¡ES PRIMERO DEL MES!
¡Y A TODOS MIS AMADOS ACOLITOS DEL MAL Y EL YAOI LES DOY LA BIENVENIDA AL NUEVO CAPITULO DE ESTA HISTORIA!
Dioses, sé que toda la fanfarria puede ser algo ominosa pero no tienen idea de las ganas que tenía por actualizar. En serio, estoy pasando por un peculiar trecho de inspiración asi que tal vez por eso los capítulos me salieron más rápido que lo usual. Fue una tortura tener que esperar hasta ahora para poder subirlos T_T
Bueno, antes de pasar al capi (sé que todos se mueren por leer y dejar sus reviews) en caso de que se perdieran mi aviso en el DOC anterior, a partir de este momento decidí mover las fechas de actualización al 1 de cada mes (mas dos o tres días en caso de que caiga fin de semana ;) Siendo claros en eso nos les quitare más tiempo, espero que disfruten el capítulo nuevo y no olviden dejar su review al final.
Los Reviews son parte esencial de la dieta de un buen escritor. Si no tengo comida no como, si no como me muerto, y si me muero el fic queda inconcluso XD (y no, esto no cuenta como chantaje)
Capitulo 3:
"Percy consigue Dos Tías"
La situación era bastante tensa. Y sin duda, algo bizarro.
De repente Medusa y sus hermanas ya no estaban en el interior de la cocina. De hecho, no había señal alguna de Esteno y Euríale en al menos varios kilómetros a la redonda. O eso percibía el olfato de Medusa. Sin sus hermanas cerca la Gorgona podía respirar un poco más tranquila, ahora debía lidiar con la tercera visita inesperada del día:
-Y yo que solo quería reemplazar la estatua vieja de la entrada...-A la mesa de picnic estaban sentadas dos personas. Percy, quien aún no comprendía porque había aparecido allí y miraba confundido entre su madre y la señora que estaba sentada a su lado agitando el contenido de dos tazas humeantes-¿Quieres chocolate, pequeño?
De pie desde el marco de la puerta trasera Medusa gruño. No de enojo. Sino más bien de fastidio. La gorgona reconocía ese lacio cabello negro amarrado en una cola de caballo alta y el penetrante aroma a hiervas y perfume Channel. Una vieja conocida de su época en Atenas y de sus mejores clientas, aquella aclamada como la más grande hechicera de todos los tiempos:
-Circe-Murmuro al tiempo que bajaba al jardín. La nieve crujía bajo sus pies y mantenía las manos entrelazadas a su espalda.
-Por favor, no tienes que ocultar las garras-Comento Circe como si nada cuando Medusa estuvo de pie junto a la mesa-No le hare nada a, tu, pequeño-Agrego sin poder evitar hacer una pequeña pausa antes de la distinción. Entonces se fijo que este aun tenía sus mejillas un poco corchadas por las lágrimas. Por lo que saco un pequeño mañuela de seda de su abrigo y se lo extendió-¿Qué te parece si lo discutimos mientras elijo alguna pieza?
-Afff, está bien-Accedió Medusa llevándose las manos a la cintura y exhalando pesadamente, lo que agito un poco el velo frente a su rostro-¿Cachorro, como tienes sus rodillas?-No podía dejar al pequeño herido.
-¡Ya no me duelen! ¡Yeiih!-Exclamo emocionado y mostrándole a su madre como sus rodillas, antes raspadas ahora estaban limpias y con unas pocas banditas con estampados de lo que parecían cerditos.
-Yo lo cure-Acoto la hechicera levantándose a la vez que hacía desaparecer las tazas que había sobre la mesa-Seria problemático que solo una gota de su sangre atrajera a cada monstruo del bosque.
Medusa no confiaba en Circe. Pero por el momento la hija de Helios no parecía interesada en otra cosa que no fueran las estatuas de un par de niñas exploradoras que había junto a la máquina expendedora. Y el letrero que decía "Prohibida la magia. Si quieres algo, paga".
-Jmm, me gustan las pequeñas. Pero esos uniformes no son nada lindos-Comento mientras las descartaba-¿No tendrás alguna en vestido de domingo?
