Disclaimer: Nada me pertenece. Boku no Hero Academia pertenece a Kohei Horikoshi. Katekyo Hitman Reborn! le pertenece a Akira Amano.

Hola! ¿Otra historia larga? En efecto. Tengo cierto sentimiento de culpa porque no he terminado lo que deje inconcluso antes de mi hiatus, además de que ya no soy universitaria, ahora con la cuarentena tuve más tiempo pero cuando todo pase mi tiempo será disminuido. Pero quería hacer esto, me emocionó por dos cosas: Primero, porque adoro los crossovers. Segundo, porque es el primer fic largo con capítulos largos. Este capítulo tiene 8,356 palabras, y si lo sigo los próximos capítulos tendrán una extensión parecida.

Contexto: El mundo del fic es una mezcla de ambos mundos. Deku inicia como en el anime, la única diferencia es que termina por rendirse y por eso conoce a Tsuna en la situación en este cap, está en tercer año de secundaria y tiene 14 años. Sobre Tsuna, vivía en Namimori, formó su familia y peleó por los anillos contra Varia antes de irse a Tokyo, en este mundo alterno esos acontecimientos pasan antes que en el cannon, en este capitulo está en segundo de secundaria y aunque en el manga tiene 14 cuando entra a segundo, en este fic para mantener el diferencia de un año entre él y Deku, Tsuna tiene 13.

Sin ningun ship, al menos por ahora.

Por cierto, quirkless: Persona sin quirk.


*Brillantes llamas de voluntad*


Dos quirless


Escondido en una oxidada estructura que hace algunos años servía de juego para los niños de preescolar, maltratada por el tiempo y olvidada por todos los que visitaban ese parque. Tsuna se encontraba cómodo, sentado en el piso con un libro abierto en su regazo mientras volvía a releer el primer capítulo del libro que hace años su abuelito le regaló. Fue en esa época en que empezó su depresión por ver su sueño derrumbado y los otros niños empezaron a molestarlo.

En ese momento, era como si su abuelo le quisiera decir: estás destinado a algo mucho más grande.

Lamentablemente, grande y mejor no era lo mismo. Tsuna quiso ayudar a la gente, como esas personas que salen en la televisión y se hacen llamar héroes, no quería ser un simple criminal...

Hace mucho tiempo, mucho antes de que el primer quirk se manifestara, el mundo estaba regido por algo más poderoso y fuera de la compresión de la población común: el tri-ni-sette.

Como su propio nombre lo propone, el tri-ni-sette consiste en tres conjuntos de siete piezas, de las cuales los científicos e historiadores involucrados en su estudio aún tienen muchas preguntas, aún así se sabe que el tri-ni-sette juega un papel importante en el equilibrio del mundo, estas piezas son capaces de controlar el tiempo, el espacio y guardan un gran poder en su interior.

Pero... ¿Cuál es su origen? Se piensa que ese poder fue custodiado por una raza que poblaba la Tierra antes que apareciera la humanidad. Con su inevitable extinción, sus últimos miembros de dicha raza dividieron el tri-ni-sette en estos conjuntos: siete pacificadores y dos conjuntos de anillos. El que cada conjunto tenga siete piezas se debe a las siete llamas de voluntad que mueven el mundo: Tormenta, Lluvia, Sol, Rayo, Nube, Niebla y Cielo.

El estudiante escondido se enderezó al leer esto. Su espalda se recargó en la pared de su escondite y cerró los ojos, a su mente llegaron sus amigos y guardianes, aunque no le gusta usar el segundo término, principalmente porque no quiere aceptar el puesto de jefe. Pero hay que admitir que la palabra familia puede describir nuestra relación porque... Todos eran eso para él.

Suspiró, su situación era difícil. De niño, viendo la televisión, veía a los héroes peleando contra los villanos, una pelea entre el bien y el mal del mundo, el blanco y el negro, la luz y la obscuridad. Y por supuesto, empezó a querer ser como los héroes, esos que salvan a las personas de la villanía y el bajo mundo, pero el destino jugó con él y decidió negarle una particularidad, eso y el sello a sus llamas de voluntad (cosa que descubrió hace poco) hicieron que su personalidad cambiara y su autoestima bajara hasta el suelo, con eso se ganó el sobrenombre de Dame-Tsuna.

Fue entonces que su madre habló con su padre y es por eso que la persona que quiere como a un abuelo le entregó el libro, aunque ahora que lo piensa es seguro que alguien de Vongola lo escribiera solo para él por mandado del jefe, Nono Vongola. No está dispuesto a aceptar a ser el Décimo jefe, pero está muy agradecido con él, y le tiene mucho cariño, de hecho se ha comunicado con él más que con su perdedor padre.

Sin darse cuenta, acaricia las hojas con las yemas de los dedos, se dignó a continuar su lectura.

Para explicar su importancia, empezaremos con el primer conjunto de anillos, llamados anillos Vongola, perteneciendo a la familia Vongola, pasa de generación en generación en una línea temporal. Solo un descendiente del primer Vongola o algún familiar lejano puede ser sucesor de la familia y portar el anillo, eso es por la sangre de Primo que era especial.

Giotto, Vongola Primo, el primer portador del anillo del cielo, tenía unas llamas de voluntad muy puras, del tipo cielo precisamente, que lo hacía perfecto para usar tal poder. En aquella época, donde los quirks todavía no se empezaron a manifestar, su poder fue tal que formó un grupo de vigilantes y con el tiempo se convirtió en la mafia más fuerte del mundo, o fue así hasta el momento en que el mundo empezó a cambiar

Claro, Tsuna ya sabía esa historia, era un capítulo completo en el libro. Al principio, cuando era un niño, el castaño pensaba que su abuelito le había regalado un libro de fantasía para sobrevivir su día a día que, para un niño pequeño, era muy cruel. Nunca pensó que lo expuesto ahí fuera algo real, por eso cuando Reborn llegó a casa para convertirlo en el jefe de la mafia fue todo un shock, pero mientras más hablaba con su nuevo tutor, más se daba cuenta de que nada era solo un cuento.

En realidad Reborn, su abuelito, su padre y todo Vongola esperaba que él, Sawada Tsunayoshi, se convirtiera en el décimo jefe.

Pero era imposible, es cierto que él le ganó a Xanxus cuando pelearon por los anillos Vongola, pero la verdad era es que seguía siendo el lamentable Dame Tsuna, más lamentable ahora que no tenía a sus amigos.

Y como si pudiera leer su mente (le era imposible no pensar que su tutor tuviera ese quirk, a pesar de jurar que también era quirkless), un golpe en su nuca lo hizo besar su libro. Adolorido, vio hacía el autor de tal acción, el bebé que se había autoproclamado su tutor le sonreía.

— ¿Por qué fue eso, Reborn? — Se quejó, sobándome la nuca.

— Te estuve buscando toda la tarde — Comentó como respuesta. El castaño lo observo, incrédulo.

— No lo creo, seguramente me estuviste espiando esperando el momento adecuado para atacar — "...O a qué saliera e hiciera un ridículo como el dame Tsuna que soy", pensó.

