¡Ya es primero de mes! ¡Ya es primero de mes! ¡Ya es primero de mes!

¡Y yo aquí vengo a actualizar! ¡No rima para nada! ¡No rima para nada!

¡Pero a mí me da igual! ¡YEIH!

Bueno chicos y chicas, la tan esperada fecha de actualización al fin llego y no tienen idea de todas las sorpresas que su amadísimo autor, yo mero, les tengo preparadas, así que sin mucho preámbulo (ya que no quiero que me corten la luz a mitad de la actualización) pasemos de inmediato a la recapitulación de la historia hasta el momento.

En el capitulo anterior (uy nunca lo había escrito así... ¡me gu´ta!):

Ok, la vez anterior pudimos disfrutar de la visita adelantada de nuestro queridísimo Jason y como se asentaron las bases de una futura amistad. Tuvimos una linda secuencia de una tarde de amigos, junto con la visita inesperada del dios Egeón. Sin duda fue un buen capitulo. Y por ende algo muy difícil de superar. Pero creo, modestia desalojada, que en este capítulo me lucí. Tendrán una muy grata, divertida, e inesperada sorpresa.

Ah, y una cosa más, de parte de tía Eme: ¡Esto no es una guardería!

Capítulo 7:

"Escusado"

Al cumplir los trece y próximo a entrar a la preparatoria Percy era ya bien conocido como capitán del equipo de baloncesto y de natación de su secundaria. Así que sin ser su intención se había hecho con la popularidad que muchos adolescentes anhelaban a causa de la televisión y las películas juveniles. Todos sus compañeros conocían su nombre y todos querían ser sus amigos. No obstante, nada de eso le importaba al joven mestizo. Claro, continuaba siendo ese chico bromista y juguetón que siempre había sido. Hablaba con todo el mundo y se había metido en una que otra pelea, tanto por motivos tan loables como defender a un compañero como también por ser algo cabeza dura; sin embargo siempre mantenía una barrera invisible entre él y sus compañeros.

Casi nunca hablaba de su familia y cuando lo hacia sus datos eran vagos y muy superfluos. No le gustaba cuando las personas intentaban averiguar cosas sobre él y mucho menos cuando se metían a la fuerza en su espacio. Y no era como que Percy fuera arrogante o estuviera avergonzado de algo. Simplemente era que, con los años, había desarrollado cierto temor a convertirse en un peligro para los demás. Apenas hubo cumplido los once años los ataques de monstruos se habían incrementado: algunos ciclopes adultos, una esfinge, esas gárgolas de la iglesia y un par de caníbales disfrazados de repartidores. Y si bien Tyson y él siempre lograban resolverlo todo, no podía evitar ver a sus compañeros mortales con cierta fragilidad.

-¿Estás bien?-A veces incluso temía lastimarlos si no se controlaba bien en los entrenamientos.

-Sí, solo algo cansado-Mintió luego de haber dejado pasar la oportunidad de bloquear un lanzamiento.

Además, aunque no era su argumento favorito, estaba consciente de como la presencia de su hermano menor era ya un disuasivo para la mayoría de los monstruos comunes.

Y si, a veces toda esa gama de emociones terminaba por convertirse en una desagradable bola de frustración dentro de él, pero al menos no era nada que no pudiera resolver con veinte vueltas a la piscina de su escuela, con tan buenas instalaciones.

-¿...?-Justo acababa de salir del agua, estaba sentado al borde de la piscina con sus piernas en el agua cuando escucho como alguien se acercaba por su espalda. No hacía falta ser un genio para adivinar quién calzaba lo bastante grande como para hacer pisadas tan pesadas-¡Hola, Ty´!-Dijo justo antes que su hermano dijera nada.

-Ahhh-Y como se había vuelto una costumbre el no tan pequeño ciclope se decepciono de nunca poder sorprender al ojiverde-¿Ya terminaste aquí?-Inquirió poniéndose de cuclillas junto a él.

