra, sin embargo, se encontraba tranquila, acariciando a Arles, el conejo, que apoyó tiernamente en sus piernas.
- La segunda vez es mejor. - comentó Lefiya
- Y a partir de la quinta, estaréis como Welf. - dijo Lili señalando hacia el herrero
Welf estaba con el goblin herrero Let, a más de doscientos metros, con una actitud propia de alguien que está en una taberna
- ¡Una jarra de cerveza fría, una forja, un yunque y un martillo en plena mazmorra! ¡Tú sí que sabes hacer fiestas! ¡Hephaestus se va a morir de envidia! - hablaba tan alto que todo el mundo le oía a pesar de la distancia.
Parecía que Welf disfrutaba comportándose como un mentor con el goblin que estaba ansioso por mejorar su conocimiento.
Lefiya saludó a su grupo y se acercó alegre a Welf y su acompañante.
- Hola.
- Hola, Lefiya... ¿Necesitas algo? - dijo Welf
- No, nada... Os he visto y me preguntaba si vais a trabajar con la fragua.
- ¡Por supuesto! ¡Let y yo estamos en una tormenta de ideas! Enséñaselo, Let.
El goblin hablaba con tono bajo y suave, como una persona muy tranquila.
- Mostraba a Welf las pruebas que he hecho con los materiales que he encontrado. Caparazón de escarabajo, piel de mamut, cuero de dragón, matas de musgo, piel de conejo metálico, plumas de harpía, conchas de cangrejo, cristal de tortuga, piel de Voltimeria...
- Pillo la idea... - dijo Lefiya
- ¡Let tiene un suministro de materiales de la mazmorra increíble! - dijo Welf
- Es la ventaja de vivir en ella. - dijo el goblin
- Genial... Esto... Welf... Traje los patrones que me pediste... Te los iba a dar cuando íbamos a ir desde la mansión, pero como luego quedamos en Babel, se me olvidó y me los traje.
Lefiya hablaba de unas ideas para mejorar su protección. La elfa le había comentado a Welf sobre su preocupación de dañar innecesariamente su traje. El herrero le comentó diferentes opciones y Lefiya quedó en hacer algunos bocetos para que el herrero tuviera claro de que estaban hablando de lo mismo.
- ¿Los dibujaste tú?
- ¿Ajá?
- Impresionante. Eres una gran dibujante. - dijo Welf deslumbrado por la calidad de los dibujos
- Gracias... ¡Mira! ¡Este es el que te decía del tradicional del bosque de mi hogar! Y esto lo que llevan los guardianes de Ryumilua. Estos son otros clásicos... No hay que hacer nada literal, pero la idea es que tenga un estilo... élfico. ¿Entiendes lo que digo?
- Hmmmm. Creo que me hago una idea. ¿Qué opinas, Let?
Los herreros se perdieron en su intercambio de ideas y Lefiya los dejó en paz.
Lili había empezado a desempacar.
- Tenemos que hacer un recuento de inventario. - les decía a Haruhime, Daphne y Cassandra que llevaban también equipaje, mientras Ouka y Chigusa miraban con intención de ayudarlas tras sacar todo.
- La idea es llevarnos las piezas mínimas para cumplir la misión con nosotros, por si tuviéramos que regresar rápidamente, y dejar todo lo demás a los Xenos. Ellos se moverán por su cuenta mientras nosotros seguimos la expedición. Nos reencontraremos en el piso veinte al regresar, cuando hayan vuelto a mover su poblado. Allí volveremos a hacer una selección de qué llevar y nos llevaremos el máximo equipaje posible que no nos ponga en riesgo.
- O sea. Vas a usar a los Xenos como porteadores. - comentó Ouka
- ¡Exactamente!
- ¿Eso es válido? ¿No supondría una violación de la capacidad del equipo? - preguntó Bell
- No. Lo miré bien. "Los porteadores que no acompañen a los aventureros durante su recorrido de exploración, se considerará contratación de servicios externos.". Los servicios externos no se tienen en cuenta para evaluar los participantes en una expedición. No es raro que un equipo que necesita reposo envíe los resultados de una expedición a través de contratos con porteadores libres en Rivira. Esto es lo mismo, pero con Xenos y entre pisos intermedios e inferiores.
- ¿Y no es abusar de su confianza? No es como si nuestras vidas dependieran de ello.- insistió Bell
- Les he prometido un diez por ciento de beneficio. Calculo que haciendo las cosas así, además de más fáciles, nos permitirá aumentar el botín de un quince a un veinte por ciento, además de permitirnos una mejor selección de qué coger y qué dejar. Lo haremos en nuestra segunda parada con ellos.
- ¿Pero para qué necesitan los Xenos dinero? - preguntó Daphne confundida -. No es como si pudieran pasearse por Rivira.
- Comercian con nosotros. Y también lo podrían hacer con vuestra familia, por ejemplo. Las pociones también funcionan con Xenos, ¿sabes?. - explicó Lili
- Pero traer las cosas aquí es complicado y arriesgado - comentó Daphne
- ¡Por eso hay que computarlo en la factura! - dijo Lili - ¿No has visto los enormes precios de Rivira? Pues intenta poner un negocio allí y pronto te darás cuenta que tampoco son tan disparatados. Se aprovechan bastante de la falta de competencia, pero si vas al costo real, como mucho podrías cobrar la mitad. Con precios de Orario te arruinarías en dos días.
- Eso hará que la mayor parte del negocio sean para los porteadores, no para los fabricantes. - dijo Daphne que como trabajadora de Miach se daba por aludida
- Que bien que soy una portadora, ¿eh? - comentó Lili con tono de broma.
- Pero eso podría cambiar radicalmente en poco tiempo. Según vayan las negociaciones de Ouranos. - continuó Lili cambiando a modo serio. - Le he sugerido que solicite a las familias dejar que los Xenos controlen Knossos, o al menos la parte más baja. No se si os habéis dado cuenta de eso, pero si Knossos se usara como mecanismo de viaje rápido al Resort Subterráneo, y más ahora que la ascensión de los dioses ha creado un boquete enorme a las zonas profundas del laberinto, se podrían usar elevadores para mover mercancía rápidamente entre Orario y la planta dieciocho. Eso generaría una fuerte caída de precios y unificación con Orario.
- Eso es peligroso. - comentó Lyd serio. - Al calabozo no le gustará tener demasiados aventureros. Podría reaccionar mal.
- Precisamente por eso creo que deberíais controlarlo vosotros, al menos en la parte de contacto con la mazmorra. Mover mercancía, no gente. La gente puede generar una mala respuesta del calabozo, pero dudo de que pase nada si hablamos de mercancías y Xenos.
- ¿Pero eso no acabará generando que haya más aventureros también? - comentó Daphne - Quiero decir... si los suministros de Rivira costaran casi lo mismo que en Orario, muchos más aventureros permanecerían en Rivira por largos periodos de tiempo.
- Supongo que sí... En fin... habrá que ir probando hasta entender la respuesta del calabozo, para saber hasta donde podemos llegar.
- ¿Y cual es el plan ahora? - dijo Ouka
- Muy sencillo. Igual que si esto fuera Rivira, pero en barato. Poner a punto el equipo, cuidar y lavar nuestros cuerpos, llenar nuestros estómagos, relajarnos un rato en un buen ambiente, y descansar hasta mañana.
