Finalmente, después de diez meses publico el segundo capítulo. Espero no tardar tanto para el tercero.

Hay partes en que pondré comillas ("..."), estos son mensajes de una app, esto podría ser whatsapp, line o cualquier app japones, eso no importa mucho en la trama (mientras no se cierrenvlas comillas, sigue hablando la misma persona). Iba a poner fallas de ortografias para Tsuna, Yamamoto y Ryohei pero me sentí incómoda así que al final no lo hice xD igual tengo el headcannon de que el único que escribe con propiedad incluso en una platica informal es el cerebrito del grupo (aca Gokudera).

No puse los nombres en los mensajes porque Midoriya aún no los conoce, pero para el siguiente habrá. De momento espero que se entienda quién es quién por como escriben, todos sabemos que cada es único.


*Entrenamiento*


Ya era Sábado y entre la neblina del sueño, Izuku escucha la vibración de su celular encima del buró.

El joven se acurruca en las cobijas perezoso, la noche anterior había aprovechado que era Viernes en la noche para trasnochar y avanzar más su lectura del libro que le dio Tsunayoshi. Se había ido a dormir muy tarde en la madrugada y ahora solo quería seguir soñando con All Might y más de sus héroes favoritos, porque el que aceptara la invitación para entrar en la mafia, no significa que deje de ser un friki obsesionado con ellos.

— ¡Deku, despierta! — Una voz se dejó escuchar en la habitación del joven Midoriya, — Bien, primer aviso... — la mata de cabello verde que se asomaba de desde abajo de las cobijas no se movió, así que el invitado sorpresa procedió a seguir con su segundo aviso.

Midoriya, que seguía más dormido que despierto, sintió una corriente eléctrica que recorría por todo el cuerpo, esto lo hizo gritar aterrorizado. Cuando el dolor se fue y sus músculos empezaron a obedecerle una vez más, intentó levantarse de la cama, pero estaba tan enredado en las sabanas que solo pudo caer. — Sí, tan patético como Dame-Tsuna — Escuchó una voz chillona que, sabe bien, ha escuchado antes pero que en ese momento (después de recién haber despertado, aumentando la descarga eléctrica que había recibido) no pudo identificar.

— ¿Qué...? — Sobándose la nuca, intentando amenizar el dolor de la caída, buscó la causa de lo que pasó. Los ojos verdes se posan en la cama deshecha y luego en la ventana, donde el culpable le sonreía en forma de saludo, sentado en el alfeizar — ¿Reborn-san, qué haces aquí? — Pregunta sorprendido — ¿Y cómo sabes donde vivo? — ahora, desconfiado—.

— No subestimes al mejor asesino del mundo — Respondió el bebe de traje, con su sonrisa enigmática.

— ¿Y ese balde? — Señaló, desconfiado, el cubo con agua a su lado, después de todo acababa de ser despertado por una descarga eléctrica provocada por el mejor asesino de la mafia, seguro lo quiere matar y el hecho de que lo maltrata cada que pueda, es prueba de eso.

— No me podía decidir si primero usaba el agua o mejor la electricidad para despertarte — Respondió Reborn, Midoriya lo veía aterrado.

— ¿Me estás diciendo que si me hubieras tirado agua y no me hubiera parado de la cama me hubieras electrocutado aún así? — Ante tal pregunta, el bebe sonrió, burlón. — ¡Eso pudo haberme matado! — Exclamó Izuku en pánico.

— Te recuerdo que soy un asesino — Comentó Reborn simplemente, luego se subió en la cama — ¿Sabes de algún lugar aislado para entrenar? En un bosque o algo parecido —.

— Nunca he estado en esos lugares pero hay una montaña cerca, ¿Quieres un mapa? — Preguntó, Reborn asintió.

— Sería de ayuda, ¿Me lo llevas? Necesito que desayunes y vayas a casa, hay que empezar a entrenar... — ¿Entrenar? Esa palabra llenó a Midoriya de emoción.

— ¿También yo? — Le parece muy irreal.

— ¡Claro! Ni siquiera tienes un arma —.

La cara de Izuku se iluminó, estaba tan emocionado por hacerse más fuerte que había olvidado qué, prácticamente, su maestro iba a ser un asesino de la mafia.

En el buró, una vez más se escucharon las vibraciones del teléfono celular contra la madera del mueble, — Por cierto, tu teléfono ha estado así desde hace 40 minutos — Avisó el hitman antes de salir por la ventana.

Izuku, que seguía en el piso, observaba el aparato, muy confundido, apenas había conseguido un amigo esa semana. Si bien Kacchan tenía su número de contacto, nunca le habla a menos de qué se vea obligado por su madre. Entonces... ¿Quién le mensajeaba con tanta urgencia? El único en quién podía pensar era Sawada así que de sentó en la cama y tomó su teléfono para abrir la aplicación. Fue una sorpresa ver varios mensajes de contactos desconocidos.

Buscó entre el listado de mensajes sin leer y finalmente encontró el nombre de su amigo.

"Te agregue al chat grupal de mis amigos, espero que no te moleste.

Los chicos son un poco sobreprotectores conmigo por esos años de abuso, cosa que ya te conté antes. Les conté de ti y querían saber que tipo de persona eras porque ahora tu también eres parte de Vongola.

Y... Bueno, son muy ruidosos y aterradores en muchas ocasiones, pero son buenas personas... O al menos la mayoría."

Izuku leyó el mensaje de Sawada, una, dos, tres e incluso una cuarta vez. Las notificaciones no paraban de llegar, tanto que temó que su teléfono explotara.

