X-x-X-x-X-x-X
- FISONOMÍA -
X-x-X-x-X-x-X
Nota – Nada me pertenece, solo la idea de la historia con los personajes de SM.
X-x-X-x-X-x-X
- CAPITULO -
- XIX -
X-x-X-x-X-x-X
- CONFESIÓN -
X-x-X-x-X-x-X
No podía creerlo. Ni siquiera él, que había tenido todo bajo control, podía creer la perfección del momento. Los invitados habían superado la lista que él mismo selecciono. Cada uno sostenía una copa de la burbujeante bebida. A él mismo se le fue ofrecida una copa, pero termino rechazándola.
La recepción, a pesar de ser la misma de todos los años, esta vez contaba con remodelaciones que él mismo había pedido fueran hechos especialmente para esa ocasión.
El buffet, fue especialmente encabezado por el mejor chef recomendado por su propio amigo. Amigo que, cayendo en cuenta, no había visto en todo el día. Pero su amigo no le importo del todo.
Lo que Seiya continuaba buscando entre la multitud no era a su amigo, ni a personas conocidas, ni invitados importantes que había esperado. Lo que él buscaba era a la mujer que esa tarde se había rehusado a salir de la mansión junto con él.
X-x-X-x-X-x-X
Serena rió. Lo que ese hombre había dicho no podía causar otra reacción en ella.
"¿Acaso crees que miento?"
"Pero por supuesto. ¿Qué persona es tan insensata de una declaración así? Es mas, yo no tengo por que seguir aquí."
"No, no, espera. No tengo la intención de incomodarte. Lamento si mi presentación ha creado toda esa imagen errónea que tienes de mí. Pero fue, es, y ha sido inevitable."
"Ya lo has hecho, ya puedes entrar y buscar a quien realmente te ha podido soportar."
Él sonrió, tomo su mano y la beso suavemente. "No me entiendes, Serena. Tan solo quiero que comencemos de cero."
Serena ya había olvidado ironías. El hombre que estaba besando su mano no era mas el estupido, irónico y detestable mortal que ella había detestado desde el primer día.
Había algo diferente en él. Algo que a ella no le gustaba y no era su ironía.
Era la manera en la que él la miraba.
Sus ojos, nunca apartándose de ella, mostraban la diferencia del hombre que ha vivido como invitado en su propia casa.
Serena arrebato su mano de la de él. "¿Y que significa 'comenzar de cero' para ti?" Pregunto intentando ser incrédula.
"Te aseguro que no estuviera diciéndote esto si la pésima relación que mantienes con Seiya no fuera tan evidente." Haruka se inclino un poco hacia ella. "Él mismo lo ha confesado."
"¿Confesado?"
"Seiya es el mejor amigo que cualquier persona pudiese tener. Él me ha apoyado en los peores momentos de mi vida. Cuando lo conocí, inclusive lo detestaba. Él ha sido mi cómplice tanto o más de lo que yo lo he sido de él. Mi vida no es muy diferente a la suya. La única razon que me ha diferenciado de él…has sido tu."
Él bajo el rostro y por primera vez, Serena pudo notar pesar en su mirar.
"Te…tengo que irme."
"No…por favor…aun no. Al menos, déjame terminar de decirte lo que por tanto tiempo he intentado hacer." Ella no se movió, a lo que él interpretó como una señal para poder continuar. "Necesito ser honesto, contigo, conmigo…con él. La verdad es que…todo por lo que están pasando en gran parte es…por mi culpa."
A pesar de querer preguntar, Serena contuvo esas preguntas para poder escuchar a quien por primera vez hablaba… ¿Sinceramente?
"Dime tu, Serena, que dices tener respuestas para todo, ¿Qué te hace tan especial…para volver loco…...?" Bajo el rostro y sonrió pensando en si continuar o no. Otra oportunidad no tendrá y eso lo recordó al instante. "… ¿Hasta a mi?"
Inmediatamente Serena retrocedió, alejándose y dejando espacio suficiente entre ambos. No supo si fue por la impresión…o por…
¡No!
Si fue impresión.
Pero él no hizo más que volver a sonreír, esta vez viéndola directamente a los ojos. "¿increíble, no es así?" Cerro los pasos que ella había dejado momentos atrás, pero eso solo creo que ella retrocediera aun mas. "Tan solo soy sincero, ¿Qué pecado es ese? Serena…Serena…él no te quiere."