- Es mucho tiempo libre. - comentó Chigusa
- Algunos ya lo están ocupando. - dijo Mikoto señalando con un gesto con la cabeza hacia Haruhime, que corría con las chicas azules persiguiendo su cola.
- Jejeje. - rieron ligeramente
- Lili... Los Xenos ya nos han invitado y animado otras veces... ¿no crees que deberíamos devolverles el favor de alguna manera? - comentó Lefiya a la mediana
- ¿No crees que el pago sea justo? - respondió Lili
- No hablo de dinero. Me refiero a aportar algo por nuestra parte. - dijo algo tímida -. ¿Recuerdas que nos recomendaste traer algo para entretenernos? Puede que te parezca una locura, pero se me ocurrió una idea... - dijo la elfa sacando un pequeño libro de su bolso.
- ¿Por qué? ¡Me da mucha vergüenza! - se quejó Bell
- Vamos, Master Bell. ¡Será divertido! - dijo Lili
- No creí que fueras a ser tan entusiasta, Lili. - comentó Lefiya
Lefiya se refería a su idea. Algo que se le había ocurrido desde que comenzó a participar en la planificación de la expedición. Lili les comentó que podría estar bien llevar algunas cartas o juegos que fueran ligeros y ocuparan poco espacio para ayudar a relajarse en los descansos de la expedición.
La relajación es clave para un descanso mental adecuado. Normalmente ese es un lujo que no puedes darte en un lugar como el calabozo, donde el peligro podría surgir en cualquier momento. Pero Lili lo había planteado porque tenía en mente crear una verdadera zona segura con la participación de los Xenos.
De todas formas, también había otra razón, y es que la última vez, por culpa de Aisha, habían llegado a hacer la estupidez de beber alcohol en circunstancias mucho más peligrosas. Entonces pensó que era mejor buscar otras formas de relax que no incluyeran abotargar sus cuerpos. Un compromiso entre relajarse y descuidarse hasta el extremo.
Entonces fue cuando Lefiya recordó el regalo de Tiona. La amazona le había regalado un libro del Argonauta tiempo atrás.
- ¡Para cuando estés aburrida! - le comentó la amazona
Y era justo lo que le había pedido Lili. Algo para evitar el aburrimiento, que en el calabozo podía convertirse en nervios y falta de descanso. Lo que pasaba es que ese libro ya lo había leído... y entonces le vino a la cabeza la idea. ¿Por qué no convertirlo en una obra de teatro?
Si se cumplían los planes de Lili y acababan pasando un largo rato con los Xenos, quizás había tiempo para ello. Y animada, se lanzó a hacer una versión corta del propio libro, para poder representarla en una hora o algo parecido.
Cuando le mencionó la idea a Lili, ella estaba encantada.
- ¡Adoro el teatro! - comentó la mediana - Cuando era una niña, ¡era de las pocas cosas en la calle que podía disfrutar gratis! Un rato para olvidarte de los problemas. Además... me gusta mi papel en esta obra.
- ¿Refunfuñona escéptica que al final sonríe? - dijo Welf
- ¡Exacto! - dijo Lili aceptando la broma - ¡El protagonista me hace feliz! A falta de un beso, ¡es un gran final!
- ¿Y por qué mi personaje se tiene que llamar "Crozzo"?
- ¿En serio, Welf? - dijo Lili
- ¡Sabéis que odio usar el apellido de mi familia!
- No te quejes, herrero. - comentó Gros - ¡A mí me toca un hombre lobo! ¿Acaso parezco un hombre lobo? ¿Por qué no lo hace Helga?
La Hellhound gruñó.
- Gros... Helga no habla. - dijo Ray
- ¡Pues se acaba de expresar perfectamente!
La Hellhound volvió a gruñir
- ¡No tengo nada en común con el personaje! - volvió a quejarse
- Pues tenemos un hombre lobo en nuestra familia, y vuestras personalidades son bastante parecidas. - comentó Lefiya
- ¡Tsk! - la gárgola chasqueó la lengua
- ¡Jejejejeje! - rieron aquellos que conocían a Bete Loga.
- ¡En diez minutos empezamos! - anunció Daphne
El público Xenos aplaudió animado.
Daphne hacía de voz en off.
- Estimado público. Esta es una historia narrada miles de veces. Una comedia sobre un joven estúpido e inútil que cambió el mundo.
Antes de que los dioses descendieran del cielo. Antes de que los héroes se alzaran, existió otra época donde el mal reinaba en la Tierra.
A esa época, se le llamaba la "era oscura". Y esta es la historia del payaso que cambió el mundo, e inició la era de los héroes. Esta es... "LA HISTORIA DEL ARGONAUTA".
- Hola... - dijo Bell tímidamente al público
Todos aplaudieron
Lefiya saltó a su lado.
- ¡Hola, hermano Argonauta! - dijo Lefiya con tono teatral - ¿Qué estupidez estás haciendo hoy?
- Jejejeje... Aquí... atacando una roca. - dijo con tono acobardado
- ¡Échale ganas, Argo! - dijo Lefiya dándole con la punta de su vara en la cabeza
- ¡Ejem! - se aclaró la garganta. Y cambiando totalmente de tono, se puso a gritar en modo fanfarrón - ¡Qué voy a estar haciendo, hermana Fina! ¡Luchando contra el mal! ¿Qué se podría esperar del gran héroe Arrrrrgonauta?
- ¡Ya estás con esas tonterías! ¡Sólo eres un iluso que está todo el día metiendose en problemas! Y yo tengo que sacarte de ellos.
- ¡Meterse en problemas forma parte de la aventura! ¡Mi aventura apenas comienza! ¡Todo esto lo escribiré en mi diario! Oh... ¿Y esta hoja de publicidad? - dijo Bell señalando sus propios apuntes de guion - ¡Aquí dice que buscan héroes en la capital! ¡Allí es donde comenzará la leyenda del Argonauta! ¡Capital, allá voy!
- ¡ARGO! ¡NO HAGAS EL TONTO! - dijo Lefiya simulando perseguir a Bell igual que había hecho muchas veces.
- Realmente se ve natural. Lo tienen entrenado. - susurró Mikoto a Lili. Y esta sonrió.
La obra continuó con normalidad, salvo pequeños cambios. Digamos que se notaba que los actores eran amateurs.
- Y entonces... ¿por qué estáis aquí? - preguntó Fina/Lefiya
- En una tierra lejana, cantaré una canción sobre los héroes. ¿Queréis oírla? - respondió Ryuulu/Ray
- ¿Eh?
- LAAAAAAAAAAA - cantó Ray
- Lefiya - susurró Bell - ¿Tenía que cantar?
- No. Está improvisando... ¡Pero canta como un ángel!
Según la obra, los numerosos candidatos a héroes lucharían entre sí hasta que sólo quedaran diez
- ¡Que comience la batalla!
- ¡ROOOOOAAAAAR! - gritó Lyd
Lyd se lanzó con un ataque asesino a Bell, que por puro reflejo sacó su daga y bloqueó.
- ¡Lyd! ¡Esto es una función! - le gritó Bell
- ¡MI NOMBRE ES GALMUS! ¡Prepárate para morir, payaso Argonauta!