Siendo una mafia, no le parecía tan raro que sus miembros fueran ruidosos y aterradores. Lo que le parece fuera de lo normal era que fueran amigos del castaño. ¿Qué no eran amigos de su antiguo colegio? Eso se lo había dicho el día después de que Izuku aceptara ser parte de ellos, entonces... ¿Por qué parecen tan peligrosos?

Bueno, desde los ojos de los demás Kacchan y él eran amigos, y el rubio era lo suficientemente peligroso como para haber despertado su llama del sol sin quererlo (O eso le dijeron Tsuna y Reborn cuando le hablaron de los tipos de llama que existían).

Recordando lo que ahora sabía, desvió su mirada hacía su mano izquierda. Se supone que hay siete tipos principales de llamas, esas son las que contiene el trinisette y circulan a través del cuerpo de una persona como si fuera sangre. La de Tsuna, cielo, era color naranja como había visto anteriormente; la llama de la niebla es color índigo, la de nube es morada, la del sol es amarilla, la llama del rayo es verde, la lluvia es azul y la de la tormenta es roja.

Y confiando en los ojos caramelo, él tenía de dos tipo: Rayo, y Sol como una llama secundaria. Saberlo le parecía extraño, nunca pensó que tuviera algo más especial en su interior. Tantos años sintiéndose un inútil gracias a Kacchan que, ahora, le cuesta creer que siempre tuvo un poder más impresionante (a palabras de Reborn) que cualquier quirk.

Pero ahora que lo sabe lo usará, para ayudar a las personas que lo necesiten, y a Sawada también.

Aunque todavía no sabe como se usa, por eso le emociona tanto entrenar hoy con el castaño y el hitman.

Ahora desvió su mirada hacia su teléfono en su mano derecha, se dio cuenta de que el aparato había dejado de vibrar desde hace como cerca de dos minutos completos. Eso le extrañó, con temor de lo que se pudiera encontrar, volvió a ver sus mensajes no leídos, entrando de lleno al grupo llamado "décima generación Vongola". Si alguien le preguntaba lo que esperaba encontrar ahí era amenazas y críticas a su persona, ¿Por qué? Simplemente porque si estaban en la mafia y eran de su edad, debían ser delincuentes escolares. Y literalmente esperaba que más de uno tuviera una personalidad como la de Kacchan y sus amigos.

Pero lo que encontró fue algo completamente diferente.

"Chicos, agregué a Midoriya al grupo. Sean amables con él, es muy tímido", esa fue la presentación que hizo Sawada sobre él.

"Yo! Es un gusto finalmente conocerte. Mi nombre es Yamamoto Takeshi, espero que nos llevemos bien". E inmediatamente Izuku se sintió mal por haber juzgado a los amigos del castaño, en su defensa durante su vida solo ha tenido un "amigo" y ese era Kacchan, su bullying principal.

"Un gusto, mi nombre es Sasagawa Kyoko, me encanta saber que Tsuna-kun ya no está solo". Era el mensaje de una chica, nunca pensó que una chica fuera parte de la familia mafiosa de Sawada, menos una que le hablaba tan amablemente.

"¡Yo no estoy de acuerdo! ¡No puedo aceptar a alguien cerca del décimo si no lo conozco!"

"Kufufufu el perro faldero de Vongola está celoso"

"¡Cierra la boca, piña! ¿A quién le dices perro? ¿Por qué tienes el teléfono de Dokuro? ¿Y qué no estabas encerrado en Vendicare?"

"Ya sabes, me aburro encerrado así que de vez en cuanto me apodero del cuerpo de mi linda Nagi y me divierto.

Además, necesito ponerme al corriente respecto a noticias.

¿Por qué nadie me dijo que había un nuevo?"

"¡PORQUE A TI NO TE IMPORTA!"

"ya, ya, dejen de discutir que asustarán a Midoriya."

"A mi no me dices que hacer, friki del baseball."

En ese momento, Izuku simplemente no sabía como reaccionar a las personas que discutían en el chat de la familia Vongola. Parecen ser buenas personas, y eso le quitó un peso de los hombros. Aunque todavía hay cosas que no entiende... Para empezar, ¿Qué es Vendicare? Supuso que debería preguntarle al castaño cuando se vean.

Bajó la conversación, se dio cuenta de que a pesar de ser amigos había muchas disputas, y aún si se hacen llamar una familia, esta sería una de esas disfuncionales. A pesar de eso, Midoriya sonrió, ¿A eso es a lo que se llama tener amigos?

"¡Hahi! ¿Hay un nuevo en el chat?"

"Sí, en un nuevo amigo de Tsuna y nos lo está presentando. Sasagawa y yo ya nos presentamos también pero creo que no está disponible ahora."

"Que lástima, si es amigo de Tsuna-san me hubiera encantado hablar con él.

Bueno, me presento: me llamo Miura Haru, es un gusto conocerte desu~".

Haru. ¿Era nombre de chica, cierto? Esto se le hacía tan raro, ya eran tres personas que se presentaban de una forma tan amable. Para ser sincero nunca pensó que los amigos mafiosos le dieran una bienvenida así. Bueno, una parte de ellos, porque al parecer el que tiene el nombre de Gokudera, aún no lo acepta como uno de ellos. Se pregunta si hay más personas que tampoco lo acepten o si había más personas ahí que sean más aterradoras o más peligrosas...

No tardó en encontrar respuesta a esa pregunta. Fue al final de la conversación en el chat y la razón por la que el chat quedo en silencio, o eso supuso.

"Herbívoros, si no se callan los morderé hasta la muerte."

