Disclaimer: los derechos y personajes de sword art online y kono subarashii sekai ni shukufuku wo le pertenecen a reki kawuhara y a Natsume Akatsuki
Capítulo 1: bienvenida a Axel
Alice se topó con el hombre de traje elegante y la máscara dividida en dos colores, esta se quedó mirándolo
¿Acaso hay algo en mi rostro? – pregunto tocándolo - bueno ya veré después, empieza a caminar
El hombre empezó a caminar, y Alice empezó a seguirlo el camino era de tierra, no muy distinto a del lugar del, cual venia, pero el ambiente era más vivo que el opresivo ambiente de su mundo, caminado unos minutos tras el hombre llegaron a un pueblo bastante grande, protegido por una gran muralla rodeándolo, pasaron por un puente, y entraron a la ciudad, donde un grupo de hombres trabajaban en la muralla reparándola de los daños que esta tenia.
Bien escucha – volvió a hablar el hombre – este lugar es Axel, toma esto – él le lanzo una bolsa de dinero – en esa bolsa hay dinero, dirígete a el gremio de aventureros a registrarte, moi te dará un lugar donde quedarte – el hombre le miro – pero a cambio de que tu trabajas para moi y pagues tu habitación, 2000 eris por semana, cuando termines ve a buscarme a la tienda de artículos mágicos –
Espera ¿cómo se supone que encontrare esos lugares? – al voltear el hombre ya se había marchado del lugar - Ahh demonios
Sin más opciones Alice empezó a caminar por el pueblos, le era familiar ese ambiente vivo, ver a las personas caminar y charlar entre ellas todo el tiempo, era muy diferente a centralita, las personas Vivian con una ley estricta y varias veces se les prohíba salir de sus hogares a menos que fuera por víveres, esta le pregunto a una mujer mayor que pasaba por allí donde estaba el gremio de aventureros, el ver sus ropas, la vio extraña la mujer, pero después esta le dio la dirección de donde se encontraba el edificio que buscaba, todo el mundo le miraba continua mente, y llego a escuchar algo sobre su ropa.
Le parecía extraño eso, solo estaba usando su ropa de aprendiz de caballero, una camisa larga azul marino, con una parte que caía hasta un poco más debajo de sus pantorrillas y un pantalón del mismo color junto a sus zapatos, tardo 30 minutos en encontrar el gremio, de hecho se perdió varias veces, hasta que se puso a caminar y pudo encontrar, al entrar pudo verlo mejor, varias mesas de madera, hombres en su mayoría musculosos bebiendo cerveza, el lugar estaba bien decorado y en buen estado, una mujer sosteniendo una bandeja se le acerco, esta era castaña. Pelo corto y desordenado, usaba un traje de sirvienta un poco más estilizado que los que ella vio
Buen día, bienvenida a el gremio de aventureros – la mujer le saludo – si viene a comer, por favor tome asiento y tomare su orden en unos momentos, si busaca hospedaje pase a la recepción, y si viene a registrarse igual mente pase a recepción –
Gracias – Alice agradeció, y camino a la recepción –
Se sentía incomoda, todos la miraban con curiosidad, otros nerviosos, es como si su presencia los incomodara, siempre que esta se presentaba junto a su maestra como aprendiz, antes de recibir el suyo, recibía esas miradas de las personas, pero poco le importaban, ahora se sentía incomoda, y sentía su estómago revuelto por las miradas, al ser juzgada por quienes le vean, camino hacia la recepción, y se formó en la fila, por un largo rato, hasta que llego con la recesionista, una mujer de grandes pechos, rubia y de ojos azules usando una camisa blanca escotada
Buen día – animado saludo a Alice – como puedo ayu
Ella se calló de la nada al verla, y empezó a sudar nerviosa al verla, Alice no entendía que pasaba allí, no era hizo nada para causar esa reacción en la chica que le atendía,
¿Cómo Puedo ayudarle? – nerviosa completo la pregunta –
Alguien me dijo, que debía registrarme como aventurero – extrañana hablo –
Cla-claro – esta le dio una orbe - pon-ponga su mano aquí –
Alice obedeció la orden, y puso su mano en el orbe, vio como un láser salía del orbe y escribía algo en una tarjeta hasta que termino de hacerlo, y la mujer la tomo y empezó a leerla
Alice Schubert - leyó el nombre la mujer –
Alice se quedó callada, aquel hombre no mentía ese era su nombre real, si esa cosa lo puso allí, jamás pensó en tener un apellido, al final si era una humana cualquiera como el resto
Va-valla – sorprendida le vio – eres la segunda persona con el nivel y stads más altos que eh visto registrarse, apenas te registraste y ya estás en nivel 25, con estadísticas encima del promedio, incluso la inteligencia – la adulo la mujer - como clases a escoger eres apta para elegir entre caballero y paladín como las óptimas para ti