-No, quiero nadar un poco más-Pero bien hubo terminado su frase cuando Tyson le tenía ya bien sujeto de una oreja-Auch ¡Auch!

-¡No! Tenemos que despedirnos de nuestros amigos-Se quejo el menor con un tono que sonaba ligeramente parecido a berrinche, al mismo tiempo se puso de pie trayendo a su hermano consigo. En momentos así Percy odiaba la diferencia de estaturas, y más aun que su hermano se aprovechaba de ella para tirar de su oreja. Costumbre aprendida de Esteno, vale agregar.

Aunque no tenía mucho derecho a quejarse. Después de todo era el último día de clases, finalmente se graduarían y empezarían la preparatoria. Además, como había dicho su hermano, debían ir a despedirse. Principalmente de los compañeros con quienes siempre se reunían a estudiar. En realidad no estaba muy seguro de cómo era que prácticamente habían terminado formando un grupo de estudio, pero la verdad es que había resultado de mucha ayuda. No era un alumno de dieces, pero al menos podía defender a capa y espada su promedio de entre siete y ocho. O de ocho punto cinco, si era maestro suplente.

-¡Felices vacaciones!-Incluso se habían reunido en el mismo salón donde solían estudiar. Tyson estaba abrazando a Susana mientras Percy chocaba el puño con uno de sus compañeros de equipo.

-¡Percy!-Solo que en un descuido termino rodeado por los brazos de Tyler, otro compañero con el que solía ir a nadar-Te voy a extrañar viejo...

-Sí, yo también-Mintió un poco con esa última parte. Le agradaba el chico, pero tenía cierta manía a pegársele como un chicle. Como ahora, que una de sus manos comenzaba a deslizarse lentamente y hacia abajo por su espalda-Tyler-Gruño por lo bajo.

-Vamos amigo...-Murmuro en su oído el castaño con un tono sugerente y junto su cuerpo un poco mas-Llevamos todo el año jugando a "sí o no". Los vestuarios están vacios ahora-

-Sí, y cerrados-Espeto fríamente el ojiverde apartando la invasión a su espacio personal con un manotazo.

-¡Tyler!-Espeto Susana, odiaba cuando su hermano se ponía pesado con sus amigos.

-No estaba haciendo nada-Mintió testarudamente el muchacho. Solo que un segundo después estaba varios centímetros por encima del suelo-¡Wouh wouh! ¿Que dem-

-Ty´ bájalo-Se adelanto Percy, pero su hermano seguía junto a Boom y Mandí-¿Qué? Entonces quien... Ouh...-Fue toda su reacción al ver quien estaba allí.

-Hola, Huerfanito-

-Hola, Escusado-Saludo en dirección al sujeto que sostenía a Tyler por la nuca con una mano y que bien parecía salido de un comic de anti-héroes.

Si Tyson, con su metro noventa y dos de estatura, era grande este tipo fácilmente calificaba bajo el término de "gigante". Media dos metros veinte ¡exactos! Vestía unos pantalones de cargo al estilo camuflaje junto a una franela verde ceñida al torso. Pero lo más llamativo de su indumentaria era la chaqueta de cuero que usaba abierta al frente; que a diferencia de las que usualmente eran negras o de tonos cafés, está más bien era de un color que resplandecía de un peculiar tono dorado bajo la luz directa y guantes de cuero de la misma tonalidad. Además, aunque lucia de complexión delgada, su ropa no ocultaba del todo una condición física propia de un agente especial de la marina. Aunque lo verdaderamente aterrador eran las múltiples cicatrices que surcaban su rostro: la más grande atravesaba en vertical su cara desde la frente hasta su mandíbula pasando por sobre su ojo izquierdo; otra similar en tamaño se deslizaba por el lado derecho de su cuello iniciando muy cerca de la base de su garganta moviéndose en diagonal hasta su nuca; y había varias otras mucho más pequeñas en el lado derecho de su frente cerca de su ceja, en la mejilla y un par de paralelas en su mandíbula. Todas y cada una de ellas suavizadas con los años pero aun presentes como botines de experiencia. Cosa que hacia difícil discernir su edad, parecía estar en alguna clase de limbo entre los veinticinco y los treinta y tantos.