"Ponlo en silencio si tanto te molesta"

"Me molesta el sonido del vibrador"

"¿Y qué quieres que hagamos?"

"Que se callen"

"¡Oblígame!"

"Qué haces Gokudera kun?!

Gokudera kun?!"

"Voy camino a donde vive Gokudera", No sabría decir quién era quién, pues el único contacto que tenía registrado era el de Tsuna, pero podía apostar que ese comentario era del tal Yamamoto, parecía preocupado.

"FUI A CORRER AL EXTREMO... PASÓ ALGO?"

"Creo que Gokudera kun y Yamamoto están peleando con Hibari san, pero ya han pasado varios minutos, estoy preocupado..."

"YA VEO... ESOS DOS SON MUY EXTREMOS!"

"¿Creen que estén bien?"

"¡Hahi!

¡Chrome-chan, estás de regreso!"

" Sí, Mukuro-sama dijo que no era tan divertido pelear con el chico nube si no estaba el bossu aquí"

"Espera! Me estás diciendo que se pelea con Hibari san solo para molestarme?"

"Chicos!"

"Pasa algo malo, Kyoko chan?"

"Hibari-san entró a mi casa y golpeó a mi hermano!.. Oni-chan está inconsciente!"

"..."

"..."

"..."

— ... — Okey, eso si que fue aterrador, más cuando vio que esa persona había enviado dos fotografías, en la primera dos chicos (uno de cabello negro y otro con cabellos blancos) desmayados después de haber recibido una paliza. En la segunda, un chico de cabello blanco (pero muy corto) tirado en el piso de su casa mientras una rubia intenta hacer que responda.

"Gokudera kun! Yamamoto!", Sawada realmente parece preocupado.

"Están bien, los deje respirando"

"Y qué pasó con oni-chan? No te hizo nada!"

"Es molesto..."

"Oye!"

"Y ahora iré a dormir. Si siguen molestando los morderé hasta la muerte, no me importará si son mujeres o están a cientos de Kilómetros", amenazó; claramente la última parte fue para Sawada.

Con ese último mensaje, terminó la conservación.

...

— ¡Izuku! ¿Estás bien? — Tan pronto como llegó a la cocina, su madre le preguntó, preocupada. Ya le había parecido extraño que no fuera a verlo cuando gritó al ser electrocutado, pero al ver unas bolsas plásticas se dio cuenta de que su madre había ido a la tienda y recién había llegado.

— Sí, ¿Por qué? — Respondió el joven.

— ¿Qué "Por qué"? — La mujer se acercó a su hijo y tomó su rostro, — Izuku, tienes unas horrendas ojeras, ya sabes lo que pienso de que te quedes despierto hasta altas horas de la madrugada — Regañó con preocupación.

Ah, era eso...

— Lo siento — Se disculpó con la voz baja, su madre suspiró.

— Está bien, siéntate, ya casi termino el desayuno — Inko le sonríe e Izuku se siente un poco culpable por lo que pasó hace una semana; cuando casi salta de una azotea y muere. Realmente no quiere pensar en lo que hubiera sido de su querida madre si eso hubiera pasado.

Midoriya asintió y luego tomó asiento. Algunos minutos después, una vez que su madre y él estaban comiendo el desayuno, Izuku se aventuró a hablar de nuevo, — Mamá... — Inko separa la mirada de su plato y lo observa.

— ¿Pasa algo, Izuku? — Pregunta su madre.

— Nada, solo que... un amigo me llamó para vernos y pasar el rato — Medio mintió, claro que no le iba a decir a su querida madre que un asesino profesional se había metido a su cuarto para despertarlo con toques eléctricos, tampoco le iba a decir sobre el entrenamiento con tal asesino ni nada de la mafia...

Eso solo le provocaría un infarto a su pobre madre.

— ¿Saldrás con Katsuki? — Preguntó con una sonrisa. Por supuesto, su primer y única opción que pudo pensar fue en Kacchan, al conocerse desde que nacieron y al ver que eran amigos, a Inko nunca se le ocurriría pensar que en algún momento dejarían de ser amigos cercanos.

Y como es de suponer, ella no sabe nada de los abusos.

— No — Murmuró mientras bajaba la mirada, avergonzado de no tener el valor de decirle como es Kacchan en realidad. — Veré a un amigo que conocí en la escuela, es un kohai de segundo y se acaba de cambiar de casa — Explicó, Inko parecía sorprendida, aunque a los pocos segundos le sonrío.

— Ya veo, me alegra que tengas un nuevo amigo — Comentó.

Con un asentimiento de parte de Izuku, el silencio volvió a inundar el comedor. Una vez que hijo y madre acabaron, el menor volvió a su habitación por una mochila y varias cosas que pensó serían de utilidad (incluyendo el mapa que le pidió Reborn) y se dispuesto a salir.

— Me voy — anunció desde la puerta antes de pasar por esta.

Este día será muy emocionante.

...

— Lamento decir que posiblemente te arrepentirás de aceptar esto — Le dijo el castaño al de ojos verdes. El segundo ladeó la cabeza, confundido, ya sabe que a su amigo le cuesta aceptar lo que tenga que ver con la mafia.

— Fuiste tu quién me pidió que lo entrene, Dame-Tsuna — Dijo Reborn en el piso del cuarto del menor, sin quitar los ojos del mapa de Musutafu*

— Lo sé, pero quiero que él este preparado mentalmente para tu entrenamiento — Respondió Tsuna, genuinamente preocupado por Midoriya.

