¿POR QUÉ? (Día 2. Tomarse de las manos)

Había muchas cosas que Azuma Tokaku no entendía, especialmente cuando se trataba de temas del amor, romance y esas cosas que eran completamente absurdas. Una de las cosas que más conflicto le causaban era el tomarse de las manos

-Es tan absurdo-

Sin embargo, eso parecía ser de vital importancia para Haru, y ella era de vital importancia para Tokaku así que esa simple y vana acción se volvía prioridad para la peli azul

-Supongo que podría hacer esto por Haru-

Tokaku se encontraba en la biblioteca, era muy temprano y muy pocas personas estaban allí en aquella biblioteca pública de ese apartado pueblo en el cual vivían plácidamente

-Pero pronto se acabará eso…-

Aunque no le gustara aceptarlo públicamente, Tokaku comenzaba a amar la vida simple de ese pueblo, sin obligaciones escolares que involucraran asesinatos, sin estar en constante peligro por diferentes razones y, lo más importante, sin juegos sádicos que arriesgaran la vida de su novia

-Mi novia-

En el rostro de Tokaku una sonrisa se dibujó, una sincera y hermosa que reflejaba precisamente todo el amor que comenzaba a sentir por primera vez en su vida… Por lo que todo eso era nuevo para ella

-Supongo que, si hemos de irnos de aquí, puedo darle a Haru un último día tranquilo-

Aquellos ojos azules miraron el montón de libros que tenían a un lado, todos ellos eran novelas románticas que le ayudarían a entender un poco este desconocido mundo, comenzó a leer el primero y cuando llegó a la mitad paró

-Esto es demasiado absurdo ¿Por qué tuvo que hacer todo ese rodeo? ¿Qué no era más fácil decir las cosas de forma directa? ¿Es necesario decir todas estas cosas tontas para enamorar a alguien?- y poniendo un papel en medio de las páginas, a modo de separador, Tokaku cerró ese libro y anotó algo en una libreta que estaba junto a ella

En esa libreta, Tokaku llevaba una lista de cosas importantes que había leído, creía que hacer una lista de cosas románticas le ayudaría a planear mejor ese día pero estaba tan perdida que nada de lo que había anotado lo entendía. Al terminar de anotar, dejó el lapicero a un lado y cerró los ojos reclinando un poco su silla hacia atrás para descansar… Simplemente no podía imaginarse haciendo ese tipo de cosas románticas, no porque no quisiera hacerlas, más bien, era que no sabía cómo hacerlas. Era muy fácil escribir en un papel cómo debía comportarse uno cuando estaba enamorado, pero en la práctica, se volvía algo difícil

-Al menos para personas como yo- suspiró con tristeza

Tokaku estaba dispuesta a seguir con su labor de leer cuando su celular vibró avisándole que había llegado un mensaje. Lo abrió e hizo una mueca de desagrado

-Ahora qué quiere este infeliz-

Mi querida estudiante estrella

Espero que hayas descansado lo suficiente en estas vacaciones

Ya es hora de que vuelvas a la escuela para graduarte

Jugar a la familia feliz con una granja no es para ti

Te veo en dos semanas

Saluda a Haru-chan por mi parte

Tu maestro favorito. Kaiba

Tokaku pensaba en lanzar lo más lejos que podía ese teléfono, odiaba los mensajes diarios de Kaiba recordándole que debía regresar a la academia a terminar su formación como asesina y, lo que más odiaba, es que tuviera razón, ella solo servía para ser una asesina, tenía un futuro garantizado como asesina profesional, lo cual odiaba porque

-¿Cómo se supone que voy a formar una familia así?-

Sacudió su cabeza de forma negativa rápidamente, sintió su rostro acalorarse al pensar en esa palabra: "familia". Haru le había dicho que ahora eran una familia de dos pero que, tal vez, en un futuro lejano, podrían ser una familia de más de dos…

Y esa era la razón por la que Tokaku había decidido alejarse de todo y había elegido ese pequeño pueblo, allí Haru podría estudiar en la universidad de la ciudad más cercana y cumplir su sueño de ser maestra y, mientras Haru cumplía ese sueño, ella tomaría algún empleo en el campo o en un taller cercano. Cualquier cosa que estuviera lejos de los asesinatos estaría bien para ella…

Así, con el poco dinero que tenía, rento esa pequeña casita y comenzó a trabajar en la granja de una señora ya entrada en años, le ayudaba con la cosecha principalmente y con la venta de algunas cosas. Haru, por otro lado, comenzaba a estudiar para educadora en la universidad, y cuando no estaba en la universidad, acompañaba a Tokaku al mercado del pueblo a vender esos productos. Ambas tenían una vida sumamente tranquila, se sentía como si jamás hubiesen pasado por tanto dolor…

