WELCOME! LADYS! AND GENTLEMAN´S!
A la actualización mensual atrasada de mis amados Fics! Estoy seguro de que muchos se morían por saber que ocurrirá pronto así que mejor ¡no los distraigo y pasamos directamente a lo interesante!
¡Chicos en verdad lo siento! Pero los cortes de luz han estado demasiado intensos estos días y por ese motivo no había podido actualizar la fecha prometida. ¡Pero se necesita más que una pésima administración del gobierno como para obligarme a retrasarme más con mis capítulos! Así que espero que no se enojaran demasiado conmigo por esto y me den el privilegio de poder leer sus reviews hahaha
Capitulo 2:
"Visitas Inesperadas"
-Ahh, vuelve a tener mala cara...-Aquel era un cuadro ciertamente peculiar. La cocina era bastante típica: una estufa de cuatro hornillas, un lavaplatos bajo una ventana que dejaba ver directo a la carretera que pasaba frente a la casa, alacenas sobre los mesones laterales y una barra de mármol que separaba los espacios entre cocina y comedor. Un sencilla mesa circular para cuatro personas con un mantel a cuadros blancos y amarillos con estampas intermitentes de tartas. Sentados a la misma estaban Percy y la estatua de un sátiro que sostenía un emparedado frente a su cara pero con una expresión de terror tal en sus ojos que haría pensar que la comida no estaba buena.
-No importa-Acotaba Medusa desde el fregadero a las quejas del pequeño, y donde ordenaba la losa en las alacenas-Si cazamos a un par mas puedo venderlos a buen precio como juego completo.
-¡Yeiih!-Desde su lugar, bajo su velo negro la gorgona sonreía. Adoraba escuchar eso:
-¿Ya terminaste tu cena?-Inquirió mientras secaba los guantes de goma en su delantal.
-¡Sip!-Respondió el infante con una gran sonrisa y levantándose de su silla-¡Iré a barrer las hojas!-Anuncio corriendo fuera de la casa y apenas dando tiempo al monstruo de advertirle de no ponerse a jugar otra vez.
Como fuera, con los platos limpios solo restaba llevar la nueva estatua al frente.
Durante el primer año con Percy se había dedicado a restaurar y hacer ciertas modificaciones a su hogar. Primero fue cambiar las tablas del suelo por un piso de lozas de alabastro, lo cual resistía mucho mejor el peso de las estatuas de piedra aunque la mayoría se exhibían en el exterior. También tuvo que arreglar las paredes y acabar con las filtraciones. Solo recordar a ese montón de obreros malolientes y al cretino del contratista rondando por su casa le provocaba arcadas, por suerte se habían convertido en un bonito juego de estatuas que había comprado el alcalde de Jersey para una plaza o algo así. Ese dinero extra había pagado las ventanas y los aparadores nuevos, así como una nueva máquina de sodas que recibía monedas, efectivo y dracmas. También un par de mesas exteriores para comer.
La parte trasera de la construcción había sido remodelada para ser la cocina, el comedor, un baño pequeño y su oficina, aunque esta última se había visto un poco reducida en espacio. Para el terreno trasero había mandado a construir una cerca de madera para delimitar el espacio y evitar que su cachorro se alejara demasiado; aunque al igual que con la cuna, Percy era demasiado bueno saltando obstáculos. También había un par de columpios y una mesita de picnic con sombrilla plegable. Además había un terreno anexo a la cerca, un espacio para Baba, la vieja cabra que había contribuido a la alimentación de Percy, y para Jiji, otra cabra más joven que había comprado cuando Baba dejo de dar leche por la edad. Al principio Medusa había querido deshacerse de ella, pero su cachorro le tenía tanto cariño que no hubo manera de hacerlo.