— ¿Qué tipo de persona crees que soy? — El más joven se llevó una mano a la barbilla, como si en realidad necesitara pensar una respuesta.

— Un tutor espartano que ama ver sufrir a las personas — Contestó el castaño.

— Olvidaste que también soy el asesino número uno — Dijo el bebe con traje. Izuku observó el intercambio mientras sentía el sudor bajándole por la nuca, esta vez podría entender el miedo que Sawada le tiene al asesino, tomando en cuenta como despertó él mismo.

Y aún así, se sentía esa confianza entre estudiante y tutor (O tal vez... padre e hijo).

— Bien — Dijo Reborn — Empezaremos corriendo por toda la ciudad —.

— ¡¿TODA?! — Preguntó Izuku en respuesta a lo que había dicho el bebe asesino.

— ¡Reborn! ¿Estás loco? — Gritó Tsuna — Musutafu es mucho más grande que Namimori —.

En respuesta a eso, León (el fiel camaleón del Hitman) se convirtió en una pistola y Reborn volteó a verlos, para apuntarles. Los chicos no necesitaron más palabras para salir corriendo.

...

— ¿Quién diría... que para escapa de perros chihuahuas... tendría tan mal condición física? — Dice Tsunayoshi, el castaño estaba hincado, con las palmas de las manos en el piso y con el pecho acelerado, buscando un poco de oxigeno.

— ¿Chihuahuas? — Preguntó Midoriya, él seguía de pie, agitado por correr por casi media ciudad y apoyando sus manos en las rodillas. Eso de escapar de perros chihuahuas le parecía demasiado patético pero fue lo suficientemente prudente como decirlo; aún así, Tsuna pudo leerlo claramente en su rostro.

— ¡Oye, no pongas esa cara! — Pidió el castaño.

— Lo siento — Avergonzado, Izuku desvió la mirada. Tsuna suspiró y fijó su mirada caramelo en un edificio grande que tenía en frente.

— Por cierto... ¿Dónde estamos? — Al escuchar la pregunta, Izuku observó hacia el lugar donde miraba, Tsuna se dio cuenta del cambió en los ojos de su amigo y le preocupó, esa mirada reflejaba tristeza y dolor... mucho dolor.

— Esa es... La preparatoria UA — Responde Midoriya.

— ¿UA? — Repitió en forma de pregunta, estaba seguro de que había escuchado algo sobre esa escuela.

— Esa es la mejor escuela de superhéroes de Japón — Explicó Reborn desde la rama de un árbol cercano, asustando a su castaño estudiante.

— Ya veo... — Dijo Tsuna, luego volvió la mirada a Midoriya, comprendiendo ahora porque le dolía tanto de solo ver la fachada, seguramente era su escuela soñada pero como no tenía un quirk le era imposible.

Y ya prefirió morir antes que darse por vencido.

No deja de pensarlo, ¿Realmente estaba bien dejar que Midoriya se une a la mafia? Es cierto que fue él quién se lo ofreció para hacerle ver que no era un inútil, pero... Tsuna siente que lo esta atando de manos, justo como a Yamamoto y a Onii-san, como a Hibari-san e incluso a Mukuro. Los primeros dos tenían algo que amaban antes de conocerlos, ahora parece que deben renunciar a eso para seguirle, sobre Hibari aún no sabe lo que quiere o la razón para conservar el anillo, Mukuro tal vez es el más afectado, tomando en cuenta que por mucho tiempo su motor fue destruir la mafia (y ahora era uno de ellos). Ahora era Midoriya quién se sumaba a la lista.

Y sin querer, empezó a deprimirse por ello.

— Seguro que toda tu vida quisiste asistir aquí ¿No? — Comenta Reborn, sin nada de tacto, provocando que de Midoriya saliera una aura depresiva más grande que la de Longchamp* cuando le disparan con las balas de la desolación.

— ¡Reborn! —Exclama Tsuna con reproche.

— Yo solo quiero saber si ha pensado en donde seguirá estudiando — Explicó el bebe, bajando del árbol. — No permitiré que nadie de Vongola baje de nivel — Izuku miró al hitman, en su mirada aún se refleja tristeza — Y tú estás en tercero, ¿has pensado en eso? — Terminó preguntando.

— En realidad no, pero supongo que entraré a una preparatoria estándar —.

— ¿Entonces la U.A. ya no es una opción? — Volvió a preguntar Reborn, Midoriya suspiró derrotado y bajó la mirada, sintiéndose como muchas veces le decía kacchan, un inútil.

— Yo... no creo soportar entrar en el departamento de estudios generales mientras veo a los estudiantes del departamento de héroes preparándose para serlo... Duele mucho siquiera recordar que hace una semana ese era mi sueño — Dijo, sincerándose con quién era su entrenador ahora.

— Comprendo — Dice Reborn, bajando la fedora del sombrero, ocultando sus ojos — Aunque creo que es temprano para decir eso —.

— ¿Eh? — Izuku lucía confundido.

— Yo hable con los padres de Tsuna y estuvimos de acuerdo en vivir aquí solo para que él pueda entrar a UA —.

— ¿Están apuntando a UA a pesar de que Sawada no tiene quirk? — Pregunta el de pelo verde, enarcando una ceja.

— A veces el que UA sea la mejor escuela para formar héroes, hace que la gente se olvide de que su nivel en estudios generales es muy más elevado que otras escuelas normales — Comenta el bebe — además, si dame Tsuna conoce a alguien de la clase de héroes conseguirá buenas conexiones que ayudaran a Vongola —.

