¡Saludos mis pastelitos de crema con chocolate!
¿A poco creyeron que tendrían tan pronto el capitulo uno de este pequeño proyecto?
Bueno pues aquí lo tienen, el Capitulo 1 de Nacidos para Matar y Morir. Una pequeña variante que se me ocurrió al empezar a leerme la saga de Percy Jackson otra vez, y al pensar:
"Ey, ¿qué ocurriría si un mestizo fuera criado por un monstruo?"
Bueno, aquí tendremos la respuesta: nuestro amado Percy vivirá una infancia alejado de una crianza menos que ortodoxa, y no crean que Medusa la tendrá tan fácil tampoco. Ser mamá es difícil, tanto si eres mortal como si no.
Confieso que los primeros dos o tres capítulos tal vez les parezcan algo lentos en cuanto al avance de la historia, pero quiero sentar unas buenas bases para antes de que Percy llegue al campamento y comience a poner todos patas arriba. Como es su costumbre...
De momento prepárense para un capitulo donde primara la confusión, la ternura y algo de humor:
Capítulo 1
"Yo te voy a cuidar"
Por supuesto, fue difícil.
Un monstruo legendario como la gran gorgona Medusa, ¿criando a un pequeño mortal?
¡Qué absurdo! Nadie nunca lo habría creído.
Y nadie nunca tenía porque sería fácil. El mismo destino les esperaba a aquellos pobres diablos que iban a parar a su negocio por casualidad o a cualquier un idiota suicida que fuera a meterse voluntariamente a su guarida. Todos acabarían por convertirse en parte de su inventario. En ganancias que serían invertidas para cuidar del pequeño Percy.
-¡Por Erebo! ¿Hace cuánto que no limpiaba?-Exclamo la tarde siguiente de conseguir al bebé.
Primero lo primero: no podía criar a un niño en un local lleno de polvo y ratas. Por eso había colocado el asiento para bebés, donde el infante tendría que dormir hasta que centrara algo más adecuado, en una de las mesas de picnic de la puerta trasera bajo la sombra de una sombrilla. Así, mientras Percy dormía ella se había ajustado su velo, arremangado las mangas del vestido y tomado un viejo plumero de su oficina. Aunque este último tenia tanto polvo como el resto del lugar. Luego de varias horas de sacudida, de pasar una toalla húmeda por cada superficie del mobiliario y de barrer, solo pudo gemir frustrada al ver que aun debía limpiar el exterior.
Fue el turno de usar el rastrillo para barrer todas las hojas secas que había por doquier. Y también de limpiar las mesas. Vale agregar que se llevó un susto de muerte de ver al bebé tan quieto, ¡se había olvidado completamente de él por estar limpiando! Por suerte su pecho se movía al acompasado ritmo de su respiración. Suspiro aliviada y se abofeteo a si misma por ser tan descuidada. Pero ver aquella pequeña carita fue suficiente motivación para continuar su labor. Esta vez limpiar resulto mucho más llevadero, tal vez porque afuera hacia muy buen clima para las criaturas de sangre fría como ella, o quizás era que solo tenía que voltear levemente para ver a esa preciosa bolita de carne.
-Mira pequeño, todo luce muy limpio-Había empleado todo un día para limpiar su local de arriba hasta abajo. Era la hora del atardecer y aprovechando que el bebé se había despertado aprovecho para darle un recorrido, de paso sin poder evitar alardear un poco ante lo mucho que trabajo. Que hasta sus estatuas habían recibido un muy necesario baño con manguera-Mmm, aunque no muy hogareño...
Las tablas del piso crujían cada tanto, y las paredes se veían algo cuarteadas y con manchas de humedad. Además estaba segura de que había un par de goteras en el techo, aunque solo sabía de una con certeza que era la que daba justo sobre su silla en la oficina.
-¡Buaahhh! ¡Buahh!-Estaba tan concentrada considerando aquello que casi brinca cuando el pequeño en sus brazos comenzó a llorar. Medusa agradeció silenciosamente que nadie la hubiera visto.
-¿Qué pasa pequeño?-Inquirió preocupada mirando a través de su velo. Todo parecía estar bien: no había sangre, no parecía lastimado y definitivamente no había un escorpión sobre él. ¡¿Entonces porque demonios lloraba tanto?! Intento hacerle gestos, aunque casi de inmediato se sintió idiota ya que con el velo aquello no tenía gracia. Intento con mimos, pero el infante ni siquiera le hacía caso.