¿Y las habitaciones? ¡Ese era el cambio más grande! Había mandado a construir dos plantas más, a las cuales se llegaba a través de una bonita escalera de caracol que había al fondo junto a la puerta trasera. La segunda planta si tenía piso de madera para una amplia sala de estar, con un juego de muebles tapizados en verde y azul, y un televisor pantalla plana no muy grande con conexión satelital. Había descubierto que esté era tan bueno para arrullar a Percy como lo era ella. Y no, no tenía celos del cachivache ese. La sala de estar empleaba casi la mitad del espacio, el resto estaba dividido para las dos habitaciones de los dueños. La de Medusa estaba a la izquierda de las escaleras, y como no le importaba realmente el espacio la había hecho más pequeña para que su cachorro tuviera más espacio para jugar. La última planta era el ático, un deposito para todos los documentos viejos, pero principalmente para guardar las cosas viejas de Percy.
Medusa había conocido un nuevo sentimiento: la nostalgia. Y con ello también esa extraña manía que tenían las madres de querer guardarlo todo, sin importar cuando polvo pudieran llegar a acumular.
-Jmp-Un bufido de orgullo escapo de su nariz luego de llevar la estatua nueva al frente y observar su hogar. El Emporio de Gnomos de Jardín de la Tía Eme, había pasado de ser una vieja casucha polvorienta y vieja a ser todo un bonito y cálido hogar, para ella y su cachorro.
Ah, y una pequeña trampa caza bobos. Tenía que pagar las cuentas ¿no?
-O-
El tiempo iba transcurriendo y con él las fiestas favoritas de Percy fueron llegando una a una:
Halloween, cuando podía disfrazarse del Capitán América y comer todos los dulces sobrantes de los niños que convencían a sus padres de entrar a "La Casita del Terror de Tía Eme". Una de las mejores y la primera idea empresarial del cachorro, después de todo al creer que todo era falso las expresiones de las estatuas quedaban mucho mejor que de costumbre. Además pudo conseguir la conseguir la colección de mini vengadores a escala real.
Luego venia el turno de Acción de Gracias, cuando podía disfrutar de buena comida por montones, nata y dulces de leche de cabra pero especialmente era disfrutar de la tarta de frutas de Medusa. Después de todo, los canales de cocina resultaban más educativos que el Discovery Kids y su "Peppa Pig". Erebo, Medusa deseaba poder petrificar al creador de esa bazofia.
Por supuesto, la navidad era la mejor. Reunía un poco de todo de las dos anteriores: Medusa adoraba cocinar para Percy, y más aun verlo devorarse todo. Sus grandes mejillas eran prueba de ello. Y a Percy, por alguna extraña razón le encantaba corretear de aquí para allá con un disfraz de reno, con astas y todo. Algo peculiar pero inofensivo, hasta que su madre casi le da un ataque cuando lo descubrió intentando pegarse un bombillo rojo a la cara, ningún problema hasta que vio que con su otra mano sostenía un cable de enchufe muy cerca de la toma de corriente.
-Ponte las orejeras-Mando cuando vio que Percy bajaba corriendo las escaleras. A su cachorro le fascinaba correr en el bosque con la nieve, pero a veces olvidaba abrigarse correctamente y regresaba con los dedos y las orejas de un bonito pero nada sano color azulado. Solo recordar su primera gripe era suficiente repelús. Por eso fue hasta quedar en el marco de la puerta trasera, desde allí pudo confirmar que su cachorro llevaba puestos sus guantes, sus orejeras, las botas y esa chaqueta de invierno con tema de superhéroe que tanto le gustaba. Si tan solo pudiera de convencerlo de ponerse algo diferente a esos bermudas que solo cubrían hasta sus rodillas.
Pero no. Percy odiaba los pantalones largos.
-¡Hasta luego Baba! ¡Hasta luego Jiji!-El pequeño había resguardado a las cabras en su mini granero para protegerlas del frio, entonces se giro hacia su madre para hacer un gesto con la mano:
-¡Regresa en una hora!-Índico Medusa antes de que su cachorro diera media vuelta y se internara entre los árboles. Entonces fue su turno de dar media vuelta y dirigirse a la parte frontal de la casa donde estaba la tienda.
