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- FISONOMÍA -
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Nota – Nada me pertenece, solo la idea de la historia con los personajes de SM.
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- CAPITULO -
- II -
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- OPCIÓN -
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"El vehículo esta listo, señor." Seiya se levanto del comedor ante el aviso.
"Bien, informa a mi esposa que estamos listos para salir."
"Pero…pero la señora no esta."
Seiya se detuvo como si hubiese topado con pared. "¿Cómo que no esta? Ella sabia que saldríamos temprano."
"Lo único que pidió fue que se le entregara esto." La empleada se movió para entregar el sobre y salir.
Seiya:
Tengo prisa así que escribiré esto rápido. Después de pensarlo mucho, he decidido hacer mi propio viaje. Estar contigo y escucharte hablar por más de cinco horas no es divertido así que nos veremos a mi regreso. Espero que te diviertas mucho, porque te puedo asegurar que yo si lo haré.
Besitos.
Serena K
P.D. Espero no te moleste que haya tomado algunos cheques prestados ya que decidiste no regresarme mis tarjetas.
Su única reacción fue arrugar el papel para tomar su celular.
"Unazuki, esta mañana uno de los aviones privados de INTANEK viajo a Francia, necesito la hora y lugar exactos a donde llegara."
"No, señor, ninguno de los vuelos privados de INTANEK se han llevado acabo. Pero si están listos para recibirlo a usted para su viaje a Norfolk."
"¿Ningún viaje a Francia?" Extraño, muy extraño. "Quiero que investigues a donde, como y con quien se fue mi esposa. Cuando lo tengas me llamas."
"Si, señor."
Hubo algo que le molesto más que la escapada de la linda mujer y fue el sarcasmo con la que se refirió a él en esa nota. Salio para dirigirse al aeropuerto, eso seria definitivo, solo que los planes cambiarían drásticamente y todo, una vez mas, por culpa de ella.
Era reconocible que estuviese de mal humor. Aunque quien no lo conozca pensaría lo contrario. Le gustaba ignorar ciertas cosas, entre ellas a esa mujer por quien ahora estaba furioso.
En menos de quince minutos su celular sonó una vez más, la eficiencia de su secretaria era lo que mas le agradaba. "Dime."
"En efecto, señor, su esposa viajo esta mañana a las cinco de la mañana, pero cuando intente investigar por su esposa me fue imposible hasta que se me informo que viajo por vuelo comercial y con el nombre de Serena Tsukino. Pero ella no viajo a Paris. Llegara a Viena alrededor de las cinco y media de la tarde. Me es imposible saber el hotel en el que se hospedara."
Definitivamente la mujer no solo era linda, sino también muy eficaz.
"¿Serena Tsukino?" Rió levemente, le parecía gracioso pero no lo suficiente, hasta que algo más capto su interés. "¿Viena? ¿Dijiste Viena?" ¿Qué tenia Viena que ver en los planes de Serena? "Cambiaran mis planes. Estoy por llegar al aeropuerto y quiero que cambies mi destino. Viajare directamente a Viena."
"Así será, señor."
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Estando apunto de cumplirse las doce horas de vuelo, Serena nuevamente rió al querer imaginar el rostro que Seiya tendría al terminar de leer su nota. Necesitaba esa libertad y la consiguió. Sabía, estaba segura, y no se arrepentiría, de que ese era el viaje que ha estado esperando hace tiempo.
¿Desfile?
Ninguno.
¿Mentiras?
Ya eran parte de su vida. Muchas. También termino mintiendo a sus amigas.
Finalmente el avión aterrizo. Sabía que ahora nada le impediría sentirse libre una vez más. Siempre lo fue, siempre lo quiso ser. Quiso olvidar el sacrificio en el que su vida se convirtió hace más de tres meses. Si había algo que jamás imagino sucedería seria aceptar la única condición de su padre. Aunque no fue difícil ya que, al su padre quedar en la ruina, no quiso dudar para seguir teniendo junto a aquel hombre, que ahora reclama ser su esposo, lo que siempre estuvo acostumbrada a tener: Belleza, lujos, comodidades, dinero. Pero nunca pudo imaginar que su vida pasaría a ser un completo desastre.
"Hemos llegado, señorita." Como extrañaba ser llamada así. Ahora era llamada con un apellido que no podía ni alegrarse al escucharse así misma. La azafata tuvo que llamar su atención, al ella estar metida en sus propios pensamientos, y salir del avión ya vació.
Finalmente llego a su destino.
"¡Serena!" Esa voz inesperada y al mismo tiempo esperada, corría hacia ella agitando ambos brazos mientras ella poco a poco comenzaba a dibujar una sonrisa que hace tiempo no podía mostrar. "¡Serena!" Una vez mas su nombre fue gritado al aire.