Ella lo sabía, nadie tenia que recordárselo. Ella dormía sabiendo eso, despertaba sabiendo eso y vivía sabiendo eso.
"…Y nunca llegara a hacerlo. Serena, Seiya no puede ser capaz de querer a nadie por que…por que Seiya nunca ha sido hombre de una so…" Cayó al ver la expresión en el rostro de la mujer delante de él. "¿Crees acaso que miento?"
"No." Su respuesta fue tan simple como la sonrisa de sus labios. "Pero yo tampoco lo he hecho. Confesare que esto me dolería…si fuera algo de lo que yo me preocupara a diario." Siendo la mujer decidida que siempre ha intentado ser, Serena fue quien cerró los pasos que ella misma había creado como barrera entre ambos y beso su mejilla. "Gracias, Haruka, pero nunca he necesitado que alguien cuide mis pasos. Tampoco necesito consejos. Si alguna vez los necesite…definitivamente ahora me son innecesarios."
Pero él no se conformo con un simple beso en una mejilla fría y sonrojada. Molesto, él la tomo por los hombros y la obligo a verlo. "¿No te importa? ¿No te importa lo que yo pueda sentir? ¿No te importa que…?"
"No." Respondió ella con la misma frialdad. "Lo siento pero…pero no." Hizo el esfuerzo para que él la soltara, pero el esfuerzo fue en vano.
Él rió. "¿Acaso nunca te aconsejaron que…jugar con fuego…es jugar a quemarse?"
Una vez mas, y temiendo esa mirada, Serena volvió a forcejear por la liberación de sus brazos. Pero después de entender que eso era inútil, fue ella quien rió sin más forcejeo.
"Ya te lo he dicho…no necesito consejos. ¿O es que acaso quieres intentarlo?"
Él la soltó. "Quizá."
"¿Quieres intentarlo? Esta bien, puedes hacerlo." Cerró los ojos, claramente jugando con fuego, y espero pacientemente a que él conectara sus labios a los de ella.
Pero el contacto nunca llego.
Y al terminar de esperar, Serena no solo abrió los ojos, sino también la boca. "¡Seiya!"
Haruka de inmediato se alejo de ella.
"Vaya amigo, veo que has cumplido lo que siempre has dicho…cuidar de mis intereses." Rió, confundiendo a su amigo y a su propia esposa.
"Seiya solo…"
"Conversaban, lo se. ¿Cómo podría desconfiar de ti…amigo? ¿Cómo podría…si somos casi como hermanos?"
Algo dentro de Serena le decía que temiera a ese tono pacifico de voz. Lentamente e intentando ser cautelosa, comenzó a deslizar sus pies por el césped. Dio media vuelta y sus pasos comenzaron a ser llanos, pero todo, su tiempo, sus pensamientos y sus pasos, se detuvieron al escuchar el golpe que la hizo saltar.
No quería voltear, no quería saber. Pero fue imposible ignorar. Giro súbitamente y encontró aun muy seguro ex-amigo ahora, tirado sobre el césped con la nariz rota y aun muy seguro furioso Seiya dispuesto a terminar lo que comenzó.
"¡Seiya!"
Serena corrió para intentar detenerlo, pero en el momento que Haruka se puso de pie, fue él quien la empujo para que fuera ahora ella quien yaciera sobre el verde jardín.
Seiya lo tomo por el cuello y lo azoto contra la fuente. "¿Crees que soy imbécil? ¿Crees que puedes ser yo?"
Haruka intento salir de los puños que sostenían su saco. "¿Me culpas a mi? Claro que si, siempre has sido un imbécil, un hombre que no ha podido tener nada por si solo. Todo lo que posees tan solo se te fue heredado…" Rió a pesar de que la sangre que caía de su nariz ya entraba a su boca. "…Tan idiota, que tuviste que comprar a una mujer."
"¡Seiya, por favor! ¡No arruines esto! ¡Has esperado este día con ansia! No arruines la que podría ser tu mejor noche." Serena intento lo inútil. "Ni siquiera…ni siquiera…vale la pena." Musito.