-Están afuera, pero tal vez las posturas no te gusten-Respondió Medusa, apoyada en el mostrador con ambos brazos-¿Qué haces aquí, Circe?
-Tenía que supervisar algunas cosas...-Respondió tranquilamente mientras examinaba la estatua de un hombre en camisa de leñador-El Spa de C.C. abrirá un par de sucursales, necesito expandirme. Y ya que estaba cerca de Jersey se me ocurrió hacer unas compras por mi cuenta. ¿Te gusta mi abrigo nuevo? Es de la colección de Invierno de Presley...
-Aja-La hechicera seguía tan habladora como recordaba-Entonces, ¿compraras algo y luego te irás?
-Ay claro que no-Dijo posando su brillante mirada en la gorgona-Primero, tengo que saber que hace la gran Medusa criando a un pequeño semidiós...
Claro que Medusa ya la abría petrificado. Pero Circe era demasiado astuta, y lo bastante poderosa como para someterla antes de que tomara su velo. Además, una parte de ella consideraba que tal vez podría confiar en la hija de Helios. Después de todo había curado los raspones de Percy y enviado muy lejos a Esteno y Euríale. Al menos merecía el beneficio de la duda. Aunque contarle su historia fue relativamente más rápido de lo que supuso en un principio. Desde cómo había petrificado al que, suponía era el padrastro del niño que luego descubrió en la parte trasera, sus sentimientos cuando vio por primera vez los ojos del pequeño y como había estado cuidándole desde entonces.
-¿Cuándo descubriste que "Percy" es un mestizo?-Inquirió Circe, estaba dándole la espalda frente a la máquina expendedora decidiendo entre un Latte de Vainilla o un Mocca-Estabas muy calmada ante su sangre...-Acoto mirando de reojo hacia ella.
-Es muy inquieto, siempre esta lastimándose-Murmuro con algo de queja en su voz. Entonces apoyo el mentón en su mano derecha mientras hacía memoria-La primera vez no estaba tan calmada... Creo que fue cuando tenía como tres años, tomo unas tijeras sin que me diera cuenta-Aun recordaba esa sensación. Su garganta había comenzado a quemar. Su esencia misma estaba reaccionando a la ascendencia divina de Percy.
-Y sin embargo sigue aquí...-Circe se giró con una humeante taza de café-Debo admitirlo, Medusa, mis respetos.
-¿Y qué va a pasar ahora?-Nuevamente los dedos de la gorgona se habían convertido en garras de bronce.
-¿Podrías dejar esa actitud pasivo/agresiva? Es un poco insultante para las mujeres-Respondió Circe-Te diré lo que va a pasar ahora: me harás un descuento y luego discutiremos la dieta de esa pequeña albóndiga ¡Está muy gordo, Medusa!
Una cosa era tener que descontar el veinte por ciento del precio de una perfecta estatua de sátiro, y además pagar los gastos de envió. Podía con eso. Un par de dracmas no serían suficiente para mellar su economía. ¡Pero que se metieran con su método de crianza era una afrenta! En primer lugar Percy no estaba gordo, era un niño perfectamente saludable:
-¡Pesa cincuenta kilos! ¡Y ni siquiera está cerca del metro de estatura!
-¡Tiene un apetito saludable!
-¡Saludable una mierda de minotauro! ¡Que diga que quiere pastel no significa que debas dárselo!
Luego de eso surgió la gran incógnita de porque Circe estaba tan interesada en el pequeño Percy:
-No eres la única que soñaba con tener hijos, Medusa-Fue la respuesta de Circe mientras tomaban el café en la cocina-Además, tú lo dijiste: esos ojitos te conquistan con una sola mirada.
-No vas a robarte a mi hijo-Espeto de inmediato la gorgona.
-¿Crees que soy una bruja roba niños?-Un bufido escapo del velo-Vale, soy una bruja. Pero no robo niños.
Por muy poco que le gustara la idea, debía admitir que la hechicera resulto de mucha ayuda.