- ¿Eh? ¡AAAAAAAAaaah! ¡Onee-chan! - corrió Bell
- ¡Ahora voy a salvarte, hermano! - gritó Lefiya
- ¡Lanza el Dio Grail! ¡DE VERDAD! - le gritó Bell
- ¡ROOOOOAAAAAR! - volvió a gritar el hombre lagarto
- ¡AAAAAAah! - ambos, Lefiya y Bell gritaron aterrorizados mientras huían de él.
El público, tomándoselo a broma, reía a carcajadas.
- ¡DIO GRAIL!
Con el poderoso hechizo que creó un gran escudo de luz, Lefiya bloqueó a Lyd. Pero él siguió golpeando hasta hacer que el escudo se rajara.
Lefiya y Bell volvieron a gritar de terror
Bell usó su mano horizontalmente por su cuello repetidamente mirando hacia Daphne para que cortara la escena.
- ¡El combate de los héroes ha llegado a su fin! ¡Los luchadores en pié serán los candidatos!
- ¿Ya? Qué pena. - protestó Lyd - Pero ha quedado muy realista, ¿verdad Argo-chi?
Lefiya y Bell rieron con incomodidad.
La historia discurría como en la narrativa más conocida en Orario, salvo por pequeños cambios. La mención al laberinto era reemplazada por una referencia genérica a un mundo cada vez más oscuro, y el minotauro era reemplazado por "una bestia malvada. El Horror Negro.", para crear una versión "amistosa para los Xenos".
- El candidato "Argonauta" ha raptado a la princesa. ¡Ese tipo está detrás de todo! - decía Ouka en papel del rey
- ¡BUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUU! - gritaba el público
- ¡No me culpéis a mí! ¡El guion es así! - se quejó Ouka
- ¡Critican al personaje, no a ti! - le comentó Lili
- Oh... ¡JAJAJAAJAJAJAJAJA! - rió de forma malvada y teatral
- ¿Me dijiste que eras... Crozzo?
- Soy Crozzo. Un herrero que forja estúpidas armas mágicas, nada más. - dijo Welf
- ¿Eh?
- ¿No me oíste? ¡Un herrero que forja estúpidas armas mágicas!
- Eh.. ¡Jajaja! Estoy seguro que tus armas no son estúpidas.
- Son estúpidas armas que te dejan tirado en el momento más inoportuno... Espero que algún descendiente mío sepa darse cuenta de esto y apunte a metas más altas... como una espada mágica que no se rompa.
- Jejeje... - rió Bell con cierta incomodidad -. Bueno... de momento nos valdrá con las armas que tengas.
- Ah... Sí... No te preocupes, Argonauta. Te seguiré aunque me cueste la vida porque probablemente ya tenga descendencia, pues los Crozzo solemos ganar mucho dinero y luego nos lo gastamos en pilinguis. El deshonor de nuestra familia llega a cotas tan altas que no me extrañaría que un día los dioses o los espíritus nos maldigan. Apoyaría esa decisión, de hecho.
- ¡Welf! ¡Deja de despotricar contra tu familia y cíñete al guion! - comentó Lili
- ¡Te detendré, payaso! - dijo Mikoto en el papel de Elmina
- ¡Hey! No lo interrumpas. Está en la mejor parte. - respondía "Crozzo"
* CLANK *
- ¡Hey! ¡Esos shurikens eran de verdad!
Mikoto le guiñó un ojo
- Está todo controlado.
- ¡Las narices está controlado! - gritaba Welf esquivando mientras Mikoto seguía lanzándole estrellas ninja.
La comedia llegaba a su fin.
- ¡No debería tocarme el culo! - gritó la princesa interpretada por Haruhime
- ¿El culo de la princesa? - decía Bell siguiendo el guión
El público reía
- ¿Me vas a tocar el culo, Argunaut-sama? Estoy esperando.
- ¿Eh? Finge que te lo he tocado ya. - susurró Bell
- ¡Pero el guion demanda que me toques el culo!
- ¡Sólo finge que te lo he tocado!
- ¡Aaaaaah!
Haruhime emitió un gemido agudo, largo y erótico, creando una extraña atmósfera de incomodidad en actores y público
- Se nota que las chicas de Ishtar la entrenaron bien. - comentó Daphne
- Orna... ¿Estás sonriendo ahora? - preguntaba Argo
- ¡Sí!
Orna era interpretada por Lili, que usando sus poderes adoptó el aspecto de una niña amazona.
- ¿Ves? Estoy sonriendo... pero esta escena sería perfecta con un beso. - dijo Lili
- ¿Eh? Jejejeje... Me temo que estoy ciego. - dijo Bell que seguía con los ojos cerrados tal y como decía el guion
- Supongo que puedo conformarme con una sonrisa. - dijo Lili con un significado más profundo para ella que una simple broma
- Y la princesa Ais... digo Aria... fue feliz con el argonauta y su hermana a la que quería tanto como él. - dijo Lefiya
- ¿Eh? - dijo Bell - ¿Seguro que terminaba así...?
- ¡Y así concluye la comedia sobre el joven que hacía el payaso jugando a ser un héroe y acabó convirtiéndose en uno, inspirando una nueva generación que dio fin a la era de la oscuridad, e inició la era de los héroes!
Los Xenos aplaudieron animados.
- ¡Me ha gustado mucho esta versión! - dijo la harpía Fear
- ¿Versión?
- Os agradecemos el detalle de reemplazar al minotauro por ese "ser malvado" - dijo Lyd. - No caímos en eso cuando Ray nos leyó el libro.
- ¿Eh? ¿Ya la conocíais?
Wiene enseñó el libro.
- ¡Tiona se lo regaló a Ray cuando estuvo con la familia Loki! - dijo Wiene
- Sí... Y Asterius estaba descansando aquí cuando leyó la obra... ¡Nos dijo que le gustó mucho! En especial el minotauro.
- ¿Eh?
* Flashback *
- ¡Me siento identificado con ese tipo! - gritó el gigantesco toro negro. - ¡JAJAJAJAJA!
- Esto... Asterius... Quizás no lo pillaste, pero él era el malo. ¡Y le mataron! - comentó Let
- ¡EXACTO! ¡JAJAJAAJAJAJAJAJA!
El resto de Xenos lo miraban preocupados
- ¿No lo entendéis? - dijo el toro - ¡Él también era una víctima! ¡Era esclavo de su sed de sangre! ¿Por qué creéis que sonrió? Sabía que estaba en frente de un enemigo que podía darle muerte de una forma honrosa, y de esa forma dar fin a su sed... al menos hasta volver a la vida. ¡Y tuvo su final feliz!
- ¿Eh?
- ¡Creo que ya he descansado suficiente! ¡Gracias por la historia! Me ha gustado mucho. Tengo que bajar... para prepararme... Yo también tengo que calmar mi sed... porque mi turno de enfrentarme al argonauta se acerca.
El gigantesco toro se dio la vuelta. Sonrió a los demás Xenos, y se perdió en la espesura.
* Fin del flashback *
- Me temo que aún quiere enfrentarse a ti. - dijo Lyd
Bell suspiró con preocupación.
- ¿De qué vale preocuparse, Bell-chi? ¡Podríamos morir cualquier día! Un mal encuentro en la mazmorra y... ¡CHOF!. ¡Vivamos el momento! ¡Es hora de comer!