— Bueno, ya es tarde — "¡En serio, no lo negó!" — aún no conocemos bien la ciudad así que seguramente mama se va a preocupar —.

Suspiró, era cierto, arriba de donde estaba se podía ver el cielo pintado con colores cálidos donde abundaba su color favorito, el naranja. Cerró su libro y lo metió en la mochila, para salir del juego y caminar rumbo hacia su nueva casa.

...

Tsunayoshi nació y vivió toda su (corta) vida en Namimori, un lugar tranquilo hasta que un asesino con cuerpo de bebe llegó para voltear todo patas arriba. Y desde entonces, para el castaño su vida empezó a mejorar... Consiguió buenos amigos a los que quería y por los cuales entregaría todo, sus notas en la escuela empezaron a subir e incluso obtuvo el poder para proteger aquello que se volvió lo más importante, su nueva familia.

Lo único malo es que ese poder era como pactar con el diablo, o con la mafia que para el caso era lo mismo. Cada día que pasa, Tsuna niega todo lo referente a esta, aunque en el interior, el castaño sabe muy bien que no podrá escapar de su destino maldito, después de todo era el único sucesor posible para Vongola; y de hecho sus llamas de voluntad son más brillantes y puras que cualquier jefe de la familia desde que Primo dejó su cargo, evidenciando que en efecto, es un descendiente de Giotto.

Sí, el niño inútil de la escuela terminaría siendo clave para guardar el equilibrio del mundo. Suena tan inverosímil que era hilarante.

Pero la ironía aquí era que, así como la evolución de la raza humana golpeó fuertemente la equilibrio del trinisette, los niños del colegio lo golpean a él, tan fuerte y tantas ocasiones que visitó el hospital decenas de veces antes de la llegada de Reborn (después de todo, este mundo es cruel para los que son diferentes).

Tsuna no quería alejarse de sus nuevos amigos, pero llegó un punto en que a pesar de ser cuidado por ellos, los bullying no cedían e incluso los golpes empezaron a ser peor. Sus padres (incluso el padre perdedor que lo hizo creer que había muerto, por dos años, se preocupó) empezaron a pensar algo para terminar con el abuso. Fue Reborn quién propuesto un cambio de ambiente, luego habló de una de las mejores escuelas del país, a la cual él apuntaba a que entrara: UA.

La UA era la mejor escuela de héroes del país, por supuesto, la vista de Reborn estaba fija en el departamento de estudios generales porque, después de todo, Tsuna no tenía un don, no uno como el de la mayoría de las personas.

Por eso ahora se encuentra en una nueva ciudad, caminando hacia su nuevo hogar, aunque no se sentía como uno cuando las personas que más quería estaban lejos. Suspiró, dirigió la mirada hacia el cielo, entonces lo vio... sus ojos caramelo se engancharon de los ojos verdes por primera vez. Se detuvo de repente, no le gustó nada la situación... Esos ojos, tan verdes como las esmeraldas parecían muertos. Esa mirada era turbia, sin brillo, eran dos vórtices obscuros, reflejándose, tal vez, algo parecido a un cielo nublado. Fue el extraño quién rompió la conexión de miradas, pareció avergonzado...

— ¿Tsuna? — La voz del bebe, sentado en su hombro, le llama preocupado. Justo cuando iba a buscar lo que detuvo a su estudiante, este corrió dentro de un edificio. Reborn no entendió lo que pasaba pero se dejó llevar, la mirada de Tsuna no siempre muestra ese pánico así que supo que lo que fuera, era serio. En efecto, lo que sintió el castaño era pánico cuando su sangre Vongola encendió todas sus alarmas, gritándole con toda su fuerza a su hyper intuición.

Suicidio.

En su mente una película empezó a rodar, eran los recuerdos del día en que Yamamoto quiso saltar de la azotea. Su amigo parecía deprimido y triste, en cambio la persona en el techo parecía destrozado, literalmente parecía un muerto en vida. Solo esperaba que su momento de duda fuera lo suficiente para darle el tiempo de llegar donde él.

— ¡Hey, tú...! — Gritó tan pronto como abrió la puerta, en realidad no sabía que decirle pero lo primero que pensó fue atraer su atención, y lo hizo. Una vez ahí, justo enfrente del extraño, se dio cuenta de que no era mucho más grande que él, tal vez uno o dos años. Al escuchar al castaño, el de revoltoso cabello verde se volteó a verlo, mirándolo con esa esmeraldas una vez más

El viento corrió por ambas melenas — ¿Por qué subiste? — Preguntó, por más determinación tuviera de morir no pudo evitar su curiosidad por la persona que parecía preocupado, aún más si no lo conoce.

— T-tú... — Tartamudeo nervioso, tragó grueso y luego habló con una mirada firme — Lo que sea lo suficientemente malo para querer morir, tal vez no lo puedo entender — Tsuna se relamió el labio inferior y luego continúo — Pero te aseguro que todo mejorará, tal vez simplemente no has conocido a las personas correctas aún — Terminó.

El de ojos verdes solo lo vio largo tiempo, las pecas en sus mejillas enmarcaban su expresión sorprendida. Nunca antes alguien le había hablado así, menos un desconocido... Eran palabras hermosas, llenas de esperanza. Pero, ¿Por qué se sentían un poco falsas? ¿Por qué es tan difícil creer el ellas?

Ciassu — Tsuna casi se había olvidado de su tutor, había bajado de su hombro cuando el castaño abrió la puerta.

Los ojos verdes parpadearon confundidos — ¿Un bebe? —.

— ¿Cómo te llamas? — Le preguntó al joven de cabello verde, el castaño se sintió preocupado de que Reborn se entrometiera pero tal vez pueda ayudar, ya que aún no sabe que hacer.

El otro lo pensó, pero al final accedió, después de todo iba a morir — Soy Midoriya... Midoriya Izuku — Diciendo su nombre completo mientras vuelve a ver al joven frente a él.

— Un gusto — Dice el bebe con traje antes de sacar una pistola y apuntar entre las cejas, — Ahora, muere — y antes de que Tsuna pueda decir algo, Reborn dispara provocando que el pecoso cayera del techo hacia el callejón de al lado del edificio.

— ¡Reborn! — Chilló el castaño en pánico — Quería ayudarlo... ¡No matarlo! — el susodicho saltó y le dio una patada en la mejilla.

— Antes de asustarte deberías asegurarte de que este vivo o muerto —.

— No me digas qué... — Cortó sus palabras al escuchar un grito, era el pecoso que había revivido.

— ¡GOLPEARÉ A KACCHAN CON MI ÚLTIMA VOLUNTAR! — Tsuna se asomó desde el techo, el tal Midoriya solo estaba vistiendo unos calzoncillos amarillos con estampados que no pudo distinguir desde su lugar, en su frente pudo ver una llama de color verde.

El chico empezó a correr a un rumbo desconocido para los mafiosos, Tsuna suspiró con un poco de alivio pero aún estaba preocupado "Si no se murió saltando del techo, ahora se querrá morir de la pena", y es que él tenía experiencia en ello, todavía no puede ver a los ojos a Kyoko y Haru por haber salvado a la segunda... en calzoncillos de corazoncitos.

