Disclaimer: Miraculous: Tales of Ladybug y Chat Noir no me pertenece. Es de Thomas Astruc (Hawkdaddy) y de Zagtoon Animation. La trama de esta historia si es mía.


Mas que extraños

La verdad es que lo único que les dolía era recordar que alguna vez hubo en sus corazones sentimientos muy profundos uno por el otro. Pero como decía esa vieja canción de una película romántica, mientras el tiempo exista el mundo les dará la bienvenida a los amantes. Y lo que Chloe y Adrien sintieron alguna vez no se olvida. Aunque se necesite de un alter ego para hacerlo renacer.


Fui hecho para ti

"Y todos mis amigos que creen que estoy bendecida. No saben que mi cabeza es un desastre. No, ellos no saben quién soy en realidad. Y no saben por lo que he pasado como tú. Y fui hecha para ti" The Story — Sara Ramirez [Canción]

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Chloe había chocado contra un poste y perdió la conciencia hasta que comenzaba a amanecer. Todo sucedió muy rápido y cuando por fin estuvo fuera del automóvil quedo dormida a un costado de la carretera. La cabeza de dolía horrores y pudo notar que el sol estaba ya en su máximo punto. Aun así, Chloe se quedó recostada a un lado del vehículo.

Poco a poco fue recuperando plena conciencia de sí misma y a notar algunos detalles que no había notado con anterioridad. Como que sus piernas se sentían mojadas o que su vestido había adquirido una tonalidad más oscura. Con rapidez comenzó a revisar su cuerpo al tacto y una cortada en su vientre era lo que parecía darle el cambio de color a su vestido. Pero lo mojado de sus piernas venía de un lugar mucho más íntimo.

Le bastaron apenas unos segundos para entender que estaba pasando y se levantó de su lugar rápidamente. Tomo su bolsa y giro la cabeza hacia ambos lados de la carretera decidiendo hacia donde caminar. Las piernas le dolían y sentía los brazos entumecidos. A cada paso que daba parecía como si mil agujas le atravesaran y río cuando se comparó a si misma con la sirenita de Hans Christian Anderson.

Cayó al suelo en el mismo momento en que una patrulla de policías y una ambulancia llegaban al lugar del accidente. Cuando Chloe dormía paso frente a ella un automóvil que no solo reconoció a la chica sino que también reporto el accidente. Era una suerte porque durante aquel domingo las cosas se estaban poniendo más extrañas que nunca. Y Chloe necesitaría de toda la ayuda posible para superar los siguientes días. Apenas supo que venían por ella cuando se permitió volver a descansar.

— ¿Cómo que no sabes dónde está mi hija?—grito el alcalde a Johan Drez quien no podía evitar sentirse como en la escuela.

La noticia de la desaparición de Chloe apareció a eso de las tres de la mañana cuando el alcalde y la familia Drez se disponían a que los prometidos anunciaran a los invitados los detalles de su relación. La joven rubia no podía ser encontrada por ningún lado y el alcalde necesito de varias pastillas para calmar sus nervios. Chloe estaba desaparecida junto al automóvil nuevo que le acababan de regalar.

Incluso la familia Agreste estaba en shock y Adrien estuvo a punto de salir y convertirse en Chat Noir para buscarla cuando su madre le mando a llamar. Consideraba que era mejor esperar hasta que hubiera noticias antes de dejar al alcalde solo. Gabriel por su parte parecía querer darle permiso a Adrien de que se perdiera de su vista. Cerca de las seis de la mañana llego la primera noticia: un automóvil había chocado a las afueras de la ciudad y Chloe estaba muy lastimada. No tardaron nada en ir a buscarla.

La rubia abrió los ojos apenas un poco para escuchar unas voces cerca de su cama y las luces mas blancas y fuertes sobre sus ojos. No puso especial atención a las figuras que hablaban cerca de ella hasta que escuchó su nombre salir de una de ellas. Entre su nublosa vista reconoció a las dos enfermeras que platicaban del otro lado de la puerta la cual amortiguaba el sonido.

— ¡Pobrecita, Chloe! —escucho decir a la primera voz —es algo que no le deseo ni a mi peor enemiga.

—El doctor dice que llamara a un psicólogo para que este aquí cuando hable con ella —comento la segunda enfermera.

— ¿Crees que le afecte tanto?

—No lo sé —contesto y Chloe apenas pudo oír un poco —pero es seguro que no lo esperaba.