Siguiendo su consejo, él y los demás compartieron la cena entre música y alegría. Lefiya y Bell jugaron con las chicas azules, mientras Lili y Mikoto ayudaban a los demás a integrarse en el ambiente exótico de los monstruos.
Welf, igual que antes, regresó con el goblin, cada vez más amigos, a hacer pruebas en la pequeña fragua portátil que habían llevado los Xenos.
-¡Lefiya! Ven un momento. - dijo Welf
- ¿Sí?
El herrero y el goblin retiraron una tela y mostraron algo parecido a una coraza, sólo que parecía que estaba recubierta de musgo.
- Cuando vi tus diseños de la gente del bosque... - dijo el goblin - pensé que esto era lo más parecido.
Lefiya observó con calma la prenda.
El traje de los elfos que ella dibujó, tenía un propósito de camuflaje así como de ritual, ya que los elfos del lugar dedicaban su vida a proteger a la naturaleza y los espíritus que habitan en ellas.
Este traje era diferente. El original estaba cubierto de hojas, exquisítamente dispuestas de forma que parecían un bello árbol andante. Esta coraza parecía más bien hecha de césped.
Lefiya pasó la mano por encima del musgo. Era suave y fresco. ¡Incluso olía igual que el césped!
- Jamás había visto un traje así. - confesó la elfa
- No te gusta, ¿verdad? - dijo el goblin - Volvamos al diseño original.
- ¡No! No... ¡Yo no he dicho eso! Es... llamativa... ¡pero a la vez muy élfica! Pero... ¿esto realmente protege?
- El musgo es un buen aislante contra el daño elemental. Pero además, tiene una ventaja. - dijo Let mientras cortó un pedazo.
El musgo creció en segundos, reparándose.
- ¿Eh?
Welf giró la cubierta para enseñar que al otro lado había unas bolsitas que contenían polvo de piedras mágicas. Era como una armadura hecha a base de placas, separadas por rendijas por las que el musgo cruzaba al otro lado, donde sus raíces reposaban en una serie de bolsas planas.
- Cassandra nos comentó que así es como hacen crecer el musgo para no tener que comprarlo. ¡Es como tener una armadura recubierta de lana de salamandra que se arregla sola! - explicó Welf orgulloso del descubrimiento
- ¡Genial!
- Las placas de ahora son de acero... pero pensaba sustituirlas por adamantita... ¿Qué te parece? - dijo Welf enseñando una placa de demostración.
- Esto... supongo que está bien... - dijo la elfa algo desilusionada
- Es demasiado reluciente para ti, ¿verdad? - dijo al ver su cara
Y es que la placa se parecía a las que Bell llevaba. Metal plateado excepcionalmente pulido que casi podía verse reflejado en la superficie como un espejo.
- No quiero que te molestes. - comentó la elfa
- ¡Nada me molesta más que crear algo de lo que no me sienta satisfecho! Si no te gusta el metal brillante, puedo dejarlo sin pulir. También podría hacerla en negro.
- Pero la adamantita negra es muy cara.
- No, no. Adamantita ennegrecida. Es un simple tratamiento para oscurecer. No son fáciles de distinguir a la vista. ¿Realmente crees que tanta gente usa armaduras de adamantita negra? No te creas ni la mitad de lo que digan.
- Entonces... ¿Es como una especie de tinte?
- Una capa de aleación... pero sí... el concepto es similar. Mero adorno cosmético. Por suerte no hay que usar mucho material. Un poco de polvo de cuerno de rinoceronte negro cuando aún está candente pero ya está sólido es más que suficiente.
- ¡Oh! ¡Ya veo! Y... ¿conoces algo parecido para que fuera verde?
Let y Welf se miraron...
- Metal verde... Hay metales como el cobre que se ponen verde al oxidarse... pero que tengan color verde estando pulidos... Además, ninguno es de calidad adecuada... - dijo Welf
- Una vez mezclé una concha de tortuga con acero. Se volvió verde, pero también quebradiza... - comentó Let
- ¿Eh? ¿Cómo los mezclaste?
Ambos herreros comenzaron a discutir y a probar delante de la elfa. Como dos magos experimentando con pociones, mezclaron y esperaron con impaciencia el fundido. Metiendo una pieza en un barril de agua, examinaron el resultado.
- Sí es verde. ¿Qué te parece el color?
- ¡Es perfecto! - gritó la elfa - Pero Welf... cuando te pasé mis ideas no era para que lo hicieras ahora... No tengo prisa, ¿eh? Aún nos espera bastantes horas de expedición. Ni se te ocurra ponerte a hacerlo aquí. Ya tendrás tiempo a la vuelta.
- Lo sé... ¡Pero es divertido experimentar! ¡Tú no te preocupes! ¡Ve a descansar!
Todos, menos los Xenos que quedaron de guardia, y aquellos que no dormían, fueron a descansar. Pero no los dos herreros, que movieron la forja aún más profundo en la cueva, donde sus golpeteos no molestaban tanto.
Como un ávido lector que inicia un libro y no lo deja hasta que acaba, o un niño que juega con un regalo que le acaban de dar y es incapaz de ponerse límite, los dos herreros trabajaron sin descanso.
Cuando Lefiya despertó, oyó el repiqueteo lejano de los martillos.
- ¿Ya tan temprano trabajando, chicos? - preguntó la elfa bostezando
- ¿Temprano? Espera... ¡ ¿ Ya os estáis despertando ? ! - dijo el herrero que claramente había perdido la noción del tiempo
- ¡Welf! - le regañó la elfa - ¡Vete a dormir ya! Si te das prisa, aún podrás descansar una hora o así. ¡Lili te va a despertar a patadas!
- ¡Ok! ¡Ok!... ¡Un segundo! Estaba poniendo a punto mi nueva espada... ¡Casi acabo!
- ¡WELF!
- ¡El templado no se puede interrumpir!
Lefiya suspiró. Ahora entendía la frustración de Lili con el herrero.
- Yo lo acabo. - dijo Let que mostraba más síntomas de cansancio que Welf. - Nosotros tardaremos más en irnos... Lefiya tiene razón. Lo necesitas.
- Está bien... ¡Pero no sin antes presentar nuestro gran trabajo! ¡TACHÁN!
Welf levantó una tela y, sobre un soporte, apareció completa su nueva armadura.
- ¡La terminasteis en una noche! - gritó Lefiya que no sabía si sentirse maravillada por ver semejante obra de arte, asombrada por la voluntad de los herreros, o cabreada porque se habían pasado todo el tiempo trabajando para algo que no les había pedido.
- Sin peros... - dijo el herrero cuando vio la cara de confusión de la elfa -. ¡Nunca hay que interrumpir a los genios cuando están en un ataque de inspiración! Qué dices... ¿te gusta?
Ahora, acabada, ¡podía ver que era magnífica! Necesitaría una falda a juego, y probablemente una capa también, pero por lo demás, ¡era incluso mejor de lo que había imaginado!
- ¡Me encanta!
- Pues no esperes. ¡Póntela!
La elfa la probó. Acostumbrada a llevar telas, la sintió algo pesada, pero era de esperar. En realidad, se podía considerar una armadura ligera.