Caballero y paladín, Alice se tomó la cabeza un momento, pues un repentino mareo la invadió, al ver frente a la mujer que la atendía pudo verse a ella misma, vistiendo la armadura blanca que solía usar como aprendiz y caballero novata, junto a ella, la misma chica que vio en la mansión, esta vez usando una armadura un poco incompleta de color blanco y dorado, con ropas naranjas bajo ella, con su cabello recogido en una coleta, ambas le extendían la mano y le decían algo que no podía escuchar
¿Te encuentras bien? – le pregunto la mujer -
Si… estoy bien – Alice sacudió su cabeza –
¿Ya te decidiste por una clase? – pregunto amable –
No – negó Alice – lo decidiré después – esta vio la tarjeta con el nombre –
Al registro – la recepcionista hablo – ti-tiene un monto de algunos eris
de acuerdo – Alice tomo la bolsa que el hombre llamado vanir le dio la puso en el mostrador –
La recepcionista tomo la bolsa y conto las monedas en ella, y después miro a Alice a la cara
El monto es exacto – respondo – si gusta puede tomar una misión del panel, adelante según la dificultad es la paga
Alice solo asintió, pero ignoro eso y de inmediato salió del lugar y empezó a caminar sin rumbo, en busca de la tienda que el hombre menciono, de todas maneras no tenía muchas opciones, él le dio el dinero exacto para su registro, podía disfrutar de la vistas del pueblo, era bastante grande a decir verdad, las personas se alejaban de ellas, u otros la veían nerviosos, cosa que la incomodaba de muchas maneras, entre las personas murmuraban, los hombres se veían muy desanimados y las mujeres, murmuraban y sonreían al verla por alguna razón, como si planearan algo, a lo lejos pudo ver a una chica de pelo rubio y pálido, que usaba una especie de habito de monja azul, repartiendo panfletos desesperada a los habitantes que la evitaban a toda costa incomodos.
No tomo mucho tiempo para que esta se fijara en ella y corriera más rápido de lo que Alice pudo notar, Asia ella
¡Hola! – esta se puso justo frente a su rostro –
Puedes alejarte un poco – incomoda Alice dio un paso a tras –
Déjame presentarme – hablo la rubia – soy cecili, una sacerdotisa del culto de axis toma – esta le dio un panfleto –
¿Esto es? – Alice lo reviso, las letras eran extrañas, pero podía leer aquel lenguaje – en verdad lo siento, pero yo ya tengo mi fe depositada en otra deidad – Alice de forma seria le regreso el panfleto –
¿De verdad? – la rubia se decepciono – el culto de axis, de puede ofrecer más que ser una fiel seguidora de la diosa eris –
Yo no conozco a esa tal eris – irritada hablo Alice – yo le sirvo a la diosa stacia – empezó a caminar - no deberías ni profesar tu religión por encima de la de ella, esa es una gran falta
Rayos y yo creí que no nosotros éramos intensos con adoras a la diosa del agua – dijo la llamada cecili en voz alta – entre todos los cultos, jamás escuche el nombre de stacia, además este lugar es libre, así que cada persona puede adorar a su dios sin represalias… o acaso ¿tu diosa solo permite que se le adore a ella y los tiene como mascotas encerrados? – pregunto –
Alice solo se calló, eso era verdad, stacia a pesar de formar parte de las 3 diosas de la creación, y la iglesia axioma como representante directa de stacia y en menor medida de terraria, solo permitían la adoración de estas dos, miles de escritos sobre stacia y terraria existían, y los pocos sobre solus no eran tomados en cuenta, incluso entre las clases sociales los más pobres, no podían tener fe en terraria o stacia, solo en solus, y aun así eran repudiados y sometidos por la iglesia como esclavos.
No supo cómo responder a lo que la chica le pregunto, solo se quedó allí parada, un buen rato hasta que volvió en sí y vio que la rubia ya no se encontraba en el lugar, sin más siguió caminado sin rumbo fijo, solo sumergida en su cabeza cuestionándose, cuestionando a su iglesia sobre lo que pasaba, todas las cosas que hizo en nombre de la voluntad divina. Ella sin saber cómo llego frente a una tienda y de allí salió el hombre de traje y mascara
Valla, al parecer en tu mente hay recuerdos sobre cómo llegar aquí aun, o solo fue suerte – burlón hablo – pasa
Sin más que hacer Alice entro a la tienda, llena de frascos y contenedores y varios cachivaches en las estanterías, así como piedras brillantes, siguió a el hombre de traje hasta la parte trasera de la tienda, donde había una puerta, y al abrirla, era una habitación mina miente equipada, había una cama allí.
