Fandom: Genshin Impact

Pareja: VentixLumine

Habían pasado años desde que el Arconte Barbatos había dejado Mondstadt, su idea era que aquel lugar se tuviera por la libertad, pero aquella libertad terminó tornándose en algo malo después de que Dvalin fue corrompido y la gente comenzó a verlo como amenaza en lugar de su proyector como en su momento fue.

Sólo el Arconte Barbatos podría comunicarse con él y salvarlo de ser erradicado por la gente, y para ello, debía hacerse presente, pero… ¿Cómo un Arconte podría regresar como si nada después de años de desaparecido?

Sólo alguien que no supiera de el Arconte y por lo tanto no tuviese un posible rencor hacia él podría ayudarle, pero… ¿Quién?

—No tengo de otra… — Susurró una vez que tomó la decisión y descendió, tomando un cuerpo portal, muy similar al que antes poseía y que en su momento fue la apariencia del "bardo sin nombre" quién había perecido. —Sólo yo puedo hacerlo. — Trató de convencerse a sí mismo, para poder reencarnar en la era actual de Mondstadt.

Habría sido bueno si Dvalin no tuviese recelo hacia los humanos, o aquel encuentro con Lumine, no hubiese afectado su reencuentro.

—¡Dvalin, espera! — Llamó el chico de cabellos azules que van degradándose al tono agua marina. —¡No te vayas! — Llamó al ver qué el dragón emprendía el vuelo. —¡No! — Extendió su mano y abrió los ojos de golpe.

Su respiración estaba agitada y podía sentir el sudor en su frente, pasaron unos segundos hasta que pudo recapitular todo lo que había pasado.

Habían visto a Dvalin, y este había dicho claramente que no creía más en él, marchandose con un mago del abismo, dejándoles atrás y con un mal sabor de boca, pero a él, a él le había dejado mal, no sólo emocionalmente, sino también enérgicamente.

—¡¿Venti?! — Llegó hasta la cama la rubia de ojos dorados, la misma a la que le había revelado en la iglesia junto con otra mujer, que era el Arconte Barbatos. —¡¿Venti, estás bien?! — Preguntó preocupada, notando el sudor y la agitación del chico.

Venti se sentó y limpió un poco el sudor de su frente con su brazo. Ahora lo recordaba, justo cuando habían decidido ir al viñedo de Diluc, colapsó.

—Bardo de pacotilla, Lumine te está hablando. — Refunfuñó Paimon.

—¡Paimon! — Le regañó Lumine, pues la chica entendía que para Venti no estaba siendo fácil aquella situación.

—Estoy bien. — Respondió desganado. No quería que la gente sugiera viendo a Dvalin como un peligro y creyesen que la única opción era matarle, pero tampoco podía hacer que Dvalin dejase de ver con odio a la gente de Mondstadt, estaba contra la espada y la pared, mantenía su vista fija en la cama, para ser paso precisos, en sus manos que posaban sobre sus rodillas.

Lumine miró al chico, aunque no era la misma situación, lo cierto era que era algo similar, ella estaba buscando a su hermano Aether, quien había sido separado de ella, y en el caso de Venti, para él, Dvalin era su mejor amigo, y saber que su vida peligraba era algo que definitivamente no era fácil de asimilar.

Ni ella sabía cómo ayudarles, se había propuesto a salvar a Dvalin, precisamente porque ella sabía lo que era que la vida de un ser querido peligrara, los amigos son la familia que uno escoge, y por ello, podía imaginarse el sentir de Venti.

Se acercó al chico y tomó las manos que temblaban ligeramente, quizás por miedo o impotencia, no sabía decifrarlo con certeza. —Todo va a estar bien. — Dijo apretando un poco las manos del chico. —No voy a mentirte diciendo que sé cómo resolver esto. — Confesó con honestidad. —Pero sé que le salvaremos, no sólo de la incomprensión de la gente, sino que también le libraremos de la orden del Abismo. — Dijo alzando la mirada, encontrándose con los apagados ojos aguamarina del chico, mismos que poco a poco iban recobrando la esperanza. La chica sonrió y habló de nuevo. —Eres el Arconte, a quién la gente confía y reafirma su fe… no la pierdas ahora.

Venti sonrió ante las dulces palabras de la chica, sin saber que decir, asintió con la cabeza y presionó sus pulgares sobre los de Lumine, dándole a entender que esperaba contar con ella para salvar a su amigo.