— Estará bien — Comentó el bebe subiendo al hombro de su estudiante — Después de esto se dará cuenta de que realmente no quería morir —.

Con otro suspiro decidió dejar de pensarlo tanto y volver a casa junto a su tutor.

...

En la residencia Midoriya, el teléfono empezó a sonar. Una Inko Midoriya se apresuró al aparato, estaba preocupada porque ya era tarde y su hijo no había llegado a casa. Contestó la llamada pero la voz del otro lado tardó en hablar.

— ¿M-mamá? — Era la temblorosa voz de Izuku.

— ¡Izuku, querido! ¿Dónde estás? He estado muy preocupada — Preguntó, aunque un poco más calmada por haber escuchado su voz. Su hijo tardó más para seguir hablando — ¿Todo está bien?

— No, mamá... — Empezó el pecoso, esto también empezó a preocupar a Inko. — Em... yo... estoy en la comisaría... — Un silencio incómodo se instaló en toda la casa, tardó tanto que el adolescente empezó a asustarse de lo que pudo haberle pasado a su madre después de darle tal noticia.

— ...¿Qué? — Al parecer la mayor reaccionó, posiblemente escuchó perfectamente bien pero se niega a creer lo que su hijo dijo.

— Estoy en la estación de policías... — Otra pausa entre los dos, pero esta vez tardó menos porque Inko empezó a alterar.

— ¡Oh, por Dios! ¡Izuku! ¿Te agredieron? ¿Estás herido? — La mujer pudo sepultar a Izuku con más preguntas pero el susodicho la cortó.

— Mamá... E-estoy detenido... — Otro silencio incómodo.

— ¿...Qué? — Simplemente no podía creerlo.

— ¡Por favor, mamá! ¡Tengo miedo! — Inko casi podía ver a Izuku llorando mientras habla, con mocos y dos cascadas de los ojos incluido. — ¡Todos se me quedan viendo feo, por favor, sácame de aquí! Por favor... —.

Su madre suspiró — Voy por ti — Ya después hablaría de lo que había pasado y si era necesario lo iba a regañar, pero primero era sacarlo. Estuvo a punto de colgar pero su hijo la detuvo.

— ¡Espera, mamá! —.

— ¿Qué pasa? — Hubo otro silencio.

— Yo... Hm... ¿Pu-puedes...? — Empezó a tropezar con las personas, parece muy avergonzado y a Inko no le parece raro, después de todo es Izuku, el chico que ha soñado con ser héroe desde los 4 años, quién estaba detenido. Claro que nunca se esperó las palabras de su hijo ante de colgar él súbitamente — ¿Puedes traerme ropa, por favor? —.

En la comisaria, Izuku estaba completamente rojo vistiendo solo ropa interior y una manta cubriéndole desde los hombros. Esa fue, sin duda, la llamada telefónica más incómoda y vergonzosa que tuvo que hacer. Ahora el verdadero problema es que al llegar, le debe decir la verdad pero... ¿Cómo se supone que le diga a su madre que fue detenido por los cargos de agresión y exhibición en la calle? un gemido lastimero salió de su boca solo de imaginarlo.

...

Ya era Lunes, y Tsuna todavía no puede dejar de pensar en el chico pecoso del día anterior. Eso y el hecho de que estaba nervioso por su primer día de clases en otra escuela, le estaba haciendo imposible comer el almuerzo que su madre. Tal vez debería intentar sociabilizar pero aún le temía un poco a las personas, los chicos de su edad suelen ser muy crueles con los que no tienen un quirk, así que prefiere estar solo en el patio de atrás de la escuela (intentó en la azotea, pero la puerta no cedió).

— ¿Por qué pareces tan molesto, Bakugou? — Escuchó una voz cerca de él, subió la mirada y observó a un rubio que caminaba sin rumbo, muy lastimado, posiblemente un senpai de tercero que se metió en una pelea con otro estudiante.

— Quiero encontrar al Deku — Contestó el rubio con una voz grave y muy molesta, — Necesito usarlo como pera de boxeo — Comento junto con una sonrisa siniestra. Tsuna tragó duro y casi cae de sentaderas al escucharlo. Y al parecer el mayor tenía un quirk poderoso, pues mientras caminaba sus manos provocaba pequeñas explosiones, parece ser que buscaba a alguien. No evitó preguntarse quién fue el valiente que se enfrentó a tal persona y lo dejó en ese estado (Alguien a la altura de Hibari, seguramente), estaba tan metido en sus pensamientos que no notó al grupito acercándose hasta que escuchó la voz del rubio frente a él — ¡Hey, nunca te había visto por aquí! ¿Quién eres y cuál es tu don? — Preguntando mientras aún hacía explosiones. Sawada pegó un chillido y, esta vez sí, cayó de la banca donde estaba, el rubio frunció el ceño y todos sus amigos empezaron a reír, — Me haces enojar — Comentó, sus ansías de explotar algo crecieron.

Pero antes de que el tal Bakugou lo atacara con su quirk, una persona se metió entre él y el grupo del rubio. — ¡Detente Kacchan! — Objetó el sujeto, con una voz temblorosa pero que de cierta forma se le hizo conocida...

"¡Espera...! ¿Kacchan?" En ese momento rememoró lo sucedido en el techo y las palabras dichas por el pecoso al revivir antes de correr en ropa interior. Se fijó en el cabello verde, sin duda y a pesar de estar de espaldas, estaba seguro que era él. Luego se fijó en el golpeado rubio, algo en su mente hizo click "Entonces... ¡Fuiste tú!".

— ¡No deberías meterte con los estudiantes menores! — Comentó, protegiendo al castaño con su cuerpo.

— Deku, a quién quería ver... — Escupió sus palabras con desprecio — Ni pienses que te perdonaré lo de ayer —.

— ¡Y-ya te pedí perdón! — Tartamudeó pero en ningún momento dejó de proteger a Tsuna.

— ¡Ni una mierda! — Gritó Bakugou, atacando al pobre pecoso — ¡Muere! —.

"¡¿Muere?! ¿Quién eres? ¿Gokudera-kun? O peor... ¿Reborn?" Se preguntó viendo al chico de cabello verde que había volado unos tres metros por la explosión del rubio.

— Eso es para dejar claro quién está por arriba de quién, Deku — "¡Que prepotente!" pensó Sawada, pero tan pronto los ojos rojizos lo vieron sacó otro chillido. El rubio dio una sonrisa de superioridad y entonces se fue con el grupo entre risas, dejando atrás a un chico herido y un chico preocupado.

— O-oye, Midoriya-san, ¿Estás... ? — Lo que lo cortó no fue el gemido lastimero sino algo que el castaño notó en las quemaduras que dejó el otro joven, era muy sutil que, si no hubiera entrenando con su espartano tutor o ganado contra Varia, posiblemente no lo hubiera visto.

— Estoy bien — Aseguró Izuku, levantándose del suelo — la verdad es que me estaba escondiendo pero luego te reconocí y vi que tenías problemas con Kacchan así que debía ayudarte —.