-¿Quieres bajarlo...?-Inquirió Percy al ver que el enorme sujeto no daba señales de soltar a su compañero. Aunque su tono tampoco ponía mucho ímpetu en su sugerencia. Su primera respuesta fue una sonrisa ladina:

-No lo creo-Sin duda era atractivo, con sus ojos azules y brillantes como zafiros junto a una sonrisa casi resplandeciente-Hace tiempo que no como algo fresco...-Al tiempo que hablaba acercaba a Tyler a su cuerpo. La forma en que le sostenía con un solo brazo realmente le hacía lucir como una simple trucha fuera del agua y el tono sugerente en su voz daba a entender otro tipo de "comida".

Ese era él. El azote de los mares antiguos. Afamado como pirata, legendario como saqueador, y recordado por muchos como un libidinoso. Crisaor, el Dorado. Su hermano mayor.

-Ok, suficiente, voy a vomitar-En momentos como esos la ruta más segura a seguir era siempre la misma: huir. Percy levanto las manos como si estuviera cediendo a su rendición y acabo de despedirse de sus compañeros-Vámonos-Mando antes de cruzar por la salida seguido por Tyson. Justo cuando Crisaor comenzó a caminar hacia la salida la cabeza de su hermano menor volvió a asomarse-¡Y deja a Tyler!

-¡No eres divertido!-Se quejo el mayor dejando caer al chico sin ninguna clase de delicadeza, pero antes de salir se detuvo momentáneamente a unos pasos de la puerta y, aun dándoles la espalda a todos, aseguro de dejar un mensaje muy claro-Si vuelves a tocar a mi hermano te partiré en dos-Su tono y toda el aura que despedía dejaba muy claro no mover siquiera un musculo.

Pero posiblemente muchos estarán preguntándose cómo era que el legendario Crisaor se había unido a la familia. Adición que había significado mucho: un hermano mayor, una nueva niñera, una boca más que alimentar. Las reacciones habían sido bastante variadas. Pero al principio solo fue pura y llana sorpresa.

Flash Back-2 años atrás:

Era el día dieciocho de agosto, lo cual en el Emporio de los Gnomos de la tía Eme significaba cerrar temprano el negocio, desorden en la cocina, gritos, chiflidos y un montón de ruido más del habitual. Si. Era el cumpleaños de Percy. Por algún extraño motivo el ojiverde encantaba describirlo como si en su casa viviera la mismísima familia Adams.

-No, somos más como Los Monsters-Broma que Circe se aseguraba de corregir mientras se dedicaba a inflar los globos; además, ya que técnicamente sería la primera fiesta de cumpleaños a la que Tyson asistiría Percy insistió mucho en hacerla mucho más grande. Por ese motivo era que él se encontraba subido en los hombros de su hermanito colgando serpentinas por todo el pórtico que daba al jardín. Después de todo varios de sus compañeros de clases irían también así que habían decidido usar mejor el espacio abierto que encerrar a un montón de niños en un espacio cerrado.

-Sigo diciendo que es una mala idea-Junto a ellos en el jardín, la tía Esteno se dedicaba a distribuir las sillas plegables que habían rentado-Toda la casa acabara apestando a mortal, ¡y a pañales sucios!

