X-x-X-x-X-x-X

- FISONOMÍA -

X-x-X-x-X-x-X

Nota – Nada me pertenece, solo la idea de la historia con los personajes de SM.

X-x-X-x-X-x-X

- CAPITULO -

- XIV -

X-x-X-x-X-x-X

- TENSIÓN -

X-x-X-x-X-x-X

No podía ser sorpresa despertar con tan solo la fragancia que él había dejado. En realidad lo había deseado. Había deseado despertar así, ya que si lo hubiese tenido que ver…estaba segura que no habría nada que decir.

No después de que la noche anterior poco fue dicho…pero mucho fue expresado.

Aunque quizás, muy dentro de ella, anhelaba saber que se sentiría despertar y lo primero que tuviera que ver…fuera el rostro de él. Inevitablemente sonrió y acomodo la almohada para mejor comodidad. Recargo su espalda y dejo que sus ojos se cerraran, queriendo solamente que dos de sus cinco sentidos tuvieran mayor importancia.

X-x-X-x-X-x-X

"Buenos días, Seiya. Imagine que estarías en…"

"Desperté tarde." Seiya movió la mano, invitando a su amigo a acompañarlo para desayunar. "Veo que llegas un poco…tarde."

"Es temprano, considerando que no dormí en toda la noche. Fue genial. El lugar es uno de los mejores. Imagine que te quedarías. Quise buscarte, pero tenia otros…compromisos."

"Entiendo." Seiya espero a que la camarera terminara de servir el plato de Haruka. "No deberías de acostumbrarte tanto a las diversiones de aquí, ya que por lo que me dijiste, tienes cosas mas importantes con las cuales lidiar en América, y tu regreso lo has…"

"Aplazado." Haruka interrumpió antes de que Seiya intentara ser sutil.

"¿Y…por que el cambio? Cuando te pedí que vinieras me diste miles de excusas, ¿O es que acaso piensas…?"

Haruka rió, haciendo que Seiya callara. "Seiya, hablas como si quisieras que ya me fuera. Lo que me recuerda…hubo alguien que ya me ha corrido. No creo tener que mencionarla, ya que el hacerlo seria hacerla aparecer."

Seiya frunció el ceño. "¿Te refieres a Serena?" Haruka solo afirmo con la cabeza. "Quizás ella no sea de tu agrado total, pero no olvides que eso no quita que sigue siendo mi esposa y cuando vuelvas a referirte a ella…no lo hagas como si estuvieras hablando-"

"Esta bien. No me referiré a ella de ninguna manera. Pero lo que si no entiendo es como has cambiado. Ya se termino, Seiya, tu contrato con ella ha terminado."

"Lo que se termino, Haruka, fueron esos días en los que yo solamente tenia tiempo para ser libre. Quizás aun no lo entiendes y es por eso que aun sigues buscando en mí a ese hombre liberal que solía acompañarte y no salían de las diversiones para buscar más. No lo has entendido, amigo, ese Seiya quedo atrás. Quedo atrás cuando todo esto pasó a ser mío. Siempre me obligaron a estudiar algo que no me gustaba, pero que tenía que hacer solo por herencia familiar. Mi vida cambio el día que esa herencia pasó a mis manos en el momento menos inesperado." Seiya se levanto de su silla y se dirigió a la salida, pero antes se detuvo para poner una mano sobre el hombro de su amigo. "Y no, te equivocas, mi contrato con ella…aun comienza." Salio.

Haruka rió para si mismo. Del bolsillo de su pantalón saco su celular y marco unos cuantos números que ya sabia perfectamente de memoria. Pacientemente espero a que contestaran. "Hola, soy yo preciosa. No, aun sigo en Japón. ¿Qué te parecería una…visita inesperada?" Volvió a reír al escuchar cualquier respuesta que le hayan dado. "No te preocupes. Estoy seguro que todo esta listo."

X-x-X-x-X-x-X

"¿De salida?"

Serena se detuvo antes de abrir la puerta. "¿Tengo que pedir permiso a alguien?" Rió. "¿Pretendes tú ser ese alguien?"

Haruka hizo lo mismo, rió, pero él lo hizo con cinismo. "Me encantaría. ¿A quien no le encantaría ser el hombre de tu tiempo? Imagino que Seiya…es afortunado en ese aspecto."

Serena se molesto, lo dio a notar de inmediato. "Imagine poder caminar por mi casa sin tener que verte. ¿Qué esperas para irte? ¿O es que ahora pretendes quedarte a vivir?"

"Quizás no a vivir, pero quizás si a… ¿Es importante lo que harás? Por que si no es así, estaba pensando… ¿Te gustaría ir a tomar un café?"