Suponía un cambio en su estilo, del rosa típico al verde. ¡Pero no le disgustaba en absoluto! Al menos en lo que podía ver. Esperaba volver pronto para poderse ver en un verdadero espejo de cuerpo entero.
- ¡Es genial! ¡Muchísimas gracias!
- Es todo lo que quería oír... Entonces... me voy a dormir. - dijo el herrero bostezando.
Una hora después, todo el mundo estaba desayunando y aseándose. Welf apenas pudo dormir, porque en cuanto Lili se enteró, lo despertó literalmente a patadas como Lefiya había temido.
Todo el mundo se enteró en cuanto vieron a Lefiya. Era imposible no notar el cambio de indumentaria.
Por suerte para Welf, contaban con pociones para mantener la atención.
El grupo retomó la expedición y todo continuó nuevamente sin especiales incidentes. Lefiya, con su nueva protección se atrevió a estar en vanguardia incluso en la Capital del Agua.
- ¡Esta armadura es genial! ¡El musgo ha absorbido casi todo el impacto! - dijo la elfa al resto del grupo mientras mostraba como esta se reparaba.
En ese súbito crecimiento, de repente apareció y floreció una rosa.
- ¡Uppps! Parece que hay algún efecto secundario. - bromeó Welf
- Es una rosa del laberinto. ¡Huelen incluso más que las rosas normales! - dijo la elfa contenta de tan grato efecto inesperado, antes de cortarla de su armadura y colocarla en su pelo.
- La rosa... y el argonauta... - susurró Cassandra a su compañera - ¿Ves como tenía razón? ¿Ves como es la rosa? - preguntó refiriéndose a su compañera
- Ha aparecido una rosa de casualidad. - dijo Daphne
- ¡Es una señal!
- Lo que tú digas.
- ¿Por qué nunca me crees? - dijo la profetisa lastimeramente.
La expedición llegaba a su fin.
Los aventureros continuaron hasta el fondo de la cascada y regresaron recogiendo numerosos botines. Después de hacer una parada en el piso veinte y reencontrarse con los Xenos, que ya se habían retirado hacia los pisos intermedios, hicieron una selección de items para ascender a la superficie, llegando a su máximo de carga razonable.
Todos, incluso Welf, Lefiya o Bell, llevaron pequeñas mochilas donde cargaron elementos de gran valor y poco peso. Eran suficientemente pequeñas para no molestar en el combate.
Habiendo descansado con los Xenos una última vez, el viaje de regreso lo hicieron sin parada en el Resort Subterráneo más allá de un ligero descanso.
En las plantas intermedias los miembros de la familia Takemikazuchi y Miach pudieron ser testigos del poder del ataque de área de fuego de Lefiya. Con Welf más cansado de la habitual, Lefiya ocupó su puesto sin contratiempos.
La elfa decidió retar informalmente a Bell sobre cuantos monstruos podían matar cada uno, haciendo que el resto del equipo prácticamente no tuviera que hacer nada.
En poco tiempo, llegaban por fin a la superficie.
Algo cansados pero alegres, esperaban en la sala contigua a las zonas de ventas de Babel.
Lili había presentado ya los elementos demandados por el gremio para dar por éxito la misión. No había querido dar cifras. Dijo que no diría nada hasta vender todo lo demás.
Y como si fuera una familia esperando fuera de una sala de parto de un hospital, todos esperaban nerviosos al resultado final que Lili comunicaría...
Lili, por fin, salió.
- Ejem... Este es el resultado... Por los elementos demandados por el gremio... nos han pagado cinco millones de valis.
La gente del grupo afirmaba con la cabeza. Era algo superior de lo estimado, pero no mucho. El gremio pagaba por debajo del mercado para que hacer trampas presentando botines que en realidad eran comprados, resultara una operación costosa. Tanto que evitar la misión entera saliera tan caro como pagar la multa, sin las ventajas de poder reducir el nivel de la familia o el riesgo de ser descubierto y multado por hacer trampas.
Con el gremio no se podía negociar el precio, pero la tasación se hacía de forma justa y se pagaba mejor cuando la calidad era acorde. Que hubieran pagado mejor significaba que habían traído buen material. Era lógico, porque lo habían seleccionado previamente.
- Por todo lo demás, he logrado un precio final de sesenta y dos millones y medio de valis, con un botín total de sesenta y siete millones y medio. - dijo intentando mantener la tranquilidad.
- ¡WWWWOOAAAAAAA!
El grupo estalló con voces de júbilo.
- Lo que hace algo más de cinco millones y medio por participante. Y sí.. he hecho las cuentas bien. Recordad que hay que retirar una parte para los Xenos.
- ¡Cinco millones y medio es una cantidad extraordinaria! - dijo Ouka
- ¡Así me vas a pagar todo lo que debes! - le dijo Welf en el mismo tono... bromeando, deshinchando el ánimo de Ouka de golpe.
- No me vas a perdonar lo del hacha, ¿verdad?
- ¿Sabiendo que tienes dinero? ¡NI HABLAR! Pero tranquilo... aún tienes dinero para otras cuantas y nos quedará dinero para celebrar una gran fiesta...
- ¡SÍ! - dijo su amigo
- Ah... Welf. - comentó Lefiya - Me dijiste que me dirías la cifra de la armadura al recibir el dinero...
- ¡Ah! ¡Sí! ¡Dos millones de valis!
Un escalofrío pasó por el cuerpo de la elfa. ¡Eso era un montón de dinero! Era cierto que no era mucho comparadas con las armas de primer nivel cuyos precios agregaban otro cero o incluso dos, pero aún así...
- ¡Eso significa que tienes beneficios! - agregó el herrero
¡Era verdad! La expedición había sido tan fructífera que había sacado un jugoso beneficio.
- ¡Genial! - respondió la elfa
- Espera... ¿Cómo es posible que su armadura cueste apenas un poco más del doble que mi arma? ¿No debería ser mucho más cara? - comentó Ouka
- A ella no le he cobrado la mano de obra. - dijo Welf
- ¡ ¿ QUÉ ? ! ¿A ella no le cobras la mano de obra y a mí no me haces ni un mísero descuento?
- Sí que te hice un descuento. ¡Y ella me deja que exprese mi creatividad con herrería experimental! ¡Tus armas no podrían ser más convencionales!
- ¡Mentiroso! ¡Confiesa! ¡Tú le haces descuento porque es una mujer! Si yo te pidiera un arma experimental, ¡me cobrarías incluso más! - gritó Ouka
- ¡En tu vida serías capaz de dejarme hacer un arma como me diera la gana! - gritó Welf
Los miembros del grupo suspiraron.
Lo cierto es que los jóvenes se llevaban tan bien que eran como hermanos... incluso para lo malo.
- ¿Qué os parece dos horas después de la puesta de sol? - comentó Bell
- ¡Perfecto! ¡Nos vemos en el mesón!
Las familias Takemikazuchi y Miach se separaban cada uno a su hogar.
- Tengo que ir al gremio a hacer el papeleo. ¡Nos vemos luego! - dijo Lili separándose
El resto de la familia Hestia se disponía a ir a casa.
- ¡Ah! Yo estoy deseando tomar un baño. - dijo Mikoto
- Eso estaría bien. Me apunto. - comentó Haruhime
- Yo estoy muy cansado... Creo que me echaré una siesta antes de ir de cena. - comentó Welf
Bell se fijó en el sol.