-Por favor tía, en tu vida has cambiado un pañal-

Luego que Esteno acabara de arrojar cosas a la cabeza del insolente de su sobrino y que Euríale terminara de hornear galletas fue el turno de la tradición de cumpleaños favorita de Percy: el pastel. Luego de eso Percy tuvo que darse una ducha de casi una hora para sacarse el excedente de harina y chispas de su cabello. Pero con todo y eso su espíritu no decayó ni por un instante. A las dos de la tarde sus compañeros de clase comenzaron a llegar, no eran más de diez niños pero aun así el ruido era bastante grande. Lo bueno era que no tenían vecinos que se quejaran:

-Estoy segura que antes los había-Murmuro Circe mientras bebía un poco del refresco de manzana.

-Les vendí en dos semanas-Fue toda la explicación que dio Medusa.

Durante las siguientes dos horas todo fue risas, bromas y comida. Era increíble, ¿cuántas galletas había orneado Euríale? Por suerte esta vez había cumplido el capricho de su Pescadito y preparado las de chocolate, en lugar de las de avena que siempre hacia desde que vio ese documental de recetas saludables. Tyson no paraba de reír jugando a las atrapadas y Percy seguía alardeando de haber hecho el pastel él solo. Gran mentira.

Pero antes de comer era turno de otra importante tradición: abrir los regalos.

Y dada la tendencia de Percy de rasgar los envoltorios cual chacal hambriento en busca de de alimento, era un proceso bastante rápido. Los regalos de sus amigos fueron bastante acertados: un balón de cuero nuevo junto con una bomba de aire, unos lentes de buceo, una gorra de su equipo de beisbol favorito junto con una gama muy surtida de golosinas, un par de camisetas y una cadena con un colgante en forma de P.

-¡Le toca a los de la familia!-Salto Circe colocando su obsequio en las manos de su ahijado. Era un poco chata y alargada, no fue sorpresa que adentro hubiera una chaqueta. Su madrina siempre le regalaba ropa bonita. En esta ocasión era una prenda casual, hecha de cuero color café claro, con manchas anchas y de cuello alto:

-¡Es la de Jason!-Exclamo sorprendido al reconocer la prenda. Era la que usaba uno de sus personajes favoritos de Batman: Jason Todd, más conocido como Red Hood.

-Sí, ya me di por vencida con la ropa formal...-Dijo resignada con una tierna sonrisa al ver como Percy se disponía a probarse su regalo.

-Mi turno-Esta vez fue el turno de Euríale para poner una caja frente a su sobrino-De parte mía y de Esteno-Agrego con un guiño. Después de todo ambos sabían que su hermana mayor estaba arriba observando todo oculta tras las cortinas.

De entre los pedazos de papel de regalo y cartón que volaron mientras Percy abría su regalo surgió una flamante y nueva consola de videojuegos PlayStation 4. La reacción del festejado fue un chillido que quedaba a medio camino entre hámster aterrado y colegiala conociendo a su estrella de cina favorita.

-Ahora si le van a quedar los ojos cuadrados-Le comento circe a Medusa, la cual asintió al mismo tiempo que tras su velo ya comenzaba a planear un horario para que Percy no se convirtiera en uno de esos mocosos mortales que nunca salían por estar pegados a una pantalla. Al mismo tiempo, fue turno de su regalo y el de Tyson: un nuevo reloj que habían comprado en una pequeña excursión al centro comercial.

Con el último regalo abierto, y mientras Percy abrazaba a su hermano menor, la gorgona pensó en ir a por el cuchillo para partir el pastel. Al menos hasta que la vos de una de las compañeras de su pequeño contradijo sus intenciones:

-¡Aun falta uno!-Dijo señalando a la mesa que, un segundo antes, estaba vacía. Ahora había una caja que distaba mucho del regalo de cumpleaños tradicional. Parecía hecho en madera, algo tosca y gastada, con una cerradura de bronce ligeramente oxidada y con un muy claro aroma salino que hizo que Medusa arrugara la nariz.

-¿Acaso-Siseo enojada, pero Circe se adelanto antes de que tomara una decisión.