Tokaku recordó el día en que se mudaron a ese pueblo, no llevaban más que un par de maletas y un futón, limpiaron la casa que habían rentado y acomodaron el futón en la habitación, Haru cocinó algo sencillo pero que era el favorito de Tokaku, ambas se sentaron a comer y Haru, de repente, le tomó la mano

"Gracias por estar conmigo, Tokaku-san"

"De nada"

"Estar así es como vivir en pareja ¿no?" el rostro de Haru competía con el rojo de su cabello y sus dedos comenzaron a jugar con los de Tokaku quien no entendía que pasaba pero la dejó hacerlo

"Somos una pareja" dijo sin más Tokaku haciendo que Haru diera un gritito de emoción

"¿Te me estás declarando, Tokaku-san?" preguntó ansiosa la pelirroja

"¿Declarando?" la confusión en el rostro de Tokaku era más que evidente así que Haru tuvo que explicarle las cosas pacientemente

"Si, una declaración de amor, tú sabes, cuando en los mangas o en la televisión dos personas se quieren mucho y se gustan también, quieren estar juntas y entonces hacen la pregunta de quieres ser mi novia y esas cosas"

"¿Es eso necesario?"

"Si"

"¿Por qué?"

"Bueno pues, es para estar seguros"

"¿No estás segura de lo que sientes?"

"S-SI, SI LO ESTOY ES SOLO QUE… Es solo que pensé que me estabas pidiendo ser tu novia" Haru agachó la mirada un poco, se sentía un tanto desilusionada por de nuevo apresurarse ante Tokaku, sin embargo, sintió como Tokaku la abrazaba para atraerla hacia si misma

"Pues nos gustamos así que creo que es lógico que seamos novias, además, tengo entendido que en las normas sociales vivir juntos está destinado a las parejas formales ¿no? Eso nos hace ya una pareja formal" Haru se emocionó muchísimo y abrazó fuertemente a Tokaku logrando derribarla, mientras las dos estaban en el suelo, Tokaku aprovechó para darle un beso corto a Haru quien entrelazó sus manos

"Es una promesa entonces"

"¿Promesa?"

"De que estaremos siempre juntas"

-Siempre juntas- repitió Tokaku mientras miraba su mano -Debo hacer algo especial por ti antes de dejar esta vida- miró la hora en el enorme reloj de la biblioteca y suspiró cansada. Mañana retomaría su trabajo, puso los libros en el carrito para que más tarde fueran acomodados por el encargado, guardó su libreta y salió de ese lugar con rumbo ya conocido

… … … … …

-¡TOKAKU-SAN!- gritó emocionada la chica pelirroja al ver a su novia esperándola en la entrada de esa universidad, corrió para estar más pronto a su lado

-No corras, Ichinose. No me iré a ningún lado- Tokaku atrapó a Haru quien se había lanzado para abrazarla

-Lo sé, es solo que me emociona verte- admitió la pelirroja restregando su cabeza en el espacio que había en el cuello de su novia

-¿Por qué? Vengo todos los días por ti-

-Porque me gusta estar contigo, por eso- Haru tocó la nariz de Tokaku con su dedo e hizo un gracioso sonido, Tokaku solo sonrió de lado y negó con la cabeza

-Vámonos. Tengo cosas que arreglar en la granja-y tomando su mochila, Tokaku guio a Haru hacia su casa

Mientras caminaban hacia su hogar, Haru le comentó a Tokaku cómo le había ido en la escuela, le explicó sobre algunos temas que había visto, le contó la felicitación que su trabajo había recibido y el cómo algunas compañeras la habían invitado a salir después de clases

-¿Puedo salir con ellas, Tokaku-san?-

-Debo saber quiénes son e investigarlas-

-¿Eso es necesario?- preguntó un poco avergonzada al ver la sentencia tan fría que la peli azul había hecho

-Lo es. Nunca está de más saber quiénes son las personas con las que te relacionas, Ichinose-

-Relájate, Tokaku-san, no estamos en la clase negra- Tokaku sintió un escalofrío recorrer su espalda y miró con frialdad a Haru

-No importa. Debo estar segura de que ellas no te harán ningún daño-

Haru se sintió enternecida por el gesto de Tokaku, sobreprotector si, pero guiado por el amor que le tenía, sin pensarlo dos veces, le dio un tierno beso en la mejilla, provocándole un ligero sonrojo a Tokaku

