El barco dejaba atrás el paso estrecho del río y poco a poco se extendía al entrar en el gran lago

- Que ganas tengo de dormir en mi cama - dijo Alicia

Elfy suspiró...

- ¿Tú no tienes ganas? - dijo su compañera

- Por un lado sí... pero también me tocará volver a aguantar a Lefiya. Sospecho que estará una temporada echando pestes de Cranell después de haberse perdido las vacaciones.

- ¿Eh? ¿Estáis criticando a Lefiya? - dijo Tiona que estaba cerca - ¡Eso está feo!

Alicia, la elfa veinteañera de la familia Loki que había ido desarrollando celos por Lefiya ya que esta última, más jóven, había logrado atraer la atención de Riveria e informalmente ya la consideraban su potencial sucesora, había hecho buenas migas con Elfy durante las vacaciones, compañera de cuarto de Lefiya, ya que ambas, en ausencia de la elfa, podían criticarla libremente.

Algo que por otro lado, a Tiona, como buena amiga suya, no le parecía bien.

- No digo que Lefiya sea mala persona... - respondió Elfy a Tiona - ¡Pero es una compañera de habitación terrible! Se pone histérica en cuanto dejo la ropa encima de la silla.

- Es una elfa... ¿Qué te esperas? - dijo Tione

- ¡ ¿ Qué quieres decir con eso ? ! - respondió Alicia con agresividad

- Casi todos los elfos sois unos maniáticos de la pulcritud y la apariencia... Es un hecho. - respondió la amazona sin amilanarse

- O los demás sois unos guarros...

- Oye, Alicia... ¿Por qué no cambiamos habitaciones? - preguntó Elfy

- ¿Eh? ¿Por qué habría nadie con una habitación propia pasar a compartirla? ¡No soy estúpida!

- Pero te llevas bien con Lefiya.

- Para ir de compras está bien... pero para compartir la habitación... cuando se monta sus fantasías y habla sola... y luego se pone a la defensiva si le dices algo... No gracias.

- ¿Aún seguís criticando a Lefiya? - dijo Tiona - No me extraña que prefiera salir con nosotras y Ais.

- Sí... claro... Como si el motivo de querer salir con Ais fuera ese... ¡Oh, princesa, prueba mi Jagamarukun! ¡Es un beso indirecto! - parodió Elfy

- A mí me parece tierno. - dijo Tiona

- En fin... La única duda es si estará enfadada con el conejo aún o deprimida por haberse perdido las vacaciones. - comentó Elfy

- Enfadada... Siempre está enfadada con Bell. - dijo Tione

- Pues yo creo que nos la encontraremos llorando unos días por haberse perdido las vacaciones - dijo Alicia

- ¡Hagamos una porra! - dijo Arcs - Yo hago de banca... - dijo el guerrero sacando una pizarra y anotando... "Depresión - Alicia" "Furia - Tione"... - ¿Cuanto la apuesta? ¿5000 Valis?

- Vamos Arcs... ¿Te crees que somos tontos? ¡Tú lo que quieres es sacar una comisión! - dijo Elfy

- ¿1000 Valis entonces? ¿Ni siquiera os atrevéis con eso?

- ¿Me estás llamando cobarde? - dijo Tione acercándose amenazadoramente

- Me tomaré eso como un sí a la apuesta. - respondió el guerrero con desparpajo

- Ugh.

- ¿Alguien más apuesta? ¿Bete? - continuó Arcs

- ¿Eh? ¿Lefiya? Me importa un carajo. - respondió el hombre lobo

- ¡Vamos! ¡Mójate!

- Estará llorando por las esquinas como la blandengue que es.

* "Depresión - Alicia Bete" "Furia - Tione" - marcó el guerrero

- ¿Aki?

- ¿Realmente os parece bien esto?

- No hacemos daño a nadie. - excusó Arcs

Aki suspiró

- No se... Yo creo que ninguna de las dos. Probablemente estará en la mansión aburrida.

- ¿Raúl?

- Yo no quiero apostar... ¡Siempre pierdo!

- ¿Finn? ¿Gareth?

- El capitán no puede verse involucrado en esto... Va con el puesto, lo siento. - dijo Finn intentando excusarse

- Votaré depresión. - dijo el enano - Si pierdo estará bien, y si gano usaré el dinero para invitarla a un trago. ¡Y yo otro, claro!

- ¿Ais?

- Todos infravaloráis a Lefiya. Yo espero que ella y Bell hayan mejorado su relación. - dijo la princesa de la espada

- ¡JAJAJAJAJA! - rió el hombre lobo - ¡Realmente no temes perder!, ¿eh?

- ¡Cállate, Bete! ¡Así se habla, Ais! ¡Argonaut-kun y Lefiya amigos! - dijo Tiona

- ¡Los aventureros de primera clase apuestan fuerte! - gritó Arcs

* "Depresión - Alicia Bete Gareth" "Furia - Tione" "Apatía - Aki" "Amistad - Ais Tiona"

- ¿Quien más apuesta?


- ¡Por fin! ¡El puerto de Melen! ¡Ya se ve! - dijo Tiona entusiasmada

- Espera... ¿Es ese de allí Bell? - preguntó su hermana señalando a una pequeña figura al fondo.

Una persona normal no vería nada, pero con el efecto de su nivel, su mejorada vista le permitía discernir cosas tan lejanas como las personas del puerto tan pronto la curvatura de la superficie del agua lo permitía.

- ¿Y la de al lado es Lefiya?

- No puede ser... Va vestida de verde... ¿o sí? Sí parece su pelo pero... ¿Realmente es ella? ¿Qué demonios está vistiendo? Y esa no parece su vara. - dijo Tione

- ¡Seguro que es Lefiya! ¡Si están juntos esperando es que se han hecho amigos! ¡Teníamos razón, Ais!

La princesa sonreía imaginándolo, aunque aún no estaba segura. Como los demás, miraba fija el horizonte esperando poco a poco que al acortar la distancia la nitidez despejara las dudas y confirmara realmente la identidad de esas personas que aún estaban demasiado lejos.


- Le gustarán más mis Jagamarukun. - dijo Lefiya con un renovado espíritu competitivo

Lefiya había intentado regresar a su antiguo yo. Habiendo dedicado un día entero a preparar junto a Loki y Riveria la llegada de los demás, mentalmente se había dicho a sí misma que Bell y ella eran únicamente amigos.

Eso del "amor de verano" había quedado atrás. Sí... había "tocado su corazón" en cierta manera, pero no estaba enamorada. No como lo estaba con Ais. Y sobre todo, no creía que Bell la viera de otra manera.

Sí. Eran amigos. Y con el retorno de Ais, volverían a ser rivales. Y con esa actitud, ella se empeñó en competir con Bell, aunque este no la tomó en serio, sobre quien tendría más impacto en Ais a su regreso.

Por su parte, Bell quería ver tanto a la princesa de la espada que, en un descuido de Hestia, se tomó el "remedio", más bien veneno que Lefiya le había traído. Tras varias horas de sufrimiento infernal, tanto los efectos del veneno como del resfriado desaparecieron por completo.

- Yo nunca quise competir. - dijo Bell, convencido de que sus flores perderían contra la comida de la elfa - Si no me hubieras dicho que traerías comida lo hubiera hecho yo.

- Reconoce que esta vez vas a perder, Bell.

- Lo admito. - dijo Bell convencido de que Ais preferiría mil veces más la comida a las flores. Simplemente Bell respetó la posición de Lefiya. Sabía lo importante que era para ella.

