X-x-X-x-X-x-X

- FISONOMÍA -

X-x-X-x-X-x-X

Nota – Nada me pertenece, solo la idea de la historia con los personajes de SM.

X-x-X-x-X-x-X

- CAPITULO -

- XX -

X-x-X-x-X-x-X

- CONFIRMACIÓN -

X-x-X-x-X-x-X

Serena despertó para encontrar a un Seiya ya despierto. Él se acerco con una toalla alrededor de su cuello y cabello mojado. Sonrió al verla despierta y se sentó a la orilla de la cama.

De alguna manera Serena dudaba de lo que él estuviera pensando al verla. "¿Me acompañas a desayunar?"

Ella lo observo, quizá sorprendida. De inmediato por su mente paso todo lo ocurrido el día anterior. "Tendrás que esperar." Claro que tendrá que esperar. Ella también estaba dispuesta a dejar esa habitación después de ducharse.

Él se puso de pie. "Espero." Quiso darle privacidad y salio de la habitación.

Extrañamente Serena esperaba otro tipo de reacción por parte de él. Con ese pensamiento se levanto y de inmediato se dirigió al baño.

¿Otro tipo de reacción?

¿Qué seria para ella otro tipo de reacción? Lo pensó.

Y sonrió.

Ninguno. Él fue así, es así y será así. Esa era la manera única.

Su manera única.

X-x-X-x-X-x-X

"¿Puedo pasar?"

"Adelante."

"¿Cómo te sientes?"

"Bien, ¿Por que habría de no estarlo? No es como si me hubieran mandado al hospital."

"Pero el resultado casi fue el mismo. Haruka, ¿Por qué hiciste…?"

"No tiene caso discutir ese tema. ¿Has venido solamente para reclamarme?"

"Me mentiste. Me hiciste venir a Tokyo con mentiras. ¿Para que? Hiciste que me convirtiera en la enemiga de mi propio amigo. ¿O acaso crees que Seiya creerá que fui tan tonta por haber creído en ti? ¿Por qué, para que, que ganabas? ¿Esto? ¡Mírate!"

"Basta, Hotaru. Si estas aquí no es para reclamarme, es por que te sientes culpable."

"¿Culpable? ¿Por qué habría yo de sentirme culpable?"

"No te mientas. Tú no creíste en mi, Hotaru, tú creíste en lo que tu misma quisiste creer. No fui yo quien creo en ti la idea de recuperar lo que continuabas considerando parte de tu vida. Una mujer como tu no se deja engañar tan fácilmente. No eres lo que realmente yo esperaba como amiga."

Ella sonrió ligeramente. "Ni tu eres lo que yo consideraba como un hermano. Y te equivocas, yo no me siento culpable de nada. No puedo sentirme culpable por que, a diferencia tuya, yo si se perder lo que nunca tuve como mío."

Así como llego, Hotaru retrocedió para llegar a la puerta. En ningún momento le dio la espalda a él para salir.

"¿Te vas? ¿Es así como dejas a quien según tu consideras un hermano?"

"No. Me voy, si, pero no para dejarte aquí sino para llevarme la dignidad de la que tu tanto te has burlado. A pesar de todo yo siempre te considere como familia y no puedo desearte nada mas que cosas buenas que espero sepas valorar en cuanto sepas reconocerlas."

Salio.

Haruka miro a través de la ventana. No la necesitaba, de eso estaba seguro. Nunca la necesito. Ella no era más que…

Cansado, cerró los ojos. Cerró los ojos cansado con él mismo.

…Ella no era mas que la mujer mas inocente, cuyos sentimientos él puso aprueba jugando con ellos.

Y lo que más le dolía de todo esto…es que realmente se sentía solo.

X-x-X-x-X-x-X

Serena lo busco por toda la casa. Lo sabia, era muy bueno para ser verdad. Él no la había esperado para desayunar.

Quizá tenía prisa.

O quizás ella tardo demasiado.

No importa. Realmente no importaba.

"¿Lista?"