"¡Cállate! Todo esto es tú culpa." Seiya regreso la mirada a su ex–amigo. Sus ojos eran irreconocibles. Lo empujo y dejo que cayera. Pero al verlo ahí tirado, a Seiya no le importo mas él y giro para ver a la culpable de todo. Serena retrocedió al verlo caminar hacia ella. En realidad no sabía si correr o paralizarse por una mirada que no conocía. "¡Claro que si! Esta noche… ¡Era! …especial. ¿Pero quien ha sido la culpable de todos mis fracasos? ¡Tu! Maldigo el momento en el que te vi por primera vez. ¿Por qué no te vas? ¡Vete! Vete por que si no lo haces tu misma…seré yo quien te saque por la fuerza. Y cuando te vayas…asegurate de no volver a aparecer en mi vida. Tu solo me has traído fracasos, problemas y…"
No era necesario que continuara. Serena se alejo de él con la velocidad que sus piernas le pudiesen dar y no solo sus piernas…también el dolor de esas palabras. Seiya termino impactando su puño, haciéndolo sangrar, sobre el árbol en el que ella estaba recargada.
"¡Señor!"
Seiya volteo a ver a sus guardaespaldas y sin decir nada, se alejo corriendo detrás de Serena.
X-x-X-x-X-x-X
"No te vayas,"
"¡Suéltame!"
"Esta noche es realmente importante para mi y…no quiero que te vayas."
Ella no respondió. Forcejeo para liberar su brazo y termino consiguiéndolo. Rompió el collar de su cuello, se quito los aretes, los brazaletes y su anillo.
Ni siquiera molesta, tomo la mano de Seiya y deposito todo lo que brillaba sobre su palma. Se agacho para quitarse los tacones y los lanzo lo más lejos posible. Acto seguido comenzó a correr lo más rápido que pudo.
Seiya tiro las joyas que se perdieron en la hierba y corrió tras ella.
"Esta bien, si quieres irte puedes hacerlo…pero antes…Serena, ¿Por qué con él?"
Serena se detuvo, pasando rápidamente una mano sobre su rostro, limpio todas sus lágrimas y giro para verlo. "Por que tu también has sido lo peor que me ha pasado en la vida."
Seiya asintió, aceptando lo que ella acababa de decir. "Lo se. Lo se pero a pesar de eso he intentado de TODO, maldita sea, Serena, he intentado de todo. ¿Qué mas quieres?" Sus ojos pasaron de mostrar furia a mostrar la sensibilidad de un corazón. "¿Quieres irte? Vete. Vete y olvida todo lo que estúpidamente he intentado para hacerte feliz."
Serena dio media vuelta, dispuesta a definitivamente dejar esa farsa. Quería irse de su lado, realmente deseaba irse…pero sus piernas no respondían. "¿Por qué yo, Seiya? ¿Por qué fue a mi a quien decidiste arruinarle la vida?" Al darle la espalda, ella sentía que ocultaba sus lágrimas de él, pero no podía ocultar el pesar de su voz.
"¿Y realmente he arruinado tu vida? ¿Realmente tu vida no ha sido más que un infierno conmigo, Serena? Dímelo. ¡Dime sinceramente que diablos hice mal!"
"¡Todo! Has hecho todo, absolutamente todo, mal. ¿Por qué me obligaste a odiarte? ¿Por qué obligaste a una vida que yo deseaba tener…sutilmente? Yo quería ser seducida antes de ser amada. Deseaba ser conocida antes de desayunar junto a alguien. Deseaba conocer la debilidad de sentirse querida. Deseaba que alguien me dijera lo linda que era sin tener que ver mi rostro. Deseaba…deseaba entregarme al hombre que me hubiese conquistado…no al hombre que me hubiese comprado. ¿Acaso piensas que no siento? ¿Solo importas tú? ¿Acaso nunca pensaste en lo que yo, YO, Seiya, yo quería? ¿Es esta la manera en la que se ama a alguien? ¿Así es como se desea estar con alguien? ¿Es así como se anhela una caricia? ¿Esto es lo que se siente desear una caricia nocturna?"
Seiya camino hacia ella y rodeo sus brazos alrededor del cuerpo delicado que se tenso al sentir su contacto. "No, Serena, eso no es anhelar una caricia, ni un beso, ni una sonrisa. ¿Pero que hago si soy un estupido? ¿Qué hacia si descubría que, después de verte por primera vez, nunca mas te volvería a ver? Perdóname. Perdóname por que nunca lo entendí. Perdóname por no ser más que un idiota que a pesar de tenerlo todo…no puedo alejarte de mí. ¿Es esto amar a alguien, Serena? ¿Es así como deseas que te entregue lo último que puedo ofrecerle a alguien? ¿Deseas que te diga cuanto muero de solo pensar en que cualquier momento terminaras yéndote? ¿Y después?"