- Que poco entusiasmo. - bromeó la elfa

La elfa comenzó a ondear su mano y su brazo exageradamente en cuanto los miembros de su familia se acercaron al borde a saludar.

- ¡HOLA! - gritaron varios, especialmente Tiona que se veía muy emocionada.

La amazona no esperó a que el barco se colocara adecuadamente y dio un gran salto desde el borde hasta el puerto de más de cincuenta metros, lo cual no era tanto para un aventurero de ese nivel.

- ¡LEFIYA! - gritó la amazona que fue hacia su compañera con los brazos abiertos

- ¡Hola, Tiona! ¡Ya era ahora!

- Jejejeje. - rió la amazona mientras abrazaba a la elfa tan fuerte que la levantaba en el aire. - ¡Hola también, argonaut-kun!

- Hola, Tiona.

- ¿Y ese cambio de aspecto? - preguntó Tione, que como su hermana había bajado a tierra por la vía rápida

- ¿Os gusta?

- Es... ¿raro? Jamás había visto una armadura como esa... Que es eso... ¿césped? - dijo Tione

- ¡Me gusta como huele! - comentó Tiona

- ¿Y a tu varita? ¿Qué le ha pasado? - volvió a preguntar Tione

- Oh... Son complementos, para reforzarla para combate cuerpo a cuerpo.

- ¿Cuerpo a cuerpo? ¿Desde cuando luchas tú en cuerpo a cuerpo?

- Bueno... después de lo de Knossos... pensé que estaría bien estar preparada para otro tipo de combate...

- Lefiya ha estado entrenando muy duro estas semanas. Ha mejorado mucho. - dijo Bell

- Jejejeje... La ha llamado Lefiya. - dijo Tiona a su hermana, haciendo notar que el "san" había desaparecido.

- ¡AIS! - gritaron Bell y Lefiya a la vez

La princesa de la espada bajaba por fin de la embarcación. A pesar de su fuerza y sus habilidades, Bell se fijó que bajaba por la escalerilla con calma, como asegurando cada paso.

Recordó lo que Lefiya le contó, que Ais tenía literalmente pánico al agua.

- ¡Hola! - dijo con una gran sonrisa a los dos

- ¡Espero que te gusten las flores! Quedan muy pocas ya.

Bell destapó el ramo y le entregó las flores a Ais. Estas se pusieron a brillar.

Eran flores de Luziol, igual que las que habían recolectado días antes para la "misión" solicitada por Hermes. Resulta que tampoco eran tan escasas. Tan sólo las fáciles eran las que usaban para el turismo. Las zonas más difíciles de transitar por las embarcaciones aún tenían algunas y se podían alcanzar nadando sin grandes problemas. Al menos para un nivel 4 como Bell y más si se trataba de unas pocas para hacer un ramo como Bell había hecho.

Por lo que Eina luego le contó, las flores se iluminan al poco de estar expuestas a la luz solar directa. Esas flores sólo crecían en zonas de sombra permanente, porque a la luz del sol se secan en seguida. Por eso la costumbre es mantenerlas tapadas hasta el momento de ser entregadas, momento en el que comienzan a brillar y generan ese efecto que era tan fácil de interpretar como algo "mágico" o "una señal".

- ¡Son muy bonitas! ¡Gracias Bell! - dijo Ais

- ¡Oh! ¡Son flores de Luziol! Dicen que las flores brillan cuando te las entrega una persona que te ama. - dijo Tiona - ¡Eso es que Bell te quiere!

Ais se sonrojó un poco.

- ¡Eso es una tontería! ¡Bell también me entregó unas flores de estas y se iluminaron! - protestó Lefiya

- ¡ ¿ EEEEEh ? ! - dijeron varios de los que estaban allí. Incluso Ais, aunque no dijo nada, sus ojos se abrieron de par en par. ¡Bell dando unas flores a Lefiya!

Bell y Lefiya se pusieron rojos y Bell comenzó a negar con las manos de forma exagerada.

- ¡No es lo que creéis! - gritó Lefiya - ¡Aceptamos una misión del gremio los dos juntos! ¡La misión era recolectar las flores!

- ¡Y se iluminaron! ¡Eso es que Argonaut-kun también te quiere! - insistió Tiona

- Se iluminan siempre que se ponen al sol... - dijo Bell

- ¡Las tonterías que cuentan son sólo un tonto truco publicitario para generar turismo! - explicó Lefiya

- Oh. Me gustaba más la otra versión. - dijo Tiona desanimada

Ais pareció aliviada por la explicación

- Eso no quita que las flores son hermosas, ¿no crees, Ais? - dijo Bell

- Sí. Muchas gracias.

- Ok... Bell te ha dado su regalo. ¡Ahora yo el mío! ¡TACHAN!

Lefiya sacó de una bolsa de papel un par de Jagamarukun.

- ¡OH!

Ais pasó las flores a Tiona y se lanzó a por las patatas de Lefiya

- Las he echado tanto de menos... - dijo Ais con la boca llena

- ¡Lo sabía! ¿Qué te dije, Bell? ¡Hoy he ganado! ¡JAjajaja! - rió falsamente

- ¡Oh! ¡Sí! ¡Lo reconozco! - dijo Bell con tono exagerado y teatral -. Reconozco que hoy he sido derrotado y humillado por mi archiamienemiga. - Terminó con una reverencia ante la elfa.

Lefiya le dio un puñetazo sin fuerza en el hombro.

- El sarcasmo no te pega. - dijo la elfa

- Es lo que obtienes cuando compites tú sola.

Ambos se miraron y compartieron sonrisas cómplices.

Los presentes de la familia Loki se miraron entre ellos como diciendo... "¿Qué está pasando aquí?"

- Bueno... Siento tener que irme cuando apenas nos hemos visto, pero tengo a mi grupo ya esperándome. Deben estar ya impacientes... - dijo el peliblanco. - ¡Espero que podamos vernos mañana!

- No te preocupes, Bell, yo te informo. - dijo Lefiya

- ¡Nos vemos pronto! - dijo Bell.

El peliblanco montó en un caballo que tenía preparado y salió a la carrera con gran estilo, no sin antes pararse a unos cien metros, girar el caballo, y saludar ondeando su brazo libre.

Lefiya contestó alegre el saludo de forma parecida. No sin despertar más caras de extrañeza por la nueva relación del conejo y la elfa.

Mientras, más miembros de la familia Loki comenzaban a agolparse en el mismo sitio y comenzaban a descargar todo lo que llevaban a bordo del barco.

- Oye... ¿Qué diablos está pasando aquí? - dijo Tione mientras sujetó a Lefiya con su brazo alrededor para evitar que pudiera alejarse.

- ¿De qué hablas? - preguntó Lefiya haciéndose la ingenua.

Sí. Lefiya intuía que el cambio de la relación entre ella y Bell era notorio a simple vista. Sin embargo, en este momento no deseaba dar detalles.

- No te hagas la tonta... - insistió la amazona- ¿Que ha pasado entre Bell y tú?

- Nada especial... Hemos compartido algo de tiempo juntos... poca cosa. - intentó mentir

Tan pronto como la amazona la soltó, Arcs se lanzó por ella.

- ¿Cómo está mi elfa favorita? - dijo el guerrero

- Arcs... ¿Qué quieres? - contestó Lefiya - Cuando dices "tu lo-que-sea favorito", siempre quieres algo.

- ¿Eh? ¡No tengo nada más que genuina preocupación por ti! ¿Cómo describirías tu estado anímico actual?

- ¿Estado anímico? ¿Por qué lo preguntas? - preguntó arqueando una ceja de forma pronunciada.