Serena volteo al escucharlo. Sorpresa fue lo que mostraron sus ojos. Él estaba ahí. Realmente había esperado por ella. Como respuesta solo pudo mover la cabeza.

Él tomo su mano para que los dos se dirigieran al comedor. Ella quería preguntar donde había estado, pero si lo hacia le estaría diciendo que lo estuvo buscando y de alguna manera no podía hacer esto.

No podía por que no es ella quien tiene que mostrar total interés.

¿O si?

El sonar de su celular hizo que Seiya soltara su mano de la de ella. "Dime Unazuki." Escucho paciente, muy pacientemente. "No, no, diles que estaré ahí lo mas rápido posible."

"¿Te vas?"

Seiya volteo a verla. "Si. Lo siento. Necesito arreglar lo que anoche deje pendiente. Pero prometo que repondré…"

"No hay problema. Que te vaya bien." Quiso sonreír, mas no pudo hacerlo.

Pero Seiya dudaba en si salir o no. Finalmente ella pudo sonreír tenuemente. "Lo siento."

"No importa." Fue Serena la primera en dar media vuelta y dirigirse al comedor.

Pero en menos de dos pasos, Seiya la alcanzo para tomar su mano y girarla para que lo viera. Beso su mejilla y la soltó.

Serena se extraño por tal acto. Pero no se extraño por lo que hizo, sino por que el beso se lo dio en la mejilla. Lo vio llegar a la puerta y salir.

"Señora, ¿Sirvo ya el desayuno?"

Serena fue sacada de sus pensamientos. "¿Qué? Oh, oh, no. No pienso desayunar." Se dispuso a subir a su habitación.

"Pero señora…"

"¿Estas discutiendo mis ordenes? Dije que no y se queda en no."

"Lo – lo siento, señora. No quise discutir sus ordenes, pero…"

"¿Pero?"

"Pero…seria una perdida."

"Poco me importa si es o no una perdida. He dicho que no y no quiero seguir hablando contigo."

"Esta bien, señora. Lamento la intromisión, pero…"

"¿Pero? Dime algo, ¿Valoras tu trabajo?"

La mujer delante de Serena solo bajo el rostro. Serena se dispuso a subir la escalera cuando. "…Pero no todos los días vemos a su esposo cocinar."

Serena se detuvo. "¿Qué?"

X-x-X-x-X-x-X

"Imagino que tuvo que haber sido algo realmente importante. Nunca te he visto faltar al evento que marca la diferencia en INTANEK. Lo que me recuerda, debería de estar molesta contigo por no haberme recibido formalmente."

Seiya rió. Se acerco a la mujer delante de él y la abrazo. "Bienvenida a Tokyo."

"Claro, imagino que sabrás que no tengo muchos días para estar aquí. ¿A dónde me llevaras esta noche?"

Seiya la soltó. "¿Esta noche?"

"Seiya no actúes como si fueras inocente, ¿Qué te pasa? Sabes que yo adoro venir aunque sea una vez al año y sobre todo…me encanta cuando me sorprendes."

Seiya de inmediato aclaro su garganta. "Bien, ¿Comenzamos?"

"Soy toda tuya." Rió. Seiya, por el contrario, dudo en si dejar que ella se aferrara a su brazo.

Ambos entraron a la sala de conferencia. "Buenos días, señor Kou, señorita Kwakami."

"Buenos días." Seiya soltó su brazo de ella y se dispuso a sentar en el lugar que ocupa el presidente de esa empresa.

X-x-X-x-X-x-X

"Te he dicho que no esta aquí."

"N – No…No vengo a buscarlo a él."

Serena cruzo los brazos. "¿Qué quieres?" Sabía que fue a buscarla a ella.

"Solo vine a…" No quería titubear, pero tampoco podía evitarlo. "…a disculparme."

Serena frunció el ceño. "¿Disculparte?"

