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- FISONOMÍA -

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Nota – Nada me pertenece, solo la idea de la historia con los personajes de SM.

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- CAPITULO -

- XV -

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- IMPOSICIÓN -

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Serena seguía riendo mientras se burlaba de la seria expresión de quien se mantenía ocupado escribiendo en su computadora. "No." Finalmente respondió.

Seiya levanto la mirada, más no el rostro. "¿No?"

"He dicho que no. Prefiero tener que soportarte a ti."

Seiya movió el rostro para ver el reloj. "¿No tienes que irte? Yo tengo trabajo y tu…"

"Y yo solo he venido a invitarte a comer. ¿Qué hay de malo en eso? Es mas, he venido a hacerte un favor ya que al vernos juntos terminaran esos tantos rumores de nuestra separación."

"Dije que estoy ocupado. No tengo tiempo. Quizás lo tengo, pero no para ti." Seiya regreso la mirada a su trabajo. "Lo que me recuerda… ¿Por qué mejor no invitas a comer a quien te dice cosas hermosas y le tiemblan las manos al tomar la tuya? Yo no puedo, ni quiero, hablar contigo de algo que no tenga significado."

"¡Bien!" Serena se levanto molesta. "Claro que lo haré. Esto es lo único que consigo por haberme tomado el tiempo de molestarte. Pero no quiero volver a escuchar de ti el típico reclamo de esposo celoso, exigiendo que me aleje de quien si sabe como tratarme."

Seiya finalmente se puso de pie, olvidando trabajo y concentración. "¿Reclamo? Yo no he reclamado nada. Simplemente, como tu, exijo lo que es mío."

"¿Es esto lo que consigo por intentar ser amable?"

"No, Serena, la amabilidad se termino conmigo. Fui yo quien quiso ser amable contigo solo para no terminar matándonos, pero eso ni siquiera tuvo efecto en ti."

"Oh, ¿Ahora me culpas a mi? ¿Y desde cuando has sido tu un santo?" Dio unos cuantos pasos al frente para encararlo mejor, a pesar de tener que levantar el rostro en cuanto llego frente a él. "¿Quieres que recordemos quien es el culpable de todo esto?"

"Basta, Serena. Ni siquiera se para que viniste. Cuando tú te presentas en esta oficina es solamente para no dejarme trabajar. ¿Por qué no te vas a sonreírle a quien le brillan los ojos al decirte que tan hermosa eres?"

"¡Cállate, Seiya! Ya. Esta bien. Si no quieres aceptar mi invitación, esta bien. Pero no vuelvas ni siquiera a intentar culparme de que esta relación desmejora con el pasar de cada minuto."

"¿Relación, Serena?" Seiya se inclino un poco para quedar justo al frente de los dos zafiros que lo veían. "¿Y que relación es esta?"

Serena estuvo por responder, pero solo pudo cerrar lo ojos para no verlo mas. "Ninguna, Seiya. Todo esto no es mas que una…"

"¡Seiya!"

Serena giro el rostro al escuchar la voz, pero no fue para voltear a ver a quien había entrado, si no para no ver a Seiya.

Seiya se incorporo y de inmediato sonrió al escuchar la voz de quien acababa de abrir la puerta de su agotada oficina. "¡Hotaru!"

La hermosa pelinegra corrió para entrar en los brazos que ya se habían mantenido abiertos para recibirla. "Lo siento, no pude evitar darte la sorpresa."

"¿Sorpresa?" Finalmente Serena volteo para ver la escena tan…amigable. "Yo mas bien diría…impertinencia. ¿Qué haces aquí? ¡No me digas! No, no, espera, adivinare…El mundo es tan pequeño que solo Tokyo es el centro de la orbe."

Hotaru sonrió. "Es también un placer volver a verte…señora Kou." Regreso la mirada a quien aun la mantenía en un simpático abrazo. "He llegado fatigada, pero aun así no quise comer en el avión por que lo primero que quería hacer era venir directo a la famosa empresa del señor Kou e invitarlo a comer. ¿Rechazaras una invitación de tal magnitud?"

Seiya sonrió. "¿Rechazar?" Movió un poco el rostro para encontrarse a otro furioso a unos cuantos pasos de él. "He esperado una invitación así desde que comenzó el día." Jugueteo con su nariz. "Muero de hambre."

