X-x-X-x-X-x-X

- FISONOMÍA -

X-x-X-x-X-x-X

Nota – Nada me pertenece, solo la idea de la historia con los personajes de SM.

X-x-X-x-X-x-X

- CAPITULO -

- IV -

X-x-X-x-X-x-X

- CONFUSIÓN -

X-x-X-x-X-x-X

"¡Ya puedes dejar el melodrama!"

Parecía que había pasado la peor noche de toda su vida. Lo que hizo que la cabeza le doliera aun mas no fue el grito ni como la persona entro a su habitación, si no como la puerta fue azotada cuando él entro en su totalidad.

Era de esperarse sentir como había subido a su cama solo para descubrir su rostro. "No necesitas fingir mas."

Ella sentía sus ojos algo abultaditos y con inmensos deseos de cerrarse, lo último que Serena quería era que él la viera así. La noche anterior había sido suficiente. Pero él no se detuvo ahí. No solo subió a su cama para descubrirle el rostro, también se atrevió a tomarla del brazo para que bajara de ella.

"¡Suéltame! Lo último que quiero ahora es hablar contigo. ¿O que me vas a decir? ¿Vienes a burlarte por como me viste anoche? ¿Qué quieres? ¿No se supone que tienes asuntos mas importantes con que lidiar que estar aquí?"

"Escucha, Serena. Anoche, por tratar de ser amable contigo, me compadecí de ti…"

"Yo no recuerdo haber pedido tu amabilidad."

"…Imaginando, o queriendo pensar, que eras un ser humano común y corriente." Seiya continuo, ignorando el comentario de la mujer delante de él. "Pero esta mañana, queriendo ser aun mas amable contigo, sabiendo que de alguna manera tenemos que aprender a vernos constantemente, quise…quise hacer una pequeña visita."

"¿Cuál es tu punto? Quiero regresar a dormir y tu conversación me da aun mas sueño."

"Yo soy un hombre madrugador y se que tu padre también lo es, razon por la cual, antes de dirigirme a la empresa, me desvié. Quise compadecerme de tus dramáticas lágrimas y lo visite. No hay por que preocuparse mas, Señora esposa mía…"

"No me gusta esa ironía con la que te refieres a mi. ¿Dramática? Soy inteligente en muchas cosas y…"

"Y esta, exactamente, también es una de ellas. ¿Sabes que es esto?" Comenzó a mover de un lado a otro, frente a ella, un papel. "Es la copia de la medicina de tu padre."

Los ojos de Serena dejaron de querer cerrarse e inmediatamente arrebato el papel. Sus ojos no solo dejaron de cerrarse, si no que también se agrandaron más de lo normal. "Él no pudo haber hecho esto."

"Lo hizo, lo hizo y tu fuiste cómplice de esa absurda mentira. Lo hiciste solo para conmoverme y dejar que él adornara ese cheque con los ceros que él deseaba para su supuesta recuperación."

"Seiya. Seiya reconozco que a veces soy algo caprichosa e intento obtener lo que sea solo para satisfacer mis ambiciones, pero de eso a esto hay una enorme diferencia. Yo ni siquiera podría pensar en intentar manipularte para…"

"¿Pero que importa? Finalmente sigo siendo tu mina de oro."

Los ojos de Serena se mantuvieron en esa copia mientras él salía de la misma manera en la que entro a su habitación.

"¿Cuándo me dejaras en paz…Señor Tsukino?" Sus ojos inertemente se levantaron para ver la puerta. ¿Mina de oro?

X-x-X-x-X-x-X

La puerta parecía que iba a ser derrumbada si no se abría inmediatamente. Algo dormido y sin saber bien el camino, Andrew llego satisfactoriamente a abrir. "¿Qué haces aqu…?"

La pregunta fue cortada al ver a Serena entrar sin ser invitada y con rostro de tener no intenciones de saludar. "Exijo una explicación. ¿O es que acaso ahora eres el súper hijo que nunca te atreviste a ser y quieres remediar algo mintiéndome a mí?"

"¿De que estas hablando, Serena? Tengo dos días en Tokyo y nuevamente quieres pelear. No se el por que de tu aparición y por que tu malhumor, no que sea extraño en ti, claro."

"No quiero bromear, sabes que nunca me han gustado las bromas. Pero lo que me dijiste ayer fue mentira, o broma quizás, y lo sabes. Por tu culpa tuve…" No, no iba a dar información de algo a lo que no debería de darle tanta importancia. "Señor Tsukino no esta enfermo."