— Me imagine que dirías algo así — Tsuna suspiró. Por varios minutos ya nadie dijo nada, hasta que Reborn volvió a hablar.

— ¿Y bien? — Pregunta el bebe, intercambiando su mirada de uno al otro.

— ¿Bien qué? — Midoriya ladeó la cabeza, sin comprender al arcobaleno. Tsuna también parecía confundido.

— No recuerdo haberlos dado un descanso — Comentó Reborn, su camaleón volvió a tomar forma de pistola — Les falta media ciudad por correr —.

— ¡Lo sentimos...! — Gritaron los dos adolescentes antes de reanudar su entrenamiento.

Reborn sonrió, vio a los jóvenes alejándose y volteó hacia el edificio principal de la UA, escondió su mirada bajo su fedora y camino hacia él.

...

Sus pasos eran pesados, después de correr por toda la ciudad Reborn no les había dado tregua, por lo cual ahora ambos jóvenes seguían al bebe por el camino en el bosque. El día está nublado, Izuku se preguntó si lloverá después.

— Definidamente lloverá — Aseguró el hitman.

— ¿Estás seguro de que tu quirk no es leer mentes? — Pregunta el de ojos verdes.

— Al menos ya no soy el único que piensa eso — Suspiró el castaño, caminando frente del otro.

— Bien, ya llegamos — Reborn se detuvo, Tsuna observa a su alrededor viendo que estaban rodeados de árboles.

— ¿En serio vamos a entrenar aquí? ¡Pero si está lleno de árboles! —

— Lo sé, vamos a entrenar tu hyper intuición y tus reflejos —.

— Ah... ¿Entonces que debo hacer? — Pregunta Tsuna desganado, le dolía todo después del maratón por toda la ciudad. Reborn transformó a León en una pistola y apuntó al castaño entre las cejas.

— Escóndete y no dejes que te mate — Sonrió el bebe, el joven chilló y luego corrió entre los árboles. Izuku tardó un poco en procesarlo, por el cansancio que tenía, pero cuando iba a seguir a su amigo, Reborn se lo impidió.

— Tu tienes otro tipo de entrenamiento, sígueme — Pidió, caminando un poco más dentro de la montaña.

...

Como Reborn había predicho, llovía. Tsuna se ocultaba entre los árboles, sabía que su tutor lo estaba cazando y aún si usaba las balas de la última voluntad, no quería morir de nuevo. Por eso, debía encontrar al bebe antes de que él lo encuentre.

— Muy tarde — Escuchó la voz del hitman justo detrás de él, cosa que lo hizo voltear.

Un rayo iluminó el cielo, y el rugido del trueno cimbró toda la tierra bajo sus pies. Tsuna parecía asustado, y no era para menos tomando en cuenta de que había logrado esquivado una bala a unos milímetros de su cabeza.

El chico chilló y corrió entre los árboles, cosa que hizo reír al bebe, era muy divertido jugar con él. Algunos metros de distancia, Tsuna se hizo un ovillo mientras su respiración se regulaba, ¿Había una forma de vencer a Reborn? Se preguntaba, pero no tuvo tiempo de pensar cuando su súper intuición lo obligó a levantarse y esquivar dos balas que iban a su dirección.

— No te relajes — Pidió Reborn, disparándole más balas al castaño, el joven las esquivó, una sonrisa orgullosa se formó en boca del tutor, por supuesto, su inútil estudiante no pudo verlo.

El cielo se volvió a iluminar, Tsuna ahogó su chillido pero aún así no pudo evitar asustarse, los rayos están cayendo muy cerca de ellos, y aunque sus notas eran malas, todos saben qué los árboles los atrae. Una nueva bala vuela cerca de su nariz, cortando su huida.

— ¡Concéntrate! — Ordenó el bebé.

"Me pregunto si es mi imaginación o Reborn está más exigente y sádico de lo normal" Pensó el castaño, tal vez se debía a que ya había aceptado ser el décimo Vongola y por primera vez estaba avanzando por voluntad propia.

Escondido, corriendo y esquivando árboles, no notó a Reborn sino hasta que este le disparó en medio de la frente, matándolo al instante... y reviviendo luego.

— ¡REBORN! — Exclamó al ponerse en pie, en ropa interior — ¡EQUIVARE LAS BALAS CON MI ÚLTIMA VOLUNTAD! — Y así lo hizo, al menos hasta que terminaron los 5 minutos y el castaño terminó tendido en el suelo.

— Bueno, tardaste bastante antes de que te disparara — Comentó el tutor asesino, siendo este el mejor (tal vez el único) halago que le ha hecho. Tsuna se sentó en el piso y entonces, otro rayo cayó, esta vez el chico no pudo reprimir el chillido.

— Reborn, los rayos están cayendo muy cerca de aquí. Deberíamos irnos — Volteó hacía todos lados — ¿Dónde dejaste a Midoriya? —

— Descuida por los rayos, puse un pararrayos cerca de aquí — Oh, así que por eso se siente que los rayos aterrizaban muy cerca. Ahora solo se preguntaba por donde estaba su amigo de cabellos verdes.

La respuesta llegó pronto. Los arbustos y la maleza que se encontraban atrás del castaño, se empezaron a mover. Al dirigir la mirada al sonido, vio a Midoriya, quién parecía un zombie balaceándose de un lado al otro.

— ¡¿Midoriya, qué pasó?! — Gritó acercándose, el de cabellos verdes cayó en la húmeda tierra, desmayado.

— Lo sabía, él y su llama tenían una buena sincronización con la electricidad — comentó Reborn, Tsuna estaba aterrado.

