X-x-X-x-X-x-X

- FISONOMÍA -

X-x-X-x-X-x-X

Nota – Nada me pertenece, solo la idea de la historia con los personajes de SM.

X-x-X-x-X-x-X

- CAPITULO -

- IX -

X-x-X-x-X-x-X

- REVELACIÓN -

X-x-X-x-X-x-X

Seiya solo pudo entreabrir un ojo. La escandalosa voz frente a él era lo suficientemente eso para que su rostro mostrara su incomodidad aun dormido.

"¿Quieres despertar de una vez? ¿Crees que no se que solo finges ignorarme?" Serena subió a la cama solo para comenzar a moverlo mientras su desesperación la llevaba al límite. "¡Despierta idiota!"

"¡Ya, Basta! ¿Qué quieres?" Seiya furioso se sentó con agilidad y le tomo ambas manos a la mujer para que detuviera lo que hacia. "¿Estas loca? ¿Qué te pasa? ¿Desde cuando puedes entrar a mi habitación como maniática?"

"¿Y es que tengo que pedir permiso para hacerlo? Esta es tu casa y lo que es tuyo es mío, así que tengo todo el derecho de entrar a todas las habitaciones de mi casa."

Seiya la soltó para empujarla ligeramente solo para que ella bajara de la cama. "Es temprano, demasiado temprano, son las…" Volteo a ver el reloj más cercano. "¿Las nueve de la mañana? ¿Desde cuando duermo tanto?"

"Desde que sales por las noches como si fueras niño intentando ocultarte de mi."

"Yo no me ocultaba de ti. Yo puedo entrar y salir de mi casa cuando yo quiera y como yo quiera. Vete, Serena, tengo mucho sueño y pocos deseos de verte." Volvió a acostarse y cubrirse completamente con las sábanas.

"¡No!" Serena tomo las cubiertas solo para destaparlo por completo. "¿Qué hiciste ayer?"

Seiya volvió a levantarse como loco solo para encararla. "Salí con mi amiga, ¿Hay algún problema con eso?"

"Poco me importa eso. A lo que me refiero es a exigir una explicación de por que no hay absolutamente nadie en esta casa que me sirva."

Seiya pareció despertar para sonreír y ponerse de pie para caminar hacia el baño. Entro, cerro la puerta y segundos después Serena escucho el ruido del agua correr.

X-x-X-x-X-x-X

Ella no es muy buena para esperar. Nunca lo fue y él parecía saber eso al demorarse tanto para bañarse. Algo le llamo la atención y fue una de las ventanas de la habitación. Al acercarse, se dio cuenta que era la vista a la parte trasera de la casa, la cual contaba con un lago. No estaba segura si pertenecía a la propiedad y a pesar de querer saberlo, no estaba dispuesta a preguntarle…no a él.

"Cuando quieras podemos pasar la mejor velada que jamás hayas podido imaginar dentro de ese bote tu y yo solos."

Serena no había escuchado la puerta del baño abrirse, mucho menos lo escucho a él salir. No noto nada hasta que escucho eso y peor aun…sentir como él la rodeaba con sus brazos.

"Eso seria algo demasiado bueno para ti." Con un movimiento rápido, salio de esos brazos.

"Yo no te pedí nada. Solo estaba descifrando lo que pensabas."

"Cuando pienso, lo ultimo en lo que mi mente puede pensar…eres tu."

Seiya rió. "¿Puedo saber por que sigues en mi habitación?"

"Por que exijo una explicación a la pregunta que…" No lo había notado, pero cuando lo noto pudo sentir sus mejillas arder.

"¿Qué paso? ¿Pocas veces has visto a un hombre en toalla?" Seiya lo noto y de inmediato fastidio.

Serena dio media vuelta y llevo una mano a la frente. "Responde."

"No tengo por que hacerlo cuando fuiste tu quien ayer me exigió atención."

"¿Atención? Yo nunca exigí atención, al menos no de ti."

"No importa, la complacencia fue hecha y ahora tendrás absolutamente toda mi atención."

"¿A que te refieres?"

"A que mis empleados han trabajado tanto durante mi ausencia que se han merecido muy buenas vacaciones pagadas, ¿Qué te parece? ¿No soy genial? No, no necesito que me lo digas, gracias, se que te es difícil así que te ahorrare la fatiga."

Serena volteo, olvidando y sin importarle la razon por la que le había dado la espalda. "¿Estas loco? ¿Y como piensas que viviremos?"