"Magnifico. ¿Qué esperamos?" Hotaru, al terminar de hacer su pregunta, se enfoco una vez mas en la mujer que hace unos segundos estaba siendo irónica. "¿Te gustaría acompañarnos, Serena?"

¿Era su imaginación, o Serena pudo sentir la ironía en esa pregunta?

Pero claro que esa mujer estaba siendo irónica y cínica.

"Claro…que no. Yo tengo citas más…importantes a las cuales asistir en lugar de verlos conversar de sus tan recordados 'viejos tiempos'." Dejo que sus piernas comenzaran a moverse para dirigirse a la salida, intentando ignorar a su mente que le exigía, rogaba, pedía, golpear a Seiya una vez que pasara junto a él.

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"¿Quieres dejar de seguirme?"

"¿Seguirte? Pero si yo solo me dirijo a mi habitación."

"¿Por qué en lugar de dirigirte a tu habitación…no regresas a tu casa?"

"Me encanta como a diario me recuerdas que tengo una."

"Pareciera que con cada día olvidas mas que también la posees."

"No, no es que lo olvide, posiblemente lo que me retine aquí es…la comodidad familiar que se siente en el ambiente."

"¿Familiaridad? No quiero reír ahora. Tú aquí no eres más que una molestia. Seiya ya te lo dijo, cuando quieras regresar….avísanos, por que yo también quiero estar presente para ser testigo de que realmente tomaras ese avión."

"¿Lo vez? Es esa comodidad lo que me sigue manteniendo aquí. Además…" Haruka bajo el rostro para intentar decirle algo al oído, pero Serena retrocedió. "…También espero, así como Seiya, ansioso la llegada de una vieja amiga."

"¿Qué estas diciendo? ¿Estas dando a entender que ahora mi casa se convertirá también en hotel?"

"Ups, lo siento, tal parece que la noticia no ha sido de tu total agrado."

"Pero claro que lo es. Y te aseguro que lo será aun mas cuando los vea salir."

"Dudo mucho que puedas que tus 'dulces' palabras tengan el mismo efecto en Seiya…sobretodo tratándose de Hotaru."

"¿Intentas decir algo? Si es así, trata de decirlo como es, odio que lo hagan en enigmas."

"¿Y me escucharas? ¿Escucharas y dejaras que termine?"

"Lo intentare. Quizás."

Él sonrió y cruzo los brazos para recargarse en la pared. "Seiya me pidió que la invitara. Comento que dentro de poco se llevara a cabo el gran banquete que se ofrece anualmente en INTANEK para el despliegue de sus nuevos conceptos. Incluso, y no lo dudo, creo que tiene en mente invitarla."

Serena, mas que enfurecerse, se sorprendio. Ella siempre tuvo en mente que seria ella quien lo acompañara, por primera vez, tomada de su brazo y llegando como la pareja feliz que se han encargado de ser.

Ese evento era el más importante en la sociedad tecnológica. Ese seria el primer año en el que Seiya asistirá…casado. Todo mundo sabe que él siempre lleva del brazo a una mujer envidiada, hermosa. Él no podía asistir sin ella. Eso era seguro. Segurísimo.

A menos que…

"Mientes. ¿Pretendes que te crea? Es imposible que Seiya haya pedido eso. Eso seria comenzar con rumores indeseados. Además él…él…"

"¿Te tiene a ti? Pero claro que te tiene a ti, la mujer más hermosa de todas, la más admirada, la más deseada. ¿Qué hombre no se volvería loco por llevarte de la mano? Pero tú conoces a Seiya, bueno eso creo yo, y sabes lo…difícil que puede ser para lidiar él. No dudo que es capaz de dejarte a un lado solo para hacerte enfadar."

Serena dio media vuelta y siguió su camino para entrar a su habitación.

Haruka sonrió una vez más victorioso. "Lo siento, Seiya…cuanto lo siento."

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¿Para eso fue? ¿Por eso aquella mujer había llegado tan 'inesperada' a su oficina?

La mente de Serena no paraba de formular mas preguntas, pero no tenía respuestas. Nuevamente vio el reloj y se dio cuenta que pasaba de la media noche. No quería dormir. ¿Por qué no llegaba él? ¿Fue comida o fue cena a lo que lo invitaron? Más que volverse loca, estaba intentando controlar su gran disgusto por lo que se le acababa de ser dicho.

Ella, durante todos esos meses que lleva casada con él, ha esperado asistir al único evento que sabe vale la pena sonreír junto a él.