— Reborn, dime que no amarraste a Midoriya al pararrayos — Ante la sonrisa burlona, Tsuna supo que tuvo razón.

...

Gruñó por lo bajo, todo su cuerpo dolía horrores, ¿Qué es lo que había pasado? Lo último que recuerda es que estaba siguiendo a Reborn hasta un lugar aparte de los árboles.

Cierto. Ahora recuerda que notó una varilla de metal muy larga, estaba aterrada en el piso. Se había acercado para ver mejor, era curioso que estuviera tan alejado, hasta que se dio cuenta — Oh, es un pararrayos, ¿no? —

— Así es — Respondió el hitman.

— ¿Es aquí donde entrenaré? — Preguntó volteando su alredor, no podía siquiera pensar que tipo de entrenamiento tendrá para ser capaz de usar su llama, ¿Entrenara su resistencia, o será algo de la mente?

— Estás murmurando cosas de nuevo — Ya con la semana que pasó, Reborn se dio cuenta de esa costumbre cuando estaba muy emocionado o muy ansioso.

— Lo siento — Se disculpó, solo entonces se dio cuenta de la soga que estaba amarrando su cuerpo con la varilla — Espera, ¿Qué haces? — Le preguntó al bebe, este respondió únicamente con una sonrisa burlona.

Sí, Reborn se había dado cuenta de que cuando empieza a murmurar se desconecta casi por completo.

Lección del día: no confíes tan fácilmente en un mafioso — Dice el hitman antes de irse, ignorando los gritos de Izuku.

Midoriya volvió a gruñir por lo bajo, poco a poco abrió los ojos. — Ah, veo que despertaste — escuchó la voz del castaño. Sus ojos enfocaron el lugar donde estaban, se preguntó el porqué estaban ahí.

— ¿Por qué estamos en una cueva? — Luego vio a su amigo, sentado a su lado, comiendo de un bento — Tengo una mejor pregunta... ¿Por qué estas en ropa interior? — Y es que Tsuna solo usaba un calzoncillo con estampado de animalitos.

— Mejor pregunta, ¿No tenías calzoncillos menos humillantes? — Apareció Reborn, con las ropas mojadas de su estudiante. El castaño suspiró, deberá bajar la montaña con esas ropas porque eran las únicas que tenía. — Deku, come tu también — Reborn señaló un bento cerrado.

Midoriya lo tomó y lo destapó, se encontró con un almuerzo normal, sin sorpresas...

— Los hizo mi mamá — Comentó Tsuna al ver a Izuku tan desconfiado — Cuando le dije que iría a ver la ciudad, insistió en cocinar para nosotros — Sonrió, recordando la emoción de la dulce mujer.

— El quirk de mama es como el de Bianchi pero en vez de veneno, la comida de Nana te da energías renovadas — Explica el bebe. Midoriya se veía muy emocionado, sacó su cuaderno para escribir lo que acaba de descubrir.

— ¿De donde sacaste eso? — Preguntó Sawada sin recibir respuesta, con una gota de sudor resbalándole por la nuca.

...

Midoriya llegó a su casa muy tarde, Inko se encontraba en la sala, preocupada. Cuando vio a su hijo, casi le da un infarto.

— ¿Qué te pasó? — El menor no lo comprendió.

— Nada, ¿Por qué preguntas? — Y es que el resto de la tarde Reborn les había hacer más ejercicios, al punto de haber olvidado el estado de su cuerpo o su aspecto.

— ¡¿Nada?! Izuku, pareciera que fuiste alcanzado por un rayo — Gritó, Izuku evitó la mirada de su madre, cosa que solo preocupó más a la mayor.

"En realidad fueron tres" pensó él, por supuesto no lo iba a decir.

— Solo fue un accidente, nada importante — Responde el chico. No esperó que Inko volviera a gritarle.

— ¡Dime la verdad, Izuku! — No era enojo, su voz solo denotaba tristeza y preocupación — ¿Te volviste a pelear?, O acaso... ¿Te volvieron a atacar? — Al escuchar la pregunta, Izuku se sorprendió y regresó la mirada a la mujer, se dio cuenta de las lágrimas que se asomaban en sus ojos.

Entonces, pudo escuchar también la voz de Tsuna en su mente...

"Lo sabe..."

"Es seguro que lo sabe..."

"¿Desde cuando?" Se pregunta el chico, ha estado casi diez años soportando los golpes de Katsuki sin decir nada, todo para no preocupar a la única persona que lo ha amado toda su vida, sin condiciones.

Ahora se sentía un idiota.

Bajó la mirada, entendiendo que toda su infancia pensó ilusamente que estuvo solo en sus problemas, comprendió que eso nunca fue verdad. Izuku caminó hasta donde estaba su madre y la abrazó con fuerza, Inko se congeló y su corazón se encogió al sentir las lágrimas de su hijo en su hombro.

— Izuku... — Comenzó, sin saber que debía decir en realidad. Se sintió la peor madre del mundo al no poder evitar que su hijo deje de sufrir, sin embargo un "lo siento" la volvió a congelar, ¿por qué se disculpaba?

— Lo siento — Volvió a decir antes de separarse, esta vez con una sonrisa a pesar de que de sus ojos las lágrimas siguen saliendo — Pero estoy bien y lo seguiré estando, lo prometo — aseguró.

Y con eso se fue a su cuarto con la decisión de bañarse y relajar los músculos, sin dejar que su madre preguntara por el significado de esas palabras. Significado que para Izuku era obvio...