Él volvió a sonreír para que, tentadoramente, se acercara a ella. Se inclino una vez que estuvo frente a ella y rozo su mejilla con sus labios. "Para eso, nena, estarás tu. ¿No te parece romántico? Tu y yo solitos, aquí, con toda esta…"

Serena retrocedió. "Algo esta mal contigo y no intento descifrar que es. Tienes que estar completamente loco si piensas que yo haré…"

"¿Por qué no? Posiblemente así aprendas a ser una mujer en lugar de solo ser una muñequita. Desde hoy tienes dos opciones, la primera es intentar prepararte algo para comer y la segunda es tan fácil como dormir sin haber probado bocado. No necesito recordarte que aquí no necesitas dinero por que yo vine a eso…a olvidarme de quien soy. Si estas aquí ha sido solo por que tu misma lo has querido así. Ni por un momento pienses que me importara si no sabes hacer nada por ti misma."

Serena estuvo apunto de decir algo pero cerro sus labios ante el simple pensamiento de imaginarse en ese martirio.

"Pero di algo. Estoy preparado para escucharte en nuestra cotidiana pelea matutina." Seiya espero, pero solo veía que Serena se mantenía en el mismo lugar. "¿No piensas…?"

Ni siquiera pudo terminar la pregunta al verla salir. Sorpresa fue verla mantenerse en silencio durante el camino.

X-x-X-x-X-x-X

"¿Y no crees que eso es algo injusto? Por lo que me has dicho, ella siempre fue tratada como a una princesa, estoy segura que apenas si sabe…"

"Princesa o no su reinado ha terminado conmigo. Estoy cansado de ella tanto como ella lo esta de mi pero…"

Hotaru espero, pero él no continúo.

"¿Pero?"

"Pero…no entiendo por que nos dificultamos tanto la vida. Tanto ella como yo sabemos que la única solución para esto es el di…pero siempre hay algo que impide ese pensamiento. Por ahora no tengo intenciones de regresar a Japón y a ella tampoco le conviene regresar por ahora. Es tan impredecible que ni siquiera pude descifrar que pensaba mientras le dije eso."

"Seiya, ¿Por qué hacer esto? Ella esta aquí por que quiso hacerte un favor y ahora tu intentas pagarle dejándola a su suerte, no me parece justo."

"Ella no vino a hacerme ningún favor. Ella esta aquí por que el favor fue para ella, para que su buen nombre no fuera señalado por culpa mía."

"Necesitas relajarte."

"Lo que necesito es que ella desaparezca de mi vida. Estoy completamente desesperado. No se que mas hacer para que ella no piense que yo…"

"¿Por qué no regresas a casa? Posiblemente ahora ella necesite la ayuda. Quizás el castigo que intentas darle…resulte ser mas castigo para ti."

"Castigo fue haberla conoci…"

"No te preocupes, Seiya. No te preocupes tanto."

X-x-X-x-X-x-X

"Quizás tu eres de las pocas personas en quien puedo confiar, si no es que la única. Disculpa lo que dije. Pero finalmente tenias razon…todos siempre terminan teniendo la razon, menos yo. Venir aquí fue mi error. Pero no quiero estar mas aquí, Darien, no quiero estar…"

En el momento que menciono ese nombre, la comunicación termino y al voltear, Serena vio a Seiya con el cable del teléfono en mano. "Cuanto lo siento, pero Romeo tendrá que esperar."

Serena le aventó el teléfono, pero Seiya logro moverse a tiempo. "Eres un…" Calló en el mismo momento que sus piernas se doblaron y cayó al piso.

"¿Serena?" Seiya no se movió pensando que se trataba de cualquier cosa que ella pudiese estar pensando, pero al ver que ella no se movió por los siguientes segundos, de inmediato corrió hacia ella. "¡Serena!" La tomo en sus brazos para llevarla a su habitación. "Debí imaginarlo. Eres tan tonta que has elegido morirte de hambre."

Podía adivinar que pasaba de la media noche ya que la oscuridad a su alrededor solo era cubierta por la luz de la luna. Al intentar levantarse un fuerte dolor de cabeza la regreso a la almohada. Al girar el rostro, Serena pudo ver no muy lejos la mesa de cristal que decoraba su habitación. Pero eso no fue lo que capto su atención, lo que ella admiro fue el que parecía ser la comida perfecta.

Intento una vez mas y con logros, se puso de pie. Sonrió inevitablemente al ver que no fue ilusión. Se sentó en el sillón y comenzó a disfrutar la que efectivamente era la cena perfecta.

Seiya abrió un solo ojo al sentir la presencia. La luz entrante de su ventana le ayudo a verla. Serena lo veía detenidamente esperando que así él despertara.