"Si. Si algo he aprendido en la vida es que hay que reconocer nuestros errores. Yo reconozco los míos y no intentare culpar a nadie más que a mí. No lo niego, imagine que Seiya…" Sonrió bajando el rostro. "…Tan solo confundí la amistad que él nunca dejo de brindarme."

Serena, menos defensiva, bajo los brazos. "¿Qué quieres decir con eso?"

"No, ya no intento decir nada. Solo vine a disculparme y a decir adiós. Lamento haber sido lo que no suelo ser. Pero dime algo Serena, ¿Qué mujer no se enamoraría de un hombre como él?"

Serena no podía responder. No, no quería responder. Eso, mas que una pregunta, fue una aserción.

Hotaru sonrió y dio media vuelta para salir de esa casa.

X-x-X-x-X-x-X

"Como siempre estuviste genial."

"Gracias." Seiya sonrió al último hombre que salio de esa sala y regreso la mirada a la mujer que lo elogiaba. "No tuviste por que…"

"Seiya no digas tonterías, sabes que a mi me fascina hacer negocios contigo." Él rió en respuesta. "Sabes que me encanta venir aunque sea solo un fin de semana a Tokyo al año." Lo rodeo mientras sus manos se deslizaban sobre el cuello de él. "Pero sobre todo…me encanta estar contigo."

Seiya se puso de pie de inmediato en el momento que ella se dispuso a tocar sus labios. "¿Te dije que me case?"

Ella rió. "Seiya, ¿Crees que eso me importa? Cualquiera que te viera no te reconocería. Yo no te reconozco. Otras ocasiones, saliendo de esta misma junta, no perdías tiempo para estar conmigo. Anda, Seiya, solo serán dos días. No sabes cuanto te extraño. ¡Es un año, Seiya! Casi un año sin vernos para solo compartir dos días. Dos días no me son suficientes. ¿Nos vamos, Seiya?" Volvió a acercarse a él para rodear sus brazos alrededor de su cuello. "Sabes que yo no podría vivir sin estos dos días."

Él sonrió y la abrazo. "Esta bien, te llevo a tu hotel."

Ella sonrió victoriosa. Tomo su rostro con ambas manos e hizo que él bajara un poco para besarlo.

Pero antes de que el contacto ocurriera, Seiya retrocedió unos centímetros y desvió sus labios para besar la mejilla de la hermosa mujer. Mujer que en otra ocasión lo hubiese vuelto loco.

Salieron de la sala, de la oficina y del edificio para llegar al estacionamiento. Seiya abrió la puerta para ella y ella en respuesta sonrió.

Subieron y él manejo.

"Has cambiado." Susurro ella durante el camino. Él sonrió. No dijo nada. "Extraño al hombre seductor. Extraño a quien me decía lo hermosa que me veía. Te extraño, Seiya." Él no respondió. ¿Será? ¿Será que realmente ya no es el mismo? "Pero no te preocupes…yo me asegurare de regresar a ese hombre que me volvía loca por las noches." Acaricio su mano mientras él la mantenía al volante.

No hubo más que decir. El camino restante fue en silencio. Él ya conocía el lugar. Podía llegar hasta con los ojos cerrados. Era el mismo hotel. Siempre el mismo hotel en el que ella se hospedaba.

Llegaron.

Él fue el primero en bajar para abrirle la puerta a ella. Una vez fuera, ella tomo su mano para entrar.

Subieron por el elevador. Ella lo abrazo antes de que llegaran al tercer piso.

La puerta se abrió y ambos salieron, pero ella en ningún momento dejo de abrazarlo. Finalmente llegaron a la puerta que le habían asignado el día anterior a esa mujer.

"Tengo que…"

"Vamos, Seiya, no dejes que yo haga todo el trabajo. No seas difícil. Sabes que me encantas tal y como eres." Una vez más tomo su mano y lo invito a pasar.

Una vez cerrada esa puerta ella de inmediato se dirigió a la barra. "¿Qué quieres de tomar? ¿Lo de siempre?"

