¡RATATAN TAN TAN TANNNNNNNN!
¡ASI ES MIS PRICIPES Y MIS HERMOSAS PRINCESAS! ¡YA ES PRIMERO DE MES!
¡TENEMOS CAPITULO NUEVO!
Y ya saben que me emociono demasiado así que disculpen la fanfarria XD
Pero seamos honestos, si yo me emociono y ya sé cómo va a terminar todo (KU KU KU), ustedes que deben esperar treinta días por cada capi deben emocionarse mucho más HAHAHAHAHA
Bueno como ya habrán notado normalmente coloco un pequeño resumen para recordar los eventos más trascendentes del capítulo anterior, pero esta vez quiero tomarme un pequeño párrafo extra para agradecerle a todos ustedes, bellezas hermosas pechochas de papá, que se toman su tiempo para dejarme reviews hehehe
Y como algunos no tienen cuenta no puedo responderles directamente con un mensaje privado (PM) como suelo hacer. Pero eso no significa nada. ¡LOS AMO IGUAL A TODOS CHICOS! ¡Y CHICAS HEHEHE!
Es por eso que quiero dedicarle este capítulo a:
lavida134; Mar91; ALEXME.S; Nova Jnior; Silena Diovf; javitarose; Frida12346; Bere3442; Valentina; Melodymery7; Drokov1080.
CHICOS! Ustedes han estado conmigo desde el primer capi hahaha los amo! Espero seguir contando con su apoyo! Técnicamente aun seguimos un poco en lo que sería la apertura de la historia: presentando personajes, asentando bases. Preparando todo para cuando entremos oficialmente en lo que sería la línea de tiempo de las sagas.
Bueno estando listas ya las dedicatorias pasemos directamente a lo interesante: CAPI NUEVO (Aumente el número de páginas así que será mas largo de lo usual DE NADA n/n)
Capitulo 4:
"Un Niño Normal"
Percy apenas lograba conservar algunos recuerdos de los pocos cumpleaños que había pasado hasta la fecha. Pero todos eran lo bastante gratos como para que comenzara a ponerse más hiperactivo de lo normal cuando la fecha se acercaba, especialmente por las tradiciones que él y Medusa habían adoptado para celebrarlo. Su favorita era la de preparar el pastel por la mañana. Aunque era Medusa quien lo hacía a fines prácticos, dejaba que su cachorro hiciera las veces de asistente: le pasaba los utensilios y los ingredientes, lo dejaba a cargo de vigilar la batidora para que la apagara cuando la crema subiera lo suficiente, así como dejarlo lamer las aspas luego, y por supuesto el control de calidad. Ya fueran chispas de chocolate o fresas, todo era debidamente probado por Percy para que les diera el visto bueno. Y eso era solo en la mañana.
-¡Feliz cumpleaños, Pececito! ¡Feliz cumpleaños, Pescadito!
Ahora con dos nuevas tías su cumpleaños auguraba ser mucho más entretenido.
O al menos eso pensaba el pequeño mestizo la mañana de su noveno cumpleaños cuando bajo a la cocina y la encontró llena de globos: ya fuera flotando contra el techo o cubriendo cada centímetro del piso. Los globos saltaban con cada uno de sus pasos mientras corría hacia la mesa donde le esperaban CC y Euríale con sendas sonrisas en sus caras. Por su parte Medusa estaba apoyada en el mesón de la estufa sirviendo el jugo de Percy. Adoraba a su hermana, y debía admitir que Circe se estaba ganando su aprecio. Pero que ni creyeran por un segundo que ella iba a recoger todo el desastre que hicieran.
-Que cumpleañero tan apuesto-Como de costumbre Circe intentaba peinar el cabello rizado de Percy, no como si realmente funcionara de algo. Solo gustaba de consentirlo, y Percy estaba feliz de dejar que le hicieran piojito. Por su parte Euríale siempre intentaba plancharle la ropa con las manos, y constantemente estaba pellizcando sus mejillas o limpiándolas. Había pasado apenas un mes desde que Percy le había conocido, y ya el pequeño infante le tenía cariño. Medusa a veces pensaba que su cachorro podía llegar a ser algo confiado.