"Vine a…" Antes de que ella pudiera terminar su susurro, Seiya puso un dedo sobre sus labios deteniéndolos.

Al dejar caer su mano, Seiya tomo la parte superior de sus sabanas y las levanto. Serena se deslizo dentro de ellas para que ambos pudieran dormir.

Y durmieron, sin saber que lo habían hecho abrazados.

X-x-X-x-X-x-X

"¿Estas loco? ¡Posiblemente camine dormida!"

"¿Ah, y también comiste dormida?"

"Es posible."

La pelea matutina, imposible de olvidar. En el momento que despertó y lo primero que vio fue el rostro de Seiya, Serena no quiso esperar para pelear.

"En lugar de pelear deberías de agradecerme por hacerte el favor de cocinar algo para ti cuando era cerca de media noche."

"¿Agradecerte? ¿Y por que habría de hacerlo? Yo no te pedí nada, así como tú tampoco me pediste que estuviera aquí. Además era lo mínimo que podías hacer después de hacer lo que hiciste."

"Será mejor que no te acostumbres por que yo solo cocino para mi y eso es algo que nadie sabe así que has tenido el privilegio de ser de las pocas personas que saben eso."

"No me importa y no creas que ha sido una delicia, he probado platillos mucho mejores."

"Basta, Serena. ¿Por qué no regresas a tu habitación y me dejas continuar dormir?"

Ella también estaba lo suficientemente cansada como para querer continuar una discusión sin sentido.

"Pudiste haberme dejado ahí." Musito esperando que fuera escuchada.

Seiya se sentó en la cama para verla. "¿Qué puedo hacer si ni siquiera pude saber hacer eso? Quiero alejarte de mí, pero dejándote morir no es mi estilo."

Serena curveo ligeramente la parte izquierda de su labio y salio de la habitación.

Al ver lo que pareció ser una sonrisa en el rostro de esa mujer, hizo que Seiya recordara una vez más y de momento la primera vez que la vio. Era hipnotizante, eso era un hecho. Lo fue con él. Eso también fue un hecho.

X-x-X-x-X-x-X

Serena tomo tiempo para bajar las escaleras. Desde la pelea de la mañana no había salido de su habitación pero ahora tuvo que hacerlo al recordar que no había nadie quien abriera la puerta. Y al momento de hacerlo…

"¡Serena! Serena, ¿Estas bien? ¿Cómo estas? ¿Qué te ha pasado? Estas pálida, por favor dime que estas bien."

Serena retrocedió ante el impacto del abrazo. "¿Qué haces aquí?" La pregunta no fue de ella, si no del hombre que bajaba las escaleras. "¿Qué haces en mi casa?"

"¿Qué hago aquí? Rescato a mi Serena, eso es lo que hago. Vamonos, Serena. En el momento que quieras podemos irnos."

"Darien." Finalmente Serena pudo recibirlo como su amigo se merecía, con un enorme abrazo. "Acepto, Darien, acepto irme contigo a Viena. Acepto olvidarme de todo esto. Acepto todo lo que me has propuesto."

Seiya se congelo antes de dar el otro paso. Se pregunto de momento si había escuchado bien.

Al romper el abrazo, Serena tomo la mano de Darien. "Acepto todo con tal de no seguir aquí." Comenzó a caminar junto a él, pero se detuvo cuando su mano fue detenida.

"¿Piensas que esto funciona así? ¿Piensas que puedes mover las piezas del juego a tu manera?"

"¡Suéltala!" Darien exigió en el momento que vio a Seiya tomar el brazo de Serena. Exigencia que fue completamente ignorada por el mismo Seiya.

"Claro que puedo. Claro que si puedo por que este es mi juego. Y en mi juego yo ya no te quiero en el." Serena sonrió victoriosamente mientras ella misma se declaraba ganadora.

"¡Vete!" Seiya grito pero no fue a ella, si no a quien se encontraba a un paso de ella. "Tu no tienes nada que hacer aquí. También te aviso que has hecho un viaje completamente en vano ya que ella no ira contigo a ningún lado."

"¿Piensas que puedes decidir por mi?"

"No pienso, ya lo he hecho. ¿Y tú que esperas? Sal de mi casa ahora."

Darien vio a ambos y negó rotundamente con la cabeza. "Yo de aquí no me voy sin ella."

"Y ya te dije que tu viaje fue inútil. Serena no se ira contigo, así que tienes la opción de salir de aquí pacíficamente."