— ¡Lo lamento! — Se disculpó con una reverencia — Si hubiera huido o le hubiera dado la cara... — Paró al sentir una mano en su hombro.

— Está bien — Comenta el de ojos verdes, antes de sonreírle de forma tan brillante que no podía creer que sea el mismo chico de mirada destrozada en la azotea.

— ¿No estas enojado? — Preguntó sorprendido.

— ¡Claro que no! — Respondió Izuku, sonando muy seguro. Después de eso se llevó la mano al cabello y evitó la mirada, evidenciando que estaba un poco incómodo. — Yo... Lamento que me vieras así, y la verdad es que estoy avergonzado de lo que intenté hacer, por eso... Muchas gracias por salvarme — Ahora es el de cabellos verdes quién hizo una reverencia. — Por cierto... Ayer me presente pero no alcance a escuchar ningún nombre de tu parte — Volvió a sonreír, contagiando al castaño.

— Es cierto — Se rio un poco avergonzado de haber olvidado eso — Yo soy Sawada Tsunayoshi, aunque mis amigos me llaman Tsuna, nos acabamos de mudar aquí desde Namimori y estudio el segundo grado aquí —.

— Oh, entonces eso me convierte en tu senpai —,

— ¿Quién diría que harías un amigo en tu primer día? — Tsuna escuchó la voz de su tutor, Izuku fue quién lo vio primero, sentado en la rama de un árbol.

— ¡Eres tú! — Midoriya tuvo el error de señalar al bebe — ¡Por tu culpa me llevaron detenido ayer y desde anoche mi madre me ve como un pervertido! —.

Un pinchazo de vergüenza y culpa se enterró en el pecho de Tsuna, aunque tardó poco porque Reborn agarró el dedo que lo señalaba y aventó a Midoriya hacia la barda.

— No me gusta que me señalan — Comentó, excusando el hecho de haber dejado al pecoso inconsciente. Su estudiante chilló.

— ¡Reborn! — Al final fue Tsuna quién llevó a Izuku a la enfermería.

...

— No es necesario — Comentó Midoriya mientras seguía al castaño.

— En serio me siento mal por lo que pasó, déjame recompensarlo — Tsuna volteó para verlo de frente — Además... — Avergonzado, llevó una mano a la rebelde melena castaña — Estoy un poco deprimido porque siempre estaba con mis amigos en Namimori —.

— Oh, bueno... S-si es así, iré a tu casa con gusto, p-pero... — De la nada, se sonrojó — Para ser honesto, n-nunca he tenido amigos... —.

— Tsuna, este chico es más perdedor que tú — Comentó el bebe con traje, iba caminando por la barda al lado de los adolescentes.

— ¡Reborn! ¿Puedes dejar de molestarlo? —.

— No — Dictaminó con una sonrisa. Pero el de cabello verde no parecía enojado o triste, más bien sus ojos se iluminaron con emoción.

— ¡Oh, señor...! — el bebe lo interrumpió.

— Por cierto, me puedes decir Reborn — Dijo y luego señaló al castaño — Soy el tutor de Dame-Tsuna — al susodicho le alegró que no dijera nada sobre su trabajo de asesino o de la mafia, aún así sintió una gotita de sudor recorriendo su nuca, si no fuera por los golpes y los disparos pensaría que ese Dame denotaba cariño.

— ¡Un gusto! — Midoriya hizo una reverencia como si se estuviesen conociendo, o como si no lo hubiera aventado a un muro hace algunas horas, o como si no le hubiera disparado ayer en aquella azotea. Ahora Tsuna sintió más gotitas de sudor juntándose con la primera, pero estaba seguro de que el pecoso no era la persona más extraña que ha conocido desde la llegada de su tutor (Recordar a los dementes de Varia, le dio la razón). — Reborn-san, ¿Me puede decir cuál es su quirk? — Preguntó, sus ojos volvieron a iluminarse con emoción.

A Reborn esa pregunta le tomó por sorpresa, pero no lo hizo notar. Sonrió y escondió sus ojos bajo la fedora del sombrero, — Es un secreto —.

Después de eso, dio un giro de 180 grados y volvió a caminar dirección a casa. Izuku hizo un puchero, sus ojos ahora mostraban desilusión de no saberlo. — Tal vez es mejor así — Comentó Tsuna, posando una mano en su hombro.

— Pero... Yo quería escribirlo — Comentó un poco avergonzado, sin quitar el puchero.

— ¿Escribirlo? —.

Eso extrañó al castaño, el otro asintió y después sacó una libreta de su mochila, se lo entregó a Tsuna — Yo... — Desvió la mirada, no lo vio pero el castaño estaba asombrado — Desde que tengo memoria he querido ser un héroe pero... bueno, no tengo un quirk — Comentó honestamente, si Sawada pensaba en él como un amigo debería corresponder como se debía, confiando en él... Aunque todavía tenía miedo, nadie lo quería por ser quirkless, y aunque Tsunayoshi no parecía ser el tipo de persona que le importe eso, sería muy triste que rompiera su amistad tan rápido.

— ¡Wow, esto es increíble! — Exclamó el castaño — Hm... ¿Acabas de decir que querías ser héroe? ¡Es asombros, yo me dí por vencido cuando supe que era quirkless! — Comentó, sorprendiendo al de ojos verdes.

— ¿Eres... Quirkless? — Preguntó, por alguna razón no puede creerlo. Tsuna se ríe nervioso mientras lleva una mano a su pelo, Izuku se dio cuenta de que era un gesto común cuando se pone nervioso.

— Sí — Respondió — De hecho... — bajó la mirada, nunca pensó que tendría que explicarlo tan rápido — Esa es la razón por la cuál estamos aquí. Debido a que mis compañeros me molestaban tanto, mi familia decidió cambiarme no solo de escuela si no de ambiente — Explicó Sawada, Izuku todavía no podía creerlo, — ¿Podemos hablarlo en casa? La verdad es que no es un tema que me haga muy feliz —.

Izuku asintió, la verdad es que se sentía igual que el castaño así que empezó a caminar junto al otro de nuevo.

...

Sawada Nana es una mujer cálida y maternal, eso fue lo primero que notó Izuku cuando llegó a la casa de su amigo. La mujer castaña salió de la cocina cuando su hijo dijo que había llegado con un amigo, cosa que le sorprendió, pero tan rápido como vio al de cabello verde haciendo una reverencia le sonrió.

De la cocina también salió una chica y tres niños. — Veo que hiciste un nuevo amigo, Tsuna —.

— Mi nombre es Midoriya Izu... — Se interrumpió al sentir que la joven, de cabellos rosas, lo empujó para pasar a ver a la persona detrás de él.

— Oh, Reborn, que bueno que llegaste sano y salvo a casa — Le empezó a decir la chica, a pesar de que el bebe cabeceaba y, de hecho, roncaba con un moco en la nariz.

— Ella es Bianchi — Dijo Tsunayoshi al ver que la mayor no se presentó como se debía, — Llegó a la casa poco después de que Reborn se presentara como mi tutor y ahora vino con nosotros siguiéndolo... Estarás bien mientras no comes nada que te dé ella — Comentó, las esmeraldas lo vieron confundidos — Por su quirk, todo lo que toca se convierte en veneno — Izuku tragó gordo, pero no por eso no le parecía asombroso... Tal vez después lograr hablar con ella sobre su don.