-¿Cuantos años cumples Pescadito?-Si tan solo pudiera convencerlas de no llamarlo de esa forma.
-¡Ocho!-Espeto el ojiverde hacia su tía Euríale desde el regazo de CC mientras estiraba siete dedos.
-Y como eres un niño tan grande...-Dijo Circe tomando la mano de Percy y haciendo que extendiera el dedo que faltaba-¡Te llevaremos a comer a McDonalds! Pero mañana repasaremos los números.
-¡Yeiih Yeiih!-Era adorable cuando Percy hacia ese gesto de elevar el puño al decir "Yeiih" dos veces. Medusa no estaba segura de si lo había aprendido de algún programa de televisión o si solo era parte de su habitual espontaneidad. Fuera lo que fuera era lo bastante tierno como para hacerla olvidar la conversación que había tenido antes con Circe:
-¡El Pececito necesita salir!-Había espetado loa hechicera mientras llenaba su taza de café-No puedes tenerlo encerrado todo el día todos los días.
-No lo encierro, lo dejo que salga y valla a jugar al bosque-Se defendió la gorgona.
-Y está bien, ya discutiremos luego que tan seguro es dejar que un pequeño de ocho años vague solo por el bosque-Acoto Euríale desde la mesa-Pero CC tiene razón, Percy no es como nosotras. Necesita salir y ver el mundo.
-Además no estamos hablando de enviarlo a un internado en Suiza-Agrego Circe-Solo es una pequeña visita al McDonald del centro. Percy comerá unas hamburguesas, jugara con algunos niños de su edad y nosotras contribuiremos a la economía monstruosa en el país.
Por mucho que le doliera admitirlo, que casi le provocaba arcadas de bilis, Medusa había terminado por aceptar que Circe y su hermana tenían razón. Percy era humano, un niño. Él no merecía crecer encerrado en una casa como si fuera una guarida de monstruo. Aunque ciertamente la perspectiva de tener que caminar por las calles plagadas de mortales no la emocionaba en absoluto:
-¡Mamá mira! ¿Que eso? ¡Mira un perrito! ¡Es igual a Marshall! ¡Waoh es un helicóptero!
Aunque concentrarse en Percy era suficiente para no pensar en la peste mortal. Él pequeño no paraba de señalar de un punto al otro mencionando todo lo que había visto en televisión y preguntando por cosas como parquímetros, celulares y motocicletas. Además no podía creer que había terminado por ceder a la sugerencia de Circe y haberle puesto un arnés en el torso sujeto a una correa que ella sostenía firmemente. Pero no pensaba pasar por otro susto como hacia dos cuadras atrás donde las tres le perdieron de vista dos segundos y de repente le vieron trepándose a un semáforo. Del mismo modo la visita a la franquicia de hamburguesas local resulto bastante más entretenida de lo que imaginaron, aunque Medusa llamaba bastante la atención por su velo y Euríale por su delantal de mini mercado. Circe ordeno la cajita feliz para Percy, el cual eligió como juguete al perro policía de ese programa para niños que tanto le gustaba, además Medusa se animo a comer una orden de nuggets y Euríale ordeno una malteada extra para su Pescadito y uno de "esos helados que tienen un montón de galletas".
Además fue lindo verle jugar en el parque para niños con todas las demás crías humanas:
-Oh por Erebo, eso sonó horrible-Espeto Circe luego de escuchar a Medusa decir aquello-¿Que tienes contra la palabra "niño"?
-¡Mami! ¡Mami!-Aunque pudieron dejar la discusión de lado cuando Percy comenzó a llamarlas para que lo vieran montado en el transbordador espacial que había a un lado del tobogán. Luego le vieron comenzar a correr de un lado a otro en compañía de otros tres niños. Parecían estar jugando a los aventureros, y aunque había dos que lucían más grandes que el resto, saltaba a la vista que Percy era el líder.