-Espera-Tenia un pequeño presentimiento. Se acerco a la mesa y tomo la pequeña tarjeta plegada que había frente al regalo, al abrirla solo había una letra griega escrita: Épsilon. Un suspiro suave salió de sus labios con una mescla de alivio y de resignación-Es un entrometido...-Murmuro para sí misma-Este te lo manda mi tío, olvide que lo había puesto ahí antes-Mintió con una muy creíble sonrisa.

-¿El señor del acuario?-Sorprendentemente Percy recordaba a quien se refería. Quiso saltar de inmediato pero fue detenido por su madrina-¡CC!

-Se hace tarde, Pececito-Comento Circe comenzando a empujarle hacia la mesa donde estaba la comida-Mejor piquemos el pastel antes que empiecen a llegar por tus amigos...-Sus intenciones eran obvias, pero solo por si acaso le dedico una segunda mirada hacia el regalo misterioso y le hizo desaparecer de la mesa.

Unos metros más allá Medusa respiraba aliviada. Por un breve instante había sentido verdadero pánico al pensar que aquello pudiera venir del padre de Percy. Era un miedo latente que le acompañaba cada día. Por suerte no estaba sola, y mientras pudiera ver a su pequeño cachorro reír luego de que le estamparan la cara en su pastel de cumpleaños todo estaría bien.

No era del todo consciente de como aquella pequeña opresión en su pecho significaba más que solo un sentimiento de confort. Mucho más.

Pero regresando al asunto urgente. Media hora después de que comieran pastel y todos los invitados fueran recogidos por sus padres, Percy y toda su familia se encontraban reunidos en el comedor. Todos sentados alrededor observando la caja de madera con miradas de curiosidad, suspicacia y genuina desconfianza.

-¿Ya puedo abrir mi regalo?-Obviamente Percy sentía sus manos picar por abrir su presente.

-Perseo-Llamo Medusa con seriedad-Este no es como los otros paquetes. Podría ser peligroso-Agrego con austeridad. Tal vez no fuera de parte de "él", pero continuaba siendo de parte de un dios.

-Yo digo que lo abra-Comento Esteno cruzándose de brazos-Acabemos con esto rápido.

-Dudo que Egeón enviara algo peligroso-Tercio Circe frotando la superficie de madera con un dedo-Por como esto luce, creo que solo saco una caja de su fondo y la envió. Podría ser algún tesoro...-Comento agitando las cejas-O solo basura del mar.

-Creo que si estamos siendo algo pesimistas-Usualmente, en esa clase de situación Euríale tenía el voto decisivo. Eran tan sensata, como responsable sin llegar a ser fatalista. Así que estiro las manos y empujo la caja hacia su destinatario-Adelante Pescadito.

-¡Yeiih Yeiih!-

-Al fin un envoltorio que no puede romper-Se mofo Esteno, intentando disimular su interés.

La cerradura de bronce estaba muy oxidada, y muy atascada. Pero no era nada que Tyson un pudiera forzar con las manos. Las bisagras estaban duras pero abrir la tapa no fue problema. Adentro, sobre un forro de terciopelo rojo extrañamente brillante había un objeto alargado, de un material difícil de definir y con algunos detalles en bronce:

-Ok...-Dijo Percy tomándolo con una mano y levantándolo para verlo más de cerca, incluso miro dentro de esa hendidura que tenía en un extremo-Me rindo. No sé que es.

-Es una funda, de espada-Tercio Medusa tomando el objeto con cuidado para examinarlo. A juzgar por su peso debía estar hecho en algún material tan rígido como ligero, pero no era metal ni tampoco madera o cuero como las tradicionales.

-¿Y el resto de la espada?-Inquirió Percy volvió a buscar en la caja, pero no había nada más.

-Sí, solo es basu-Pero antes de que Circe acabara su frase ocurrió ese algo extraño que todas habían estado esperando. En el instante en que Percy volvió a tomar la funda, tanto la guarda como la empuñadura de una espada aparecieron en esta como siempre hubiera estado ahí. No hizo falta pensarlo dos veces, el joven mestizo tomo la empuñadura y saco una preciosa hoja de acero muy afilado.