- Es pronto. Hestia-sama aún estará trabajando. - comentó el conejo - Creo que me acercaré a saludarla para que sepa que todo ha ido bien.
Bell se separó del resto de su familia compartiendo dirección con Lefiya.
- ¿No está el puesto de Hestia cerca de la Mansión de mi familia? - preguntó Lefiya
- Sí... Kami-sama dice que hay que estar cerca de los clientes.
Bell y Lefiya rieron ligeramente.
Ambos sabían que esos "clientes" eran sólo un cliente muy especial. Ais Wallestein, princesa de la espada y devoradora suprema de Jagamaru-kun.
- Hestia-sama se pondrá muy contenta. ¡Esta vez hemos logrado una pequeña fortuna! Si repetimos misiones como esta unas pocas veces más, la deuda de la familia desaparecerá.
- ¿No ha ido DEMASIADO bien? - preguntó la elfa - Nuestra familia ha obtenido botines mucho más grandes, por supuesto, pero somos mucha más gente. Creo que nuestros botines por persona suelen ser menores y en pisos más bajos. ¿Cómo es posible?
- Bueno... Hemos encontrado muchos items raros. - comentó Bell
- Es verdad... ¿No ha sido como MUCHA suerte?
- Me suele pasar. - dijo Bell rascándose la cara con nerviosismo
- Tienes una habilidad especial de suerte, ¿verdad? - preguntó la elfa
- Sí. - reconoció Bell
Lefiya se alegró de que tuvieran tanta confianza como para que se lo dijera sin reservas, a pesar de que prácticamente se lo había oído a Mord.
- Aún así... es la primera vez que hacemos un descenso con doble visita a los Xenos. Wiene estaba encantada. ¡Y la obra de teatro! Creo que no la había visto disfrutar tanto desde que estuvo en la superficie. - comentó Bell
- Te entiendo. - dijo la elfa pensando en Fils
- ¡Creo que se rieron más de los fallos y nuestras tonterías que de la obra en sí! - comentó Bell
- Es verdad... Pero si lo repetimos... ¡está prohibido poner a Lyd de guerrero! - dijo la elfa
- ¡Totalmente de acuerdo!
Ambos rieron
- Y te quedaste con la princesa... ¿eh? - bromeó Bell
- Yo sólo seguí el guion. - respondió Lefiya
- Estoy seguro de que la obra original no era así.
Lefiya buscó en su bolso. Sacó un pequeño libro. Estaba escrito a mano, con lápiz, y ponía en la portada con letra poco cuidada "EL ARGONAUTA".
Ella ojeó el libro, básicamente al final
- Lee
- "Y la princesa *TACHADO* AIS *TACHADO* Aria fue feliz con el argonauta y su hermana a la que quería tanto como él. FIN"
- ¿Eh?
Bell ojeó confuso el libro. Estaba todo escrito a mano.
- ¿Te acuerdas de cuando estuvisteis en el piso 18 por primera vez? ¿Y os preguntamos por Aria? Y Welf nos habló de la conexión de sus antepasados con los espíritus. - dijo Lefiya
- Resulta que un poco antes, Tiona había destruido por accidente su carísima urga, así que adquirió una deuda enorme para forjar una nueva. Bueno... de hecho aún no ha terminado de pagarla. Quería regalarme el libro en mi cumpleaños, pero estaba tan endeudada que en lugar de comprarlo, escribió su propia versión.
- Oh... Por eso está a lápiz... - dijo Bell ojeándolo rápido. Entonces vio que incluía hermosos dibujos. - ¡Wow! ¿Esto lo dibujó Tiona? ¡No sabía que dibujaba tan bien!
- No. - dijo Lefiya moviéndole a las últimas páginas, donde había muchas hojas sueltas con dibujos que parecían infantiles.
- Estos son de Tiona.
- Ah... Jajaja... Sí... esto era más como me lo imaginaba.
Aún con el estilo infantil, los personajes eran más que reconocibles. Pero además estaban anotados.
Lefiya = Fina
Bell = Argonaut
Tione = Elmina
Yo = Orna
Ais = Aria
Welf = Crozzo
Bete = Yuri
Gareth = Galmus
Riveria = Ryuulu
- Parece que ya tenía pensado a quien dar los papeles. - comentó Bell
- No pensaba en una obra de teatro. Tiona me dijo que cuando te veía, recordaba la historia del Argonauta. Así que después de lo de la planta 18, comenzó a imaginarse cada uno de los personajes.
Yo siempre te persigo como su hermana. A Ais la llaman princesa. Tiona siempre se identificó con Orna, desde que leyó la obra cuando era pequeña, y que como si fuera ella, no dejó de sonreír. Elmina era la hermana de Orna, así que obviamente sería Tione. Yuri se comporta casi igual que Bete y era un hombre lobo, y Welf es el herrero amigo del Argonauta que lo sigue a todos sus problemas.
- ¿Y Riveria y Gareth?
- Supongo que fue la elfa y enano más parecidos que le vino a la mente.
- Ya veo. - dijo Bell
- Y por eso abrevió el nombre de Ariadne a Aria, y el herrero se llama "Crozzo" y tiene conexión con los espíritus. - comentó Lefiya. - Lo que le comentasteis en el Resort Subterráneo desató su imaginación.
- ¿Y los dibujos entonces?
- Los hice yo. Tiona me dijo que como dibujaba mejor que ella, que lo hiciera yo misma. Me hizo los otros como referencia.
- ¡Woa! ¡No sabía que dibujabas tan bien! - comentó Bell asombrado
- ¿Tú crees?
Bell fue recorriendo el manuscrito. Lefiya, siguiendo las referencias de Tiona, había hecho unas magníficas ilustraciones llenas de imaginación situando las personas de referencia en algunas de las situaciones de la obra.
Llegando al final, Bell lo releyó.
Estaba cortado abruptamente.
Era claro que la amazona quiso hacer un final acorde a los deseos de la elfa. Era su regalo después de todo.
Al final, antes de los dibujos de referencia de Tiona, había un último dibujo de la elfa. Probablemente el más detallado y hermoso.
En él, posaban dos elfas muy hermosas. Una era una versión de Lefiya anciana, pero con una hermosa cara feliz. A su lado, otra elfa madura, pero sin llegar a la edad de la protagonista.
- ¿Y este?
- Por alguna razón... esta imagen me vino a la cabeza al pensar que habría pasado después. Fina y Ryulu eran elfas. Fina era sólo medio elfa, así que probablemente ambos habrían vivido mucho más que el resto, pero Ryulu más lentamente que Fina. Este sería un retrato de una Lina anciana.
- Pero eres tú. - comentó Bell
- Bueno... esa era la idea de Tiona.
- Pero ella no se parece a Riveria.
- Lo se... Cuando me puse a dibujar... no me terminaba de salir. - dijo Lefiya. - No se porqué, me salía un rostro diferente.
- Es hermoso igualmente... de hecho... ¿no te parece que se parece un poco a...?
Bell calló. Lefiya volvió a mirar su propio dibujo. Su cara le resultaba conocida... pero su mente no terminaba de hacer la asociación. Hasta que al final...