Él sonrió. "Si. Lo de siempre." Ella preparo ambas bebidas mientras él se sentaba cómodamente sobre uno de los sillones. "Tu también has cambiado."

"¿Lo he hecho? Quizás, pero lo único que no ha cambiado de mi…" Camino hacia él para entregar la copa y se sentó a su lado. "…es esperar todos los días para volver a estar así contigo." Choco su copa con la de él. "¿Por nosotros?"

"¿Por nosotros?" Él sonrió y choco su copa también. "Por nosotros."

De un trago Seiya vació su copa y se puso de pie. Le quito la copa a ella para tomarla de la mano y ayudarla a también ponerse de pie.

"Me ha encantado volver a verte." Ella sonrió al verlo acercarse para besarla.

X-x-X-x-X-x-X

"¿Regresas a casa?"

Hotaru volteo al escuchar la voz detrás de ella. "¿Haruka?" Mas que sorprenderse de verlo a él, se sorprendio de verlo con valija en mano y boleto en otra. "¿Qué haces aquí?"

"¿Qué parece?" Mostró lo que traía en manos. "Regreso también a casa…contigo."

"¿Conmigo?"

"Si…contigo. Eso, claro, si puede llegar a perdonarme por haber sido tan estupido. Quizás no necesite el perdón de nadie…pero el tuyo si."

Ella volteo a la sala de abordaje en donde la gente ya comenzaba a entrar. Volvió a voltear para verlo. "¿Necesitas ayuda con eso?"

X-x-X-x-X-x-X

Seiya entro a su habitación. Ella no estaba por ninguna parte, hasta que volteo a la cama. Ahí estaba ella, dormida. Camino hasta sentarse al borde de la cama. La miro. La contemplo. Hasta en su dormir, a pesar de lucir hermosa, era pacifica.

Quizás fueron minutos, no lo supo.

Pero la incomodidad en los sueños de Serena la hizo abrir los ojos. Ahí, casi frente a ella, estaba él, mirándola. Quiso enfocar bien su mirada. "¿Qué haces?" Pregunto mientras intentaba evadir la poca luz de su lámpara.

"Contemplando."

"¿Qué?"

Él se inclino hasta besar su frente. "A ti. Por que hoy descubrí…que contigo tengo absolutamente todo."

Ella, sorprendida, se sentó. "¿De que hablas?"

Él sonrió. "De lo hermosa que luces aun dormida." Entrego la rosa que había elegido especialmente para ella.

Serena sonrió. "Imagine que no te…"

"A ti te gustan…y eso es lo que importa." En el momento que entrego la rosa blanca, se acerco para besar los únicos labios que había deseado besar desde que salio de esa casa.

Serena lo abrazo en el acto. "No entiendo nada de lo que dices. ¿Ahora dirás que te sientes culpable por haberme dejado desayunar sola?"

Él negó mientras al mismo tiempo rozaba su nariz con la de ella. "De lo único que me siento culpable…es de no haber hecho esto esta mañana." Subió a la cama y volvió a besarla.

"¿Te pasa algo?" De alguna manera, Serena notaba algo extraño en él.

"Si." Seiya alejo su rostro de ella unos centímetros. "Ya lo sabia, pero hoy pude comprobarlo completamente, Serena, realmente lo comprobé."

"¿Y que es eso que has comprobado?"

Él no respondió. En cambio tomo la rosa de la mano de Serena y la dejo junto a la lámpara, beso su mano, su brazo, su cuello…y sus labios. Sonrió al recordar que si, era verdad, él ya no es el Seiya de antes. "Que no me imagino sin ti."

Y recorrió su cuerpo. La misma suave piel que deseaba acariciar desde que salio de aquella habitación de hotel…dejando a una mujer furiosa.

Y por primera vez, al día siguiente, Serena despertó como siempre había imaginado despertar…con él a su lado.

X-x-X-x-X-x-X-x-X-x-X-x-X-x-X-x-X-x-X-x-X-x-X-x-X-x-X-x-X-x-X-x-X

¡Hola!

Serenity Kou