Andrew sonrió, quizás esperando esa reacción por parte de Serena. "Mama me llamo. Te extraña tanto como a mí. Quiso que de alguna manera te inducirá a visitar tu viejo hogar y…"

"Una mentira, quise imaginarlo pero cada vez me doy cuenta de que aun tengo mucho que aprender para no confiar tan rápido, aunque eso te incluya a ti. Seiya tiene razon y no que quiera reconocer que para algo tiene razon pero…"

"Él no tiene por que ser participe de los acontecimientos en nuestra familia. Serena, esta bien, reconozco que quizás mi mentira no fue la más apropiada pero ella me lo pidió. Tengo años de no verla y me pidió regresar solo para ser participe de la celebración este fin de semana. Quiere que ambos estemos presentes y…"

"Suficiente es suficiente. Desde que salí de esa casa lo último que he querido es regresar, aunque sea para visitar. Pero lo que hiciste solo sirvió para no dudar de que tu padre siempre aprovechara la oportunidad de seguir siendo el mismo. Al final fue Seiya quien termino siendo el único tonto en creer mas que yo."

"¿De que estas hablando?"

"De que no me interesa regresar y ver a tu padre. Quizás mama merezca el sacrificio, como tu quieres llamarlo, de que regreses solo para verla."

"Son años desde que me fui de casa. Aquella vida ya paso, ambos creo necesitan la oportunidad de hablar serenamente y ser nuevamente la familia que alguna vez nuestro padre tuvo."

"Dices eso tan fácilmente por que tu huiste de la tormenta en la que se convirtió esa familia. Pero yo no. Yo soporte el martirio de verse culparse uno a otro mientras era yo la única que lloraba sola la muerte de nuestra hermana. Ellos se preocupaban por culparse e ignoraban lo mucho que yo necesitaba a mi hermana y lo que esa tragedia trajo a mi vida. Fueron años soportando ese martirio. Después…después no hubo más culpabilidad por que la culpa cayó sobre mí al verla siempre reflejada en mi rostro. Tú no, tú huiste y me dejaste. Y después, ahora, que mi vida esta siendo…"

"El mismo martirio. ¿O es que acaso dirás que tu vida ahora es perfecta viviendo con un hombre que no te quiere y que tu correspondes de la misma manera?"

"¿Qué puedes saber tú? Ahora todo es perfecto comparado al indestructible martirio que solo me hacia odiarme por ser igual a ella. Mírame, Andrew, soy yo, soy Serena, pero ya no soy mas Tsukino. Quizás esa era la carga de toda mi vida, ser su hija."

"Serena, eres demasiado exigente contigo misma. Pero estas equivocada, yo no huí. Yo solo quise buscar algo mejor para ti, para precisamente sacarte de ese martirio."

"¿Diez años? Diez años podrían matar a cualquiera dentro de esa familia. Yo aprendí a ser fuerte en lugar de tener que depender a que tú regresaras un día y me dijeras que ya era tiempo irnos. Salir de esa casa, Andrew, salir de esa casa fue el paraíso."

Él no dijo nada. No podía decir nada por que los ojos de Serena no le permitían decir nada. El sueño fue olvidado completamente y un solo abrazo cubrió en su totalidad a su hermana. Pero ella, en respuesta, solo se alejo, no queriendo expresar algo tan dramático como lo hizo la noche anterior.

"Perdóname. Se que fueron años interminables para ti pero…pero también lo fueron para mi. Tú siempre estuviste acostumbrada a tener todo y llevarte conmigo solo complicaría las cosas para ti. Yo buscaba poder terminar mi carrera para tener una mejor posición solo para que tú estuvieras bien. Tienes que entender que enterarme de tu boda fue algo…inesperado. Pero hablar con él de alguna manera me tranquilizo al saber que es un ser humano como tu y como yo. Solo quiero que seas feliz, Serena, y se que él no es esa felicidad. Por eso, tal y como ya lo he hablado con él, dentro de un año podrás finalmente vivir conmigo."

"¡Maravilloso! Solo espero que no quieras que brinque de alegría y te de muchos besitos por ser tan amable conmigo por hacerme el favor de llevarme. No soy la niñita de diez años que dejaste atrás, por si no lo has notado, soy una mujer que también toma decisiones." Termino por alejarse y rodear el sillón para no tener que moverlo para llegar a la puerta. "Pensare en esa reunión ya que todos mis días tienen planes y si soy sincera, ellos no están en esa lista."

"A Sammy le encantaría volver a verte."

"A mi no. No pienses ahora utilizarlo para presentarme en esa casa. No quiero repetirte cual es mi apellido ahora." Salio tomando momentáneamente el papel que solo la señora Kou puede utilizar ante los demás.

X-x-X-x-X-x-X

Ya no era necesario tener que ser anunciada. ¿Ser anunciada ella?

"¡Necesito hablar contigo!" La puerta fue azotada, para captar su atención, de la misma manera en la que él entro a su habitación esa misma mañana.

Seiya levanto el rostro pero no fue para verla a ella, si no ver que la puerta haya cerrado sin daño alguno. "No cabe duda que tenerte aquí es tener una pelea segura. ¿Qué quieres? Te he dicho que no me gusta que vengas aquí. Revolución es tu segundo nombre."