— ¡Hola! — El mayor de los tres niños, de unos ocho o nueve años, se acercó a saludar. — Mi nombre es Fuuta y puedo hacer Rankis para todo —.

— ¡Oh, eso es asombroso! — Exclamó el pecoso, luego sintió un tirón en su pantalón, dirigió su mirada hacía abajo y vio a una niña pequeña con ropas chinas que le sonreía.

— Yo soy I-pin — Se presentó haciendo una reverencia.

— I-pin es china así que aún no sabe muchas palabras japonesas — Le contó el castaño — Aún no sabemos si tiene un quirk, aún tiene cuatro años —.

— Gyahahaha — Una peculiar risa inundó el lugar, era el otro niño, de afro y traje de... ¿Vaca? — ¡Pero aún no conoces al asombroso Lambo y su gran quirk! —.

En ese momento Reborn, que se había despertado, caminó a donde estaba el niño de cinco años y lo pateó haciéndolo volar hasta la pared — Cállate, tu ni siquiera tienes quirk —.

La mujer, que hasta ahora solo estaba viendo, rio — Aww, ya empezaron a jugar — Esa exclamación fue de la mamá Sawada, Izuku estaba sorprendido, "¡¿Jugar?!" se preguntó mientras veía las grietas hechas por el golpe en la pared. Bajo la mirada y vio al niño, llorando.

— Él es Lambo — Presentó Tsuna, — A pesar de tener cinco años, Reborn lo trata como a nosotros — Terminó con una mano rascando su cabello, nervioso. Izuku ensombrio su expresión, bajo sorpresa del castaño.

— ¿Es porque no tiene un quirk? — Preguntó, pero para el pecoso era obvio que en una sociedad con superpoderes, alguien sin uno siempre será menospreciado y despreciado. Eso le pasó a él (y seguramente le pasó al propio Sawada); por eso se sorprendió de escuchar una risa nerviosa.

— No — Aseguró Tsunayoshi, viendo a Lambo — Es porque así es Reborn — Izuku se sorprendió de eso. Tsuna buscó en sus bolsillos hasta que encontró un caramelo de empaque color purpura y se lo entregó al niño vestido de vaca. En el acto, Lambo dejó de llorar.

Midoriya-kun, ¿Te quedas a cenar? — Pregunta la señora Sawada. Con mejillas arreboladas, el de cabello verde asintió — ¡Bien! ¿Tu mamá ya sabe? — Izuku negó.

— ¿P-puedo utilizar su teléfono? —.

...

Después de hablar con su madre, de haberle jurado que no estaba detenido o en problemas, y de haberle pedido a la señora de la casa que hablara con ella; ahora se estaba lamentando sentado en el piso de la habitación del castaño — Todavía no puedo creer que mi madre piense que me hice un matón o, peor, un psicópata — en serio quería llorar. Tsuna suspiró con una gotita de sudor en la sien.

— Vamos... no la culpes — Dijo intentando calmarlo, le pareció raro hacerlo dado que generalmente es a él a quién deben calmar — Una vez mi mamá pensó que había perdido el camino solo porque me encontró usando un anillo — Rio nervioso, "¿Solo por un anillo?" se preguntó Izuku — Supongo que las madres siempre se preocupan por sus hijos, más cuando los ven llegar a casa golpeados — Terminó. Tsuna siempre quiso esconderlo, pero mientras más tiempo pasó, se dio cuenta que ella sabía.

Yo... lo siento. Pensé que todo se solucionaría si hablaba con tus maestros para regañar a esos niños para que no lo hiciera más... No me di cuenta de cuando todo empeoró... Lo lamento.

Esas palabras lo destruyeron aquella vez, su madre había roto en llanto al decirlas. Nunca hubiera pensado que Nana Sawada siempre supo del acoso escolar, o que intentó detenerlo sin éxito. La abrazó, y se pregunto a sí mismo si ella también se habría enterado del verdadero empleo de su padre o su peligroso destino, no estaba listo para saber una respuesta a tal cuestión.

— Ella no sabe... — Tsuna lo interrumpió.

— Lo sabe... No importa que tan rápido tus heridas sanen — Señaló el lugar donde horas atrás Izuku tenía una fea quemada, ahora de ello solo quedaba un hoyo quemado como evidencia — Es seguro que lo sabe... tal vez, incluso sabe que intentaste morir ayer — Comentó serio el castaño.

— ¿Cómo...? —.

Tsuna vio que Izuku parecía anonadado, — ¿Qué? — eso lo hizo enarcar una ceja.

— ¿C-cómo sabes que mis heridas sanan más rápido de lo normal? — Tartamudeo al preguntarlo, hace rato le dijo que no tenía un quirk... ¿Le había mentido? En realidad, mientras más piensa en el castaño, más raro piensa qué es — ¿Sabes? Hay algo que me ha estado molestando —.

— ¿Qué es...? — Tsuna se mordió el labio inferior, mortificado.

— Cuando te dije que yo era un quirkless, no reaccionaste con sorpresa... — Los ojos verdes buscaron los caramelo — ¿Desde cuando lo sabes? —.

Sawada suspiró y empezó a rascarse la cabeza de nuevo — Que fastidio... — Murmuró, Midoriya buscaba respuestas, realmente no pensó que fuera tan inteligente — Lo sospeché desde ayer en la azotea — Dijo, el pecoso se sorprendió de la respuesta.

— ¿Quién eres? — Preguntó. Tsuna bajo la mirada, evitando los ojos verdes.

— El décimo Vongola — El castaño se asustó de escuchar la voz de Reborn.

— ¡Reborn! — Exclamó, preguntándose desde cuando entró a su cuarto. El bebe duerme ahí pero cuando llevó a Midoriya ahí, Reborn se había quedado en la sala.

Tsunayoshi no quería que Midoriya supiera la verdad; porque después de ver esa pura llama al momento de revivir, justo después de haber visto esa mirada tan fría y muerta, empezó a intuir lo que ahora, veinticuatro horas después, ya confirmó: el chico era una muy buena persona con un pasado cruel a causa de su situación como quirkless... Un pasado como el suyo, tal vez por eso lo quiere ayudar, quiere ser su amigo, y por supuesto, quiere ayudarlo como Sawada Tsunayoshi, sin meter a la mafia en ello.

Pero ahora, Izuku lo veía con miedo en los ojos — ¿Vongola? — Tragó grueso, ¿Acaso su nuevo amigo sabía qué era Vongola? — ¿M-me trajiste a tu casa para...? — Volvió a tragar, — ¿... Para secuestrarme? —.

Tsuna pestañeó, el de cabellos verdes se había arrastrado lo más lejos del castaño, los ojos miel no entendía el miedo de los verdes, fue así hasta que Reborn volvió a hablar. — Ahora que lo pienso... escuché cierto rumor —.