-Es grande para su edad-Comento Euríale adivinando los pensamientos de su hermana-Dentro de poco-
-Es mi pequeño-Atajo la menor de las gorgonas-Y lo seguirá siendo mientras pueda.
-Ya discutiremos ese tema más tarde-Intervino Circe sacando un pastel de los dioses sabrán donde-¡Atención niños! ¡Vamos a cantar cumpleaños!-Puede que el plan no le hubiera gustado al principio a Medusa, pero ver la enorme sonrisa en cara de su cachorro mientras cantaba y comía pastel con otros niños fue argumento suficiente para que Medusa comenzara a reconsiderar su hasta ahora inflexible postura. Aunque si deseaba que Circe dejara de usar a Percy para acercarse a los padres solteros del parque.
-O-
El primer cambio fue algo drástico, pero aunque Percy no era muy adepto al concepto de madrugar si lucia muy emocionado con su mochila nueva del Capitán América y su uniforme para su primer día de escuela. Euríale se encontraba acomodándole el corbatín azul y el cuello de su camisita blanca mientras le llenaba de consejos como escuchar siempre a la maestra, de no pelear con sus compañeros y sobre todo de no mencionar las pequeñas serpientes que su madre y su tía tenían por cabello.
Aunque al principio el pequeño había estado recibiendo una buena educación en casa, Medusa reconocía que su cachorro necesitaba atención especial para aprender a tratar con su dislexia además de las matemáticas. El pequeño no era tonto, solo necesitaba de educación profesional. Y fue su tía CC quien había logrado conseguirle una plaza en una de las mejores escuelas primarias del país en mitad del año escolar gracias a sus encantos, de una forma u otra. Después de todo luego de que sus encantos femeninos no surtieran el efecto deseado el viejo director del instituto había desaparecido misteriosamente dejando solo su ropa y un vaso de jugo de frutas a medio beber.
La nueva directora, que si accedió a darle una oportunidad a Percy, recibió como agradecimiento un ramo enorme de rosas y un nuevo cobaya para los pequeños del primer grado.
-Diviértete, presta atención y has muchos amigos-Le despidió CC mientras le echaba su rebelde cabello hacia atrás. Luego de que él autobús escolar cruzara en la esquina la hechicera se giro hacia las dos gorgonas presentes al tiempo que sacaba las llaves de s convertible-Bueno yo tengo que ir supervisar la nueva sucursal, intenta no limpiar muy compulsivamente mientras esperas el medio día-Agrego con burla hacia Medusa. La cual de paso ya tenía una escoba en sus manos. Y arrojarla hacia el auto de la hechicera no ayudo a que sus nervios disminuyeran, pero se sintió bien hacerlo.
Aunque el primer día fue horrible ante la expectativa de imaginar a su cachorro siendo molestado por los demás niños o por algún maestro abusivo, y de no ser por su hermana Euríale habría seguido imaginando otra tanda de dramas producto de la televisión. Fue una suerte que sus preocupaciones se disparara esa misma tarde, aunque no tan fácilmente. Después de todo ellas habíanenviado en el autobús a un pequeño bien peinado, con su impecable ropa bien planchada, su cinturón y sus zapatos bien lustrados. Y el Percy que regreso estaba todo sudado, con la camisa sucia y su corbatín deshecho, los pantalones manchados y sus zapatos llenos de tierra, ni que decir de su cabello. Pero antes de que Medusa decidiera darse un tour por toda la maldita escuela sin su velo él pequeño ojiverde ya estaba hablando de lo mucho que se había divertido durante el recreo, evidentemente, y lo amables que eran sus maestros, especialmente el maestro de educación física que lo felicito por haber podido llegar más alto que sus otros compañeros al trepar la cuerda.