-¡Waoh!-Sus ojos brillaban de emoción al sostener el arma.

Por supuesto, eso significo la apertura a una nueva discusión. Medusa le arrebato la espada de las manos a su cachorro y Esteno tomo la funda. Percy quería de regreso su regalo de cumpleaños, pero su madre insistía en que no pensaba dejarle usar ningún arma. Pero Circe alego, de la forma más ecuánime que pudo, que si Egeón le había enviado aquella espada debía haber un motivo para ello. Sorprendentemente fue secundada por Esteno, quien agitaba la funda en dirección a su hermana, recordándole que Percy ya había cumplido los once años y su aroma no haría más que atraer a muchos más monstruos.

-Lo mejor es darle algo con lo que pueda defenderse si lo ataca algo grande-

-...-Esteno tenía un punto valido. Pero por alguna razón, Circe pensó que eso no era todo. Egeón se parecía mucho a su padre. Y esos dos nunca hacían las cosas a medias.

-Eso ya lo sé-Espeto Medusa detrás de su velo-¡Pero no pienso darle una de verdad hasta que aprenda a usarla!-Aclaro sin dejar espacio a la réplica. Era consciente que su cachorro necesitaría poder defenderse, pero no le dejaría jugar con un objeto afilado que fácilmente podría cortarle una mano.

-Muy bien, estamos de acuerdo en eso-Tercio Euríale, con su tono conciliador tan característico-¿Pero quién va a enseñarle?

Ese era un problema. Ellas eran gorgonas, monstruos. Su mayor experiencia con las armas había sido al filo de estas, cosa que les hizo desarrollar cierto repudia extra hacia el concepto de las espadas. Y si bien Circe era una importante influencia en la educación de Percy, poco y nada sabía sobre la esgrima. Su mayor conocimiento del tema era que las espadas decorativas sobre la recepción lucían bien:

-Tengo algunas mestizas con ascendencia de la guerra...-Pensó llevándose los dedos al mentón-Y ya conocen a Percy-Comentó en dirección a al ojiverde, que sonrió anchamente al adivinar a quienes se refería. Al mismo tiempo un extraño crujido hizo eco a lo lejos-Podría darles unas semanas libres...-Otro crujido, ligeramente más cercano pero igualmente irrelevante-Les encantara la idea... ¡Muy bien! ¿qué es eso?-En esta ocasión el crujido fue mucho más fuerte, y largo:

-Suena metálico-Respondió Tyson cerrando su ojo y concentrándose-Alguien... Muy grosero... Tubos...-Conforme el pequeño ciclope hablaba el ruido y los crujidos se acrecentaban. Las tres gorgonas y Circe se levantaron alertas al notar como el ruido aumentaba, incluso Percy se sorprendió de sentir la tierra agitarse. Estaban listos para cualquier cosa cuando el estruendo pareció llegar al máximo. Solo que por un breve instante todo pareció regresar a la normalidad, todos intercambiaron miradas cautas ante el repentino silencio y un segundo después algo exploto adentro del baño.

-¡Percy!-Y como no, el ojiverde fue el primero en reaccionar. Rodeo la mesa y corrió hacia la puerta, bajo la cual escurría un poco de agua. Solo que cuando la abrió también libero un pequeño torrente que le empapo los zapatos y mojo todo el pasillo.

-¿Que es todo esto...?-De pie en el marco estaban todos los habitantes de la casa, con Percy y Tyson al frente observando la extraña escena: el inodoro había, claramente, estallado por una fuerte presión de agua, la tubería parecía una flor metálica igual que en las caricaturas cuando un arma estallaba. Y tirado sobre los restos del escusado se encontraba un sujeto grande en armadura dorada frotándose la cabeza, aunque su casco parecía interponerse. Era obvio que había intentado levantarse sujetándose de la cortina del baño, así como que esta se había soltado y había vuelto a caer de culo.