- Sólo curiosidad.

- Estoy bien, gracias. - dijo la elfa aún extrañada y preguntándose qué buscaba el guerrero

- ¿Podrías ser más específica? ¿Deprimida? ¿Melancólica? ¿Irritada?

- ¿Qué preguntas son esas? ¡No! ¡Estoy bien!

- ¿Y por el conejo? ¿Qué sientes por él?

- ¿Acaso insinúas algo? ¡Nada! Somos archiamienemigos.. ¡Eso es todo! - explicó Lefiya ya un poco cansada por el interrogatorio.

- ¿El qué has dicho?

- Archiamienemigos

- ¿Eso que es?

- De verdad... ¿Por qué todos preguntáis lo mismo? ¡Es obvio! Es la fusión del concepto de archienemigo y amienemigo. Bell es mi Némesis... con el que tengo una relación cordial y amistosa fuera de nuestra rivalidad. ¡No es una idea tan complicada!

- ¿Entonces es tu amigo? - insistió el guerrero.

- Bueno... Algo así... supongo.

- ¡Tenemos ganadores! - dijo gritando a todos los demás

- ¿Eh?

- ¡Yo y Ais creímos en ti! ¡Jajaja! - dijo Tiona riendo alegre mientras fue a abrazarla

- ¿Qué está pasando aquí? - volvió a demandar la elfa

- Han hecho una porra (* apuesta) - dijo Ais

- ¡Nosotras creímos en ti! - dijo Tiona lanzándose a abrazarla otra vez

- Espera... ¿qué? ¡OYE! ¿Acaso soy una broma para vosotros?

- Vamos, vamos, Lefiya - dijo Alicia. - No te lo tomes tan a la tremenda... Lo de hacer apuestas entre nosotros es ya una tradición.

- La última vez fue sobre mí. - dijo Rakta con un tono desanimado recordando la mala experiencia.

- ¿Y se puede saber sobre que habéis apostado? - demandó conocer Lefiya

- Sobre como estarías con Bell por perderte las vacaciones.

- Pues para vuestro interés, he logrado llegar a un entendimiento con Bell. Ahora tenemos una sana rivalidad. Y quizás no he podido pasar las vacaciones con Ais... - corrigió rápido - y con vosotros, pero he hecho un montón de cosas.

- ¿Cómo qué? ¡Quiero oírlo todo! - dijo Tiona

- Bueno... Han sido muchas cosas así que... Ayudé en un puesto de comercio en Rivira... visité a los Xenos en el laberinto... Luchamos contra un dragón irregular que ascendió a la Capital del Agua... participé en una expedición con la familia Hestia, Takemikazuchi y Miach...

- Espera... ¿Una expedición con la familia Hestia? - preguntó Tione - ¿Y qué dijo Loki? ¿O no se lo dijiste?

- Le dio igual. Estaba un poco depre de estar todo el rato en la mansión. De hecho, al final hasta se apuntó ella misma a la fiesta de fin de expedición.

- ¡ ¿ Con Hestia ? !

- Sí... Las dos juntas en la misma fiesta. Se tiraron algunas puyas, pero fue sorprendentemente pacífico.

- Me cuesta mucho imaginarme a esas dos juntas tranquilamente. - dijo Tione

- Sí, bueno. Que Loki se emborrachara pronto ayudó. Se pasó media fiesta elogiando a Welf por su trabajo de herrería. - dijo señalando a su arma

- Espera... ¿Esto lo hizo el herrero de la familia Hestia? - preguntó Finn

- Los complementos de la vara sí. La armadura, fue un trabajo entre él y Let.

- ¿Quien es ese... Let? No creo haber oído su nombre.- dijo Gareth

- Ya... Eso es porque es un goblin Xenos. - dijo Lefiya sonriendo incómodamente

- ¿Los Xenos saben forjar armas? - dijo Finn preocupado

- No sólo eso. Let tiene una gran inventiva... Mira.

Lefiya cortó un cacho de musgo, mostrando como se regeneraba a los pocos segundos

- Oh... Eso es... interesante... - dijo Alicia, que en un primer momento había examinado la armadura con curiosidad por su aspecto extraño, pero a la vez élfico.

- Tu vara tiene un aspecto más agresivo ahora. - dijo Finn - ¡Me gusta!

- Aún no has visto lo mejor... - dijo la elfa mientras le dio la vuelta y desplegó la lanza

- ¡Oh! - apenas pudo decir el mediano - ¡Parece que Welf Crozzo realmente sabe trabajar más que las armas mágicas! Tiene aspecto resistente.

- Más le vale... porque ahora las partes críticas son de Durandal. - comentó Lefiya

- ¿Durandal? - preguntó Ais - Pero... ¿cuanto te has gastado?

Lo cierto era que Lefiya no estaba acostumbrada a conocer los precios alrededor de las armas. Ella básicamente sólo había usado su vara mágica hasta ahora. Sabía que había costado una barbaridad. Algo menos de treinta y ocho millones.
Pero sabía que era algo especial, de la misma forma que lo era la Desperate de Ais o la Urga de Tiona.

El trabajo de Welf lo había considerado un "arma secundaria" como mucha gente tenía, Bell incluido. Ese tipo de armas que complementan tu arma principal, que no son tan importantes si se pierden o rompen, porque no tienes un vínculo especial con ellas.

Si se trataba de armas normales para guerreros de ese nivel, Lefiya realmente era ignorante.

- Bueno... En realidad, unos tres millones. Pero gané más en la expedición así que está bien...

- ¿¡EEEh!? - gritaron varios a la vez

- ¿Qué? ¿Qué os extraña? ¿El precio o el resultado de la expedición?

- A decir verdad... las dos cosas. - dijo Finn

- ¿Tres millones es mucho? - preguntó la elfa confundida

- ¿Por un arma de Durandal? Es un regalo - dijo Ais

- En realidad los complementos de la vara fueron uno sólo. Dos por la armadura.

- Con razón Loki hasta le habrá tirado los tejos al herrero. - comentó el enano - ¡Básicamente te ha cobrado los materiales! E incluso por ellos te los ha puesto al mejor precio posible.

- ¿Y donde descendieron para la expedición? - volvió a preguntar Finn

- La capital del Agua principalmente.

- ¿Y con eso lograron sacar más de dos millones por participante?

- Cinco y medio en realidad... Fue excepcionalmente exitosa.

Raúl estaba blanco.

- Rara vez nosotros sacamos tanto. - se quejó el aventurero

- Eso es porque tenemos la familia llena de inútiles. - dijo Bete recibiendo muchas miradas furibundas de sus compañeros de familia.

- Sospecho que Lili tendrá algo que ver. - murmuró Finn melancólicamente

- ¿Y a quién le importan las armaduras, armas y expediciones pudiendo hablar de algo mucho más interesante? - dijo Elfy apareciendo por detrás y apoyándose en la elfa poniendo una sonrisa malvada. Alicia apareció por su otro hombro con una sonrisa similar.

- ¿¡ EH ? !

Todas las alarmas de Lefiya se encendieron. Algo dentro de ella le decía que estas chicas tramaban algo y debía salir huyendo.

Quizás es que parte de la forma de ser de Bell comenzaba a pegársele.

Pero en todo caso, esa intuición estaba totalmente en lo cierto. Tras perder la apuesta, las chicas querían cobrarse su venganza haciendo avergonzar a Lefiya delante de Ais.