Serena no se movió. Esperaba pacientemente a que ese llamado llegara a ella y esos brazos tomaran los de ella. Pero el hombre que finalmente llego frente a ella lo hizo secamente, sin saber que hacer una vez estando ahí.
"Viniste." Susurro él mientras sus ojos se llenaban de lágrimas.
"Lo prometí."
Hubo silencio entre ellos pero no a su alrededor aunque ellos no podían escuchar. Gente caminaba rápido por llegar a sus destinos pero ellos estaban paralizados sin saber si el tiempo corría.
"¿Por qué lo hiciste?" Fue la pregunta triste con la que ese hombre rompió el silencio. "Cuando me entere tuve tantos sentimientos confusos que no sabia que era lo que realmente me estaba consumiendo. Finalmente descubrí que…que eran rencor. Años fueron los que me tomaron llegar a tener todo lo que ahora tengo…para ti, por ti. ¿Y al final te vendes al mejor postor?"
"¡Yo no me vendí!" Ambos finalmente se dieron cuenta de la gente a su alrededor cuando estos se detuvieron al oírla gritar.
"Será mejor que nos vayamos. Tendremos mucho tiempo para hablar." Se acerco para tomar la delicada mano de la única mujer por quien estaba ahí.
Ella correspondió al roce apretando su mano dentro de la de él. Pero, al ambos al dar la vuelta…
"Yo no contaría con ese tiempo, Serena." Serena dejo caer su mano de la que la sostenía y en sus sorpresivos ojos no se podía mostrar otra reacción. Seiya estaba apunto de decir algo mas pero no pudo. Sus labios se sellaron drásticamente. Quería decir algo pero no sabia que para no verse aun mas estupido. "Imagino que el desfile se llevara a cabo en… ¿En un hotel?"
"¿Cómo puedes hablar así de ella? Tu, quien dices ser su esposo, no la conoces lo suficiente, porque si la conocieras…"
"No he pedido la opinión de terceros." Ni siquiera lo miro. Sus ojos seguían fijos a los de Serena. En algo tenia razon el estupidin que acababa de hablar. Él no la conoce. Hubo algo que deseo decir pero que mejor calló. "Vamonos." Finalmente, después de romper contacto con ella, dio media vuelta esperando que ella lo siguiera.
Pero Serena se paralizo. Esos segundos, o minutos, fueron los más largos en los que Seiya la miraba directamente a los ojos. Giro para ver a quien anteriormente había tomado su mano. "Perdóname, una vez mas." No sabía ni porque, podía pelear y lo sabia, pero termino siguiendo a Seiya.
"Sere –" Llamarla o pedirle que no se fuera otra vez seria inútil. Finalmente conoció al hombre que, sin saberlo, arruino sus expectativas.
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"¡Me has hecho perder millones! ¡Millones, Serena, millones! Y todo por una estupidez como esta. Me imagino que debes de sentirte orgullosa por tus logros. Finalmente lograste arruinarme el que seria el mejor negocio de mi vida."
"¡Nunca te pedí que vinieras! En todo caso también deberías de alegrarte por arruinarme el que seria el mejor viaje de mi vida. Es mas, ¿por que estas aquí?"
"Mentiste. No estoy dispuesto a ser la burla de quien te vea tomada de la mano de otro. No necesito tus mentiras, Serena."
"Yo tampoco necesito tus celos, Seiya."
"Lo estaría si me importaras y aun así lo dudaría. Te puedo asegurar que en este momento lo último que siento son celos. Lo único que en este momento deseo es encontrar la manera de hacerte pagar por lo que hiciste." Sonrió dentro de todo ese rostro de malhumorado. "Y creo que ya la encontré. Estoy seguro que hay una sola manera en la que puedes entender cual es tu posición en mi vida."
"Me tratas como si fuera una niña a la que le puedes imponer cualquier castigo o reglas. Soy tu esposa, no tu hija."
"No eres ninguna de las dos. Estoy cansado de ti. Estoy cansado de las tonterías que haces solo para perjudicarme. Y hay una sola manera de arreglar nuevamente nuestras vidas."
"No, no hay ninguna manera. Tienes razon, me alegra que hayas perdido ese viaje que anhelabas tanto. Pero al mismo tiempo no me da tanto gusto ya que por eso yo también saldré perdiendo."
"Cuando tuve la genial idea de condicionarle a tu padre ese préstamo a cambio de ti, jamás imagine que me casaría con la mujer mas ambiciosa que jamás haya conocido. En realidad en ningún momento me intereso conocerte o conocer tu opinión al respecto. Lo único que me interesaba en ese momento era tener una linda cara posando junto a mí para mi beneficio. Una familia siempre es un punto fuerte para los negocios. Finalmente descubrí que es lo que mas te interesa."