Después de eso cayó en la inconsciencia. No noto el momento en que su padre llegaba a verla o el momento en que Adrien se paraba a su lado y le pedía que se recuperara pronto. No noto como Johan Drez platicaba con Adrien y como juntos creaban un pequeño plan para que Chloe le aceptara. No despertó hasta que la morfina de su cuerpo se acabo. Ya era muy tarde para ese momento. Una cirugía estaba planeada para ella a primera hora del día lunes. Nadie, con excepción del alcalde, sabía para que era.

— ¿A qué no saben lo que ha sucedido? —pregunto Mylene apenas llegar a la escuela el lunes por la mañana.

Adrien, por su parte, ya sabía de qué se trataba el chisme que estaba por comentar. No era nada raro que sus compañeros estuvieran tan extasiados por la ausencia de Chloe. Pero le parecía muy horrible que se notaran tan felices.

— ¿Qué paso? —pregunto interesada Alya.

Mylene comenzó a contar todo, como si hubiera estado presente en la fiesta o en el hospital el día anterior. Parecía muy interesada en la historia y en todo lo que la vida Chloe había cambiado en las últimas 72 horas. Adrien escuchaba con apariencia desinteresada todo el relato hasta que llegaron a una parte que el desconocía.

—Tendrá una cirugía esta mañana —comento Mylene.

— ¿Para qué? —pregunto Marinette.

—No lo sé. Pero escuche a una enfermera decir que sufrió un aborto —dijo en un susurro.

— ¡Aborto! —exclamo Juleka—. Eso suena muy imposible.

—Si, ¿quien quería acostarse con ella? —con todo y la crueldad de la frase Alya río junto a sus compañeros.

Pero Adrien quedó congelado. La única persona que podría tener la seguridad de que existía la posibilidad de que Chloe estuviera embarazada era él. ¡Joder! Adrien y Chloe habían mantenido muchas relaciones y la mayoría de las veces sin protección. Con un demonio. Adrien sintió la necesidad de salir corriendo de ahí para ir junto a Chloe. Necesitaba sabe si era verdad, necesitaba estar a su lado. Se levantó de la mesa y comenzó a salir cuando escuchó la voz de Marinette hacer otro comentario.

—Supongo que es algo bueno. El mundo no esta preparado para tener a otro Burgeois —dijo Marinette uniéndose a las risas de sus compañeros.

Adrien interrumpió aquella risa con un golpe fuerte a la mesa.

— ¡Cierra la boca! —grito enojado y todos callaron.

Marinette quiso levantarse para asegurarse que Adrien estuviera bien. Pero la mirada de odio que el modelo le dedico la puso de vuelta en su asiento. Adrien salio furioso del salón y no tardo nada en llegar a los baños de hombres y encerrarse en un cubículo.

Marinette no entendía nada y giro a ver a Nino. Este solo los miro y antes de ponerse los audífonos comentó:

— ¿Que esperaban si insultan a la chica que ama? —dijo Nino.

Marinette tuvo que agarrarse de la silla para no caer desmayada.

Adrien dio un par de vueltas sobre si mismo antes de que Plagg saliera de su chaqueta. Plagg también parecía preocupado. Era la primera vez en su larga vida que un Chat Noir casi obtiene felicidad con otra persona. Sabia que Adrien solo sería feliz con Chloe, lo había presentido desde el día que encontró aquel contrato escrito a crayón.

—Vamos con ella —sugirió Plagg.

Chat Noir salio de la escuela en ese momento dispuesto a visitar a la chica en el hospital. Chloe salio de la cirugía a las doce de la tarde de aquel lunes y lo primero que vio fueron los ojos verdes de Chat Noir observarla preocupado. Atrás de Chat se encontraban dos personas, la primera era el medico de Chloe, la segunda era un psicólogo que estaba ahí para darle la noticia.

—Que bien que ya estas despierta, Chloe —dijo el médico.

Chloe se incorporo un poco aunque sentía un poco de dolor en su vientre. Chat le tomo la mano y Chloe no tuvo las fuerzas para apartarlo. El médico comenzó a explicar todo lo que había pasado, comentó sobre el accidente y la operación. Para cuando llegó al momento de explicar a detalle las consecuencias del accidente, Chat apretó su mano con fuerza.

—Durante el accidente sufriste fuertes contusiones en la parte baja del vientre. En otras circunstancias esto no hubiese representado tanto problema de no ser por tu estado —comenzó a decir el medico.

— ¿Cuál estado? —pregunto Chloe.

