"Dicen que los muertos no pueden hablar, pero sé que pueden! Las personas de este libro murieron hace más de sesenta años, en mitad del océano sin nadie en kilómetros a la redonda, pero todavía les hablan a ustedes. todavía nos envían mensajes... mensajes de amor y de valor y de muerte! Eso es la historia, y la ciencia, y el arte. Eso es lo que es la literatura. Son las personas que existieron antes que nosotros, enviando mensajes desde el pasado, desde el más allá, de la tumba, intentando hablarnos de la vida y la muerte!" Tránsito
(*)
Saludos amigo,
Lo encontró como no podía ser de otra manera, perdido.
La verdad era que Nabiki no tenía razón para saludarlo y llevarlo hasta la residencia Tendo, podía contar con los dedos de una mano las veces que habló con él, pero suponía que su lado gentil tenía que salir de vez en cuando a estirarse. Fue así que Nabiki tomó del brazo a un perdido Ryoga y lo llevó hasta la casa de los Tendo.
Ryoga le agradeció profusamente, a lo que ella solo le respondió que esperara un poco más hasta agradecerle, que primero hablara con Akane y después ya vería.
Ryoga, por supuesto, se sonrojó ante la sola mención de Akane, guardó silencio y se dejó llevar.
Mientras Nabiki subía a buscar a su hermana, Ryōga notó la inusual calma en la casa, pero no le tomó mayor importancia.
(*)
"¡Ryōga!" Saludó la menor de los Tendo. "Ha pasado tiempo desde la última vez que te vimos, un año, me parece. Me da mucho gusto volver a verte."
Entre saludos, sonrojos y reverencias, Ryoga comenzó a sacar varios paquetes de su mochila, regalos para Akane.
"...Y este es del norte de la India… creo…"
"No has preguntado por Ranma, Ryoga." Interrumpió Akane.
Ryōga frunció el ceño, suponía que su rival andaba por donde fuese causando problemas.
Akane tomó aire profundamente.
"Ranma está muerto, Ryōga."
El chico se detuvo en seco; las palabras resonando, tratando de acomodarse, de hacer sentido..
Negó con la cabeza. Eso no podía ser. Ranma era la persona más habilidosa que conocía, era imposible que alguien lo hubiese derrotado y aún peor, matado. Simplemente no podía ser.
Akane, quizá intuyendo lo que pasaba por la mente de Ryoga, aclaró.
"Nadie lo derrotó…" sus ojos se humedecieron. "Fue hace siete meses… No sé si lo sabías, pero Ranma, su padre y su madre tenían un trato… R Ranma no pudo cumplirlo y tuvo que cometer seppuku."
Ryoga estaba mareado. Se trató de levantar, pero sus piernas, aun en shock, no se lo permitieron.
Ahora Akane lloraba abiertamente. Ryoga le acercó un pañuelo.
"¿qué…?" a Ryoga le faltaba el aire. "¿qué clase de contrato?" justo después de preguntarlo se dijo a si mismo que no importaba, que su ...Rival,… quizá amigo lo que fuesen, había muerto.
Akane apretó los labios. "Ser un hombre entre hombres."
Ryoga no necesitó más explicación. La misma maldición impedía ese cometido por simple principio.
Kasumi entró a la estancia hizo una pequeña reverencia con una sonrisa triste.
"Ryoga, es bueno verte de nuevo, Nabiki me dijo que estabas aquí." Kasumi le tendió una carta al guerrero.
"No sabía que también le había dejado una a él." mencionó Akane viendo la carta con tristeza. Respiró profundamente una vez más y se levantó. "te dejaré a solas para que la leas, Ryoga." Akane puso su mano sobre el hombro de Ryoga. "Puedes quedarte el tiempo que desees, Ryoga. Le sonrió y se marchó junto con su hermana.
Ryoga no pudo reaccionar sino hasta varios minutos después.
(*)
(***)
Saludos Ryoga,
Si estás leyendo esto, significa que estoy muerto.
Eso sonaba más gracioso en mi cabeza.
Pero es verdad.
Espero que no hayan pasado demasiados años para que Kasumi te pudiera entregar mi carta. No te creas tan especial, incluso le escribí una al idiota de Taro.
Supongo que sabes la razón de mi muerte, cometí seppuku, no logré ser un hombre entre hombres, y quizá sin la maldición aún no lo hubiese logrado.
¿quién puede decir lo que es un hombre o no?
Afortunadamente tengo pocas cosas que lamentar.
Sabes que siempre traté de tomarme la vida sin demasiada importancia, y viví cada día a su ritmo; locuras y rivales que pelear o no.
No mentiré, claro que me hubiera gustado seguir con la vida y hacer otras tantas miles de cosas, pero a este punto no es útil lamentarme.
Lo que te quiero decir, es…
Qué le digas a Akane que eres P-chan!
No seas más idiota de lo que ya eres. sólo díselo.
Claro que se enojará y te gritará y golpeará… pero también sé que te perdonará.
Si no se lo dices, jamás podrás decirle tus sentimientos. y no importa cuantas citas tengas, y cuantos regalos le des, jamás podrás decirle lo que sientes.
Y quien sabe, quizá ella te corresponda.
A este punto, no lo sé y prefiero no pensar en ello.
Y si no te corresponde;
Entonces aquí va lo importante, pon atención;
Cuídala.
Ya sea como amigo o algo más, cuida a Akane por mi.
Ella es fuerte, pero seguro no le caerá mal tener a alguien con quien hablar.
Otra cosa más.
Se que tu fuerza radica en tus sentimientos, tu ataque más fuerte está basado en eso. "yo lo llamo el ataque del perdedor. Pero bueno, no hay duda de que el Shishi Hōkōdan es potente.
Pero entre tus ataques y la vida cotidiana, mi consejo es de que trates de disfrutar la vida…
No solo cuando estés con Akane, pervertido; sino todas las cosas todo el tiempo…. La tasa de té que seguramente te ha servido Kasumi, tus caminatas, incluso tu forma de cerdo; yo disfruté… bueno, tomé ventaja cuando podía de mi forma de chica… no mentiré.
Una última cosa, cuando veas a U-chan, come con ella y ríanse de mi.
Adiós amigo, Ranma S
P.d: ¿Haz considerado una brújula para no perderte?
Notas de la autora:
Bueno, me gusta pensar que en la carta que Ranma le dejó a Akane, le hubiera dicho algo sobre Ryoga… algo así como que también lo cuidara…
Kasumi no le dejó té a Ryoga….
Saludos amigo,
Ryoga llega a la casa Tendo para encontrarse con una noticia inesperada.
uff, que año,¿no? Este 2021 viene con todo, y casi no logro sacar esto hoy. La verdad es que mis ánimos están, como para hacer un Shishi Hōkōdan, afortunadamente no tan fuerte, pero bueno.
Tenía muchas otras cosas que mencionar, pero las he olvidado… raaayos
Recuerden, 2 de Octubre, no se olvida