"Ya lo dije, tan solo necesito hablar contigo."

"Escucho. Pero antes que comiences espero que sea rápido ya que estoy por salir."

"Yo también espero ser rápida por que verte tanto tiempo me causa dolor de cabeza. Escucha, se que anoche…"

"Aquí están los…" Serena volteo para ver a quien la había interrumpido. "Señora Kou, buenas tardes. Disculpen la intromisión pero…"

"Pero nada. ¿Crees que puedes entrar e interrumpir mi conversación como tú quieras? Exijo que salgas inmediatamente." Seiya tan solo se llevo una mano a la frente. Definitivamente con esa mujer siempre había un problema cuando se presentaba en su trabajo.

"Unazuki, sal por favor. Hablamos después de cualquier cosa que traigas en las manos."

La linda secretaria sonrió y con un movimiento de cabeza salio.

Serena se quedo en su lugar no más de cinco segundos más. "¿Es mi imaginación o…o esa mujer entra aquí de esa manera solo cuando estoy yo aquí? ¿O entra de esa manera también cuando yo no estoy aquí?"

"Es mi secretaria. Es una mujer muy inteligente y muy competente en su trabajo. Es…es la secretaria perfecta."

"No fue esa mi pregunta. Además, Seiya, ¿Qué te esta pasando? Imagine que tus gustos eran…diferentes. Como sea, al menos espero no verla entrar tan…con tanta confianza cuando yo estoy aquí. No quiero que se me juzgue por permitir estos actos de simpatía tuyos."

"Claro, no hay problema, se hará tal y como tu lo has dicho. ¿Alguna otra petición? Tengo algo de prisa y no deseo perder el tiempo contigo." Dejo su asiento, para tomar solamente unas llaves y dirigirse hacia ella. "Tengo que irme. Es realmente importante mi reunión y tu, si no me estas sacando dinero, solo me quitas el tiempo."

Serena quedo estática por esa frase tan…tan ambiciosa. "Estoy cansada. He tratado de darte una explicación pero tú no quieres escuchar. No me importa más. ¿Quieres pensar que eres mi mina de oro? Entonces lo eres. ¿Quieres pensar que solo soy una compradora compulsiva? También lo soy. ¿Quieres pensar que te quito el valioso tiempo que solo tú puedes tener? Entonces te lo quito. Y si también quieres pensar, o dar a entender, que estoy celosa por la entrada con tanta confianza de esa estupida, también puedes pensar que lo estoy."

"¿Lo estas?"

"No."

"Lo acabas de decir."

"Dije si lo querías pensar. Seiya, no seas tontito, mis gustos son…mucho mas exigentes."

"Esta bien, esta bien, no hay problema. ¿Qué quieres dar a entender con todo esto? No estas siendo clara con tus ideas y no haces mas que hacerme perder tiempo."

"Sere rápida y sin reservas. Espero que escuches bien por que solo lo repetiré una sola vez." Tomo aire. "Si no me quieres creer al decirte que yo no tuve nada que ver con lo que mi padre hizo, ya no es mi problema. Él es él y yo soy yo. En todo el tiempo que hemos estado viviendo…" ¿Cómo podía decirlo sin que realmente tenga que escucharse tan cierto? "…Bajo el mismo techo, no los he visto y…"

"Serena, tus excusas salen sobrando. ¿O es que ahora te importa lo que yo pueda pensar de ti? Nunca te ha importado. ¿Qué más da? Tan solo fueron unos cuantos ceros. Te puedo asegurar que tú gastas más que eso en un mes. Serena, a mi no me importa tener una explicación por que tus explicaciones terminan siendo siempre una mentira. Y eso debería de no importarte a ti tampoco ya que después de todo eres su hija y para mi mala suerte, también eres mi…eres la mujer con un rostro lindo que quise tener a mi lado, aunque eso signifique tener que soportarte."

"No te entiendo, Seiya, ¿Si dices que no tiene por que importarme, por que me lo reprochaste?"

"¿No es obvio? Para que sepas en lo que te convertirás si sigues siendo tan ambiciosa como lo eres hasta ahora. ¿No lo entiendes, verdad? Tu eres igual a él y aunque niegues el volver a verlo…jamás dejaras de ser como él."

"¡Eso no es verdad! Yo no soy como él por que él no es mas que…"

"¿Tu padre? Lo es, si. Y tú sigues sus mismos pasos. Pero esta fue la última vez que él recibe algo de mí. Tu, Serena, por el contrario, puedes seguir disfrutando de llevar mi apellido. ¿Es que no te has dado cuenta? Tan solo es todo una farsa."