- Vamos, vamos... ¿Bell Cranel y tú ahora sois amigos? ¡Eso no puede ocurrir sin más ni más! - insistió Elfy - He oído que el conejo es un experto logrando que las chicas se enamoren de él. ¿No habrás caído en su red?

- ¡NO ES ASÍ! - negó la elfa exageradamente, en cierta manera para cubrir una pequeña dosis de verdad. - La mayoría de chicas que se han quedado pilladas es porque él las ha salvado de alguna manera. ¡En mi caso sería más bien al contrario! Fui yo quien lo salvó.

- ¿Eh? ¿Bell ha estado en peligro? - preguntó Ais con preocupación

- La cuestión sería más bien preguntar cuando no lo está. - dijo Lefiya

- Vaya... vaya... vaya... Así que le salvaste la vida... - dijo Alicia con un tono picajoso

- ¿Por qué lo dices así? ¡Los aventureros nos salvamos los unos a los otros la vida constantemente!

- Puede... Ais le salvó la vida cuando aún era un novato... - dijo Elfy - Y no pasó nada... ¿veeerdaaaad? - dijo la última palabra con un tono totalmente irónico

Sabían que Ais, que era muy poco avispada para estas cosas no se enterarían de que hablaba en clave, pero las chicas sabían de sobra que el conejo estaba totalmente colado por Ais.

- Dinos... Le salvaste la vida.. ¿y qué pasó luego? ¿Un abrazo? ¿Un beso tal vez?

La elfa se puso colorada

- ¡UN BESO DE RESURRECCIÓN NO ES UN BESO DE VERDAD!

Todos se quedaron mudos, con los ojos muy abiertos.

*- MALDICIÓN - pensó la elfa dentro de sí. - ¡Ya lo volví a hacer!

Y es que le solía pasar esto. Cuando la presionaban, siendo hipersensible a las críticas, en seguida hablaba de más.

- ¿Bell realmente se quedó sin respiración? - saltó Ais a pocos centímetros de su cara demandando una explicación.

- Sí, bueno... Fue una situación aparatosa, pero fue un momento. ¡Ya has visto a Bell! ¡Está sano como una roca!

- Debería haber estado allí - dijo Ais desanimada

- ¡No desvíes el tema! ¡Hablemos del beso! ¡Al final resultaste ser tú la primera chica de nuestra familia a la que Bell ha besado!

Lefiya miró de reojo a Ais, que hizo un puchero cuando oyó eso.

- ¡Ya os lo he dicho! ¡Un beso de resurrección no es un beso de verdad!

- Pero se siente igual, ¿verdad? - insistió Elfy - ¡Seguro que te has pasado la noche soñando con eso! - dijo poniéndose las dos manos en su cara e imitando las posturas de la elfa cuando se ponía a fantasear.

Los pelos de Lefiya se erizaron. ¡Realmente pasó! Y lo que era peor... Loki lo sabía.

- ¡UNA VEZ! ¡SÓLO PASÓ UNA VEZ!

Elfy y Alicia sonrieron con maldad, y se miraron como diciendo... "¡Bingo! ¡Te cazamos!"

- ¡Y eso le pasa a todo el mundo! ¡Bell también soñó conmigo!

Nuevamente hubo silencio.

*- Mierda... Ya volví a hablar de más - pensó

- ¿Bell te cuenta lo que sueña? ¡Qué nivel de intimidad! - dijo Alicia con clara intención de avergonzarla

- ¡No fue para nada eso! ¡Estaba bajo un suero de la verdad!

El silencio no sólo continuó, sino que comenzaron a mirar a Lefiya de forma rara.

- ¡NO! ¡ESPERAD! ¡No fue cosa mía! ¡Fueron unas amazonas del distrito rojo!

- ¡Oooh! Conozco esa técnica. - dijo Tiona

- Sí. Es un clásico. - confirmó su hermana Tione

- Así que... Has besado a Cranel, habéis compartido secretos... ¿qué más habéis hecho? - presionó Alicia

- ¡Tengo derecho a mi intimidad!

- ¡Oh! ¡Jojojo! ¡Entonces hay más! - dijo Elfy - ¿Ha sido como en tus novelas románticas? ¿Habéis compartido comida como tortolitos? ¿Un baile romántico a la luz de la luna? ¿Y luego el héroe te llevó en su corcel? - dijo burlándose otra vez imitando las ensoñaciones de la elfa

- ¡El intercambio de patatas fritas fue para que superara mis reparos! ¡Al baile básicamente nos arrastraron los chicos del distrito educativo! ¡Y EL ÚNICO CORCEL BAJO LA LUZ DE LA LUNA FUE UN ASNO PULGOSO PORQUE NO QUISIMOS QUEDARNOS EN LA SUITE NUPCIAL Y NADIE QUISO VENDERNOS UN CABALLO DE VERDAD!

*- ¡Otra vez! - se quejó en su mente - ¿Por quéeeee? - se dijo a sí misma de forma lastimera en su propia mente

- ¿ ¡ SUITE NUPCIAL ! ? ¡ Te has casado con Argonaut-kun ! - dijo Tiona totalmente en shock

- ¡Claro que no! ¡No digas tonterías! ¡Fue el alojamiento de una misión que luego resultó ser una broma de Hermes-sama! ¡Es complicado de explicar, pero no fue nada sórdido!

- Vamos, vamos, vamos... ¡Aquí ha habido tomate! - dijo Elfy animadamente

- ¡NO VOY A DECIR NADA MÁS! ¡MALINTERPRETAREIS TODO!

- Si no hablas con tu boca, tu cuerpo lo hará... Ya sabes que cuando intentas resistirte, te aparece ese tick nervioso...

- ¡YO NO TENGO NINGÚN TICK NERVIOSO!

El párpado de la elfa tembló.

- Ahí está. - dijo Alicia

Y es que en circunstancias normales, ese tick no existía. Pero bastaba que se lo recordaran para que ocurriera. Cuando Lefiya estaba bajo demasiada presión, estas cosas pasaban.

Era una reminiscencia de sufrir abuso en la escuela. Lefiya no era buena controlando sus emociones, y bajo presión, o hablaba mucho, o aparecían este tipo de ticks especialmente si se lo recordaban.

Estos momentos no eran frecuentes en su familia, pero cuando ocurrían, Lefiya se sentía realmente mal, precisamente por estar hipersensibilizada por su pasado.

Su mente viajó a unos días atrás. Quizás esa era una de las razones por las que había estado tan a gusto con Bell, y también lo estaba con Ais. Ninguno de los dos la juzgaban ni presionaban de alguna manera. Pero Bell, además, le ofrecía un consuelo y comprensión que ni siquiera Ais lograba alcanzar.

- ¡Queremos saber lo importante! ¿Fue un beso con lengua? - dijo una de las chicas que comenzaban a arremolinarse a su alrededor mirándola fíjamente

- ¿QUERÉIS DEJAR DE HACER ESO?

- Umm... Quizás es verdad que sólo fue un beso de resurrección... - dijo otra

- ¡Preguntad algo importante! ¡Como si se ha acostado con Bell!

En la mente de Lefiya, el recuerdo de estar abrazado al conejo mientras olía su cuello, tocaba sus manos con intimidad y se dejaba relajar por su calor vino a su mente con fuerza y su párpado se puso a temblar como un terremoto.

- ¡WOOAAA! - gritaron varias

*- No, no, ¡NO!, ¡NO!

- ¡ESTÁ FUERA DE CONTEXTO! - gritó Lefiya

- Espera... ¿Acostados como... durmiendo solos en la misma cama o abrazados diciéndose que se quieren y todo eso? - preguntó otra voz

Las imágenes del momento más íntimo entre la elfa y el conejo regresaron. "Te quiero, cariño". - se escuchó en su memoria con la voz clara de Bell, no de Ais. Y su párpado volvió a temblar como loco.