-Entonces Haru te presentará a sus compañeras, para que estes más segura, Tokaku-san- y con esa promesa, Tokaku respiró más tranquila

-Bueno, ya llegamos a casa. Te veo más tarde, Ichinose-

Tokaku dio media vuelta y comenzó a caminar hasta que Haru la detuvo con un grito

-¡ESPERA!- Tokaku volteó a verla -¿No quiere que te acompañe?-

-No. Tienes mucha tarea y yo no tardaré mucho. Solo perderías el tiempo si vas conmigo- la peli azul iba a retomar su camino pero de nuevo Haru la detuvo tomando su mano

-Bueno al menos puedes darme un beso… Por favor- Tokaku frunció el ceño, confundida por la petición pero no se negó, se acercó a Haru y le dio un beso suave, ya feliz, la pelirroja se metió a la casa -Hasta más tarde, Tokaku-san. Te esperaré para cenar-

… … … … … … …

Como lo había predicho, Tokaku no se había tardado mucho en la granja, solo había ido para llenar algunas cajas con productos de conserva que su patrona hacía para vender en el mercado y había sido un trabajo rápido, por eso, Tokaku tenía tiempo libre el cual aprovechó para caminar un poco por el pueblo y buscar algún plácido lugar para llevar a Haru a esa cita que estaba organizando

-Porque según lo que he leído se debe ir a un lugar bonito… Y tomarse de las manos… De nuevo lo de las manos ¿Por qué?-

El debate interno que tenía sobre tomarse de las manos pasó de lado cuando recordó que en todas las películas que había visto, la gente cenaba en un lugar lujoso y también iban bien vestidos, con vestidos elegantes y trajes formales

-¿Por qué eso sería necesario?- se cuestionó pero sabía que, si iba a tener esa cita con Haru, debía vestirse de forma adecuada así que decidió caminar por el centro del pueblito para saber si había un lugar donde encontrar ropa elegante

Tokaku se sorprendió de ver la cantidad de comercios que había, nunca había visitado tan bien el lugar donde vivía porque, simplemente, no le interesaba, así que todo era nuevo para ella

-Este lugar es más grande de lo que creí-

De repente, la peli azul se topó con un pequeño local que tenía exhibidos en su vitrina trajes de distintas formas y colores. Tokaku entró en esa tienda de ropa sin saber muy bien por qué lo hacía, era una pequeña tienda con muchísimos trajes

-Buenas tardes. Bienvenido- le saludo una chica detrás de un mostrador, Tokaku saludó con su cabeza -¿Busca algo en especial?-

-Bueno, no lo sé- dijo con honestidad la peli azul -Entré por curiosidad-

-Nadie entra a esta tienda por curiosidad- otra voz se hizo presente, se trataba de una señora que ya se veía mayor pues algunas canas comenzaban a mostrarse en ese cabello negro, Tokaku la miró con atención y se sorprendió de ver ese peculiar color en los ojos de la señora: rosa -Todos entran aquí por una razón-

-Deja los misticismos de lado, dedícate a vender- junto a ella, estaba un señor que se veía de la misma edad que la mujer, Tokaku le prestó atención y pudo notar de inmediato que sus ojos eran azules… Miró extrañada la escena que estaba sucediendo frente a ella: la señora daba un tierno regaño a su esposo y él, obedientemente se iba a acomodar la mercancía de la vitrina…

"¿Será que Haru y yo nos veamos así en el futuro?" sacudió su cabeza, demasiada lectura cursi le estaba dañando el cerebro

-Entonces- la señora le llamó -¿Qué te trae por aquí?-

-Bueno, vi una camisa que me llamó la atención en la vitrina-

-¿Cuál?-

-La blanca-

-Es un modelo básico, lo que tú necesitas, jovencita, es algo mucho más especial… ¿Cuál es la ocasión?- y entonces, la señora arrastró a Tokaku hasta el otro lado de la tienda donde habían muchas camisas de colores llamativos y juveniles

-¿Ocasión?- preguntó sin entender a lo que la señora se refería, pero de nuevo, Tokaku fue interrumpida

-No me digas, trataré de adivinar… ¿Entrevista de trabajo?-

-No, ya tengo uno-

-Entonces… ¿Alguna entrevista para la universidad?-

-No. Tengo pase directo en mi escuela- eso ultimo lo dijo con tristeza en su voz

-¿Por qué suenas triste? Muchos quisieran tener tu oportunidad ¿Sabes?-

"No lo creo" Tokaku suspiró cansada, miró las camisas y tomó una roja, la señora chasqueó sus dedos y dijo orgullosa

-¡Lo tengo! Lo que te trajo aquí es una cita con alguien especial- el rostro de Tokaku se sonrojó ligeramente y asintió un poco avergonzada

-¿Cómo lo supo?-

-Pude ver amor en tus ojos- dijo orgullosa aquella señora, de repente se acercó a las camisas y comenzó a montarlas sobre Tokaku -Veamos… ¿Qué podrías usar?