— ¿Un rumor? — El bebe asintió antes de tomar una taza de café situada a su lado y beber un buen sorbo.

— He escuchado que Vongola es un grupo criminal que secuestra personas sin quirk para torturar, experimentar y divertirse —.

— ¡¿Qué demo...?! — Su exclamación se interrumpió por una idea que le empezó a dar terror — Por favor, dime que el abuelito no hace eso — Pidió, evitando ahora ver a Midoriya. Una bala rozó su mejilla derecha, haciendo chillar.

— ¿Crees a Nono capaz de eso? — Preguntó un poco enojado, a veces su estudiante es desesperante.

— ¡No! — Negó el castaño — ¡Pero nunca lo creí un jefe mafioso, y aquí estamos! — Le gritó a Reborn como si no le tuviera miedo a la muerte. Un Reborn muy enojado le apuntó con su arma verde, Tsuna volvió a chillar — ¡PERDÓN! — Moviendo sus brazos en ademanes exagerados.

— Que agallas de levantarme la voz — Otro chillido y algo parecido a un "lo lamento" y un "no dispares", Izuku solo mira la escena, un poco confundido porque parece ser que el único que estaba en peligro en ese momento era Sawada.

— Eh... — Dos pares de ojos lo miraron — ¿Eso significa que no me están secuestrando? —.

— ¡Claro que no! —.

— Pero... eres un Vongola, ¿No es así? — Tsuna soltó un suspiro derrotado.

— Eso supongo — Admitió, otra vez su mano en el cabello — Para ser honesto, aún espero salvarme de ser el jefe —.

Izuku pestañeó, ya no hay miedo o desconfianza, solo curiosidad. — Entonces... ¿Cuál es tu quirk? —.

— ¡Ya te dije que no tengo! —.

— Pero... — Empieza a murmurar — ¿No se supone que Vongola infunde miedo por medio de un grandioso poder que rivaliza con cualquier héroe?... ¡Ah! Además, ¿Cómo sabes lo que no te he contado todavía? ¿Ves el futuro...? ¡Oh, seguro lees la mente...! — Para esa altura, Tsuna observa al chico con varias gotas de sudor en la nuca. Reborn solo sigue tomando su café.

— ¿Midoriya? — Al darse cuenta de su palabrería, el susodicho se sonrojó, apenado.

— ¡L-lo siento! Es un viejo mal habito — Se disculpó, el castaño sonrió, comprensivo, el pecoso solo quería respuestas.

— No pasa nada... ¿Quieres saber como me di cuenta que eras quirkless? — Midoriya asintió, quería saber, — podemos llamarlo intuición, no es un quirk como tal pero mi línea de sangre tiene una intuición muy afinada — Explicó, el de cabello verde asintió de nuevo, pensativo. — ¿Qué recuerdas de lo que pasó ayer? —.

— Hm... — Se llevó una mano a la barbilla — Supongo que hablas del disparo... La verdad pensé que iba a morir, y definitivamente me lo merecía porque era a lo que subí a esa azotea en primer lugar... — Su cabeza bajó un poco y su mirada se ensombreció — Vi mi vida pasar enfrente y pensé que después de todo debí haber golpeado a Kacchan por lo menos una vez — Terminó, un poco avergonzado.

— Te disparé con una bala de la última voluntad — Explicó el bebe, dejando su taza vacía de lado, — Son balas especiales hechas por la familia Vongola. Las personas que son disparadas con estas, reviven para cumplir su última voluntad... — Midoriya interrumpió la explicación de Reborn.

— ¡Espera!... ¿Me estas diciendo que después de todo sí fue mi culpa? —.

— Bueno... era tu voluntad — Sonrió el bebe, Midoriya se llevó las manos al rostro, intentando su culpa.

— Si sirve de algo... Hubiera hecho lo mismo, se nota que ese rubio siempre te lastima — Comenta el castaño — Tu llama es muy clara, esa fue la mejor pista para saber que eras quirkless —.

Midoriya alejó sus manos de la cara para verlo, — ¿Llama? —.

— Sí... Se llaman así pero no arden, o al menos la mayoría no — Tsuna sacó de abajo de su camisa, un anillo sujeto a su cuello por una cadena — Las llamas son más como auras, mientras más voluntad tengas, más grande y brillantes serán — Y al terminar, el anillo empezó a arder con una brillante llama color naranja.

— ¡Qué bonita! — Izuku la vio fascinado. Pestañeó y pasó su mirada ahora al castaño. Tsuna suspiró y empezó a contarle su vida y quién era él en realidad. Solo eso, el tema de la sucesión, los anillos y la importancia de su linaje es algo aparte, sin importancia para su amistad. — Entonces... ¿Tu también querías ser héroe? — La mirada verde se entristeció, realmente había tenido muchas similitudes de niños.

— Sí — Asintió, luego continuo — Pero como dije antes, a diferencia de ti yo me rendí —.

— ¡Ah! ¿Pero que dices? — Izuku pareció un poco enojado — ¡Tienes el extraño poder de los Vongola! ¿No? —.

— ¿Y eso qué? — Exclamó, confundido — ,¡Yo quería ser héroe, no mafioso! —.

— ¡Pero eres buena persona! ¿No es así? ¿Si es así que tiene de malo ser llamado mafioso? — Preguntó el de cabellos verdes — Tu mismo me lo dijiste, ¿No? es un poder que has usado para ayudar — Comentó, viendo directo a los ojos caramelos.

— ¿Qué dices...? ¡No puedo ir por la vida diciendo que soy héroe con un poder que usa generalmente la mafia más poderosa del mundo —. Midoriya frunció el ceño y apretó los puños, Tsuna parecía confundido al verlo tan enojado. Reborn estaba muy sorprendido, y ciertamente, cada minuto que pasa con el pecoso, más interesante le parecía.

— Sawada... — Murmuró, con una seriedad que no había usado desde que lo conoció en aquel techo, — Para ti... ¿Qué es un héroe? —.

El castaño enmudeció, el ambiente se había vuelto pesado, tenso, ¿A qué se debía esa pregunta? Por supuesto hablaban de personas que ayudan a otras personas. Pero no podía evitar pensar que se estaba perdiendo de algo importante, más viendo los intensos ojos verdes. Justo cuando estaba por contestar, ignorante de la situación, Sawada Nana les gritó que la cena estaba lista. Viendo eso, Izuku suspiró.

— Lo siento — El pecoso bajó la mirada, un tanto avergonzado — Creo que soy yo quién no entiende la situación, lo lamento — Se disculpa y luego se pone en pie, Tsuna también se pone en pie, dispuesto a olvidar la disputa. Pero Midoriya no — Pero... yo no creo que ningún poder sea malo precisamente. Cada quién elige como utilizarlo — Termino, con una pequeña sonrisa — Vamos —.

...

Durante la cena, Tsuna no dejó de pensar en lo que había pasado con su nuevo amigo, tal vez estaba molesto porque no es capaz de seguir su sueño de niño, después de todo él era dame-Tsuna, no Midoriya el positivo que seguía su sueño a pesar de todo. Suspiro.

— Muchas gracias — Agradecía — Me divertí hoy, nos vemos mañana — Sonrío el pecoso, ya listo para partir hacia su casa.