- ¡AAAAh!

Esta vez más que exclamaciones, sonó como una exhalación sonora a coro.

- Espera... ¿Cuan lejos estamos hablando? ¿Hasta el punto de ver al conejo desnudo?

*- ¿Bell desnudo?

La imagen del conejo saliendo del lago del Resort Subterráneo como vino al mundo inundó la mente de la elfa.

Y sus párpados continuaron temblando.

- ¡ES OFICIAL! ¡El conejo y Lefiya tienen una aventura! - gritó Elfy alegre, que no se esperaba que la broma les llevara a descubrir que realmente había ocurrido. Ella estaba genuínamente alegre por la elfa.

Lefiya miró aterrada a Ais.

La princesa de la espada la miraba fijamente. Pero no era su clásica mirada despreocupada o melancólica. Tampoco era la mirada de ira que mostraba alguna vez contra algunos enemigos. Era una mirada que no había visto nunca, pero aún así, reconoció su significado al instante.

Sus ojos estaban empequeñecidos, entrecerrados... Era una mirada negativa, pero no de ira... Era envidia. ¡Eran celos!

Lefiya quería la atención de Ais. ¡Pero no este tipo de atención!

- ¡DEJAD DE INVENTAROS TODO! - gritó Lefiya explotando - ¡ENTRE BELL Y YO NO HA HABIDO SEXO NI NADA PARECIDO! ¡DE HECHO, LOS DOS HEMOS DECIDIDO ESPERAR A NUESTRA PERSONA ESPECIAL! ¡QUE NO SOMOS NOSOTROS! ¡Y ESTO SE HA ACABADO!

- Oh... vamos... ¿Después de lo que te ha temblado el párpado pretendes que nos creamos eso? - dijo Alicia

- ¡Proud warrior, snipers of the forest!

- ¡Oh!

El grupo de chicas delante suyo comenzó a dar pasos hacia atrás. Sólo Alicia permanecía delante.

- ¿Realmente te crees que me voy a tragar que vas a lanzar tu hechizo de fuego? - dijo la otra elfa

- ¡Take up your bows before the advancing plunderers! - continuó con decisión

Aunque Alicia quería mantenerse firme, la mirada de Lefiya era realmente amenazadora, e incluso Alicia dio un paso atrás.

- ¡Vamos! ¿Te vas a poner así? ¿No eres capaz de aguantar una broma?

- ¡Answer the call of your brethren and ready your arrows!

Finalmente Finn se puso delante de Lefiya... negó con la cabeza y dijo a los demás.

- ¡Ha sido suficiente! Lefiya tiene derecho a su intimidad. No volváis a interrogarla.

- Pero...

- Es una orden.

Finn no había gritado, aunque habló alto y con firmeza. Para dar más dramatismo, golpeó su lanza contra el suelo emitiendo un sonido considerable.

- Sí, capitán.

Pero cuando Finn se dio la vuelta, vio que Lefiya no había detenido su encantamiento, sino que había seguido en susurros.

- ¡Fusillade Fallarica!

De la vara de Lefiya, salieron una enorme cantidad de llamaradas gigantescas. Estas salieron volando hacia el lago, en un gran arco, golpeando el agua, generando una gran enorme explosión de vapor. La más grande que jamás hubiera hecho la elfa, por bastante diferencia.

El resto de la familia miró con asombro la potencia de su hechizo. Era casi tan poderoso como los hechizos de Riveria.

- Realmente te has hecho más fuerte. - dijo Tione

Lefiya aún seguía cabreada, respirando fuerte, intentando relajarse.

- No había tenido oportunidad de lucirse desde que subió de nivel... ¿verdad? - comentó Tiona

- También he crecido estos días... - dijo Lefiya que comenzaba a relajarse. Pensaba en Bell, en como había crecido a su lado a pesar de haber sido apenas un par de semanas, aunque se sentía como si hubieran convivido meses juntos.

- ¡Tst! - masculló Bete, como tantas veces.

- ¿Y CUAL ES TU PROBLEMA? - gritó Lefiya que no estaba de humor para tragarse los desprecios del lobo.

- No intentes morder hueso... El que lleva colmillos aquí soy yo. - dijo Bete con aire de superioridad

- ¡Los huesos se mastican con muelas! ¡Los colmillos son para desgarrar, ignorante! - gritó la elfa

- ¿Te crees que no lo sé? ¿Y tú no sabes lo que es lenguaje retórico? ¡Te estoy diciendo que no te vengas arriba o te daré una paliza! - gritó el licántropo

- ¡Eso! ¡Soluciónalo con violencia, como haces siempre! Aprovéchate de tener dos niveles más que yo, porque no será para siempre. ¡Cuando te alcance veremos si sigues siendo tan fanfarrón y matón, chucho de mierda!

- Ssssshhh.

Varios de los presentes aspiraron por sus dientes. Sabían que cuando alguien insultaba a Bete, este realmente no se cortaba en golpear a quien fuera, incluido un compañero de familia.

- Tst... Ja... ¡JAJAJAJAJA! - rió fanfarrónamente - ¡Alcanzarme, dice! Mira... Porque me has resultado graciosa, voy a olvidar lo que has dicho.

- ¿Qué? ¿Acaso no me crees que pueda alcanzarte? ¡Va a ocurrir antes de lo que crees!

- Realmente estás muy chistosa. - continuó el hombre lobo en tono fanfarrón - Pero los debiluchos seguirán siendo debiluchos... Decir que te harás fuerte, no hará que se convierta en realidad. ¡No tienes lo que hay que tener! - dijo cambiando a un tono más agresivo

- Ya te he oído decir eso otras veces... ¿Te acuerdas de aquel "chico tomate" del que te burlaste y dijiste que gente patética como él no debía ser aventurero y ha acabado siendo el poseedor del récord de ascenso de Orario por mucho? ¿Y hasta ha salvado la ciudad?

- ¡Qué me haya equivocado una vez no significa nada! ¡Todo el mundo puede equivocarse alguna vez! Además, con el conejo hay algo raro. ¡Nadie puede subir tan rápido! Tendrá alguna habilidad o algo. ¡Eso no significa que tú puedas hacer algo parecido!

- ¿Y si pudiera? - dijo Lefiya haciendo aparecer en su cara una sonrisa desafiante.

- Sigue soñando... Es lo tuyo. - dijo dándole la espalda - No sólo no me alcanzarás... ¡Nuestra diferencia sólo va a crecer!

- ¡JA! - expresó la elfa, siendo ella la que ahora usaba el tono irónico - ¿Realmente crees eso? ¡Juégate algo!

- ¿Otra apuesta? ¡Claro! ¿Por qué no? - dijo Bete con aire de superioridad - Te apuesto lo que quieras a que he subido estas dos semanas más que tú.

Lefiya sonrió. Últimamente había subido de forma meteórica.

- Lo veo. ¿Qué te parece pagar la fiesta de regreso? - dijo Lefiya

- ¿Eh? Eso normalmente lo paga Loki. ¿Por qué eso? - dijo Tione

- Es una apuesta de humillación. - dijo Bete - Me parece bien.

- ¿Estás segura de esto, Lefiya? ¡Hemos pasado las vacaciones luchando! - explicó Tione

- ¿Eh?

- ¿Recuerdas que Loki nos dijo que iríamos a uno de los refugios potenciales de Évilus, pero que era muy improbable que fuera el correcto? - dijo Raúl - Pues resultó que acertamos de casualidad.