Siendo parte reptil el frio del invierno le provocaba cierto letargo, cosa que odiaba porque tenía mucho papeleo atrasado con respecto a sus impuestos. Por suerte nada que una buena taza de café muy cargado no pudiera solucionar. Por lo que tomo su libro de cuentas y lo coloco sobre el mostrador. No tenía ninguna gana de sentarse a su escritorio. Se había quedado dormida la noche anterior en el sofá frente al televisor y quería estar de pie. Otro de los tantos síntomas de una buena maternidad.
-¡...!-Llevaba veinte minutos trabajando, justo estaba calculando el nuevo IVA de los envíos provenientes del Inframundo cuando aroma muy peculiar inundo sus fosas nasales. Apenas si pudo erguirse cuando la campanilla de la puerta de entrada anuncio la entrada de lo que antes pudo haber sido bien recibido, pero ahora era solo su peor pesadilla:
-¡Mira nada más!-Espeto una de las mujeres que venía entrando paseando su mirada por toda la estancia-El negocio va bien ¿no?
-¡Hermana!-Euríale rodeo el mostrador para entonces rodear a Medusa con sus brazos-Ha pasado tanto tiempo, y Esteno no paraba de perderse. Siempre dice "Es a la izquierda" y siempre mata a quien se detiene para darnos indicaciones.
-¡Las gorgonas no necesitan indicaciones! ¡Y tira esa estúpida bandeja de muestras gratis!
De no haber estado tan aterrada Medusa estaría muy contenta de poder escuchar de nuevo las discusiones de sus hermanas. Euríale era la mayor de ellas, por alguna razón la niebla siempre le hacía lucir como una señora mayor bonachona, con un pañuelo floreado que cubría su cabeza, una complexión rechoncha y unas mejillas regordetas junto con la nariz chata. Era la más efusiva de todas, se preocupaba por sus hermanas menores, se desconsolaba cuando alguna era enviada al Tártaro y siempre se empeñaba en dar muestras gratis de algún producto de moda.
En contraste, Esteno era la más violenta de ellas. Siendo la de en medio era sin duda la más sanguinaria de las tres, odiaba a los dioses y a las ofertas con cada fibra de su ser. Su disfraz de niebla hacia ver a una mujer robusta, con una pañoleta roja vieja rodeándole la cabeza, un vestido negro sobre el que llevaba un delantal de vendedora. Después de todo era más fácil atraer a los mortales con comida gratis. A veces tanto que resultaba un tanto aburrido.
Ni siquiera recordaba la última vez que las tres habían estado juntas.
-¡Eugh! Medusa este lugar apesta a mortal-Solo escuchar a Esteno le provoco un escalofrió. Gracias al Tártaro por tener su rostro oculto tras el velo, o podrían haber visto su expresión de pavor.
-Tengo que atraer mortales, Esteno estúpida-Espeto haciendo acopio de toda la fuerza de la que fue capaz. Se sintió un poco extraña, hacia mucho que no necesitaba ser tan agresiva. Al mismo tiempo hizo su camino hacia la puerta que separaba la tienda de la parte trasera de la casa.
-¡Una cocina!-Solo rogaba porque Percy volviera a distraerse por perseguir una mariposa. Ocurría tan a menudo que, aunque normalmente la desquiciara de preocupación en este momento le daba la oportunidad perfecta para deshacerse de sus hermanas. No estaba segura de como reaccionaria Euríale, la cual ahora admiraba fascinada los fogones de la cocina, pero definitivamente no podía permitir que Esteno viera a Percy.
-¿Desde cuándo cocinas?-Inquirió la causa de su preocupación. Y Medusa estaba a punto de responderle algo mordaz, cuando el sonido de las pisadas presurosas sobre la nieve puso en sobre aviso a las gorgonas y un olor muy conocido floto en el aire a través de ellas. Los pañuelos en sus cabezas volaron cuando las víboras de Coral y las Arbóreas se elevaron en las cabezas de las dos gorgonas quienes se prepararon para abalanzarse sobre su presa cuando la puerta se abrió de golpe:
-¡Mamá! ¡Me raspe!-Pero antes de dar un paso adentro se vio flanqueado por el trasero de Medusa.