Esta será tu habitación – le dijo el hombre – como sea, tengo asuntos que atender, encárgate de atender la tienda, todo tiene un precio establecido, y si lo rompes lo pagas – sin más el hombre se fue dejándola sola –
Suspirando resignada, Alice dejo su espada en la habitación y salió de la parte trasera del local y camino hasta la parte delantera y vio al hombre del traje parado allí, para que después de verla a ella e irse de allí.
Alice empezó a inspeccionar la tienda bien, había todo tipo de objetos, botellas, collares, esferas, líquidos extraños y otras cosas, revisando más encontró las cosas de allí interesantes, podía leer algunas cosas, pero le costaba algunas otras más extensas o difíciles.
Esta decidió sentarse en una silla de una una mesa cerca de una ventana en la tienda, se quedó allí sentada un buen rato hasta la campana que adornaba a la puerta de la tienda se abrió y entro a esta una chica peli plata, era baja, tenía ojos morados, una cicatriz en su mejilla, usaba una ombliguera gris con verde, shorts cortos de mezclilla, medias negras y botas, además de tener un cuchillo enfundado en su cinturón.
De forma inmediata Alice se puso alerta y no dejo ver nunca sus manos o funda del cinturón alerta del objeto del cinturón.
La tensión se notaba, la chica de pelo plata se quedó allí parada un buen rato, analizando a Alice, no haciendo ningún movimiento brusco, solo relajada hasta que suspiro y saludo
¿Qué hay? – levantando la mano esta le saludo –
Alice no respondió todos sus sentidos estaban alerta del cuchillo en el cinturón de la chica –
¿Dónde están los dueños del local? – pregunto sonriente -
Alice de nuevo no reacciono, pero de un rápido moviente se levantó de la silla, y vio como el cuchillo de la peliblanca le roso el rostro, de un rápido movimientos, tenía suerte de tener una velocidad de reacción alta, de no ser así, ese corte en su mejilla sería una puñalada directa en su rostro, maldecía de forma interna no tener su espada en ese momento, pero rápidamente tubo que esquivar otro tajo rápido de la chica, dando un sato asía atrás de forma rápida, estaba nerviosas, esa chica era rápida, demasiado rápida, unos momentos antes de que ejecutara otro de sus golpes pudo ver por unos instantes a una peli gris, de ojos rojos vistiendo una armadura blanca con detalles negros, apunto de darle un golpe con su arma
Sistem call – de forma instintiva puso su mano frente a ella –generate burst elemeto – de su mano, salió una ráfaga de viento la suficiente mente potente para sacar volando a la peli gris, mandándola a estrellarse contra una pared –
Pero antes de nada esta se puso de pie, y dio un salto a una de las paredes y desapareció, Alice estaba atenta a cualquier movimientos, pero nada, al parecer se había ido de la nada no estaba allí dentro ya, viendo la pared, pudo ver que el choque de la chica solo causo que algunas cosas se cayeran de esta, y otras pocas se rompieran, sin más que hacer, se dispuso a limpiarlo, y acomodar las cosas, algo andaba mal se supone que su arte sagrada debería haber hecho un mayor daño, más que solo lanzar lejos a la chica, aun desconfiada esta fue por su espada, de verdad no tenía nada especial, era una espada común, solo que de color dorado, a pesar de tener ya a un aprendiz, este ya poseía un arma entregada por la sacerdotisa de la iglesia, todos los caballeros lo hacían, incluso una armadura de caballero, y ella aun usaba la de aprendiz.
Volviendo a su puesto, Alice empezó a mirar nerviosa la puerta, no supo cuánto tiempo paso, pero cuando escucho la puerta abrirse, esta tomo el mango de su espada, y la desenfundo, corrió a la puerta y dio un tajo a quien entraba, el que abrió era el mismo hombre que le enseño a la rubia en la mansión, y el que le dio ese lugar, el tajo dio, pero el hombre no se movió para nada pero aun así, no pudo ni rosarlo con su espada, es más incluso al dar el golpe, esta se calló de cara y quedo frente a el sujeto quien la veía con lastima
Que decepcionante – dijo este soltando un suspiro – ni teniéndome a escasos centímetros acertaste le golpe – este empezó a caminar – supongo que es algo que tenía que esperar de ti
El hombre no dijo nada más y entro a el lugar dejando a Alice pararse sola, Alice se levantó del piso y camino así el asiento donde estaba sentada, el hombre solo fue tras el mostrador y se puso a silbar aburrido, así paso el resto del día, hasta que llego la noche, el hombre cerro el local, que solo tuvo 2 clientes en todo el día
Bien – hablo el hombre – si alguien pregunta, eres una bastrada de un noble – le dijo serio – solo di tu nombre, y no des ninguna información más, será un dolor de cabeza eso, pero no es raro por aquí, que los nobles tengan hijos con aventureras o empeladas …. Te puedes ir, en cuanto la tendera inútil vuelva, ya no serás tan requerida aquí, así que podrás tomar misiones de cacería de monstros – le dijo –
Alice asintió, y se fue a su habitación, Alice solo dejo su espada recargada en una pared, y se tumbó en la cama, tenía mucho que aclarar, solo cerro sus ojos, y callo dormida de manera rápida.