Muchos miembros de la familia suspiraron al recordarlo. Parece que la familia no había descansado mucho después de todo.

Bete ofreció su mano para cerrar el trato.

- ¿Qué? ¿Te vas a echar atrás ya tan pronto? - dijo él

- ¡Ni hablar! - dijo ella estrechándola

- ¡TENEMOS PORRA! - gritó Arcs - ¿Quien apuesta por Lefiya y quien por Bete?

Las apuestas fueron masivamente por el hombre lobo. Tiona no apostó esta vez, por consideración a su amiga, intuyendo que Bete sería el ganador. Pero para sorpresa de muchos, Ais apostó por Lefiya.

- Ais... ¿Estás segura? - comentó Tiona

Ais asintió

- Si ha entrenado con Bell, estoy segura de que habrá mejorado bastante. Y es nivel cuatro. No se crece igual.

- Eso es cierto... - dijo Tiona - ¡Yo también apostaré por Lefiya!

- ¿Puedo apostar por mi misma? - preguntó Lefiya

- Seguro... A nadie le importa, ¿verdad? - dijo Arcs.

Nadie pareció decir nada.

- Entonces yo apostaré por mí. - dijo Bete para no quedarse atrás


Muchos miembros de la familia Loki se agolpaban en el salón, mientras el resto estaban en sus habitaciones desempacando.

Loki paseaba entre ellos, como haciendo una revisión de la gente, con una sonrisa, confirmando que no había nadie herido ni faltaba nadie.

- Sin novedad, Loki. - dijo Finn

- ¡No sabéis lo mucho que me alegro de vuestro regreso! Esto ha estado aburridísimo.

- Bueno... No es diferente a cuando nos vamos de expedición, ¿verdad? - comentó Aki

Loki hizo un gesto raro, como disimulando mal.

- Ha estado todo el tiempo encerrada. - dijo Riveria

- ¿Y eso? - preguntó Tione

- Porque no quería que el Gremio se enterara de que estaba aquí, ya que por lo visto, las condiciones que declaró para irnos no fueron las que se han hecho.

- ¿Loki? - dijo Finn con tono inquisitivo

- ¡YA,YA! ¡Me salté las normas! Y nos habrán multado. ¡Pero qué más da! Ni que fuera nuestra primera multa. Si la familia necesitaba unas vacaciones, ¡bien nos podemos permitir pagar unos pocos millones!

- Aún no sabemos la cantidad. - dijo Riveria

- No será para tanto. Por cierto... ¿has encontrado las cartas?

- Intuyo por el etiquetado que son alguna de estas. - dijo la elfa veterana entregando varias cartas a su diosa.

- Mmmm... Será esta. - dijo Loki escogiendo - ... Blablabla... Normas, normas, normas... Penalización... blablablabla...

Loki giró la hoja.

- ¡MIL MILLONES DE VALIS! - gritó a pleno pulmón mientras se le caían el resto de cartas - ¡Ese viejo avaricioso se ha vuelto loco! ¡Sería la multa más alta de la historia! ¡Por irnos unos días sin que pase nada! ¡ES ABSURDO!

Riveria recogió las otras y las abrió. Le colocó otra página delante.

- ¿ ¡ ¿ ¡ UN RECARGO DEL 50% ! ? ! ? - leyó - ¿Por estar en Orario? ¡COMO DEMONIOS SE HA ENTERADO!

- Has estado de fiesta en un sitio público. ¿Qué esperabas que pasara? - dijo la elfa

- ¡Sabía que salir con Hestia era mala idea! ¡Me ha pegado su ruina! - gritó mientras se retorcía como si estuviera poseída

- No culpes a Hestia de tus errores. - sermoneó Riveria

- ¡ESTAMOS MÁS ARRUINADOS QUE ELLA!

- Bueno... Es normal que la multa vaya acorde a los activos de la familia. Si lo piensas, la multa de Hermes cuando le pillaron en el calabozo fue más dura para su familia. - comentó Finn

- ¡ARRUINADOS! - continuaba diciendo Loki gritando al cielo

Riveria abrió la última carta con el etiquetado financiero. Sopló aliviada

- ¿Qué? - dijo Loki

- Dada nuestra deuda, parece que han decidido pagarnos por el dragón negro.

- ¡Calderilla! - gritó la diosa del engaño

- No es para tanto. Sólo tendremos que orientar nuestras expediciones a ganar dinero... unos meses... . Intentaremos negociar con Ouranos para que nos dejen establecer expediciones de ese tipo.

- ¡Sí, por favor! ¡Negocia tú con él! Si soy yo, acabarán quitándonos la mansión. - dijo Loki arrodillándose ante el mediano

Finn afirmó.

- En fin... Supongo que tendré que volver al trabajo...

- Y vas a tener un montón de actualizaciones por delante. - comentó Finn

- ¿Actualizaciones? ¡Habéis estado de vacaciones!

- Resulta que realmente acertamos con el nido de Évilus. - comentó Finn

- ¡No fastidies! - gritó Loki - ¿Y lo destruisteis?

Finn afirmó

- ¡Genial! Intenta vender eso al viejo a ver si nos hace un descuento.

- Deja a Finn hacer su trabajo y haz tu el tuyo. - dijo Riveria - Entre cartas y actualizaciones, vas a estar unos días muy ocupada.

- Hablando de actualizaciones - comentó Arcs - ¿Donde se ha metido Lefiya?

- ¡JA! ¡Esa cobardica ya se está rajando! - dijo Bete

- ¡Cierra esa bocaza, Bete! - dijo Tiona malhumorada defendiendo a su amiga - ¡Lefiya dijo que iba a buscar sus anteriores actualizaciones!

- Espera... ¿Estáis en una apuesta o algo? - preguntó Loki

- Sí. Lefiya y Bete han apostado sobre quien ha subido más en estas dos semanas. - explicó Tione

- ¡JAJAJAJAJAJAAJAJAJAJA! - rió Loki de forma maniaca

- ¿Y que le ha dado ahora a esta? - preguntó Bete sin comprender

- ¡Me encantaría que ganaras tú, Bete! ¡En serio!...

El hombre lobo alzó la ceja confundido.

*- Porque si fueras tú, mi familia estaría creciendo meteóricamente - pensó Loki para sí misma.

- ¿Y qué se juega?

- Pagar la fiesta de bienvenida. - dijo Tione

- ¡Que apropiado! ¡Porque estaba pensando en cancelarla ahora que estoy sin blanca! Anda, Bete, vamos al despacho. Empezaré contigo.


Bete salía con una sonrisa jactante en la cara.

Lefiya estaba en medio de un corro de personas. Entre apostantes y miembros interesados por el resultado, casi toda la familia estaba allí. El grupo que rodeaba a Lefiya se separó y comenzó a rodear a la pareja.

- ¡Mira y sufre, elfa! ¡Estas son las estadísticas de un verdadero guerrero! - dijo Bete enseñando su hoja desplegada donde se mostraba el aumento de estadísticas desde la última actualización.

- WUAAA... ¿Más de veinte puntos por estadística en diecisiete días? ¡Eso es genial, Bete! - dijo Raúl

Otros mostraban el mismo interés.

- Y eso que tres días fueron de viaje, y otros dos de relax. - dijo Bete presumiendo - ¡Ni entrenando todos los días lograrías acercarte a esto! - dijo señalando a Lefiya

Para su sorpresa, la cara de Lefiya mostró una sonrisa desafiante.