Durante tanto tiempo a querido ser un héroe por lo que tiene como meta a All Might y a Kacchan, admirando al rubio sin importarle los golpes, por eso no es capaz de hablar, no quería ignorarlo o dejar que lo cambien de escuela. Porque necesitaba seguir viéndolo, seguirlo, porque dejar a su ex-amigo era dejar su meta.

Dejar ese sueño era como morir.

Por eso intentó saltar de una azotea cuando se dio por vencido

Y aunque dijo que había abandonado su sueño después de eso, la verdad es que no estaba listo para ello. Aún si era imposible y aferrarse lo lastima más de lo que lo conforma.

Pero era terco.

E incluso esta seguro de que Tsuna y Reborn se dieron cuenta de ello.

Pero ahora se dio cuenta de que él no fue el único lastimado con esta situación.

Por bien de la persona que le dio un nuevo camino para seguir y por su madre, ya se había decidido... Se hará fuerte y dejará el camino que tanto le hace sufrir, lo que también signifique dejar de ser el saco de boxeo de Kacchan.

...

Estaba acostado en su cama, leyendo el libro que le dio Tsuna hace casi una semana. Mientras más lee, más le intriga la verdad del mundo, eso que permanece oculto de las personas pero cierta parte del bajo mundo controla.

Izuku se sentía privilegiado de tener tal conocimiento aunque... desde el capítulo que habla de los arcobalenos, no deja de preguntarse como se sentían esos bebes, ¿Siempre lo fueron? Porque claramente conoce a uno y no parece un bebe para nada.

— Deku... — Al escuchar esa voz, Midoriya brinco en su cama, sentándose.

— Reborn, ¿Qué haces aquí? — Pregunta el chico, a la defensiva, cosa que le hizo gracia al hitman.

— Solo quería darte esto — De su sombrero sacó un tríptico, cuando Izuku lo leyó se sorprendió al ver que era de la preparatoria UA — Sé que no quieres estar ahí, pero siempre es bueno tener información por si cambias de opinión —.

— Hm... Gracias — Dijo, dejando el tríptico sobre la mesa de noche, junto al teléfono que no dejaba de vibrar, de nuevo.

— ¿Deku...? — Nombró Reborn, el joven lo observó — ¿Puedo saber porque no has contestado los mensajes de la familia? — El de cabello verde bajó la mirada, pensando en su respuesta.

— Creo... que he tenido miedo de tomar un camino completamente diferente al que estaba caminando hasta ahora — Contesta honestamente, bajó la mirada esperando que el bebe se enojara o le apuntara con una pistola para obligarlo a ser social en ese ambiente.

Pero no pasó.

— Comprendo — Dice Reborn — Cambiar el rumbo de tu vida de la noche a la mañana es difícil —. Sin darse cuenta, el hitman pudo una mirada melancólica antes de verlo a la cara — hasta hace una semana aún Tsuna se negaba a ser el jefe de Vongola, por más de un año se negó a dejar su vida de civil despreocupado aún si ya había peleado contra otros mafiosos —.

— Oh es cierto — murmuró Izuku, llevando una mano a la barbilla — Sawada me lo dijo antes, que él había estado huyendo de sus problemas prácticamente toda su vida... — Entonces se dio cuenta de algo.

Si tanto huye de los problemas, ¿por qué lo ayudó en aquella azotea? O peor, ¿por qué no huyó de Bakugou cuando Izuku llegó.

Como si pudiera leer su mente, Reborn sonrió.

— Tsuna es un inútil y un cobarde... Pero siempre ayuda a los que lo necesitan — Luego de eso dio la vuelta para regresar a casa — Solo vine para darte la información, piénsalo. Nos vemos — Y así salió por la ventana.

Sin duda, Sawada Tsunayoshi era una persona compleja.

Suspiró cuando escuchó la vibración de su celular, por undécima vez en esa última hora. Lo tomó y abrió la aplicación de los mensajes. Observó los chats desconocidos que ignoró esa mañana, si ya había decido dejar ir su falsa amistad con Katsuki y su meta... ¿Por qué no conocer otras personas? Son mafiosos, tal vez sean salvajes o tal vez malas personas; pero honestamente no podía seguir evitando cierta verdad...

¡No pueden ser peores que Bakugou Katsuki!

Inhaló. Exhaló. Estaba realmente nervioso.

"Hola

Lamento no haber venido a saludar antes

Soy Midoriya Izuku, un gusto conocerlos"

Tragó saliva, mientras pasaban los segundos su nerviosismo aumentaba "tal vez deje pasar mucho tiempo, o tal vez el saludo es muy formal o..." Sin darse cuenta empezó a balbucear, le daba miedo siquiera pensar en que no tenia un lugar al lado del castaño o que sus amigos lo odien como hizo Kacchan...

Estaba tan ensimismado en sus inseguridades que casi deja soltar el aparato de sus manos cuando volvió a recibir una notificación, luego otra y otra más...

"¡Hahi!

¡Apareciste!"

"ASÍ QUE TÚ ERES EL QUE MOLESTA AL DÉCIMO"

"Cálmate Gokudera, no lo asustes"

"Desactiva las mayúsculas, pareciera que estás gritándonos"

"A MI NO ME DIGAS QUE HACER, ESTÚPIDA MUJER... TÚ TAMPOCO, FRIKI DEL BASEBALL"

Entonces empezaron a discutir de nuevo, Izuku se debatía entre si debía decir algo o no, prefirió no interrumpir la pelea, después de todo no los conocía. En cambio, pasó a ver los otros chats, el más antiguo le dio escalofríos de solo leerlo.

"Kufufufu~ estoy esperando a conocerte, seguro tendré mucha diversión contigo.