"Basta, Seiya, solo complicas mas las cosas. Soy yo quien ha decidido irse por que no te soporto más. Eres…eres…" No pudo continuar al verlo a los ojos.

"Esta bien, ¿Es lo que quieres? Vete. Vete ahora por que si no lo haces seré yo quien personalmente te lleve de regreso a Tokyo." Seiya se dirigió a las escaleras. "Siempre han existido dos opciones, Serena, yo no soy una de ellas para ti y tu tampoco lo eres para mi." Subió a su habitación.

"No hay de que preocuparse, Serena, yo estaré contigo." Darien tomo su mano para llevarla, pero se detuvo al sentir que ella no se movió. "Serena, vamos."

Serena pareció hipnotizada al no dejar de ver en dirección en la que su cónyuge había desaparecido. "Soy una estupida, Darien. Perdóname por jugar de esta manera contigo. Por favor, perdóname."

"¿Serena? No importa nada ahora, tan solo vamonos y todo será mejor, lo prometo."

Pero ella en cambio soltó su mano. "Soy una estupida." Volvió a repetir mientras bajaba el rostro. "Soy una estupida por que…por que no entiendo la razon. Soy una estupida por que cuando estoy decidida a hacer algo lo hago sin dudar pero…pero cuando se trata de él…no lo entiendo. Soy una estupida por haberlo conocido."

"Serena…no…no digas eso. La culpa es suya. Él es el estupido por haber…"

"No, Darien….Para cometer nuestro error se necesitaron dos." Levanto el rostro para verlo. "Perdóname por haberte hecho venir sin sentido."

"¿Estas diciendo que…por que Serena? Si lo quieres, ¿por que no…?"

"No, Darien, yo no lo quiero. No lo quiero y nunca lo querré. Él es…él es…"

Recuerdo

"Desde que tu padre se encuentra en problemas eres tu quien parece tenerlos mas que él."

"Sus problemas no son lo que me preocupan. Lo que me preocupa es que ahora intenta que yo comience a formar parte de su mundo y eso es algo que él jamás quiso por el simple hecho de ser yo. Él aun sigue esperando el regreso de mi hermano perdido, pero sus problemas lo están ahogando e intenta tomarme de su salvavidas."

"Serena, relájate. Mejor dime por que la llamada tan repentina, ¿Qué es eso tan importante que deseas decirme?"

"Finalmente he encontrado al hombre de mis sueños."

"¡Qué!" El grito la hizo sonrojarse al ver que fue el centro de atracción. "Lo siento." Volvió a sentarse y trato de tomar aire. "¿Bromeas? Para ti ningún hombre ha sido el perfecto. ¿Quién es el afortunado que se ha ganado tu interés?"

"Es él." Deslizo la revista que había mantenido guardada por semanas.

"¡Wow! Es…es…"

"Es el hombre perfecto, ¿No crees? Aun reside en Hannover, pero aquí dice que Japón lo espera con ansias ya que es el futuro presidente de INTANEK. ¿Puedes creerlo? Es joven, apuesto, encantador, con una hermosa sonrisa y sobre todo…millonario. No puedo esperar a conocerlo."

"Serena, ¿Y como es que llegaras a realizar ese logro?"

"Mi padre estuvo intentando obtener una cita con el ex-presidente de esa empresa, pero todo se detuvo cuando murió. Pero ahora que su hijo tomara su lugar, mi padre intenta tener éxito esta vez. Y cuando lo tenga, seré yo quien lo acompañe para conocerlo."

"Serena, se que eres exigente para tus gustos pero no creo que él se fije en…"

"Es que no me has entendido. Él es el hombre que he esperado toda mi vida, lo supe desde que vi su foto por primera vez. Tiene todo. Tiene todo lo que siempre he buscado en un hombre. Él es…él es completamente perfecto, amiga. Él es el hombre de quien me he enamorado aun sin conocerlo."

Fin del Recuerdo

"¡Es un estupido!" No se dio cuenta en que momento paso, pero sus ojos ya estaban llenos de lagrimas. "Todo hubiera sido diferente." Darien la veía sin poder entender el por que de repente se mostró así. "Todo hubiera sido diferente… ¡Si él no me hubiera comprado!"

Seiya finalmente pudo continuar su camino y dejo la esquina de las escaleras en la que se mantenía paralizado. "Todo hubiese sido diferente, lo se…pero si no te hubiera conocido." Termino entrando a su habitación.

X-x-X-x-X-x-X-x-X-x-X-x-X-x-X-x-X-x-X-x-X-x-X-x-X-x-X-x-X-x-X

¡Que tal!

Serenity Kou