- ¿Ryuu Lion? - dijo Lefiya confundida
- ¿No crees que se hacen un aire? - comentó Bell
No... No era un pequeño parecido. Era un GRAN parecido.
Lefiya intentaba preguntarse... ¿por qué le dio por dibujar a esa chica? De vista desde luego ya la conocía... pero aún así...
Lefiya rió
- ¿Eh? - preguntó Bell confundido
- No se... Es una locura, pero quizás Tiona tenga razón después de todo. - dijo la elfa
- Razón ¿en qué?
- Tiona cree que somos las encarnaciones de esas personas.
- ¿Eh?
- Sí... Ya se que es una locura. - dijo la elfa
- Sí...
Los dos rieron... aunque fue más como una risa incómoda. Tan incómoda como la idea misma.
- Habríamos sido hermanos. - dijo Lefiya - ¡Deja de hacer el tonto, Argo! - repitió como en la obra
- Reconozco que cuando hicimos la obra se sentía natural... como si ya lo hubiera vivido. - comentó el conejo
Ambos volvieron a reír incómodos.
Lefiya dejó volar a su imaginación. En su día, que Tiona sugiriera ser familia de Bell era algo que le parecía insultante. Hoy no lo era en absoluto. De hecho, era precisamente como sentía que era su relación. Familiar.
Y aún así... Había algo como si no encajara.
- No se... Ahora somos amigos, pero... no me convence eso de verte como un hermano. - confesó la elfa
- Eso me recuerda... Cuando era un niño, mi abuelo y yo leíamos muchos libros de aventuras. El del argonauta era uno de mis favoritos. Pero cuando tuve nueve años... él me dijo...
Cinco años antes...
- ¡Y todos vivieron felices para siempre! - gritó el chiquillo peliblanco
- ¡JAJAJAAJA!... Bueno... ¿No estás cansado de contar siempre la misma historia?
- ¡No!
- ¿Y si yo te dijera que hay más versiones que la que conoces? - comentó el abuelo
- ¿Eh?
- Cuando una historia se cuenta tanto, es normal cambiar cosas. - dijo el viejo
- ¿Tú sabes cual es la historia verdadera?
- ¡No hay una sola historia verdadera! Cada persona ve una historia diferente, incluso si viven las mismas cosas...
- ¡Vamos abuelo! ¡No te pongas filosófico!
- ¡JAJAJAJA!... ¡Está bien! Si quieres saber es si lo que cuentan es cierto... pues bastante lo es. Pero no todo. Si quieres aproximarte a la verdad de una historia debes acudir a la fuente más cercana posible a los que lo vieron.
- ¿Y tú pudiste, abuelo?
- Bueno... ¡Una vez estuvo en mis manos una de las versiones más antiguas del relato del Argonauta! ¿Quieres saber que diferencias había?
- ¡Claro que sí!
- Pues, por ejemplo, el argonauta no hacía tanto el payaso. Y desde luego, no era un idiota. Se comportaba así por su hermana.
- ¿Por Fina? - devolvió la pregunta el pequeño Bell
- Sí... Cuando eran más jóvenes, lo hacía para hacerla reír y que no tuviera miedo. Cuando fueron creciendo, ella tenía problemas de confianza, así que él se metía en problemas a posta para que ella tuviera que salvarlo, y así ganaba confianza en sí misma.
- ¡Oh! ¡Me gusta ese argonauta!
- ¡A mí también! - dijo el viejo - Pero también hay cosas tristes. Sus amigos no sobrevivieron al laberinto para salvar a la princesa.
- ¡NOOOOOO! - gritó el chico - ¡Me has chafado la historia!
- Pero fue así...
- ¡Dime que al menos salvaron a la princesa!
- Por supuesto... ¿Cómo si no habría inspirado a la gente para iniciar la nueva era?
- ¡Y se casaron!
- No. El argonauta resultó muy mal herido de su batalla, así que él mismo descartó cualquier posibilidad de convertirse en Rey. Además, él no salvó a la princesa por ser tal, sino porque era alguien que necesitaba su ayuda, nada más.
- Oh... No me gusta esta versión...
- ¡JAJAJAJAJA! ¿Por qué? ¡Él fue muy feliz en cualquier caso! ¿A que no adivinas con quien acabo? En realidad... el Argonauta y Fina se llamaban así mismo hermanos porque se cuidaron como tales de jóvenes... pero a medida que maduraron, sus sentimientos cambiaron. ¡Nunca fueron hermanos! Y tras la batalla, ¿adivinas quien cuidó al argonauta?. Y con el roce... las cosas fueron cambiando cada vez más...
- ¿Cambiando? ¿Qué quieres decir... ? Espera... ¡No!
- ¡ROMAAAAAANCEEEEEE! - gritó melódicamente el viejo
- Tu abuelo estaba mal de la cabeza. - dijo Lefiya
- ¡Jejeje! Estaba obsesionado con el tema, es verdad. - reconoció Bell
- No le valía con los harenes. También tenía que gustarle el incesto.
- ¡Hey! ¡Él no está tan mal! ... Eso creo... - dudó - Pero mi abuelo tenía razón. No eran hermanos de verdad.
- Pero si hubieran sido así... y nosotros somos las encarnaciones... eso significa que tú y yo... - dijo Lefiya con voz que se apagaba a medida que iba continuando con el razonamiento
Ambos se miraron mutuamente y se pusieron colorados. Luego desviaron las miradas.
- ¡Esto de la reencarnación es una tontería! - dijo Lefiya
- Sí, sí - dijo Bell haciéndose igualmente el tonto -. El hecho de que tenga la habilidad "Argonauta" no significa que sea su encarnación.
- ¿Eh?
- Sí... Ya sabes... La habilidad que cargo y suenan las campanas... Se llama Argonauta.
- ¡ ¿ EEEEEEh ? ! - expresó Lefiya en shock - ¡Es casualidad! ¡Seguro que es casualidad!
- ¡Estoy de acuerdo! Llamarse Argonauta es como llamase héroe, ¿no? ¡Todo el mundo conoce la historia! - dijo Bell
- ¡Además! Esto de la reencarnación es un sinsentido. - dijo la elfa
Aquellas palabras de la elfa le trajeron a Bell más recuerdos de su abuelo.
Cinco años antes... continuando con su abuelo.
- Y el argonauta murió joven. Las heridas le pasaron factura. - comentó el abuelo
- ¡NOOOOOO! ¡Me gusta más la que todos conocen! Esa versión es más triste.
- ¿Por qué?
- ¡Es obvio, abuelo! ¡La mitad de la gente buena acaba muerta! ¡Esa historia es un drama!
- Toda buena historia tiene algunas dosis de drama. ¡Pero no importa si tiene final feliz!
- ¿Cómo va a ser un final feliz con tantos muertos? - se quejó el peliblanco
- Ah... Ahí está el truco. Un drama es sólo una comedia inacabada. - comentó el abuelo
- ¡Están muertos! ¡No hay más historia!
- ¿Y eso quien lo dice? ¿Acaso no sabes que los mortales son tan inmortales como los dioses?
- ¡Qué tonterías dices, abuelo! - se quejó el joven Bell - ¡Si lo dice hasta el nombre! ¡MORTALES! ¡Se mueren!