Mientras ellas estaban ocupadas probando diferentes camisas, un sujeto entró en esa tienda, primero se acercó a un maniquí y luego dio vueltas como si buscara algo, llamó la atención de Tokaku quien lo observó detalladamente y logró notar el arma que cargaba, tomó a la señora por los hombros
-¡Shh!- le pidió que guardara silencio -Escucheme bien, el hombre que acaba de entrar tiene un arma. Vaya atrás de la tienda, yo lo detendré, llevese a su esposo y a la chica del aparador-

La señora tembló de miedo pero obedeció la orden de Tokaku, caminó rápidamente hacia su esposo y lo tomó de la mano

-¿Qué te pasa mujer?- le dijo en voz alta, cosa que llamó la atención del hombre, alarmándolo y corrió a donde estaban, mostró su arma

-QUIERO TODO EL DINERO- gritó nervioso, incluso el arma en sus manos temblaba
Tokaku caminó sigilosamente para estar detrás de ese sujeto y sorprenderlo, pero algo llamó su atención logrando distraerla

El esposo de esa señora tan amable entrelazó su mano con la de su amada y lentamente se puso frente a ella para protegerla, en ningún momento le soltó la mano

"Es inútil, no logrará protegerla si no la suelta" pensó Tokaku y se fijó que la señora, lejos de soltarle la mano, se aferró "¿Por qué las manos?"

-Vete de aquí- habló con tranquilidad el señor -Será lo mejor para todos. Aquí no hay dinero-

-No mientas, viejo- respondió el tipo quien ahora sacaba una navaja también para amedrentar a la pareja -He vigilado esta tienda y ustedes han vendido mucho-

"Sueltale la mano" suplicaba Tokaku al ver que los esposos se aferraban "Tonto, suéltala" pero ellos estaban dispuestos a seguir juntos, incluso, recibir el daño juntos

"¿A eso se refieren con amor real?" se preguntó Tokaku al ver que ambos estaban dispuestos a dar la vida por el otro pues la señora también se había puesto ligeramente frente a su esposo no importándole correr ese peligro "Debo actuar"

Tokaku dejó sus dudas existenciales por un momento y caminó hacia ese sujeto a quien tomó por el cuello y lo derribó con un sonoro golpe

-¿QUÉ?-

-¡DEJALOS EN PAZ!- Tokaku advirtió al ladrón y miró a las tres personas en la tienda -¡SALGAN RÁPIDO DE AQUÍ!-

El ladrón se levantó rápidamente y apuntó con el arma a Tokaku quien en un movimiento veloz logró desarmarlo y romper la pistola que llevaba, entonces el sujeto no tuvo más remedio que lanzar cuchilladas para lograr herir a la peli azul. Tokaku peleó contra ese tipo, cuando estaba a punto de quitarle la navaja también, se distrajo de nuevo al ver a esos señores tomados de la mano "¿POR QUÉ?" y un ardor en su abdomen la devolvió a la realidad. Una risa burlona del tipo encendió a Tokaku quien de un solo golpe directo al rostro logró knockearlo

Ya con el ladrón en el piso, completamente inconsciente, Tokaku arrojó lejos esa navaja y volteó a ver a la pareja y a la chica

-¿Están bien?- se acercó a ellos para asegurarse que lo estuvieran

-Fuiste muy valiente- y de nuevo, estaba la imagen de esa pareja con las manos entrelazadas, abrazados pero ya más tranquilos

-Llamaré a la policía- dijo la chica y fue al teléfono

-También una ambulancia, nuestra amiga está herida- dijo el señor agradeciendo a Tokaku con un movimiento de su cabeza

-Estoy bien. No es nada más que un rasguño, lo podré curar en casa- dijo despreocupadamente la joven Azuma quien seguía sin entender por qué los señores seguían tomados de la mano

-Muchas gracias, jovencita- dijo amablemente la señora con algunas lagrimas en los ojos -No sé que habría pasado si pierdo a mi Yukio- y acarició suavemente el rostro de su esposo