"¿Lo que mas me interesa? ¿Qué sabes tu de lo que a mi me puede llegar a interesar?"
"Mas de lo que tu te puedes imaginar. Eres bonita, algo que no pasa desapercibido para los hombres que se acercan a ti. Eres ambiciosa, algo que no pasa desapercibido, por supuesto, para mis cuentas. Conmigo tienes lo que siempre estuviste acostumbrada a tener y mucho mas. Pero no más. Desde ahora tienes dos opciones para cambiar eso."
"¿Ahora piensas condicionarme? Fuiste tu quien me quiso a tu lado y ahora tienes que aceptar esa realidad."
"Esa no será la misma realidad por mucho tiempo. Tan solo tendrás dos opciones, no más. O voluntariamente, dentro de un mes, firmas nuestra separación…"
"¡Que!"
"…O prefieres vivir conmigo dentro de esa familia…"
"Esta bien, elijo la segunda opción." Sonrisa victoriosa.
"…Aun somos jóvenes pero eso no implica que no desee al siguiente heredero de INTANEK." Finalizo haciendo que la sonrisa que Serena comenzaba a mostrar se desvaneciera.
"¿Tener yo, ¡Yo!, un hijo? ¿Y tuyo? No cabe duda que algo durante este viaje te afecto. Yo no dejare que mi vida se arruine de esa manera. Seiya, vivimos bien, vivimos ignorando que el otro existe hasta que nos necesitamos para algo que puede importar. ¿Para que cambiar eso? Esta bien, reconozco que me equivoque al venir aquí pero…pero… ¿Para que cambiar todo? Yo no quiero regresar nuevamente a esa casa. Tampoco quiero perder todo lo que ya tengo y mucho menos arruinar nuestras vidas. Quizás…"
"Bueno tu decidiste cambiar mi forma de pensar. Te puedo asegurar que hay cientos de mujeres que lloran y suplican por tener el lugar que tu tienes en mi vida."
"¿En tu vida? ¿Y cual es ese lugar? Ninguno. No tengo lugar en tu vida así como tú no la tienes en la mía. Puedes irte con todas las mujeres que desees, eso a mi no me interesa. ¿Quieres a cientos, miles, millones? Puedes tenerlas a todas, absolutamente a todas."
"¿Tienes miedo a perderlo todo, no es así? Yo no, yo estoy cansado de ti tanto o mas de lo que tu lo estas de mi. Esta bien, por mi y voluntariamente comenzare con los tramites de divorcio lo mas pronto posible."
¿Perder esa vida de reina? ¿Perder la tranquilidad de vivir dentro de su hermosura? Necesitaba responder rápido o decir algo antes de que él saliera por esa puerta que ya estaba por abrir.
"¿Por qué haces esto? Yo no te importo, tú no me importas, ¿Para que hacer esto? Tú eres libre, tanto como lo soy yo. ¿O es que acaso estarías dispuesto a perder la libertad de conocer mujeres hermosas y…?" Calló. Ya era tarde, él había salido.
Pero si había algo que Serena no estaba dispuesta a perder. Jamás permitirá que se le arrebate una vez más la vida a la cual siempre ha estado acostumbrada. Si de algo podía estar segura era que Seiya tampoco dejara esa vida cómoda de locura. Deducía que solo estaba molesto por la perdida de ese negocio.
Se tuvo que sentar antes de que sus piernas la traicionaran. ¿Llorar? No. Pero si le dolía el simple hecho de pensar en regresar nuevamente a la casa de sus padres. Hace mucho que no recordaba. Su vida ha sido difícil a pesar de no serlo más con Seiya.
Ella jamás tendrá un hijo que viva dentro del mismo martirio en el que ella vivió. Ambas opciones no le favorecían.
"Él cambiara de opinión, estoy segura…ojala…" Suspiro. "…espero."
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"Buenas noches." Seiya levanto el rostro al escuchar el saludo muy cerca de él. Frente a él, viéndolo, se encontraba el mismo hombre que horas atrás tomaba la mano de su esposa. "Se que es noche y me ha costado mucho trabajo encontrar su ubicación pero, ¿Puedo hablar con usted?"
"No solo eres cínico, sino también impertinente. ¿Qué quieres?" Tomo su copa en el momento que pregunto.
"Necesito hablar con usted sobre…sobre ella."
"¿Sobre ella? ¿Y quien es ella?"
"Necesito hablar sobre…sobre su esposa."
Nuevamente Seiya dejo la copa sobre la mesa y movió la mano, indicándole al hombre que se sentara.
Le pareció que la conversación podría ser… ¿Interesante?
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¡Bonjour!
…Serenity Kou…