Estaba comenzando a angustiarse en serio cuando algo hizo clic en su cabeza. Y no precisamente una de sus víboras. ¡Tenía hambre! El niño no había comido nada desde la noche anterior, era lógico que estuviera inconsolable.
-…-La Gorgona miro a todos lados buscando una solución. Ella no podía amantarlo. Y la única tienda de abarrotes estaba muy lejos, de todas formas ¿venderían comida para bebes?
Estaba a punto de chillar de frustración cuando un paquete se materializo sobre el mostrador de la tienda.
Genial, su lava-lava todo había llegado. ¡No necesitaba desinfectante! ¡Necesitaba comi-
-Momento-¡Eso era! Si no podía ir a comprar, solo tenía que ordenarla delivery. Corrió hasta su oficina y lleno una de las cartillas de Hermes X-Press. Estaba algo insegura respecto al recuadro donde coloco "Comida fresca para bebés… Mortales" Pero no perdía nada con intentarlo. Eligio la opción "Entrega inmediata" y coloco varios dracmas en una bolsita de cuero. Fueron solo unos segundos de espera cuando su solución llego en un pequeño resplandor blanco-Oh hijo de-
El resto de su juramento se vio eclipsado por el berrido de la cabra en su mostrador. Era bonita, de un color café muy claro, con una gran mancha blanca en su costado y un babero con el logotipo de Hermes Xpress. Vale, que se había tomado muy literal la parte de "Fresca", pero al menos habían mandado un par biberones como cortesía. Ya era algo que podía hacer.
-Tu espera aquí, Percy-Le dijo al bebé, que aún tenía sus mejillas corchadas por las lágrimas pero que al menos ya no lloraba por estar más interesado en la cabra-Ya te daré tu comida…-Aunque resulto mucho más fácil decirlo que hacerlo.
La cabra le temía. Y mucho.
El pobre animalillo ni siquiera se movió cuando fue bajada del mostrador y llevado a la parte trasera. Medusa pudo percibir como este temblaba al creerse a punto de ser devorado, y no pudo evitar que un nuevo sentimiento brotara en su ser: Culpa. Ella solo quería un poco de leche, no le haría nada malo. Por eso intento tranquilizarla pasando su mano por el morro del mamífero, aunque solo obtuvo el efecto contrario.
-Bueno, no es que sea un toque suave-Susurro mirando la garra que tenía por mano. La piel cetrina se le pegaba a los huesos dejando ver las venas, sus dedos eran largos y acababan en afiladas garras de cobre. Ella también sentiría miedo. Por eso se apresuró en ordeñarla. Al principio temió haberla aterrado tanto que no daría nada, pero por suerte no fue así; llenó una olla rápidamente y se apresuró en amarrarle a una de las vigas de atrás. Ya le prepararía un pequeño corral-Perfecto, más tareas...
Dejando de lado un momento ese detalle, debía apresurarse con el alimento para Percy.
-Mira pequeño, ya tengo tu leche-Anuncio animada de regreso en el interior de la tienda. Y casi como si supiera que esa era su comida el pequeño Percy esbozo una pequeña sonrisa a la vez que levantaba sus bracitos-Espera un poco, tengo que calentarla.
Por suerte el viejo asador donde preparaba las hamburguesas resulto perfecto para calentar la leche. Aunque no estaba muy segura de que tanto hacerlo, por lo que la dejo apenas tibia. Preparo una de las botellas hasta el tope y coloco la tapa de goma para niños. Estando listo no había porque dejar al pequeño esperando más tiempo. Al ver el frasco Percy extendió sus manos a todo lo que podían y entre sus pequeños dedos, sujeto las orejas del tarro mismo y se lo llevo a los labios empezando a beber afanoso.
-Afffh...-Un suspiro anhelante escapo del pecho de Medusa. Ella había esperado poder alimentarlo, pero el pequeño Percy parecía haber superado ya la etapa de necesitar ayuda con eso. Como fuera, se veía muy adorable sosteniendo su biberón a la vez que mantenía sus grandes ojos fijos en ella. Esos grandes y brillantes ojos verdes que la habían apuñalado en lo más profundo la noche anterior y que le resultaban extrañamente cálidos.
No sería capaz de precisar si realmente había algo pasando por la mente del pequeño, ¿se estaría preguntado porque estaba aquella extraña mujer con velo dándole de comer en lugar de su madre? ¿o acaso la leche estaba muy fría? ¿Habría un poco más de todas formas? O tal vez solo tenía sus ojos fijos en el vacio mientras llenaba su estómago. Como fuera, mientras Percy comía ella iría a encargare de ese montón de ratas que estaban ocultas bajo las tablas de la casa. Lo mejor era que solo tenía que echar un vistazo y santo remedio, hasta incluso podía vender algunas como decoración en alguna promoción que ya luego anunciaría.