La tarea no particularmente divertida, pero Percy realmente disfrutaba de ir a la escuela. En poco tiempo estaba parloteando acerca de todos los amigos que había hecho y todo lo que ocurría día tras día; asistía a excursiones, lo invitaban a cumpleaños y a veces, con intervención de sus tías, recibía permiso para ir a dormir a casa de algún amigo. Pero claro, los problemas no se hacían esperar demasiado: un extraño con sombrero que parecía seguir a su grupo cuando fueron de excursión a la oficina postal, el bebedero que exploto cerca de Percy cuando alguien lo asusto, ese grupo de ancianas que rondaban el autobús a veces señalando al ojiverde. Los típicos problemas que solían acosar a los jóvenes semidioses y la razón por las que tendían a expulsarlos con frecuencia de sus escuelas.
Pero, como solía decir Medusa, para eso estaba Circe. Un chasquido de sus dedos y todo pasaba de un horrible malentendido a un simple e inofensivo inconveniente. Sin embargo, manipular la niebla era apenas una molestia para ella, el verdadero problema era que tras graduarse de su primer año en la escuela y a punto de pasar al último de la primaria, sus tías pensaban que era mejor explicarle al cachorro por qué siempre algunas personas se le quedaban viendo fijamente en la calle, a veces con un solo ojo:
-¡He dicho que no!-Espeto furiosa Medusa la mañana luego de que Percy se fuera en el auto bus. Circe y Euríale habían intentado abordar nuevamente el tema, pero ella solo seguía negándose-¡Saben perfectamente que en cuanto lo sepa su sangre olerá diez más!-Aunque su argumento era bastante sólido.
-Es mejor que aprenda a defenderse desde pequeño-Sin embargo jamás espero escuchar una respuesta de esa vos. Las tres mujeres voltearon hacia la entrada de la tienda, donde Esteno estaba parada-Como en los viejos tiempos-
-¡Esteno!-No fue sorpresa que Euríale fuera directa a abrazar a su hermana, aunque esta no fuera muy efusiva con sus gestos:
-Si si, no hagamos un drama de esto-Espeto mientras se dejaba hacer por su hermana mayor. En lugar de eso clavo sus ojos en el velo de Medusa-No me gusta la idea, pero si quieres criar a un mestizo será mejor que… Te ayude. ¡Eres muy necia mujer!
-La efusividad les viene de familia-Comento Circe con humor mientras se relajaba un poco.
-No me importa lo que digan, ninguna-Repitió Medusa cruzándose de brazos-Percy tiene derecho a ser un niño un poco más.
-Nadie ha dicho nada de coartarle su infancia-Repuso, de nuevo, Esteno-Pero si piensas que el resto de los monstruos va a tratarle como tú, eres más estúpida de lo que pareces.
-¡Esteno!-Intento reprimirle Euríale.
-¡No me vengas con "Esteno"! Sabes que es verdad, pero siempre has sido muy blanda con ella-Acoto hacia su hermana mayor-Yo siempre parezco la mala porque digo las cosas sin rodeos: el niño es un mestizo, y si no se lo dicen, mejor vallan preparando una pira. Además, ¿alguna ha pensado que pasara si llega a parar en el campamento mestizo?-Esteno era brusca. Demasiado. Pero sus palabras eran muy acertadas. Aunque en realidad no quería ser tan ruda, por lo que se cruzo de brazos y suspiro pesadamente al tiempo que se sobaba el puente de la nariz-Mira, Medusa, ambas fuimos sacerdotisas. Sabemos mejor que nadie que en cualquier momento el niño podría ser reclamado por su padre, tal vez si y tal vez no-Agrego resignadamente-Pero si llega a pasar. Bueno, no tengo idea de que pueda pasar.
-Pero al menos no se convertirá en un peón más de los dioses-Acoto Circe, dando paso a una idea que había estado rondando en su cabeza casi desde que conoció al pequeño ojiverde-Percy podría ser, diferente. Un cambio.