"No me importa. Farsa o no, no me importa. Pero a ti, a ti te quiero conmigo en la casa de mis padres este sábado para celebrar, junto con ellos, como la pareja que ellos se encargaron de juntar y de la que tú crearás una fantasía, el aniversario de sus veinticinco años en el mismo martirio. ¿No es genial? Deberíamos de aprender de ellos para soportarnos mutuamente."

"Hay una enorme diferencia. Ellos se quieren, aunque sea a su manera. Tu para mi no eres mas que eso, una fantasía, y yo para ti…"

"Tu para mi eres solo un estupido que termina siempre ignorando lo que hago o lo que quiero. ¿Me querías a tu lado? A tu lado estaré hasta que yo decida irme. Hasta que realmente me canse de seguir viendo tu cara todos los días."

"No has entendido. No has entendido la diferencia entre ambos. Y respecto a esa supuesta reunión, puedes imaginarme a tu lado al entrar a tu casa, por que físicamente no estaré."

"Lo estarás, querido esposo mío, lo estarás, aun así tenga que llevarte yo misma arrastrando. No habrá cámaras ni personas importantes, pero espero que sepas tomar tu lugar dentro de la familia que decidiste adoptar al llevarme contigo."

Él rió por la ironía. Rió, contrario a la reacción que ella tiene cuando él es el irónico. "Veo que después de todo lo que dije, no entendiste. No entendiste lo poco que me importas."

"Lo entendí. Lo entendí perfectamente. Y si tú puedes utilizar mi lindo rostro para posar junto a ti para tu beneficio, yo también quiero utilizar tu lindo rostro para mi beneficio. ¿No es por eso que seguimos juntos? Para complacer a los demás. Y no te preocupes, por que lo ultimo que me interesa es tenerte a mi lado todo el tiempo. Solo somos razonables."

No fue él, pero fue ella quien termino saliendo. Dando la ultima palabra.

X-x-X-x-X-x-X

Ya era media noche. Sus ojos, a pesar de intentarlo inútilmente, no podían mantenerse cerrados. La luna brillaba por su bacón divinamente. A veces ha querido encontrar el significado de su vida, pero no lo había. Él ya lo ha dicho y ella se lo ha repetido un millón de veces. ¿Qué pasara cuando ambos terminen siendo completamente indiferentes al otro?

Hay veces que pensaba ya conocerlo pero él siempre sale con algo completamente diferente a lo que ella ya conoce de él. La noche anterior era el ejemplo perfecto de esa abrupta conclusión. Él había dicho que trato de ser amable con ella. Pero lo que ella no podía encontrar era la razon. Quizás él si desea seguir viviendo ignorando peleas y a hasta ella. Por eso mismo fue solidario. Pero hubo una pregunta que cruzo por su mente. Una sola pregunta.

"¿Hubiese yo hecho lo mismo?"

Pregunta que no encontró respuesta al escuchar como su puerta fue golpeada un par de veces. El reloj, no muy lejos, marcaba exactamente 12:27 a.m. y la luna le dejaba ver que realmente era noche.

Algo molesta por la interrupción, e imaginando que era él, abrió rápida y furiosamente. "Imagine que todo había…" Calló al ver que era una de las empleadas. "¿Qué quieres a esta hora?"

"Señora, lamento despertarla pero…pero hay quienes la buscan. Son la seguridad de…y…señora, su esposo ha tenido un accidente."

"¿Qué?" Los ojos de Serena expresaron algo más que sorpresa.

X-x-X-x-X-x-X

Tuvo que esperar unos cuantos minutos, pero finalmente la dejaron entrar. Se detuvo al cerrar la puerta, ya que no sabia si continuar.

Pero pudo verlo. Ahí estaba él. En una cama con sabanas blancas cubriéndolo hasta el pecho, mientras que la maquina que monitoreaba su corazón era lo único que le dejaba saber que seguía vivo.

Lentamente dio unos cuantos pasos más, hasta llegar a un paso de esa cama. Era la primera vez que lo veía así, tan dormido, tan sereno, tan callado. "Eres un tonto, Seiya, me haces salir de casa tan tarde solo para estar aquí." Pero algo en ella la llevo a acariciar la frente de ese hombre tan indefenso por el momento. Definitivamente era la primera vez que lo veía dormir y no pudo dejar de verlo. Dio el último paso para que su mano bajara y tomara la de él. "¿Pero que has hecho para estar aquí?"

Ya no quería estar ahí, algo la hacia sentirse incomoda, así que soltó la mano, pero antes de que saliera en su totalidad, un dedo fue lo único que él, dormitadamente, pudo detener.

"No – no – te – vayas."

En ese momento, Serena descifro cual fue su incomodidad.

X-x-X-x-X-x-X-x-X-x-X-x-X-x-X-x-X-x-X-x-X-x-X-x-X-x-X-x-X-x-X

¡Hi!

Serenity Kou