Serena cruzo los brazos. "Claro que es importante a donde voy. Todo, absolutamente todo, es mas importante que acompañarte a que me envenenes."

Haruka volvió a reír. "No te has dado el tiempo para conocerme, eso es todo. Por que si me conocieras, te aseguro que darías todo por salir conmigo."

"No hables conmigo como si estuvieras hablando con una mujer…cualquiera."

"Yo no he dicho eso, ni siquiera lo he dado a entender. ¿Acaso piensas que he olvidado que eres la esposa de mi mejor amigo? Imposible. Eso seria olvidar que eres…lamentablemente…una mujer prohibida."

"¿Lamentablemente? No, te equivocas, muy felizmente casada."

"No necesitas mostrar ese semblante conmigo. El que seas linda no significa que las mentiras te hagan radiar aun mas."

"Basta de halagarme. No me gusta la manera en la que lo haces. No lo necesito. Es como si olvidaras…que Seiya es casi tu hermano."

"No, claro que no lo olvido, no podría olvidarlo. Y no tienes por que molestarte por como te hablo. Después de todo, recordando que Seiya es casi mí hermano, somos casi como familia. Lo que me recuerda, Feliz cumpleaños. Que raro, ¿Tu familia no visito para felicitar?"

Serena no lo había pensado. Había sido una fecha especial para ella y nadie la visito para felicitarla. Pero eso no le importaba. No le importaba después de lucir el diamante que se el fue obsequiado la noche anterior.

"No me afecta. Y el casi no es afirmar nada." Dio media vuelta dispuesta a salir.

"¿Rechazas mi petición de comida?"

"De ti rechazo hasta el mas hermoso pensamiento. Los cuales dudo que puedas tener." Salio, dejando a Haruka riendo por dentro.

X-x-X-x-X-x-X

"¿Lo ves?"

"¿Qué?"

"Lo hermosa que tu sonrisa luce hoy."

Serena se sonrojo y volvió a tomar su copa. "¿Pretendes seducirme esta tarde?"

"Todos los días he querido hacerlo, es una lastima que no me dejes."

Ella rió. "¿Hay una manera especifica de cómo hacer eso?"

"Claro que la hay. Lo difícil siempre ha sido hacerte caer." Darien tomo su mano y la beso. "Pero si no fueras tan difícil…esa técnica ya hubiese tenido efecto."

Serena sonrió y le quito su mano. "Y dime, ¿Para que querías que nos viéramos hoy?"

"¿Tiene que haber una razon especifica? Yo no tengo una. Si puedes llamar una razon al querer verte, entonces esa es mi razon. Solo quería verte, saber de ti. Y ahora que estas aquí…saber por que tu sonrisa luce tan brillante."

"No lo se. No lo había notado. Sonreír no es algo que haga constantemente y cuando lo hago…es inesperado."

"Como sea que haya llegado, me encanta verte así." Darien volvió a sonreír y al bajar el rostro noto el brillante que adornaba la mano de la que solo podía considerar amiga. "Felicidades."

Serena levanto la mirada de su plato y se encontró con una rosa frente a ella. "Gracias." Susurro al tomarla.

X-x-X-x-X-x-X

Lo que Serena quería evitar esa noche fue llegar temprano. Pocas veces ha llegado temprano a casa los sábados, considerando que no quería ver a Seiya. Esa noche no tuvo que ser diferente. No quería verlo. No había problema con eso, simplemente no quería verlo.

Al dar el primer paso, en cuanto abrió la puerta, para su mala suerte, Seiya estaba al pie de las escaleras. Pero no estaba solo. Amenamente mantenía una conversación con su amigo. Conversación que fue interrumpida en cuanto ella entro.

"Buenas noches." No fue Seiya, si no Haruka quien levanto el brazo para ver su reloj de mano. "¿Un poco tarde, no crees? Digo, considerando que saliste a mediodía."

Seiya lo miro extrañado. "Creo que el de las preguntas tendría que ser yo." Rió mientras bajo el escalón en el que estaba parado para caminar hasta Serena y tomar su mano. "Lo del esposo celoso y curioso…puedes dejármelo a mi." Dio dos palmadas en la espalda de su amigo y subió con Serena las escaleras.

x.x

"¿Esperas cuestionarme?"

"No." Seiya se quito la corbata y la aventó sobre la cama. "No me importa."

Serena seguía sentada en el sillón mientras lo veía caminar de un lado a otro buscando algo que ni siquiera él mismo sabía que era. "¿Cansado?"

"No." Una vez mas camino hasta su guardarropa, pero cuando llego olvido que iba a tomar y regreso a la mesa de noche.