El estupido reloj no caminaba mas rápido y eso la enfurecía a un mas. Le cansaba mas estar acostada, así que se puso de pie y camino hacia el bacón de su habitación.

Hermosa noche.

Esa fue la única escena que la tranquilizo un poco mas. Cualquiera pediría pasar una noche así…junto a la persona que se cree es la anhelada.

Cualquiera…menos ella. Lo que Serena quería ahora era escuchar los pasos sabia harían eco sobre el piso de mármol en el pasillo. Quería verlo llegar. Quería reclamarle por haber mentido y decir que tenía trabajo…cuando su amiguita le quito todo ese tiempo.

Una vez mas suspiro y volvió a enfocar la escena que minutos atrás le regalo un poco de paz.

Finalmente los escucho. Su oído agudo le hizo saber que no eran los pasos de una sola persona, si no de dos. Lo sabia, estaba con ella. Los murmullos también eran efecto para su conclusión.

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"¿Esta bien esta habitación?"

"Seiya, yo ya tenia reservada la suite de…"

"Ni siquiera lo menciones. Es mas, no se para que lo hiciste si sabias que yo no te permitiría quedarte en un hotel. Ahora dime, ¿Esta bien esta habitación?"

"Por supuesto que esta bien esa habitación. Es la habitación que esta junto a la tuya. Es mas, ¿Por qué mejor no la instalas ya en tu habitación? No creo que sea mala idea." Los recién llegados voltearon en el instante que escucharon esa inconfundible, molesta, voz.

"¿Despierta tan noche?" Pregunto con descaro Seiya.

"No. Si no tomaran tanto tiempo en decidir si la habitación esta bien o no para la…amiga, yo podría seguir dormida."

"Lo siento, ¿Te hemos despertado?" La pregunta que Serena considero inocente y cínica a la vez, la molesto aun mas en el momento que veía el sorpresivo rostro de la mujer que la había hecho. "¿Lo vez, Seiya? Te dije que deberíamos de haber sido mas discretos." El nuevo comentario de la mujer hizo enfurecer más a Serena.

"Claro. No olviden que todo esta en la discreción." Comento intentando lidiar con su furia.

Seiya la miro, sorprendido. ¿Estaba Serena molesta por haber sido despertada? O quizás…Rió…Quizás todo estaba en su mente. Pero sin importarle, decidió tomar su mano. "Espero sea de tu agrado la habitación, Hotaru. Nosotros vamos a dormir. Hasta mañana." Apretó la mano de Serena y camino guiándola hasta entrar a la habitación de él.

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Al cerrar la puerta, lo primero que Seiya hizo fue mirarla. Deseaba preguntar algo, cualquier cosa, pero en cambio soltó su mano para mejor envolverla con sus brazos.

"¿Qué…Que haces?" Serena pregunto, sin intento alguno de salir.

"Abrazándote." Susurro él a su odio.

Serena tomo eso con sorpresa. No cabía la posibilidad de que él estuviera siendo…tierno. "¿Po…por que?"

"Porque eres hermosa."

Serena parpadeo con rapidez para poder entender lo que se le acababa de ser dicho. "Yo se que soy hermosa." Se alejo empujándolo.

"¿Pero que te pasa? No me tengas miedo. Yo no te comeré, bueno…a menos que tu no quieras."

"Muévete, quitate. Es muy noche para cruzar palabra contigo. Quizás mañana tengas el privilegio de hablar conmigo."

Seiya rió. Ella no podía causar otra cosa en él. "¿Privilegio? ¿Y desde cuando se ha convertido en privilegio hablar con mi propia esposa?"

"Desde el momento en el que me compraste."

"¿Comenzaras con lo mismo?" La seriedad de su tono ya daba a entender su molestia.

"¿Comenzar? ¿Pero acaso hay comienzo? Oh, perdón, lo olvidaba. He olvidado que no te gusta que te recuerde el precio de mi rostro."

"Tienes razon, es noche, será mejor que regreses a tu habitación y descanses ya que la pesadez del día recaerá ahora."

"¿Pesadez del día? No soy yo quien debería de estar agotada, sin embargo tu si. Déjame preguntar, por que me muero de curiosidad, ¿Te has divertido? Imagino que si por que tu sonrisa al llegar dejaba ver la fascinación que tenías por admirar a la que consideras solo una amiga. Ni siquiera quiero imaginar como seria si no fuera solo una amiga."