- Eres un bocazas sin remedio, Bete. - dijo con un tono frío y tranquilo. Tanto que sonaba más amenazante que uno agresivo - Mira tú a lo que te enfrentas.

Lefiya le enseñó dos hojas.

- He estado realizando actualizaciones casi diarias, así que te he traído dos hojas. La primera fue del día antes de partida. Y la otra de hace tres días. Bell estuvo resfriado, así que no me había actualizado desde entonces. Pero da igual... es suficiente para que te hagas una idea.

Los ojos del lobo se movían erráticamente por las hojas

- ¡Y UNA MIERDA! ¡Según esto, habrías subido dos letras en cada atributo en dos semanas! ¡Doscientos puntos! ¡Es absurdo!

Un murmullo de voces resonaron entre los demás. ¿Era una especie de broma de Lefiya?

- ¿Quien es el blandengue ahora? - dijo Lefiya - ¡Por eso eres un bocazas, Bete! ¿Te crees que la gente no cambia? ¿Que el mundo se queda quieto? Antes creía que hacías eso para estimular a tus compañeros para que se hicieran más fuertes... pero después de lo de Leene... ¡No te voy a pasar ni una!

- ¿Te crees que voy a aceptar esto? - dijo Bete tirando malhumorado las hojas al suelo - ¡No voy a creerme una falsificación barata!

- ¡Hey! ¡No llames así a mi trabajo! - dijo Loki - Lo que dicen las hojas es verdad. Lefiya ha estado ascendiendo a cerca de diez puntos por día de forma constante últimamente. Las últimas incluso más. Parece que hasta está acelerando.

- ¡WOOOAAAA! - gritaron los demás miembros

A Bete parecía que se les estuvieran saliendo los ojos de las cuencas.

- ¡Eso no tiene gracia, Loki! ¡Si eso fuera cierto Lefiya podría subir de nivel en unos meses! ¡NADIE SUBE TAN RÁPIDO!

- ¿Estás seguro? - dijo Loki con su sonrisa de Joker

- Sí hay alguien. - murmuró Ais

De repente, todas las miradas se fueron a la elfa.

- Eso es... Has descubierto el secreto del conejo, ¿verdad? Hay un truco para subir rápido de nivel... y lo has descubierto. - dijo el lobo cambiando de ira a una sonrisa codiciosa.

- ¿Eh?

Lefiya miró alrededor... Todos parecían en ese momento tener esa misma mirada de codicia. No sólo era Bete. Era Ais también. Incluso Finn.

Bete agarró a Lefiya por la ropa por debajo del cuello y tiró de ella hacia arriba para sonar amenazador.

- ¡Suéltalo! ¿Cómo se las arregla el conejo para subir tan rápido? ¡Habla!

- Bete. - comentó Finn - No quiero peleas.

- ¡No me jodas, Finn! ¡La elfa ha descubierto el secreto más importante de Orario! ¿Y tú la vas a dejar tranquila?

- Son dos asuntos diferentes... Respeta a tu compañera.

- ¡TST! - dijo malhumorado soltándola

- Pero Bete tiene razón en eso. - continuó el mediano - Si alguien puede copiar el secreto de Bell, eso podría cambiar las fuerzas de poder en Orario. Si todos pudiéramos crecer así... Pero es un arma de doble filo. Si es algo que se pueda copiar, otros podrían hacerse con el mismo conocimiento. Por eso no nos podemos quedar atrás. Por favor... sé sincera... ¿Sabes por qué Bell crece tan rápido?

Lefiya se sintió atrapada. ¡No sabía mentir! Y sabía esa respuesta, aunque no era la respuesta que ellos deseaban conocer. Bell crecía rápido por una habilidad especial. Algo que no podían copiar.

Y no sabía porqué crecía tan rápido ella misma. Quizás es que, tal y como ella misma sentía, estaba "siguiendo su estela" de alguna manera.

Decir la verdad o una mentira no cambiaría nada. Quería mentir... pero no sabía hacerlo.

Pero en el último segundo, recordó los consejos de Lili para enfrentarse a un dios. Si no podía mentir, tenía que pasar a la acción y rodear el problema.

- ¡Puedo aseguraros que Bell no tiene ni idea de porqué asciende tan rápido! - dijo Lefiya con voz temblorosa - ¡Y yo tampoco sé porqué subo tan rápido! ¡Os juro que es cierto! ¿Verdad, Loki?

Loki sonrió maliciosamente.

- ¡Lo que has dicho es rigurosa y retorcidamente cierto!

- ¡No me voy a tragar que esta elfa ha subido eso mediante simple entrenamiento! - gritó Bete - ¡Tiene que haber un motivo!

- Haber un motivo y saber el motivo son dos cosas diferentes. - dijo Loki

La diosa, observando a la pobre elfa como rodeada de lobos, decidió echarle un cable.

- Anda, Lefiya... Veamos que han pasado estos días. Eres la siguiente. - dijo Loki

- Pero estos días no he entrenado. - comentó

- Tú hazme caso. - dijo tirando de ella, dejando atrás las miradas codiciosas centradas en ella.


- ¿En serio os vais a creer esa mierda? - dijo el hombre lobo

- Ya has oído a Loki. Puedo entender que cuestiones a Lefiya... ¿pero no crees a tu diosa? - dijo Finn - Loki no suele mentir en estas cosas. No a nosotros, por lo menos.

El mediano había dicho eso para tranquilizar al hombre lobo. Pero también sabía escuchar... "Rigurosa y retorcidamente cierto", dijo Loki.

Leyendo entre líneas, Finn entendía que Loki había dicho que las sentencias de Lefiya eran ciertas, pero no el contexto que se interpretaba de ellas.

- Riveria... ¿Qué opinas? - preguntó el mediano

- Que Lefiya tiene derecho a su intimidad. La estáis presionando sin motivo. Y ya conoces a Loki. Lefiya no podría guardarle ningún secreto. Conozca o no el secreto de Bell, si Loki lo respeta es porque no es importante para nuestra familia.

Finn también supo ver entre líneas en las palabras de la elfa. ¿Quizás Lefiya sí conocía el secreto del conejo después de todo?

¿Cuales fueron sus palabras exactas?

"Bell no tiene ni idea de porqué asciende tan rápido"

Bell no sabe porqué asciende tan rápido. Eso no significaba que Lefiya no lo supiera. ¿Quizás Bell tenía una habilidad que desconocía y que Lefiya había averiguado por casualidad?

Pero si era una habilidad, algo que no podía copiar, ¿por qué ascendía Lefiya?. Algo no cuadraba.

- ¡ ¡ ¡ ¡ JACKPOT ! ! ! !

La voz de Loki sonó tan fuerte que todo el mundo pudo oírla a pesar de que ella estaba en el despacho.

Bete se había quedado blanco al oírlo.

Era el tipo de expresión que Loki decía cuando alguien había subido de nivel.

- Sus estadísticas están en G, ¿verdad? - preguntó Ais - No puede haber subido al nivel cinco aún.

- Probablemente habrá ganado una habilidad. - dijo Tione

- Aaaaaagh. - expresó Bete en frustración


Con la noticia corriendo en los pasillos de un evento importante, la gente de las habitaciones había acudido al salón expectantes esperando ver a Loki salir corriendo dando botes de alegría.

Pero en lugar de eso, Loki y Lefiya caminaron lentamente, con la diosa un par de pasos delante, frotándose la barbilla.

Las caras de interrogación se multiplicaron.