Hola – una voz le llamo –
Ehh? – Alice observo el lugar donde se encontraba – donde
Una disculpa – la voz volvió a llamarla – déjame presentarme, soy eris la diosa de la fortuna
Alice diviso a una chica baja, peli plateada, ojos morados y un habito azul, estaba sentada en una especie de silla de madera
Lamento las molestias – de forma amable hablo – pero me temo que hubo un error en cuanto tu existencia – siguió hablando – veras, el alma que posees sigue viva, con eso quiero decir que, su vida aquí, sigue siendo útil
¿Qué quieres decir? – molesta pregunto –
Que lo lamento de verdad, pero no te preocupes, los recuerdo de ti, en ese otro mundo serán borrados – explico eris – ahora enviare tu alma de regreso a su cuerpo original
Alice quería responder, pero un circulo brillante se formó debajo de ella, y una luz emergió de este, la chica de nombre eris le saludo con una sonrisa, y podía sentir dolor, sentía como si le estuviesen arrancado algo de ella, quería gritar, pero no Salió ruido de sus labios, no tenía ni voz, solo atino a incarse y abrazarse con dolor, vio como la cara de la mencionada eris cambio a una de nervios.
Pudo ver como el circulo que la rodeaba se volvía negro, la cosa negra que la envolvió antes, en el templo abandonado volvía a cubrirla, no podía moverse podía ver como la masa negra la cubría por completo su cuerpo.
AHHHHH – Alice se despertó de golpe de su cama – donde – ella toco su cuerpo – pudo ver que su ropa estaba fuera de su cuerpo, solo tenía ropa interior –
Alice se quedó en su cama sentada sudando y respirando bastante agitada, tardo unos minutos en recuperarse, Alice busco con su mirada su ropa, y logro verla tirada por el piso de forma al azar, tomo su ropa y la sacudió y se vistió, tomo su espada y la puso en su cintura y decidió salir del lugar donde se quedaba y llego a la parte delantera de la tienda
Ohh moi puede sentir las emociones negativas que están fluyendo en ti – vanir se regocijo por eso – pero a pesar de ser muy reconfortante para mí, ponte a trabajar, que el dinero no se gana holgazaneando
Fue lo último que escucha de vanir, que puso cajas con objetos sobre el mostrador y le señalo las estanterías a Alice, quien solo asintió y empezó a acomodar las cosas en el anaquel que le corresponden a cada objeto que veía con similitud, o podía leer de forma correcta.
Tardo unos minutos haciendo esto, hasta que la campana de la puerta sonó y entro por allí, la misma mujer de pelo café que vio el día anterior fuera del templo, donde apareció, esta al ver a Alice allí puso una cara asustada y corrió con el hombre del traje y mascara
Vanir-san – ella empezó a zarandearlo – por favor se are lo que usted quiera, no me eche de mi propia tienda por favor – llorando repetía esto – ya no compare más cosas, sin antes consultárselo
Lo que sea – el hombre sonrió – bien, tu – señalo a Alice – puedes irte ya, ve a el gremio – y tu tendera inútil sígueme atrás – tomándola de su túnica la arrastro –
Alice vio eso, pero lo dejo pasar y salió rumbo a el gremio donde se registró a recoger una misión fácil, para conocer a que se enfrentaba ahora mismo en ese lugar extraño.
Volviendo a la tienda, vanir llevo a la mujer la parte trasera de la tienda la dejo allí parada, mientras buscaba algo
Aquí esta – dijo sonriente – atrápala tendera inútil – este le lanzo una daga –
Ahhh – wiz, tomo la dama asustada de que le diese – ¿por qué eso? – wiz le estaba recriminado – auch – esta soltó la daga –
Interesante – vanir se tomó el mentón – entonces estaba en lo correcto, tiene un olor nauseabundo como el de la arcipreste inútil, pero más tenue – este tomo la daga y la lanzo a un lado –
Vanir-san – la peli café le llamo –
No es nada tendera inútil – este camino – espero que no compres nada inútil de nuevo –