"Ya entiendo, te molesto que no fuera contigo a comer, ¿Fue eso?"

"No. No fue eso. En realidad no era de gran importancia mi invitación. Es mas, ya lo había olvidado."

"Esta bien, ya lo olvidaste, entonces yo también." Paso junto a ella para dirigirse al interior de su alcoba.

"Eres rápido. ¿Pero acaso piensas que puedes dejarme a un lado como si no existiera en tu vida?"

Seiya giro para volver a verla. "¿De que estas hablando ahora?"

"¿Pensabas ignorarme? ¿Eso era lo que tenías en mente? ¿Crees que puedes tomarme de la mano frente a los demás solo cuando tú lo desees?"

"Serena, no tengo ni la mas mínima idea de que estas hablando. Habías dicho que estabas cansada, bien, entonces regresa a tu habitación."

"Hablo del banquete que se llevara a cabo en un par de semanas, de eso hablo. ¿O es que acaso ya te has vuelto mas loco de lo que estas y lo has olvidado? No, claro que no, es mas fácil que yo lo olvide a que tu pierdas la oportunidad de invitar a tu incondicional amiga."

Seiya cruzo los brazos y llevo una mano a su barbilla. "¿Estas llevando esta conversación a un punto especifico? Si es así, será mejor que lo digas como es, no tengo tiempo, ni quiero, adivinar."

Serena lo encaro como ya tantas veces lo ha hecho. "Primero fue el descarado del que hace llamar tu mejor amigo, ¿Y ahora es la cínica de la que consideras casi una hermana? ¿Piensas que esto es un hotel? ¿Desde cuando te has convertido en hombre de la caridad? Eso no va contigo, Seiya."

"Ya, ya entendí. ¿Estas molesta por que ella esta aquí? ¿Es eso?" Serena no respondió. "Bien, te diré a pesar de que no tengo por que darte explicaciones."

"¿Qué no tienes? ¡Claro que tienes que darme explicaciones! Las mismas explicaciones que tu exiges cuando yo tengo que lidiar con tus celos."

Seiya rió, fue imposible evitarlo. "Celos. ¿Ahora piensas que yo te celo?" Volvió a reír, pero después calló inesperadamente. "Déjame adivinar….si tu piensas que cuando yo reclamo algo yo estoy…entonces tu… ¿A que viene tu reclamo? Yo también podría decir que lo haces por que…por que estas celosa, pero conociéndote…se que eso es imposible. ¿O no?"

Serena de momento olvido la razon por la que se había quedado despierta hasta que él regresara. Lo olvido y dio media vuelta. "Tienes razon, es noche y la noche a ti también te causa alucinaciones."

"No, no, espérate." La tomo del brazo antes de que ella abriera la puerta. "¿Por qué no te…te quedas conmigo esta noche? ¿Por qué no me ayudas a…a que esta habitación deje de ser solo para uno?" Una vez más volvió a embrazarla. "La misma habitación que desde que te conocí decidí compartir contigo." Le susurro. "Comienza a ser tan fría. Déjame volver a tenerte entre mis brazos…como la primera vez."

Serena cerró los ojos y rodeo sus brazos alrededor de quien le acababa de pedir que la necesitaba. Eso era algo que ella había deseado escuchar de sus labios, esas mismas palabras de necesidad, a pesar de no ser todo lo que ella quería escuchar. Partió sus labios, dispuesta a declarar que estaba dispuesta a despertar con él todos los días, pero justo cuando la primera vocal comenzaba a sonar…

"Seiya, ¿Puedo….?"

Serena fue la primera en alejarse de él y de inmediato recordó por que estaba tan molesta no hace mucho. Pero ninguno de los dos alejo la mirada del otro. "No…yo no soy tan idiota." Y termino saliendo de esa habitación, empujando a su paso a la pelinegra que acababa de destruir la escena perfecta que Serena ya comenzaba a guardar en su mente.

Seiya suspiro cansado. Todo estaba siendo perfecto, absolutamente todo. "Dime, Hotaru."

"Lo siento, Seiya, no sabia que ustedes comparten habitación, ¿He interrumpido algo importante?"

Él sonrió un poco irónico. "No. Nosotros no compartimos habitación. Y no te preocupes, entre Serena y yo nunca…hay nada importante."

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¡Hola!

Serenity Kou