Cuando la convenció de llevar al pequeño al pediatra tuvo que contener las ganas de petrificar al médico. Percy estaba relativamente sano, pero sus defensas estaban algo bajas y definitivamente su peso no era el apropiado para su tamaño. Además, la bruja de Circe hizo gala de todos sus trucos para ganarse a Percy:
-¡Tía C.C!-Hasta había tenido el descaro de auto proclamarse tía de su hijo. Y el pequeño siempre salía corriendo a recibirla cuando llegaba cada fin de semana:
-¡Pececito!-La hechicera abrió sus brazos y recibió de lleno el abrazo de Percy quien corrió hacia ella desde la entrada de la tienda-¡Luces feliz! ¿Es por mi o por tu regalo?
-¡Ambos!-Respondió con una gran sonrisa.
-Bueno, si lo quieres tendrás que encontrarlo...
-¡Yeiih yeiih!-Tan pronto como le había alcanzado se soltó y corrió al interior de la casa. Después de todo, su tía siempre ocultaba sus regalos en algún lugar de la casa con su magia y a él le encantaba jugar a encontrarlos. Normalmente los camuflaba como cosas normales con algún detalle que los delataba, como lunares purpura o antenas de conejo, o así que tenía que prestar mucha atención.
-Hola C.C...-Saludo sin mucho ánimola gorgona. Aunque casi de inmediato Percy regreso, cargando una gran caracola entre sus manos:
-¡Mira mamá! ¡Lo encontré! ¡Lo encontré!-Decía saltando de un lado a otro-¡Sabia que la tetera no debía estar sobre el televisor!
-Bien hecho, Pececito-Lo felicito la hechicera sentada desde un taburete junto al mostrador-Si te la pones en la oreja podrás escuchar el mar...-Medusa chisto fastidiada. Pero antes de que diera algo Circe se levanto y extendió su mano hacia Percy-¿Te gustaría ir al centro comercial? Te comprare muchas fichas para el Arcade.
-¡Yeiih! ¡Pido adelante!-Tan rápido como sus piernitas se lo permitieron el pequeño de ojos verdes salió disparado hacia el Minnie Cooper rentado de su tía favorita.
-Circe no vas a-
-Vi a una de tus hermanas cuando venia para acá-Atajo la pelinegra-Así que me llevare a Perseo a otro lado mientras arreglas tus problemas familiares.
Por mucho que Medusa detestara que Circe llamara a Percy por su nombre completo, que le provocaba una sensación agridulce en el estómago, o por ese apodo tan cínico, admitía que la hija de Helios era mucho más que solo una cara bonita. Al menos estaba tan decidida como ella en cuidar a su cachorro. Así que en cuanto el minie Cooper dio vuelta en la carretera Medusa salió y se sentó a esperar.
-¡Medusa!-Pasaron aproximadamente quince minutos cuando escucho como le llamaban. Había estado tan tensa que no pudo evitar suspirar aliviada al ver la figura de Euriale de pie del otro lado de la carretera, agitando su mano en el aire, sujetando un globo en la otra y esperando oportunidad para pasar a través del tráfico. Su hermana mayor siempre había sido la más sensata de las tres, también la más tranquila. Euriale solía ser quien intervenía cuando Medusa y Esteno comenzaban a halarse del cabello cuando eran niñas-Esteno está furiosa-Fue lo primero que le dijo mientras la abrazaba-Dice que no hablara contigo hasta que no entres en razón…
-Ah, puedo vivir con eso-Suspiro Medusa. No era como si fuera a extrañar mucho a su otra hermana.
-¡Medusa! Somos familia-Ante sus palabras pudo escuchar un pequeño sonido provenir del velo de su hermana menor-¿Qué?
-La buena Euriale- Respondió Medusa mientras acunaba la mejilla derecha de su hermana en la palma de su mano-Siempre abogando por la familia, ¡es irritante! Pero, ¿qué sería de nosotras sin ti?-En ese momento Euriale sintió un pequeño cosquilleo en su nuca. Hacia tanto que no escuchaba ni sentía un gesto tan amable de su hermana menor
-Posiblemente terminarían convertidas en monstruos, ah no espera lo lograron de todas formas-Ambas gorgonas soltaron una risotada al tiempo que volvían a abrazarse-Ahora, tienes que contarme todo acerca de ese pequeño semidiós.