-Por el maldito Erebo, ¿en dónde estoy?-Estaba claramente molesto y adolorido. Pero antes de que alguien pudiera preguntar qué había ocurrido, Medusa se adelanto:

-¿Crisaor?-Pregunto atónita tras su velo. Ganándose una mirada igual de estupefacta a trabes del la abertura de su casco dorado:

-¡¿Madre?!

-Sabía que tramaba algo...-Murmuro Circe mientras se encaminaba hacia la cocina en busca de su alacena secreta, necesitaría un trago para lidiar con el verdadero regalo de su tío. Egeón y Helios se parecían demasiado esa manía de querer hacer siempre las cosas a lo grande. Y esos dos nunca hacían algo a medias. Cosa que en general era una autentica molestia-¿Alguien más quiere un Vodkatonic?

Según Crisaor todo había ocurrido de forma muy extraña. Un segundo estaba navegando con su fiel tripulación de hombres delfín y al siguiente estaba siendo arrastrado por una ola, a través de todo el océano, llegando a las tuberías del sistema de drenaje y finalmente saltando fuera del inodoro.

Y ahora tenía dos hermanos menores.

-Ah no, ni soñarlo-Espeto una vez hubieron terminado de explicarle todo-¡No voy a convertirme en niñera de un mocoso! Yo me regreso al-Pero apenas iba a mitad de la frase cuando la llave del lavaplatos exploto golpeándolo en la cabeza. Por suerte aun tenía su casco.

-¿De verdad quieres contradecir a un dios como Egeón?-Sugirió Circe, agitando su trago con sarcasmo. Al instante Crisaor comprendió que no tenía más opción. Él era un pirata, y hacer enojar a un dios del mar era muy malo para su negocio. Suspiro y gimió frustrado ante el nuevo panorama que se abría ante él:

-Está bien, entrenare al mocoso-

-Pero que buen chico-Y Circe estaba más que divertida.

-¡Hermano!-Si bien hubo escuchado que aprendería a manejar una espada Percy salto encima del que, según comprendía, sería su nuevo hermano mayor. Y aunque él no supiera nada, las adultas encontraban muy irónico que en realidad Percy y Crisaor realmente si compartían un vínculo de sangre. Por su padre.

-Bájate de encima, huérfano-

Claro, Crisaor estaba allí en contra de su voluntad cuando bien podrían estar navegando las aguas del océano saqueando y robando con una enorme sonrisa tras su casco de oro. Eso, aunado a su ya de por si austero temperamento hizo que al comienzo su actitud hacia Percy fuera bastante hostil. A diferencia de Euríale y Esteno, su sobrino no estaba tan deseoso de pertenecer a una familia. Él estaba acostumbrado a rendir por su cuenta. Desde un principio. Desde siempre. Desde que emergió del cuerpo de su madre junto a Pegaso, siempre tuvo que valerse por su cuenta y sobrevivir. Ya fue cuestión de azares del destino el haber llegado al mediterráneo y acabar convirtiéndose en pirata.

Él había aprendido a luchar por su cuenta. Nunca nadie le ofreció ayuda. ¿Y ahora tenía que enseñarle a un mocoso? Ciertamente le irritaba. Y no se molestaba en absoluto por disimularlo:

-¡Arriba!-Constantemente presionaba a Percy cuando le enseñaba a manejar la espada. Y el menor pasaba la mayor parte de ese tiempo tirado en el suelo-Levántate, huérfano-Y aunque se ganaba un par de miradas enojadas cada vez que se dirigía a él con esa distinción, Percy no se quedaba atrás a la hora de igualar el puntaje:

-Sí, Escusado-No hacía falta ser un genio para adivinar de donde surgía el apodo. Cosa que no ayudaba en absoluto a la convicción de su maestro por apalearlo aun más.