—Lamento informarte que las heridas sufridas te ocasionaron un aborto natural. Tenías tres semanas de embarazo —el médico dio su aviso y al ver a Chloe tan espantada salio del lugar junto al psicólogo que esperaría afuera.

Chloe no sabía que decir. Ella había estado ¿embarazada? Tres semanas era poco menos del tiempo que llevaba manteniendo relaciones íntimas con Chat. La presencia del propio Chat evidenciaba que el sabia lo que sucedía. Sin pensarlo mucho se recargo en su hombro y entonces se dio cuenta de lo que sucedía. Un hijo no nato de ambos había muerto por su culpa. Las lágrimas no pudieron evitar caer por sus mejillas. Lloro por largo rato sin saber porque le daba tanta pena perder a un bebe que no sabia esperaba, pero sus ojos se aguaron y no fue hasta muy entrada la tarde que su llanto se apago.

—Tranquila, Chloe, yo estoy contigo —susurro Chat a su lado.

— ¡No es cierto! —grito Chloe soltándole—. Lo único que quieres es seguir teniendo sexo. Ni siquiera me conoces.

Chat la tomo por ambos brazos y la sacudió un poco hasta que ella se calmó. Sabía que no era momento de ponerse a pensar en eso, pero debía de darle todo el apoyo necesario. Y la única forma de dárselo era diciéndole la verdad.

—Te conozco más de lo que crees —dijo calmándola un poco—. Y tu me conoces más que nadie en el mundo.

Chloe no sabia que decir. ¿De que demonios estaba hablando? Quiso preguntar pero Chat la mando a callar con un simple movimiento que aunque la hizo enojar, la calmó lo suficiente para ponerle atención.

—Sé que le tienes miedo a los relámpagos y que tu libro favorito es Orgullo y Prejuicio porque fue un regalo de tu mamá. Sé que tu piel es sensible a la luz del sol y que nunca usas esos lentes porque interfieren con los de contacto. Sé que amas a los perros y a los gatos pero que nunca tuviste uno —Chloe estaba paralizada nunca había platicado con Chat con aquella profundidad y tuvo miedo por un momento de que fuese un loco que la persiguiera —y sé que tu primer amor es un imbécil que en verdad te ama.

— ¿Qué? —pregunto Chloe pero fue ignorada.

—Tu me conoces mejor que nadie. Sabes que soy un narcisista de lo peor y que no se relacionarme con la gente. Sabes que me paso el día trabajando y que me encanta ver anime, que casi no leo y que me aburren las cosas simples. Sabes que sufrí mucho cuando mi madre desapareció y que me dan mucha risa las películas de los ochenta.

— ¡Adrien! —grito Chloe cayendo en cuenta.

En ese momento Chat se quito el anillo y apareció frente a Chloe el joven modelo. De repente, todos los recuerdos de aquellas noches juntos cobraron sentido. Las caricias y los besos de Chat siempre fueron adictivos, como todo él. Siempre que estaban juntos sentía que le quería más que a nadie y se dio cuenta que se había enamorado dos veces de la misma persona. En su infancia y pubertad se había enamorado de Adrien y en su adolescencia de Chat Noir.

— ¿Van a besarse de una vez o piensan esperar hasta la boda? —Johan Drez se encontraba en la entrada del cuarto donde había observado todo.

Chloe se llevo una mano a la boca sorprendida. Durante la ultima semana Chloe y Johan se volvieron buenos amigos. Chloe nunca hablaba mucho de su pasado pero había quedado muy claro que la rubia no era virgen. A Johan aquello no le importaba y después de que le dieran la noticia de que Chloe había sufrido un aborto, bueno, todas las piezas encajaron. Cuando Adrien y él hablaron en la fiesta y crearon aquel ridículo plan para que Adrien se declarara, ninguno de lo dos había tomado aquello como una posible realidad.

—Chloe —llamo Adrien —lo dije aquel día en tu cuarto y lo vuelvo a repetir: ¡Te amo! Pero no sé si tu a mi. Se que no es el mejor momento para decir esto y que probablemente me estés odiando en este momento, pero quiero que pases el resto de tu vida conmigo.

Chloe estaba al borde del desmayo. Demasiadas emociones para un solo día. Un embarazo interrumpido por accidente, una revelación importante, un cómplice al descubierto y un corazón latiendo con fuerza. Chloe Burgeois estaba a punto de tomar la decisión mas importante de su vida. Aquello daba mucho miedo.

—Yo fui hecho para ti, Chloe —le dijo tomando sus manos —y tu fuiste hecha para mi.

Continuara...