— Nos vemos mañana, y lamento lo que pasó — Midoriya, ya listo para caminar, se detuvo y volteó a verlo. — Seguro te parece patético abandonar un sueño tan rápido — Rió y se llevó una mano al cabello. Nunca esperó la respuesta del pecoso.

— Creo... que estás malentendiendo las cosas — Los ojos verdes bajaron, mirando los zapatos de Sawada — Yo también abandoné mi sueño — Comentó.

— ¿Qué? ¿Por qué? ¿Cuando...? — Esas y más preguntas se amontonan en su mente de forma desordenada.

— Ayer... — Respondió Izuku simplemente. Tsuna sintió un pequeño escalofrío, entendiendo esta vez lo que había pasado y lo que había provocado ese intento de suicidio. Tsuna se quedó mudo y el otro lo comprendió así que solo hizo un ademán con la mano y salió de la casa. Cuando el castaño salió de su asombro ya se encontraba solo, así que subió a encerrarse a su habitación. Una vez ahí se acostó en la cama, pensando, dándole vueltas a esa extraña conversación.

Reborn lo observó desde su lugar en el escritorio, el castaño hacia gestos como si estuviera platicando con alguien. — ¿Qué piensas, dame-Tsuna? — Pregunta el bebe.

Ante la pregunta, Tsuna frunció el ceño y luego se incorporó para quedar sentado en la cama. Volteó la cabeza para ver a su tutor, — Reborn... Tu siempre estás buscando convencer a mis amigos de que se unan a la mafia — Al menos eso hizo con Yamamoto y Ryohei. También con Hibari y ni siquiera era su amigo. — ¿Por qué no lo hiciste con Midoriya? — preguntó, viéndolo a los ojos onix.

— Solo quería observar como manejabas a tu nuevo amigo — Contestó — la verdad es que me sorprendió cuando corriste al techo — Reborn vio a Tsuna asentir.

— Ya veo — Murmuró, con la mirada baja — Las alarmas en mi cabeza sonaron así que ni cuenta me di cuenta de que estaba con él en el techo — Luego su mirada se dirigía a su mochila, donde guardaba el libro que años antes le envió su abuelo. — Reborn, siento que haré una locura... — Comentó, pero luego volvió a ver a su tutor con decisión — Pero tengo una pregunta... Si le digo toda la verdad, si hago esa pregunta, ¿Podrías ayudarle? — Y eso le sorprendió, pero asintió. — Gracias — Se levantó y sacó su libro para después salir de casa con un "Ya vengo" desde la puerta, cosa que sorprende a su madre.

Una vez fuera de la casa, Tsuna utiliza su intuición para caminar y encontrar a Midoriya. La verdad es que el día anterior, cuando se encontraron, pensó que el pecoso y él se parecían, por eso lo ayudó, él sabía lo duro que era vivir como una persona sin poder. Sin embargo, luego de este día, se dio cuenta de que en realidad eran totalmente diferentes, después de todo su amigo no era un perdedor.

En el fondo, Tsuna no se ve como buena o mala persona, de niño tuvo sueños pero todos murieron por falta de valentía y quirk. Ahora, sabe que tiene un deber y que en algún momento será un jefe mafioso, pero la mafia desbalancea la bascula, convirtiéndolo en una mala persona, alejándolo más del sueño que tuvo de niño, pero...

No creo que ningún poder sea malo... cada quién elije como usarlo.

Definitivamente no era buena persona y, tal vez, lo que más le daba miedo era darse cuenta de ello. Era egoísta, lo sabe y nunca ha hecho nada para cambiarlo. Sabe qué ha usado a personas de la mafia para sus fines (en realidad fue Reborn pero él nunca hizo nada para detenerlo. Cosas como usar a Colonallo para ser maestro de Ryohei, o que Dino-san se hiciera cargo del entrenamiento del demonio de Naminari), sabe que el mundo estaría en problemas si escapa de su lugar en el mundo, y aún así... Le teme demasiado a la mafia y a que sus amigos salgan lastimados. Definitivamente es mala persona, solo le preocupa el mundo solo cuando sus amigos están en peligro.

Por eso, cuando Midoriya lo llamó buena persona, algo dentro muy profundo de él se movió. Tsuna tiene ese poder, y realmente no lo quería, pero siempre ha sabido que al final no podrá escapar porque está en su sangre. Pero, gracias a las palabras de Midoriya, tal vez puede aceptarlo un poco más fácilmente.

Y si a él no le importaba tener un amigo mafioso, tal vez tampoco le importaría ser uno también...

¿Qué crees que es un héroe?

Tsuna piensa que un héroe ayuda a las personas, al parecer para Midoriya era igual, si es así y no le importa tener que hacerlo por debajo del agua, aceptaría su petición. O eso espera, realmente no le gustaría que vuelva a meterse al pozo de desolación que casi le provoca el suicidio, Sawada quiere darle una buena razón para seguir adelante.

— ¡Midoriya! — Gritó el castaño cuando, al doblar una esquina, vio una mata de cabello verde rebelde. El nombrado volteo la cabeza, sorprendido.

— ¿Sawada, qué pasó? — Preguntó un poco asustado, ¿algo malo había pasado en su casa...? ¡Ah! Seguro ese bebe asesino finalmente mató a alguien...

— Ya tengo mi respuesta sobre lo qué es un héroe... quiero decírtelo — Respondió llegando frente a él, se apoyó en sus rodillas mientras jadeando por aire — Dame un minuto... — Si Reborn lo viera así, seguro le diera un entrenamiento espartano que nunca olvidaría.

— Eso es bueno, pero... — Se rascó la mejilla derecha, buscando las mejoras palabras para preguntar: — ¿Es que no puede esperar a mañana? ¡Espera! ¿No nos veremos mañana? ¡No me digas que ya te aburriste de mi! Aunque no te culparía, después de todo la gente se enoja porque siempre estoy murmurando y... —.

— Midoriya — Llamó el castaño, el otro solo se sonrojó con un "perdón, lo volví a hacer", Tsuna negó con la cabeza, con una sonrisa, — No lo veo molesto... creo que es algo que te característica — Los ojos verdes parpadearon varias veces al escuchar esas palabras, era la primera vez que alguien no se molestaba por su habito. Se dio cuenta de que a pesar de ser mafioso, Tsunayoshi era una persona muy cálida...

Y que ser halagado por él se puede sentir muy bien.

Da la sensación de que le puedes enseñar todo, virtudes y defectos, y al final no le importará ninguna, te tratará como siempre... Nunca pensó llegar a tener un amigo que no lo golpeé como hace kacchan solo por ser él mismo.