Serena no podía hacer más que examinar su expresión. "Quizás… ¿Molesto?"

"No." Respondió de inmediato, en cuanto abrió su computadora portátil.

En cuanto Serena lo vio abrir su ya inseparable computadora, se puso de pie. "Bueno…hasta mañana." Camino a la puerta y la abrió, pero esta se azoto de repente y Serena levanto un poco el rostro para ver la mano que había hecho eso.

"Puedes ser un poco mas…discreta."

Serena volteo para encararlo. "No se de que hablas. Si explicaras, tendría mayor posibilidad de entender."

Seiya la tomo de la mano y volvió a sentarla en el sillón. "¡Hablo de…!" Calló para poder expresarse sin tener que gritar, como lo había practicado hasta hace poco. "Hablo de tus…salidas."

"¿Desde cuando te importan?"

"No es que me importen. ¿Te gusta que te recuerde quien eres?"

"No necesitas recordármelo. Yo también se quien soy."

Seiya respiro unos cuantos segundos para poder mantener la poca calma que había prometido tener. "Llame a tu celular…y nunca respondiste. Estaba apagado. ¿Puedo saber…cual fue la urgencia para alejarte del mundo exterior?"

"Claro que puedes saber." Serena sonrió sarcásticamente. "Después de todo eres mi esposo, mi lindo y siempre muy compresivo esposo."

"Contigo es imposible, completamente imposible, intentar, por que lo intente, ser… ¿Cuál fue la palabra que utilizaste anoche?... ¿Delicado?"

Serena lo empujo para poder ponerse de pie. "¡Como te atreves a decir…! ¡Yo nunca dije eso!" Seiya rió, haciéndola enfurecer con facilidad. "He perdido la cuenta, lo siento, pero decir que tan estupido eres ya no tiene el mismo efecto, pero aun así… ¡Eres un estupido!"

"¿Es así? Yo también he perdido la cuenta…pero si quieres podemos volver a recordar todo eso…esta misma noche." Se acerco a ella con mirada seductora y labios partiéndose por reír a carcajadas en cuanto las mejillas de Serena se tornaron carmesí.

"Ni siquiera en tus sueños volverás a tocarme. No pienses que me muero por volver a…" Calló en cuanto él hizo que lo hiciera, robando las palabras de su boca al sellarla con la de él.

Serena sentía caer. Él comenzaba a hacerla sentirse débil. Ella no es débil. Ella nunca fue débil. No con él, no en él y no por él. Ella no es débil.

"Suel… ¡Suéltame! Déjame… ¡Déjame!" Lo empujo y comenzó a golpearlo en el acto. "En mi vida, Seiya… ¡Escúchame muy bien! ...Volverás a besarme."

Seiya le dio la espalda. "Vaya, tu carácter si que es difícil. Pero tu sonrisa es divina…cuando estas con él."

"¿Con él?" Serena lo vio regresar a su computadora. ¿Todo el tiempo Seiya estuvo hablando de…? "¿Te refieres a Darien?"

Seiya dejo de ver la pantalla para verla a ella. "¿Tengo que mencionar nombres?"

"Si, por que me imagino quien dio el informe. Pero dile a tu amigo, que cuando te informe algo, que lo haga completamente. Lo que me recuerda, ¿Cuándo se va?"

"No quiero volver a verlo cerca."

"¿Por qué no? Es mi amigo, casi como mi hermano. Aunque pensándolo bien, no, hermano no, ya que ni siquiera mi hermano me dice cosas tan lindas como lo hace él."

"No te entiendo, Serena, realmente no te entiendo. ¿Qué pretendes? ¿Volverme loco? ¿Qué mas puedes pedir? Tienes absolutamente todo lo que poseo. No hay nada en este mundo que no quieras y se te sea concedido con tan solo exigir, como solo tu sabes pedir."

"Alguna vez te lo dije, Seiya, sin embargo no te importo. Alguna vez te lo pedí y decidiste ignorarme. Yo solo quiero encontrar el sentimiento que él me ofrece. Sus ojos brillan al decirme que tan hermosa soy. Sus manos tiemblan al tocar mi mano. Él dice cosas tan lindas que…que cualquier mujer desearía escuchar todos los días."

Seiya se levanto de su silla y camino hacia ella. Hubo algo que él había recordado de la noche anterior. Él le expreso todo eso que no podía decir. Ella expreso la inocencia de una niña. Pero ninguno de los dos lo dijo. Ninguno de los dos susurro las palabras que podrían cambiar sus vidas completamente.

¿Amor? ¿Ella buscaba amor?