-O-
Los días posteriores fueron un verdadero infierno.
Rápidamente aprendió que ser madre era un trabajo de tiempo completo, cuyas tareas nunca se daban por concluidas. No señor, solo se daban pequeños espacios de tiempo fuera que debía invertirse en las demás tareas. Entre ellas: preparar un espacio adecuado para el pequeño, de todas formas ella no usaba del todo su oficina. Solo tuvo que sacar un par de archivadores y moverlos a detrás del aparador. En el espacio libre dispuso de una cuna, porque no podía dejar al pequeño en el asiento de auto para bebes toda la vida. Luego estuvo hacer un corral para el animal, quien seguía encogiéndose de miedo en su presencia pero al menos seguía dando leche. Pareció contentarse con un rincón en el espacio trasero, tal vez porque podía ocultarse detrás de las estatuas de piedra de unas niñas exploradoras.
Y aunque tener que lidiar con los llantos nocturnos y los cambios de pañal sorpresa, que había ordenado una dotación gigantesca de pañales desechables porque ni loca pensaba lavarlos a mano como se hacía en su época, resultaba bastante fatigador. Debía admitir que comenzaba a adquirir cierto gusto por la rutina. Antes pasaba los días sentada esperando alguna posible víctima, o preparando envíos. Estatuas de sátiros para el inframundo y estatuas de doncellas para un spa en el mar de los monstruos, esos al menos eran los que más ganancias le dejaban. Pero el aburrimiento era inherente a la espera. Ahora, era todo lo contrario. Se levantaba temprano, sacaba la leche del refrigerador y calentaba un tetero entero para Percy, quien usualmente ya la esperaba de pie en su cuna agarrándose a los bordes de la misma y con una expresión radiante en el rostro.
-No te empaches-Solía decirle luego de entregarle su biberón. Percy nunca dejaba ni una gota, y encontraba adorable escucharlo eructar luego de comer.
Tras el desayuno iba a sentarse a su escritorio a calcular los nuevos cambios a su presupuesto, ahora tenía muchos más gastos. Y aunque no pensaba escatimar en nada, que su cuenta de ahorros no tenía desdeñoso, si había varias cosas rondando su mente:
-Pequeño, ¿te gustaría una- ¿Pequeño?-Otro cambio agradable era tener alguien con quien charlar. Después de tantos años sola tener a alguien que le escuchara era una mejora-¡Percy!-Lo que no lo era tanto era facilidad que tenía el pequeño para salirse de su cuna e irse a curiosear por ahí. Por suerte no podía ir muy lejos gateando-Jooh, mira que eres inquieto-Le dijo luego de atajarlo camino a la puerta, su tono era juguetón a la vez que subía y bajaba al pequeño en sus manos. Una manera de hacerlo reír y a la vez mantenerlo lejos de su velo. No quería ninguna clase de accidente-Como un cachorrito...
-¡Gyahh!-Ante la última parte Percy emitió una sonora risa infantil. La cual se contagió a la Gorgona:
-¿Te gusta cachorrito?-Sugirió con diversión-Bueno así te diré, ¡cachorro! ¿Quieres salir a la carretera?
No era ningún secreto que la mayoría de los monstruos despreciaban al astro solar, por obvias razones. Para Medusa era diferente. Ella solo odiaba la luz. No hacía más recordarle su pasado. De mostrarle un brillante mundo al cual ya no pertenecía. Pero con la llegada de Percy, podía soportarlo. El pequeño necesitaba de esa vitamina D de la que algunos mortales hablaban, además Percy disfrutaba con ver los autos pasar y señalarlos mientras decía "Tuto", cosa que Medusa siempre animaba:
-Si si, tuto azul...-No estaba segura de que tanto podía retener el cachorro mortal. Pero los colores eran siempre de las cosas másbásicas ¿no?
Eran casi medio día cuando regresaron al interior, era casi la hora de la comida de Percy y este parecía recordarla siempre de forma puntual. Pero mientras caminaba de regreso Medusa aprovecho para mirar al completo "El Emporio de los Gnomos de Tía Eme", ni siquiera recordaba cuando había llegado allí. La construcción era vieja, gastada y muy anticuada. Claramente un lugar no apto para criar a un niño. Y aunque antes ya había estado considerando el mudarse a un sitio más nuevo, menos corroído. Pensar en abandonar el emporio le causo un desazón muy desagradable en el estómago. No estaba segura porque de repente sentía apego por un montón de tablas y ladrillos apilados, era estúpido.