Por supuesto, Percy hizo preguntas.
Fue una sabia decisión el que Medusa le hubiera criado bajo el conocimiento de que era adoptado. Guardándose la mayoría de los detalles, claro está. Pero cuando comenzaron a explicarle el asunto de su linaje mestizo, sin revelar su ascendencia directa fue cuando comenzó a hacer preguntas. ¿El dios era su papá o su mamá? ¿Qué clase de dios era? ¿Por qué no iba a visitarlo? ¿Esas personas extrañas lo seguían porque era un mestizo?
¿Lo seguían, para lastimarlo?
-Si mi pequeño. Los mestizos siempre son cazados por los monstruos.
Valía agregar que habían acordado de antemano no mencionar que usualmente los mestizos simplemente eran víctimas del odio y el rencor que algunos monstruos tenían hacia los dioses. Y al no poder desquitarse directamente encontraban igual de satisfactorio hacerlo contra sus hijos.
-Algunos llevan mucho tiempo enojados, y por eso no pueden pensar en otra cosa-Explico Circe, sentando a Percy en su regazo luego de que preguntara porque los monstruos odiaban a los de su clase-Otros solo cazan porque está en su naturaleza, como los leones o los sabuesos.
-Pero la mayoría solo querrá matarte por diversión-Acoto Esteno desde su lugar al otro extremo de la estancia. Euriale suspiro pesadamente mientras le dedicaba una mirada de reproche a su hermana-¿Qué?-Pero ya sabía que luego tendría que escuchar todo un sermón acerca de tacto y sensiblería cursi.
-Nosotras nunca dejaremos que te pase nada-Intervino la mayor de las gorgonas pasando su mano por el cabello de su pescadito.
-Pero tienes que prometernos que vas a tener mucho cuidado-Espeto Circe presionándole la nariz con su dedo.
-¡Lo prometo!
-O-
A la semana siguiente Percy llego con un ciclope a la casa.
-Tengo que darle crédito al mocoso-Había dicho Esteno con sorna en la voz-Si hace algo, lo hace bien.
Resulto que el compañerito del que Percy siempre hablaba de jugar a la pelota y al que siempre le dejaba la mitad de sus sándwiches de mantequilla de maní y jalea, era uno de los tantos ciclopes infantes que vagaban por las calles de la ciudad y se llamaba Tyson. En un principio Medusa había imaginado lo peor, que estaban planeando engañar a su cachorro para llevarlo a una trampa o lago por el estilo. Pero en realidad había sido Percy quien había invitado a Tyson a su casa:
-Ty´ no entiende muy bien las divisiones-Había dicho Percy-Por eso lo invite a estudiar.
-Pececito, tu tampoco eres muy bueno con matemáticas-Acoto Circe con las manos en la cintura.
-No, pero mi tía favorita sabe explicar muy bien-Respondió el ojiverde con una enorme sonrisa en su cara. CC solo bufo exasperada mientras daba vuelta camino a la cocina, a veces no podía creer lo fácil que un pequeño podía manipularla. Al menos de esa forma podría vigilar de cerca al ciclope.
Aunque todas sus defensas terminaron por caer para la hora de la merienda. Cuando Euríale regreso y vio que su Pescadito había llevado a un amigo a casa se dispuso a abrir uno de los paquetes de donas glaseadas, con los que Esteno solía sobornar a Percy para que la dejara en paz, y se las dejo comer acompañadas de un vaso de leche. Tyson era grande, fácilmente le sacaba unos diez centímetros de estatura a Percy y varios kilos por encima, pero por dentro era un niño en toda regla.