Fin del Flash Back

Antes de notarlo ya habían transcurrido dos años.

Y por mucho que Escusado se empeñara en negarlo y ocultarlo, si había terminado por sentirse parte de ese hogar. Aun extrañaba su navío y a su tripulación, pero también le había agarrado cariño a sus dos nuevos hermanos menores; se sentía bien entrenar y cuidar de alguien. Incluso si era alguien tan molesto como Percy podía llegar a serlo. Pero con todo y eso el chico tenía sus momentos.

Como ahora, cuando había tenido la mejor idea de toda su vida y de paso la razón por la que Crisaor en persona había ido a buscarle a su secundaria en el último día de clases. Ya que comenzaba el verano tenía al menos tres meses para entrenar más arduamente y de ganar más experiencia en combate, pero como tampoco se le hacía justo obligar a su hermano a estar siempre entrenándolo ideo una forma de hacer a todos felices:

-¿Estás seguro de esto?-Pregunto Crisaor mientras caminaban por la acera bajo el sol de medio día-Es muy diferente al Spa donde pasas los veranos.

-No te preocupes por mí, puedo con lo que sea-Respondió Percy con arrogancia.

Claro que estaba preocupado. Una semana antes de empezar el verano Percy había sugerido que ese año podría pasar las vacaciones con su hermano mayor, en su navío como parte de la tripulación. Vale agregar que tanto Medusa como Circe pusieron el grito en el cielo ante tal desfachatez; pero como solía ocurrir ante cada idea peligrosa, Esteno estuvo de su parte e incluso Euríale. Percy necesitaba aprender a ser más independiente y que mejor lugar que un barco pirata para instruirse en el arte del trabajo duro y el combate. Eran dos pájaros de un tiro.

-¡No estoy preocupado!-Espeto el mayor con terquedad-Pero madre me petrificaría si algo te pasara-

-Si claro-Percy ya era capaz de ver a través de la fachada orgullosa de Crisaor-Ya lo veras, seré tu primer oficial antes de que lo notes. Y para cuando regrese tal vez tenga una cicatriz que lucir en la prepa-Agrego ansioso.

-Jah, será divertido verte en la escuela militar-Se mofo el mayor.

-No es la escuela militar-Explico Percy, por enésima vez-Es un instituto en un antiguo fuerte militar y con uniforme. Solo parece una escuela militar.

-¿Como dices que se llama?-

-Westover Hall-

-Si suena a escuela militar-

-Cierra la boca, Escusado-Y por el resto del camino a casa continuaron jugando a insultarse.

Pero lo cierto era, que sin saberlo, para su próximo año la vida de Percy daría un giro de ciento ochenta grados. Y todo comenzaría con dos chicos transferidos y una enorme bola de grasa.

Continuara...

¡Oh si baby! ¡Oficialmente la familia está completa!

Finalmente Percy tiene a un testarudo hermano mayor que lo pone en su lugar y a un hermanito menor para jugarle bromas al mayor. Pero seamos honestos, ¿quien se esperaba que Crisaor fuera a aparecerse? Pero regresando al hito de la historia:

¿Que será más emocionante para Percy? ¿Vivir como pirata o ir a la prepa? ¿Qué clase de aventuras le esperaran a nuestro querido pescadito ahora que entrara en la preparatoria? ¿Qué tanto lograra mantenerse en la escuela antes que ocurra algún desastre? ¿Y quiénes podrían ser esos dos chicos transferidos? ¿Cómo influenciara en Percy su verano a bordo de un barco pirata? ¿Cuánto falta para que finalmente tengamos noticias del campamento? ¡¿De "ambos" campamentos?!

¡Ujujuy! ¡Todo comenzara a ponerse mucho más interesante a partir de ahora! Me muero por leer sus review.

¡Nos veremos en marzo!