Aun así, no quería irse.
-Bueno cachorro...-Le dijo desde su escritorio luego de regresar a Percy a su cuna, ya con su tetero en las manos-¿No conocerás el numero de un buen contratista o sí?
Si iban a quedarse, tenía que hacer varios cambios.
Seis años después:
-¡Cachorro! ¡A comer!-Era una fresca tarde de septiembre. Las brisas frescas del otoño se hacían cada vez más frías, clara señal del invierno venidero. Pero el suelo de la parte trasera de la casa seguía cubierto de hojas secas, mostrando una bonita alfombra naranja que brillaba bajo la luz del sol-Este niño, le dije que recogiera las hojas...-Murmuro para sí la Gorgona con los brazos en jarras.
-¡Ya voy mamá!-Se anunció una vos, como no, desde el bosque. Unos segundos después surgió el pequeño niño que una vez estuvo varias horas atrapado dentro del auto de su padrastro por varias horas. Con ya siete años, Percy vestía un uniforme de niño explorador, ya algo gastado y muy sucio por estar jugando en la tierra.
-Te dije que limpiaras las hojas-Espeto Medusa con suavidad pero firme-Luego de comer tomaras el rastrillo, ¿queda claro?
-¡Si señora!-Accedió el pequeño con una sonrisa de oreja a oreja. Medusa suspiro con resignación, era difícil enojarse con esa carita-Mamá, mamá...-Le llamo de repente como si acabara de recordar algo importante y fuera un secreto-¡Me siguieron! ¡Es otro señor cabra!-Agrego bajo pero con mucha emoción.
-Oh, ¿de verdad?-Pregunto con un ligero siseo en su vos y una sonrisa en sus labios-Bueno, a qué esperas...
Percy se dio media vuelta y regreso corriendo al pino donde el sátiro le dijo que lo esperaría. Estaba nervioso y expectante, por allí olía mucho a monstruo. No debería haber dejado que ese niño se fuera solo, no estaba del todo seguro pero tenía la leve sospecha de que era mestizo. A pesar del hedor a serpiente que tenía encima:
-¡Señor Fernando! ¡Señor Fernando!-Casi brinca cuando el pequeño apareció de repente tras el tronco del pino-¡Mi mamá dijo que si puedo ir! Pero primero tengo que cenar.
-A-ah está bien pequeño, ¿seguro que a tu madre no le molesta que yo-
-¡Nop!-Se adelantó ansioso Percy, quien casi parecía vibrar de emoción-Le gustan mucho las visitas. Eso sí...-Agrego con una gran sonrisa-No se puede ir sin tomarse una foto. ¡A mamá le encanta tomar fotos!
Continuara...
Por favor díganme que les gusto, ¡porque en serio que estoy disfrutando escribir esto!
De verdad, me hizo mucha gracia imaginar a Medusa adentrándose en el mundo de la maternidad. Aunque sin duda no le toco un niño fácil ¿verdad? Hahahaha Pero no se sientan mal por ella, no soy tan cruel como para no enviarle algo de ayuda... Pronto pronto, no hay que correr hehehe
¿Y qué opinan de la escena final? Quiero dejar muy claro que Percy crecerá con un sentido de la moral bastante flexible, lo cual le convertirá en una amenaza mucho más grande. Y las cosas que tengo planeadas, no crean que serán solo en sentido conceptual...
Pero nos estamos adelantando demasiado. Por el momento podrían dejarme sus reviews y decirme que les ha parecido el primer capítulo de esta historia.
Por cierto, retome TODOS mis fics pendientes así que si sigues Revival, Libertad Lejana, El Pecado Llamado Destruccion, Il Luppo Affamato o Tempo de Rapsodia ¡VE A LEER RÁPIDO ANTES DE QUE ALGUIEN MÁS TE HAGA SPOILER!
FICS Nuevos:
Nacidos para Matar y Morir - Percy Jackson.
Of the Evils The Best - Boku no Hero My Academy
Fairness and Dignity - Crossover Harry Potter & Fairy Tail
Títeres de la Inconstancia –MARVEL Comics
Actualizaciones los día 20 de cada mes (Tal vez antes o después si cae fin de semana XD)