"¿Po…por que…por que lloras?"
"Por que no sabes todo lo que yo haría por pedirte, por rogarte, por suplicarte, por implorar…que nunca me dejes. Por que no sabes todos los temores que en mi vida he tenido. Pero si tú te vas… ¿De que sirve tener todo lo que poseo? ¿De que sirve si no podría compartirlo…contigo?"
Ella bajo el rostro y observo como él apretaba sus dedos entre ellos para no dejarla ir. Al mismo tiempo observo y le dolió ver una de sus manos sangrando. "De…déjame ir."
Pero él no la escucho. "Perdóname, Serena."
"¡No, Seiya! Inclusive aunque queramos, jamás existirá mas daño del que ya nos hemos hecho. De…déjame ir, Seiya y prometo regresarte la paz que siempre añoraste tener. De alguna manera ambos cometimos el mismo error, pero aun estamos a tiempo de repararlo."
Pero él no la soltó. "¿Y como puedo dejarte ir? ¿Acaso…acaso no soy…? Serena, pe…perdóname. ¿Cómo deseas que te lo pida? ¿Quieres que te lo implore? ¿Quieres verme de rodillas y…?"
"No, Seiya." Su voz ya no importaba, así como tampoco las lágrimas que caían sobre las manos que aun se aferraban para no dejarla ir. "No, Seiya. Todos tenemos algo de lo que nos arrepentimos en esta vida, ¿No lo entiendes? Tu mismo lo has dicho, lo has demostrado…yo soy lo peor que te ha pasado en la vida y quedarme a tu lado…seria arruinar todo lo que ya eres."
No. Lo que él acababa de demostrar fue un simple y estupido acto de…celos.
Él la soltó finalmente. El rostro de Serena entristeció ante esa decisión…pero era verdad, esa era su realidad. Sus pasos comenzaron a ser lentos, inseguros y débiles, pero aun así ella decidió seguir su camino.
"¿Quieres casarte conmigo?"
Los pasos de Serena se detuvieron instantáneamente al escuchar eso. ¿Había escuchado bien? Quería voltear, deseaba hacerlo y verlo, pero eso solo causaría dolor.
Y decidió seguir su camino.
"¿Quieres casarte conmigo?"
La pregunta, muy bien hecha, fue repetida antes de que ella diera el segundo paso.
Sin pensarlo, Serena volteo para verlo. "Si he fallado…no puedo hacer mas que pedirte perdón. Y darte lo único que me negado a ofrecerte…mi corazón. Serena…" Seiya camino los pasos que ella había caminado y se detuvo a uno de distancia de ella. La miro a los ojos y se arrodillo mientras sostenía lo único que no pudo dejar perderse en el césped…el anillo que para él significaba algo más que una simple joya. "… ¿Quieres casarte conmigo?"
Las manos de Serena temblaban al igual que sus piernas y todo su corazón. "¿Qué…que quieres decir? De mi lo único que puedes obtener…es el divorcio."
"Quiero decir…que realmente deseo compartir contigo toda, absolutamente, toda…mi vida. Pero no me refiero a la ley de los hombres. "
Serena observo el anillo en la mano de Seiya y le ofreció la suya para que él deslizara la sortija. "¿Y si me niego a tal proposición?"
Él se puso de pie y, sin dejar de tomar la mano en la que había dejado ya la sortija, acaricio el rostro de la única mujer que ciertamente ha podido cambiarlo. "¿Realmente deseas irte?"
Ella observo los ojos que le pedían más que solamente una respuesta. Fue ella misma quien seco las lagrimas del hombre que jamás imagino lloraría…por ella. "Quiero…Seiya…quiero enamorarme."
Él sonrió y beso su mano. "¿No has entendido que yo ya lo estoy de ti?" La sonrisa de esa mujer fue maravillosa, fue para él, tan maravillosa que él no pudo evitar besarla.
X-x-X-x-X-x-X-x-X-x-X-x-X-x-X-x-X-x-X-x-X-x-X-x-X-x-X-x-X-x-X
¡Hola!
…Serenity Kou…