-No agradezca, lamento no haber acabado con él-

-De eso ya se encargará la policía, no te preocupes- dijo la señora quien miró el rostro confundido de Tokaku -¿Pasa algo, pequeña?-

-¿Por qué no se soltaron de la mano?- preguntó directamente la peli azul y los señores se miraron directo a los ojos

-Porque debía protegerla- respondió él

-Porque debía darle fuerza- respondió ella

Y como si algo hiciera click en su cabeza, Tokaku abrió los ojos sorprendida y su corazón latió a prisa. En ningún momento esos señores se habían soltado y eso significaba una cosa: que se amaban demasiado. Tal vez parecían ser diferentes y tal vez no siempre tenían buenos momentos, pero definitivamente, se amaban demasiado al grado de arriesgar todo por ese amor

Y entonces comprendió la importancia de ese gesto, un gesto que significaba estoy aquí y siempre te protegeré, te ayudaré y te animaré… Tomarse las manos no era solo una simple vanidad, era un acto de amor puro, el más tierno que había. Significaba que querías estar con esa persona en las buenas y en las malas

-La persona que amas es muy afortunada, siempre cuidaras de ella… Y muy pocos tienen esa fortuna, jovencita- dijo la señora tomando la mano de Tokaku

-Debo irme- Tokaku iba a salir corriendo pero el señor la detuvo

-¿Qué pasó con la policía y con tu traje?-

-Ustedes pueden testificar por mi. Es urgente lo que debo hacer- dijo presurosa

-Lo haremos, la persona que amas es más importante- y la señora le guiñó un ojo -Pero promete que vendrás mañana por tu ropa-

-Vendré mañana por mi traje, lo prometo- y cuando estaba en la puerta, la señora la despidió con un ultimo aviso

-Cuando te cases, ven aquí por un traje, te haremos el mejor y si tienes hijos también traelos, les haremos los mejores trajes-

Y Azuma Tokaku corrió hacia su hogar. Corrió lo más rápido que pudo porque se sentía mucho menos perdida de lo que estaba esa mañana, se sentía segura y confiada. No necesitaba de todas esas cosas cursis para decirle a Haru que la amaba, lo único que Haru necesitaba eran certezas y su mano entrelazada con la propia

"Por fin lo entendí"

Cuando llegó a su casa, abrió la puerta como un huracán tempestivo y gritó fuertemente

-¡HARU!-

La pelirroja se asustó al escuchar el grito de Tokaku y pensó que algo malo había pasado, corrió a encontrarla y miró su abdomen sangrar

-¿QUÉ TE PASÓ, TOKAKU-SAN?- la pelirroja iba a ir por el botiquin pero Tokaku se lo impidió abrazándola

-Olvida esa herida, tengo que decirte algo importante-

Tokaku se separó y miró directo a los ojos de Haru, le sonrió, tomó su mano y dio un suave beso en ella

-Jamás soltaré tu mano… Por favor, no me sueltes a mi-

-¿Qué?- dijo en un susurro Haru y sonriendo intensamente

-Hoy entendí una cosa, el porque te gusta tanto tomarme de la mano y es porque nos amamos. Así que, Haru por favor no me sueltes-

Conmovida, Haru tomó con más fuerza la mano de Tokaku y le sonrió, se acercó lentamente para besarla. Al terminar el beso, Haru llevó su mano y la de Tokaku hacia su pecho

-Siempre juntas tomadas de la mano, Tokaku. Te amo y siempre estaré allí para darte fuerza-

Tokaku imitó el gesto de Haru y con las manos en su pecho dijo solemnemente

-Te amo y prometo que jamás soltaré tu mano, quiero caminar contigo de la mano por siempre. Haru, siempre voy a protegerte-

Y con un ultimo beso sellaron ese pacto de amor tomadas de la mano…


Hola mi querido fandom de Akuma no Riddle! Aquí Legan

Bueno, que yo verdaderamente estoy loco, he decidido participar en el Flufftober que la pagina Es de Fanfics sacó como dinamica para el Fictober de este año

Es la primera vez que me animo a participar y me siento realmente genial porque, aunque es mucha presión, he podido trabajar escribiendo y no he dejado de lado los demás proyectos como "Reencuentro" que espero publicar en diciembre... De igual forma si quieren acompañarme en esta loca empresa sean bienvenidos

Gracias a todos los que me leen y espero que hayan tenido una buena lectura, saben que aprecio cada uno de sus reviews y los llevo a todos en mi corazón

Les envio un abrazo, cuidense mucho y nos leemos proximamente