"¿Y de que te serviría?" Pregunto sin dejar de verla. "Tener todo mi tiempo, ¿De que te serviría?"

"Quizás, solo para comprobar que el hombre que durmió conmigo anoche…no era una fantasía."

"Quizás lo era." Volvió a darle la espalda. "Quizás realmente…ese hombre no existe. Te he dado todo lo que tengo. ¿Puedes decirme tu, como llamarías a todo lo que yo hago por ti?"

Serena bajo el rostro. ¿No era suficiente? ¡No! No era suficiente. Ella necesitaba escucharlo para saber que todo lo que ya ha dejado no ha sido en vano. "No. No podría tenerle nombre…por que en realidad no hay nada."

Seiya esperaba otra respuesta, una sencilla que pudiese decir lo que él había demostrado, sin tener que ser él quien lastimara su orgullo. "Entonces no lo hay. Creo que realidad tienes razon…solamente fue una simple fantasía. Pero dime, Serena, ¿Cuánto tiempo puedes esperar?"

"¿Esperar?"

"¿Cuánto tiempo puedes esperar a conocerme? Cuando tuviste por primera vez la imagen de esa persona ideal, ¿Cómo era? ¿Cómo era el hombre que llegaría solo para llevarse tu corazón? Pensándolo bien…no creo que hayas tenido uno."

Serena siempre tuvo respuesta a esa pregunta. A una pregunta que nunca imagino se le fuera hecha. Pero no respondió. En cambio se dirigió a la puerta y salio, dejando a un confundido Seiya.

X-x-X-x-X-x-X

"¿Son esas lagrimas?"

Serena levanto rápido el rostro para ver a quien se mantenía de pie tras de ella. "¿Otra vez tu aquí? ¿Acaso me sigues?"

"No, no te sigo, pero si quería decirte que nunca imagine verte a ti, aquí, de madrugada, y…llorando."

"Yo no estoy llorando." Serena se puso de pie. "¡Yo no lloro!"

"Esos ojos dicen algo completamente diferente. Pero esta bien, será como tu quieras." Haruka metió sus manos en los bolsillos de su pantalón. "Hace frió. ¿Un abrazo te haría sentir mejor?"

Serena rió incontrolablemente. "¿Tuyo? Viniendo de ti…prefiero morir de desconsuelo."

"Solo intento ser caritativo."

"No lo intentes, por que nunca has sido bueno para eso." Haruka y Serena voltearon a ver a un Seiya que más que serio, parecía furioso.

"Solo bromeaba." Excuso de inmediato Haruka.

"No eres bueno tampoco bromeando. Lo ultimo que pudiera esperar de ti, quien eres mi mejor amigo, es intentar dar opiniones en donde nadie te las ha pedido."

Haruka rió. "¿Dar opiniones? ¿Y desde cuando mis opiniones son de gran importancia para ti?"

"Desde que no son para mi…si no para ella." La seriedad de su rostro era notoria furia.

Serena no hacia más que ver a Seiya. La molestia de su rostro, si ella no lo conociera, lo haría pensar que quizás estaba… ¿Celoso?

"No lo tomes tan amargamente, ya que no soy yo de quien tienes que cuidarla."

Seiya cerró los ojos y suspiro, queriendo no dejarse exaltar. "Cuando quieras regresar a América avísame, que yo seré el primero en acompañarte al aeropuerto."

Haruka pareció molestarse por lo dicho. "¿Me estas corriendo?"

"No pudo haber mejores palabras." Ambas miradas se movieron para detenerse en ella. "Si, por si lo has malinterpretado, él te ha corrido." Serena sonrió como siempre triunfadora por obtener lo que siempre pide y él ha prometido esta al alcance de su mano. "¿Alguna otra pregunta?"

Haruka regreso la mirada a Seiya. "¿Desde cuando tienes interventores?"

"No los necesito." Murmuro Seiya mientras veía a Serena. "Pero si te digo que puedes tomar mi comentario como mejor creas que te puede convenir." Seiya dio media vuelta y regreso a la casa, esperando que Serena lo siguiera…

Pero no fue así.

Serena estuvo apunto de regresar, pero Haruka tomo su brazo en cuando dio los primeros pasos. "Espera." La soltó de inmediato en cuanto ella giro para verlo. "¿Alguna vez te he dicho que…que tu fragancia fascina? Puede enloquecer a cualquier hombre. A cualquiera." Sonrió. "Yo…yo también puedo ser cualquiera."

X-x-X-x-X-x-X-x-X-x-X-x-X-x-X-x-X-x-X-x-X-x-X-x-X-x-X-x-X-x-X

¡Hola!

Serenity Kou