- Tengo que dar un anuncio... ¡Oh! ¡Veo que ya estáis casi todos! OK... Tengo una noticia buena y una mala. - dijo Loki

- Primero la mala. - dijo Tiona

- No dije que pudierais elegir. - replicó la diosa - A ver... Tengo que anunciaros que Lefiya ha adquirido una nueva habilidad.

- ¡Bien hecho!

- ¡Enhorabuena!

Las felicitaciones y un pequeño aplauso sonó para disiparse rápido

- Y es una habilidad de la que nunca he oído hablar.

- Oh... Una habilidad rara. ¡Eso suena bien! - dijo Finn

Riveria se puso rígida al tomar nota de la noticia.

- "Nunca atrás" - dijo Loki - ¿Alguien ha oído hablar de una habilidad llamada así? ¿Nunca atrás?

Todo el mundo se quedó en silencio

- Se supone que tú eres quien más tendría que saberlo. Para eso eres la diosa de la familia. - dijo Riveria

- No hace daño preguntar. - replicó Loki - En fin... Y aquí va la mala noticia... según para quien. No estoy totalmente segura de si debemos interpretarlo literalmente... pero la descripción es...

- "Comparte la experiencia de los miembros de tu grupo de mismo nivel o superior" - leyó del papel

Por unos segundos se hizo un silencio sepulcral.

- Eso explica porqué ha estado creciendo tan rápido últimamente. - dijo Riveria

- ¡Pero acabo de recibir la habilidad! - dijo Lefiya

- Habilidad emergente... A veces, cuando una habilidad es obtenida por deseo persistente, esta aparece progresivamente, y sus efectos se van manifestando poco a poco. - dijo Riveria

- Sólo se hacen visibles en la falna cuando la habilidad cristaliza y se hace permanente. No es lo habitual, pero a veces pasa. - terminó Loki

Lefiya entendió por fin. No había estado creciendo por su gran trabajo, sino porque había estado absorviendo la experiencia de Bell.

En cierta manera, Lefiya sintió que era un fraude.

- ¡ ¿ LA ELFA SE HA CONVERTIDO EN UNA SANGUIJUELA DE EXPERIENCIA ? ! - gritó Bete

- Es una forma un poco despectiva de expresarlo... pero sí... es posible. - dijo Loki

- ¡LA QUIERO FUERA! ¡No pienso formar grupo con ella jamás!

- Bete... Esa decisión no te corresponde. - dijo Finn

- ¡Si la quieres en nuestro grupo, entonces voy por mi cuenta! - insistió el hombre lobo

- ¡Eso! ¡Lárgate, lobo solitario! Nosotras no vamos a abandonar a nuestra amiga, ¿verdad Ais? - dijo Tiona

Pero Ais miró al suelo

- ¿Ais?

- A todos nos cuesta mucho crecer... - murmuró la princesa de la espada

- ¡Ais! - repitió Tiona con un tono de reproche

- No la culpes. - dijo Tione a su hermana - Ais tiene parte de razón. Lefiya se convertiría en un lastre.

- Es una decisión importante que no se puede tomar a la ligera. Pero hacer sacrificios forma parte de la aventura. - dijo Finn con una intención conciliadora

- Ejem. Si es un problema para Bete y Ais... quizás sería mejor que regrese con Raúl. - comentó Gareth

- ¡WEE! - gritaron Aki y Alicia, que eran nivel cuatro en dicho grupo

- Lo que me faltaba. ¡La diferencia entre los ejecutivos y nuestro grupo será aún más grande! - dijo Raúl con desesperación

- ¿Por qué no formamos un tercer grupo y ponemos a Lefiya de capitana? Ella no puede absorber la experiencia de los que tengan menor nivel que ella, ¿no es cierto? - dijo Tione

- Lo veis como una desventaja, pero a mi forma de ver, la habilidad de Lefiya podría ser una gran baza a nuestro favor- comentó Riveria - Con el esfuerzo de todos, podemos lograr que Lefiya ascienda al nivel siete a una velocidad sin precedentes. Una vez ascienda de nivel, el efecto de Lefiya dejará de ser efectivo. - comentó Riveria

Mientras la familia discutía, Lefiya rememoró sus tiempos de estudiante, cuando aún comenzaba sus estudios y era una más. Una alumna débil, de hecho, que todo el mundo repudiaba. Cuando se formaban grupos era lo mismo. Era como una subasta a la inversa, donde los grupos pugnaban para que Lefiya se la llevara otro grupo.

- ¡Hey! ¡Silencio! - demandó Loki - ¿Acaso os olvidáis de un importante detalle?

- ¿Eh?

- ¿Por qué Lefiya ha obtenido esta habilidad? O mejor dicho... ¿Por quién ha obtenido Lefiya esta habilidad?

Tras unos segundos de silencio, Bete fue quien habló primero.

- ¡Me gusta como piensas! - dijo el hombre lobo cambiando a un tono amigable - ¡El conejo! ¡Podemos usar a la elfa como lastre para el conejo!

- ¡Yo no soy un lastre! - dijo Lefiya a la defensiva

- ¡Claro que lo eres! Pero míralo por el lado bueno... Al lado del conejo podrás subir rápido. Inmerecidamente, pero lo harás. ¡No tienes derecho a quejarte! Es lo mejor para ti también.

- ¡Tú lo que quieres es librarte de mi!

- Cierto. ¿Y cual es el problema? - respondió sin rechazar la acusación - Tú sales ganando, y la familia también.

- Eso es cierto. - confirmó Finn

- No vamos a echar a Lefiya de nuestra familia. - dijo Riveria de forma rotunda

- Nadie habla de llegar tan lejos. - respondió el mediano - Sólo que intente estar al lado de Bell el mayor tiempo posible. Cuando haya una expedición de gran calibre, donde vaya toda la familia, Lefiya irá como siempre. A fin de cuentas, la experiencia ganada no es lo más importante en esas expediciones, sino el resultado total de la familia.

- Espera... ¿Y si Bell no acepta eso? - dijo Lefiya - ¡Él también podría negarse a que adquiera su experiencia!

- ¿Quien ha dicho que tiene que enterarse de que tú tienes esa habilidad? - dijo Loki desde su hombro, con una mirada y sonrisa tenebrosa

- ¿Me pides que le mienta?

- Eso es cosa tuya. - dijo Loki - Te pido que te las arregles para estar al lado del conejo. Creo que te irá mejor si no le dices nada... pero eso es cosa tuya.

Lefiya comenzaba a sentirse sucia. Su familia le estaba pidiendo poco más que traicionar a Bell.

- No te hagas la inocente. - dijo Loki - Esta habilidad es el fruto de tu deseo. Es justo lo que has estado persiguiendo tanto, ¿verdad? ¿No quedarte atrás del conejo? ¡Esta es tu oportunidad!

*- Pero... ¿a qué precio? - pensó la elfa

Con gran pesadumbre, la elfa abandonó el salón en dirección a su habitación.

Recordó con ternura los días anteriores, donde se había sentido acogida y querida. Y lo comparó con el día actual. Sólo habían habido discusiones y malos rollos. Y su familia le pedía poco menos que traicionar a un amigo.

Pensó en Bell... e imaginar traicionarlo le rompía el corazón.


Nota del autor:

Por restricciones de tiempo, he acortado un poco el capítulo. Espero que os guste igualmente.

Y la sorpresa era eso... la habilidad de Lefiya. Ese ha sido el motivo real del ascenso de la elfa. Es, indirectamente, el ascenso de Bell.

Cada vez voy más corto de tiempo, así que es probable que el próximo capítulo salga en dos semanas. Lo siento.

Un saludo y espero sus review.