Hablar con Euriale resulto mucho más cómodo de lo que había imaginado en un principio. Junto con una taza de café Medusa le relato todo: desde como lo encontró, como remodelo todo el lugar solo por él, lo mucho que comía, la ayuda de Circe en las últimas semanas y sobre todo, lo mucho que lo amaba. Para el final no fue sorpresa alguna que Euriale tuviera sus ojos bañados en lágrimas. Medusa le ofreció un pañuelo el cual acepto gustosa.
-Oh querida…-Decía mientras se limpiaba-Estoy tan feliz… Siempre, siempre quisiste una familia y ahora ¡mírate! Eres toda una madre-Espeto al tiempo que pasaba el pañuelo por su nariz-No me importa que sea un mestizo, Medusa te prometo por la laguna Estigia que nunca hare nada para lastimar a tu hijo.
-¡Euriale!-Salto sorprendida, pero sus manos ya estaban entre las de su hermana mayor:
-No no, y te ayudare en todo lo que haga falta-Agrego con una gran sonrisa de mejillas corchadas-Y deja que yo me encargue de Esteno, ya veré si quiere verme por mi lado malo-Cualquiera encontraría esas palabras difíciles de creer en una señora bonachona. Pero Medusa conocía muy bien a Euriale cuando le colmaban la paciencia.
-Te lo agradezco tanto. Vas a adorar a Percy, es un niño tan encantador.
-Ya lo creo. Pero, Medusa…-De repente la expresión de la mayor de las gorgonas se tornó seria-El padre del niño-
-Percy no sabe nada-Espeto con firmeza-Ni lo sabrá. Además conoces a los dioses. Su padre ni siquiera debe de recordarlo.
-Porque conozco a los dioses te lo digo, Medusa-Dijo Euriale con suavidad pero firmeza, como cuando una madre da un consejo aprendido por la experiencia-No podrás alejarlo mucho tiempo de su destino.
-Hafff…-Medusa suspiro-Circe me dijo lo mismo. Y sé que tienen razón. Solo…
No hacía falta que terminara su oración. Ambas conocían de primera mano cómo solía ser camino de un semidiós. Ellas habían estado en el camino de muchos, y no precisamente para ayudarlos. Por esa misma razón resultaba tan antinatural lo que Medusa hacía. Pero por alguna extraña razón, también se sentía muy bien.
-Bueno, ya discutiremos eso a su momento-No había razón alguna para devanarse las serpientes pensando en el futuro-Ahora, ¿dónde está mi nuevo sobrino?
Tres horas después Percy y Circe regresaron. El primero con un gigantesco peluche de tiburón y una bonita camisa nueva, y la segunda con el número telefónico del apuesto gerente de la tienda de ropa. Una mujer tiene sus necesidades.
Continuara...
¿A poco alguno esperaba otra cosa de Euriale? Siempre me parecio un amor de monstruo hahaha
Pero a que ninguno se esperaba que fuera Circe la que rescataría a Percy, y mira que criticar la sazón de la cocina de Medusa, eso es ser valiente. Como siempre realmente disfrute escribir este capítulo, y respecto a los comentarios que vaticinaban que la visita inesperada seria Perséfone o Deméter, bueno espero haberlos sorprendido un poco. Les hare una pequeña aclaración: si, algunos dioses estarán implicados en la crianza de Percy. Pero no será ninguno de los dioses a los que estemos habituados. Recuerden que el eje central de esta historia es que Percy tenga contacto con el lado monstruoso de la mitología.
Además, eso solo pondrá más interesante todo… Y en el siguiente capítulo: ¡tendremos a Tyson! Pero no crean que la familia dejara de crecer ahí… Ahora es que falta ,)
Háganme saber todas sus dudas, teorías y comentarios en sus reviews. Si tienen alguna sugerencia o petición con gusto las tendre en cuenta. Recuerden que los reviews son importantes (nuevamente, esto no debe ser interpretado como un chantaje XD)