Por cierto, guarda este número como Chrome Dokuro, le pertenece a ella.

Lo siento Midoriya-san, Mukuro-sama hace bromas muy pesadas, no se preocupe, y si hace algo seguro el bossu lo defiene"

Aún leyendo el último mensaje, que posiblemente fuera la dueña del teléfono, no conseguía sentirse tranquilo. Ya no estaba tan seguro de decir que no eran peores que Katsuki.

Suspiró, decidió ver más mensajes, no antes de guardar a la chica en sus contactos.

"Yo! Te repito mi nombre, Yamamoto Takeshi. Si tienes problemas, quieres hablar, o tienes dudas con el juego de la mafia del pequeñín, puedes hablarme"

"Hola!! si quieres puedes llamarme Kyoko, mi hermano está en el grupo y tenemos el mismo apellido"

"HOLA, SOY SASAGAWA RYOHEI, SOY EL CAPITAN DEL CLUB DE BOXEO Y MI LEMA ES ¡HAZLO AL EXTREMO!"

"Hola Midoriya-san, guarda mi contacto, hace algunas horas me presente como Haru Miura, llámame como quieras, espero seamos amigos"

Izuku era nuevo en todo esto de hacer amigos, así que se sintió abrumado por lo mensajes que leía, se sentía bien saber que los amigos de Tsunayoshi lo aceptaba... Al menos, la mayoría.

"Gokudera Hayato.

Aún no te reconozco como parte de Vongola, sé que para el décimo eres un amigo pero hasta conocerte te estaré viendote como un peligro para él.

Y espero seas normal, el grupo está lleno de raritos. Hay una piña criminal, un friki del baseball pensando que la mafia es un juego, literalmente, un idiota gritón que intentará meterte al club de boxeo de Namimori a pesar de que estes a miles de kilómetros, y un adicto a las peleas, muy irritante"

Ciertamente, Gokudera era un caso. Dio miedo al principio con esa amenaza de no poder reconocido como parte de ellos, pero luego pareciera que se preocupó por no asustarle.

Tsundere, piensa Midoriya.

Justo cuando termina de guardar a Gokudera en sus contactos, aparece otro mensaje nuevo de otro número desconocido "¿Eres fuerte?", Izuku lo pensó, ¿Quién mandó ese mensaje? ¿Será otro de esos amigos del castaño que no puden verlo como su igual?

"No". Digitó su respuesta "Pero Sawada me ayudó mucho así que estoy dispuesto a convertirme en alguien..." Izuku no terminó a completar siquiera el mensaje cuando la persona del otro lado de la línea lo bloqueó.

— Eso duele... — Se queja, ni Kacchan hacía eso.

Pero si lo pienza y si ignora esa última charla, ninguno de ellos lo ha rechazado. ¿Podrá llevarse bien con esas personas?

Solo el tiempo lo dirá.


*Fichas de personajes*


Nombre: Sawada Nana

Quirk: Comida (Cuando toca algún alimento o cocina para alguién, aumenta la energía de quién come su comida y hasta puede acelera la curación de alguna herida o enfermedad. Mientra más querida sea la persona por la cual cocina, más efectivo es su poder)

Llama principal: Cielo (Tengo este headcannon porque Nana se da a querer a cualquiera que la conoce)

Llama secundaria: --

Historia: En este AU, Nana sabe que Timoteo tiene una empresa/negocio en Italia, y sabe que su esposo trabaja con él en un puesto alto. No sabe nada sobre la mafia pero se hace una idea de que el trabajo de Iemitsu es peligroso, por lo que prefiere ignorar cualquier cosa extraña a su alredor, sin importar que suceda frente a ella (Justo como en el manga)

Antes de que naciera Tsuna, Nana ha ido a visitar a Iemitsu en algunas ocasiones, por eso sabe que algo no estaba bien en la empresa donde trabaja, pero le tiene cariño a Timoteo como el "protegido" de Iemitsu desde muy joven, por eso nunca a dicho nada. Incluso Nana ha conocido personas que trabajan con su esposo sin saber que son mafiosos, por supuesto, todos la ama.

Por último, Nana está al tanto de que Timoreo quiere a Tsuna como un nieto y quiere que herede su "empresa".

...

Nombre: Midoriya Inko

Quirk: Acercar objetos pequeños (Inko puede acercar cosas con telequinesis)

Llama principal: Rayo

Llama secundaria: --

Historia: es justo como en el manga, siempre ha sido una madre amorosa pero entró en depresión (y engordó) por no poder ayudar a su hijo, sintiéndo culpa.


(1)* Musutafu: Es la ciudad donde vive Midoriya. El capítulo pasado, en la ficha de Tsuna puse que estaban en tokio pensando que Musutafu era un distrito, ya cuando busque como se llamaba me di cuenta que era una ciudad cerca de Tokyo.

(2)* Longchamp: Tal vez ya se dieron cuenta pero estoy tomando en cuenta cosas del manga. Pero les explico para los que no lo han leído, Naito Longchamp es un compañero de Tsuna en segundo año, Naito es el sucedor de la familia Tomaso.


Notas finales:

Siento que le doy varias vueltas a un cierta cosa, si es así lo siento, la verdad es que intento desarrollar el cambio de Izuku, no es fácil cambiar de la noche a mañana.

Les tengo una pregunta, yo ya tengo preparado un 'nuevo' Dekusquad (osea, los amigos cercanos de Deku en la escuela), pero por diversión ¿Quienes creen que serán? Les diré en unos tres capítulos.

Espero les gustara el cap.