Era bastante tímido, y aunque al principio se mostraba muy temeroso ante las gorgonas y se refugiaba tras Percy o "la señora bonita" como llamaba a Circe, poco a poco entre sus visitas fue tornándose más confiado. Con Euríale era fácil, siempre estaba dejándole comer toda la mantequilla de maní que quisiera, pero Esteno aún era demasiado tosca cuando estaba cerca y tendía a cerrar los ojos cada vez que estaba cerca de Medusa, aunque Percy le decía que con su velo no había nada que temer. Claro que hubo algunos accidentes. Como cuando, sin querer, rompió la cerca por intentar atrapar una pelota de futbol que Percy arrojo muy fuerte o cuando dejó caer estilo domino varias de las estatuas de la tienda. En ambas ocasiones se había arrojado a llorar aterrado.
Ninguna de las adultas presentes lo regaño demasiado, fue simplemente una pequeña reprimenda y ayudarlo a tranquilizarse. Era difícil no sentir ternura por ese enorme ojo castaño brillando por las lágrimas.
Pero no fue sino hasta una semana en particular, cuando Tyson no se había aparecido por la escuela que ocurrió algo de verdadero merito de mención:
-¡Por aquí! ¡Por aquí!-Percy estaba tan preocupado por su amigo que había logrado convencer a sus tías Euríale y Esteno de ir a la ciudad para buscarle en el callejón donde Tyson decía que vivía. En realidad solo se lo había pedido a Euríale, pero ella había obligado a su otra hermana a ir también. Iban ya a mitad del callejón cerca de un contenedor de basura cuando un pequeño quejido les hizo fijarse en la caja de un refrigerador que había aun lado:
-¡Percy!-Espetaron ambas gorgonas cuando el niño se soltó y se arrodillo para asomarse por uno de los extremos.
-¿Ty?-Pregunto el pequeño adentrándose a gatas, para terror de las mayores la caja pareció sacudirse un poco. Pero por suerte no escucharon ningún grito ni alarido de dolor porque decidieron agacharse y cerciorarse por sí mismas-¿Eres tú?
-¿P-Percy?-Al fondo, medio oculto en las sombras, podía verse la figura agazapada del pequeño ciclope quien se abrazaba a si mismo tembloroso y asustado. El aludido intento tomarlo por el hombro para preguntarle que ocurría pero el chillido de Tyson le hizo retroceder asustado.
Resulto que la razón por la que Tyson había faltado tanto a la escuela era porque había sido atacado por una esfinge a un par de calles de su callejón luego de regresar de pasar la tarde en casa de Percy; tenía grandes y largas cicatrices que iban desde la base de su espalda hasta casi sus hombros, y aunque ya casi estaban curándose el pequeño ciclope no quería moverse por el dolor.
-Es muy común, los ciclopes son abandonados desde pequeños para que aprendan a sobrevivir-Le había dicho Esteno esa noche durante la cena luego de que Percy preguntara donde estarían los padres de Ty´.
Eso solo reforzó la determinación de Percy para visitar en su callejón cada día después de la escuela a su amigo. Le llevaba emparedados de mantequilla de maní y jalea, le ayudaba con toda su tarea atrasada y le daba algunos analgésicos para el dolor. No estaba seguro de donde surgía tanta dedicación para con un monstruo luego de la charla con su madre. Solo estaba seguro que algo muy dentro de él le decía que eso era lo correcto, aun si no sabía por qué. Solo se sentía así. Fue por eso que el viernes por la tarde, cuando las heridas de Tyson estuvieron curadas y su tarea terminada que ambos llegaron a la casa de Percy apenas a tiempo para cenar. El ojiverde cargando su mochila y Tyson su caja de refrigerador.
-¡Ja! Págame-Espeto Circe hacia Esteno, la cual solo bufo fastidiada mientras le entregaba un par de dramas. Para ninguna, de las que venían criando al mestizo desde hacía más tiempo, fue sorpresa que llegara diciendo que quería que Tyson viviera con ellos. Incluso Medusa solo golpeteo el suelo un par de veces con la punta de su zapato mientras les regañaba por llegar tarde a cenar. Aquella noche Esteno tuvo que pasar por la habitación de Percy para decirles a ambos niños que se callaran y se durmieran luego de ir a tirar la caja del refrigerador a la basura.