— En realidad... — Habló Tsuna, regresando a Izuku a la realidad — Quisiera hacerte una solicitud y pensé que si lo pensaría mucho, me arrepentiría y no podría hacerla mañana — Se llevó una mano a la nuca en gesto de nerviosismo. Midoriya enarcó una ceja, estaba confundido, — toda mi vida he sido un poco egoísta, aún si antes quería ser un héroe, el yo-niño seguía siendo un mocoso que solo se quejaba patéticamente de su destino. Pero pensando en lo que significaba ser un héroe para mí, me di cuenta de esto y de que nunca hice nada para cambiarlo —. Tsuna dirigió su mirada a la verde, con decisión volvió a hablar — Pensé en lo que me dijiste sobre el poder de la mafia que tanto detesto, y al final decidí dejar de huir y aceptarlo, como el deber que es — Midoriya dijo algo como "eso es genial" o algo así, en ese momento no le dio atención pues estaba muy ocupado pensando como pedirle lo que quería — Pero sin mis amigos soy completamente inútil. Y ahora que estás buscando un nuevo rumbo para tu vida... ¿Quisieras ser parte de mi familia? —.

— ¿Eh? — Izuku tardó en dar una respuesta coherente, intentando procesando las palabras de su amigo castaño — ¡Espera! ¿QUÉ? ¡¿Hablas de tu familia mafiosa?! Pero... ¿Qué dices? Ni siquiera tengo un quirk, aunque me gustaría ser de ayuda para la persona que me ayudó y me salvó, además de querer darme otra razón para vivir ahora que mi sueño fue destrozado, pero la verdad es que solo terminare siendo una carga más que una ayuda... —.

— ¡Midoriya! — El susodicho se sonrojó y respondió pidiendo perdón por sus murmullos. — La verdad es qué no te lo quería decir para no ponerte en un peligro innecesario, aunque mi misma existencia ya atrae peligros innecesario... — Mientras habla, su voz se va apagando con depresión, Izuku se empezó a preocupar pero antes de poder decirle algo, Tsuna sacudió su cabeza de un lado al otro y continuó — pero puedes ser uno de los hombres más fuertes de Vongola si te unes —.

Los ojos verdes lo observaron como si le hubiera salido otra cabeza, — ¿Cómo...? Ya sabes, no tengo quirk —.

— Vongola fue fundada por personas sin quirk, e incluso hoy en día se mantiene fuerte por los quirless... — Hizo una pausa, Izuku solo se quedó en silencio, posiblemente buscaba procesar lo que Tsuna acababa de decir — Por supuesto, no te voy a obligar, yo sé muy bien lo aterradora que puede ser la idea de pertenecer en la mafia. Pero quiero que sepas que aunque parezca que no puedes hacer nada, en realidad tienes un gran poder dentro tuyo —.

Midoriya bajó la mirada, de la nada le dieron ganas de llorar. Se llevó una mano a donde estaba su corazón y se aferró a la tela del uniforme, como si se aferrara a la idea de ser de ayuda para alguien, y al sentimiento de calidez que desprende la sonrisa de Sawada — T-tú... ¿No piensas que sea un inútil? — Preguntó por lo bajo.

Tsuna sonrió, comprendiendo a su amigo. Por mucho tiempo él estuvo en esa posición, sintiéndose un perdedor, cuando la gente a su lado le empezó a decir que no era tan inútil, le fue difícil pensar que era verdad — Ya sea que aceptes o no, tu ya me ayudaste mucho, sin saberlo—.

Ambos se quedaron en silencio, Tsuna vio un par de gotitas de agua cayendo de la barbilla de Midoriya hasta el piso — Ciertamente es muy aterrador ese tipo de propuesta — Contestó, el cabello verde no dejó ver sus ojos, — Pero si el jefe es alguien que corre en ayuda de un desconocido que necesita ayuda — Sonrió y levantó la vista para verlo a los ojos, Tsuna también sonrió — estaré feliz de ayudarlo —.

— Estoy feliz de escucharlo — Comentó el castaño antes de estirar su brazo derecho, enseñándole a Midoriya un libro — Ahora no puedo explicar nada pero viendo lo curioso que eres, puedes empezar un poco a leer sobre este mundo —.

Izuku solo veía la escena, siendo una invitación silenciosa a que tomara el libro que le tendía, lo pensó un poco pero al poco lo agarró. — ¿Qué es? — Preguntó, viendo que la cubierta era lisa, sin imágenes ni palabras, siquiera tenía un título.

— Sospecho que mi abuelito le pidió a alguien de Vongola que lo hiciera — Tsuna rió un poco avergonzado — Me lo dieron en una época difícil, así que es valioso para mi, pero está bien si tardas en leerlo, no te preocupes por eso —. Izuku lo observó, muy curioso — De todos modos, mañana podemos hablar de todas tus dudas — Sonrío al decir esto.

Y esa sonrisa fue todo lo que necesitaba para calmarse.

Bajo el cielo naranjado de la puesta del sol, Midoriya encontró una nueva razón para seguir adelante.


*Fichas de personaje*


Nombre: Sawada Tsunayoshi (Dame Tsuna)

Quirk: Sin Quirk

Llama principal: Cielo

Llamas secundaria: Aún no estoy segura de usarlo pero puede usar las llamas del juramento (cuando usa su anillo con el de Enma), por supuesto, es algo que aún no sabe.

Historia: De niño quería ser héroe pero a diferencia de Izuku, Tsuna se rindió al saber que no tenía don. Cuando tenía cinco años sus llamas fueron selladas para protegerlo hasta el momento en que Reborn llegó a su casa a los 12 años, ahí empezó su camino para ser el próximo jefe de Vongola. En este Mundo Alterno solo hubo arco de Varia, los otros tres arcos (futuro, shimon y arcobalenos) no pasaron. Eso no significa que Byakuran o Enma no aparecerán.

Caja arma: Un león (Obviamente hablo de Natsu *corazoncitos*)

...

Nombre: Midoriya Izuku (Deku)

Quirk: Sin quirk (Creo que es obvio, pero aquí no obtendrá el OFA)

Llama principal: Rayo

Llamas secundarias: Sol (No las usa para atacar, pero después de tantos años siendo golpeado, sus llamas empezaron a salir y cada que su cuerpo es lastimado, sin saberlo sus llamas del sol empiezan a sanarlo)

Historia: El pasado es igual que el cannon, la bifucación fue cuando después de tantos abusos de sus compañeros, decide rendirse en su sueño de ser héroe y ahora, con un sueño destrozado, decide saltar de la azotea más alta que encuentre. Pero antes de hacerlo, observa la ciudad por última vez y es ahí cuando se encuentra con Tsuna. El resto de la historia ya lo sabemos.

Caja arma: Sabemos que el espíritu animal de Deku es un conejo xD Aunque todavía no me decido entre eso o una libre (Es casi lo mismo pero más salvaje(?)).


Notas de eclipse:Espero les guste, y opiniones de este mundo alterno, por favor xD Por si se lo preguntan, ¿Alguién con quirk puede usar llamas? La respuesta es... es posible pero no son tan fuertes, lo mejor es usarlas solo para mejorar sus quirk. Hay personajes de KHR que no se sabe de sus llamas, principalmente hablo de Haru y Kyoko, claro, tengo mis headcannon sobre eso (Si saben datos cannon sobre eso, diganme porfas, para cambiar lo que se necesita), con eso y los quirks que quiero ponerles les asignaré sus propias llamas (porque sí, quiero ponerles aún si no las usa).