- ¡JAJAJAJA! Pero eso se refiere a sus cuerpos... y sus memorias directas. Sus descendientes y sus obras permanecen... Pero aún más importante, sus almas viven igualmente. Y si no quedaron satisfechos con algo de sus vidas... ¡se las arreglan para regresar al mundo antes o después! Y así pueden acabar la historia, haciendo que todo drama acabe en comedia.
- Estás desvariando más que de costumbre. ¿De qué tonterías hablas? - dijo el nieto
- ¡JAJAJAJAJA! Reencarnación, mi querido nieto. Muchas personas han ansiado la inmortalidad. ¡Son unos necios! No saben que ya son inmortales, pero además tienen un don que los dioses no tienen. El don de olvidar, de comenzar de nuevo. De vivir la infancia una y otra vez y ver el mundo con el asombro y la emoción de ser la primera vez. Los dioses no tienen ese don, y se ven abocados a una vida de hastío porque todo al final parece lo mismo, y acaban causando catástrofes por el mundo sólo para salir de su aburrimiento. ¿Por qué te crees que decidieron bajar a este mundo? Porque al vivir al lado de los mortales, pueden ver a través de sus ojos y sentir esa emoción de la primera vez aunque sea a través de ellos.
- Lo dices como si los hubieras conocido.
- ¡Claro que sí! Si quieres ver dioses, sólo tienes que viajar a Orario. ¡Allí viven muchos como personas normales!
- OAAAAh.
- Y no sólo dioses. Imagina que fueras uno de esos héroes encarnados... ¿Donde irías a terminar tu aventura más que a la ciudad más importante del momento?
Los ojos de Bell brillaron
- ¿Crees que el Argonauta podría haber revivido y estar en Orario?
- Nunca se sabe. ¡Podría estar mucho más cerca de lo que crees! - bromeó el abuelo
- ¡Iré! ¡Definitivamente iré cuando sea mayor!
- Sabia decisión.
- ¿Y cómo podría reconocerlo, abuelo?
- Piensa en cómo quedó la historia anterior, y como la continuarías. Como una princesa que blandió su espada porque se cansó de esperar un héroe, una amazona que decidió no dejar de sonreír con una hermana que jamás se separaría de ella... ¿Cómo crees que sería el argonauta?
- Intentaría ayudar a todo el mundo, persona por persona, incluso aunque todo el mundo pensara que es una locura. - dijo feliz el peliblanco
- ¡Eso es!
- ¡Yo también quiero ser ese tipo de héroe!
- ¡Bien dicho, Bell!
Recordando aquellas palabras, aunque sin expresarlas en voz alta, la cara de incomodidad de Bell creció.
- ¿Ocurre algo? - preguntó la elfa
- Recordé algo que me dijo mi abuelo... Él también creía en la reencarnación. - comentó Bell
- ¡Tonterías! ¿Cuanta gente vive en este mundo? Incluso si hubieran reencarnado... ¿Cuantos millones de personas hay en este mundo? ¿E íbamos a ser nosotros dos? ¡JA!
- Bueno... Es cierto, pero lo lógico es que acabara en la ciudad más importante del momento... como en la historia original. - dijo también mientras se rascaba la cabeza
- Eso es Orario, Bell. - comentó Lefiya
- Mi abuelo me dijo que si quería buscar a los personajes, pensara en como acabó la historia, como una princesa que se cansó de esperar un héroe, o una amazona que nunca dejó de sonreír. ¿Conoces a alguien así? - dijo bromeando
- ¡Muy gracioso! - dijo la elfa sonrojada
Lefiya no quería pensar en eso, porque era como un sueño. ¡Ser nada más y nada menos que los protagonistas de uno de los episodios más importantes de la historia del mundo!
Pero además, tenía más implicaciones.
- ¡Tú y yo juntos en una vida anterior! ¡Qué idea más tonta! - criticó la elfa para no reconocer sus sentimientos.
Bell y ella como pareja, en otra vida. Aquello la turbaba, la emocionaba... era extraño y alentador a partes iguales. Porque ella seguía amando a Ais Wallestein, pero una parte de su corazón reconocía que Bell resonaba en lo más profundo de su alma, como una historia inacabada.
Lefiya y Bell volvieron a mirarse mutuamente y se ruborizaron otra vez. Ambos estaban pensando en lo mismo. En que no era una idea estúpida en absoluto, por mucho que la rechazaran.
- ¡Se está haciendo tarde! - comentó Bell - Hestia-sama acabará su jornada. ¡Tengo que darme prisa o podría no encontrarla!
Era una burda mentira. Había tiempo más que de sobra. Bell sólo quería romper el actual ambiente de vergüenza entre ambos.
Bell comenzó a correr.
- ¡Nos vemos esta noche! - dijo el conejo
- ¡Hey! ¡No me abandones! - dijo Lefiya que comenzó a correr detrás de Bell - ¡Es de mala educación dejar sola a tu acompañante!
Lefiya se dio cuenta que Bell no estaba corriendo en serio, ya que su distancia no aumentaba y era de pocos pasos, con el conejo mirando divertido hacia atrás cada pocas zancadas.
Ambos sonrieron, pues se sentían como interpretando un último trozo de la obra de teatro. Como niños persiguiendo a alguien en juegos. Como Wiene perseguía a Haruhime apenas un día antes. Recuperando la infancia perdida de otra vida.
- ¡No me vas a dejar atrás, Argo! - gritó Lefiya
Nota del autor:
Espero que les haya gustado. Este capítulo surgió a raíz de que por fin vi los videos de la dos partes de la historia del Argonauta. Podéis verlos en Youtube en el canal "Mëdiocre". ¡Son siete horas de video! ¡Bendita función de reproducción acelerada!
Los vi hace apenas dos semanas. Los conocía, pero tenía pendiente su visualización por su larga duración.
Es un gran esfuerzo por su longitud y siendo todo subtitulado, pero merece la pena, y si no lo habéis visto será un poco complicado entender las referencias de las escenas de la obra de teatro. Lo siento.
Mucha gente considera esta historia del Argonauta canon o semi-canon, porque fueron guionizadas por el autor de Danmachi. Y por tanto Bell sería oficialmente la reencarnación del Argonauta. Claro que como el propio Hermes dice al final del video, la historia real se supone que es diferente.
Además, me chirrió que el herrero se llamara "Crozzo" pues eso claramente la familia Loki no lo sabía ya que en Sword Oratoria se sorprenden al saber la historia de su familia y su conexión con los espíritus, por tanto esta historia no puede ser tampoco la que todo el mundo cuenta.
Por eso inventé que, de alguna manera, la historia que podemos ver en DanMemo es en realidad la propia adaptación de Tiona de la conocida historia de Orario, sin ser necesariamente los eventos reales que sucedieron, que obviamente Zeus conoce a la perfección.
Dado que esta historia va de un ship BellxLefiya, como no podía ser de otra manera, la historia en mi versión de este mundo, acabaría con los dos juntos como pareja.
Las ballestas Welf igualmente han sido inspiradas por las creaciones de Jörg Sprave, youtuber del canal "JoergSprave" también conocido como "Slingshot Channel". Tiene videos de todo tipo de arcos y ballestas, algunas suyas y de otros modelos. Este tipo, en el mundo de Danmachi, sin duda habría sido capaz de crear unas "Ballestas Welf".