-Buenas noches, Ty´-Dijo Percy desde su cama mientras se giraba para quedar cerca del borde y, con un poco de ayuda de la poca luz que se filtraba de la calle, ver como su nuevo compañero le devolvía una tímida sonrisa.
-Buenas noches, Percy-Solo que no esperaba ver cómo, desde abajo en la colchoneta donde tendría que dormir hasta que le consiguieran una cama apropiada para su tamaño, Tyson levantaba brevemente su mano para luego volver a bajarla apenado. Percy sonrió al tiempo que estiraba su brazo y entrelazaba su mano con la misma que Tyson había intentado alcanzarle antes. De esa forma, tomados de la mano, ambos se entregaron al sueño con un idéntico sentimiento de alegría causado por diferentes motivos: uno feliz de haber encontrado un nuevo hogar y el otro feliz de haber ayudado, sin darse cuenta, a un hermano.
Al principio fue algo complicado. Medusa decía que no pensaba pasar por otra remodelación de la casa, pero fue Percy quien dijo que no le importaba compartir su habitación. Por lo que al final terminaron habiendo dos camas individuales a cada lado de la recamara junto a dos roperos; Tyson estaba radiante de ver toda la ropa que la señora bonita le había comprado. Que hasta, sin medir bien su fuerza, había terminado levantándola del suelo al abrazarla. La comida no era problema, Tyson comía el doble que Percy y Euríale estaba encantada de verle devorar lo que le pusieran en frente. Además tener un compañero de juegos de su edad aseguraba que Medusa pudiera descansar un poco, jamás creyó llegar al punto de tener dolor de espalda. Además, con otro pequeño rondando cerca se hacía cada vez más evidente como comenzaba a ablandarse un poco.
Casi resultaba difícil que ya habían transcurrido dos años así. Percy tenía ya diez, y aunque para un ciclope Tyson tenía la mitad de eso, según Esteno él y Percy podían pasar por hermanos con uno o dos años de diferencia. Pero ya, amenazando con casi pisar la pubertad y vibrando ante la perspectiva de un nuevo verano sus "tutoras" y su madre tomaron una decisión que comenzaría a cambiar el modo en el que Percy comprendía el mundo.
-Cachorro, tienes diez años. Los monstruos comenzaran a acosarte mas-Había dicho Medusa en la mañana durante el desayuno mientras Percy esperaba que su hermanito terminara con la miel de maple-Así que pensamos que es hora que comiences a hacerte fuerte.
-¿Qué significa eso? ¿Me enviaran a la escuela militar?-Pregunto un aterrado ojiverde recordando todas las amenazas de su tía Esteno.
-No Pececito, algo mucho mejor: ¡vendrán conmigo a mi isla a pasar el verano!-De todas, Circe era la única que lucía más emocionada que los pequeños.
Continuara...
¡Justo ahora podemos iniciar con los gritos de fans locos!
Mi mi miiiii... ¡KYAAAAAAAA!
¡JOOO! Oficialmente Percy comenzara a entrar en el mundo de los mitos! Digamos que aunque aun no entramos en el climax de la historia ¿A que todo se pone interesante? Es decir, ¡el pececito ira al mar de los monstruos! ¡A un spa! ¡Una tierra fértil para las travesuras! ¡Y con un montón de mujeres listas para ser molestadas! Hahahahaha
¿Y Tyson no es un amor? ¡Cosita preciosa! ¡Le gusta la mantequilla de maní! No quería que Percy siguiera creciendo solito, pero no crean que su familia ya dejo de crecer. ¡Aun les tengo guardadas un par de sorpresitas guardadas a todos! Y con este pequeño viaje de verano será parte vital de esto ;)
Y como no quiero arruinarles las sorpresas, solo les adelantare esto: Percy conocerá a una deidad muy interesante en su pequeña visita al mar de los monstruos! Quien creen que sera? Jojojojojojo