-¡PARA ATRAS!-El bramido de la Gorgona iba dirigido tanto a Percy como a Esteno y Euríale. Las dos últimas paralizadas a unos cuantos pasos frente a su hermana menor-¡Percy cierra los ojos!
-¡Medusa!-Siseo Esteno con rabia, desviando su cara a un lado clavando la mirada en el estúpido fogón. Igual que Euríale que miraba al piso. Después de todo, la aludida se había arrancado el velo que cubría su rostro-¿Qué crees que estás haciendo?
-Ninguna va a ponerle una garra encima-Espeto siseando y remarcando cada silaba al tiempo que palpaba la cabeza de su cachorro con su mano derecha, aliviándose de sentir como Percy se cubría los ojos con ambas manos tal y como ella le había enseñado antes-¡A menos que quieran que las venda como pisapapeles!
-¡¿Cómo te atreves a protegerlo?!-Espeto Euríale.
-¡Es un-
-¡Se bien lo que es!-Atajo antes de que Esteno completara su oración-¡Es mi hijo!
Tal afirmación provoco en las gorgonas una reacción muy similar a ver la mirada de piedra. Los ojos de Esteno, aun lejos de los de su hermana menor, parecían a punto de salirse de las cuencas al tiempo que sus puños se cerraban apretados y sus garras hacían cortes en sus manos. Por su parte Euríale luchaba por contener su apetito y mantener a raya su curiosidad. Apenas había podido dar un vistazo al pequeño mortal antes de que Medusa se interpusiera. Pero el aroma que manaba de la sangre en sus rodillas, por poca que fuera era inconfundible. Ese aroma dulzón que parecía vibrar en sus narices.
Era el aroma de un mestizo.
Medusa, la más famosa y posiblemente más temida gorgona estaba no solo protegiendo al enemigo natural de todo monstruo y criatura: ¡un semidiós!
Por su parte Medusa no paraba de estudiar su situación. No estaba segura realmente de poder petrificar a sus hermanas. Nunca había tenido que intentarlo, más allá de una simple broma. De tener que pelear, bueno Euríale no era realmente un gran problema, podría con ella pero la amenaza era Esteno. Si tenía que pelear con ellas, no podría proteger a Percy. ¿Y huir? Fuera de toda consideración, las gorgonas tenían uno de los olfatos más agudos entre las criaturas. Jamás podrían escapar de ellas,
-¿Mamá?-Inquirió un temeroso pequeño.
-¡No abras aun cachorro!-Mando Medusa. Tal vez fuera inútil, pero tendría que intentarlo. Tomaría a Percy entre sus brazos e intentaría dejar a sus hermanas. Pero antes de sujetar al pequeño, este se desvaneció entre sus manos y el pavor se extendió a todo su ser. Fue entonces cuando su velo regreso a su lugar y una extraña vos le llego desde el patio, muy cerca de la mesa de picnic:
-¿Mamá? Y pensar que yo solo venia por un par de estatuas nuevas...
Continuara...
JOJOJOJOJOJOJOJOJO!
¿A Que no se la esperaban cierto?
Bueno chicos, en caso de que os interese también actualice mis demás Fics:
Cave Canem-Percy Jackson
El Pecado Llamado Destrucción-Crossover Harry Potter x Twilight
Fairness and Dignity- Crossover Harry Potter x Fairy Tail
Libertad Lejana-Crossover Percy Jackson x Twilight
Nacidos para Matar o Morir-Percy Jackson
Of the Evils the Best-My Hero Academy
Revival-Crossover Percy Jackson x Harry Potter
Tempo de Rapsodia-Percy Jackson
